Caída.
Seúl,Corea del Sur,Enero 2024
Sus deseos reprimidos yacían guardados en lo profundo de su corazón.
Su situación económica estaba llegando al punto más bajó.
Los problemas estaban afectando a su matrimonio más de lo que el hubiera imaginado,la constante negativa de su esposo a que él buscara un trabajó hacía todo más cansado.
El lo hacía sentir como un muñeco de cristal,encerrado y sólo utilizado para ser exhibido en los momentos más importantes.
El escandaloso sonido de su estómago le recordaba las pocas comidas completas que había hecho en las últimas semanas.
Necesitaba una solución y una rápida antes de que toda su vida se fuera a la borda.
El sonido de la puerta siendo abierta lo sacó de sus pensamientos,enfocando su mirada en el hombre cansado que entraba al fin.
—¿Estás ebrio?...Otra vez—Afirmó Taehyung con un suspiro sin esperar respuesta de su esposo ante lo imposible de ocultar.
Nathan Marshall era un importante empresario Americano que había llegado hace ocho años a Corea a probar suerte en el mercado asiático,una decisión que tomó sin preever riesgos y que ahora lo llevaban a afrontar estos de manera cuestionable.
Taehyung conoció a Nathan en uno de sus viajes por los Estados Unidos.
Antes de que su vida se viera truncada, Taehyung era un importante diseñador gráfico.
Pero se enamoró,y después de dos largos años el matrimonio había sido lo deseado y así mismo consumado.
Nathan fue la razón y obstáculo de Taehyung para que decidiera abandonar su empleo,pues los celos laborales y enfermizos del hombre lo encerraron en una jaula de oró de enormes barrotes.
—Amooor.—Llamó el hombre,su aliento golpeando el rostro de Taehyung formandole una mueca instantánea de desagrado.
—¿Dónde has estado?—Cuestionó Taehyung acercándose a su esposo y dándole soporte para evitar una caída.
—Con posibles inversores.—Respondió Nathan con dificultad.—Pronto...pronto podré recuperar todo lo que hemos perdido.
Taehyung escuchó con atención,pero la esperanza de que lo que su esposo le decía fuera cierta fue nula,pues el mal manejo y administración de su empresa lo llevó a perderlo todo,Nathan siempre se negó a que Taehyung fuera parte de ella.
No lo escuchó cuándo quiso prevenirlo de una mala inversión y ahora se encontraban a nada de perderlo todo,la deuda hipotecaria de su casa crecía día a día.
—Nathe...—Llamó Taehyung en un sollozo.—No,no puedes seguir así,sólo sales a beber y no estás solucionando nada...—Acusó Taehyung con temor.—Sí al menos me dejaras trabajar...
—¡No!—Respondió Nathan al instante con un gritó.—Todo se arreglara y estaremos bien,tú lugar es en ésta casa.
—Pero...—Taehyung intentaba refutar.
—No,no quiero perderte amor,quiero que estés en casa...—El chantaje emocional de Nathan era su mejor arma, pues los sollozos no se hicieron esperar.
—No me perderás,no te dejaré...
—Eres muy lindo,eres el hombre perfecto....cualquier hombre daría todo por tenerte,y yo...Yo tengo miedo.
Taehyung suspiró con cansancio,era la misma cantaleta de siempre,la misma respuesta y las mismas excusas.
—Vamos a la habitación,es tarde, necesitamos dormir.—Señaló Taehyung.
Nathan se sostuvo de su esposo y buscó su rostro,mismo que fue esquivado cuándo intentó obtener un beso.
Las lágrimas resbalaron por el rostro de Taehyung,cansado de su vida y del futuro incierto que Nathan esperaba con fé.
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El sol se filtraba por los enormes ventanales de la habitación,el cuerpo pesado de su esposo estaba demasiado cerca del suyo,el vaho caliente con olor a alcohol le provocó nauseas,alejándose de inmediato y levantándose de la cama.
Taehyung vio a Nathan,la misma sensación de angustia llegó a él, necesitaba buscar soluciones,ya no podía vivir de promesas y palabras inciertas.
Se puso su ropa de deporte y salió de la enorme casa que disfrutaba antes de que le fuera arrebatada.
Su casa era la fachada bonita de su desdicha y su ruina.
Taehyung dio una última mirada antes de empezar con un troté ligero,hasta que sus piernas necesitaron más...
Corría,con más fuerza,con más enfado y más tristeza,el ardor de sus piernas era el mismo que sentía en su alma,corría con la fuerza que no tenía para correr de su vida.
Las lágrimas llegaron a él,nublandole la vista,nublandole la vida...
El impacto llegó tan fuerte como la sensación de ahogo que cargaba.
—¡Ahhh!.—Gritó antes de impactar contra el duro pavimento.
El denso cabello rubio le dio la bienvenida cuándo abrió los ojos, dispuesto a enfrentar a su obstáculo.
—Lo siento.—Respondió el hombre que yacía arriba de él.—Tenía que frenarte, de no haber sido así el auto te hubiera arrollado...¡Y necesito a mi mejor amigo completo,no por partes!.
La voz de su mejor amigo le regalo una momentánea paz y felicidad,la misma que no sentía hace demasiado tiempo.
—Jimin.—Llamó Taehyung.—Agradezco tú ayuda,pero que me hubiera arrollado ese auto era lo mejor que me hubiera podido pasar.
—¿Nathan?—Cuestionó Jimin,el silencio de su amigo dándole la respuesta al instante.
—No es una conversación que me gustaría tener tirado en la calle.
Jimin se impulsó y se puso de pie,estiro su mano y la ofreció a su amigo para ayudarlo a incorporarse.
—¿Cómo está mi hermano?—Preguntó Taehyung.
—No cambies el tema.—Atacó Jimin.— Dime que pasa...
—Es una pregunta normal,que estés casado con mi hermano lo hace aún más.—Respondió Taehyung.
—Yoongi está bien...estamos bien—Reafirmó—La empresa está en orden,eso le quita más tiempo de lo que me gustaría...pero Yoongi sabe manejarlo bien.
—Me da gustó...Lo merecen.
—¿Qué pasa?,Se que no marcha todo bien contigo,puedo decirle a Yoongi que los ayude,sabes que a él no le importaría eres su hermano.
Taehyung sonrió antes de negar con su cabeza.
—Nathan primero muere antes de que acepté la ayuda de Yoongi,ó de cualquier otra persona que se lo ofreciese,el resultado sería es el mismo.—Respondió Taehyung.
—¿Su ego es más grande que la necesidad?
—Y no sabes cuánto...—Afirmó Taehyung.—He pensado...—Taehyung dudo en continuar.—He pensado en buscar un trabajó,no puedo seguir a la espera de un milagro.
—¿Nathan lo permitirá?—Cuestionó Jimin con duda.
—No,pero...no pienso dejar que Nathan se enteré,quizás algunas horas al día,su rutina es despertarse,beber,salir y volver a beber,tampoco creó que note mi ausencia...
Jimin afirmó con una sonrisa.
—Este es el Taehyung que conozco,no el que han encerrado en una bola de cristal...Te apoyaré en todo lo que quieras.—Declaró Jimin con seguridad.
Taehyung buscaba la libertad que había entregado sin reparó alguno.
Y la puerta de salida aparecería ante él cómo él milagro añorado.
Hola,esperó que está historia les guste,y me acompañen en está nueva historia de amor,obsesión y arrebatos.
Si quieren imaginar a Nathan Marshall yo lo relación con Choi Woshik,pero quería otro nombre para la historia.
Gracias por leerme.
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