DANGANRONPA THE NEXT GENERATION

Summary

En un futuro cercano, los hijos de Gustavo Lockser y Adrienna Napoli, Adrienna Lockser Napoli y Harvey Lockser Napoli ambos de 7 años, descubren que su familia es parte de una compleja red de realidades paralelas y conflictos entre dimensiones. A pesar de su corta edad, muestran habilidades excepcionales y una curiosidad insaciable que los lleva a situaciones peligrosas y emocionantes.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

EL DESCUBRIMIENTO

EL DESCUBRIMIENTO

Los hijos de Adrienna Napoli y Gustavo Lockser se encontraban solos en el apartamento. Harvey, su hijo varón, entró a la sala de estudio de sus padres, y cuando Adrienna lo vio, le dijo:

— Hermanito, ya sabes que papi odia que entremos a la sala de estudio.

— Hermanita, mira lo que encontré en el suelo.

Adrienna entró y haló con cuidado a su hermano. Ella suspiró e hizo pucheros de mal genio, mientras ambos se colocaban sus “Ear Cuff”, ya que fueron sus regalos por aprobar los exámenes de ingreso en Hope’s Peak a tan corta edad. Se puede decir que rivalizan con sus padres, quienes lograron ingresar a la misma academia cuando su madre tenía 15 años y su padre 13. Adrienna usa su “Ear Cuff” en la oreja derecha y Harvey en la oreja izquierda.

Los gemelos seguían con sus juegos cuando el dispositivo que encontraron en la sala de estudio comenzó a emitir sonidos extraños. Los gemelos lo tomaron y desaparecieron del apartamento. Poco después, aparecieron en otra realidad, en la academia “Hope’s Peak”. Adrienna dijo:

— Hermano, todo es tu culpa.

— Mi culpa, tú también tomaste ese aparato cuando comenzó a sonar.

— Mami estará furiosa contigo y conmigo.

— Hasta papi le teme a mami cuando se pone en su modo Akuma.

— Sabes que tanto papi como mami tienen muchos enemigos, como Junko Enoshima y Mukuro Ikusaba.

— Eso es verdad, hermanita. Sé que Junko no solamente tiene pechos en otra dimensión, ella arruinó la vida de muchos estudiantes de la clase 77-B.

— Hermano, deja de hablar así. Eso ya lo sabemos. Es una de las cosas que papi no pudo evitar, donde Chisa Yukizome sufrió por culpa de Mukuro Ikusaba y su lobotomía que la llevó a la desesperación.

Adrienna comenzó a despertar su modo Akuma, pero Harvey la abrazó y la calmó, regresando a ser la tierna hija y hermana que es.

— Por poco despiertas tu forma Akuma. Te tengo miedo cuando pasa eso.

— Tranquilo, así le pasó a papi la primera vez con mami, ¿lo recuerdas?

Los gemelos hicieron las paces como hermanos que son y entraron al hall principal de “Hope’s Peak”. Allí vieron a Aoi Asahina de esa dimensión, quien se acercó a ellos y les dijo:

— ¡Vaya! ¿Qué hacen ustedes dos aquí?

— Me llamo Adrienna Lockser Napoli —respondió Adrienna.

— Me llamo Harvey Lockser Napoli —respondió Harvey.

— Ya veo, son los gemelos de Gustavo Lockser y Adrienna Napoli.

Asahina aún no tenía idea de cómo llegaron a su realidad o dimensión. Los llevó a donde Miu Iruma.

Asahina dejó a los gemelos con Miu y se retiró para dejarlos hablar con la inventora.

—¿Ustedes, pequeños? ¿qué hacen en la academia?

—Soy Adrienna Lockser Napoli, hija de Gustavo Lockser y Adrienna Napoli.

—¡Vaya! Los dos son los hijos de los héroes.

—Así es, maestra Miu. Soy Harvey Lockser Napoli.

Adrienna le pasa el aparato mágico a Miu.

—¿Un aparato interesante? ¿De quién es este aparato?

—Mi hermano lo encontró en el suelo de la sala de estudio del apartamento privado de nuestros padres.

—Chicos, ¿me lo pueden dejar unos días para estudiarlo?

—Está bien, maestra Miu, pero ese aparato es para regresar a nuestro mundo.

—No se preocupen, pequeños. Ya sé quiénes son y nuestro deber es protegerlos. Por algo entraron a la academia Hope’s Peak de su mundo.

Los gemelos hacen pucheros y salen corriendo a conocer a más de sus superiores. Ven a Celestia Ludenberg.

—¡Vaya! Si es la chica gótica que eliminó a nuestros padres en ese torneo de póker.

—La chica de coletas tipo taladro. Con razón una época nuestros padres tenían ese tipo de peinados.

Celestia se acerca y los mira, diciendo:

—Ustedes dos se me hacen conocidos. ¿Tienen alguna conexión con los héroes?

—Así es. Somos Harvey Lockser Napoli y Adrienna Lockser Napoli —agrega Adrienna.

—¡Vaya! Ustedes dos. Sí lo recuerdo, eso fue hace tiempo, pequeños. Sus padres eran muy jóvenes entonces. Su madre tenía 18 años y su padre tenía 16.

—Según lo que cuenta mami, eso fue en un torneo de póker —agrega Harvey.

—Así es. Recuerdo esa noche hasta la madrugada. Primero eliminé a su madre. Estaba muy dolida por la eliminación, pero su padre la alentó. Al poco tiempo eliminé a su padre. Ambos lograron llegar lejos.

—Sé que mami es la mayor, pero ella necesita de papi y viceversa.

—Sus padres son muy unidos. Seguramente tienen sus peleas duras, pero al rato se reconcilian.

—Mami siempre manda a papi, pero él siempre nos cuida —agrega Harvey, haciendo pucheros.

—Celestia-sama, ¿nos permite retirarnos?

—Chicos, cuando tengan tiempo, me pueden buscar. Les daré algo.

Adrienna hala fuerte del brazo de Harvey, ya que entró en modo celos impulsivos por su hermano, sabiendo que lo ama en secreto. Llegan a la cocina y miran al cocinero de la academia, Teruteru Hanamura. Él los reconoce:

—¡Vaya! Los recuerdo. Ustedes dos son los hijos de los héroes. Eran muy pequeños cuando sus padres se casaron.

—Recuerdo que mami te pidió platillos deliciosos para la boda. Pobre de mi padre lo que te pagó —agrega Adrienna.

—Pese a ser pequeños, se acuerdan de casi todos nosotros.

—Eso es porque mami y papi aún estudiaban en Hope’s Peak. Tenemos vagos recuerdos de todos ustedes.

—¿Chicos? ¿Desean algo de comer? Se nota que no han comido nada.

Los gemelos dicen que sí de una manera muy respetuosa y agradecen el detalle de su superior Hanamura. Mientras Hanamura va a la cocina, los gemelos se sientan en uno de los comedores y notan la llegada de Chiaki Nanami, Fuyuhiko Kuzuryu con Peko Pekoyama y Kaede Akamatsu. Ellos miran a todos y Harvey le habla a Pekoyama en italiano:

—Wow, la migliore spadaccina, ricordo che hai dato qualche consiglio a papà affinché potesse migliorare le sue abilità nel tennis usando la spada.

Peko Pekoyama le pidió el favor a su amado Kuzuryu que le tradujera.

—Beh, se sei il figlio del tennista, sicuramente lui è cresciuto molto e anche la sua compagna.

—Grazie, Superiore Kuzuryu. E so che hai un buon legame con i miei genitori.

Al poco rato, llega Hanamura con varios platos. Los gemelos agradecen a Hanamura, hacen sus plegarias y comienzan a degustar los alimentos y miran a Kaede y dicen:

—La pianista de la boda de mami y papi.

—¿Ustedes? Ya recuerdo. Cuando sus padres se casaron, ustedes tenían 3 años. Aún eran muy pequeños.

—Así es, te reconocemos por las fotos de la boda.

—Pequeños, deberían terminar de comer e ir con el presidente Naegi y la vicepresidenta Kirigiri para que les den sus habitaciones.

Los gemelos acatan todo lo que dice Kaede y siguen comiendo. Al terminar, llevan los platos a la cocina, lavan cada uno su correspondiente plato y cubiertos, hacen una reverencia a Hanamura y se despiden de todos. Salen corriendo y dicen:

—Tan pequeños y tienen una madurez de un chico de 12 a 15 años.

Mientras corren por los pasillos de la academia, suben las escaleras y llegan a la zona privada, donde ven a Byakuya Togami y Touko Fukawa. Ellos los miran.

—¿Pequeños? —dice Touko.

Togami se acerca y dice:

—¿Niños? ¿Qué hacen aquí?

—Somos los hijos de los héroes —agregan los dos.

—¿Héroes? Ya lo recuerdo. Su padre es tenista y su madre es la persona que lo acompaña en los torneos en los que participa.

Touko se acerca y les sonríe a los dos, mientras Adrienna y Harvey hacen una reverencia y saludan a los dos:

—Mucho gusto, me llamo Adrienna Lockser Napoli.

—Mucho gusto, me llamo Harvey Lockser Napoli.

Kyoko Kirigiri, al escuchar más voces, sale de la oficina del director y recuerda algo que habló con Gustavo. Ella dice:

—¿Lockser Napoli? Seguramente ustedes nacieron en la academia Hope’s Peak de su mundo, pero sé algo de sus padres.

Kirigiri llama a los pequeños y los hace entrar a la oficina de Naegi para hablar de lo que ha pasado hasta ahora. Togami y Touko entran a sus oficinas correspondientes. Naegi mira a los gemelos y dice:

—Aún recuerdo a sus padres en ese torneo de póker, pero eso fue hace tiempo. Seguramente Junko y Mukuro están haciendo sus cosas en su dimensión.

Adrienna toma la palabra para hablar con Naegi:

—Presidente Naegi, mi hermano encontró un aparato raro en la sala de estudio del apartamento privado de mis padres. Lo dejamos en la mesa cuando comenzó a sonar y brillar. Nos acercamos a ver qué pasaba, lo tomamos y aparecimos aquí.

—Seguramente es algo de sus padres. Ya Miu me comentó eso. Kirigiri, ¿me das dos llaves para las habitaciones de estos dos?

Kirigiri va a un mostrador donde están las llaves, saca dos y se las pasa a Naegi.

—Pequeños, aquí están las llaves de sus habitaciones. Deberán dormir separados. Es una orden de Kirigiri y mía, ¿entendido?

Los gemelos toman sus llaves y, al poco rato, entra Akane Owari a dar información sobre los chicos nuevos que han llegado y otros asuntos importantes que se deben hablar en privado.

—Akane, ¿me podrías hacer el favor de llevar a estos pequeños a sus habitaciones?

—Será un honor llevar a los pequeños a sus habitaciones.

Los gemelos salen con Akane y ella comienza a correr para ver si tienen condición física. Para su mayor sorpresa, ese par tiene una condición física comparable a la de sus padres cuando eran jóvenes, aunque sus padres siguen siendo jóvenes y con un estado físico mejorado por las batallas que han tenido, sin olvidar los torneos de tenis en los que participa su padre.

Akane mira que los gemelos entren en sus habitaciones y dice:

—Tan pequeños y tienen una madurez mental fuerte, pero aun son niños les hará falta sus padres

Ella se retira para ir a otra parte, mientras los gemelos en sus habitaciones miran lo que hay y dicen:

—Ahora recuerdo porque papi tenía razón de las cosas que nos contaba… Agrega Adrienna

Por su parte Harvey en su habitación

—Seguramente debo acostumbrarme estar aquí, se que mi hermana y yo somos muy dependientes de nuestros padres, pero que dirán nuestros abuelos

Comienza el toque de queda de la academia y todos comienzan a dormir...

Al día siguiente, los gemelos se levantan a las 6 y media de la mañana. Se levantan de las camas, organizan todo, entran a sus baños y se dan una ducha corta. Salen y buscan ropa, pero hacen pucheros y los dos gritan:

—¡¿QUÉ ROPA NOS VAMOS A PONER?!

Al escuchar el grito de los gemelos, Celestia entra en la habitación de Adrienna y la viste como ella, incluso la maquilla a su estilo gótico. Mientras tanto, en la habitación de Harvey, entra Kazuichi Soda, sonriendo ampliamente.

—¡Hey, pequeño! ¿Qué pasa con todo ese alboroto? ¡No te preocupes, te voy a ayudar a estar listo!

Harvey lo mira con ojos grandes y curiosos mientras Kazuichi comienza a buscar en el armario, sacando ropa colorida y funcional.

—Vamos a darte un look genial, algo que diga “Harvey está listo para cualquier cosa”. ¡Confía en mí, soy un experto en estilo!

Kazuichi viste a Harvey con una chaqueta brillante y pantalones cómodos, añadiendo algunos accesorios mecánicos como gafas y un par de guantes.

—¡Perfecto! Ahora pareces todo un aventurero. ¿Listo para enfrentar el día?

Harvey sonríe, satisfecho con su nuevo look, y ambos salen de la habitación para reunirse con Adrienna y Celestia.

—Buenos días, hermana, te ves muy linda.

—Buenos días, hermano, estás en modo rebelde, pero te ves genial.

Celestia tomó a Adrienna y Harvey de la mano, y los despidió de Kazuichi para llevarlos a la zona de los comedores. Kazuichi se dirigió a los talleres a hacer sus cosas. Por su parte, Celestia y los gemelos llegaron a los comedores, donde los gemelos pidieron frutas con arroz con leche para su desayuno. Celestia agregó:

—¡Vaya! A pesar de su edad, pueden hacer cosas solos.

A lo que los gemelos respondieron:

—Aún dependemos de nuestros padres, pero mami nos da la energía a los dos —dijo Adrienna.

—Celestia-sama, la disciplina de papi es dura, pero es muy amoroso y cariñoso con mami, mi hermana y conmigo —agregó Harvey.

—Pensé que eran chicos mimados, pero veo que son como sus padres, una mezcla de ambos.

Los gemelos guardaron silencio, sabiendo cómo es Celestia. Pasó un rato largo hasta que los tres terminaron de desayunar y agradecieron por los alimentos. Adrienna le dijo a su hermano:

—Hermano, iré a investigar por mi cuenta.

—Si tú lo dices, hermana. Yo iré a ver qué cosas hay en esta academia, o en esta dimensión.

Los gemelos se despidieron de Celestia y se separaron para investigar por su cuenta. Adrienna llegó a la zona donde se encontraba Ibuki Mioda y la analizó con su mirada seria, como la de su madre Adrienna en su modo Akuma. Ibuki dejó de tocar y le dijo:

—Eres la hija de los héroes. ¿Por qué esa mirada?

Adrienna, al escuchar las palabras de Ibuki, regresó a su forma tierna y amable, tal como le habían enseñado sus padres.

—Lo siento, no quise lastimarte con mi forma tosca. A veces se me olvida que debo controlar mis habilidades sobrenaturales.

—Lo recuerdo, tus padres en su forma Akuma son muy agresivos, pero ya la controlan.

—A papi le costó mucho, sufrió mucho en sus entrenamientos.

Adrienna siguió hablando con Ibuki, mientras Harvey fue a una zona de la academia donde detectó cosas extrañas. Intentó llamar a Kirigiri y, para su suerte, ella estaba cerca y le dijo:

—¿Ocurre algo, pequeño?

—Superiora Kirigiri, noto algo raro en este piso; los colores del césped no coinciden.

Kirigiri se dio cuenta del análisis de Harvey, tomó muestras y se llevó a Harvey a los laboratorios. De repente, se escuchó la voz de Monokuma:

—¡Vaya! ¡Upupupu! Si los hijos de los héroes están aquí, ustedes no podrán vencerme.

Mientras Adrienna escuchaba la voz de Monokuma, activó su modo Akuma, pero Ibuki la abrazó diciendo:

—Tranquila, pequeña. Sé que se siente no hacer nada, pero eres la hija de los héroes. No lo olvides.

Adrienna, al sentir el abrazo de Ibuki, comenzó a llorar y le agradeció besando sus mejillas. Mientras tanto, Harvey estaba con Kirigiri y dijo:

—Me gustaría negociar con ese puto oso, pero será complicado.

Kirigiri se dio cuenta de que Harvey podía confiar un poco en las personas, pero también notó que era muy analítico y podría resolver problemas rápidamente. Monokuma seguía incitando a los gemelos a buscarlo, pero fallaba en su objetivo, ya que estaban con sus superiores y no era el momento de comenzar algo sin ver las cosas atroces que podía hacer.

Pasó una semana larga en la que Kirigiri entrenaba a Harvey en resolver acertijos, lógica y análisis de problemas. Para los entrenamientos físicos, estaban Nekomaru Nidai y la gimnasta Akane Owari. Ibuki le decía que entrenara su cuerpo y mente con ellos, ya que ella solo era intérprete musical y no podía ayudarlo en esos aspectos. Los gemelos se dieron cuenta de que aún les faltaba confianza en sí mismos, pero no querían ser menos que sus padres.

Un día, los dos gemelos se encontraban en los jardines cubiertos de la academia. Adrienna se sentó en el suelo y le dijo a su hermano:

—Hermano, puedes poner tu cabeza en mis muslos.

—Lo haré. Siempre vemos eso en nuestros padres.

Harvey se acostó y puso la cabeza en los muslos de su hermana, donde Adrienna comenzó a cantar canciones de anime. Ella lo miró con ojos muy amorosos y dijo:

—Ojalá encuentres a una chica que te ame y te adore.

—¿A qué te refieres, hermana?

—Solo me di cuenta de que te gustan mucho Kirigiri, Aoi y Celestia. Eres como papi.

—Eso lo sé. ¿Y a ti, quién te gusta?

—Me parece linda Ibuki, Celestia, Akane y Miu.

—La genética de mami no se pierde. No importa que te gusten las chicas, eres la mejor hermana.

—Sabes que siempre amaré a nuestros familiares chicos. Entre ellos estás tú, pero solo quiero saber lo que veía mami en las chicas, antes de conocer a papi.

—Ahora entiendo por qué papi se viste como mami.

—Mejor cállate. Son cosas de ellos. Me pregunto qué estará pasando ahora en nuestro mundo.

—Seguramente estarán luchando. Sé que tienen información de la bruja de ReZero.

—¿Echidna?

—Ella misma. Seguramente sus batallas son muy duras.

Los gemelos seguían compartiendo tiempo juntos, sabiendo que entre ellos tenían sus amoríos. A pesar de ser pequeños, sabían lo que era moral e inmoralmente correcto. Apareció Aoi Asahina y les dijo:

—Ustedes dos son muy traviesos, pero no hacen destrozos. Veo que sus padres han sido buenos con ustedes. Me recuerdan a mi hermano Yuta. Ya sé qué hacer para su ropa de entrenamiento. Ojalá Monokuma no comience con sus juegos. Igual toca cuidar a todos de la desesperación. También hay que tenerle miedo a Junko.

Adrienna dijo:

—Solo toca tenerle respeto, pero jamás miedo. Sabes que en la línea canónica de su mundo, a papi le duele por Chisa.

—Adrienna, tranquila. Así fue la línea canónica y debes entender eso.

Los gemelos suspiraron y recordaron que sus padres hacían todo lo posible para que las personas buenas estuvieran sin problemas. Su padre había salvado a su madre de una depresión y soledad, y ahora los dos eran un equipo fuerte. Igualmente, su madre ayudaba a su padre en sus momentos de tristeza, ya que, a pesar de ser fuerte, a veces sentía que le faltaba apoyo. Su obligación era cuidar de su familia.

La noche comenzaba a caer en la academia y Asahina les dio la orden a los gemelos de regresar a la zona de los dormitorios. Ellos acataron la orden y tomaron sus manos para sentirse seguros con su superiora, ya que ella también podía flaquear un poco.

Pasaban los meses sin que Monokuma apareciera para hacer de las suyas. Una noche, los gemelos se encontraban en sus habitaciones. Monokuma apareció en la habitación de Adrienna, donde ella lo tomó y lo abrazó.

—Eres lindo, tonto, pero seguramente harás de las tuyas.

—¡Upupupu! Solo me gusta hacer desesperar. Sé que tus putos padres me han jodido mis planes.

—Sabes a lo que te enfrentas. Ni Junko ni Mukuro lo sabrán, pero en mi realidad hay cosas peores que uno debe enfrentar, como esos cinco viejitos del mundo de One Piece.

Monokuma se sonrojó y gimió.

—¡Upupupu! Eres loca, pequeña.

Monokuma desapareció y Adrienna hizo la sonrisa sarcástica de su madre en su modo Akuma. Pasó un corto tiempo y Monokuma apareció en la habitación de Harvey.

—¡Upupupu! Eres igual que tu padre, despreocupado.

—Lo soy. ¿Pero qué deseas de mí?

—Solo hablar. Vaya, eres como tu padre. No se puede hablar contigo.

—Sabes que puedes hacer desmadres aquí, pero no lo permitiré.

Harvey se acercó a Monokuma y le mordió las orejas para jugar un poco con él. Al ver eso, Monokuma desapareció y dijo:

—Tu hermana y tú están locos. ¿Cómo pueden atormentar a un pobre oso? ¡Upupupu!

En ese momento, Monokuma supo que no la tenía tan fácil, ya que pensó en traer a personas de otras realidades con desesperación. Para eso, tenía que contactar con Junko.

Continuaban los entrenamientos, donde los gemelos seguían aprendiendo más cosas y cómo ayudar y cuidar de la academia Hope’s Peak de esa dimensión. Solo pensaban en los sucesos que sus padres estaban enfrentando en su mundo. Recordaban que querían usar las haoris de la tía Shinobu Kocho para aprender a usar una espada, porque en el futuro la iban a necesitar. Cada nuevo conocimiento era ganancia para la futura guerra entre la esperanza y la desesperación. Que comiencen los juegos.