☆UNO.
8:27 am y las calles estaban ya iluminadas por un sol tibio y acogedor, tranquilas y silenciosas en una de las ciudades de Leipzig y con poca gente realmente transitando en un Martes cotidiano y de rutina, algunos volteando al desconocido que cortaba la calma con el sonido del motor, terminando con la fachada del fraccionamiento familiar.
El ronroneo de la Ducati negra, la figura de un desconocido en ropa oscura y casco blanco llamo la atención pero la moto nunca se detuvo, transitando en las limpias calles, pasando de las casas color vainilla y bonitos jardines, mirándose todo como un cuento de hadas hasta que su destino lo hizo frenar.
Estaciono frente a una sencilla casa de un solo piso, color naranja y con masetas en la entrada, apagando su moto para después bajar y tocar la puerta, retirando el casco al momento que la figura de Natalie lo recibió en el umbral.
-Vaya, que sorpresa verte aqui- Franz se cruzó de brazos, molesta con el rubio de coleta que ahora tocaba su puerta y se había desaparecido sin señal alguna- Pensé que ya habías huido de ser Padre.
-Lo siento, he tenido mucho trabajo- Bill explico brevemente sus dos meses sin mirarse pero la cara fastidiada de Natalie fue de total indiferencia, estirando la mano.
-La manutención- pidió y Bill abrió su chaqueta, sacando el sobre con el atraso y mirando a la rubia revisar su contenido, y cuando todo se encontraba completo y a la perfección, Franz se hizo a un lado- Tu hija está en la cocina, estábamos desayunando.
Bill camino por la casa que conocía bien y entro a la cocina, encontrando una linda pelinegra en vestido amarillo, zapatitos rojos y babero rosa sentada en su sillita, sonriendo alegre cuando lo miro, cargándola de inmediato.
-Mi cachorro- Bill beso las mejillas de Esme, sacando risitas infantiles y sentir que su cansancio producido por su turno nocturno se esfumaba, recuperando energías cuando esos ojos avellanas y esa carita lo saludaban con emoción después muchas semanas. Acaricio sus cabellos azabaches que había heredado de su parte y la pequeña sonrió, llamándolo Papá con alegría aunque el sonido de pasos y el olor a otro macho acabo con su íntimo momento, arruinándolo.
-¿Tú aqui?- Bill se giró con Esme en sus brazos para encontrar a Mark, un Beta rubio y la pareja sentimental de Franz vestido con traje en el umbral de la puerta, mostrando el hastió de verlo nuevamente en su casa- Natalie y yo estábamos seguros que habías desaparecido. Tal vez tu responsabilidad y el ser Padre ya era demasiado para ti en estos casi dos años.
-Pues te equivocas, nunca renunciare a mi hija- Bill corto con sus odiosas palabras, siendo imposible mantener la paciencia con Mark, aquel Beta que lo único que hacía desde que se conocieron fue molestarlo pero obteniendo de este el sonido de su animal interno, la risa burlona de su Hiena. Su actuar insolente y mordaz lo hizo gruñir, dejando que su Lobo interior amenazara, cada uno apretando sus dientes pero con Franz llegando a la cocina, percatándose de la situación.
-Basta Bill o tendrás que irte- Natalie amenazo, mirando a Kaulitz con enojo y arrebatando a su hija de sus brazos para sentarla en su silla y seguir desayunando.
-Bueno, yo si debo irme a trabajar como se debe, en un lugar estable y legal- Mark no pudo evitar soltar con sorna su comentario, besando a Natalie con un "Adiós cariño" y dejando la casa en segundos, provocando que la tensión en los hombros de Bill disminuyera a su ausencia. Aunque los ojos azules de la rubia lo miraban con enfado al girarse.
-Lo siento, yo no...
-Solo pasa tiempo con tu hija y vete.
Franz le dejo la fruta y la papilla de Esme en sus manos para verla salir al patio trasero con todo y mandil para comenzar a tender la ropa recién lavada, dejándole más que claro que su presencia no era bien recibida y del agrado de ambos rubios, únicamente la pequeña infante era la razón de que fuera aceptado e invitado a pasar.
Entonces giro a ver a su pequeña quien jugaba con una muñeca que él mismo le había comprado, observándola con detenimiento y tristeza. No era así como deseaba verla crecer, como quisiera que fuera criada y rodeada de este ambiente roto pero todo era consecuencias de sus propios errores, perdiendo todo lo que una vez quiso y llevando una vida sola y complicada.
-Papa-á...-Esme llamo su atención y entonces sonrió bajo, sentándose y alimentándola con calma y cariño, jugando con ella. Mientras la pelinegra movía sus piernitas y abría la boca a cada cucharada, pasando una mañana tranquila con su hija.
Solo estos pequeños y limitados momentos lo devolvían a la vida, aferrándose a lo único bueno que le quedaba, Esme.
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El personal médico como pacientes caminaba por los anchos pasillos blancos, con el olor a desinfectante y esterilización, con enfermeras de un lugar a otro y los Doctores trabajando arduamente sus turnos Laborales, siendo un barbudo con bata y guantes blancos salir de la sala de "Emergencias" después de salvar otra vida más.
Nick dio órdenes precisas con la paciente al grupo de enfermos y médicos de base sin dejar de caminar con anhelante deseo a la cafetería y pedir un necesitado americano gracias a su mañana que había sido agitada, sin decir mucho.
Había entrado a las 5 am y la sala de "Emergencias" nunca había descansado ni un poco, auxiliando a los más jóvenes y personas heridas, sumergido al grado de no desayunar y ni saber qué hora era, agradeciendo el poco respiro para alimentar su rugiente estómago.
-Buenos días Dr. Müller ¿Sera lo mismo?- la sonriente femenina de la cafetería del Hospital le saludo alegre y enamoradiza pero Nick paso de su gesto, asintiendo sin palabra alguna y desanimándola- Serian 1.50€- entonces el barbudo busco su cartera en su bata y pantalón, frunciendo el ceño.
-Yo lo pago- la voz de Jared a su lado lo hizo alzar su vista y ver al castaño costeando su café, ladeando su cabeza a una mesa vacía y a una invitación de comer juntos, aceptando al acomodarse en las rígidas sillas blancas- Ahora parece imposible verte o alcanzarte en el Hospital ¿Muy ocupado?
Jared bebió de su té mientras observaba al barbudo que pareció importarle poco lo caliente de su bebida y tomo un gran trago, suspirando cuando la mitad de su vaso paso a su estómago, obteniendo entonces los ojos cafés de Müller.
-Sí, y lo siento por eso.
Leto torció la boca y lo que escupió salió con fastidio- Imagino, aquel omega te tiene en su meñique.
Nick apretó sus manos y controlo las ganas de gruñirle, recordándose porque había comenzado a evitar al castaño. Parecía que nunca cambiaria y seguiría despreciando a las castas menores, en especial a Thomas, pero en vez de levantarse y hacer de oídos sordos esta vez encaro a Jared, sonriendo con orgullo.
-Sí, aquel omega tiene todo mi tiempo y atención.
-¿Y eso te enorgullece?- enarco su ceja.
-¿Por qué no lo haría? Es mi pareja.
-Vaya, realmente consideras a eso una pareja. Los omegas no son más que errores de individuos, cosas insignificantes para provecho y disfrute de los altos mandos, no un igual.
Entonces Nick dejo su café, apagándose su apetito.
-¿Sabes? Creo que eres la persona menos indicada para aplicar las leyes de jerarquías. El ser médico y trabajar aqui no te convierte en nada, tu sangre sigue siendo la misma. Pero ahora dime que es más patético ¿Creerse un Alfa cuando no eres más que un Beta o menospreciar a los Omegas como sirvientes de los altos mandos cuando los Betas están incluidos en eso? Te recuerdo que estas por debajo de un Alfa y aunque lo odies o evites siempre seguirás las ordenes de tus superiores. Esa siempre será tu lugar.
Nick lo miro con seriedad y seguridad, humillando a Leto con su dura realidad. Aunque el sonido de su celular corto con el tenso ambiente, formándose una sonrisa en su boca al ver el nombre de "Tom" en su pantalla, contestando inmediatamente.
-¿Tomy?- pregunto, gustoso de escuchar su voz del otro lado- Si por supuesto, yo paso, no te preocupes. ¿Te veo en tu trabajo...? Si, está bien, cuídate- entonces colgó y pronto dejo su asiento para mirar al castaño- Bien, debo irme, mi familia me necesita.
Nick camino a la salida pero antes de salir dejo el café en la barra, llamando la atención de la femenina.
-Gracias por el café pero fue demasiado desagradable.
La chica balbuceo, sorprendida por la queja de su orden, segura que no había cometido error alguno pero en la mesa y con los labios apretados permanecía Leto quien había escuchado todo a la perfección y había captado el mensaje más que claro de su desagradable momento, molestándolo.
Saco su móvil y en la lista de sus contactos apareció "Adam Lambert" como las primeras opciones, encabronado y ansioso por arruinar la maldita felicidad de Nick con aquel omega, aquella tontería de "igualdad" pero mientras más miraba el nombre de su hermano comenzaba a dudar, guardando al final su móvil en su bata.
No, no podía hacer tal arrebato. Había cerrado la boca por casi dos años de saber el paradero de Thomas para con Adam como para escupirlo en un arranque de coraje. Le caía como un grano en el culo Lambert y verlo perder la cabeza y consumirse en ira, desesperación e impotencia lo tenía disfrutando. Además, darle a ese omega en charola de plata sería tan aburrido y efímero. No solo estaba seguro que aquel Zorro sufriría sino que Adam le quebraría el cuello sin compasión y rápidamente, sin disfrute ni suspenso, y eso era inaceptable.
Si aquel omega debía ser eliminado, y así seria, estaba seguro que no era el momento. No solo disfrutaría brevemente de este caos sino buscaría la mejor oportunidad.
Así que dejo su asiento, acomodo su bata y sonrió con amabilidad a la chica que aun parecía atormentada con las palabras de Nick.
-Ignorarlo, el Medico Müller hoy amaneció insípido.
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La puerta del local de regalos sonó en todo el lugar, atrayendo brevemente la atención de Chantelle y reconociendo al instante a la persona de aquella coleta de rastas rubias, volviendo a ocuparse.
-Lo siento por llegar tarde, créeme que trate de salir lo más rápido posible pero el transporte esta vez fue un asco y...
-Basta, está bien, te creo- la rubia cortó con la explicación del ojo miel, sonriéndole con tranquilidad- Solo has llegado media hora tarde, no es tan importante.
Thomas suspiro, tirando su mochila al suelo y sentándose al lado de la femenina con evidente cansancio, agradeciendo que su jefa era una persona increíblemente comprensiva y solidaria pero su relajada actitud se evaporo cuando miro las cajas con nuevo producto, dejando su asiento para trabajar otro día más.
-¿Como siempre?- pregunto.
-Como siempre- le contesto la rubia, poniéndose manos a la obra, más si deseaba el futuro pago de su trabajo.
Ahora más que nunca el dinero era su prioridad, ya que desde hace un año atrás había logrado independizarse y rentar un piso pequeño cerca del centro, sumándose los gastos de comida, de servicios y personales de Mishka y propios, aprendiendo a vivir limitadamente y ahorrando los euros que más podía.
Por supuesto, Nick no dejaba de preocuparse por él y su bebé a todos horas y todos los días, tanto que el día que le dio la noticia de haber encontrado un piso Nick y él había terminado con una plática hasta la media noche donde lo convenció que no se iba por no estar a gusto en su departamento sino por satisfacción propia y comodidad, costándole mucho que Müller aceptara el dinero de toda la deuda del Hospital.
Además que sumándose a eso, los casi dos años transcurridos, otros gastos tambien se había incorporado, como la gran decisión de acabar su último semestre de preparatoria e ingresar en la Universidad, desdiciendo por estudiar la Licenciatura en Derecho. No, por supuesto que no fue fácil pero Nick había estado detrás de todo este comienzo y cambio. Sus palabras de ser alguien en la vida aparte de ser marginado por una casta al nacer era un derecho y oportunidad a elegir.
Claro, nunca dejaría de ser un omega, la peor jerarquía y persona pero ser alguien y demostrar sus habilidades lo convenció en inscribirse y empezar la Universidad, aunque el desprecio y la hostilidad en la Academia era obvia a los pocos omegas pero estaba decidido a no darse por vencido, no ahora. Quería darle un buen futuro a Mishka y si necesitaba hacer esfuerzos, ser alguien en la vida y luchar por tener una comodidad económica, lo haría.
Entonces el vivir cada día lleno de ocupaciones desde un año atrás se habia vuelto su nueva rutina, siempre corriendo para enfatizar, desvelado, cansado y adormilado pero mentalizándose cada día que sonaba la alarma de su reloj: "Un día más y un día menos para ser alguien".
-"No siempre puedes conseguir lo que quieres pero si lo intentas, a veces, es posible que lo encuentres y... ¡Obtengas lo que necesitas!" -
Aunque la ayuda de Nick era una dicha, como estos momentos en que el barbudo recogía a su pedacito en la guardería mientras seguía trabajando, sonriendo al leer el mensaje del mayor donde avisaba que pronto llegaría. Si, estaba feliz de tener y haber conocido a Nick, de que fuera parte de su vida y de ser la razón de muchos buenos momentos.
Su amistad y su presencia fueron como un salvavidas después de volver de Schiltach aquel día, sintiendo un consuelo y protección cuando durmió esa noche abrazado por Nick, calmándolo con palabras suaves y tiernas mientras sus lágrimas se derramaron por toda la noche ante la pérdida de Bill en su vida, resignándose esa madrugada a su nueva soledad.
A pesar del tiempo y de que sus heridas empezaban a sanar y borrarse podía recordar muy bien la tristeza de esa noche, mirando al cielo en la fría madrugada y sentirse perdido y olvidado por Bill, renunciando a un final feliz con él. Kaulitz siempre fue prohibido e imposible, y el destino se lo dejaba claro. Así que había regresado en silencio y lentitud a la cama donde Nick dormía, recostándose y mirarlo detalladamente. Müller estaba aqui, había entrado en su vida por un propósito y dejaría que se quedara a su lado.
Entonces desde hace 6 meses que su amistad y cercanía había dado el siguiente paso, aceptando ser su pareja cuando Nick llego con un ramo de flores, regalos para Mishka y comida Italiana un simple Miércoles, juntando sus labios en un suave beso después de la cena y con su cachorro durmiendo entre ellos en la sala. En ese momento su vida estaba por completo llena. Estudiaba, trabajaba, tenía un piso propio, una bella cría y un novio increíblemente atento, suficiente para sentirse satisfecho y entero. No necesita de nada y de nadie más, solo ellos 3 eran suficientes.
Así que a pesar de todo las ocupaciones y el ajetreo, el calor de su pecho lo animo para seguir trabajando sin parar, moviéndose en la tienda de aqui para allá y atendiendo a los clientes que entraban hasta que la soledad volvió a reinar en el lugar mientras acomodaba algunas vitrinas, percatándose entonces de la actitud de la rubia.
Paige se movía como remolino en toda la tienda, entrando y saliendo de su oficina mientras era observada por el rastudo quien al final terminaba de ordenar TODA mercancía nueva en los estantes.
-¡Ay no, mierda!- el golpe en la mesa lo hizo voltear atrás y ver a la dulce rubia con la frente en la superficie como acto de desdicha y desgracia- ¡Que voy hacer...!
-¿Que sucede?- Tom se acercó con el itinerario hecho y ladeando su cara en curiosidad.
-Bfoy des fmi amcimersapior pcom Ria- hablo ahogadamente y casi en sollozos como una cría a sus 25 años.
-Si despegaras la cabeza de la mesa y dejaras de balbucear podría entenderte y tal vez ayudarte con tu problema- el rastudo no pudo contenerse en reñirle, atrayendo los ojos azules en él.
-Hoy es mi aniversario con Ria.
-¿Y? Ya lo sabía, está marcado en su calendario de la tienda- apunto a su derecha donde un calendario estaba rayado con un enorme corazón en el 13 del mes con la palabra "ANIVERSARIO", provocando que Chatelle gimiera aún más- ¿Cuál es el problema?
-Olvide que esta tarde iríamos a un concierto de Jazz y después tendríamos una cena romántica en el cotizado restaurante "LOUVRE", y tengo que entregar 10 regalos, acabar las 100 invitaciones para una boda y preparar todo los accesorios para un Baby Shower antes que termine el día... ¡y ni siquiera llevo la mitad!- gruño y se jalo de sus cabellos- Y no puedo cancelar mi Aniversario con Ria, no después de lo caro y difícil que le fue reservar en ese lugar. ¡Además necesito ir a la estética y comprar un lindo vestido!
Paige camino de un lado a otro, ideando un plan, mirando su reloj de muñeca y tratando de repartirse en mil partes pero a cada intento sabía que debía sacrificar una cosa u otra: Su relación o su trabajo, y ambas eran MUY importantes así que Thomas la jalo nuevamente a la silla para obtener su atención.
-No te preocupes, dime a donde enviar cada regalo, como hacer las invitaciones y preparar los accesorios. Yo lo hare.
-¿Enserio lo harías? ¿Seguro?- el rostro de Chantelle se ilumino como focos de Navidad, asintiendo un rastudo por verla feliz en su día con Ria- ¡¡¡GRACIAS!!! ¡Eres un ángel y un gran amigo!
La rubia beso sus mejillas y cuando su euforia bajo, jalo del ojo miel consigo, mostrándole todo el gran itinerario para ese día y cómo hacerlo, repitiendo las instrucciones dos veces más a pesar de haberlo explicado muy claro cada cosa y entregándole las llaves de la tienda.
-No olvido nada ¿verdad? Pero cualquier cosa o duda puedes marcarme o mandarme mensaje y contestare inmediatamente.
-Está bien, puedes irte tranquila, todo saldrá bien- Tom sonrió con diversión por lo nerviosa y ansiosa que estaba la rubia- Mejor apresúrate que Ria debe babear y caer más enamorada por ti esta noche.
Chantelle rio encantadoramente- Esta bien, me voy pero te veo mañana.
-Por supuesto- asintió.
-Gracias Tom, eres un amor.
Chantelle cogió su bolsa y lanzo un beso volador en su dirección antes de desaparecer por la entrada, chocando inevitablemente con Nick quien traía a Mishka en brazos y obteniendo unas rápidas disculpas de la mujer, para coger el primer Taxi.
Entonces Thomas sonrió cuando las dos personas que le importaban aparecieron por la entrada.
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Nick toco a la puerta, cansado y recargado en el umbral pero se recompuso cuando Thomas apareció del otro lado, sonriendo con alegría. Tal vez era patético, más cuando esa misma tarde se habían visto cuando llevo a Mishka al trabajo del menor pero su corazón no pudo agitarse al mirar aquellos ojos miel nuevamente, alegrándose que su turno doble en el Hospital había finalizado y tendría toda la noche para estar al lado del rastudo, mostrándole las bolsas en su mano.
-He traído la cena- Tom olfateo y sus ojos brillaron, dejándolo pasar- Comida china e italiana, tus favoritas.
-Muchas gracias- el ojo miel cogió las compras y beso su mejilla, sonrojándose en vergüenza.
-No tienes que, algo me dijo que no habías cenado y como yo tampoco pensaba hacerlo solo en mi departamento, he pensado hacerlo juntos.
-Creo que me conoces bien.
-¿Mucho trabajo?- Nick siguió los pasos del menor hasta la cocina, sacando los platos y los vasos, ayudando a Tom con la cena.
-Algo- suspiro.
-¿Quieres ayuda?- Tom mordió su labio inferior y eso fue suficiente para Nick- Venga, cenemos y me dices en que soy bueno.
El sonrojo del menor fue el pago suficiente para Müller quien suspiro como idiota y a pesar de su cansancio en el Hospital saco las fuerzas para ayudar al menor, tomando asiento en la sala donde una pequeña Mishka tomaba su mamila en su silla mecedora y todo a su alrededor estaba lleno de libros, cuadernos e invitaciones de una boda.
-Bien, dime con que empiezo.
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Bill ayudo en cerrar los pequeños consultorios del sencillo centro médico, sobando su cuello y espalda al estar todo el día ocupado con un paciente tras otro pero en el fondo satisfecho en ayudar a las personas más necesitas, los omegas. Él era un fiel devoto a la igualdad y le disgustaba las estúpidas jerarquías, así que no había dudado en ayudar y retomar lo que más le gustaba, la medicina.
Si, había vivido en Schiltach como un simple vendedor de legumbre y comida pero la verdad es que debajo de esa calmada y sencilla vida era el motivo de desaparecer de la atención de Jörg Kaulitz. Lo menos que deseaba era volverlo a ver como a todos sus desagradables hermanos, así que tener un estatus bajo fue lo que prefirió por vivir aunque se había recibido como Medico.
A nadie le había dicho que era, guardando el secreto y desaparecer ante su "familia" aunque eso ahora poco le importaba. Además que la necesidad de un mejor trabajo y dinero lo llevo a laborar de lo que realmente era y siempre quiso, conociendo en este humilde lugar de Fráncfort a personas agradables que con el año aqui se volvieron cada vez más cercanos a pesar de su amada soledad.
-¡Los veo mañana chicos! ¡Descansen!- Lena Meyer, doctora pediátrica y Beta, paso por el pasillo a la salida en ropa informal y sin más preámbulos, empujando a Bill hacer lo mismo que ella y volver a su piso para caer dormido.
-Yo también ya me voy, porque realmente muero de sueño- Caro Deur, una linda omega y la enferma del centro médico, recogió su bolsa y se envolvió en su chamarra, sonriéndoles en la entrada- Hasta mañana.
-Hasta mañana- respondió al mismo tiempo que su último compañero, obteniendo de la platinada una risa divertida y de secretismo, dejando el lugar. Entonces Bill se giró mientras se quitaba la bata blanca y la colgaba en su locker.
-¿Te llevo a casa?
Christian Doloi era un omega de 25 años, pelinegro y sonriente cuando dejaba de lado su seriedad y su estricto carácter, reconociendo que aquel chaval le había impresionado como el Medico talentoso que era, compaginándose muy bien cuando atendían a los pacientes y de cirugías realizaban.
-Si.
Bill asintió y se abrigo en su chaqueta negra, recogiendo su cabello en una coleta baja y pasándole su casco cuando salieron del lugar y confirmaron que estaba cerrado, subiéndose a su Ducati negra con Chris a su espalda, rodeándolo de su cintura.
El inevitable cosquilleo en su estómago al llegar el aroma de un omega a tan cerca suyo lo hizo estremecerse pero aun así, no dejo que sus impulsos lo manipularan y respeto a Chris, emprendiendo su camino por la fría noche en completo silencio durante minutos con el pelinegro pegado a su cuerpo hasta llegar al edificio que conocía bien por las muchas veces visitándolo.
Chris bajo de la Ducati que aún seguía encendida y como las comunes veces en que Bill lo dejaba, simplemente se despedirían con un abrazo de compañerismo y ambos tomarían caminos deferentes pero esta vez Doloi cogió el brazo de Bill, llamando su atención.
-No te vayas.
Bill miro al menor y los ojos de Chris fueron lo suficientes transparentes para enseñarle que necesitaba alguien esa noche a su lado, y si era sincero él tambien. Así que apago su moto y bajo de esta para sentir los dedos del pelinegro entrelazar con los suyos y jalarlo hasta la entrada del edificio.
Nuevamente con una Continuación 😏😏😎🙈🙊 porque no podía dejarla así :v aunque el cambio es notable, todos rehaciendo su vida bien o mal pero avanzando 🤗🙈 Aunque no se preocupen el mundo el pequeño y yo soy malvada 😎🔥
Y antes que nada, dedicado a estas personas bellas e importantes en mi vida para seguir con esto, para publicar y por que sus palabras son mi motor!🙇♀️🙇♀️❤✨
BrisheidiValds, SinttiaInsfrn, PandyBBAndy, Ferrusdan, parolechik, scurinca, woobibein, DARKS1DEOFTHESUN, Touya_2007, hinatauzumakiuchija, sall_uwu, AzarthP, MelisaOsorio7, tomybilly y AnglicaPickles8 👏👏👏✨ espero no haberme saltado ni uno 🙏
Detalle: en "Foxy" en el capítulo 6, se dice que Tom es encontrado por Nick en la intersección a Nuremberg pero no especifico exactamente donde fue llevado ni donde vive Nick, así que les aclaro que es Múnich. Este estado como otros 3 son los más ricos de Alemania, literal, ahí viven los que respiran dinero así que será una zona de casi Alfas y de posición económica alta mientras Bill vive en Fráncfort y Lambert en Düsseldorf 😁🤭
Espero les haya gustado el comienzo y prometo no ausentarme. Por favor, ignoren mis errores :v
Por cierto, les dejo el significado del nombre de la baby de Bill 👇❤🙊 creo que independientemente de no haber sido planeada ni esperada, la bebé no tiene la culpa del comportamiento de los adultos 😒😒🤷♀️🤦♀️ Así que denle mucho amor a estas dos pequeñas criaturas: Mishka y Esme 🙊🙈❤✨
Esme: Querida o amada.
Además que la frase que les puse, es de más ni menos que Rolling Stones, una gran canción que escucho desde que estuve en la escuela ❤✨ al igual que la otra frase que siempre me la repetía mi madre XD exactamente cuando no deseaba levantarme e ir al instituto 😂😂
Les dejo una foto de Christian Doloi ❤✨ Es lindo ¿no creen? 🙊🙈

En fin, los veo pronto ✋😊
PD: ¡Los quiero!