Yo nunca pierdo

Summary

Sasuke tuvo que saber que algo malo pasaría si le seguía la corriente al rubio, sin embargo, ¿Que tan malo sería si aceptaba jugar con el rubio?. Esto sería fácil, ¿Cierto?

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Apuesta perdida o ganada

Las cosas en Konoha cambiaron para todos después de lo ocurrido con Kaguya o al menos eso era lo que los habitantes pensaban. La rápida modernización de las aldeas ayudó considerablemente a su prosperidad creando nuevos artefactos tecnológicos. Los transportes, comunicación e incluso la preparación de la comida se volvieron cosas más sencillas de hacer.


Sin embargo, después de la guerra, Sasuke no recibió una sentencia tan dura por sus crímenes, ya que Naruto siempre lo defendió e intervinó a su favor. Prometiendo que lo protegería de todos incluso si eso era considerado como traición contra las aldeas aliadas, mientras liberaba el poder del Kyubi.

Los kages sin otra salida y viendo la ferocidad con la que el rubio se aferró al último de los Uchiha tuvieron que aceptar con algunos términos y restricciones hacia Sasuke. Sellando temporalmente su chakra hasta que no fuera considerado una amenaza para la aldea, además de serle prohibido salir de Konoha y teniendo que ser monitoreado las 24 horas del día. Naruto como se esperaba se ofreció a vivir con él para cuidarlo, algo que por supuesto fue negado, sin embargo si algo era característico del rubio fue y será su persistencia, ya que insistió hasta el punto de convertirse en un acosador de los ambus que se encargaban de cuidar al azabache, teniendo que ceder cuando Naruto casi le rompió el brazo a uno de los guardias que intentó golpear a Sasuke.

En la actualidad los habitantes estaban tan calmados que comenzaron a relajarse. Lo cual nos lleva a unos meses después.


Ambos ninjas se habían acostumbrado a la presencia del otro que no tuvieron problemas en adaptarse para vivir juntos. Sasuke trató de prestarle atención al rubio quien estaba sentado en el suelo para dejar que el Uchiha pudiera recostarse por completo en el pequeño sofá de la sala.

-Te lo dije idiota. Tuve que nadar entre las chicas que me rodearon para llegar aquí- Dijo Naruto con una media sonrisa mientras sacaba un pequeño artefacto de la bolsa de regalo que una de las tantas admiradoras le había dado al rubio.

-Es sorprendente lo que la fama puede lograr- Exclamó con falsa sorpresa el azabache mientras regresaba su atención al libro que tenía en las manos.

-Estas celoso- Canturreó con alegría, viendo fijamente a Sasuke, quien soló se encogió de hombros antes de volver a ignorarlo.

-Sasuke…- Naruto lo llamó nuevamente recuperando la seriedad en su rostro, lo cual sorprendió al azabache. Hace mucho que no lo veía de esa manera. Por un momento vio reflejado al niño que siempre lo retaba. Sin embargo, su atención se desvió hacia el objeto que sostenía en su mano.

-... No- Fue la simple respuesta que le dio Sasuke, levantándose del sofá para caminar a la pequeña cocina del departamento.

-¡Sasuke! Por favor-

Escuchó la voz suplicante trás él, lo que paralizó su cuerpo por unos instantes que Naruto aprovechó para que el rubio se levantara rápidamente, acercándose demasiado a Sasuke. Invadiendo su espacio personal.

-...- Sasuke podía sentir como era envuelto por unos brazos firmes desde atrás por lo que intentó empujar de manera suave a su novio.

Para ninguna persona fue sorpresa saber que a Naruto se le declaró a Sasuke. Lo que en verdad los sorprendió fue el hecho de saber que el Uchiha había aceptado la declaración del rubio.


-... No-

-... Pero-

-... No-

-... Ya veo, entonces que tal si apostamos...- Aquel comentario captó un poco del interés de Sasuke.

-Qué es lo que quieres perder...- No era una pregunta era más una afirmación que amplió la sonrisa de Naruto, quien volteo el rostro del azabache para darle un beso lento.

-Si gano me dejarás ver cómo utilizas este pequeño aparato- Indicó, besando el cuello de Sasuke, quien se estremeció al sentir el aliento cálido del rubio contra su piel. -Si tú ganas dejaré que tú domines la próxima vez-

El azabache se quedo unos instantes en silencio, procesando las palabras de su novio, observando fijamente el pequeño aparato que el rubio sostenía con fuerza, parecía ser solo un simple pedazo de metal en forma de diamante ovalado con una base en forma de corazón además de se algo pequeño, por lo que con más seguridad dejó que el rubio continuará con su explicación.

-Bien ya que eres tan bueno en los juegos de estrategía, intentemos algo más de adultos...- Trató de sonar tranquilo, sin embargo su autocontrol estaba al límite al notar la ingenuidad de su novio y falta de experiencia en el tema sexual. Algo que por supuesto aprovecharía al máximo.

Sasuke aun no sabia cual era el punto al que quería llegar por lo que sin darle más vueltas al asunto decidió interrumpirlo. -Soy mejor que tú en todo, así que habla ya-

Naruto sonrió de forma zorruna acercándose de nuevo a Sasuke. -Bien. Ya que en las últimas semanas he tenido que ir con la vieja Tsunade al nuevo laboratorio de Konoha, por el asunto de mi brazo...- Señaló su nuevo brazo vendado. -Me encontré con una herramienta que ayuda a los ninjas que se ausentan en misiones de bajo peligro pero de larga duración...-

-Cual es el punto perdedor...- Interrumpió un poco aburrido Sasuke, lo cual ayudó a facilitar las cosas.

-Bien- Al decir esto se dirigió a su mesita de noche abriendo el primer cajón del cual sacó una pequeña caja. -Esto es un vibr-... Estimulador-

Se corrigió antes de hablar de más, sin querer dar un paso en falso o su plan se iría al carajo.

-¿Para qué sirve...?- Esta vez Sasuke cuestionó desconfiado del rubio ya que conociéndolo algo tramaba.

-Solo ayuda a relajar el cuerpo, ya sabes para liberar tensión...- Sasuke se sintió ganador, esa pequeña cosita ovalada no era la gran cosa.

-Cumpliras tu promesa...- Al ver el interés de Sasuke, Naruto sonrió para sus adentros, y por un momento agradeció haber leído el libro que le regaló su maestro Jiraya.

-Jamás me retractó de mi palabra...- Dijo con seguridad, abrazando con fuerza al azabache antes de soltarlo para que lo pudiera observar de frente.

-Acepto- Respondió al instante sin titubear. Nunca le había pedido a Naruto ser el dominante ya que era un inexperto. Sin embargo con los meses ganó experiencia, pero jamás se atrevió a pedírselo y esta era una oportunidad perfecta.

-Entonces iniciemos…- Sin esperar alguna respuesta del azabache, lo arrastró hasta el sofá para sentarlo en su piernas. -Gracias cariño-



¡Oh! como se arrepentiría de no haber supuesto que no por nada él apodo de Naruto era el ninja número uno en sorprender.

-Vamos Sasuke solo es un pequeño paseo por las calles de Konoha...- Ánimo Naruto quien caminaba unos pasos atrás, viendo como Sasuke temblaba y maldecía.

-C-Callate... I-Idio-... ta-

-Recuerda que mientras más tardes el nivel irá en aumento...- Sasuke se tuvo que morder la lengua para no soltar ningún sonido. Recargándose de una pared para estabilizarse.

Por un momento pensó que podría ganar.


Las reglas eran simples:

1. Debía de caminar hasta los campos de entrenamiento y tocar el poste donde fue su primer entrenamiento como equipo.

2. Si se corría antes de llegar perdía automáticamente.

3. Cada seis minutos el nivel aumentaría del uno hasta el cinco.


Sonaba más sencillo de lo que era, pero sin sus habilidades ninjas caminar era la única opción que le quedaba. Todo sería más fácil, si Naruto no se lo hubiera puesto ahí.

-Pero que... Agh- Trataba de disimular y daba gracias de que fuera noche, sino lo más probable es que lo verían como un pervertido.

-Sasuke quieres ayuda...- Dijo de manera inocente acercándose al azabache, quien se veía bastante apetecible con ese sonrojo en la mejillas, intentando caminar lo más normal que podía, escuchando los leves suspiros que dejaba escapar de vez en cuando. Si Sasuke no se apuraba a perder lo haría él. No creía que resistiría mucho por lo que decidió ayudar un poco.

-mgh...- Sasuke ya no podía seguir, las pequeñas descargas eran demasiado para él. Su mente se estaba comenzando a nublar.

-Necesitas ayuda...- Susurro en su oído y por primera vez maldijo el tono tan seductor de la voz del rubio. -Sabes que podría ayudarte... Sólo tienes que pedirlo Sasuke...-

Sin embargo el azabache junto toda la cordura que aún le quedaba y comenzó a caminar más deprisa aunque no lo suficiente ya él nivel aumento.


Naruto al ver la determinación de en su luna, decidió hacer un poco de trampa, volvió a colocarse trás él. -Sasuke...- Beso su cuello, donde sabía que era una de sus zonas sensibles.

-Pero... mgh… nhg- Aquel gemido hizo que Naruto pegara el cuerpo de Sasuke al suyo.

-Hijo de... - Estaba tan cerca solo unos pasos más y todo habría valido la pena pero su mente le jugó en contra. Buscando más contacto con el cuerpo detrás suyo rozando cierta parte sensible.


-Agh... No te creas tanto... mgh… yo puedo con esto... No es la primera vez...- Esas palabras hicieron que Naruto perdiera el juicio aprisionando el cuerpo de Sasuke contra el suyo.

-Sasuke...- Ya no podía controlar más sus ansias de tener el cuerpo de su azabache y es que desde que Sasuke comenzó a vivir con él. Lo supo de inmediato ya no había vuelta atrás. Una vez que probó el sabor de la piel del azabache, solo quiso más, nunca fue suficiente, jamás sería suficiente, se había convertido en un adicto.

Ambos eran almas gemelas y no había nada que Naruto no hiciera por él.

-Quien... Sasuke...- Sabía que estaba jugando con fuego pero de otro modo Naruto se contendría, y en ese preciso momento era lo que menos quería.

-Porque debería decirte… ngh… mgh-

Su comentario fue interrumpido al sentir como de un movimiento rápido Naruto lo volteaba para tener mayor acceso a su boca devorando cada rincón. Haciendo que un hilillo de saliva bajará por la comisura de sus labios.

-Sasuke... Dime solo estás jugando. ¿Verdad?- Exclamó con enojo.

-A-Alguna... Vez me... H-Has visto mentirte?-

Naruto gruñó abrazando a Sasuke para después dejarse caer al suelo con él por la sorpresa Sasuke trató de levantarse. Era su oportunidad para ganar. O eso fue lo que pensó al sentir como de nueva cuenta estaba sobre el regazo de Naruto.

-Agh...Ngh…-

De un solo movimiento despojó de su ropa a Sasuke. Naruto había sacado el manto del zorro. Lo dedujo al ver las uñas de Naruto y el chakra rojizo que lo comenzaba a cubrir.

-Sasuke... Sasuke... MI Sasuke- Él nombre del azabache era lo único que podía repetir. Tocando con sus manos el cuerpo que se encontraba retorciéndose en sus brazos.

Aún no perdía la cordura, por lo que sin ningún aviso sacó aquel vibrador. El cual salió cubierto de una sustancia transparente. Provocando que Sasuke eyaculará en su mano.

-... Perdiste. Ahora es mi turno de reclamar mi premio...- Al decir esto lamió su mano cubierta del semen de Sasuke mientras que con la otra pasaba el vibrador por los pezones sensibles del azabache.

-Naruto...- Suplicó Sasuke al sentir esa pequeña cosa por sus pezones. Fue lo único que necesito para mandar todo al diablo, ya no le importaba si alguien los veía, solo quería más de todas esas sensaciones.


Naruto decidió torturar un poco a Sasuke por su broma de mal gusto, restregaba su anatomía por el trasero expuesto simulando embestidas.

Dejando en blanco a Sasuke.

-Si.. mgh… no lo hac... ¡Haces tu lo haré yo!... mgh-

Grito Sasuke volteando su cuerpo viendo mejor el rostro de Naruto quien ya tenía las marcas de sus mejillas más visibles, mientras sus colmillos se dejaban a la vista. Amaba a Naruto sin importar su apariencia por lo que sin dudarlo beso sus labios acomodándose mejor en sus piernas.

-Entonces hazlo Sasuke...- Ánimo Naruto sosteniendo a Sasuke de las caderas rasguñandolo en el proceso y soltando el vibrador que quedó olvidado por completo.

-Ngh...- Sin importar cuanto tiempo pasara o cuantas veces lo hacían. Aún no se terminaba de acostumbrar al tamaño del rubio. Por lo que bajó despacio, disfrutando de la intromisión de ser llenado y no solo física sino emocionalmente, sin embargo Naruto ya estaba en su límite intentando controlarse con toda la lucidez que poseía, por más que quisiera hacerlo nunca lastimaria a Sasuke, así que decidió entretenerse lamiendo los pezones de Sasuke.

Mordiendo una y dándole atención a la otra.

-¡NARUTO!- Todas las sensaciones eran tantas que sin preámbulos terminó de introducir el falo del rubio hasta chocar con la cadera de Naruto. Casi llegando al éxtasis.

-¡Sasuke!- Gritó de igual manera con un gruñido moviéndose despacio con calma esperando que se acostumbrara, pero al ver que Sasuke buscaba más contacto decidió comenzar de manera más rápida.

-Sasuke... Ahh...- Ya no podía pensar solo quería impregnar con su aroma a Sasuke, acostándolo sobre su ropa desgarrada.

-Agh... Ngh...- Eran los únicos sonidos que salían de los labios de Sasuke.


Sentía que perdería la cabeza, intentando llenar de oxígeno sus pulmones acariciando la piel que podía ver. No sabía en qué momento Naruto se despojó de su ropa, lo único en lo que se concentró fue en querer apagar el fuego que se acumulaba en sus entrañas, dándole leves espasmos. Ese era el aviso de que pronto acabaría. Su mente estaba en blanco solo quería disfrutar de todas las sensaciones cerrando por un momento los ojos, el chakra de Naruto siempre era cálido, reconfortante y peligroso como un mar en calma.

-Sasuke...- Escucho como le llamaba para que abriera los ojos. Al hacerlo Naruto invadió su cavidad robándole el aire.

Apresurando los movimientos buscando el punto que hacía enloquecer a Sasuke, encontrándolo en poco tiempo.

-No pienses en nada solo concentraré en mi, solo en mi...- Exigió al terminar el beso, mordiendo su cuello donde dejó más de una marca visible.


-¡Naruto…!- Gritó Sasuke arqueando su espalda buscando un mayor contacto.

-Solo un poco más...- Pidió el rubio, golpeando su punto una y otra vez besando y tocando cada parte del cuerpo de Sasuke.

-Naruto- Exclamó eyaculando de nueva cuenta para después dejarse caer sintiendo como Naruto vaciaba su semilla dentro de él. Sus entrañas se llenaron de una sensación cálida por la reciente actividad.

Disfrutando la calma y paz siendo abrazado por Naruto quien para su sorpresa aún seguía con él manto del zorro de una una cola.

Sin embargo la calma no duró mucho ya que pudo sentir como su Naruto comenzaba a crecer nuevamente en su interior.

-Pero que... Dobe acabamos de...- Trató de que se diera cuenta aunque en el fondo le gusto sentir aquella sensación.

-Lo se pero... Aun estoy molesto por tu broma...- Advirtió haciendo que Sasuke tratara de levantarse sin éxito siendo derribado nuevamente de espaldas al suelo, ya que fue sostenido por el chakra manteniéndolo en la misma posición.

-Ni creas que voy... Ngh...- Sus palabras fueron interrumpidas por los espasmos que su cuerpo sufría al sentirse llenado de nueva cuenta. -Naruto- Su cuerpo aún estaba sensible, por lo que volvió a gemir.

Esta vez el rubio tuvo el control de todo, inmovilizando a Sasuke para que solo se dedicara a disfrutar. Amaba el rostro que le mostraba el azabache, con las mejillas teñidas de un hermoso carmín y con los ojos nublados por él placer.

Mordiendo y marcando cualquier extensión de piel que encontraba.


-N-Naruto... Estoy a... punto... de...-

-Lo se yo también...- Fue lo único que dijo antes de arremeter contra la próstata del azabache quien volvió arquear su espalda para sentir más el golpeteo en ese sitio que era como un cúmulo de nervios. -Ngh....- Después de unos minutos más por fin dejó escapar el aire que había mantenido en sus pulmones.

Dejando que Naruto se tranquilizara ya que él también terminó al mismo tiempo que su pareja.

Acostándose a un lado de Sasuke ya en su forma normal, bastante cansado pero feliz de lo que había pasado.

-N-Ni creas que lo volveremos a hacer...- Regaño Sasuke dejándose tapar por la camisa de Naruto.

-Muy pronto amanecerá...- Explicó calmado viendo como el rostro de Sasuke, cambiaba de pálido a rojo notando la situación en la que estaban.

-¡Naruto! ¡Cómo puedes estar tan calmado sabiendo que en menos de quince minutos este lugar estará lleno de niños!- Con cada palabra que decía sacudía con más fuerza al rubio.

-No te preocupes por eso hice... Esto- Mostró uno de los kunais especiales del cuarto Hokage.

-Jamás dejaría que alguien más viera tu cuerpo- La seriedad con la que dijo aquellas palabras le sorprendió.

-Además sabía que debía tener un plan de escape... Ya sabes esas cosas...-

Sasuke sintió sus emociones vengativas surgir, al saber que todo lo había preparado desde el inició.

-¡NARUTO! ¡Estarás en abstinencia por lo que resta de tu vida!-

Fue lo que escuchó un niño, quien iba llegando al campo de entrenamiento sin embargo no encontró a nadie.

-... Que raro...- Comentó olvidando lo sucedido para regresar a sus deberes.