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Era una tarde típica en U.A la mayoría de los estudiantes de la clase 1-A terminaron las clases más pronto de lo habitual, así que aprovecharon el tiempo que les quedaba para dedicarse un tiempo a otras actividades. Lamentablemente no fue el caso de Kaminari y Uraraka que desde hace tiempo Yao-Momo y ellos habían quedado de reunirse para tener una pequeña sección de aprendizaje básica para el siguiente examen escrito que tendrían.
—Y por eso es importante tener una estrategia rápida en el campo de batalla. — Terminó de explicar Momo. Ya llevaban aproximadamente dos horas sentados en el salón semivacío.
— Pero que confuso. — Susurro Kaminari con un rostro cansado y abrumado.
Ochako solo asintió varias veces con una sonrisa tímida en sus labios, haciendo creer que había entendido aunque la verdad era que no, su cabeza no estaba trabajando al cien por ciento en ese momento, para su fortuna no era la única Denki tampoco entendía el tema.
Momo suspiró pesadamente, con gusto les explicaría de nuevo pero ya estaba muy cansada era tarde y tenía algunos deberes que hacer.
— Continuamos mañana u otro día que ambos puedan, vayan a descansar. — Formó una sonrisa, tomo sus libros y camino en dirección a la salida dejando a ambos solos en el enorme salón.
Ochako se levantó de su asiento y observo al joven chico enfrente de ella recostado sobre la butaca, se veía realmente agotado. Un sentimiento de empatía le invadió y una idea comenzó a rondar su cabeza. Se acercó lentamente al chico y le dio tres toquecitos en su espalda.
Por su parte Kaminari estaba agotado, se recostó sobre el pupitre tenía planeado quedarse dormido ahí lo que restaba del día pero después sintió como tocaban su espalda con sutileza volvió a levantar su cabeza con flojera para encontrarse con la hebras castañas y mejillas regordetas.
— Oye ¿Quieres ir por Pay helado? Yo invito. — Pregunto tímidamente Ochako.
La flojera de Denki desapareció de la nada, repentinamente su rostro cansado cambio a uno más alegre e energético.
— ¡Acepto tu invitación Mochi! — Exclamo con ánimos.
La castaña emitió una risa nerviosa. — Sabes que no me gusta que me digas así. — Se quejó Ochako.
— Pero si te queda bastante bien el apodo. — Alago Kaminari.
Ella sabía que le decía así por sus enormes mejillas, lo cual no era nada gracioso para la castaña igual no podía quejarse.
—Bueno, vamos. — Comento Ochako, dándose la vuelta para dirigirse a la puerta, Denki la siguió dando uno que otro salto al caminar.
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Ochako se sentó al lado de Kaminari en la banqueta cerca de donde compraron su Pay de limón, eran alrededor de las 7:30 de la tarde un ambiente perfecto, los autos pasaban, las personas caminaban cerca de ahí y es que la ciudad en la que habitaban era muy poblada era muy raro no ver gente a esa hora del día.
— ¿Qué tal tú pay? — preguntó Ochako, quería comenzar una conversación con Kaminari.
Era verdad que hablaban muy poco y siempre era de modo académico, una parte de ella tenía curiosidad por saber más de él. Pero tal vez preguntarle sobre su pay no era la mejor manera para saber de él.
— Delicioso, ¿cómo es que no sabía del lugar donde los venden? — El rubio mostaza miraba como los autos pasaban por enfrente de ellos mientras daba mordisco de vez en cuando al Pay.
— Por qué no eres bueno buscando esta clase de lugares. — Bromeó.
— JA, JA, Muy graciosa Uraraka, pero yo sé de mejores lugares donde venden Pay de Limón. — Alardeo el mostaza.
— Pero ninguno como este. — Miraba al chico con una enorme sonrisa juguetona.
— ¡Ah! En eso estoy de acuerdo. — Volvió a llevarse otro mordisco a su boca.
Ambos rieron al unísono, después guardaron silencio varios segundos aprovechaban al máximo el pay de limón que tenían en las manos.
— Uraraka ¿Cómo era tu vida antes de entrar a UA? — Le vino esa intriga al mostaza.
La chica de mejillas grandes masticaba su pay de limón pensando en la pregunta, una enorme sonrisa se le dibujo en la cara al recordar tantas cosas.
— Era divertido. — Contestó con la boca llena de pay. — Todos los días iba a la escuela, hablaba con mis amigas regresaba a casa ayudaba a mamá en los deberes y terminaba viendo un programa de televisión de los 90s, se llamaba " ¿Cómo conocí a tu hermana?" Hacia la tarea cenaba y me iba a dormir. —
Denki escuchaba atentamente lo que la mejillas grandes le decía, hasta que mencionó el programa que hizo que Denki diera un salto de emoción.
— ¡¿Cómo conocí a tu hermana?! También era mi programa favorito. —
— ¿En serio? —
— ¡SI! No me perdía ni un solo capitulo. —
— ¡Yo tampoco! ¿Cuál era tu capitulo favorito? —
— Cuando el muchacho se avienta por la ventana para alcanzar a la hermana de su mejor amigo. — Tosió un poco para imitar una voz muy grave. — ¡Rachell! No te vayas yo te amo. — Volvió a toser esta vez para imitar una voz femenina. — ¡Yo también Nick! Pero no puedo seguir con un hombre que ama más el pastel de carne que su propia vida.
Uraraka comenzó a reír a carcajadas recordaba la escena, pero también le causaba gracia la interpretación de Denki, el comenzó a reír con ella.
— Oh él final fue mi favorito. — Menciono la castaña.
—Nadie se lo esperaba, terminó enamorándose de su mejor amiga. — opinó el cabellos mostaza.
—Ya lo veía venir, él siempre hablaba de ella era casi como la protagonista junto a él. — Opino Ochako.
—No había pensado en eso, pero tal vez tienes razón ja,ja,ja,ja —
Finalmente compartían algo en común, ahora sería más fácil dejar fluir la conversación entre ambos tanto Denki como Uraraka lo disfrutaron.
Hablaron toda la tarde de eso, hasta que llegó la hora de que regresarán a los departamentos de la U.A Ochako se levantó y junto con Kaminari comenzaron a caminar en dirección a los dormitorios, Kaminari miraba a Ochako una que otra vez de reojo mientras que Ochako miraba las calles a su alrededor. Finalmente llegaron U.A y ambos se fueron a sus respectivos dormitorios.
Ochako se fue a dormir como de costumbre, Denki no concilio el sueño hasta las cinco de la mañana, pensaba en lo increíble que era Ochako y como el jamás se había percatado de eso.
— Mierda, no puede ser. — Se susurró a sí mismo con una enorme sonrisa en sus labios mientras observaba el techo.
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