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Summary

Dib Membrana es un Investigador Paranormal, quien es llamado por su padre, el famoso Profesor Membrana, para ayudarlo en una misteriosa investigación y viajar al planeta Irk, donde han encontrado la posibilidad de convertirlo en un nuevo planeta Tierra. La atmósfera de Irk es altamente tóxica para los seres humanos, por lo que creando el programa Avatar, logran ser capaces de sobrevivir en el entorno hostil conduciendo cuerpos orgánicos de manera remota. Estos avatar son creados con ingeniería genética a partir de la combinación de ADN humano e Irken, la raza nativa del planeta Irk. Zim, un pequeño nativo se interpone en la misión de Dib y en su camino dándole una perspectiva totalmente diferente, cambiándolo todo...

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

> Prólogo <

Siendo humano es fácil vivir en la ignorancia, no te enteras de lo que sucede a tu alrededor aunque pase frente a tí.

En algunas ocasiones afrontas la realidad de lo que está ocurriendo sin saber el contexto que hay detrás, nunca supiste por qué, cuándo, ni cómo, simplemente, bueno, lo ignoraste. Cualquiera de nosotros puede ser ignorante incluso sin darse cuenta, y eso puede ser frustrante cuando logras entenderlo.

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Ser un Investigador Paranormal ha sido mi sueño desde que era niño. Ahora, después de 7 largos años me dí cuenta de que no fué nada sencillo.

Hay que dejar algo en claro, cuando la gente es ignorante de tus propios criterios te toman por loco, eso sin mencionar las incontables veces que me dijeron que era "raro" por pensar en cosas "inexistentes"... Bueno, al final todas aquellas personas que me juzgaron y me rechazaron acabaron por tragarse sus palabras, incluso mi propio padre; desde que obtuve un título de reconocimiento en lo paranormal por capturar a Pie Grande a los 13 años todos comenzaron a tomarme más en serio, a partir de ese entonces me fui sumando a más investigaciones paranormales, las cuales ni más ni menos resultaron en fantasmas reales capturados en pantalla, la captura del mounstro del Lago Ness y, mi favorita, pruebas irrefutables de la existencia de vida extraterrestre.

Ésta última siempre ha sido y fué una obsesión desde una edad temprana: la idea de comprender la complejidad del universo. ¡Galaxias repletas de sistemas, sistemas repletos de planetas, y planetas capaces de albergar vida similar o inclusive superior a la de nuestra Tierra!. Áreas de la ciencia como la Astrofísica y Astrogeología fueron  mis campos de estudio en la universidad, donde me gradué con honores gracias a una tesis que posteriormente me daría algo de fama por ser el estudiante más joven en obtener un título en dicha especialidad. Pronto, mi pasatiempo como investigador paranormal se convirtió en un trabajo, a pesar de las insistencias de mi padre por que no lo hiciera.

Cazar fantasmas y resolver misterios era divertido, ¿Pero descubrir el enigma de si estamos solos en el universo? Estaba a otro nivel. Y eso fue lo que hice. Obviamente, no todo el mundo me creyó, pero las pruebas estaban ahí; una foto y una pequeña charla con un vortiano llamado "Lard Nar" (de la cual desafortunadamente no tengo evidencia). Pero eso es historia para otro momento.


Aún con todo lo que me ha pasado en estos últimos años me he sentido insatisfecho. Siempre he tenido la sensación de que algo me hace falta en la vida... varias incógnitas no resueltas en torno a mí: amor, fraternidad, sentimientos y experiencias que no tuve el privilegio de vivir gracias a mis ocupaciones, cosas por las que debería empezar a preocuparme.


Nadie dijo que empezar la vida adulta sería fácil, siento que tengo todo el tiempo del mundo, pero a la vez siento que no es suficiente.


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Era la misma rutina de cada fin de semana, ir al bar a tomar unos cuantos tragos ya era una costumbre para mí, ahí comenzaba a reflexionar...

¿Por cuánto tiempo he estado viniendo aquí?, Tal vez... desde hace unos cuantos meses, cuando de alguna manera todo comenzó a perder el fascinante sentido que mi vida tuvo temporalmente.

Siempre pasaba lo mismo: llegaba, ordenaba un trago o dos, iniciaba con un pensamiento, seguían llegando más y más hasta que el alcohol jugaba con mi mente y terminaba en una pelea verbal  entre otro tipo ebrio y yo; siempre había tratado de controlarme para no meterme en más problemas de los que ya tenía...

En esta ocasión había algo diferente, algo que comenzaba a disgustarme, estaba molesto y no sabía el porqué...

Puede que ésta vez haya bebido demasiado.


Sentí un hombro chocando contra mi espalda empujándome ligeramente hacia adelante, miré de reojo para ver al responsable, quien era un tipo no muy alto y ligeramente musculoso, ya saben, de esas personas que presumen ir al gimnasio cuando en realidad sólo fueron el primer mes; se veía como un tonto y tenía unas ganas increíbles de golpearlo ya mismo, pero quise tomarlo con calma.

— Fíjate por donde vas, bastardo de mierda — lo dije más para mí que para él, aún así logró escucharme.

El sujeto se detuvo de repente, me miró por encima del hombro directo a los ojos y dió media vuelta, con una clara expresión de ira contenida y tratando de no alzar la voz.

— Disculpa, creo que no escuché bien, dijiste algo acaso ¿maldito imbécil?

Nadie va a decir que no lo intenté, bueno, ya metí la pata. Qué más da... ésto va a ser divertido.

— Así es. — respondí — Dije que te fijaras por donde vas, BASTARDO de Mierda — y por si no queda claro, hice énfasis en la primer palabra.

Sin previo aviso el tipo me lanzó un puñetazo en la cara, de alguna forma reaccioné a tiempo y logré esquivarlo para después golpearlo en la quijada. Años de entrenamiento como investigador rindieron frutos después de todo. La multitud ya comenzaba a formarse alrededor de nosotros a una distancia considerable.

Un par de minutos más tarde la pelea se extendió al centro del bar y ya había recibido uno que otro golpe al igual que mi desesperado (y al parecer también inútil) contrincante. En un descuido, éste terminó por golpear a uno de los espectadores accidentalmente, después de segundos de silencio por el inesperado golpe (asemejando la situación a la de una bala perdida) todo el bar empezó a convertirse en un campo de batalla a puño limpio, unos cuantos prefiriendo las mesas, sillas y otros objetos que había en todo el lugar.


El tipo con el que estaba peleando fué noqueado por un tarro de cerveza que salió de la nada, dándole directo en la nuca, ni medio segundo bastó para caer desmayado a mis pies...

/Lo tomaré como un halago y prueba de mi victoria, gracias./

Traté de escapar eludiendo lo más que pude todo el desastre que se originó a mi alrededor pero, para mi mala suerte, uno de los guardias me encontró y me llevó a rastras hasta la puerta trasera del recinto.

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Un camino tortuoso hasta la salida donde el hombre me echó del bar literalmente a patadas.

— ¡No volverás a entrar aquí! Ya hemos tenido suficientes problemas contigo, ¡Éste fue el último, ¿Me escuchaste?! — mientras me quejaba de haber sido arrojado contra los contenedores de basura me miró con ira y desagrado antes de cerrar la puerta de metal oxidado de un portazo, dejando consigo un eco que resonó por todo el callejón.


¿Desde cuándo ocasionar un disturbio en un bar que conlleva a daños a propiedad y mercancía es motivo para prohibirme la entrada de por vida?

/No contesten eso.../


Tsk — Acaban de perder un cliente habitual, ¿Saben?...— no me levanté del suelo, estaba demasiado cansado como para mover un sólo músculo, eso y la evidente contusión que me provocó el golpe y la caída.


Los segundos pasaron y yo seguía tirado en el piso, comenzaba a quedarme dormido gracias al alcohol de hace unos minutos aún fluyendo en mi sistema cuando escuché pasos cerca de donde estaba, no me dí cuenta de a qué distancia se encontraban de mí hasta que abrí los ojos.

— ¿Es usted Dib Membrana?

—... ¿Quién pregunta? — No hacía falta saberlo, reconocería las batas de laboratorio que llevan consigo donde fuese, el logotipo "ML" bordado en la parte del pecho, guantes y botas largas de color negro.

— Venimos de Membrane Labs, su padre ha solicitado verlo, joven Membrana.

— ¿Eh?


Espera un minuto... ¿Para qué habría él de necesitarme... a ?.

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