Our Past Life | NamJin

Summary

“La materia no se crea ni se destruye, solamente se transforma.” Eso explicaría el por qué el día que Jung-Hee fue asesinado, mientras su cuerpo era descubierto para luego ser llevado a la morgue, su alma seguía allí, en aquel lugar y momento, pero con la pequeña gran diferencia de que ahora todos le lloraban a su cuerpo, el cuál, desde ese momento, habia dejado de ser él. Probablemente su muerte solo sería el inicio del karma que Seung-Min comenzaría a pagar. "Porque Jung-Hee nunca dejaría de existir, y Kim NamJoon iba a ser la prueba de ello. —¿De verdad crees posible que tú y yo...? —No lo sé, aún si puede sonar estúpido, explícame por qué tengo la corazonada de conocerte de toda la vida, por qué... ¿Por qué apareces en mis sueños? Y aún si Seung-Min no pagaba lo suficiente por su cobardía, sería Kim SeokJin quien sufriría a continuación. —Oh, hombre, eso es por que estás loco, Jin. Absurdamente loco." Podría ser una segunda oportunidad, o un error más. • Historia con posibles (muchas) fallas ortográficas. • Lenguaje vulgar. • Mención de otros shipps. • Disponible tanto en Wattpad como en Inkitt. • Capitulos cortos. • Actualizaciones no muy prontas. • No copias ni adaptaciones. • Contenido extra y sin sentido en mi perfil de fb: Myn Au's. ¡Disfruta tu lectura!

Genre
Romance/Scifi
Author
Myn
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

00

Reencarnar... ¿Realmente merecemos adquirir un nuevo cuerpo? ¿Una vida nueva? O quizá se trata de uno más de nuestros castigos, vivir solo por vivir.


Quizá, para el joven Jung, él único de sus pecados habría sido el amar a la persona correcta, en el tiempo equivocado.




04 de Mayo de 1984, Corea del Sur.


06:21 am.




"—¡Muy buenos días! Son las seis de la mañana con veintiun minutos, estamos en su estación preferida veinticuatro punto cinco, manteniéndolos bien informados con lo que ocurre en todo el país... En esta ocasión, estaremos hablando sobre los candidatos que han sido los más destacables de estas fechas.— comenzó a narrar uno de los presentadores matutinos de dicha estación, esperando que su compañero siguiera sus diálogos.


Sin duda estás elecciones han dado mucho de que hablar, no solo por sus propuestas, sino también por su manera de pensar... ¡Así es, señores! Estamos hablando del candidato para la presidencia de Corea del Sur Jung-Hee.



—¿Candidato o candidata, eh?—

soltó su semejante, en un tono burlesco.—Ya que, se rumorea que no esta interesado en ninguna mujer, ¡Así como lo escuchan, señoritas!



—Es correcto, con su campaña "Love is Love" a favor de la homosexualidad se ha especulado que nuestro futuro presidente es parte de esa comunidad, dime ¿Qué opinas?



—Que debe de ser un mal chiste.— comenzaron a reír.—

Quiero decir, ¿Un hombre enamorado de otro hombre? Es tan... ¿Qué seguirá después? ¿Un hombre enamorado de un perro?—

y nuevamente, las burlas cesaron.


Ya, poniéndonos serios. Según las estadísticas, este “hombre” lleva aproximadamente un setenta por ciento de votos, por ahora, siendo, el más probable a ganar.



Como sabemos, somos libres de elegir a nuestro nuevo presidente, pero, recuerden, quienes se beneficiarán o se perjudicarán por nuestra decisión serán los niños, así que, voten con sabiduría señores, que esas... "campañas" sin ninguna lógica les laven los oídos.


—¡A continuación...!"




—Apaga eso, por favor.— pidió Hee, harto de escuchar las burlas y malos comentarios de aquellos presentadores.


—¿Ves lo que te digo? Nadie nos tomará en serio con eso que quieres hacer, Jung.— tomó asiento, delante de su semejante, intentando buscar las palabras adecuadas para no decir alguna estupidez.— Entiendo tus motivos para lograr que esas parejas dejen de ser marginadas, pero... Aún no es momento para...


—No me retractaré, "Love is Love"

seguirá en pie, y es mi última palabra.—Lo interrumpió.— Ganemos o no, la lucha por ello continuará.



—Escucha, no digo que sea una mala idea pero, aún no es el momento de ejecutarlo. Quizá después de las elecciones, y una vez que salgas victorioso, inmediatamente  podremos comenzar con ello. Por ahora, solo concéntrate en el pueblo normal.


—¿Normal?— cuestionó, haciendo que su semejante cerrara los ojos, notando lo mal que sonó eso.


—¡Quiero decir...! En los pobladores y sus demás problemáticas, por ejemplo, nos reportaron la falta de agua en una comunidad algo grande, en otra hay una gran falta de docentes. En unos momentos te reunirás con los demás candidatos, necesitamos que tengas tus propuestas listas, "Love is Love"

deberá pausarse un pequeño momento en lo que resolvemos los demás "problemillas", ¿Te parece?


Jung-Hee observó aquella carpeta que contenía el proyecto por el que estaba dispuesto a aguantar las burlas y humillaciones de aquellas personas ignorantes, que harían lo que fuera necesario para que no logrará realizarlo.


Desde que la idea de ayudar a aquellos amantes que no pueden mostrarse al mundo invadió su mente por alguna «extraña» razón, sabía que no estaría en paz hasta que fuera un éxito.


Para ayudar a quienes sólo quieren amar y ser amados, como cualquier otra persona.


Y quizá, también para ayudarse.


Probablemente las difamaciones a su persona eran ciertas, quizá el sabía lo que era ser visto como un bicho raro tan solo por el hecho de amar a una persona de su mismo sexo, quizá comprendía lo que era vivir atormentado por tener que disimular frente a los demás, cuando su corazón solo quería salir huyendo a los brazos de quien en verdad amaba, quizá ya había pasado por ese y más golpes que la vida, tan injusta, habría decidido propinarle.


Quizá, ya estaba harto de solo aparentar.




10:50 a.m




—Bueno, dando por concluida la reunión, y sin más que objetar, doy por cerrada esta última sesión.


Todos los candidatos aplaudieron, deseándole lo mejor a los otros, como un acto de hipocresía claro está.


Jung-Hee comenzó a tomar sus papeles llenas de lo que quería que se convirtiera en el futuro de Corea, con una sonrisa esperanzada en que todo saldría bien.


—¡Hey!, ¿Chico? ¿Chica? ¿Cómo se supone que le diré?— bufó uno de los candidatos más viejos que estaban en la candidatura.


—Señor Bon-Hwa, que... Alegría fue escuchar sus críticas hacia los demás— sonrió sarcástico.— Con respecto a su duda, yo tengo otra pregunta, ¿Al menos prestó atención a lo que argumenté? Por que, con el debido respeto que quizá merezca, es la pregunta más estúpida que me han hecho.— Jung, queriendo contestar de la manera más formal y respetuosa que pensaba.


—¡Escucha mocoso! No vas a llegar muy lejos con una propuesta tan estúpida como lo es esa, ¡Ja! Homosexualidad, ¿Oyes lo estúpido que suena, el matrimonio de dos maricas?


—Cualquier cosa es mejor que promover los matrimonios con menores, quitar el apoyo para quienes son de bajos recursos, y quien quiere obligar a los trabajadores a quedarse toda la puta vida en su trabajo, pudriéndose allí sabiendo que es como cualquiera pieza reemplazable. ¿No lo cree?— hizo una pausa, tomó sus cosas y se apresuró a irse, sabía que no iba a ser lo suficientemente tolerante como para soportar dudas tan... Tontas.—Sabe algo, debería evitar hacer más corajes, si sigue así, no llegará siquiera al próximo debate, ahora si me disculpa, debo retirarme.


Jung-Hee, con clara molestia, cuánto antes se retiró, interiormente sintiéndose algo apenado por la falta de respeto al veterano. Aunque, sin culpa alguna. Una vez en el estacionamiento y con su compañero quien ya tenía un rato esperándolo, solo tuvo un trayecto lleno de estrés y reclamos.


Y es que parecía ser que el chico estaba más eufórico en conseguir la candidatura, que el mismo Jung, quien iba a ser el verdadero electo, mientras que su amigo solo sería una pequeña parte de su equipo.

En cierto grado le causaba gracia su actitud, muchas veces logró que varias de sus campañas resultaran un éxito, estaba al tanto de todo el lugar por lo que las molestias, dudas y demás, siempre le eran llegadas a él. Aunque no podía negar que algunas veces solo quería cerrarle la boca un buen rato, o estar completamente solo, pues, todo el tema de propuestas, campañas, cubrir necesidades y demás, lo agobiaban quizá demasiado, pero, no podía dar un paso en retroceso, no él.



—Vale, ya entendí, mañana tengo más papeleo que formular, oficios y entrevistas, será mejor que descanses— hizo una corta pausa—, que ambos lo hagamos, estoy cansado.


—Seria lo mejor, claro — sacó un cuadernillo, revisando la lista de deberes que debían cubrir ese dia—, sin embargo, según tu agenda, hoy deberás reunirte con el señor Seung-Min, para hablar de sus propuestas y puntos de vista. Pero, ¿Estás seguro de hacerlo?



El mayor suspiró agotado, de él y de su trabajo.— A ver, dime ahora cuál es el problema.— cansado, lo volteó a ver.— Dime, sin pena, anda.


—Odio que me hagas sentir un manipulador, estoy ayudándote, y si lo cuestiono es por qué estamos hablando de tu contrincante más fuerte. ¿Quién dice que esto no es alguna trampa que quiere hacerte ese tipo?


—¿Trampa de qué?


—No lo sé, ponerte en el saco droga y decir después que consumes eso, o cualquier otra cosa, ¡No sé! Pero a mí punto de vista, esto es algo poco...


—¿Profesional?


—Un poco, quizá.


—Min y yo hemos sido socios desde hace un tiempo atrás. Además, él y yo tenemos la idea de...


—¿"Él y yo"? ¿Idea? ¿De qué diablos me estás hablando ahora? — respondió confundido y molesto al no saber nada de ello.


Él solo miró su reloj, odiaba llegar tarde a dónde fuera que debía llegar.


—Espera que pulamos mejor el proyecto, y te diré que será lo próximo a hacer.


—¡Maldita sea! Jung, no tenemos tiempo y ni siquiera está garantizado que ganarás, ¿Y aún así pierdes el tiempo intentando abrir más puertas? ¡Conciencia, hombre!


—Hasta ahora he sido paciente, Baek, pero, con todo respeto, déjame manejarlo, después de todo, quien estará al frente de todo eso, soy yo, y si alguien sufrirá las consecuencias, seré yo también, así que deja de preocuparte, tu trasero estará bien.



Agotado por la actitud de su contrario, se reservó algunas palabras de las que quería soltar ya, pues, no negaba que el chico tuviera tanto desempeño y pasión en lo que hacía, sin embargo, algunas veces podía ser tedioso para Jung-Hee, y algunas veces, molesto, quizá, por que muchas veces intentaba tomarse atribuciones que ni siquiera eran de su correspondencia, pudo haberlo echado del puesto desde hace un rato ya, y aunque tenia algunos motivos para hacerlo, su manera de resolver, y ayudarlo a estar al tanti tan pronto con fuera con los ciudadanos, añadiendo sus buenas intenciones y aquel amor que parecía tenerle a su empleo eran suficientes razones para seguir teniéndolo a su lado.


Finalmente estaban frente a un hogar algo reservado de los demás habitantes, cosa que no era extraña, Jung-Hee había descubierto que aquel muchacho, a pesar de su gran trabajo con sus candidaturas, y tantas conferencias, después de todo le agradaba estar apartado de todo y todos por un momento, tomando aire fresco, reflexionando, y analizando sus movimientos próximos.



Por qué quizá nadie lo sabía, pero él y Seung-Min se conocían bien, muy bien para «probablemente» su desgracia.


Conocía esos pequeños detalles, desde saber que, al más joven le agradaban todos aquellos sabores suaves; que apesar de ser profundamente temeroso, buscaba el bienestar de todos, aún si eso podia resultarle difícil o tardado, y que todo ello era por su difícil infancia, a pesar de querer venderles a todos una vida a la que nunca perteneció. Porque Seung-Min sabía bien que todo aquello que su "contrincante" tenía como objetivo era salvar a familias completas como fuera posible posible, para evitarles todo aquello que Jung-Hee pasó. Si, esos pequeños detalles que no debería saberlo nadie, sin embargo, él y el destino lo habian decidido así.


¿Seung-Min? Oh, aún si lo que sentía aquel pelinegro por éste era demasiado, también sabía reconocer sus pequeñas imperfecciones, Jung sabía quizá demasiado, como aquella idea que, una vez llegó a donde nunca creyó llegar, surgió en él: Encajar, pues, para él, tener aquella ambición para "bien propio" —como lo decía él—, aún si él no estaba cómodo, él sabía que tenía como deber acoplarse por completo con los demás, grabándose eso, y grabando para si mismo todos aquellos besos que secretamente eran todos para Jung-Hee, debían quedar guardados en lo más recóndito de ese lugar. En dónde solo ambos fueran testigos de su amor. Porque sabía las consecuencias, era consciente de que a pesar de amar con todo su corazón a Jung-Hee, exponerse era cabar su propia tumba y su derrota, tambien sabía que no podia vivir una vida en dónde fueran felices, asi que para ambos, su amor era su pequeño secreto.


Un secreto que si salía a la luz podría marcar su fin no solo como candidatos presidenciales.


Uno que poco a poco se volvía cada vez más pesado para continuar guardado.


Y claro, uno por el que, Jung-Hee sufría cada noche. Y si aquel Dios no le tenía la suficiente misericordia, lo haría sufrir una eternidad.



—¿Listo para continuar nuestra charla?