Y el ganador es…
Era un día lluvioso y helado en la ciudad de Seúl, el viento soplaba con fuerza, las calles desoladas hacían de aquella metrópoli pareciese una ciudad fantasma.
No había ni una sólo alma en las calles, todos se refugiaban en sus casas ante la tormenta.
En lo alto de un edificio de apartamentos lujosos se encontraba una joven de rubios cabellos, tez pálida y vestimenta de color negro, la cual consistía en crop top, unos jeans ajustados un poco rasgados y unos converse, su nombre: Park Jimin, tenía 24 años de edad.
Se encontraba sentado a los pies de una ventana mientras observaba la lluvia y la desolada ciudad, mientras sobre su regazo estaba una libreta y pluma, estuvo cerca de 30 minutos mirando fascinado la lluvia cuando el sonido del reloj anunciaba una nueva hora, 12:00 p.m., hizo que apartada la vista de la ciudad y comenzará a leer lo último que había en esta.
"Querido diario:
"Miles de escenarios se plantean en mi mente, y el no poder mostrarme como soy ante los demás me lleva a plasmar mi verdadero ser en historias.
Ese es mi mejor escape al sentir que exploto, debido a la imagen que he forjado ante los demás por años y la cual difícilmente podré cambiar para mostrar a la real.
Mi verdadero yo está escondido por 4 máscaras y una reja, la cual impide que salga y cause estragos a mi alrededor.
Me pide a gritos salir, en ocasiones una máscara está dispuesta a sucumbir a tan exquisita invitación pero tres más saltan en su ayuda he impiden algo que podría salir mal de ocurrir aquello.
Mientras pasa más tiempo contenida, más fuerte se escucha una voz en mi mente que clama fúrica y frenéticamente:
"Déjame salir, no te arrepentirás."
Esa petición es como una invitación a lo prohíbo.
4 máscaras tratan de resistir, pero al final del camino sólo ha de haber un ganador.
¿Quién triunfará al final?
27/06/2016"
Terminó de leer con una sonrisa de lado en su rostro, cerró la libreta y colocó la pluma entre los resortes de esta.
Levantándose de su lugar, se dirigió hacia la cocina dejando la libreta en una mesita a la entrada de esta. Fue hacia la alacena donde tomó un cuchillo y al tenerlo en su mano comenzó a contemplarlo como si fuera una reliquia.
Era un cuchillo de adamasco, con un filo excelente y de una singular forma, pues no se parece a cualquiera de los otros cuchillos, este tiene cuatro filo que se unen y están en forma de espiral sin duda letal para quien fuese víctima del poseedor de aquel cuchillo.
La habitación fue iluminada por un rayo seguido de truenos, provocando un corto dejando la habitación en la oscuridad que era iluminada por los relámpagos intermitentes, cogió su celular y observó la hora nuevamente: 1:00 p.m.
Había pasado una hora desde que se perdió en sus pensamientos desatados a partir de aquel texto escrito en su diario años atrás.
_Aún tengo tiempo -dijo sonriendo a la nada
Con el cuchillo en la mano salió de la cocina para dirigirse a su habitación. Dejó el arma sobre su cama para dirigirse al cuarto de baño y tomar una ducha larga de agua tibia.
Habían pasado cerca de 4 horas desde salió de la ducha, de las cuales dos se demoró en su ducha tan relajante mientras pensaba con cuidado lo que acontecería pronto.
Ahora se encontraba frente a su closet envuelto en una toalla por su cintura, dejando ver como por su pecho bajaban gotitas de agua dando una vista espectacular mientras observaba con detenimiento las prendas pensando cual usaría para la ocasión.
Los relámpagos continuaban iluminando la habitación, el suministro de energía fue cortado completamente debido a la fuerte tormenta para evitar daños severos a los aparatos eléctricos, por lo cual Jimin había sacado una lámpara de baterías mediana y la coloco sobre el buró para arreglarse correctamente.
La vestimenta que había escogido, después de probarse diversas combinaciones por espacio de 2 horas, consistían en un pantalón de cuero entallado oscuro, una camisa negra ceñida a su esbelto cuerpo para resaltar sus caderas y unas botas largas que le llegan un poco por debajo de las rodillas, además de que decidió usar un poco de delineador negro en sus ojos para hacer su mirada más penetrante.
Sin duda un contraste enorme a como solía vestirse a diario para salir a la universidad, contrastaba en demasía a ese aspecto de chico dulce y tierno.
Tomó su celular y observó la hora, 8:00 p.m. marcaba.
_Tengo que prepararlo todo -dijo mientras una sonrisa torcida
Buscó en el cajón de la mesita de noche una llave y una lámpara de mano, tomó el cuchillo y salió de su habitación para dirigirse a la última puerta que se encontraba en el pasillo.
_Comencemos con el show -pensó mientras introducía la llave por la cerradura y abría la puerta
La habitación se encontraba inmersa en la oscuridad total, ni siquiera los relámpagos de la tormenta entraban en ella para que fuese iluminada aunque sea por intervalos de tiempo.
Con la lámpara alumbró hasta encontrar otra pero de mediano tamaño para iluminar un poco la habitación.
Al localizar su objetivo cerró la puerta y se dirigió a prenderla, una vez que la habitación estaba medianamente iluminada tomó asiento en el suelo a un lado de esta, mientras observaba a su verdadero objetivo.
Frente a él se encontraba un chico esposado de manos y pies, a pesar de la oscuridad en la habitación, tenía una venda oscura que cubría su ojos; se podía apreciar que era de estatura alta a pesar de que estaba hecho un ovillo, su cabello era color negro y era de tez pálida, vestía unos vaqueros un tanto gastados, una camisa blanca sucia y sólo llevaba un tenis de color rojo.
Jimin se encontraba observándolo mientras jugaba con el cuchillo entre sus manos, Min Yoongi era el nombre de aquel chico quien era su novio, hasta que este lo dejó hace 3 meses al enterarse de que parecía trastorno de personalidad.
Tiempo desde el cual estaba cautivo en esa habitación.
_Hola cariño, ¿me extrañaste? -dijo mientras se acercaba a él gateando cual felino acechando su presa.
Al escucharlo el pelinegro comenzó a temblar, recordando cómo sus amigos le advertían de que no se le declarada y a pesar de todo lo que le decían no podía entender sus razones pues se le hacia una persona dulce y amable.
Una vez que se le hubo confesado le advertían que tuviera mucho cuidado de hacerlo enojar o hacer que demostrase alguna emoción.
Sintió como el paño que cubría sus ojos era removido y lo primero que observó fue el cuchillo que llevaba el rubio, fue en ese momento en el que supo que no importaba lo que hiciese su destino estaba marcado ese día.
_Por fin llegó el día -comenzó a relatar- después de lo último escrito en mi diario hay al fin un ganador
Continuó con su monólogo pues Yoongi parecía estar ausente, su mirada estaba sin vida, cosa que notó Jimin pero le restó importancia.
_¿quieres saber quién es? -preguntó en su oído con una sonrisa torcida
Con cada palabra que pronunciaba solo hacía estremecer más al chico, quien se encogía más en su lugar esperando lo peor, cerró los ojos con fuerza esperando así su final.
Fue ahí donde comenzó a recordar momentos que vivió con el rubio y sus amigos.
FLASH BACK
《_H-Hola so-soy J-jimin –decía un rubio sonrojado
_*Que lindo es* Hola, soy Yoongi -respondió mientras acariciaba la mejilla contraria, fue un gesto que no pudo evitar》
《_Yoongi, eres mi amigo por eso te quiero decir que tengas cuidado con Jimin -decía un castaño preocupado
_No sé a qué te refieres Namjoon -respondió confundido
_Namjoon tiene razón, Jimin no es lo que crees -secundó otro de sus amigo y pareja de Namjoon
_Jin hyung, Nam hyung entiendo que se preocupen, pero -suspiró un tanto frustrado- Jimin es una persona muy amable, no entiendo por qué me dicen eso.》
《Jimin, ¿quisieras ser mi novio? -preguntó mientras sostenía las manos del menor
_S-sí, sí quiero Yoonie -dijo feliz mientras se lanzaba a los brazos de su ahora novio quien no sabia lo que le esperaba a partir de ese momento》
FIN DEL FLASH BACK
_Por fin conocerás quien soy en realidad –dijo mientras comenzaba a realizar cortos con el cuchillo sobre la piel contraria lo cual sacó de su trance al pelinegro.
Realizaba cortes lentos y superficiales sobre la piel de Yoongi, quien solo podía esperar a que todo terminase de una vez por todas. Llevaba tres meses cautivo en aquel apartamento desde el día en que decidió cortar al rubio.
Desde ese día que vió cómo su rostro no demostró sentimiento alguno al terminar su relación supo que algo andaba mal. Desde ese momento tenía un extraño presentimiento mientras se iba del lugar donde había cita a Jimin.
Los cortes iban por todo su cuerpo, sus brazos ya estaban cubiertos de cortes de diversos tamaños y profundidades, Jimin cortó la camisa del pelinegro dejando al descubierto su trabajado pecho, su sonrisa era de lado y su mirada comenzó a detonar lujuria.
_Sabes, fuimos poco tiempo pareja sin embargo... -dijo sentado mientras se sentaba sobre las caderas del contrario y pasaba el cuchillo por el pecho, sin realizar corte alguno, para detenerlo en el botón del pantalón y posar su mirada en esa zona- sin embargo en ese tiempo no tuvimos relaciones como toda pareja
Dejó el cuchillo a un lado y con sus manos desabrochó y quitó el pantalón con todo y bóxer.
_No crees que la ocasión lo amerita -dijo mientras masajeaba el miembro del mayor.
Yoongi ante las caricias comenzó a temblar, era un sensación extraña entre placer y temor, cerró sus ojos aquellas caricias resultaban tan bien pero aún no olvidaba la situación en la que se encontraba.
Abrió sus ojos al sentir algo húmedo pasar por su miembro, cuando levantó su cabeza un poco para poder observar mejor notó como la cabeza de Jimin subía y bajaba, aún sorprendido y sin dejar de temblar de placer echó su cabeza hacia atrás nuevamente y estiraba lo que las esposas le permitían las manos sin importar que le lastimasen, el rubio se encontraba dándole la mejor felación de sus cortos 25 años de vida.
A pesar de su situación se le hacía inevitable disfrutar aquello, Jimin movía su boquita tan bien que disfrutarlo era imposible.
Jimin estaba satisfecho al ver las diversas reacciones de su ex-novio ante sus diversas caricias, podía sentir como en su boca el miembro del mayor endurecía más y este temblaba reprimiendo los sonidos mordiendo su labio. Cosa que no le gustó mucho al rubio, tomó el cuchillo y realizó un corta largo y un poco profundo en el pecho de Yoongi, quien soltó un grito mezclado entre dolor, placer y sorpresa, el rubio dejó su trabajo para dirigirse al pelinegro.
_No reprimas tu voz cariño, déjame escucharte -dijo mientras realizaba otro corte, está vez cerca del miembro del mayor
Al ver así a su amado Yoongi, completamente excitado, aterrado e indefenso se quitó su ropa para quedar en igualdad de condiciones.
Se posicionó mejor sobre las caderas del pelinegro colocando el miembro contra su entrada, mientras que con una mano se apoyaba sobre el pecho sangrante del mayor, con la otra sujetaba el falo del mayor mientras comenzaba a introducirlo de una manera lenta y tortuosa al no estar preparado para ello, pero eso no le importaba sino que le gustaba.
_Ahh...e-eres t-tan... grande
Como el placer era tanto detuvo su lento bajar y apoyándose con ambas manos sobre el pecho de Yoongi entró de una sola estocada el resto que faltaba.
Al sentir el miembro dentro se estuvo quieto un tiempo sintiendo el cálido glande, estaba disfrutándolo tanto que comenzó a mover su cadera en círculos lentos, tomó el cuchillo y siguió realizando pequeño cortes en el pecho de Yoongi mientras aumentaba el ritmo de sus caderas subiendo y bajando con más intensidad cada vez.
Conforme pasaba el tiempo el rubio aumentaba el ritmo a la par que realizaba cortes e intermitentemente clavaba ligeramente el cuchillo, haciendo que el pecho de Min estuviera bañado en sangre.
Dejó el cuchillo y frotó sus manos por el pecho del mayor impregnándolas de sangre para después comenzar a acariciar su propio cuerpo "bañándose" en la sangre de su amado.
Yoongi por su parte estaba aterrado, el sentir como deslizaba el cuchillo por su piel y en ocasiones clavándolo lo hacía que desease terminara con aquello de una vez, más sin embargo había cierta parte suya que parecía ajeno a todo aquello, a pesar del dolor y temor por lo que pasará al final, se encontraba excitado el menor con sus movimientos provocaba que se excitada cada vez al punto de estar cerca el clímax de ambos.
Sus muñecas estaban severamente lastimadas debido a los movimientos que realizaba al estirar sus brazos presa del placer, si bien era la primera vez que ambos tenían y al pelinegro no le gustaba bajo las circunstancias que se dio, no podía negar que lo estaba disfrutando, pero a pesar de eso mordía su labio con fuerza para evitar emitir sonido alguno provocando que sangrase en ese acto.
_Ahhh....y-ya n-no -gemía de placer Jimin al sentir cerca el final moviéndose sin parar
El menor alcanzó la llave las esposas y liberó las manos de Yoongi, quien al sentirlas libre abrazó al rubio para llegar ambos al clímax.
_AHHH!
Se escuchó en aquella habitación el gemido de ambos al alcanzar el climax. Jimin calló exhausto sobre el pelinegro, ambos tenían la respiración entre cortada.
_Sabes esa fue la mejor primera y última vez que tuvimos -dijo el rubio una vez que recuperó el aliento.
Tomó el cuchillo y lo acercó al cuello del mayor
_Pero sabes que al final el ganador fue mi verdadero yo, aquella personalidad que nadie conocía hasta el día de hoy
Habló hacia Yoongi mientras realizaba el último corte en el cuello del chico sobre la vena carótida provocándole una muerte por desangramiento, y manchándose el rostro en el proceso.
Una vez finalizado su acto, observó por última vez el cuerpo ensangrentado y sin vida de su ex-novio, sacó lentamente el miembro flácido de su interior y se levantó del suelo, sintiendo como bajaba por su piernas sangre y semen sintiéndose completo.
Tomó la lámpara de mano y apagó la otra, salió de la habitación y cerró con llave.
Fue a su habitación y tomó una ducha para limpiarse, al salir se vistió con una sudadera roja, que alguna vez fue de su novio, y unos bóxer ajustados negros, fue hasta la mesita donde estaba su diario y escribió en él.
"Querido diario:
A pasado tiempo desde la última vez que escribí, así que seré breve.
Por fin ha habido un ganador y ese fue mi verdadero yo, aquel que estaba muy escondido en el fondo de mí, una personalidad fría, siniestra y sobre todo vengativa.
La razón de que ganada es simple, conocí a un chico; su nombre era Yoongi, con el pensé que mis problemas de personalidad se esfumarían, pero no fue así al final me falló igual que todos, igual que lo hicieron mis padres quienes al enterarse me encerraron en casa por largo tiempo.
Pero al final su destino fue el mismo que el de mis padres, no soportaré ni una traición más.
Más sin embargo antes de que llegara su inminente final he disfrutado con él del mejor sexo de mi vida, me sentí tan pleno tan completo. Tal vez esta sea la última vez que escriba, pero no me arrepiento de nada, conmigo no se juega y quien lo quiera hacer que lo intente pero no saldrá bien librado de esto, un ejemplo de esto fue aquel que se atrevió a querer lo que era mío, ese maldito era Jeon Jungkook, así es ERA porque ya no está entre nosotros y nadie sabrá donde están sus restos.
27/06/2024"
Al terminar de escribir recordó lo ocurrido con Jungkook.
FLASH BACK
Jimin se encontraba caminando por las calles Seúl, cuando a lo lejos vió a su novio pero no sólo a él, sino también a Jungkook quien se encontraba muy cerca de su novio, para sus ojos aquel chiquillo era una amenaza que debía ser acabada.
Los siguió por largo rato hasta observar que tomaban caminos separados.
_Oh, Jungkook que sorpresa -dijo fingiendo asombro al salir por una calle frente a él
_Jimin, no sabía que vivías por aquí -dijo extrañado, aquello no le gustaba en lo absoluto
_Paseaba por las calles, hoy me levanté con ganas de salir y caminar
_Ya veo, mi apartamento está cerca, si gustas ir para que descanses un rato -dijo con una sonrisa en el rostro
Pues aunque le extrañaba era amable, Jimin no le ha hecho nada hasta hoy por el contrario se mostraba amable cuando coincidían en la universidad.
_Claro, te sigo
Caminaron cerca de 15 minutos hasta llegar a un edificio de apartamentos pequeño, se dirigieron al último piso y entraron al último de los 3 apartamentos que había en ese piso.
Jungkook iba a decir algo pero un paño que cubría su boca y nariz lo hizo perder el conocimiento.
Cuando despertó se encontraba atado a una silla de manos y pies, en una habitación a oscuras y una mordaza en su boca.
_Hasta que despiertas, ya pasó más de un día
Habló Jimin desde el otro lado de la habitación mientras preparaba una ballesta que fue a comprar durante el tiempo que el pelinegro estuvo inconsciente.
Jungkook comenzó a forcejear para tratar de liberarse, pero el amarre de las ataduras era fuerte.
_Sabes, no me gusta que estés cerca de lo que es mío -dijo a la par que disparaba una flecha en la pierna derecha del chico- así que le haré un favor al mundo con esto
El rubio seguía disparando flechas que daban en las piernas, los brazos e inclusive en la entrepierna de Jeon, evitando los puntos vitales de momento.
Al paso de los linutos y cuando solo quedaba una flecha se acercó a un agonizante Jungkook y colocó la ballesta debajo del mentón.
_Adiós pequeña plasta -dijo con una sonrisa de lado para disparar la flecha y atravesarle el cráneo.
Al terminar limpio todo y cortó el cuerpo del pelinegro para meterlo en bolsas y tirar todo a la basura, o mejor dicho: tirarlo en la basura de diversos edificios.
FIN DEL FLASH BACK
Observó la hora en su celular, 11:55 p.m.., faltaban escasos minutos para que terminara el día.
Con una sonrisa se fue a su habitación y tomó su frasco de pastillas para dormir e ingerir todo su contenido, su intención era dormir para siempre, escapar del mundo cruel en el que vivía.
Se fue satisfecho pues la última persona que había jugado con él no lo volvería a hacer más, y a su vez había disfrutado estar con él.
FIN

