ACTO I: El circo de los corazones rotos

Summary

Blitzø y Fizzarolli eran dos péquelos niños cirqueros que inevitablemente desarrollaron sentimientos el uno hacia el otro. ¿Te habías preguntado cómo sería la historia de ambos si el incendio no hubiera sucedió? El circo siempre fue un lugar donde los secretos no son fáciles de guardar y el amor entre ellos podría estar en peligro por la misma razón. Historia BLITZØ X FIZZAROLLI ~Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir...~ Personajes e historia canon por Vivzie Pop ✨ - HISTORÍA CREADA A PARTIR DE UN ROLPLAY DE LA AUTORA DE LA MANO DE SU COMPAÑERO DE ROL-

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo 1: El llanto de una Estrella.

Una lluvia torrencial caía fuertemente a las orillas del anillo de la avaricia, las calles estaban infestadas de ladrones, debido al clima muchos habitantes de poder aprovechaban para salir de paseo al anillo de la lujuria, lo cual provocaba que los maleantes estuvieran completamente atentos a cualquier demonio mínimamente diferente a ellos.


Una joven Imp sabía que podía aprovechar esta oportunidad donde nadie podría verla, viviendo en el infierno, sola, no era muy fácil salir con un bebé en sus brazos enmedio de tanta mierda como lo era el infierno.


Cubrió bien al pequeño bebé imp que estaba en sus brazos.


— Sshhhh bebé... no llores...—


Susurró mientras ella cubría mejor su cabeza y empezaba a caminar bajo la lluvia.


Días antes la chica había presenciado uno de los espectáculos que brindaba el Show local del anillo, ahí había conocido lo que era la unión entre personas que apenas compartían parentesco, y a la entrada del Circo había conocido a una buena mujer, quien parecía ser la esposa del dueño del lugar.



Siguió caminando tratando de ocultar lo que llevaba en brazos, y tratando de ocultar su rostro ya que podría ser muy fácil para los locatarios poderla identificar después.


Su vida no había sido tan buena hasta ahora, claro, ¿Qué más podía esperar al tener que haber nacido en un lugar tan horrible como él mismo infierno?

Había quedado embarazada muy joven gracias a su pareja quien en cuanto se enteró le pidió que desistiera de la idea de continuar con el embarazo.


Pudo ocultarlo hasta el día del parto, tan solo dos días antes de aquella noche.


Pero sabía que su bebé corría peligro si decidía quedarse con el, sería algo que su pareja no permitiría.


Sonrío suavemente al ver las luces cálidas que irradiaba el circo, siguió caminando hasta llegar al campamento, por la lluvia no había nadie afuera, así que solo caminó entre las carpas esperando que nadie la viera.


Llego hasta las caballerizas, donde entró con cautela por fin quitando la capa que cubría a su pequeño.


Lo miró de una forma triste mientras acariciaba su pequeño rostro, los ojos del pequeño empezaron a abrirse de a poco mientras se acurrucaban en la tibia mano de su madre.


— No sabes cuento lo siento, te amo demasiado, pero no puedo ponerte en riesgo...—


Susurró la joven mientras acomodaba al bebé entre la paja que había en el establo.


El pequeño bebé solo la miraba fijamente mientras comenzaba a removerse entre sus mantas.


— Lo siento... Lo siento mi amor...—


Dijo empezando a sentir sus lágrimas brotar , tarareo una suave canción de cuna esperando que se tranquilizara un poco, el bebé solo empezó a quedarse dormido de a poco.



Por otro lado, desnutro del circo había Dos pequeños gemelos que recién llegaban a la edad de tres años, corrían entre el agua y entre la carpas jugando en los charcos, llegaron hasta las caballerizas donde uno de ellos pudo escuchar una suave melodía que provenía de adentro.


Se quedó quieto antes de perder de vista a su hermana.


Estaba a punto de entrar cuando escuchó a su madre llamarlos.


— ¡Blitzø! ¡Barbie! ¿Dónde están?.—


Dijo Tilla, la esposa del dueño del circo saliendo de la carpa donde se encontraba el comedor para buscar a sus pequeños diablillos. (Literalmente)


La joven al escuchar ruido muy cerca de ella corrió rápidamente a esconderse entre algunas cosas del montón que tenían ahí, por el movimiento brusco el recién nacido empezó a llorar, sin embargo ella por más que quisiera acercarse a él... no pudo hacerlo cuando en la entrada vio a un pequeño niño entrar curioso.



— ¡¡¡MAMÁ!!!!—


El pequeño niño gritó para llamar la atención de su madre mientras sus ojos permanecían sobre el pequeño bulto que revoloteaba entre la paja.


— Blitzø, ven pueden enfermar...... se...—


La madre de los gemelos entró para buscar a su hijo, sin embargo el llanto de un bebé ajeno a los de ella captó su atención de inmediato.


Se acercó a prisa para poder ver al pequeño bebé envuelto entre algunas mantas.


— ¿Viste si alguien estaba aquí con el bebé, Blitzø?.—


Preguntó Tilla antes de ver a su hijo negar con la cabeza y acercarse a ella para curiosear lo que estaba pasando.


— Tranquilo... estarás bien...—


Susurró la imp mientras lo arrullaba en su regazo, no había visto a ninguna de las cirqueras o acróbatas que estuviera en cinta, así que no tenía ni idea de donde había salido.


— Bueno, vamos a ponerte calientito, y a que comas un poco...—


Dijo mirando como el bebé ponía toda su atención en ella dejando de llorar, una sonrisa se posó sobre sus labios cuando notó aquellos enormes lunares de sus mejillas, no era algo común ver a imps con ese tipo de marcas de nacimiento.


— Vámonos Blitzø, la lluvia puede que se intensifique y no queremos quedarnos aquí con los caballos...—



Dijo tomando al bebé en un brazo cubriéndolo bien y estirándole la otra mano a su hijo para salir corriendo de la carpa mientras reían al sentir la lluvia caer sobre ellos.


La joven solo sintió las lágrimas caer sobre sus mejillas una vez que vio a su pequeño irse en los brazos de la mujer que precisamente ella venía a buscar, colocó sus manos en su pecho antes de salir del lugar y desaparecer de nuevo entre la lluvia al ingresar a las calles....



La familia cirquera por su parte, entraron a la carpa con unas cuantas sonrisas, Tilla le indicó a sus hijos cambiarse de ropa mientras ella regresaba su vista al bebé en sus brazos, siempre había sido buena con los niños, y tristemente la mayoría de los cirqueros pasaba por una situación similar.


Preparó un biberón con la fórmula de sus pequeños y se sentó en la cama a mientras se lo acercaba con suavidad.


Sintió a su hijo subirse a la cama para abrazarla del cuello mientras miraba con duda y curiosidad al bebé que yacía en los brazos de su madre.


— Ya veremos cómo le explicaremos a tu padre luego...—


Dijo mirando a su hijo y de nuevo al bebé.


— cara graciosa.-


Escucho decir a su hijo señalando llas enormes marcas en las mejillas del recién nacido, Tilla solo puso reír un poco.


— Habrá que buscarle un nombre al nuevo miembro de esta casa ¿no crees?...—


Dijo mirando a su hijo, al regresar la mirada a sus brazos vio que el pequeño se había terminado el biberón entero, sonrió colocándolo en la cama para quitar las mantas que lo cubrían, de entre estas salieron un par de juguetes pequeños y una nota.


Tilla curiosa la levantó para abrirla mientras veía a su hijo gatear hasta el bebé para jugar un poco con el, sonrió de reojo y volvió su vista a la pequeña carta.


Querido Fizzarolli....

Es difícil para mí encontrar las palabras adecuadas para expresar todo lo que siento en este momento. Mi corazón se desgarra al tener que tomar esta decisión, pero quiero que sepas que cada lágrima derramada lleva consigo un mar de amor incondicional por ti.


Me disculpo desde lo más profundo de mi ser por no poder brindarte el cuidado y la atención que mereces. Mi juventud y mis limitaciones me impiden darte la vida que anhelo para ti. Aunque mi presencia física no esté a tu lado, quiero que sepas que mi amor por ti es eterno e inquebrantable.


Te llevo conmigo en cada latido de mi corazón, en cada pensamiento y en cada suspiro. Prometo que nunca te olvidaré, que tu sonrisa seguirá iluminando mis días más oscuros y que tu bienestar será mi mayor anhelo.


Que la vida te brinde oportunidades infinitas y que encuentres en este lugar la calidez y el amor que mereces. Siempre serás mi luz, mi razón de ser, mi pequeño tesoro.

Gracias también a quien leerá esto.



— Pequeño bebé, estarás muy bien cuidado aquí..—


Tilla susurró con un toque de tristeza en su voz, pero a la vez agradecida por haber sido ella quien pudiera encontrarlo y no cualquier demonio del circo.


— Fizzarolli....-


Dijo el nombre que yacía en la carta, si su madre biológica había elegido ya su nombre, sabía que era por algo, además de que a su criterio era el nombre perfecto.

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Hola!! Soy nueva en esta app de escritores, espero que el fandom pueda disfrutar de esta preciosa historia que escribi de la mano de un amigo y compañero de Rolplay…. Si, roleamos esta historia pero nos parecio increible hacerla fanfic xd