Al edén [Inukoko] (fem) ♀️

Summary

Un amor juvenil Seishu Inui x Hajime Kokonoi Girl love Si no es de tu agrado no lo leas. Gracias.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Aun recuerdo aquel invierno donde la conocí, una rubia sentada contra la pared de un callejón, sus manos estaban cubiertas de sangre y su rostro mallugado, me quedé quieta viendo aquella ropa blanca rasgada, un pie descalzo y otro con la zapatilla rota del tacón. Esa tarde invierno no fingí no ver nada me acerque a ella dándole auxilio, ese invierno conocí a Seishu Inui y mi vida no volvió a ser la misma.


—Kokonoi quieres con nosotras a una tienda de maquillaje.— curso mi último año de preparatoria soy buena estudiante todos aseguran que tendré un buen futuro y estoy segura que llegare lejos.


El claxon  conocido de una motocicleta acelera mis latidos y saca una boba sonrisa ahi esta Seishu esperándome, se ve linda con su ropa blanca resalta sus ojos intensos ojos verdes, camine por inercia a ella tiene un efecto magnetico sobre mi, mis amigas carrasperon incómodas y me detuvieron del antebrazo.


—Kokonoi ¿esta bien que te juntes con ella?

—Ella da miedo y siempre tiene golpes.

— Kokonoi no deberías estar con ella.


Rodé los ojos es el mismo sermón de siempre, se preocupan por mi pero Seishu es incapas de lastimarme, es una linda persona y estoy segura que al igual que yo seria capaz de sacarse el corazon para entregarlo. Me aparte de ellas, mirando de reojo a Seishu que permanece quieta esperando paciente, mi parte favorita del día es cuando Seishu y yo estamos juntas y es algo que tal vez ellas no comprenden.


—Nos vemos mañana.—Me despedi y corrí a la motocicleta, sus bonitos ojos verdes están sobre mi y luego se desvían brevemente a ellas pero vuelven a mi quedándose perdida en mi mirada.


—¿Esta bien que vengas conmigo?— Me sonrió despreocupada recargandose en el manubrio de la motocicleta.


—Pensé que habías venido por mi para dar la vuelta pero si no es así volveré con ellas.—mi dulce voz saco una sonrisa en Seishu, volví a sentir como mis latidos se aceleraron, ella pasó sus dedos por mi cabello, mi cara arde al igual que mis oídos estoy segura que estoy sonrojada y su ligero rubor me lo confirma.


—¿a donde iban?


—Una tienda de maquillaje.—Seishu siempre espera paciente a que suba a su motocicleta, mi piel se erizo cuando sus dedos tocaron la piel desnuda de mis piernas, se quito la chaqueta y me la dio. —Gracias.


—Agárrate fuerte.


Ella es así desde que nos hicimos cercanas, si tengo frío me da su chaqueta y me toma de la mano dándome su calor, me abraza y me cuida como su mayor tesoro y no me quejo me gusta estar con ella. Quiero llegar lejos y que me acompañe en el proceso mientras también la veo crecer.


—¿No fuiste a la escuela?— Caminamos en una tienda de maquillaje por su vestimenta se que no asistió.


—Estoy suspendida.—Me Confesó mirando triste un labial y lo tomó poniendo un poco sobre mis labios. Me tomó desprevenida y me avergonzó ladeando la cabeza en otra dirección. —Te ves linda.


—Seishu, no me cambies el tema, debes terminar la preparatoria ¿que será de ti en el futuro? No siempre puedes llevar una vida alocada y andar en pandillas.


La regañe por 5ta vez esta semana, la veo como se da vuelta y comienza a revisar otras cosas. Seishu es casi perfecta solo tiene un defecto esta metida en pandillas y en malos pasos, ya fue una vez al reformatorio juvenil, cuando nos conocimos tenía apenas 15 días que había salido y ya estaba en líos. Me preocupa cada que la veo golpeada y me desespera que no importa las veces que intente hacerla entender ella sigue ahí.


— Koko mira esta cosita.—Un labial en un empaque de un personaje, me tomo sube del mentón y lo aplico en mis labios.


—Oye me estás revolviendo los colores.—Hable bajito mirando sus ojos verdes que me miran concentrada.


—Quiero besarte, compra rápido por favor.


Si, tengo una relación secreta con ella desde hace meses, debemos ser discretas y actuar con normalidad, para no meternos en problemas, he escuchado noticias de asesinatos por orientación sexual y nos asusta no volver a vernos.


Compre aquellas tintas para volver rápido a mi casa, tras cuatro paredes podemos besarnos y decirnos mil dulzuras.


—Mamá, ya llegue, Inupi viene conmigo. —Anuncie encontrando a mi madre en la cocina, fingio sonreirle a Seishu, a mis padres no les agrada pero ¿a quien le agrada una pandillera?—Estaremos en mi cuarto le voy a ayudar con unos temas.


—Buenas tardes señora.—Ella le saludo y mi madre no respondió solo siguió picando los vegetales, seguimos hasta llegar a mi habitación puse un poco de música para disimular los ruidos a veces se nos escapan. —No le agrado para nada y la culpo su linda niña está perdiendo el tiempo con alguien sin futuro.


Seishu se sentó en la orilla de la cama, extendió su mano para que me siente a su lado, mis latidos están fuera de control y tomo su mano temblando, me jalo entre risas sentándome a horcajadas en su regazo.


—Hueles delicioso.


—Tu Hueles a Cigarros.—Mis manos se enredan en sus rubios cabellos suaves, mis suspiros no pueden ser silenciados, ella besa mi cuello y sus manos suben por mis muslos hasta meterse debajo de mi falda, desde la primera vez que nos besamos bastan simples actos para comenzar a mojarme y desear que me toque más. Antes de ella tuve un novio pero no recuerdo sentirme así de ansiosa como con ella.


—Te quiero.— Su voz es temblorosa y su toque suave, como si temiera romperme y yo solo le permito que me quiera. Mi espalda se encurvo cuando su primer dedo entró, mi cara arde como mis oídos, mis latidos le pertenecen a esa mujer.


—También te quiero.


La beso despacio disfrutándolo quisiera congelar estos momentos encerrarnos en un mundo donde puedo amarla y tomar su mano sin temores, quiero hacerla mía hasta morir.