💖 ;; Silent Boarding Gate.
¿te acuerdas de lo mucho que amabas el cielo?
No lo sé, pero en cambio yo, lo pienso mucho.
Cada vez que ando afuera, alzo la mirada, tratando de encontrar aquella paz que alguna vez sentí por ti.
¿te acuerdas que te decía que me gustaba mucho la luna?
Siempre fue y será porque me recordaba a ti.
Una bella luz natural, iluminando un espacio negro. Era tan parecido a ti, un chico que se mantenía sonriendo aunque tuviera un día lleno de mala suerte.
Pero nunca te dije y hasta ahorita agarré el valor para contártelo.
Siempre fuiste mi estrella inalcanzable pero en algún momento tú te convertiste en el punto de partida y yo era el lugar a donde quería llegar.
Siempre me catalogaste como algo egocéntrico.
Nunca fue así, puse el “yo” enfrente de nuestra relación para que nunca vieras mis inseguridades.
Después de pasar por años de situaciones difíciles.
Mi corazón se curó de pronto, pero eso no servía de nada.
Nada servía desde que ya no estás aquí
Te mentí, me afectó demasiado la separación de nuestro grupo.
Lo último que recuerdo, es como tú y Félix ingresaban a aquella puerta de abordaje.
El último recuerdo eras tú y Félix despidiéndose para cada quien hacer su vida.
Veo las nubes pasar, ¿te acuerdas cuando nos escapábamos del entrenamiento a tomar un helado en el mirador?
Siempre íbamos en la tarde noche, el cielo se ponía mitad naranja y rosada.
Me acuerdo de tu perfil con aquel fondo.
Estaba tan enamorado de ti.
Y ahora que hago el mismo recorrido, compró un helado y me siento en la misma banca, a la misma hora, el cielo se sigue tiñendo de naranja, pero está vez se ponía la mitad gris.
Había veces donde no me importaba el clima, terminado temblando de frío y aunque me aferre a mi abrigo que me regalaste.
Incapaz de sentir calor, tu calor en especial.
Nos convertimos en líneas tan paralelas.
Dos líneas que aunque pase el tiempo no podrán conectarse nunca más.
Creo que reaccione demasiado tarde.
Aún estoy en un dilema, me gustaría demasiado ir a visitarte.
Félix me sigue hablando, me cuenta que algunas veces vas a visitarlo, que estás bien y mejorando poco a poco.
Me ha dicho hasta tu dirección para que llegue a solucionar las cosas.
Pero cuando llegó al aeropuerto a comprar el boleto, veo la puerta principal y no logró reaccionar.
No puedo, pero me sigo quejando de nuestras decisiones.
Tú estás bien, me superaste.
Pero yo aún no, creo que soy el que no puede dejar ir las cosas
Varias academias y empresas me han dado la oportunidad de seguir con este patético sueño de ser idol.
A veces me dan ganas de decir que sí, pero no tengo la fuerza para caminar por el.
Sé que no será lo mismo.
Ya nada es lo mismo desde que ya no estás.
¿me podrías responder unas pregunta?
...¿Cuánto tiempo me tomará poder decir que estoy bien?
¿Cuánto tiempo se tarda una persona normal en sanar?
...
Adivina lo que paso después de que te fuiste.
Hubo un desastre en mi interior por la soledad y la ansiedad.
Jajaja, me lo merecía.
Me merecía cada una de las palabras que me dijiste ese día, me tenías un coraje.
No sé como aguantaste todo eso por tanto tiempo.
En aquel parque, siempre termino recostado sobre la banca, recordando las veces donde me recostaba en tu regazo y jugabas con mi cabello.
Pero aunque vea el cielo, el mismo cielo que alguna vez nos vio juntos. Ya no veo las nubes pasar volando.
Siento que no he despertado del todo.
Pero recuerdo que el que está esperando para volar, no soy yo.
Chris, eres una persona tan talentosa, dulce y atenta, lamento lastimarte de la forma que lo hice.
No lo merecías.
No te merecía
Y aunque ya no lloré durante las noches como pase todo el primer año, en mi corazón seguirán las lágrimas que me omití a sacar.
Las omití porque te quería superar, más eso, empeoró mi estado.
Porque sé lo que pasará después.
Incluso si logró aterrizar, llegar de nuevo a la tierra después de bajar de esta nube de tristeza.
Sé que nunca regresarás, ni nunca te buscaré.
Tú siempre te quejabas de lo orgulloso que solía ser.
Nunca pensé que yo también empezará a odiar eso.
Quería ir a buscarte.
No para regresar.
Sólo quería verte, abrazarte y decirte lo mucho que lo lamento.
Lo nuestro no era duradero Chris.
Lo sabía desde un inició, más caí bajo tus dulces encantos, de tus dulces caricias, tus besos tímidos, tus palabras tan lindas y cursis, tus sonrojos, tus sonrisas, tus canciones.
Tus tiernos ojos llenos de luz.
E inconsciente me encontró esperándote.
En el parque, en mi casa, en el río Han.
En cualquier lado, me quedó un rato mirando el cielo.
Las nubes pasar, como el sol se oculta o sale.
Esperando a que en algún momento, llegues y me abraces por la espalda.
Y me digas cuanto te gusta el cielo, escuchar tus razones por cual lo haces y concluir con un: “Pero ¿sabes cuál es la razón por la que lo quiero tanto?...la razón es porque siempre lo observo con la persona que más amo...me gusta ver el cielo contigo Minho por el simple hecho de que eres especial y cualquier cosa que haga contigo, me gustará.”
Lo siento Christopher, eres mucho para un simple chico pesimista y con una fachada de orgulloso egocéntrico pero que es demasiado inseguro y no supo llevar el peso de tu corazón.
Te agradezco por tanto, por mi bien, quiero dejarte libre.
Pero no sabes cuanto me cuesta cuando lo último en hacer en el día es ver todas las fotografías que tengo contigo.
En mi mente estás siempre, tus recuerdos me invaden demasiado.
Te amo tanto que dudó que te vaya a dejar.
Lo siento mucho.