đŸ’„Sargento Park: MisiĂłn BBHđŸ’„

Summary

Chanyeol es uno de los mejores agentes S.W.A.T.  tan solo su puesto como el líder del escuadrón 61 lo deja claro. Tantas misiones de alto riesgo han cruzado en su vida, la adrenalina corre por su sangre cada que se enfrenta a un nuevo reto en cada una de ellas. Sin embargo, él no trabaja como agente S.W.A.T para que un día de buenas a primeras su jefe le entregue aquella carpeta con su nueva misión. " Misión BBH" -- ¿Qué diablos es BBH? -- Tu nueva misión. No contaba con que el contenido de aquella carpeta se fuera a convertir en la misión mås complicada de toda su existencia. -- ¥No! Me niego. Yo no pertenezco al escuadrón para ser niñera de nadie. Sin embargo, el sargento Park seguia teniendo superiores y tenía que acatar órdenes. -- ¥Hola, agente Park! -- saludó el chico que había visto  en una fotografía-- Soy Byun BaekHyun. Y espero que cuide bien de mi. El lindo chico extendió su mano al sargento y este dudó un poco pero al final accedió y correspondió el saludo. -- Sargento Park -- le dijo -- No tenga duda de que haré mi mejor trabajo. Lo que ninguno de los dos sabía era que ese día, con ese simple saludo, su destino quedaría sellado con la misión mås difícil que se pudiera topar en este mundo. La misión del amor... La mision BBH.

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n/a
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18+

CapĂ­tulo 1

El S.W.A.T. Special Weapons and Tactics estĂĄ formado por oficiales policiales especiales de Ă©lite, que actĂșan en situaciones de alto riesgo y tienen como objetivo salvar vidas.


Un trabajo digno de admirar.



Park Chanyeol se habĂ­a involucrado en el mundo de la policĂ­a como un agente de patrullaje, su sueño desde niño siempre fue formar  parte de la policĂ­a, en especĂ­fico el escuadrĂłn S.W.A.T. como un dĂ­a su padre y su abuelo lo fueron. IngresĂł en la academia de policĂ­as a la edad de 20 años, despuĂ©s de probar suerte en la universidad por peticiĂłn de su padre ya que el hombre querĂ­a que su hijo incursionar en algo diferente a Ă©l, eligiendo la carrera de economĂ­a que tras un año de haber ingresado, se dio cuenta que no era lo suyo y decidiĂł abandonarla para ingresar en la academia de policĂ­a. 


TrabajĂł y se esforzĂł durante nueve meses, tiempo de entrenamiento necesario para ser un policĂ­a. Se dedicĂł cada dĂ­a de su vida a ser el mejor oficial y asĂ­ fue. Se graduĂł de la academia siendo uno de los mejores elementos policiacos, sin embargo, su primer puesto en la jefatura de policĂ­a de SeĂșl no fue de su completo agrado. No es lo que estaba esperando. Él querĂ­a mĂĄs, necesitaba vivir la acciĂłn que conllevaba ser un policĂ­a. Justo por eso no se resignĂł a su bajo puesto como oficial de patrullaje y continuĂł esforzĂĄndose para escalar hasta la cima.


Tres años mĂĄs de entrenamiento y con 24 años llegĂł a donde querĂ­a




El escuadrĂłn S.W.A.T.



Algo sorprendente para alguien de su edad y con una trayectoria corta en el mundo policĂ­aco, pero lo logrĂł. 




Y ahora en la actualidad, con seis años de experiencia en el escuadrĂłn, treinta años de edad y con un sin fin de misiones peligrosas en su lista, ademĂĄs de liderar su propio equipo especial, se negaba a la orden emitida por su superior, el comandante Choi Minho. 




– No, para nada. – protestĂł molesto, parado frente al escritorio en la oficina del comandante – No puedo hacer lo que me pide. 



– ÂżPor quĂ© no? – cuestionĂł el comandante tranquilamente – Esto es parte de tĂș trabajo. AdemĂĄs es una orden.




– Por quĂ© yo no pertenezco a SWAT para ser niñera de nadie– refutĂł – Eso no es parte de mi trabajo.



Y así, el comandante llevaba ya gran parte de la mañana tratando de convencer a Park de aceptar su encomienda, de hacerle ver que era una orden no una petición. Chanyeol pese a su posición de sargento primero tenía que acatar órdenes y reglas. No sé manda solo.




– Entienda sargento – insistió, levantándose de su silla de cuero donde había permanecido sentado, escuchando renegar al sargento – No tiene elección. Los superiores han dado la orden de que sea usted quien se encargue de esa parte de la misión.



– ÂżPorquĂ©? – levantĂł una ceja, expectante y curioso – ÂżPorquĂ© exactamente yo?





– Porque eres el mĂĄs capacitado para este caso, Chanyeol – le hablĂł en un tono mĂĄs ligero, de amigos que de colegas, pues el comandante y el sargento ademĂĄs de ser compañeros de trabajo eran amigos de años. Porque Minho habĂ­a visto crecer a Chanyeol como oficial y como hombre durante sus años de servicio. Minho fue su principal mentor – Dejate de berrinches infantiles y comienza a repasar la informaciĂłn del caso.



Chanyeol era un hombre de rasgos varoniles, de expresiones rudas y temibles en ocasiones pero en ese momento, en su rostro se habĂ­a formado un ligero puchero que lo hacĂ­a ver como un hombre cualquiera, tierno y encantador.


Resignado, tomĂł la carpeta color crema que Minho le habĂ­a dejado sobre el escritorio con la leyenda al frente en letras rojas “MisiĂłn BBH” mientras se convencĂ­a de lo que venĂ­a para Ă©l. EchĂł un vistazo al documento y su expresiĂłn ruda volviĂł. Su ceño se frunciĂł al no cuadrar algo en la informaciĂłn.




– ÂżEsto es todo? – cerrĂł la carpeta y mirĂł confundido al comandante quien asintiĂł en afirmaciĂłn – ÂżY quĂ© pretendes que haga yo con tan poca informaciĂłn? 




– Sólo limítate al pedido de los altos mandos – aconsejó– Lo que hay dentro de esa carpeta, es todo lo que tienes que saber.



Una vez mĂĄs abriĂł la carpeta y con su ceño fruncido y sus ideas dando vueltas en su cabeza, mirĂł atentamente la fotografĂ­a impresa en una de las hojas. Un chico de cabello castaño, rasgos finos, piel blanca y labios rosados. Su nombre, edad, peso y estatura, asĂ­ como algunos datos personales de “suma importancia” segĂșn sus jefes. 



Nombre: Byun Baekhyun 


Edad: 23 años


Peso: 58 kg.


Estatura: 1.73 m.


Nivel académico: Graduado en artes culinarias.




○Datos importantes acerca de Baekhyun 


Le gusta escuchar mĂșsica para dormir.


Ama comer pizza y pollo frito.


Odia las verduras.


Su pasatiempo favorito es bailar y ver pelĂ­culas romĂĄnticas.


Duerme con su pijama de perritos.


No le gusta que le den Ăłrdenes.


Necesita su figura de felpa de Hello Kitty a la hora de dormir.


No le gusta estar solo.


En ocasiones sufre de pesadillas y alguien tiene que abrazarlo para que se tranquilice. (Dato en extremo importante)


Es muy parlanchĂ­n cuando toma confianza. 







En la siguiente hoja una fotografía mås. Un chico igual de piel blanca como Baekhyun, cabello castaño oscuro a la altura de su cuello medio. Ademås de sus datos personales no tan explícitos como los del otro chico.






Nombre: Lee Taemin 

Edad: 29 años

Peso: 62 kg.

Estatura: 1.75 m

ProfesiĂłn: MĂ©dico General (Especialidad no mencionada) 


Médico personal de Byun Baekhyun.




Era extraño, realmente la información le parecía extraña. ¿Para qué tenía que saber que el chico dormía con su figura de peluche favorita? O incluso cómo duerme ¿Por qué? ¿Por qué tenía que saber esas cosas tan insignificantes?


Una segunda carpeta le fue entregada pero ésta en color negro, lo cual causó curiosidad en él. La tomó dejando la otra carpeta sobre el escritorio y abrió la nueva carpeta.





Nombre: Choi Siwon o mĂĄs conocido como HYDE


Edad: 38 años

Peso: 70 kg.

Estatura: 1. 83 m


Proveniente de Jeong-dong, SeĂșl, Corea del sur.



LĂ­der de la mafia “BLACK HOLE” 



El hombre mĂĄs buscado en 37 paĂ­ses.


Nivel de riesgo: ALTO.





CerrĂł la carpeta y la miro por la portada “Confidencial” decĂ­a en letras blancas, su expresiĂłn seria en su rostro se mantenĂ­a.  Repasando en su mente la poca informaciĂłn que habĂ­a recibido y tratando de que las cosas empezaran a tomar forma.


El comandante fue quien lo sacĂł de su ensimismamiento.



– ¿Sucede algo, Chanyeol?



El sargento mirĂł a su superior y pensĂł sus palabras antes de hablar.



– ÂżQuĂ© es lo que tiene ese chico que le interesa al mafioso? – preguntĂł, Minho sonriĂł ladino, sabĂ­a que el sargento darĂ­a en el clavo del asunto. AdemĂĄs que no serĂ­a complicado atar cabos aĂșn con poca informaciĂłn, sin embargo, no tenĂ­a una respuesta clara para Chanyeol, asĂ­ que se quedĂł en silencio – Confidencial ÂżCierto?



– AsĂ­ es – por fin respondiĂł el comandante – Mira Chanyeol – el hombre avanzĂł hasta quedar frente al sargento – Lo que hay en esas carpetas es todo lo que necesitas saber, al menos por ahora para comenzar con tu trabajo. Ese chico, Byun Baekhyun tiene que ser protegido ante cualquier cosa. Se quĂ© no es exactamente lo que podrĂ­as esperar en una misiĂłn pero crĂ©eme cuando te digo que tĂș eres el Ășnico que puede cuidar perfectamente bien del chico – colocĂł su mano derecha sobre el hombro del contrario – TĂș y nadie mĂĄs que tĂș eres el mĂĄs capacitado. 



Chanyeol simplemente asintiĂł, aĂșn no estaba muy convencido de aceptar el trabajo, sin embargo, lo siguiente que su jefe dijo sĂ­ que era motivo suficiente para aceptar.


– Lamento informarte que si no estĂĄs dispuesto a hacer el trabajo, Donghae tiene el camino libre para tomar tu puesto – Chanyeol frunciĂł el ceño, no comprendiendo del todo las palabras de su superior – Los altos han dispuesto que si rechazas la misiĂłn, el segundo al mando del escuadrĂłn 94 tomarĂĄ tu puesto y tĂș serĂĄs destituido y enviado a patrullaje junto a tu escuadrĂłn indefinidamente.



– ÂżY por quĂ© mi escuadrĂłn? – preguntĂł, su ceño fruncido y la curiosidad invadiendolo – ÂżEllos quĂ© papel juegan aquĂ­?



– Que ellos formarán de cierta forma parte de la misión.




ÂĄMierda! Estaba entre la espada y la pared, lo que menos deseaba Chanyeol era ser destituido y enviado a patrullaje, y mucho menos arrastrar a su escuadrĂłn. No, eso no lo permitirĂĄ. AsĂ­ que en sus adentros se convenciĂł de que no serĂ­a tan malo cuidar de aquel chiquillo mimado, a su parecer. ÂżQuĂ© podrĂ­a salir mal? Como su comandante lo dijo, Ă©l era un oficial en extremo capacitado para cualquier misiĂłn, cuidar de ese chico serĂ­a pan comido. Si tenĂ­a que enfrentar a un mafioso no le veĂ­a ningĂșn problema. Si tenĂ­a que matar a unos cuantos o unos muchos, tampoco habĂ­a problemas. Todo era parte de su dĂ­a a dĂ­a y de su forma de vivir. El riesgo corrĂ­a por sus venas, la adrenalina y esa misiĂłn podrĂ­a traer consigo algo de todo eso y al final no serĂ­a nada desviado de su trabajo cotidiano.


Claro que cuidar de alguien nunca pasĂł por su mente, nunca antes estuvo en sus planes, sin embargo, sabĂ­a que si el comandante confiaba en Ă©l y tomaba un caso como ese era porque realmente necesitaban proteger la vida de ese chico, aunque desconociera la mayor parte de la historia. Minho sĂłlo le habĂ­a comentado hasta cierto punto algunas partes de la historia que aĂșn no terminaba de comprender, cĂłmo que “Baekhyun es hijo de un multimillonario, su consentido y el mĂĄs pequeño de tres hermanos” 


Ademås de mencionar las grandes cantidades de dinero que el señor Byun había destinado durante varios años para patrocinar muchos de los juguetitos utilizados por el escuadrón S.W.A.T. y mås que nada, Chanyeol sentía que Minho tomaba ese caso mås por compromiso que por gusto para mantener esas cantidades de dinero fluyendo en el escuadrón, aunque realmente ese hecho no le constaba.



– EstĂĄ bien – por fin respondiĂł Chanyeol, aĂșn sin estar convencido pero con la clara “Amenaza” de ser destituido, tan presente – Cuidare de ese chico.


– Es la mejor decisiĂłn que ha tomado, sargento Park – agregĂł el comandante, extendiendo su mano hacia su subordinado – ConfĂ­o plenamente en que no me defraudarĂĄ. 




Ciertamente, el sargento Park no lo defraudarå, ni a él ni a los altos mandos y mucho menos a la familia Byun. Porque Chanyeol jamås en su vida ha dudado de su capacidad y como ya lo pensó, este caso sería pan comido.


Después de cerrar el trato con su comandante y devolverle el saludo con un apretón de manos y quedar en volver para recibir un par de detalles mås como la hora y día del encuentro entre otras cosas mås, el sargento salió de la oficina para dirigirse a la sala de entrenamientos donde aguardaba su equipo, donde cada día se llevaban a cabo sus entrenamientos.


 Un ring de box al centro de la sala y a su alrededor, maquinaria necesaria para sus rutinas. AsĂ­ como un saco de boxeo al fondo de la sala que el sargento usaba constantemente para liberar su estrĂ©s.


Su equipo lo observó entrar, distraído, sumergido en sus pensamientos, algo que no era usual en el sargento. Paråndose justo a un costado del ring con sus manos apoyadas en su cintura, su mirada al piso y su ceño notoriamente fruncido.



– ¿Sucede algo, jefe? – preguntó Luhan, miembro del escuadrón 61. acercándose lentamente al sargento, secando el sudor en su frente provocado por el entrenamiento – ¿Malas noticias?




Chanyeol mirĂł a Luhan, aĂșn con el ceño fruncido y pensando en quĂ© decirle a su equipo. Si Ă©l que era el superior no tomĂł a bien la noticia de su nueva misiĂłn ÂżCĂłmo lo tomarĂ­a su equipo? 


Dio un largo y profundo respiro, cerrando sus ojos por cuestiĂłn de segundos antes de hablar. 



– ReĂșnanse todos – llamĂł a su equipo, con su voz ronca y fuerte para que lo escucharan, sus hombres se acercaron rĂĄpidamente a su jefe y lo rodearon  – Hay algo importante que tengo que decirles.



– Te vez de la mierda, jefe – comentĂł Jongdae al estar al lado de su superior y notar aĂșn el ceño fruncido – Seguro los altos te patearon el culo.



Y la mirada que el sargento dirigiĂł a su segundo le confirmĂł a este que sĂ­, en definitiva habĂ­an pateado el culo del sargento. 



– ÂĄMierda Jongdae! – se quejĂł Luhan – Cierra la maldita boca ÂżNo ves cĂłmo viene ya el sargento y tĂș sales con tus estĂșpidos comentarios? 



Jongdae no soltĂł ni un comentario mĂĄs, cayendo en cuenta de que su jefe realmente no estaba nada contento con lo que sea que estaba sucediendo. 



– Bien, las cosas estĂĄn así– comenzĂł el sargento, aligerando un poco su ceño fruncido y todo fluyera mejor con su equipo– Los altos nos han encomendado una nueva misiĂłn– se cruzĂł de brazos antes de continuar – Una misiĂłn un tanto inusual para el escuadrĂłn SWAT.



ÂżInusual? Si, de hecho, porque el escuadrĂłn S.W.A.T. EstĂĄ previsto para misiones de alto riesgo, misiones que la policĂ­a comĂșn no podĂ­a llevar a cabo ya que el escuadrĂłn especializado estaba  abastecido de armamento especial que sĂłlo ellos podĂ­an manejar asĂ­ como un entrenamiento mĂĄs extenso y preciso para las misiones. 



– ÂżA quĂ© te refieres con inusual, jefe? – preguntĂł Yixing, otro integrante de su equipo – Aunque por la cara que traes
 



– Cuidaremos de alguien – interrumpiĂł las palabras de su agente – Bueno, Yo cuidare de alguien y ustedes colaborarĂĄn en el traslado asĂ­ como el lo que se llegue a necesitar. 




Los agentes se miraron entre sĂ­ ÂżQuĂ© habĂ­a de inusual en ser parte del traslado de una persona? El sargento Park observĂł el desconcierto en sus agentes, sĂ­, ellos no se llevarĂ­an la peor parte de la misiĂłn sino Ă©l. 



– Byun Baekhyun – prosiguió– Es el chico que tendrĂ© que cuidar y ustedes protegerĂĄn en su traslado. 



– ÂżY quĂ© es lo malo en todo esto? – preguntĂł Luhan, el sargento clavĂł sus ojos en su agente estremeciendolo por lo penetrante de su mirada – La verdad es que no comprendemos del todo, sargento. DeberĂ­a ser mĂĄs claro.



El sargento comenzĂł a hablar, explicĂĄndole a sus agentes los pocos detalles que tenĂ­a hasta el momento sobre la misiĂłn,sus agentes comenzaron  a ver lo “inusual” de la misiĂłn y le dieron la razĂłn a su superior. Todos se quedaron en silencio, analizando la informaciĂłn. Junto con el sargento llegaron a la conclusiĂłn que sĂ­, no les quedaba de otra mĂĄs que aceptar una misiĂłn que el mismo sargento ya se habĂ­a encargado de aceptar por ellos, ya que ellos tambiĂ©n estaban renuentes a tener que dejar el escuadrĂłn S.W.A.T. y volver  los rondines por las calles de SeĂșl dentro de una patrulla. 



– Estamos contigo, jefe – comentó Jongdae, colocando su diestra en el hombro de su superior – Somos un equipo.



Los demĂĄs agentes asintieron en afirmaciĂłn a las palabras de Jongdae. Porque desde que se formĂł el escuadrĂłn 61, siempre habĂ­an sido como los mosqueteros, uno para todos y todos para uno, a pesar de haber ingresado al escuadrĂłn en tiempos diferentes. Se habĂ­an vuelto una familia.



– Bien, sigan entrenando y atentos a cualquier llamado que se suscite durante el resto de la tarde – los agentes asintieron – Yo estarĂ© con el comandante puliendo detalles de la misiĂłn. Cualquier cosa llamenme.



El sargento volviĂł a la oficina del comandante, con una carga mĂĄs ligera, por el momento. SabĂ­a que sus agentes estarĂ­an de acuerdo en su decisiĂłn de aceptar la misiĂłn como en muchas ocasiones. EntrĂł en la oficina de su superior, encontrĂĄndose de pie frente al gran ventanal de su oficina admirando la ciudad o eso pensĂł el sargento.



– ÂżComandante? – lo llamĂł, tal vez el comandante no se percatĂł de su presencia, aĂșn asĂ­ Ă©ste no se girĂł y continuĂł con su vista frente al ventanal – ÂżEn quĂ© piensas?



– ÂżQuĂ© tal ha ido todo con tu escuadrĂłn, sargento? – preguntĂł evadiendo la pregunta del sargento, sus manos reposando en los bolsillos de sus pantalones negros de vestir – Espero que no se hayan negado como tĂș. 


– Todo ha marchado mejor de lo que esperé– respondiĂł, acercĂĄndose al comandante hasta quedar de pie junto a Ă©l y su mirada al frente como el comandante – Ellos colaborarĂĄn. 



El comandante sabĂ­a perfectamente que el escuadrĂłn 61 no se negarĂ­a a la misiĂłn, si el sargento Park la habĂ­a aceptado ellos confiaban en su buen juicio aunque en esta ocasiĂłn haya aceptado mĂĄs por obligaciĂłn que por agrado a la misiĂłn. 


Un juego sucio condicionar su estancia por parte de los altos mandos ÂżNo?



El comandante guardĂł silencio unos minutos mĂĄs, sus pensamientos siendo ordenados en su cabeza. Por su parte, Chanyeol lo miraba por el rabillo del ojo, analizando cada expresiĂłn o gesto por parte de su jefe. 



– La extracciĂłn del chico serĂĄ mañana por la noche– dijo despuĂ©s de unos minutos de silencio – Prepara a tu equipo, sargento.



– ¿Por la noche? – cuestionó con evidente duda– No cree que sería mejor hacerlo a plena luz del día así podríamos percatarnos de si alguien vigila al chico.



– Así lo han solicitado, Park – respondió, tirándose para encarar al sargento – Solo hay que seguir las órdenes.



– Creo que sí quieren que yo me haga cargo de la misión – giro quedando frente al jefe – Deben confiar en mis decisiones y mi capacidad, así como en mi experiencia ¿No cree comandante?



Era cierto, el sargento poseía grandes cualidades en su trabajo, no por nada su título de sargento. Se lo había ganado a pulso y si lo habían elegido a él era porque sabían a la perfección que él era el mås capaz para guiar aquella misión, sin embargo, los altos mandos se tomaron el atrevimiento de elegir ciertas cosas por él y ahorrarle el trabajo.



– Y confiamos en ti, Chanyeol– el comandante le dio una mirada penetrante, sincera pero muy penetrante– Se que harás tu mejor trabajo.



Chanyeol asintiĂł en afirmaciĂłn, no obstante, aĂșn tenĂ­a dudas que necesitaba resolver para poder hacer mejor su trabajo y cuidar bien de aquel chico.



– ÂżMe dirĂĄ que es lo que buscan del chico? 



– No puedo Chanyeol, es confidencial. 



– Tiene que hacerlo, de lo contrario no puedo hacer bien mi trabajo.



Y el comandante lo sabĂ­a, que el sargento necesitaba informaciĂłn mĂĄs completa y concreta, que le ayudarĂĄ a entender mĂĄs su labor en la misiĂłn, pero Ă©l prometiĂł al señor Byun ser una tumba en ciertos detalles que si se filtraban, llevarĂ­an a su pequeño Baekhyun a la perdiciĂłn. 




– Se que aĂșn sin saber de quĂ© se trata harĂĄs bien tu trabajo – agregĂł el comandante – de eso no tengo duda.



– Pero comandante yo




– Es todo sargento – lo interrumpió– Minseok te dará los detalles del traslado, hora y lugar.



El sargento no dijo nada mås, el comandante dejaba en claro que no hablaría mås de la cuenta. Salió una vez mås de la oficina, mås confundido de lo que ya estaba. ¿Porqué tanto misterio con la misión? ¿Qué tenía de especial Byun Baekhyun para interesar tanto al jefe de una de las mafias mås temidas de toda Asia? O simplemente ¿Qué escondía la familia Byun de aquel mafioso?



El comandante sĂłlo observĂł al sargento abandonar su oficina y cuando estuvo solo otra vez, se dirigiĂł a su silla de cuero donde se dejĂł caer. AflojĂł el perfecto nudo de su corbata que comenzaba a asfixiarlo y dio un profundo respiro. La misiĂłn aĂșn no comenzaba y la frustraciĂłn ya lo estaba consumiendo.


Lee Minho ademĂĄs de ser el comandante del escuadrĂłn S.W.A.T. TambiĂ©n era amigo de la familia Byun, conocĂ­a perfectamente a la familia, a Baekhyun. Sabiendo de lleno la clase de chico que era y la educaciĂłn que habĂ­a recibido. Lo habĂ­a visto crecer, sonreĂ­r, disfrutar de la vida a su corta edad y ahora, saber que la vida de ese tierno y dulce chico corrĂ­a peligro lo frustraba en demasĂ­a. La situaciĂłn lo hizo sentirse impotente a tal grado que el que primero vino a su mente en aquella visita por parte de Byun Dohyun, padre de Baekhyun, fue nada mĂĄs y nada menos que el sargento Park Chanyeol. 



El EscuadrĂłn 61 era de lo mejor que podĂ­a haber en S.W.A.T. Los mĂĄs capacitados, los mĂĄs hĂĄbiles y los mejores entrenados pese a que todo agente de S.W.A.T. recibĂ­a un gran entrenamiento. 



No fue difĂ­cil convencer a sus superiores de brindar la ayuda necesaria a la familia del multimillonario Byun Dohyun, gracias a las grandes donaciones del hombre  a la policĂ­a y a que realmente la familia Byun estaba envuelta en un gran problema que involucra a una mafia. Black hole.



– Eres nuestra Ășltima y mejor opciĂłn, sargento Park – dijo en un susurrĂł, tomando en su mano una tercera carpeta que contenĂ­a la informaciĂłn completa y detallada del caso – Se que cuidarĂĄs bien de Baekhyun. 



Y con toda su confianza depositada en el escuadrĂłn 61 y sobre todo en el sargento Park Chanyeol, guardĂł la carpeta en un cajĂłn de su escritorio bajo llave, nadie debĂ­a tener acceso a ese documento, no al menos hasta tener un avance en la misiĂłn. Porque  no solo cuidarĂĄn de Baekhyun sino tambiĂ©n se encargarĂ­a de dar con el paradero de Choi Siwon si es que el mafioso no los encontraba primero.



Mientras tanto, fuera de la oficina el sargento Park se dirigiĂł a la sala de operaciones donde se encontraba Minseok, uno de los mejores agentes tĂ©cnicos e informĂĄticos que poseĂ­a S.W.A.T.  Un chico agradable y de sonrisa encantadora, inteligente y muy bueno en su trabajo. AdemĂĄs de ser esposo de Kim Jongdae, elemento del escuadrĂłn 61.



– Hola sargento – saludĂł el tĂ©cnico– ÂżViene por lo de su nueva misiĂłn? – el sargento asintiĂł en afirmaciĂłn– Vaya misiĂłn ÂżNo cree?



El sargento suspirĂł.



– ÂżQuĂ© puedo decir? – se colocĂł al costado derecho de Minseok, cruzĂĄndose de brazos y fijando su mirada en la pantalla, aunque de vez en cuando su mirada viajaba al vientre apenas visible de tres meses del tĂ©cnico. El chico estaba sentado frente al escritorio de la sala donde se encontraba uno de sus tantos ordenadores – Trabajo es trabajo.



– Y mĂĄs si estĂĄ condicionado – soltĂł unas risitas, el sargento lo mirĂł extrañado – Jongdae – se encogiĂł de hombros– Él lo dijo.



Al sargento le sorprendĂ­a la buena comunicaciĂłn que habĂ­a entre ese para, aunque en este momento eso era lo de menos. Minseok comenzĂł a pasar imĂĄgenes en la pantalla, un  barrio pobre que el sargento logrĂł reconocer como la Villa de Guryong, lo que llamĂł demasiado su atenciĂłn. 



– ÂżY esas fotos? 



– ¿Ah? Sí, es el barrio donde tienen resguardado al chico.



– ÂżPorquĂ© ahĂ­? Se supone que son una familia adinerada.



– AhĂ­ porque se cree que al ser una familia “adinerada” como lo acaba de decir, serĂ­a el Ășltimo lugar donde el mafioso lo busque.




El sargento continuĂł escuchando al tĂ©cnico parlotear sobre la misiĂłn, detalles como la vestimenta que utilizarĂ­an para poder penetrar en ese barrio, los vehĂ­culos y ese tipo de cosas que para el sargento eran de suma importancia. Al terminar, Minseok le entregĂł una memoria USB con toda la informaciĂłn  y fotos que  le habĂ­an entregado y las cuales le mostrĂł al sargento.




– Creo que es importante que tenga todo, sargento – dijo el tĂ©cnico entregando la memoria – A mi parecer, es muy poca informaciĂłn.




– Lo es.




– Pero
 – Minseok entrecerrĂł sus ojos – Se quĂ© usted lograra descifrar quĂ© hay detrĂĄs de tanto misterio por parte del comandante y esa familia.



– AsĂ­ serĂĄ, Kim – el sargento asintiĂł y dirigiĂł su mirada al vientre del tĂ©cnico– ÂżY cĂłmo va el bebĂ©?




– Todo bien – sonrĂ­o al mismo tiempo que acariciĂł su vientre – El bebĂ© estĂĄ saludable.



El sargento guardĂł la memoria en el bolsillo de su pantalĂłn, asintiĂł y agradeciĂł al tĂ©cnico por la recopilaciĂłn. SaliĂł de la sala rumbo a los vestidores donde se cambiĂł de ropa, su uniforme fue guardado dentro de su casillero y unos pantalones negros ajustados, una camiseta negra y una chaqueta de cuero al mismo tono, sustituyeron el uniforme. TomĂł su mochila y saliĂł de la estaciĂłn subiendo a su auto, un Mercedes color gris y condujo directo a su departamento concentrĂĄndose Ășnicamente en su camino.


Al llegar a su departamento lo primero que hizo fue deshacerse de sus pesadas botas, arrojĂł su mochila sobre un banco que estaba cerca de la isla de la cocina a su costado derecho y se dirigiĂł al sofĂĄ del lado contrario donde se dejĂł caer.


Su portĂĄtil esperaba sobre la mesita de centro, sacĂł de su chaqueta la memoria que Minseok le entregĂł, encendiĂł la portĂĄtil y conectĂł la USB. 


Cosas que no comprendĂ­a se cruzaron en su vista, fotos de Byun Baekhyun con el mafioso, al parecer en modo Âżcariñoso? Al chico se le veĂ­a sonreĂ­r, aunque algo en su mirada decĂ­a que no estaba del todo feliz. Paso mĂĄs fotos, hasta llegar a una que llamĂł su atenciĂłn. 


Un tatuaje en el hombro de una persona, una especie de agujero negro. Cubriendo gran parte del hombro de lo que parecĂ­a ser un hombre pensĂł el sargento ya que la fotĂłgrafa era mostrada sin el rostro de la persona.


ContinuĂł pasando las fotografĂ­as, en la mayorĂ­a el chico aparecĂ­a acompañado ya fuera de su familia o del mafioso. Sin embargo, una foto diferente se cruzĂł ante sus ojos. Una que no tuvo oportunidad de observar antes con Minseok. 


Una simple foto de Baekhyun, Ă©l sĂłlo. Su mirada afligida y decaĂ­da.  Su rostro reflejaba una inmensa tristeza y el vacĂ­o que el chico guardaba en su interior.

– ÂżPorquĂ© tanto misterio por un simple chico? – se preguntĂł Chanyeol, penetrando su mirada en la foto frente a Ă©l. No negaba que el chico era lindo y encantador – ÂżQuĂ© escondes Byun Baekhyun? 



No obstante, la frustraciĂłn ya pesaba en Chanyeol. Sus hombros se sentĂ­an tensos al igual que los mĂșsculos de su espalda. BajĂł la pantalla de la portĂĄtil, suspiro profundamente y se recargĂł sobre el respaldo del sofĂĄ con su cabeza hacia atrĂĄs.



– AĂșn no tengo el gusto de conocerte y
 – cerrĂł sus ojos y una vez mĂĄs suspiró– Ya me estĂĄs causando problemas, Byun Baekhyun. 




Sus pensamientos estaban tan revueltos, tan sumergidos en su nueva misiĂłn que no se percatĂł de la presencia extra en su departamento, no, hasta que sintiĂł unas suaves manos recorrer por sus hombros y bajando hacia su pecho aprisionandolo en un abrazo, reconociendo a la perfecciĂłn el aroma de aquella persona.



– Estás muy tenso – dijo con voz suave y seductora, corriendo sus manos por los hombros de Chanyeol una vez más – Necesitas de mi ayuda.


– Creí que esta noche no vendrías– dijo Chanyeol envolviendose en las caricias de aquellas suaves manos – Pero me alegra que hayas venido.



Ahora los labios del contrario recorrían el cuello de Chanyeol, éste disfrutando del contacto y dejåndose llevar.


Un poco de relajaciĂłn no le vendrĂ­a nada mal antes de enfrentarse a su nueva misiĂłn, antes de recorrer un camino el cual no era muy preciso y en el que sentĂ­a se adentraba prĂĄcticamente a ciegas. 



– A mi tambiĂ©n me alegra estar aquĂ­ – rodeĂł el sofĂĄ y se acomodĂł sobre el regazo de Chanyeol, quedando sus piernas una a cada lado de las del contrario y rodeĂł su cuello con sus brazos – Pero mejor dejemos la charla para otro momento y





– Está bien – beso los labios del contrario cortando sus palabras – Vayamos a mi habitación, Luhan.



Ahora no le importaba al sargento su misiĂłn, ahora nada que tuviera que ver con S.W.A.T. ni nada que tuviera que ver con Byun Baekhyun. Ahora sĂłlo era Chanyeol disfrutando de una calurosa noche con su compañero de cama y por supuesto de trabajo, Luhan. 


Ya llegarĂ­a el dĂ­a siguiente y se concentrarĂ­a en su trabajo, en su nueva misiĂłn.



La misión BBH