Amarrame

Summary

[NamMin] SIN EDICION Au- Historia alternativa ¿Existiría un día en el que NamJoon dejara de lado su coqueteo y lujuria cuando estaban tratando asuntos importantes? JiMin lo notaba imposible °*°*°*°*°*°*°*°*°*°*°*°*°*°*°*° Advertencias: 🔞Contiene Smut/Lemon(escena de sexo) **✿❀NamJoon x JiMin❀✿** Único Capitulo que está centrado en smut

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Complete
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1
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4.0 1 review
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18+

Amarrame

Entró a la empresa con pasos pesados, con su menton alzado trasmitiendo sin desearlo elegancia y dureza.


Algunas miradas con brevedad se posaron en él. Les sonrió, de aquella manera dulce, lo usual cuando visitaba las instalaciones. Como siempre y casi con los ojos vendados evitaba a muchos de los trabajadores tratando que no se pusiera en sus caminos e interrumpirá algo importante que estuvieran haciendo.


Entró al ascensor y con un asentimiento se despidió de la primer planta, apretó el botón 19 dónde de seguro un elegante y sofisticado hombre lo esperaba ansioso como siempre.


En el trascurso saco su tablet y acomodo sus audífonos inhalambricos, necesitaba ver cuántos eventos ese día ocuparía su tiempo, tecleó rápido y mensajeo con uno de los seis asistentes que lideraba, hablo por teléfono con el asistente de Choi estaba apunto de llamar al restaurante "Ted" para programar una cena cuando el sonido del elevador deteniendo su trascurso y abriéndose lo distrajo. Salió a pasos lentos como una tortuga sin dejar esa un aura pesada y altiva.


Acomodo sus lentes y apagó la tablet, respiro hondo preparado para lo que vendría una vez que entrara por esa maldita puerta, sus dedos tambalearon, casi imperceptible.


—El señor Kim no está, sigue con Tae-Min en la sala de juntas — alentó Samantha, la secretaria, ni siquiera se había dado cuenta que se encontraba en la pequeña oficina situada a lado de la oficina presidencial, con los nervios que traía ni siquiera contaba cuánto tiempo estuvo viendo como un estúpido el picaporte.


—Gracias Sami. — le sonrió, acomodando una parte de saco a rayas, alineó sus lentes que bajaban sin quedarse quieto en su pequeña nariz.


—Por nada cariño, quita esa cara de: "hombre a punto de perder su cabeza"


JiMin se mordió la lengua ante el pequeño chiste, por que con el jefe se podría esperar hasta ser castrado; bueno de alguna forma él salvaba su tracero y solo por que mantenía ocupado al jefe.


"Gran ayuda la tuya"


Maldijo dibujando dicho hecho asintiendo seguro de si mismo.


Abrió la puerta de la oficina y se dejó envolver por el aroma a alcohol y a chocolate amargo, los aromas de por sí combinados eran raros pero lo reconfortaban, analizo su alrededor, hasta con los ojos cerrados sabría cómo se encontraba la oficina.


En el imponente escritorio que se encontraba a la vista de cualquiera que entrara; se encontraba una botella de Dom perignon junto a una copa con líquido amarillo cristalino muy cerca del ordenador, en la otra esquina de ello varias carpetas negras regadas y papeles a medio ver, giro sus talones, luchando contra el deseo de morderse la mejilla y sonar sus zapatos contra la madera.


En una parte separada con paredes de color café madera se encontraba una mini sala de juntas improvisada, como lo había pensado. El lugar se encontraba hecho una mierda.


"Dios esto no puede ser peor"


Se consoló, dirigiendo su atención a cada mínimo detalle, no tuvo más remedio que ignorar el desastre en la oficina y sentarse en los largos y lujosos sillones á la otra esquina de la oficina.


Saco su teléfono y un portafolio rojo; un puñado de papeles casi salen disparados, la maleta parecía explotar por el sobre esfuerzo o bien, el intento de cerrarla. Miro a su reloj, la manecillas marcaban las 12:53 pm luego al reloj pegado en la pared que  por unos segundos adelantado marcaban casi las doce treinta y cuatro.


Contuvo el deseo de salir corriendo de la empresa y se acomodo de manera más relajada, revisando varios contratos para perder tiempo, esperaba que con ello NamJoon llegará y dejara salir cualquier mierda para que pudiera irse y dormir tranquilo.


¡Maldición es mi día de descanso!


Eso lo jodia más, tuvo que moverse varias veces de las que espero por lo incómodo y nervioso que se encontraba, cuando miro de nueva cuenta el reloj, apenas habían pasado tres minutos.


Peor tortura no podía haber.


Se tomó el tiempo de llamar al restaurante y agendar una mesa privada, hizo otras cinco llamadas y cuando miro su reloj ya eran la 1:06 de la tarde.


Tal vez los nervios y las ganas de vomitar crearon que tomara la botella de vino y la copa a medio tomar, sirvió la primera copa a menos de la mitad, después otro poco más. Así dejo pasar los minutos hasta llenarse la copa e ir bebiendo en el proceso de firmar, leer y corregir. Su pierna izquierda nunca dejo de marcar el suelo, típico de él.


El ardor y el burbujeo de la bebida bajando por su garganta al esófago, lo hizo sentir relajado, al menos su atención estaba en la bebida y no en lo que pasaría después de que el efecto se fuera y por esa jodida puerta entrara el cabron de su jefe. Dejo caer su cabeza contra la horrilla del sillón observando sin pestañar la larga lámpara que colgaba del techo.


Cerro los ojos y respiro pasivo, dejando que su cuerpo se relajara y se perdiera en un pequeño limbo.


¡Malditos nervios!


—Princesita, despierta — le jodia esa voz burlona, jadeo. Entre abrió los ojos y la persona encima de él le sonrío sinico, masajeando sobre su saco uno de sus pezones entre erectos, presionando como si fuera el botón del control remoto. Duro, dolorosos pero lo sobre calentó.


Movió su cuerpo brusco intentando quitar a tremendo hombre sobre sus piernas. El menor de ellos le sonrió mostrando esos horribles hoyuelos en cada mejilla, el intento juguetón y relajado solo cabreo más a JiMin.


¡Era el colmo!


Encima que tenia que acudir a la empresa en su día de descanso; NamJoon se burlaba de él.


—Veo que te divertiste mientras estaba ausente — señalo con un movimiento relajado la botella de vino vacía.


—¿Qué puedo hacer? — resoplo — Tardas tanto. Necesitaba entretenerme. Ahora que estás aquí bajate y siéntate como persona civilizada — ¡Por los dioses encerio debería recibir una medalla a mejor actor!. Nada grato tener encima suyo a ese hombre guapo y descarado, toda seriedad se perdía si se encontraba en esa situación.


—Bien, bien. Que pesado eres — se quejo, quitándose del regazo mayor

—Debería follarte más seguido, tal vez el estrés se drene de tu sistema. — continuo, sin darle tantas vueltas a lo que decía, rozando con su rodilla la entrepierna de su mayor. JiMin le miro mal, reteniendo las ganas de largarse y dejar con el problema a su jefe.


—Mira ahora no es tiempo de hablar de cómo según me follas. Tenemos  contratiempos con cargamentos. YoonGi llamo en mi día de descanso por eso estoy aquí.


—Yo pensé que era por mi pedido —


"Eso también"


Ni en sueños le diría que  le quería premiar por cerrar un contrato multimillonario. Mejor mordió su lengua y observo el "berrinche" que el menor le brindo.


No entendia como con su presencia le quitaba todo rastro profesional. Cuando iba a la empresa en lo único que pensaba el hombre era en follar y bromear sin poder tener una maldita platica sería.


Quisiera que fuera como cuando tenía sexo o negociaba con Hoseok o Jin. Era la única manera en que sentaba cabeza y dejaba relucir su porte duro y arrogante.


—Ni creas que tendrás aquello. No hasta que hablemos de la situación en las fábricas que Min está manejando.


—¿Qué informes hay? — preguntó NamJoon, acomodándose al otro extremo de la mesa. JiMin lo agradeció, terminarían en otra cosa si el menor seguía tocando su entrepierna y zonas débiles.


—Ayer en la madrugada hubo un incendio al norte de la ciudad Y, se estima una gran pérdida. Supongo que se trata de un "enemigo" nuestro. Ahora está retrasado un pedido a Colombia y Brazil.


—¿En cuanto tiempo se re-pondra?


—Semana y media más el trascurso, puede que un mes, todo depende de las turbulencias y cualquier cosa en el trascurso.


—Hoseok puede ayudarnos, tienes que contactarlo.


—Ya lo hice — JiMin aparto la mirada de la tablet — agende una cena en el lujosos restaurante cirus, hoy a las ocho en punto. Tienes que llegar temprano detesto que te retrasés.


—No soy un mocoso Park. — fulmino ofendido.


—Bueno Kim, no quiero recordarte la vez que dejaste esperando a SeokJin más de dos horas. ¡Era un negocio importante!.


—¡Te estaba coqueteando! claro que llegaría tarde.


—Eso no tiene nada que ver con los negocios. Mantente a raya con eso. Joder.


Masajeo el puente de su nariz. Bien, ahora resultaba que el malhumor lo cargaba él y no Namjoon.


Los papeles siempre podían cambiar ¿No?


Kim lo miro desde su lugar, sus codos caían sobre la mesa y sus manos sostenían su menton. Sentía su polla palpitar ante la vista que JiMin le brindaba. Desde que se encontraba atendiendo a Tae-Min la ansiedad e incertidumbre le acariciaban la entrepierna. Ahora que lo tenía enfrente deseaba pasear su lengua por los abultados labios, entre abrirlos y meter su lengua hasta el fondo explorando rincones sin encontrar; mientras sus manos bajaban al hermoso culo que se cargaba amasando y apretando, siendo sigiloso cuando unos de sus dedos se a dentrara en la cavidad sonrojada y fruncida destruyendo aquel estirado vestir. Claro ahora se imposibilitaba todo por el malhumor de su mayor.


—JiMin —gruño en tono serio, sin pestañar un poco, llamando la atención de Park.


—¿Qué?.


—¿Te pusiste los arnes y el plug? — JiMin pestañeo perdido, ¿a que iba todo eso?, remojo sus labios y se removió, deseaba olvidar la pregunta.


Antes de que JiMin saliera de la cama y llegará a la empresa, recibió una llamada de Namjoon pidiendo que se pusiera el regalo que le compro la noche anterior, le ordenó que lo llevará bien puesto a la empresa.


Claro, lo mando a la mierda a sabiendas que era su preciado día de descanso.


—¿A qué va todo eso? Tenemos cosas que hacer y tu...


—Ven para acá — ordenó, sin alguno tono que dictará ser contradecido.


Diablos eso le encantaba de Namjoon.


Le resultaba sumamente caliente, podía ver todo el día como el rostro se endurecia y los orbes se encandilaban al punto de ser un mar perturbado casi infectado. Claro no lo decía en voz alta y menos en tiempo de trabajo, recibiría todo menos un descanso.


Llevaba siete años trabajando con ese tipo torpe y flojo, ir a sus espaldas en cada reunión ya era rutina, verlo liderar una conferencia o dar órdenes también. Pero que ese tono fuera dirigido a él, cuando muchas veces era en son más relajado y dulce lo elevaba a un orgasmo sin tocarse.


Estiró su cuerpo y se acercó casi a la fuerza, con el libido acariciando su polla y su entrada.


NamJoon movió para atrás la silla, sin quitar su mirada de JiMin; una invitación a que el contrario se sentará en su regazo.


—Sabes que nada pasara ¿Verdad?


—No me has respondido —contesto relajado, mordiendo su mejilla a sabiendas que JiMin se derretiría por ello en el proceso bajo su manos apretando su entrepierna en un intento de seducir a Park.


JiMin lo miro, sin afán de sentarse, aunque tenía el deseo de frotar su culo contra la entrepierna de Kim.


—¡Púdrete! — debía agradecer que NamJoon estuviera de buen humor sabia que esa respuesta brusca solo despertaría una bestia y vaya que haría todo por despertarla.


—Oh cariño, si lo hiciste — Diablos. Detestaba ser fácil de leer, volteo la mirada, cuestionando si regresar a sentarse o complacer al tonto de su jefe.—Ni lo pienses, nene. Siéntate aquí — palmeo varias veces, abriendo las piernas sugerente.


JiMin dió media vuelta dispuesto a regresar a su lugar pero NamJoon fue ágil y lo atrapo.


—Eres un chico malo — empujo con sus dedos el plug; cosa fácil de hacer teniendo a JiMin de espaldas. No sabía si hacer un altar o correr por toda la oficina al tener presente que Park era un chico listo satisfaciendo sus pedidos, otro punto a ello eran esos pantalones de delgada tela que caían bien para la situación.


—NamJoon — advirtio —No es tiempo de esto. —¿Cómo mierda hacía para sonar como una orden y no un ruego de perra en celo?


¡Maldito hombre!


—Desde el momento que decidiste venir aquí, vestido como te ordene. Lo que menos importo fue el lugar.


—Esto parece una grabación porno, deja de decir tonterías y tratemos el otro tema. Quiero tener dos días de  merecidas vacaciones.


NamJoon soltó una carcajada, escondiendo su rostro entre el cuello, humedeciendo en el proceso la suave piel.


—Vamos amor, necesito estar dentro de ti.


—En casa.


—Aquí. Necesito disfrutar tu lindo atuendo aquí, en mi oficina.¿Acaso no te exita la adrenalina que está situación genera? Imagínate que mientras te jodo la puerta sea abierta por Samantha y vea cómo te tengo gimiendo y jadeando contra el escritorio o pared, rogando por mi semilla llenandote. ¿No te gustaría?


—Aquí el único pervertido eres tú. —trago saliva ante la imagen mental y miro a otra parte. Casi se le sale un gemido en medio de la frase.


"Jodidas conspiraciónes del destino"


—Y tu amas eso de mi. — confirmo, dejando sus dedos bailar entre los botones, para dejar una parte de generosa piel expuesta. Dejo besos humedos, propinando una sensación refrescante.


El primer paso para bajar las defensas de JiMin se dividían en tres.


El primero: besos en el cuello y a lo largo de los brazos, todos debían de ser casi imperceptibles para encender el deseo que apenas se dejaba notar. Casi siempre lograba su cometido con ese método.

A los pocos minutos tendría a JiMin en cualquier superficie rodeando su cadera mientras su polla se enterraba.

Ese era su as bajo la mano.


Pero si no funcionaban, lo siguiente que haría, sería deslizar sus dedos por los pezones erectos y con la yema de sus dedos repizcar. Aunque JiMin no lo aceptará abiertamente le gustaba sentir algo de dolor, le exitaba el escozor que sus dedos propinaba cada que jalaba sus perturberancias. Lo inevitable de aquello podía ser que a NamJoon no le importaba si estaban en público, lo bueno de aquello se remontaba en poderlo hacer sobre la ropa, preparando desde minutos o horas antes lo que vendría después.


Con eso dos metodos tenía a JiMin empujando su cadera contra la horrilla de la mesa mientras gemia y buscaba con desespero mantener su boca ocupada y no gruñir o gemir más de lo necesario. No estaban en su apartamento, se encontraban en el trabajo y le darían una mala imagen a la secretaria o a cualquiera que estuviera esperando ser atendido por el solicitado señor Kim. No importaba pero eso los ponía cachondos.


«Vaya, que pudor»


NamJoon sonrió, ese tipo de sonrisas alegres pero orgásmicas, JiMin ni siquiera lo miraba pero sabia que su hombre se encontraba contento por lograr el cometido. No tuvo más remedio que resignarse y dejarse hacer, su saco termino desliznadose por sus hombros y la delgada camisa que se puso junto a su corbata desaparecieron, dejando a la vista su piel apretada por los arnes de cuero negro que se deslizaban por las curvas y músculos que trabajó llendo al gym.


Cuando entre abrió los ojos vio la corbata enfrente suyo, era roja. Tenía una costumbre extraña de tener corbatas de diferentes tonos de rojo. Le llamaría obsesión pero eran de buena ayuda a la ahora del sexo; le gustaba que rodearan su vista, era fantástica la experiencia. No poder ver pero sentir era desesperante y caliente a sabiendas que tenía entre sus piernas a NamJoon.


Su cuerpo temblo y sus maltratados labios dejaron escapar un hilo de saliva con solo los recuerdos almacenados.


—Cariño — susurró Kim, a pocos centímetros de su oído, dejando un estremecimiento que destabilizo sus piernas — ¿Cómo abrimos está tarde de sexo?


—Corbata. — balbuceo, frotando su entrada contra los dedos que empujaban el plug. Dejando caer su pecho contra la mesa de juntas.


No tenía que ser específico por que Kim ya conocía sus costumbres. El contrario acarició su espalda y parte de los arnes. Jalando para volver a su lugar, creando un sonido humedo de las tiras al chocar contra la piel enrojecida.


—Oh, así que eso...déjame pensarlo. —saco el plug y arremetio, mojando sus dedos con el lubricante que escurria de la entrada dilatada. Al parecer cierto hombre se consoló un poco mientras venía de camino, debió de ser cuando estaba por venir, cerro los ojos con la imagen mental de ello.


JiMin desnudo en la cama con las piernas abiertas, dando atención a los pezones mientras sus dedos se deslizaban por su entrada, mientras aquellos labios dejaba soltar jadeos y sonidos húmedos pronunciando su apellido u nombre. Sonrió. Adoraba eso, apesar de que JiMin se  negara miles de veces, terminaba haciendo lo pedido y dando un espectáculo.

—Amor, voltea.


JiMin lo hizo, sentó su culo desnudo en el frío vidrio del escritorio empujando sin querer el plug en el proceso; abrió las piernas dando acceso a Kim, su cuerpo temblo sin poder retener aquello.


NamJoon le sonrió y acaricio su cabello, acercando su rostro para unir sus labios en un beso duro, dónde sus dientes y lenguas jugaron, Kim apretó las caderas de su mayor y sobre su ropa frotó su polla contra la de JiMin que se encontraba húmeda con pre-semen alrededor de la extención, sabía de antemano que su ropa quedaría hecha mierda pero tenía varios cambios para las largas temporadas en que no salía de su oficina ni siquiera para comer.


—¿Amarro o vendo? — la pregunta parecía más bien para si mismo pero JiMin ignoro aquello, necesitaba tener enterrado a NamJoon el plug ya no llenaba su deseo, Kim se tenía que hacer cago. El muy maldito lo tenía al borde, necesitaba mas.


—Joder...¡Amarrarme! — no era lo que quería de principio, pero estar un poco más a lado de la locutor sonaba muy bien en su cabeza, aunque esto fuera una respuesta silenciosa para que NamJoon hiciera lo que le viniera en gana —Quiero que me folles mientras mis manos están amarradas.


— Tengo una mejor idea, amor. — ronroneo, quitan su corbata para ponerla en el rostro de JiMin. Park sintió la tela de seda acariciar su piel y jadeo, intento con su mano llegar a su polla y masturbarse pero NamJoon hizo un sonido con su boca en desacuerdo y tomo de sus manos amarrandolas con la otra corbata. —Perfecto. — celebró.


Acomodo los brazos  de Jimin en su cuello y empujo el cuerpo para dejar acceso de su cuerpo, movió el saco a medio quitar y saco el plug, abriendo la bragueta para sacar su miembro olvidado. Trago saliva, con cada parte de su ser apunto de reventar. Acomodo su miembro masajeando y tirando de él para lubricar mínimamente y entro, lento, suave con empujes mínimos dejando a disposición de JiMin la batuta.


Park mordió su labio y dejo caer su cabeza atras, sus uñas se encajaron en la espalda, acercando el pecho del contrario al suyo, deslizo su culo por el frio vidrio empuñando la verga erecta contra su culo.


Sus auto-entoscadas fueron lentas y torturosas para ambas partes, su voz rota y casi ahogada nombrando a NamJoon, seducía los ardientes instintos para tomar el control.


NamJoon empujo su polla un poco más, con el deseo de tocar el punto que bajaba toda defensa y ocasionaba la perdida de juicio, ha ese punto conocía como llegar a él. Año tras año había muchas maneras en las cuales podía crear un hermosa desastre, gracias a sus movimientos pélvicos el nudo en las muñecas de Jimin y el del rostro de movía y regresaba a su lugar, JiMin lloriqueaba y balbuceaba en busca de más.


Ese tipo de reacciones y pedidos  solo podían ver en el sexo, JiMin lograba exponer pequeñas partes fragmentadas que confirmaban como de su cuello colgaba una cadena invisible que con gusto él aflojaba o apretaba, y era el único con aquel poder por que JiMin se lo permitió.


Su rostro se pocisiono entremedio de las piernas dónde beso y lambio los muslos desnudos dejo algunas que otras mordidas  que enrojecieron la piel de JiMin pero este no se quejo, demaciado extaciado con la polla que lo jodia hace unos instantes.


—Namjoon-ah~...más rápido, no te detengas ¿Si?


—Pero aquí no podemos hacer nada princesita — se burló, unas gotas de sudor resvalarón por sus mejillas y sus manos apretaron los muslos interiores arremetiendo un poco más firme, dejando que sus testiculos chocarán contra las mejillas enrojecidas.


—No seas un hijo de pu..oh, agh.


—Exacto cariño ¿Que me iba a decir?


"Jodete cabron"


Mordió su lengua y apretó los músculos de los brazos, dejando que NamJoon proclamara el ritmo.


Rápido, rudo.


En algún punto de movimiento JiMin consiguió separarse y dejar que la corbata que vendan sus ojos bajara a su cuello. Sus ojos tenían ese brillo partícular :  siempre sonriendo a NamJoon y este no evito sentirse feliz, satisfecho y completo.


Salió del interior y con las pequeñas manos de JiMin y la suya masajearon sus miembros, lentas caricias a la cabeza y a la larga y resvalosa extención.


—Acuéstate, nene. — empujo el pecho y JiMin se dejó caer sin mayor esfuerzo, mirando desde abajo el rostro serio y dominate de Namjoon.


Mordió su labio inferior y NamJoon se quejo audible —No hagas eso. — JiMin le sonrió y bajo la vista al miembros duro, deseando poder bajar sus manos y cubrir su verga masturbando al ritmo de su menor, pero sabía que no podía tocarse; NamJoon se lo dejo claro cuando propuso amarrar sus manos y él lo aceptó o sugirió.


Mordió y lambio sus labios, su  pequeño diablillo salió a la superficie y NamJoon se calentó por ello.


—Amor, tócate, necesitó verte— acató órdenes y desesperado busco alivio al mismo ritmo que NamJoon.


¡Por los dioses!, tenían tiempo de no verse envueltos de esa manera, NamJoon frotó la cabeza de su verga en la entrada, sacando y metiendo sin adentrarse mas ya sentía el cosquilleo en su coxis y vientre bajo y sin más se corrió, moviendo en el proceso su polla al pecho de JiMin. Adoraba que su esperma se mezclar con el contrario, JiMin lo hizo casi al mismo tiempo ensuciando su abdomen mientas su cuerpo se arqueaba.


Trataron de estabilizar su respiración, JiMin cerro los ojos y se permitió bajar la guardia, mientras NamJoon limpiaba a lenguetazos el vientre manchado, tocando áreas sencibles saboreando su semen con el de JiMin.


—Despues de esto, te mantendras lejos de mi — le gruño una vez recuperada la respiración, NamJoon paro de lamber e hizo un mohin.


Era imposible que eso pasara. Aún así miro incrédulo a su mayor y amazo el culo desnudo.


—No sea malo, no me puedes privar de mi cueva.


—Y tu no puedes follar en la oficina y lo haces — contesto tajante.


—Pero solo contigo, me gusta follarte en cualquier superficie por que me seduces.


— ¡Claro que no te sedujo! ¡Eres un perro calenturiento!


— ¡Si lo haces! Acuérdate de cuando llegaste.


—Namjoon cuando llegue te ignore.


—Pero tu actitud me seducio. — JiMin guardo silenció, rodando los ojos cansado de sostener una plática tonta.


Lo que si sábia era que tenía un jefe cabron desde antes que lo supiera, solo quería un trabajo estable sin tener dificultades, pero ahora tenía que lidiar con un ninfomano que solo deseaba correrse dentro suyo cada que estaban a solas.


~****~


Espero que les gustara este "intento" de smut, puede que le falte mas erotismo al asunto 👉👈


Trate de corregir pero tal vez algunas cosas se me pasaron.

Imagen con la que me "inspiré"