single chapter; 🍁
Para muchos el hecho de casarse significaba que estabas sellando tu vida hacia otra persona. Que te encontrabas completamente enamorado y lo único que deseabas era estar a su lado, sin importar qué.
Jungkook no pensaba eso.
El hecho de estar a un día de casarse significaba que había dado un paso más. Sólo avanzó un escalón de los cientos que le faltaban para llegar una vez más a los brazos que una vez lo sostuvieron.
Era cumplir un punto más de su promesa.
Ese día no estaba en un bar celebrando su última noche de soltero con sus amigos, estaba en el balcón de su pequeño departamento mirando al cielo, exactamente a la luna. La maldecía un poco por brillar con tal intensidad, pues le impedía mirar las estrellas.
Ah, las estrellas.
ㅡ¿Estás ahí verdad?
El ruido de los coches lo sacaron de sus pensamientos, y optó por ingresar a la habitación. En su cama estaba ocupada por una túnica oscura con flores bordadas en si misma, intacta cómo si nadie la hubiera usado. Cómo si el dueño de ella hubiera desaparecido.
Admitía que era un poco tonto, porque aún seguía aferrándose a esa prenda como un niño con su oso de felpa favorito. Aún buscaba un refugio y una esencia que ya se habían desvanecido, aunque para él aún seguía ahí... en su corazón.
˗ˏ𖥸ˎ˗
[🎶] Autumn Outside the Post Office, by Jin.
ㅡ¡No puedes ignorar a tu madre!
ㅡDéjame en paz por unos días.
Los colores amarillentos de los últimos rayos solares rebotaban, tratando de traspasar por los cristales del tren. Un paisaje pintado de color ámbar bañado por frondosos árboles y escarcha brilla a sus ojos.
Jungkook últimamente estaba demasiado cansado de su fastidiosa rutina. Ir a trabajar y ser el muñeco perfecto de sus padres, unas personas que ante sus ojos ya lucían irreconocibles. El dinero si cambiaba a las personas.
Necesitaba respirar un aire nuevo, simplemente necesitaba ser él mismo.
Se encontraba a menos de un metro de una gran puerta de madera, un poco oxidada por el tiempo, pero aún estable como si alguien se hubiera encargado de mantenerla estable durante los años que pasaban.
ㅡEs un tanto nostálgico. ㅡDejó salir un suspiro, a la vez que asentaba su equipaje sobre las hojas anaranjadas que había arrastrado el viento hasta la entrada de la misteriosa casa- Pero es lo mejor.
Jungkook solía visitar aquel lugar cada verano durante su niñez. Aquella propiedad había sido dejada como herencia de sus abuelos y él lo apreciaba demasiado. Podría tener miles de lujos a sus pies, pero siempre estar ahí era una experiencia mágica, algo de otro mundo. Sin embargo, eso cambió cuando sus padres decidieron mudarse al centro de la ciudad por cuestiones de trabajo, dejando de lado su antiguo hogar que se ubicaba a pocos kilómetros de su estancia de verano.
Abrió la puerta, asustándose un poco debido al sonido que se escuchó y la profundidad del eco resonando en las paredes. Dió un rápido vistazo a su alrededor, percatándose que el lugar misteriosamente no había cambiado, todo se encontraba en orden e incluso los muebles olían a canela tal como lo recordaba, solo necesitaba hacer una limpieza y todo estaría muy bien.
ㅡ¿Nadie saldrá a darme una bienvenida? ㅡbromeó negando con su cabeza. No era cómo si alguien esperara su regreso.
Subió a su habitación por la escalera de roble, con un poco de miedo, quizás imaginando que podrían estar podridas y a nada de romperse.
Sus juguetes acomodados en un rincón, la cama tenía el mismo cobertor de Ironman de la última vez, su escritorio tenía algunos cuentos y películas que le gustaba coleccionar, era tan cálido estar ahí.
ㅡEstá un tanto húmedo. Necesito un poco de aire ㅡabrió una de las ventanasㅡ. Mucho mejor. Supongo que no habrá nada de comer, pero veré que puedo hacer.
Bajó las escaleras al ritmo del crujido de la madera, y se detuvo un poco pensativo al notar como la puerta principal se encontraba un poco abierta, ¿no la había cerrado bien?
Él era de los chicos que le gustaba la ciencia ficción, siempre se interesó por el misterio y la magia, de hecho, deseaba estudiar algo relacionado a ello. Pero, su padre le negó totalmente su apoyo en eso y ahora estaba siguiendo una carrera económica que uff... mejor ni hablar.
ㅡVaya, supongo que deberé sobrevivir con lo que traje conmigo. ㅡDijo en voz alta mientras revisaba todos los estantes de la cocina. La mayoría de ellos sólo contenían una que otra lata de algún alimento, probablemente ya caducado.
Y así, pasaron unas horas y ya había cenado, dió un vistazo tras la ventana del comedor y la luna ya hacía presencia, tan brillante como siempre.
Sobre su rostro se dibujó una sonrisa cargada de tristeza, sentía como si alguien debería haberlo esperado ahí, tenía como un vacío dentro de él. Un poco solo en un lugar que siempre consideró su refugio.
Subió una vez más a su habitación y con mucho cuidado seleccionó un libro para leerlo y tras una media hora de lectura cerró sus ojos, de los que, se desprendió una lágrima pero fue retenida por una mano antes de que tocará la superficie de la almohada.
ㅡSigues viéndote muy lindo cuando duermes, Jungkookie.
˗ˏ𖥸ˎ˗
El brillo del sol impactó sobre su rostro, cegándolo al instante, ocasionado que el castaño girará sobre sí y cayera de un golpe sordo en el piso, debería cambiarse de cama ya era muy pequeña para él.
ㅡ¡Auch! ㅡse frotó su espalda, el golpe había dolidoㅡ. Que buena manera de empezar el día.
Jungkook se dirigió a la cocina para preparar su desayuno, aunque no esperaba encontrar unas fresas recién cortadas a lado de la nevera ¿acaso olvidó guardarlas? Es más, ¿había traído fresas?
Restándole importancia, tomó un poco de pan y lo dividió en dos, esparciendo un poco de fresas cortadas sobre la capa de nutella que puso anteriormente. También, tomó un vaso y en éste llenó su contenido de leche de banana, era su favorita desde que tenía memoria.
ㅡBuen provecho.
Comenzó a tomar bocados de su desayuno, todo iba bien, hasta que notó como algo o alguien se movía entre los árboles que se situaban alrededor de la casa, produciendo pequeños ruidos de ramas siendo pisadas.
ㅡQuizás fue solo una ardilla.
Durante el resto de la mañana se dispuso a recorrer el hermoso sendero que dirigía al pequeño riachuelo que había cerca. Se topó con algunos animales pequeños, a la vez que se acercaba a los mismos para darles pequeños trozos de pan.
ㅡJungkookie, ten cuidado en no caerte al agua.
Cómo si fuera producto de su imaginación, ignoró esas palabras que escuchó, para continuar su camino y de pronto estuvo en el área de cultivo de frutas y verduras de su familia. Éste era utilizado mayormente en primavera, por una pareja de granjeros que arrendaron el terreno, por lo que, ahora en otoño solo quedaban algunos rastros de la cosecha.
ㅡ¡Vamos a construir un espantapájaros!
Las horas pasaron y Jungkook se dispuso a regresar a su casa para descansar y comer algo. Pero sus pasos se detuvieron al instante cuando vió salir de ella una pequeña columna de humo y entró en pánico, pensando lo peor.
ㅡEs imposible dejé todo apagado.
Corrió con todas sus fuerzas y fue directo a la cocina, para apagar instintivamente la estufa. Le tomó unos segundos más para revisar la pequeña olla que ya estaba pintada de un grisáceo, miró el contenido de ésta para encontrase con un poco de arroz quemado.
ㅡ¿Cómo llegó todo esto aquí? ㅡSu mirada viajó por la habitación y se dió cuenta que muchas cosas guardadas estaban regadas por todo el mesón.
Y antes de sacar más conclusiones, oyó unos pasos provenientes del segundo piso. No estaba sólo. ¿Quién diablos entró? Lo más probable sería un ladrón.
ㅡQuien quiera que esté ahí, abra la puerta... estoy armado. ㅡSostenía un pequeño trozo de madera, dispuesto a atacar sin dudar.
No hubo respuesta, pero se podía escuchar una pequeña respiración detrás de la puerta.
ㅡA la cuenta de tres, la derrumbaré ㅡsonó firme y comenzó a contarㅡ. Uno.... dos.... y....tres.
Dos golpes en un mismo instante.
La puerta se abrió justo al momento en el que Jungkook empujó la misma, de manera tosca haciendo que el extraño invitado cayera al suelo sin poner resistencia.
ㅡ¡Ay! ㅡSe quejó el contrario, pasando su brazo a frotar su espaldaㅡ. Me dolió mucho...
Frente a Jungkook se encontraba un chico más o menos de su misma edad y altura, tenía el cabello negro un poco largo que alcanzaba a llegar a los ojos del mismo color y vestía de una bata oscura estampada de flores que encajaban perfectamente sobre su silueta. Parecía un personaje salido de algún libro de fantasía.
Sus miradas se conectaron en segundos y el castaño pudo ver como los ojos del contrario se iluminarón con un brillo como si sus pupilas fueran reemplazadas por estrellas y sobre sus labios rojos se dibujó una sonrisa pequeña que dejó confundido al otro.
ㅡ¿Quién eres? ㅡSu tono salió un poco desconfiado y sin bajar la guardia.
El pelinegro sólo ladeó un poco la cabeza, para bajarla por unos segundos buscando la respuesta correcta, más sólo dejó salir lo que pensaba en ese momento.
ㅡCumpliste tu promesa ㅡlo miró conectando una vez más sus miradas, tratando de no tropezar sus palabrasㅡ. He estado tan solo todo este tiempo.
˗ˏ𖥸ˎ˗
Jungkook no entendía que trataba de decir aquel joven de cabello oscuro, si era un ladrón quería advertirle que tenía una muy buena habilidad para defensa personal.
ㅡ¡Oh! ㅡSe levantó rápidamenteㅡ. Espero que no estés pensando que soy una persona con malas intenciones.
Demasiado tarde. Ya estaba cuestionando todo lo que tenía en su entorno.
ㅡAlguien que se ingresa a la casa de otra persona sin permiso, ¿cómo debería llamarlo? ㅡSu mirada se mantuvo seria.
ㅡMmm... ㅡse lo pensó por unos segundos para murmurar hacia si mismoㅡ. Así que era cierto....
ㅡ¿Disculpa?
ㅡBien, tendremos que iniciar desde cero ㅡtomó su mano, percatándose que la suya era más grandeㅡ. Me llamó Taehyung.
Por ciencia cierta Jungkook debía haber sacado de su casa a tal extraño, pero no lo hizo, es más estaba observándolo todo curioso como el intruso trataba de freír unas patatas, sin conseguir éxito.
ㅡSi no pones el aceite en el sartén no se van a cocinar.
ㅡTranquilo, puedo hacerlo.
Después de tantos intentos fallidos, los dos estaban sentados en el comedor frente a frente con un plato de papas casi quemadas y una carne frita muy bien hecha, cortesía de Jungkook.
ㅡNo debías ayudarme ㅡdijo mordiendo un poco su labio inferior, estaba avergonzado.
ㅡDebíamos tener algo comestible ㅡse burló.
ㅡ¡Hey! Tampoco está tan mal.
ㅡLo que digas.
Comenzaron a comer a un ritmo despacio, mientras el más alto de los dos le dedicaba fugaces miradas al contrario. Siempre tan hermoso, cómo lo recordaba, incluso podría apostar que los años le habían caído de maravilla.
ㅡOye... ㅡJungkook paró de comer y lo miró a los ojos, buscando atenciónㅡ. Al parecer no eres una mala persona, pero... ¿quién eres tú?
ㅡBueno, ㅡlo pensó rápidamenteㅡ. Podría decirse que soy tumejoramigode la infancia.
ㅡ¿Qué?
˗ˏ𖥸ˎ˗
[Hace15años...]
ㅡ¿Por qué no puedo alcanzar un pez?
El pequeño castañito de 8 años de edad veía su triste reflejo en las aguas del río.
ㅡDeberías tener cuidado, o podrías caerte.
Levantó su vista hacia la voz desconocida y se percató que unos ojos oscuros lo miraban fijamente. No le incomodó, seguía inmerso en su propia preocupación.
ㅡPero quiero tomar un pez ㅡfrunció su ceño, a la vez que dejaba salir pequeños pucheros.
ㅡAún así, si lo sacas del agua no podrá vivir. ㅡEl niño mayor se inclinó para posicionarse a su lado.
ㅡEstoy aburrido ㅡse recostó el menor sobre la madera del puente.
ㅡEntonces vamos a jugar.
Aquel niño le estaba extendiendo su mano y con una hermosa sonrisa cuadrada hizo que Jungkook aceptará su propuesta, sin darse cuenta que ese sería el inicio de...
[...]
ㅡ¡Eres muy lento, Tae! ㅡEl castañito se burló del pelinegro quien cayó rendido sobre el pasto.
ㅡNo soy muy ágil ㅡrespiró hondo unas cuantas veces para recuperar el aireㅡ. No se de donde sacas tanta energía.
ㅡ¡Me gustan todos los deportes! ㅡsoltó emocionadoㅡ. Aunque más el taekwondo.
ㅡDefensa personal, ¿eh? ㅡlevantó una ceja, a la par que dibujaba una sonrisa pícara.
Taehyung se lanzó sobre Jungkook con un ataque de cosquillas, haciendo que el menor comenzará a reírse demasiado y desprendiera pequeñas lágrimas suplicando que parará con eso.
Al cabo de un rato, terminaron por ir al huerto por un pequeño refrigerio.
ㅡOye... ㅡLa mirada del castaño decayó hacia su manzanaㅡ. Mañana me voy...
ㅡ¿Uh? ㅡEl pelinegro dejó de comer y se percató que el menor comenzó a llorarㅡ. ¿Por qué lloras?
ㅡY-Yo... ㅡSus lágrimas nublaban poco a poco su visiónㅡ. No quiero dejarte, quiero seguir jugando contigo.
Y en ese momento, algo dentro de Taehyung se llenó de calor pero al mismo tiempo sintió que un dolor punzante lo invadía. Recordó cada uno de los relatos que solían contarle, donde dos personas que nacían para conocerse creaban una chispa tan brillante que incluso si los demás no lo veían, ellos siempre lo tendrían presente.
Era el indicado. Y el destino quizás movió sus hilos para que se conocieran demasiado pronto.
ㅡJungkookie, mírame ㅡtomó sus mejillas para limpiar con sus pulgares las lágrimas que seguían cayendo. Le sonrió bonitoㅡ. Yo voy a estar aquí, ¿vas a esperar por verme?
ㅡSiempre ㅡrespondió con tanta firmeza e ilusiónㅡ. Siempre te encontraré.
Entonces, ignorando cualquier dilema que pudiera suscitarse, selló la promesa con un cálido beso en la frente del niño más lindo que Taehyung pudo conocer en su vida, estaba plenamente convencido que el castaño cumpliría su promesa, y él también haría su parte.
Deseaba siempre cuidar a su pequeño primer amor.
[...]
ㅡTaehyung.
ㅡ¿Sí?
ㅡEse muchacho, al que ya lo ves durante 4 años seguidos, te causará problemas.
No le gustaba tener ese tipo de conversación, porque le dolía. Sólo pensarlo, lo impulsaba a buscar a Jungkook y decirle cada una de sus preocupaciones que crecían con el pasar de los días.
ㅡPero... aún no he encontrado el significado deeso.
ㅡA veces llega en el momento menos pensado. ㅡle respondióㅡ. O quizás ya lo encontraste pero no eres capaz de decirlo en voz alta y aceptarlo.
ㅡAún quiero seguir hablando con él.
ㅡTaehyung, el tiempo se mantiene a su ritmo y no puedes pararlo o alargar un momento. ㅡdijo ㅡ. Solo tienes una oportunidad más.
¿Acaso ya había llegado su límite? Aún necesita crear momentos junto a él. Todavía anhelaba experimentar cada paso, cada estaba estación donde incluso si era pintada de un gris por la nieve o simplemente florecía como la primavera.
ㅡPero tu decides, si será el próximo año o dentro de quince más.
Y a pesar que Taehyung tenía la respuesta en la punta de su lengua, lo pensó durante varios minutos, arriesgándose a alargar un poco más el tiempo. No estaba preparado para dejarlo ir.
Aún no.
Sólo deseaba que todo ese tiempo pasará rápidamente, para volver a ver esa sonrisa de conejo que hacía palpitar su corazón de manera sobrenatural.
ㅡBien, parece que has tomado tu decisión. Pero ten en cuenta que por todo ese tiempo sus recuerdos permanecerán bloquedos hasta que llegue ese momento.
ㅡEse momento... ㅡsonrió para si mismo, él sabía cuáles serían las consecuencias.
[...]
ㅡ¿Es una broma?ㅡ Jungkook estaba desconcertado con todo lo que había escuchado, como podía ser eso posible. No lo podía creer.
ㅡMmm... seguramente no me recuerdas ㅡdijo con una sonrisa y le apartó un mechón de cabello que le cubría los ojosㅡ. Pero podemos iniciar nuevamente.
El castaño lo miró, y trató de concentrarse en recordarlo pero nada de le venía a la mente, aunque tenía una sensación, una voz dulce que siempre lo llamaba.
Una voz que extrañamente se mantenía en su mente e incluso le daba consuelo en sus momentos más difíciles. Una persona que parecía como un sueño borroso, pero que al mismo tiempo, transformaba su tristeza y pintaba en su lienzo un paisaje que le brindaba tranquilidad.
ㅡJungkookie, no dejes desonreír, ¿de acuerdo?
˗ˏ𖥸ˎ˗
Había pasado ya unos cuantos días desde lo sucedido, y la relación de los dos iba creciendo sin percatarse de todos los avances. Jungkook descartó totalmente la idea de regresar a la ciudad, simplemente estaba tan cómodo, que no necesitaba algo más que esa cálida compañía.
Se mantenía tan absorto en cada actividad que hacía, incluso si solo fuera caminar por el sendero que adornaba el paisaje que cuando llegó lo sentía tan desolador, pero ahora era diferente. Poco a poco, todo ese escenario y la persona junto a él se estaban convirtiendo en su ligar seguro.
ㅡ¡Hyung! ㅡlo llamó con un puchero. Jungkook estaba suplicando atención.
ㅡDime bonito.
Y también por su lado Taehyung comenzaba a dejar salir a flote todo lo que había guardado durante cada uno de los años que habían pasado, anhelando su reencuentro y mirar una vez más el brillo de sus ojos que podían deslumbrar más que cualquier estrella en el firmamento. Si tan sólo pudiera bajarle cada uno de los astros y cumplirle cada uno de sus sueños para verlo feliz, él lo haría sin dudar.
ㅡCárgame. ㅡdijo cambiando su voz habitual a una más agudaㅡ. Si no es mucha molestia.
Taehyung lo miró sólo con una expresión asombrada, pues bien era una idea muy loca para alguien tan débil como él. El castaño debería ser consiente que le rompería la espalda.
Pero con sólo volver a mirarlo a los ojos y sentir el brillo que desprendían estos, le hizo cambiar de opinión inmediatamente. Los ojitos de cachorrito nunca fallan.
ㅡDe acuerdo, sube.
Cargó al menor y pudo sentir como la respiración cálida de éste chocaba en su cuello. Un cosquilleo recorrió por todo su cuerpo, indicándole que estaba gustoso con tal gesto.
Al poco rato notó que Jungkook estaba profundamente dormido y lo recostó sobre un manto verde de césped, procurando no incomodarlo. Admiró su rostro, percatándose de las finas pestañas que adornaban sus párpados y sintió el impulso de querer besarlos para bajar con suave delicadeza a esos labios rojos que le estaban dando una bienvenida. Si tan sólo pudiera tener la valentía suficiente para hacerlo.
ㅡ¡Tsk! ㅡEl castaño abrió inmediatamente sus ojos, notando como el mayor se movió rápidamente para fingir que observaba el cielo, tratando de ocultar el rosado en sus mejillas.
ㅡPensé que no despertarías ㅡpretendió sonar un tanto burlón.
ㅡEsto parece un sueño. ㅡLo miró antes de continuarㅡ. Uno donde no quisiera despertar...
Se quedaron mirando al cielo por unos minutos más hasta que el menor de los dos, tomó un bocado de aire y nuevamente fijo su mirada al mayor.
Ah, Taehyung.
Sólo fueron pocos días, Jungkook podría contarlos con los dedos pero fueron los mejores de su vida.
A él le gustaba analizar a las personas y Taehyung no fue la excepción. El chico de cabellos oscuros a parte de tener una linda sonrisa, era como un personaje salido de un cuento de hadas.
Cabelloso, amable, atento, bromista, encantador. Apto para el papel de un príncipe o el protagonista de su historia.
Jungkook tenía claro sus sentimientos, no era de las personas que negaba lo que merodeaba por su cabeza. Sólo aveces le costaba un poco de trabajo aceptarlos, pero era lo suficientemente directo para decirlo.
Aunque si lo pensaba bien, era la primera vez que se sentía así. Con las miles de mariposas en su estómago que lo molestaban todos los días. Como si sintiera que desde el primer momento en que lo vio, esa frágil llamarada que los envolvía y para él, le otorgaba una nueva sensación.
El amor había cambiado desde su perspectiva, pasando ser una simple fantasía a una realidad. Donde cada momento se convierte en una escena memorable, donde todo estaba hecho a su medida.
No podía aguantar más. Así que como un escritor en una historia enamorada, empezó a redactar un nuevo episodio sólo para ellos dos. No importaba si mordía una manzana envenenada, o si perdiera uno de sus zapatos porque él se encargaría de crear un final feliz.
ㅡTaehyung, estoy enamorado de ti.
˗ˏ𖥸ˎ˗
A veces las personas necesitan demostrar con acciones lo que sienten en sus corazones. Quizás para unos, el hecho de entregarse cuerpo a cuerpo es algo indebido, algo prohibido. Pero para otros, es sólo una prueba más que el amor de los dos puede convertirse en uno, cuando dos cuerpos se contraen entre sí buscando marcar la esencia del uno al otro.
Su primer beso fue demasiado casto, a comparación de lo que iban a hacer.
Un poco apresurado pero no debían perder el tiempo. Estaban contra reloj tras la repentina declaración.
La mano del pelinegro delineaba la cintura del menor, bailando por toda su curvatura, mientras se dejaba descubrir por la lengua que tenía en toda su cavidad bucal.
No pensaban en nada sólo querían sentirse hasta el último aliento.
Lo empujó sutilmente sin dejar de besarlo y los dos cayeron sincronizados sobre la cama, mientras se los besos suaves que recorrían sus rostros, se volvían más húmedos para deslizarse desde la mandíbula hasta llegar a sus clavículas.
Taehyung ya tenía sus labios rojos e hinchados por la repentina acción, los cabellos cayéndole en la frente y la respiración un tanto agitada, comenzó a dudar un poco y sintió sus piernas flaquear.
Viajó su mirada para admirar a Jungkook quien estaba en la misma situación acostado debajo de si, con la mirada perdida en los ojos del mayor esperando a seguir y continuar con tal locura.
ㅡ¿Estás seguro? ㅡLa voz le salió un poco roncaㅡ. Si quieres, podemos parar...
ㅡNo. ㅡLe cortó para atraer la palma de su mano y depositar un beso en ellaㅡ. Quiero hacerlo. Déjame sentirte.
Taehyung se abrió nuevamente un camino de besos desfilando por su pecho, lanzado previamente la camisa que llevaba. Estaba fascinado.
ㅡJungkookie, mi cariño. ㅡOtro beso fue a parar en sus labios. ㅡHoy te llevaré a las estrellas o incluso más allá. Así que, permíteme dibujar todo mi amor sobre ti y siéntete libre de también descubrir, nuevos lugares en mi. Amor, seremos solo tu y yo.
El castaño asintió encantado ante la propuesta.
Nadie podría imaginar como una persona puede adorar a otra como si su vida dependiera de ello. Nadie pensaría como Taehyung se tomó la molestia de marcarlo cada espacio de su cuerpo recorriendo y bailando con sus pulgares en todo su pecho. Lamiendo los rastros para profundizarlos.
Era divino, Jeon Jungkook era todo lo que tenía en el mundo para ser feliz.
El castaño no se quedaba atrás, y él también pasó a saciar su propio placer tras lanzar la extraña túnica que siempre llevaba el mayor, dejándolo en la camisa y el pantalón de tela negra que sólo duraron unos segundos más, hasta que Jungkook también las despojó de su dueño. Le estorbaban.
ㅡ¿Un poco ansioso? ㅡEl pelinegro rió bajito, ocasionando que el menor le pellizcara el muslo.
Jungkook sin hacerle caso, comenzó a torturarlo tomando sus pezones y masajearlos de una manera un tanto tosca, pero lo suficiente placentera como para aumentar la erección del mayor. Lamió y chupó en círculos.
Oh.
Aunque el menor físicamente era más fuerte que Taehyung, se las arregló para voltearlo, a la par que lanzaba por la habitación el pantalón y bóxer de su pequeño. La imagen que tenía al frente suyo, no se podía comparar ni con las flores más bellas del mundo.
ㅡEres hermoso. ㅡBesos húmedos fueron cayendo por la radiante y clara espalda del castaño, quien un poco aturdido se mantenía en silencio, apretando sus labios para no dejar salir algún sonido obseno pero no duro mucho.
Una mano de las Taehyung estaba rodeando su trasero, masajeándolo y dándole pequeños golpes que lo hacían jadear. Mientras la otra ya estaba posicionada alrededor de todo su miembro, acariciando toda su extensión.
ㅡTae...ㅡse encogió ante las palmas que separaban sus piernas. ㅡPor favor, hazlo ya.
ㅡPaciencia ㅡpidió antes de acercarse más.
Y después de unos minutos más, pequeñas lágrimas se adueñaron de las pestañas del castaño, quien tomó las sábanas en sus puños donde la unión carnal no se hizo esperar.
Disfrutó cada segundo que se mantuvo en su interior hasta que Jungkook le brindó una señal para que se continuará, a pesar que le dolía.
Tomó las caderas del menor y juntos lograron un vaivén para satisfacerse, mientras los gemidos y jadeos inundaban la habitación como una canción exótica. El punto dulce había sido encontrado, la velocidad iba aumentando a medida que los dos cuerpos se chocaban entre si. La cama protestaba ante la agresividad pero ninguno de los dos estaba dispuesto a parar. Estaban tan necesitados.
ㅡMi amor ㅡembistió una vez más haciendo que Jungkook gimiera alto el nombre del otroㅡ. Bésame como si fuera el último beso que pudiéramos compartir.
Jungkook se quejó un poquito cuando el otro salió de él para voltearlo, pero nuevamente sonrió cuando otra vez se unió a él pero esta vez acompañado de sus labios que presionaban los suyos, tan fuerte hasta quedarse sin aliento.
Un poco más entre jadeos y el sudor que bañaba sus cuerpos. Los dos habían alcanzado el clímax.
Rendidos, sin fuerzas cayeron entre las sábanas que estaban manchadas y húmedas de fluidos. Más un aire de satisfacción los invadía y nadie podría quebrar esa sensación que tenían. Nadie. Incluso si uno de los dos tendría que desaparecer siempre recordarán ese momento.
Se besaron no queriendo separarse pero el cansancio les estaba pasando factura y era hora de descansar en los brazos de cada uno.
ㅡTe amo. ㅡTaehyung sonrió sujetando fuerte la mano de su primer y único amorㅡ. Te amaré hasta el fin del universo, incluso si tengo que dar mi vida por ello.
Una promesa que se haría realidad. Una promesa que Jungkook supo llevar presente por el resto de su vida.
ㅡTe amo demasiado. ㅡMusitó en murmullos antes de caer dormidoㅡ. Nunca me dejes, quiero estar siempre a tu lado.
˗ˏ𖥸ˎ˗
Jungkook se despertó con un dolor muy fuerte en la parte baja de su espalda. Las consecuencias de la noche anterior.
ㅡBuenos días cariño ㅡdepositó un beso en su frente, quitando a la vez unos mechones que la cubríanㅡ. ¿Cómo estás?
ㅡHe tenido días mejores. ㅡfingió estar indignado, haciendo pucheros que exigían atención.
Taehyung no dudó en acercase.
ㅡLamento, haber causado algún problema. ㅡLo abrazó haciendo que el menor hundiera su nariz en el cuello del otro, absorbiendo su esencia. Olía a las flores silvestres que adornaban los senderos del bosqueㅡ. ¿Me perdonas?
ㅡSolo si hiciste mi desayuno favorito.
ㅡLeche de banano y pastel de fresas.
El día transcurrió normalmente, las sonrisas plasmadas en sus rostros delataban su plena felicidad. Todo era casi perfecto.
Taehyung había salido de la casa con la excusa de ir a buscar algunas manzanas para el menor, mientras éste preparaba la cena.
Caminó más allá del río y bajó por una pequeña encrucijada hasta dar con una cueva iluminada por flores de diferentes colores y luciérnagas volando por doquier. Habían pasado demasiadas cosas.
ㅡPapá.
ㅡTaehyung te lo advertí ㅡanunció una especie de gigante que estaba sentado en un trono de raíces de árboles, y unos pequeños seres similares a duendes le traían frutas en recipientes de hojas gigantesㅡ. Ya no hay marcha atrás.
ㅡ¿Cuánto tiempo?
No quería más rodeos, él era consiente de las consecuencias que tendría que afrontar y al menos debía estar preparado para que llegara ese momento.
Le dolería, lo sabía muy bien. Ahora quizás estaba pensando en eliminar el lema tan conocido que mencionaba que todo lo bueno siempre tenía su final.
Él estaba un paso de su final.
ㅡAntes del amanecer.
˗ˏ𖥸ˎ˗
[Playlist] Love Poem by IU.
ㅡTe demoraste ㅡdijo antes de acercarse al de cabellos negros para buscar su rostro y depositar un suave beso en la comisura de sus labiosㅡ. Temo decir esto, pero te extrañé más de lo que quería.
Era tan precioso.
ㅡPerdón cariño, pero me entrutuve mirando el paisaje ㅡse excusó.
ㅡEres aveces como un niño pequeño ㅡcolocó un besó más en su frente a medida que su sonrisa se intensificaba mostrando sus dientesㅡ. Tendré que cuidarte siempre.
El pecho de Taehyung comenzó a doler, si él tuviera entre elegir un regalo para el menor sería entregarle todo su corazón, nada más. Quería seguir sintiéndose amado y protegido por el hermoso niño de cabellos castaños, que lo miraba como si fuera lo único valioso en su vida.
Ah, pero si supiera que él era su mundo entero.
ㅡTengo que decirte algo ㅡLo tomó de las manos dándole una suaves caricias acompañadas de pequeños suspiros que ocultaban su nerviosismo.
ㅡDime, dime ㅡcontestó entusiasmado, regalándole una bonita sonrisa impresa en sus rojos labios.
El pelinegro sacudió la cabeza en modo de negación.
ㅡPonte bonito, aunque siempre lo estás. Iremos a un lugar especial.
Se encontraron en medio del bosque donde la luz de la luna los guiaba hasta dar con un lago rodeado de flores blancas, que parecían ser lirios. La luna se reflejaba en medio y unas pequeñas luciérnagas creaban una danza natural, que les daba la bienvenida.
ㅡWow ㅡLos ojos de Jungkook brillaron, y sin despegar la vista del paisaje, preguntóㅡ. ¿Por qué no me trajiste antes? Es magnífico.
ㅡEra una sorpresa. ㅡLe besó sutilmente su mejilla, y lo acercó hasta abrazarlo por la espalda y hundir su cuello en él, aspirando la esencia de fresas que brotaba del castañoㅡ. ¿Te gusta?
ㅡDemasiado.
Las medidas del tiempo comenzaron a moverse una vez más, los minutos pasaban y Taehyung veía entusiasmado como Jungkook terminaba de hacer una corona de flores rojas que calzaba justo en su cabeza.
ㅡTe queda genial-Intensificó su sonrisa, sus mejillas ya comenzaban a doler. Debería darse un respiro.
Pero Taehyung preferiría mil veces verlo feliz, a que su corazón doliera por verlo triste.
ㅡJungkookie ㅡmiró a las estrellas, no dejando de sostener su manoㅡ. Te amo demasiado, y sabes que no te dejaría por nada del mundo.
El castaño se sorprendió un poco ante la inesperada declaración, e indicó que podían sentarse en el frondoso pasto a los pies de las aguas cristalinas. Jungkook no esperó para acurrucarse en el pecho del otro.
ㅡLo sé. Estaba pensando en llevarte a la ciudad, me comentaste que nunca habías ido ahí. ㅡComentó, no mirando al mayorㅡ. Podríamos visitar muchos lugares, tendríamos citas sin fin, comeriamos cosas deliciosas, y lo más importante te podría presumir al mundo entero que eres el dueño de mi corazón.
Taehyung sintió que sus ojos estaban picándole. Trató de tomar unos bocados de aire pero no logró soportarlo y sin pensarlo inmediatamente rompió en llanto.
No estaba listo para soltarlo. No podía imaginar que solo le quedaban unos minutos más a su lado, que rompería la promesa de estar siempre junto a él.
ㅡHey ¿qué sucede? ㅡJungkook angustiado tomó su rostro con sus manos y lo besó despacitoㅡ. ¿Crees que soy muy rápido? ¿Tienes miedo? Puedo esperar, tranquilo.
Sus lágrimas estaban rompiendo sus cuerdas vocales, no estaba pensando muy bien las cosas.
ㅡNo es así. ㅡSe dejó abrazar por el menorㅡ. No quiero alejarme de ti.
ㅡEntonces ven conmigo, te aseguro que todo estará bien.
ㅡNo puedo.
Se miraron por unos momentos, que fueron eternos. Jungkook estaba con una gran preocupación hasta que su expresión cambió cuando el pelinegro sonrió repentinamente y con su labio aún temblando entre sus dientes comenzó a cerrar el único capítulo de su vida.
Era la hora.
ㅡSabes Jungkookie, yo siempre te amé. El día en que nos conocimos hubo una conexión algo rara, pensaba que sería algo temporal pero el tiempo pasaba y con tu sonrisa hacías desaparecer mi temor más grande. ㅡLo miró tratando de no volver a llorar, quería sonar seguro. Pero a quién engañaba estaba a nada desmoronarseㅡ. Éramos sólo unos niños, pero me enseñaste que era el verdadero amor. Fue tonto pensar que con la edad que tenía o al menos si la puedo llamar así, podía sentirme querido por alguien, tu mirada siempre fue cálida y te agradezco infinitamente por eso.
El castaño no entendía mucho, pero las cosas empezaban a cuadrar de por si. La historia que Taehyung le había comentado anteriormente estaba cobrando sentido. Y de cierta forma, no le gustaban a dónde iban las cosas.
ㅡMe advirtieron que deje de hablar contigo. Era necesario, lo sabía muy bien. Al menos así no tenía que irme tan pronto. Sólo deseaba estar una vez más en tus brazos.
Jungkook estaba tratando de entender su punto. Pero a medida que se acercaba a la respuesta descartaba totalmente todos esos pensamientos. Le aterraba.
ㅡSabes por qué no puedes recordar nada de tu infancia. ㅡLo miró no dejando de temblarㅡ. Por mi culpa.
ㅡ¿Qué? No entiendo.
ㅡEsto te sonará loco o descabellado, pero yo no soy un humano como tal.
Definitivamente Taehyung le estaba jugando una broma y ya no tenía sentido. O tal vez si, pero se negaba a aceptar lo que sus pensamientos le sugerían. Quería llorar.
ㅡTae... no se a dónde quieres llegar.
Le besó cada uno de los nudillos de sus manos, mientras le ponía una palma en su rostro como si buscará calmarlo.
ㅡMi padre... bueno el Rey de este bosque me recogió cuando era un bebé humano tal vez, me habían abandonado pero él se apiadó de mi y me ha cuidado como uno más de su familia hasta ahora. Pero había una condición para yo pudiera tratar de vivir normalmente.
Jungkook no mencionó ninguna palabra. Estaba sumido en un trance que lo obligaba a interpretarlo como si toda la situación se estuviera volviendo en una pesadilla.
ㅡSu condición fue que una vez que cumpla mi mayor deseo debería irme. No se porque decidió eso, pero era necesario para poder conectarme con otras criaturas sin que me hicieran daño. ㅡSonrió un segundo, y antes de continuar buscó su rostro para besar sus labios que temblaban y se odió a sí mismo al ver el estado de su amadoㅡ. Si hubiésemos seguido en contacto cuando éramos niños, yo ya hubiese desaparecido mucho más antes.
ㅡ¿Desaparecer? ㅡpronunció en un sollozo.
ㅡSi yo encuentro el amor verdadero y éste llega al límite de todo, se termina mi tiempo aquí. Ese es mi deseo más profundo.
Jungkook no aguantó más y rompió en llanto. No podía creer que prácticamente a la única persona que amaría en su vida iba a irse, dejándolo atrás.
No iba a permitirlo.
ㅡLlévame contigo ㅡsuplicó, su voz raspaba su garganta no importándole si tuviera que pagar un precio por su petición.
ㅡNo puedo hacer eso. ㅡLe acarició el cabello, tratando de eliminar cualquier rastro de lágrimasㅡ. Tu tienes mucho que hacer aquí.
ㅡ¡Sin ti no soy nada!
Taehyung trató de tranquilizarlo con caricias y cortos besos, hasta que el castaño respiró normalmente pero su llanto no se detenía. Incluso él seguía llorando.
Los dos estaban destruidos. ¿La vida podía ser así de cruel?
ㅡQuiero que seas feliz, encuentres a otra persona, la ames y que te ame incluso más que yo. Forma una familia, cumple todos tus sueños y no te des por vencido. ㅡLimpiaba las lágrimas que viajaban por las mejillas del castañoㅡ. Yo confío en que lograrás todo eso, me sentiré muy orgulloso verte triunfar. Nada me haría más feliz.
El ambiente sólo dejaba escuchar algunas pequeñas cigarras que tocaban su propia melodía, un poco lúgubre, cómo si fueran conscientes de tal situación.
ㅡY nunca te dejaré sólo, estaré contigo mientras caminas, mires las flores o incluso cuando la lluvia llegue y después salga el arcoiris. Te guiaré a través de las nubes, la luz de la luna e incluso te besaré cuando el viento impacte sobre tu rostro.
Taehyung estaba sonriendo, su hermosa sonrisa cuadrada estaba resplandeciente
ㅡEres lo mejor que he conocido en mi vida Jeon Jungkook, siempre recordaré cada parte de ti. Gracias por cumplir el único deseo que me permitió seguir de pie hasta ahora.
Lo abrazo muy fuerte y lloró hasta cansarse. No sabía que decirle. No quería que el tiempo avanzará más, deseaba estar en los brazos de él hasta la eternidad, porque el amor debía ser así. Eterno hasta que un día la muerte les quitará todo rastro de vida, pero aún así sabiendo que en el más allá estarían juntos.
El sol comenzó a salir, el alba dió inicio al final de todo.
ㅡCariño, es hora de irme. ㅡSu cuerpo se comenzó a iluminar.
ㅡ¡No! ㅡgritó hasta dónde su voz llegaráㅡ. ¡Quédate! No quiero que te vayas... Por favor.
Sacando un esfuerzo sobrehumano Tae colocó el último beso en los labios de su primer y único amor. Guardaría siempre la calidez que sentía al chocar su labios en los del otro.
ㅡAl menos dame una sonrisa antes que me vaya. Quiero irme con el recuerdo más precioso de la persona que más amé en esta línea temporal.
Juntaron sus frentes, mientras el castaño respiró dándose por vencido. Dejó salir un largo suspiro, para levantar su rostro y le regaló una de las sonrisas más bonitas que pudo formar sus labios. Y en un abrir y cerrar de ojos, Tae empezó a desvanecerse entre los brazos que una vez lo sostuvieron, no sin antes de articular su última promesa.
ㅡEstaré en las estrellas.
Un fuerte lazo de viento azotó su cuerpo, el invierno estaba llegando. Quizás mil veces más frío que cualquier otro año.
Sujetando la túnica estampada de flores, la misma que llevaba el día en que se reencontraron, se inclinó aferrándose a ella para llorar nuevamente. Los recuerdos que habían permanecidos encerrados en una caja de hierro por fin fueron libres. ¿Cómo era posible que haya olvidado todo eso? Su rostro se empapó de fervientes lágrimas, que esta vez ya nadie podría limpiarlas. Ya nadie podría abrazarlo pidiéndole que se calmara. Nadie iba a besar cada lugar de su cuerpo. Nadie le dedicaría palabras llenas de amor. Nadie.
Y si incluso alguien más tratará de ingresar a su vida, para reconstruirlo, un pedazo de si mismo se había ido esa noche. Y sólo lo podría recuperar el día en que lo volviera a ver. Estaba seguro que se iban a reencontrarse una vez más, y esta vez lo amaría el doble
No. Eso no sería suficiente. Lo amaría la cantidad infinita de todas estrellas que tenía el universo. Ahora lo único que debía hacer era rezar para el tiempo avanzará lo más rápido. Tomaría años pero ya lo más imposible era posible. Y para el amor no había barreras.
ㅡEstaré esperando por ti.
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Esta historia realmente fue un desafío hacerla, porque fue la primera con una temática angst que decidí escribir. Además, lamento los errores, pero amé crear cada párrafo y línea. Incluso dupliqué la cantidad de palabras que tenía la primera versión, algo del que me siento muy orgullosa.
Bueno, sin más que decir pueden encontrarme en Twitter (day_itaejk), ahí hago aus que son entretenidos de leer.
Gracias por leerme
Ten un lindo día ♡