#1 Mi dj favorito [KiriDeku]

Summary

Segundo libro: Mi doctor favorito [KiriDeku] Inicio de publicación: 13 - 12 - 20 Terminada: 25 - 12 - 20 Eijiro sólo había asistido a ese antro para tratar de olvidar la infidelidad hecha por su ex novio con su ex mejor amigo y a cambio conoció a un dj peliverde de ojos esmeraldas quien le sonreía de manera coqueta. *Advertencias:* » Los personajes no me pertenecen. » Contiene +18. » EVITEN los insultos hacia los personajes o eliminaré sus comentarios. » Hay OOC de casi todos los personajes. »M-preg.

Status
Complete
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Un enorme espacio con cuatro paredes de color negro, luces de colores parpadeando en el lugar, música sonando en alto; todo el lugar olía a alcohol, sudor y sexo en las esquinas e incluso en los baños donde se podía ver personas follando con otras en los pasillos hacia los baños, incluso se escuchaban gemidos dentro de los cubículos, pero eso a nadie le importaba ya que estaban allí para divertirse y encontrar un ligue para esa noche.


Eso mismo hacía cierto pelirrojo quien se encontraba en una de las mesas del segundo piso junto a algunos sus amigos con un vaso de vodka puro en la zurda, estaba esa noche para olvidarse de su ex y el engaño que éste le hizo con quien era su mejor amigo y la persona que había considerado un hermano de otra madre, a los dos los odiaba mucho en esos momentos por haberle visto la cara de idiota. Sólo se encontraba con cuatro de sus grupo de amigos y algunos amigos que estos tenían aparte, y que hasta ese momento no conocía; pero todos habían decidido ayudarlo esa noche a olvidar porque por alguna razón, ellos sabían de la traición.


A su lado se encontraba Mina, una pelirosa que había sido su amiga desde la primaria y desde entonces no se han separado.


Al lado de ésta estaba Sero, el pelinegro era de su grupo de amigos cuando lo conoció en la secundaria y además, era novio de Mina.


Frente suyo se encontraba Kaminari, el rubio con un mechón negro en forma de rayo, también lo había conocido en la secundaria junto a Sero con el que creyó que mantenía una relación a escondidas pero se equivocó, ambos le contaron que lo fingían para darle celos al chico que le gustaba al rubio.


Y dicho chico estaba allí también presente, a un lado del rubio; Shinso era un pelimorado bastante serio que siempre parecía cargar con ojeras bastantes remarcadas bajo sus ojos, era callado pero no tímido e incluso podía llegar a ser bastante sincero cuando se lo proponía. Él era ahora pareja de Kaminari y cuando eso sucedió, se unió a su grupo de amigos, todos se dieron cuenta que el hombre dormía en cualquier lado y aún así no entendían cómo cargaba con ojeras.


En las esquinas estaban los amigos de sus amigos, Itsuka Kendo quien era una pelinaranja con bastante carácter y que le recordaba un poco a cierto cenizo quien lo había traicionado.


Al lado de la chica había una monja... Ibara Shiozaki quien era una peliverde bastante callada que desde que la conoció llevaba las manos juntas y cerca de su pecho, definitivamente de le parecía a una monja pero de no ser porque era pareja de la pelinaranja, definitivamente estaría seguro que lo era.


A un lado de está estaba otro chico, Neito Monoma, un rubio que le gustaba llamar la atención y que definitivamente le daban ganas de lanzar por el balcón del segundo piso hacia el primero de no ser por el otro chico que lo acompañaba.


El peligris quien tenía un nombre y apellido bastante extraño, a su parecer, era Tetsutetsu Tetsutetsu...


¿¡Quién rayos podía llamarse así además de él!?, era bastante extraño y para el colmo de sus males, todos allí —Excepto él— iban en parejas, los odiaba y más cuando empezaban a demostrarse amor, restregándole en el rostro que su ex lo engañaba desde hacía un tiempo. Se tomó todo el licor de un trago y se levantó del sillón para caminar hacia el primer piso entre las demás personas, no había nadie que le interesara y sinceramente no estaba seguro de querer revolcarse con alguien solo porque tenía el corazón roto, se dirigió hacia la barra para sentarse frente a esta y pedir una cerveza, mientras esperaba veía hacia la pista; cuerpos pegados con otros sin importar que fuesen desconocidos y bailando al ritmo de la música que el dj colocaba.


Llevaba unos vaqueros negros que se ceñían un poco a sus piernas, una camisa del mismo color de su cabello y ojos que igual se ceñían a su cuerpo junto a un collar colgando de su cuello, mismo collar se lo había regalado su madre hacía algún tiempo y el cual le había traído suerte. Tomó la botella de cerveza para darle un trago y luego de tragar suspiró hondo, estaba dispuesto a olvidar, así fuera bebiendo, su celular yacía en su bolsillo delantero completamente apagado para evitar los mensajes y las llamadas de aquellos que solo lo habían lastimado, decidió eliminarlos de su mente y ya después los eliminaría de su vida, así que simplemente se metió entre el tumulto de personas para comenzar a bailar como todos ellos, sin siquiera seguirle el ritmo a la música pero aún así perdido en esta.


Habían manos que lo habían comenzado a manosear y aunque se sintiera incómodo, aún así no decía nada, ya llevaba rato en la pista de baile y con su quinta cerveza brindada por algún extraño que se la ofreció y él aceptó sin problemas pero no había sido lo único que le habían ofrecido, aún así, con su mente un poco nublada no había aceptado acostarse con nadie porque no había nadie que llamara su atención y para evitar a esas personas se fue alejando poco a poco hasta casi llegar a la barandilla que separaba al dj y las cornetas del tumulto de personas, aunque hubiera un pequeño pasillito que daba hacia el dj nadie pasaba por allí a menos que fuera para pedirle alguna canción, algo que no sucedía porque no era una fiesta y lo único que se escuchaba en el lugar era música electrónica, de esas que te jodían el cerebro junto a las luces de colores y el alcohol en el sistema.


Eijiro se había detenido de bailar, pegando la cadera a la barandilla y por casualidad terminó levantando la mirada hacia el lugar del dj, hacía poco que sentía una mirada provenir de allí y le causaba curiosidad quién podría estar observándolo con tanto ahínco, lo que vio le quitó un poco el aire de los pulmones y por un momento olvidó como se tragaba saliva e incluso casi olvidaba su nombre.


En la cabina del dj se encontraba un peliverde de ojos esmeraldas quien le sonreía bastante coqueto, llevaba una camisa negra ceñida al torso, los auriculares colgados en el cuello y desde donde estaba, podía ver un pantalón marrón claro, aunque no estaba seguro si era un pantalón o una chaqueta; pero le provocaba averiguarlo, más cuando el chico le hacía una señal con el índice para que se acercara y Eijiro quien estaba con la mente en blanco por la atracción que sentía hacia el peliverde combinado con todo el alcohol en su sistema, había olvidado la razón por la que estaba allí y con las personas con las que había llegado. Así que se decidió acercar al chico, caminando por el pasillito y siendo ignorado por las demás personas que solo estaban concentradas en bailar y en llevarse a alguien para follar, él estaba pendiente de llegar al peliverde quien al tenerlo en frente lo jaló por el collar para acercarlo a su rostro.


Y aunque aquello le molestara cuando alguien más lo hacía, no tenía ganas de reclamarle nada al chico que se acercaba a su oreja para hablar con la misma coquetería con la que le sonreía.


—Mi turno termina en cinco, ¿Por qué no me acompañas a mi apartamento?


Eijiro tragó saliva al recordar cómo se hacía y asintió a la pregunta ajena en silencio, para luego alejarse y tomar la mano ajena que sostenía su collar, si ese chico lo quería como compañía no tenía problema y ya no tenía porqué sentirse culpable, sonrió mostrando sus dientes de tiburón y le guiñó un ojo al peliverde.


—Te espero en la entrada.


Avisó y se alejó de allí para terminarse la botella de cerveza e ir a entregarla a la barra para subir hacia el segundo piso e ir hacia la mesa donde estaban sus amigos y poder tomar sus cosas bajo la mirada atenta de todos.


—¿Te irás? —Cuestionó Mina acercándose al pelirrojo con preocupación. —Vamos Eijiro, debes divertirte, te trajimos para eso —Le recordó. —Puedes conseguir cualquier otro chico con el que-


—Me voy con uno, de hecho —Interrumpió Eijiro viendo hacia la pelirosa quien lo observaba asombrada.


—¡¿De verdad?! —Cuestionó Mina sin poderle creer. —¿Quién es el afortunado? —Cuestionó llevándolo a la barandilla para que se lo señalara. —Si me señalas una chica te aviento de aquí por mentirme.


Eijiro rió por el comentario de la chica y fijó su mirada en el dj quien se había vuelto a colocar los auriculares para colocar la última canción de su parte, tal como él mismo había dicho y el pelirrojo le señaló quien era el chico, la pelirosa no podía creer que su amigo se estuviera yendo con el dj Deku, lo conocía puesto siempre iban allí y desde que conoce al

chico, éste nunca se había ido con nadie por lo que ahora que escuchaba a su amigo decirle que se iba con él le parecía increíble e...


—Imposible —Musitó Mina viendo de su amigo al dj.


—Totalmente posible, fue él quien me invitó a irme con él —Confesó Eijiro comenzando a molestarse por la expresión de su amiga. —¿Por qué es tan imposible creerme?


—Porque desde que conozco a Deku nunca se va a casa con nadie —Respondió Mina con sinceridad y le hizo una señal a su novio. —Pero si estás diciendo la verdad, nosotros esperaremos contigo afuera y cuando él salga agarramos para otro lado.


—Nada de eso, lo van a espantar y luego no va a querer que lo acompañe a su casa —Se quejó Eijiro con el ceño fruncido.


—Está bien, al menos déjanos espiar —Pidió Mina tomando sus cosas de la mano de su pareja. —Estaremos escondidos en el auto, ten las llaves de tu camioneta, nosotros nos iremos en la otra.


Comentó entregándole las llaves a Eijiro quien las aceptó y notó que aún tenían en el llavero un tiburón gris el cual arrancó en ese momento y lo dejó ahogándose en el vaso de alcohol, había sido un regalo de Shouto luego de una cita —La sexta si mal no recordaba— y ahora no quería ninguno de esos regalos, pero se desharía de ellos luego; esa noche no quería seguir pensando en él y menos en Katsuki, así que con todos teniendo sus cosas salieron de allí luego de pagar lo que bebieron y todos se despidieron del pelirrojo y éste de ellos, viéndolos subirse a la camioneta en orden pero terminó burlándose puesto que Sero era quien manejaría y Mina discutía con Kaminari sobre quién iría de copiloto.


—¡Ya dejen de pelear y súbanse los dos!


Se escuchó a Sero gritar luego de perder la paciencia y Eijiro quien observaba escuchando todo, se cruzaba de brazos bastante entretenido por lo que presenciaba que no notó a cierto peliverde quien también había presenciado el grito del pelinegro.


—No sabía que eras amigo de ellos —Comentó Izuku de manera suave, espantando al pelirrojo y se rió bastante divertido.


—Eh... Si, esa bola de tarados son mis amigos —Confirmó Eijiro una vez que se recuperó del susto.


—Uhm, que interesante —Comentó de regreso, llamando la atención de Eijiro quien cuestionó la razón de su comentario. —No pareces ser como ellos, por eso no imaginé que fueras amigos de ellos. ¿Nos vamos?


—Alguien tiene que ser el cuerdo algunas veces —Comentó Eijiro y le extendió las llaves. —No creo que quieras ir conmigo al volante, así que espero que sepas manejar.


—No pareces borracho, rojito —Comentó Izuku y sonrió negando. —No sé manejar, lo siento.


—Eijiro —Comentó ganándose la atención ajena. —Me llamo Eijiro, lamento no haberme presentado.


Luego de aquella presentación tan vaga, el pelirrojo caminó hacia su camioneta, era una 4x4 todo terreno del mismo color que su cabello, le quitó el seguro y abrió la puerta del copiloto para ver hacia el peliverde que lo veía divertido.


—Son ideas mías o tienes alguna clase de obsesión por el color rojo —Comentó Izuku subiéndose al asiento de cuero negro, bastante bonito a su parecer.


Eijiro rió cerrando la puerta para rodear la camioneta y subirse al lado del piloto, lanzando la mochila a la parte de atrás, colocándose el cinturón y colocando la llave para encender el motor antes de responder.


—Sinceramente si la tengo, pero también me gusta combinarlo y ahorita la combinación con el verde me está atrayendo —Confesó de manera indirecta casi muy directa.


Izuku sonrió y antes de colocarse el cinturón se acercó al pelirrojo para volver a acercarlo como había hecho antes, jalándole con cuidado el collar y se apropió de los labios ajenos unos segundos antes de separarse y sonreírle.


—Izuku, conocido como Deku el dj principal del antro plus ultra.


Se presentó, acomodándose en el asiento para colocarse el cinturón y dándole la dirección de su apartamento, Eijiro se había quedado deseando más de aquel beso pero aún así asintió levemente a la indicación del contrario, vería qué tan lejos lo dejaría llegar Izuku, porque si era cierto lo que Mina le dijo acerca del chico sobre no llevarse a nadie a casa y el que solo lo use para darle el aventón, iba a quedar con mal sabor de boca. Encendió la calefacción al tener las ventanas subidas y se dirigió a la dirección indicada, dejando de por medio un silencio que no era cómodo pero tampoco era incómodo.


Veintisiete minutos después Eijiro estacionó frente al edificio de apartamentos donde vivía Izuku y lo removió en el asiento al notarlo dormido, le avisó que habían llegado e Izuku al espabilarse le indicó dónde estacionar, Eijiro estaba sorprendido pero aún así se estacionó como se le fue indicado; apagó el motor para tomar la llave y su mochila, dentro había una caja de condones que Mina le había regalado porque:


"

No puedes ir a follar sin globitos ¿Y si agarras una enfermedad de alguien más? No puedo dejar que mi amigo pase por eso, así que agárralos y llévalos en el bolsillo.

"


Obviamente no los llevó en el bolsillo pero si en su mochila, se bajó de la camioneta para rodear el auto y ayudar a bajar al chico, debía ser un caballero, a pesar de tener más alcohol en su cuerpo como nunca antes, aun así no sería nada varonil si lo dejaba bajarse por su cuenta y una vez que cerró las puertas y colocó el seguro, siguió al peliverde hasta adentro hacia un ascensor que parecía esperar por ellos mismos y no dudaron en subirse, dejando que Izuku marcara el piso. Una vez que las puertas se cerraron y aprovechando que estaban solos, rodeó la cintura ajena en un intento de iniciar con lo que sería inevitable y lo besó mientras lo acorralaba entre su cuerpo y la cabina del ascensor.


El beso se había vuelto un poco desesperado por parte de ambos pero terminaron separándose una vez que llegaron al piso indicado, Izuku lo llevaba de la mano mientras con la otra sacaba sus llaves para abrir la puerta y Eijiro al verlo voltear para pedirle que entrara primero lo volvió a besar, rodeando su cintura y haciéndolo retroceder para que entraran al mismo tiempo. Cerró la puerta con el pie luego de haber quitado la llave para que nadie se la llevara y tanteó con su mano para colocar el seguro, una vez hecho aquello, ambos se se deshicieron de los zapatos para poder entrar por completos.


Eijiro esperaba que el peliverde viviera solo porque en esos momentos lo estaba pegando a la pared mientras pasaba las manos por el cuerpo ajeno, pegándolo a su cuerpo para dejar las manos en el culo del chico y dejando que se impulsara hacia arriba, sintió las piernas ajenas rodearlo. Y al no ver preocupación de parte del chico confirmó que vivía solo, era mejor de aquella manera. Se separaron del beso en busca de aire mientras se observaban a los ojos con una sonrisa colándose en los labios de ambos.


—¿Estás bien? —Cuestionó Eijiro amasando sin pudor el culo del chico.


—Si, pero estaríamos mejor sin ropa y en mi cama —Respondió Izuku moviendo la cadera para rozarse contra el pelirrojo. —Final del pasillo, la puerta de la derecha.


Eijiro sonrió y lo sostuvo contra su cuerpo aprovechando que tenía los brazos ajenos rodeándole el cuello, para caminar hacia donde se le fue indicado y mientras, dejaba que Izuku besara cualquier lugar que encontrara descubierta a su paso.


—Espera que lleguemos o terminaré haciéndotelo aquí mismo en el pasillo, Izuku —Pidió Eijiro tragando saliva luego haber sentido un mordisco en su cuello que le sacó un jadeo.


—Te estás tardando a propósito, camina más rápido Eijiro —Pidió Izuku casi como un berrinche.


Eijiro rió divertido por aquel actuar, parecía un pequeño cuando no le dan su dulce rápido y aunque aquello también le hubiese molestado e incluso incomodado, se le hacía bastante sexy puesto el chico con aquel berrinche no hacía más que frotarse contra su ya despierta erección por lo que terminó de entrar a la habitación, espantándose al ver una castaña de brazos cruzados que hizo que toda excitación se fuera a la basura y mientras bajaba a un Izuku confundido, le señaló a la chica de atrás.


—Creí que vivías solo —Murmuró Eijiro bastante incómodo.


—Demonios Ochako ¿Qué haces aquí? —Se quejó Izuku al ver a la castaña sobre su cama. —Si vivo solo, ella no sé qué hace aquí —Resopló.


—Soy tu prometida, tengo derecho a estar aquí —Exclamó Ochako en una mentira que usaban ambos cuando querían correr al ligue indeseado.


Pero en esos momentos Izuku negaba con el ceño fruncido puesto quería a Eijiro allí con él, de preferencia en su cama sin ropa y al pelirrojo entre sus piernas pero éste último terminó quitándole las manos encima con una mueca llena de sorpresa.


—Lo siento, no sabía, creo que es mejor que me vaya.


Se disculpó con una mueca y se dio la vuelta para salir de la habitación, ignorando los llamados ajenos; no dejaría que Izuku jugara con la chica tal y como habían hecho con él, así que solamente se marchó de aquel lugar para dirigirse a su camioneta y subirse a esta para ir a su casa. Soltó un suspiro hondo antes de encender la camioneta, pensando que hubiese sido peor si la chica los hubiese encontrado desnudos y follando, incluso el alcohol de su sistema se había ido con aquel mal rato.