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Los PolyngAn son una especie endémica que se encuentra en el planeta Kepler-462, el cuál es que más se parece a el planeta terrestre. Los PolyngAn tienen algo en común que no hay hembras con aparatos reproductores "femeninos". Todas las hembras portan un miembro y una entrada en la cual se encuentra su zona fértil.
Tenían una tecnología mucho mas avanzada por esto mismo eran capaces de viajar a grandes años luz de su planeta sin verse afectados en alguna cuestión de su salud. Seokjin sabía todo ello porque él era una hembra de la especie PolyngAn. Su madre de especie PolyngAn y su padre humano. Nunca supo cómo se conocieron. Ni quería hacerlo.
No entendía como pudo adaptarse su padre a su ‘madre’ siendo tan distinto. Los vecinos nunca hacían preguntas sobre la existencia de Seokjin. Su padre había dicho que era de su difunta esposa y se había vuelto a casar.
Seokjin odiaba ser una hembra. Todos y todas las hembras portan una localización de donde se encontraban en este momento. Al parecer querían tener el control de cada uno de ellos por si algo le ocurría al planeta. Era raro que uno o una se encontrará fuera de su planeta natal por este mismo motivo tenían una especie de localizador que se les otorgaba al nacer. En este caso a Seokjin se lo implantaron.
Él era muy diferente. No poseía una gran altura para ser una hembra, más era demasiado alto para los terrícolas. Tenía una piel pálida y un rostro altamente atractivo. Y sería un buen hombre si es no tuviera un jodido útero en su interior. Seokjin tenía desventajas por su "condición".
No podía correr o saltar mucho ya que su cuerpo lo tomaría como que estaba en peligro por ello mismo empezaría a soltar un olor putrefacto para el olfato sensible de las personas que se encontraban a su alrededor. Otra era que su miembro era cómo si solo fuera para hacer sus necesidades. No podía tener un orgasmo por ahí. Por esto mismo no se acostaba con ninguna chica de su facultad.
De cierta forma lo ponía muy avergonzado cuando todos sus amigos contaban experiencias sexuales de las chicas de la facultad. Se sentía menos hombre que todos ellos. A veces trataba de evitar ese tema, pero estaban en la edad que el sexo y las drogas eran esenciales en la rutina.
Seokjin era muy popular y deseado, no tenía dudas, pero no podía ser un adolescente normal.
Seokjin repudiaba ser lo que era. Sabía que era más atractivo que cualquier otro adolescente a su ‘edad’. Sin embargo, no podía aprovechar sus cualidades de ninguna forma. No tenía ninguna libertad, vivía el día a día sabiendo que en cualquier minuto seria la puta de un jodido extraterrestre.
Su madre le dijo que algún día tendría que formar parte de un tipo concubinato dónde elegirían a una hembra para poder apararse con el monarca de aquel planeta. De solo saber que su vida depende del pene de un macho le da asco. Siempre fue advertido por su madre. Su destino ya estaba sellado. Pensó que ese día tardaría en llegar.
Un día al llegar de su entrenamiento notó a su madre extraño. Aquel presentimiento de lo que todavía su vida evitó estaba cerca. Sabia que era lo que se acercaba. No estaba dispuesto a vivir un destino que no eligió para él.
Que su madre permitiera lo que le iban a hacer le hacía tener más repulsión.
"Jinnie" llamó su atención su madre entrecortado "Llegó el día, cariño. Irás a PonglyshnAn a cumplir tu deber como yo"
Seokjin dirigió su mirada con odio. Su cuerpo tembló mientras trataba de no llorar y sacar aquel nudo atorado que se encontraba en su garganta. Odiaba a su madre, pero se odiaba mas a si mismo por no nacer normal.
"¡Un puto destinó que tú me obligaste a tener!" grito con fuerza. "¡Te puedes ir a la mierda tu estúpido planeta y tú!"
Se dirigió a pasos pesados hacia la salida sin escuchar los gritos que iban dirigidos hacia él. Fue cuando no pudo evitar no romperse. Se subió a el auto que estaba aparcado y lo arranco aun con la mirada llorosa. No supo hasta dónde condujo.
No estaba pensando con claridad. Estaba cegado por la rabia que vio que estaba enfrente de la casa de Jeon Jungkook, su dongsaeng. Aquel idiota que le quito el puesto de capitán en el equipo de fútbol por su estúpida condición. Aquel bastardo era un narcisista de mierda. Se acostaba con medio campus, incluso teniendo a su bonita novia.
Debía admitir que era muy bueno en el futbol que los demás, pero no le quitaba lo idiota.
Que el día de hoy invito a toda la universidad por su triunfo de irse a nacionales. Sin lugar a dudas Jeon Jungkook se había llevado todo lo que era para él. Una bonita familia rica, amigo de medio mundo, una espectacular novia.
¿Como sería cambiar de lugar con Jungkook? Si Jungkook fuera hembra en vez de él. No tendría que ir hacia ese estúpido planeta de mierda. Estaría viviendo una vida tranquila como la que tenía su dongsaeng. No era mala idea. No seria la sombra de Jungkook y su estúpida vida perfecta.
Era un plan enfermo, talvez se estaba sobrepasando mandar a alguien más. Jungkook no debía pagar sus culpas de su madre, pero saber que iba a ser tratado como lo que era, una puta. Oh dios, lo ponía tan caliente y feliz.
Jeon Jungkook, hembra de un PolyngAn.
(...)
Jungkook llegaba de un gran partido de fútbol, habían ganado el campeonato ahora se irían a nacionales. Sus amigos y él armaron una gran fiesta cómo festejó de su gran logró unos días atrás. No era por ser egocéntrico, pero sabía que se iban a ir a nacionales.
Por esta misma razón puso su casa para la gran fiesta donde toda la facultad estaba invitado. Ya eran pasadas de las 9 de la noche cuando se supone que ya era el final de aquella fiesta. Cada segundo que pasaba se le sumaba muchísima más gente de la que había invitado.
Todos estaban en su mundo disfrutando el ambiente. Se encontraba con su novia. Quería zafarse de ella. No le agradaba bailar, pero no podía negarse cuando ella se lo pedía. La quería, pero había cosas que no aguantaba. Fue por otro trago y así no escuchar sus quejas.
No quería amargarse
"¡Hey!" sintió un brazo alrededor de él "¡Qué gran fiesta hermano! Felicidades por tu gran campeonato" le decía el capitán de natación, Seokjin.
"Muchas gracias, sunbae" saber que era felicitado por su sunbae era como si le dijeran que acababa de ganar las nacionales. Seokjin había sido antes capitán. No explicó motivos por el qué se salía de su cargo.
Admiraba a Seokjin. Era uno de sus grandes amistades que había hecho en su universidad. Después de que se salió de mando del equipo de futbol pensó que habría una rivalidad entre Seokjin y el. Fue lo contrario a lo que imaginaba.
"¿Quieres que te sirva un trago?" preguntaba mientras el mezclaba el suyo con diferentes bebidas alcohólicas.
"De hecho a eso venía" Jungkook volteó a verlo con curiosidad. Seokjin sacó una pequeña bolsa con droga. Sus ojos se abrieron al ver el contenido de esta. "Como mi pequeño dongsaeng se irá a el campeonato final antes de las nacionales, creo que merece tener un viaje de campeones" mencionaba mientras vaciaba la sustancia en aquel vaso con alcohol
"Ah~ sunbae. Le agradezco mucho pero no quiero meterme esas mierdas" miraba fijamente el vaso donde había depositado el contenido Seokjin.
"Nunca está de más darse un viaje y después de todo te lo mereces por tu campeonato y ser mejor capitán que yo" Seokjin empujó el vaso insistentemente hacía Jungkook.
“Hyung, enserio. No quiero arruinar mi cuerpo por una estupidez” empujo el vaso con mas fuerza. Jungkook le entraba a todo con tal de desconocerse, menos a las drogas.
“Jungkook, no te va a pasa nada si lo tomas. Confía en mí. Yo de vez en cuando lo hago y sigo estando en forma” nuevamente empujo el vaso hacia Jungkook con más calma. Jungkook agarro el vaso con duda.
“Si te tiene mas tranquilo, Echaré otro para mi y así lo tomamos juntos” Seokjin saco otra bolsa y vertió la misma cantidad en un nuevo vaso “Salud, por Jeon Jungkook” agarro el vaso y lo choco contra el de Jungkook
Jungkook lo dirigió hacia él y beberlo. Sintió cómo quemaba su garganta hasta su esófago. Era un sabor muy intenso más allá de eso. Se sentía desfallecer. Al bajar el vaso empezó a toser bruscamente. Seokjin tomó otro vaso con jugó y se lo dio a beber a Jungkook para bajar aquel sabor fuerte.
"Mi pequeño dongsaeng es algo torpe con este tipo de ‘mierdas’” Seokjin le arrebato aquel vaso bruscamente.
Jungkook supo que no podía evitar mirar a Seokjin con el ceño fruncido. Le arrebató aquel vaso para terminarse de golpe lo que contenía dentro. Al acabar su mundo empezó a dar vueltas. Se empezó a sentir liviano cómo si su cuerpo no existiera. Jungkook empezó a reír. Busco la mirada de Seokjin y notó que lo observaba con diversión mientras le acercaba aquel vaso de jugo. No dudo en tomarlo.
Lástima esta era su última noche para el pobre Jungkook.
(...)
Era más de las 4 de la mañana. Todavía seguía la fiesta, pero sin el anfitrión. Seokjin llevaba el cuerpo inconsciente de Jungkook arrastrándolo. La droga que había conseguido había hecho efecto junto con los calmantes era lo mejor. Sabía que no despertaría en 3 días a lo mucho. Tiempo suficiente para que cuando despertará ya no esté aquí y se encuentre siendo la puta de alguien más.
Al llegar a su auto lo subió por la parte de atrás. No importó mucho acomodarlo. Después de todo no sentiría los golpees. Cerró la puerta trasera para dirigirse a conducir su auto. Vio cómo una Jieun borracha se acercaba a él.
“Op-pa, oppa” la chica trataba de correr hacia él, su estado no le permitía correr sin que se mareara
Se subió lo más rápido que pudo. Reviso que no estuviera detrás de su auto y sin más aceleró para evitar encararla. Esperaba que mañana no se acordara de que lo vio. Tomaría medidas si es que lo vio con el cuerpo de su novio inconsciente. Era improbable en el estado en que él estaba no recordaría nada.
De camino a su casa, noto luces extrañas dentro del bosque. Su corazón se detuvo al saber que ‘ellos’ habían llegado antes que el. Acelero con mas fuerza para llegar lo antes posible a su casa y su madre cometa una estupidez.
Cuando llego noto como su padre ya lo estaba esperando. Seokjin bajó del auto con rapidez e ir hacia el. Su madre al escuchar el motor del auto salió igualmente para recibirlo. Su padre lo abrazo con gran fuerza para sentir el como ahora su madre se unía. Correspondió con la misma intensidad el abrazo de sus progenitores.
“Jinnie, ell-os llegaron. Tra-te de dialogar, pero…” su madre rompió en llanto al soltarse del abrazo sin terminar de completar su frase
“Se que es duro cariño, pero estarás aquí pronto, te lo prometemos” trato de tranquilizar su padre, pero Seokjin se mantenía sin ninguna reacción.
“No quiero ir y no iré” se mantuvo firme ante la mirada de su madre que su mirada asustada se dirigió hacia el “Se que es loco, pero deben ayudarme a esto” trato de que su voz sonara lo mas convincente posible
"Jinnie no- “su madre fue callado con un brazo en la cintura
“Dime que tienes en mente, con tal de que no vayas con ellos sacrificare lo que sea necesario” la firme voz de su padre supo que lo ayudaría con su plan
Seokjin se dirigió hacia el auto que estaba a pasos detrás de él para que sus padres lo siguieran. Abrió la puerta del asiento trasero y enseñarle el cuerpo de su dongsaeng. Su madre soltó un grito ahogado al ver el cuerpo inconsciente. Sus padres entendieron el plan de su hijo
Un reemplazo en su lugar.
“Jinnie, no podemos hacerle eso a este chico y mucho menos al rey de mi planeta. Nos mataran si nos descubren” gruño su madre mientras salía ligeros colmillos de su boca
“Woonshin, me importa una mierda tu planeta. Es tu hijo del que estamos hablando, incluso si tengo que matar a este imbécil lo hare con tal de que Seokjin no salga dañado” su madre nunca había peleado con su padre. Su madre dirigió su mirada hacia Seokjin. Sollozo
“Llévenlo al sótano. Hablare con ellos y que nos den tiempo” su madre se fue sin verlos hacia la profundidad del bosque.
Seokjin soltó un jadeo, corriendo fue hacia su padre que lo ayudara con el cuerpo inconsciente que se encontraba dentro del auto. Ambos cargaron en cuerpo hasta adentro de su casa cuidando que nadie los vea. Se dirigieron hacia la parte más profunda de la casa posteriormente lo acostaron en la cama de aquel cuarto oscuro dónde había todo tipo de máquinas extrañas y tecnológicas que eran propiedad se su madree.
Los PolyngAn se enfermaban, no eran inmunes. Lamentablemente los medicamentos no hacían ningún efecto en su madre y en él. Así que su madre pidió a su planeta estas maquinas para poder controlar las diferentes enfermedades.
Su madre entro con el aspecto de su planeta. Su piel era escamosa, de un tono azulado brillante y ojos verdes esmeraldas. Supo cómo mezclarse entre ellos y así no sospecharan de él. El no podía hacer eso por la sencilla razón de ser un hibrido. El PolyngAn se dirigió hacia la cama donde reposaba el cuerpo inconsciente de Jungkook.
"¿Es éste el chico? Es hermoso. Jinnie" acariciando los suaves cabellos del pobre Jungkook para empezar a conectar las diferentes maquinas a el cuerpo inmóvil.
"Lo sé. No más que yo eso lo sé, pero servirá para ellos" decía aquel híbrido indiferentemente viendo el cuerpo de su pequeño dongsaeng. Esperaba que tuviera una buena vida y no quisiera volver nunca más.
"Haz lo que tengas que hacer para que se lleven a aquel chico y no a mi hijo" su padre empujo aquellas máquinas para que su madre tuviera más facilidad de conectarlas. Su madre sólo los miro con un enojo y lágrimas en sus ojos.
"Perdóname, Jungkook-ssi" le susurró suavemente aquel hembra de PolyngAn "Jinnie, quítate la ropa y acuéstate en la otra camilla" Seokjin se desvestía mientras su madre hacía lo mismo con Jungkook. Cerró los ojos mientras esperaba que su madre pusiera la anestesia que era especialmente para ellos.
El PolyngAn se acercaba con una aguja enorme hacía el híbrido que había dado a luz. Estaba mal lo que iba a hacer, pero no quería que su hijo pasara por lo que el paso en su momento. Quería la felicidad de Seokjin, incluso si sacrificaba a este pobre chico.
Seokjin al sentir la intromisión de la aguja en su cadera no pudo evitar no gritar. Sentía como aquel líquido quemaba cada parte de su cuerpo. Era parte PolyngAn, pero igualmente era humano y sentir como lo penetraba era un dolor inexplicable. Soltó lágrimas para caer inconsciente.
(...)
Sintió su cuerpo pesado de la nada, varias manos pasaban por su piel y no podía abrir los malditos ojos.
Mierda.
No supo de dónde sacó fuerzas, pero abrió los ojos. ¿Dónde diablos estaba?
Recordaba estar con Seokjin hyung, festejando su triunfo como mejor futbolista. ¿Cómo había llegado a una cama tres veces más grande que él? Si esto era una broma de su hyung y sus amigos, los mataría. No estaba para aguantar sus bromas; su tolerancia era nula.
Parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la luz. Levantó parte de su torso para sentarse, sintiendo su cuerpo dolorido como si hubiera corrido un maratón. Volteó a ver a su alrededor: el lugar tenía muebles, o al menos algo que parecía muebles, aunque eran máquinas que jamás había visto. Estaba desnudo, con solo una manta cubriendo su entrepierna.
Noto como tenia una cicatriz en parte de su abdomen, no era muy grande, pero dolía de la puta mierda. Notaba que estaba algo hinchado, suponía que era por esta misma. No recordaba haberse hecho un rasguño ahí. Jadeo al tocarlo.
Jodida broma.
No entendía qué sucedía o qué hacía allí. Si esto era una broma, ¿cuánto tiempo les tomó preparar esta estupidez? Trató de levantarse, pero el dolor en sus piernas y abdomen lo detuvo. El dolor era soportable, pero apenas podía moverse. En serio, no volvería a beber con ellos.
La habitación era enorme, al menos tres metros de altura, al igual que la puerta. Todo parecía muy avanzado tecnológicamente, como en las películas de Star Wars, pero a la vez tan diferente. ¿Dónde demonios se encontraban? Observó a su alrededor, escuchando las máquinas que parecían de hospital emitir sonidos por lo menos cada tres minutos.
Estaba tan concentrado que no notó cuando la puerta se abrió automáticamente. Dos personas se acercaban a él.
¿Qué mierda?
Tenían la piel de un tono azul y escamas de color verde agua. Sus ojos parecían los de una serpiente. ¿Qué carajo...?
No sabía cómo reaccionar. ¿Qué era todo esto? Vio cómo uno de ellos se acercaba con un artefacto parecido a una aguja conectada a algo. Decidió hablar; ya era suficiente con la broma de sus amigos.
"¡Hey, paren la jodida broma! ¡Ya basta!", casi gritó, porque esto se sentía lejos de ser una broma.
Ambos "hombres" se miraron y hablaron en un idioma que no entendió. Luego entraron otros dos. Tal vez fue en ese momento cuando se dio cuenta de que no era una broma.
Trató de levantarse rápidamente, pero recordó que no podía moverse del todo. Se arrastró fuera de la enorme cama, pero fue en vano. Sintió cómo lo jalaban por las piernas y jadeó.
"¡Déjenme! ¿Qué mierda quieren?", empezó a gritar y a patalear mientras lo ponían boca abajo. Miró de reojo y vio cómo le insertaban la aguja en la cadera, inyectando el líquido hasta el fondo.
Gritó. No pudo evitar sentir cómo su cuerpo se calentaba al entrar el líquido, como si agua hirviendo corriera por sus venas. Sollozó mientras gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas.
Sintió nuevamente su cuerpo pesado y cayó desmayado.
(...)
Jungkook sintió un frío recorrer su cuerpo y despertó. Se levantó rápidamente, sentado, con la respiración pesada. Ya no estaba solo; estaba en una habitación con varias camas, rodeado por más de esos seres. Algunos eran más grandes, de hasta tres metros. Notó varias miradas dirigidas hacia él.
Retrocedió hasta pegarse a una esquina de la enorme cama, escondiendo su rostro entre las rodillas y las manos, sollozando.
Una mano tocó su hombro. Volteó y vio a uno de esos seres, con facciones hermosas. Su piel era fucsia, casi roja, y sus ojos eran azules con destellos morados. Llevaba un traje de vinilo apretado que destacaba su cuerpo tonificado. Su cola se enredaba en su brazo mientras le descubría el rostro.
"Tranquilo humano"
¿Que?
"¿Qué? No entiendo. ¿Puedes entenderme? ¿Qué son ustedes? ¿Qué hago aquí? Solo déjenme en paz, por favor" No supo cómo había articulado la oración, su garganta estaba seca.
Si esto era un sueño, que alguien lo despertara de la peor forma posible. No sabía cómo reaccionar a esto. Vio cómo el ser se sentaba frente a él, levantando sus enormes manos en un gesto de consuelo.
"Tranquilo, tú libre" acariciaba sus manos mientras su cola masajeaba una de sus piernas. "Tú llamar, yo llamar Hoseok".
"Jungkook, me llamo Jungkook. Escucha, Hoseok, no soy de aquí. No pertenezco aquí. Por favor, libérame y devuélveme a mi hogar" Jungkook apretó ligeramente las manos del ser, notando cómo cambiaba su expresión.
"No poder. Yo ofrenda y tu ofrenda" susurró bajo, solo para que Jungkook lo escuchara.
No pudo evitar jadear ante ello. ¿Cómo podía cambiar todo de la nada? Ahora estaba en un lugar que nadie jamás descubriría. Ahora sería una...
"¿Yo también soy una ofrenda?" al terminar la oración, vio cómo Hoseok asentía.
Jungkook vio cómo Hoseok se alejaba para hablar en su idioma. Luego, dos seres iguales se acercaron con objetos extraños, seguidos por Hoseok con un traje similar.
"¡No! Por favor, déjenme. No soy lo que quieren" empezó a llorar mientras los seres lo miraban raro. Hoseok se acercó a él.
"Tranquilo, amigos tú” trataba de tranquilizarlo, pero Jungkook sabía que era su fin.
Hoseok se sentó a su lado, sosteniendo sus brazos. Jungkook jadeó, tratando de zafarse, mientras uno de ellos le sujetaba las mejillas para mantenerlo quieto. Sintió algo frío en su rostro, con un olor extraño y desagradable.
"Pintar cara tú ver bonito".
Jungkook comprendió que lo estaban maquillando. ¿Para qué, si de todas formas lo iban a comer? El realmente estaba pensando que sería la cena de alguien de acá. Dejó de forcejear. Hoseok lo soltó poco a poco mientras los demás terminaban de maquillarlo.
Le acercaron un traje similar al que usaban. Era enorme. La mayoría de ellos no tenían un cuerpo tan robusto, pero eran el doble de su tamaño. Jungkook se lo puso. Cuando llegó a las piernas, el traje se ajustó a su forma.
Oh.
Terminó y notó que su entrepierna resaltaba. Trató de cubrirse, pero era inútil; se notaba de todas formas. Vio cómo los demás no tenían ese problema, lo que lo hizo sentirse avergonzado. Un ser entró, se veía de mayor rango. Lo sabía por su forma de caminar y vestir, con facciones más atractivas que Hoseok.
Escuchó hablar en su idioma. Al terminar, los demás comenzaron a murmurar y formaron una fila.
"Hoseok, ¿qué dijo aquel tipo?"
"Ofrenda nosotros ir"
Jungkook supo que se dirigía a su destino final. No pudo evitar jadear, mirando a Hoseok con terror mientras su respiración se volvía más pesada.
"Tranquilo, no escoger tú libre", Hoseok lo jaló ligeramente por el brazo para que se formara con los demás. Suponía que había más de 50 personas en ese cuarto.
Empezó a seguir a los de enfrente. Al salir, notó que estaban en el espacio, con una gran ventana mostrando la galaxia y meteoritos cayendo. Tal vez si moría, tendría una vista hermosa de la galaxia. Se sentía tan irreal que esperaba pronto despertar,
Su forma de consolarse era horrible, pero no le quedaba nada más. Un día estaba en su hogar, bebiendo y drogándose, y ahora estaba a punto de ser una ofrenda para un ser o incluso para la galaxia misma. Llegaron a una gran puerta de metal custodiada por los mismos seres que le habían inyectado la aguja. Examinaban a cada uno antes de dejarlos entrar.
Jungkook suspiró. En serio deseaba no ser escogido. Ojalá su carne supiera horrible o le pareciera feo a quien quiera que estuviera detrás de esa puerta. Estaba tan inmerso en sus pensamientos que no notó cuando uno de los seres salió sin traje, con rasguños en el cuello. Jadeo al verlo en tan mal estado.
Hoseok dijo algo en su idioma de una forma poco tranquilizadora. Alzó la mirada y se sobresaltó. El ser estaba terriblemente mal, con las piernas rotas. Solo escuchaba sus quejidos mientras los guardias lo cargaban y se lo llevaban como si fuera un objeto más.
Los demás comenzaron a alterarse. Jungkook no pudo evitar querer correr, pero ¿a dónde iría? Acabaría muerto de todas formas. Faltaban solo tres antes de que fuera su turno. Su vida terminaría de la peor forma.
"Tú oler feo, tranquilo o morir", le susurró Hoseok. Tal vez intentaba tranquilizarlo, pero solo empeoró las cosas al saber que podían oler su miedo. No sabía cómo controlarse, estaba a nada de morir.
Estaba tan ido que no notó que ya no había nadie enfrente. Seguía él. Realmente le rogo a quien sea que lo estuviera viendo que el extraterrestre había entrado y deseaba con todas sus fuerzas que el ser se comiera al que estaba delante de él.
Jungkook escuchó un gemido antes de que aquel extraterrestre saliera y cayera a sus pies, lleno de rasguños como el primero. Podría decir que el que estaba frente a él se llevó la peor parte que los demás. Nuevamente, llegaron los guardias y se lo llevaron a rastras.
Era su fin.
Retrocedió, y un guardia le gritó algo que ni siquiera entendió. Fue entonces cuando sintió dos manos en sus antebrazos. Volteó de reojo y vio a Hoseok, quien lo miraba con lastima. Escucho como les gritaba a los guardias hasta que vio como uno golpeo a Hoseok con tanta fuerza que salió a casi 5 metros.
Empezó a negar, ¿Qué manera era de tratarlos de esta forma? Fue aventado. Cayó de rodillas mientras soltaba un quejido de dolor. Escuchó un gruñido frente a él. No quería levantar la mirada, pero no hizo falta para sentir cómo lo levantaban por la cadera bruscamente sin ninguna pizca de compasión.
Soltó un jadeo al chocar contra la misma puerta por la que había entrado. Finalmente, alzó la mirada hacia lo que fuera que tenía enfrente.
Al ver al ser que tenía enfrente, se sintió avergonzado. Se sonrojó. Era un ser similar, pero con facciones más pulidas. Tenía unas líneas en sus mejillas como si fueran de un tigre, y sus ojos eran dorados con destellos naranjas. Su piel tenía un tono morado, y estar cerca de él lo hacía sentir caliente.
No de manera sexual, es como si estar cerca de el lo quemara.
Observó cómo el ser acercaba su rostro a su cuello para lamerlo y morderlo. Gimió, sintiéndose sucio al hacerlo, pero fue placentero. Las manos empezaron a pasar por su cuerpo, tomándolo por sus nalgas y abrirlas, sintió cómo el ser agarraba una de sus piernas y la ponía en su hombro, apoyo la otra en su cadera casi llegando a su cintura, mientras seguía lamiendo su cuello.
Dios.
Se sentía tan expuesto, tan humillado, tan débil, tan...
Una corriente atravesó su cuerpo al notar que algo rozaba entre sus nalgas. Se separó un poco de aquel ser que estaba tan entretenido con su cuello, bajó la vista y notó la erección de aquel ser contra sus nalgas. No pudo evitar soltar un gemido y negar con la cabeza.
"No, espera, déjame" dijo, poniendo sus manos en el pecho de la criatura, mientras trataba de alejarlo. Vio cómo se apartaba de su cuello y le enseñaba los dientes mientras gruñía en su rostro.
"Oler hembra. Tú hembra ofrenda Taehyung" su aliento llegó a su rostro, se le puso la piel de gallina ante su acción
"¿Te llamas Taehyung-? Ah" no pudo completar su frase ya que sintió una embestida en falso, jadeo ante la repentina acción "Espera, maldita sea" soltó un bufido a la vez que lo empujaba
"Quedar quieto, molestar Taehyung" al terminar de decirlo fue cuando nuevamente se masturbo entre las nalgas de Jungkook. Este al sentir tal acción trato de cerrar sus piernas, pero fue una acción en vano.
Fue cuando sintió el cómo 'Taehyung' trató de meter su polla en su culo, gimió de dolor al sentir como forzaba su polla entrar en su cavidad
"Hembra lubricar" gruño al notar que Jungkook no lubricaba. Soltó maldiciones, despego el cuerpo más pequeño de aquella puerta pesada para recostar el cuerpo en la cama que estaba en medio de aquella enorme habitación. Jungkook se quedó mirando por segundos el techo para sentir el cómo era abierto de piernas exponiendo su cavidad.
Taehyung se puso de rodillas a la orilla de la cama para jalar las piernas de Jungkook y poner su entrada frente a él. Bajo su rostro a esta para empezar a oler, gruño al oler un olor agridulce cerca de su entrada, embriagante. Acercó su gran lengua hacía esta para empezar a abrirla.
"¡Espera!" Le grito al momento de sentir como su lengua se adentraba, gimió, se sentía raposa dentro de él. Empezó a explorar cada rincón dentro de él hasta que encontró su próstata, fue ahí cuando empezó a sollozar de lo bien que se sentía "M-más len-to por-por favor" fue tan inaudible, pero para Taehyung fue suficiente para saber que estaba listo
Se separó para pararse, al hacerlo Jungkook notó la enorme polla de aquel ser, era grande y venosa, por lo menos la mitad de su brazo o incluso más. Era del mismo color de su piel siendo la punta más rosada, notó que tenía un estilo de pearling en su pene, pero de mayor tamaño. Jadeó, no habría forma de que entrará, ¿por qué mierda estaba considerando que dejaría que le metiera la polla?
¿Debería?
No. Él no es gay, tenía una novia que amaba, con la cuál llevaba más de 2 meses de relación, él no es...
"Oye, yo no s-soy gay, ¿vale? Así que puedes ir por alguien más, hay más allá afuera" Jungkook empezó a retroceder bajo la atenta mirada de aquel ser. Estaba que moría de nervios, pero no podía imaginar teniendo sexo con alguien más y junto a ello que sea un 'hombre' de otra raza que decía que era una 'hembra'
"Bebés Taehyung hembra" soltó ásperamente mientras se subía a la cama y jalaba por la pantorrilla al pobre azabache quién gimió cuando sus piernas fueron levantadas bruscamente. Taehyung puso ambas piernas de Jungkook recargadas en su pecho mientras sus pies quedaban colgaban de sus hombros.
No había escapatoria para Jungkook, por más que se resistiera acabaría siendo follado o cómo estofado para aquel imbécil. Talvez si se dejará follar una vez lo dejarían libre, ¿verdad? Lo había dicho Hoseok. Talvez los otros habían reaccionado mal ante el y terminaron así.
Si se portaba sumiso y dejaba que lo follara lo dejaría libre. Así como Hoseok, dios. Ser follado no estaba en sus planes, pero sería libre y talvez hasta lo dejen ir nuevamente hasta su hogar. Si, era posible.
"Maldito hijo de puta" Jungkook soltó frustrado sabiendo que lo que iba a decir era la mayor estupidez de su vida "Escúchame bien" agarro el rostro de Taehyung para que lo mirará. Taehyung al sentir la fuerza con la que le agarro el rostro hizo que soltara un gruñido "Te dejaré follarme una sola vez después agarras a cualquier imbécil que este allá afuera y me llevaras a mi hogar, ¿Escuchaste?"
Taehyung supo que tenía el consentimiento de aquella hembra para poder apararse y criarla. Le importaba una mierda lo que había dicho, pero saber que podría follarlo lo motivo más. Metió su polla de una sola embestida lo cual le saco un largo gemido de dolor a Jungkook al hacerlo. Jungkook sentía cada vena y cada perla que estaba en aquel miembro.
Empezó a dar embestidas lentas pero profundas al pequeño cuerpo que soltaba maldiciones.
"Ah- más le-lento por-por favor imbe- Ah" Jungkook sintió como aquella polla había encontrado su próstata y empezó a cepillar con más brusquedad. Empezó a soltar grandes lágrimas acompañados de dulces gemidos ruidosos que animaban a Taehyung a ir con más velocidad. Para Taehyung era una señal de ir mas profundo.
Jungkook se sentía culpable de disfrutar el placer que se le estaba otorgando. Sentía el pene de aquel alíen mover cada entraña dentro de él. Como entraba sin siquiera preocuparse por el bienestar de Jungkook. Oh dios, se sentía como si fuera una muñeca sexual para él. Taehyung dirigió su boca hacia la de él y meter su lengua con brusquedad. Jungkook gimió ante la intromisión
Era un beso sucio, entraba como si nada a su cavidad bucal. Explorándola como si nada mientras sus embestidas iban a más profundidad, pero con una velocidad controlada.
Taehyung sintió que algo tocaba su abdomen al voltear hacia abajo notó el enorme bulto que se formaba en el vientre de su hembra, el cuál desocupo una de sus manos que estaba en una de las nalgas para poner su palma y presionarlo. Jungkook al no sentir la mano que lo sostenía volteó hacia abajo viendo dónde estaba, soltó un sollozo al ver lo grande que se veía aquel miembro dentro de él. Taehyung presionó un poco viendo como Jungkook se arqueaba y balbuceaba.
"N-no se-seas bru-to Oh dios" gimió al sentir como nuevamente Taehyung presionaba su mano en su abdomen sentía como cada intestino era destrozado sin piedad. Taehyung al ver su sobreestimulación empezó a presionar con más fuerza "No-no ha-hagas eso por favor" balbuceo Jungkook, no podía aguantar tantas sensaciones que lo hacía delirar
Se sentía sucio por disfrutarlo, pero joder, el sexo nunca se había sentido tan bien cómo ahora, sentía que en cualquier momento podría eyacular. Lo que estaba sintiendo no eran ganas de eyacular, era como si fuera a hacer pipi, pero con muchísima fuerza.
Taehyung empezó a acelerar sus embestidas mientras clavaba más el cuerpo de Jungkook contra la cama para mantenerlo quieto ante sus bestiales embestidas
"M-me voy-ah, dios, me voy a correr" susurro Jungkook mientras alzaba su mirada para mirar a Taehyung quién al ver la mirada lujuriosa de Jungkook junto sus labios contra los de él. Era un beso cargado de pasión el cuál quién lo dominaba era Taehyung; empezó a adentrar su áspera lengua dentro del pequeño azabache el cuál soltó un gemido sucio al sentir como era profanado por aquella lengua.
Jungkook era solo una pequeña muñeca para Taehyung, se sentía desfallecer ante la manera que era besado, tocado y follado. Taehyung empezó a sentir cómo las paredes de Jungkook fueron apretando su polla siendo difícil entrar y causándole un dolor placentero el cuál soltó un ronco gemido en los labios de Jungkook.
Jamás imaginó ser follado así, si quiera dejarse follar de tal manera por alguien, ahora estaba siendo destrozado físicamente y mentalmente. No podía no dejar de disfrutar del placer que se le estaba otorgando, se sentía mal pero más era el placer de ser utilizado por una especie más grande que él. Jungkook tenía su mirada pérdida a la vez que su zona bucal soltaba en exceso saliva ante la intromisión que se encontraba dentro de él.
Se separó con brusquedad para después agarrar ambas piernas y ponerlas en sus bíceps y abrirlo para empezar a embestirlo sin control. Jungkook empezó a sollozar y llorar por la estimulación que estaba recibiendo. No aguantando más fue cómo soltó su corrida y orina la cuál mancho parte de su abdomen y parte de él de Taehyung.
Al verlo, Taehyung empezó a gruñir por la estrechez de Jungkook, sin importarle mucho su estado buscó su propio placer y así entregarle su semilla a Jungkook. Jungkook empezó a sentir cosquillear su vientre, él cuál anunciaba una segunda corrida. Taehyung bajo una de las piernas de Jungkook a su cadera para dirigir su mano a la boca de Jungkook y meter dos dedos dentro de ésta.
Jungkook empezó a chuparlos cómo si su vida dependiera de ellos, en parte no era mentira. No quería morir a manos de una bestia del sexo. Bueno no de la manera dolorosa, está talvez estaba considerada. Taehyung saco bruscamente los dedos de aquella boca para dirigirlos hacía la entrada de Jungkook, metió ambos en una sola estocada.
Jungkook lloro y gimió ante la segunda intromisión, no podía aguantar más, era mucho para su cuerpo. Taehyung empezó a acelerar hasta que dio una última embestida profunda y así soltar su semilla. Jungkook sollozo al sentir cómo su entrada era llenada, sentía cada vez más pesado su vientre. Bajó la mirada para ver como empezaba a crecer todavía más de lo que ya era con la polla adentró de él.
"Poner bebés" susurró Taehyung cerca del cuello de Jungkook. Se estremeció al oír lo que Taehyung le había dicho. Él no podía engendrar, pero saber que soltó su semen dentro de él, lo ponía nervioso y caliente.
Se quedaron en la posición que estaban por lo menos diez minutos, hasta que Taehyung salió de él junto con los dos dedos que habían estado dentro de él. Jungkook jadeó al sentirse vacío, sintió cómo la semilla de Taehyung salía de su interior, no pudo evitar no mirar hacia abajo. Despego un poco su cuerpo de él de Taehyung para ver como descendía. Era de un color diferente y textura más chiclosa, era entre lila y a la vez transparente. Jungkook no pudo evitar no jadear al ver como descendía una pequeña bola de su interior.
Fue cuando cayó en cuenta que Taehyung no tenía un pearling, eran huevos. Jungkook suspiró ruidosamente, saber que tenía pequeños huevos de él lo hacía sentir extraño y sucio. Taehyung metió nuevamente un dedo para evitar que su semilla saliera.
"Im-imbecil saca tus dedos de ahí o te arrancaré tu pene" Jungkook soltó enojado, ¿no había sido suficiente joderlo?, dios.
Taehyung le gruño, sacó sus dedos de su interior para tomarlo de la cadera, despegó el cuerpo del menor y acomodarlo. Jungkook esperaba descansar después de tremenda follada que había recibido. No podía ni sentir sus piernas.
Taehyung lo recostó con delicadeza a su lado. Se levanto y fue al otro lado de aquella habitación dejando el cuerpo de Jungkook expuesto. Jungkook levantó levemente su cabeza, noto el cómo sus piernas estaban marcadas de un tono rojo, al igual que su entrada tenía un fuerte color rosa tirando a rojo. Dirigió sus dígitos para después meter dos de sus dedos y tratar de sacar todo aquel líquido, Sintió como los huevos empezaban a salir dentro de él.
Taehyung regresó y al ver lo que estaba haciendo el menor le gruño, quitó su mano bruscamente para meter algo dentro de su entrada. Jungkook jadeó y suspiro, no podría aguantar otra ronda, estaba muy sensible y sentía sus piernas temblar.
"Taehyung asegurar bebés, hembra criar" Taehyung le dijo ásperamente a Jungkook el cuál supo que estaba empeñado en esa estúpida idea. Prefirió no alegar nada con él, estaba muy cansado para pelear con este imbécil.
Taehyung se subió a la cama para recostarse y poder descansar. Jalo a Jungkook por el brazo y recostarlo en su pecho. Jungkook sintió lo frio que estaba el cuerpo de Taehyung.
"Oye, estás frio incluso un muerto estaría más caliente, deja que te caliente" dijo Jungkook para subirse en su torso y recostarse encima de él. Se estaba relajando para poder descansar. Taehyung se sorprendió por saber que aquel hembra quería mantener su polla caliente. Fue metiendo su miembro en la entrada maltratada tratando de sacar el pequeño aparato encontraba dentro. Jungkook abrió sus ojos y gimió.
"Taehyung estar caliente" soltaba felizmente Taehyung. Jungkook simplemente sollozo.
No otra vez