PRÓLOGO
—Omega malcriado, creyendo que puedes ponerme celoso con esa idiota, te voy a demostrar quién es tu alfa— gruño el ojiazul
El rizado comenzaba a lubricar, llenando la oficina de su alfa con su aroma a fresas y menta, le encantaba cabrearlo, le encantaba como lo tomaba después de eso
—Quiero que me comas— pidió en medio de un gemido
—Caprichoso
—Papi, por favor, seré bueno, lo prometo
Jungkook lo inclinó sobre su escritorio y se acomodó entre las piernas del omega, y lamió desde el perineo, deteniéndose en la entrada fruncida y rosada de su pastelito, adentrando la lengua ahí, sintiéndolo caliente y suave, los gemidos de su chico eran el incentivo para no parar, para seguir bebiendo de su lubricante, aunque se obligó a detenerse
—Te voy a dar 20 azotes, quiero que cuentes cada uno y me agradezcas
Jimin solo gimió y asintió, recibiendo un pellizco en el muslo— Palabras, omega. Dime porque estamos haciendo esto y cual será tu castigo
—Yo..— gimió Jimin— yo le coquetee a un alfa para ponerte celoso, mi castigo son 20 azotes
—Muy bien— el alfa comenzó a masajear las nalgas de su omega, pellizcando un poco en el proceso, su mano subió un poco y masajeo su columna, llegó a su cuello y apretó un poco, cuando sintió a su omega relajado, soltó el azote de imprimación
El omega chilló y gimió— Uno, gracias alfa— el azote había hecho que su miembro rozará con la madera del escritorio, creando una fricción un poco dolorosa, pero muy placentera
—Buen omega— murmuró Jimin, volviendo a sobar y azotar a su omega
Cuando llegó al azote número veinte, lo volteó y lo penetró de una sola estocada, haciéndolos gemir a ambos— Tan bueno, solo para mi
—Solo tuyo alfa
Jungkook llevo una mano al cuello del rizado, lo ahogo un poco
—No volverás a hablar con ese imbécil— gruñó
—Tú no me vas a prohibir nada— dijo el omega como pudo, sintió la mano de Jungkook apretarse más sin llegarle a hacer daño, le sonrió y se corrió. No tardó mucho en llegar el nudo de su alfa, ambos quedaron atrapados, el alfa lo abrazó él y los acomodo en la silla, su omega se quedó dormido rápidamente mientras él le limpiaba la mordida.