𝓢𝓲𝓹𝓷𝓸𝓼𝓲𝓼
En el vaticano, se reconocía a la perfección los pasos del padre Jeon, el hombre era atractivo, demasiadopara ser uno de los sacerdotes mas importantes, todo el circulo de religioso amaba a aquel que se le conocía su energía y sus pasos por todo el lugar.
Mas aquello pasos duros y reconocedores a distancia siempre eran acompañados de unos suaves más…delicados, un chico castaño que el padre Jeon lo llamaba mi querido Ángel.
—Mi señor le suplico pare he entendido mi lección por favor—Los dedos del padre Jeon estaban dentro de la cavidad estrecha del pequeño y delicado chico quien tenía entre sus dedos lagos una biblia pequeña y un crucifijo—Mi señor lo suplico perdóneme.
Taehyung estaba volviéndose loco, era tan obscena la escena, miraba con gran vergüenza la gran cruz del hijo de Dios.
—No parare hasta que termines todo ese rosario, no me importa cuántas veces te vengas mi ángel—EL hombre seguía con su trabajo y luego escuchaba satisfactorio las plagarías de chico.
—Ese exorcismo era tan fácil como abrir tus piernas para mí, por supuesto que te castigare no eres reconocedor de tu poder, te hare correrte sin tenerme adentro hasta que aprendas tu lección.
Y con eso el chico se corrió por 3 vez en aquella tarde.