Chapter 1
Pov Selena
Desde que era muy pequeña he vivido con mis tíos, Sebastian y Cecilia, y mis primas Anastasia y Esperanza, con Nasia siempre me he llevado muy bien, desde pequeña hemos sido unidas, quien diría que esa unión traspasará el tiempo, estaba junto a mi prima en un prado, ya que estabamos molestas ya que mi tío se iba de viaje a Venecia y no podía llevarnos, mis tíos siempre dijeron que yo era el recuerdo de sus queridos amigos y me consideraban una hija más.
- Nasia, quizá deberíamos ir a despedirnos de mi tío - intentando dejar mi enojo atras y despedirme, algo me decia que debía hacerlo o me iba a arrepentir.
- Lena, ambas queríamos ir y papá no entiende que ya somos grandes y podemos defendernos.
- Lo se, pero los otomanos están secuestrando cada vez más chicas, estoy segura que solo quiere protegernos.
Mi prima lo pensó un momento y cuando estaba a punto de hablar, mi tío se acercaba donde estábamos, veo como Anastasia voltea y finge no mirarlo.
- Aqui esta mi primavera, y mi luna.
Nasia y yo no decimos nada, solo estabamos calladas, de nuevo estaba triste ya que lo consideraba como un padre, y se iba a Venecia, sabiendo lo mucho que lo extrañaremos.
- Mis niñas, entiendan, el mar es peligroso, solo quiero protegerlas, si esperan pacientemente a mi regreso, iremos a la capital.
Con eso, mi prima y yo sonreímos, hace tiempo queremos salir de Tinos, ya que a pesar de ser un hermoso lugar, queremos conocer otro lugares, nunca pense que nuestro deseo se cumpliría de esa manera.
Viendo nuestra sonrisa, nos abrazamos.
- Cuidense mucho, las vere en una semana.
- Tío, te queremos mucho.
- Yo ........
Cuando estaba a punto de decirnos lo mismo, las campanas de la iglesia sonaron, signo de que los otomanos venian a atacar, mi tío nos cogio a mi y a Nasia, corrimos por el prado, hasta llegar a la casa, a Anastasia y su hermana las escondieron debajo de una trampilla, originalmente yo tambien estaría ahí, pero no había espacio para las tres, y yo me oculte debajo de la cama de la habitación de Nasia.
Estaba asustada, no quería separarme de mi familia, estaba sollozando, cuando escucho unos pasos que se acercaban, al ver los zapatos se que no es mi tío, rezo a Dios para que no me encuentren pero lamentablemente mi destino era otro, siento como voltean la cama y me ve un hombre con sonrisa desagradable.
- Aqui esta la diosa de la Luna.
Yo solo lo veo, el hombre estaba a punto de agarrarme cuando una mujer le hace señas, yo que habia estudiado el lenguaje de señas, entiendo lo que dice: “La Sultana te ordeno no lastimarla”.
- Esta bien, llevala tu entonces.
La mujer me mira con ojos de pena pero no evita que me coja y mi tire a sus hombros,solo lloro viendo a mis tíos cogidos por los piratas, cuando m tio ve que me tienen empieza a forcejear para liberarse, mientras noto que Nasia esta junto a su hermana, ella al ver que me tienen hace algo que nunca pense.
- Llevenme también, no pienso dejarla sola.
Estaba a punto de negarme pero veo la sonrisa del hombre que me encontro y ordeno que soltaran a mis tíos y ellos cogieron Nasia. Nos llevaron ante la mirada de todo el pueblo, mi tío corría detrás de nosotras pero cuando ve que estamos sin salida solo le queda preguntar.
- ¿Donde las llevan?
El hombre le tira una bolsa de tela con monedas y le dice.
- Al centro del mundo, tu pago.
Mi tia corre atras de nosotras.
- ¡Mis niñas! ¡Selena, Anastasia!
Corre hasta que no tuvo mas fuerzas y cae al piso llorando, yo solo logro despedirme.
- Tía, por favor, cuidate, se que nuestro Dios nos permitirá reunirnos.
Nos llevan hasta un barco, donde nos tiran a una habitación donde había varias jóvenes, yo solo me pongo en un rincón, Anastasia, se acerca a mí y me abraza.
- Todo estara bien, Lena, no lo dudes.
- ¿Por qué lo hiciste Nasia?
- No te iba a dejar sola, siempre estaremos juntas.
Le doy una pequeña sonrisa.
Ahora nuestro futuro es incierto, nunca sospecharía el futuro que me esperaba en Constantinopla, ni que ahi encontraría el amor junto a mi prima.
Asi comienza mi historia, la historia de Haseki Mihrimah Sultan.








