Capítulo 1
Es impresionante cómo un día especial puede convertirse en uno lleno de problemas que arruinan los planes en cuestión de minutos. Eso le había sucedido a Park Jimin, un pelinegro de veintitrés años que iba a la universidad de artes de Seúl, con un novio que pensaba festejar su aniversario junto a él en algún sitio que no fuera la casa de alguno de los dos.
Pero todo se había dañado en un dos por tres y el culpable era nada más y nada menos que su propio hermano menor, Park JiGum, un joven de dieciocho años, que solo pensaba en disfrutar la vida al máximo a pesar de su corta edad.
Todo había iniciado bien, había mensajeado con su novio, Min YoonGi, se habían puesto de acuerdo para verse e iría a buscarlo en la tarde, ahora ¿Cómo le iba a decir que no podían estar juntos porque lo habían castigado?, Porque sí, lo habían castigado por haber empujado a su hermano menor, que a defensa de Jimin solo cayó encima del sofá de la sala.
La mamá de los jóvenes Park solo había llegado cuando Jimin había dado el empujón y JiGum había caído, luego de eso la rabia nubló los sentidos de la señora Park y castigó a los dos jóvenes sin querer escuchar la razón de la riña, pero la única razón que existía es que JiGum había planeado una cita ese mismo día con Ijun, pero eso no fue lo que causó el coraje de Jimin, no, claro que no, su coraje fue en aumento por el hecho de que su propio hermano lo vendiera por un boleto al cine y todo lo que quiera en snack. Eso había irritado a Jimin, en el pasado lo había aceptado, JiGum era pequeño e inocente y Jimin no tenía pareja, pero ahora era distinto, JiGum tenía dieciocho años y ya no era tan inocente y lo más importante, Jimin tenía un novio, novio que no le gustaba que su cuñado hiciera esos tipos de planes para juntar a su hermano con otras personas.
Por esa razón, Jimin no se aguantó más, lo reprendió pero al ver el quemeimportismo de su hermano, todo lo siguiente que sucedió fue en un Santiamén y ahora se encontraba en su habitación sin poder salir, por lo menos su mamá lo había mandado a su habitación y no le había quitado su celular, aprovechando esa ventaja, Jimin decidió escribirle a YoonGi, ya estaba un poco aliviado de la rabia que sentía y ahora lo embargaba la tristeza.
Jimin 15:42 pm
Yoonie…😭
Amor 🤍 15:43 pm
¡Ay no! Esa cara
¿Qué sucedió, nene?
Jimin 15:43 pm
Me castigaron 😭
Amor 🤍 15:44 pm
¡¿Qué?! !¿Por qué?!
Jimin 15:44 pm
Lo mismo de siempre 🥺
Amor 🤍 15:45 pm
Mi cuñado, ¿Verdad?
En serio que tengo que volver a hablar con JiGum 😤
Jimin 15:45 pm
Ya lo hiciste y no te hizo caso,
¿Qué te hace pensar que ahora sí?
Amor 🤍 15:46 pm
Espero que esta vez se lo tome en serio
Jimin 15:46 pm
😭😭
Pero eso no es lo que me preocupa
Lo que me preocupa es que ahora
No podremos salir a celebrar
Nuestro aniversario 😭
Amor 🤍 15:47 pm
No pasa nada, nene
Lo podemos celebrar cuando te quiten el castigo
Jimin 15:47 pm
Pero nuestro aniversario es hoy 😭
Amor 🤍 15:48 pm
Pero todos los días son especiales, no necesitamos uno en especial
Así que no se diga más
Lo celebraremos después, nene
Jimin 15:48 pm
😭💔
Amor 🤍 15:49 pm
Jimin te amo, lo sabes ¿verdad?
Jimin 15:49 pm
Lo sé, yo también te amo Yoonie 🤍
Amor 🤍 15:50 pm
😍🤍
Cuídate nene, iré a hacer una tarea, luego te escribo ¿Si? 😘
Jimin 15:51 pm
Esta bien amor, hablamos luego 😘
Jimin suspiro derrotado tirándose sin cuidado de espaldas a su cama, todo el entusiasmo e ideas que tenía para YoonGi en su día especial había terminado. Giró su cabeza hacia la izquierda donde se encontraba su velador y miró la cajita negra con lazo dorado donde descansaba la sorpresa que le tenía.
— Supongo que te la debo dar después.
¿Qué tan malo es mentirle a tu pareja en el día de su aniversario?, Esa era la pregunta que le rondaba a YoonGi desde que escribió esa última respuesta a su novio en kakaotalk, porque sí, le había mentido a Jimin diciéndole que iba hacer tarea pero en realidad iba a ajustar sus planes para su día especial con él, así que no debería ser tan malo la mentira, ¿Verdad?.
— Es una mentira blanca, una mentira piadosa —se dijo a sí mismo para alentarse y no arrepentirse de lo que haría.— No creo que se vaya a molestar, lo haré
Se levantó con determinación de su asiento dispuesto a cambiar sus planes. Si bien el plan inicial era cine, comida y caminata por el parque Yongsan Family, el nuevo plan casi se apegaba al inicial porque ahora era; películas en casa, comida y abrazos en la habitación de Jimin, era el mismo plan solo que ajustado a la realidad de que su lindo novio no podía salir.
Por eso, YoonGi recurrió a su madre para que le ayudara a empacar la comida y los postres que había preparado y comprado.
— No puedo creer que Helena haya castigado a Jimin, cuando sabe que se celebra hoy —bufó molesta SunGul
— ¡Mamá! Aún no sabemos qué pasó para que mi suegra lo castigue —comentó YoonGi guardando el tupper de fresas en su mochila—. De todos modos lo festejaremos en secreto —llevó su dedo índice a sus labios insinuando que haga silencio.
Su madre lo imitó y sonrió.
— De mi boca no saldrá nada, ahora debemos ver qué bebidas quieres llevar para que nada les haga falta.
YoonGi asintió con una sonrisa complacida y continuó con su labor de guardar los tuppers de comidas.
Más tarde a las seis de la tarde YoonGi se encontraba rumbo a la casa de Jimin en el transporte público dado que no podía ir en su motocicleta debido a que, la casa de los Park tenían un jardín delantero y el sonido de la moto les iba alertar de que había llegado y el plan era entrar sin que se den cuenta, por suerte para él la alergia de los hermanos Park en estos momentos resultaba de mucha ayuda.
Debido a la alergia de JiGum a los perros y la alergia de su querido novio a los gatos, la familia nunca tuvo mascotas. Por eso, YoonGi se sentía tranquilo al merodear por el jardín delantero sin temor a ser delatado por algún animal.
El viaje duró una hora aproximadamente, y ahora YoonGi se encontraba en el porche de la casa de los Park, logró captar una silueta en una de las ventanas que daba a la sala y supuso que podría ser su suegra, debía ser sigiloso para que no lo notara mientras atravesaba el frente de la casa hacia un costado donde estaba la puerta que daba acceso al patio trasero.
Donde se podía ver el balcón de Jimin. Caminó hasta el lateral de la casa sin ser visto, con mucho cuidado abrió la puerta de madera tratando que ésta no rechinara y alertara a su suegra. Su plan era sencillo, debía cruzar la entrada del patio sin ser visto cruzando la gran puerta de vidrio que conectaba la sala y el patio, hasta llegar al árbol frente al balcón de Jimin, ya lo había hecho antes, era pan comido.
Se encaminó con sigilo creyéndose un ninja con alto conocimiento en parkour para escalar el árbol.
— Creo que debería hacer ejercicios —murmuró con cansancio sin dejar de ver las ramas del árbol—. Por favor, resiste como las otras veces
Ajustó las correas de la maleta y posó su mano derecha y su pie izquierdo entre el tronco del árbol y la pared de la casa sosteniéndose de la rama con su mano restante para impulsarse.
El día que se suponía debía ser feliz se convirtió en un día super aburrido y eso que a pesar de tener su computadora y el televisor en su habitación, Jimin no había encontrado algún entretenimiento para su tristeza. Su novio estaba haciendo tarea así que por más que quisiera él no debía interrumpirlo aunque deseaba hacer videollamada con YoonGi, pero se contuvo.
Frustrado por lo que estaba sucediendo en su día especial, Jimin había pasado toda la tarde con una pelota de tenis lanzándola hacia arriba mientras estaba recostado en su cama, solo bajaba para comer. No sabía que hora era pero debido a que su habitación estaba medio a oscuras y con la tenue luz que entraba por su balcón pudo adivinar que ya era casi noche.
Un sonido de un golpeteo en un vidrio lo extrañó y frunciendo el ceño miró directo hacia las puertas de vidrio de su balcón, grande fue su sorpresa al ver a su novio con una sonrisa tierna saludándolo con la mano en el aire. Jimin se levantó de un sobresalto de su cama y se quedó perplejo mirándolo, no creía que fuera real.
YoonGi se rio por la reacción de su novio y al verlo aún estático sacó su celular del bolsillo delantero de su pantalón para marcarlo. Cuando entró la llamada vio a Jimin sobresaltarse y luego buscar su celular para contestarle.
— ¿Me puedes abrir, mi amor?
— ¿En serio estás aquí? —murmuró consternado sin despegar la vista del balcón viendo como YoonGi asentía en respuesta.
— Tenemos un día especial que celebrar, así que antes que me dé más frío y que mis suegros o mi cuñado me vean, será mejor que muevas tu lindo cuerpo y me abras la puerta, nene
Jimin se sonrojó pero aventó su celular a su cama sin mucho cuidado para dirigirse a las puertas del balcón, YoonGi se rio y negó con su cabeza por el descuido de su novio.
— ¡En serio estás aquí! —susurro con entusiasmo y algo dubitativo apenas abrió las puertas del balcón, sin poder creerlo aún.
YoonGi no esperó más, agarró la cintura de Jimin para acercarse y besarlo en modo de respuesta, Jimin llevó sus manos al cuello contrario rodeándolo. El beso no fue para nada tranquilo fue uno donde YoonGi chupo y mordió el labio inferior de su novio y dónde Jimin introdujo su lengua en busca de la contraría, el beso era desordenado y necesitado.
YoonGi sonrió en medio del beso y se alejó despacio jalando con suavidad el labio inferior de Jimin sin soltarle la cintura, miró los labios entreabiertos de su novio estaban más rojos y más hinchados por el beso pasional que se habían dado y todo su cansancio por su travesía se había esfumado, pegó su frente a la de Jimin agarrando con suavidad la barbilla contraria, dirigió su mirada hasta encontrarse con los ojos cerrados de Jimin y se dio cuenta que respiraba más rápido al igual que él, el beso había sido muy fogoso para ambos.
— Espero que eso responda a tu pregunta, mi amor —sonrió ladino y con coquetería.
Jimin abrió sus ojos suspirando y dándole un beso esquimal.
— Si que la responde —volvió a acercarse a los labios de YoonGi juntándolos en una leve presión inocente sin quitar sus manos de la nuca de YoonGi—. Pero ¿No estabas haciendo tarea? —Jimin se alejó frunciendo su ceño cuando recordó lo que le había dicho por mensaje.
— Así como se supone que no íbamos a tener nuestra cita —YoonGi se separó por completo para llevar su mochila hacia su pecho—, y la tendremos —dio unos golpecitos a la mochila mientras Jimin lo miraba confundido.
— Acaso Min "odio las mentiras" YoonGi ¿me mintió? —se burló, el mencionado cambio su gesto por uno de preocupación y comenzó a abrir y cerrar la boca sin emitir palabra alguna tratando de defenderse—, tranquilo bebé, me gusta que estés aquí
Jimin se acercó envolviendo de nuevo el cuello de YoonGi, acercándolo para rozar sus labios e intentar volver a besarlo, pero un sonido proveniente de la puerta de su habitación los interrumpió e hizo que se separaran asustados.
— ¿...Si…? —preguntó Jimin mientras le hacía un gesto a YoonGi de que guardara silencio y tratara de esconderse a lado de la puerta de su habitación.
Por suerte está se abría hacia dentro así que no lo verían, quién sea que esté tocando la puerta.
— Hijo —la señora Park asomó su rostro luego de abrir la puerta y Jimin corrió para evitar que ella se adentrara más—, es hora de merendar, te esperamos abajo y ya llegó tu padre.
— Está bien mamá, en un segundo bajo
Se despidió de su madre y cerró la puerta mordiéndose el labio para evitar la sonrisa culpable que surcaba sus labios por el secreto que tenía, miró a su lado derecho mientras apegaba su espalda a la puerta ya cerrada cruzando miradas llenas de complicidad con su novio, provocando que ambos sonrieran por la adrenalina que recorría sus venas.
YoonGi soltó el aire retenido en sus pulmones y se encaminó a la cama de Jimin para recostarse aliviado dejando la mochila con cuidado en la silla giratoria a su lado.
— Eso estuvo cerca —comentó Jimin.
YoonGi sintió cómo se hundía un lado de la cama, era Jimin.
— Debo bajar aunque quisiera estar aquí contigo —acarició con parsimonia la barriga de YoonGi para tratar de relajarlo.
YoonGi se levantó apoyando su peso con sus codos y le hizo un gesto con su cabeza para que se acerque más, Jimin así lo hizo.
— Ve mi amor, yo te espero aquí —llevo su mano a la nuca Jimin acercándolo más para darle un pequeño beso succionando el labio inferior de Jimin. Amaba hacer eso.
A ambos les gustaba besarse moviendo sus labios con lentitud o con desesperación y morder o chupar los labios contrarios, porque si solo presionaban sus labios cerrados, quedaban con ganas de más besos, por eso así sea corto debían tener sus movimientos de labios expresando el amor y ganas que se tenían, aunque siempre ambas partes terminaban más que exaltados.
— Vuelvo rápido —prometió, Jimin.
Jimin se levantó de su cama pero sintió una presión y un jalón desde su muñeca que hizo que terminara de nuevo en la cama pero esta vez encima de YoonGi. Ambos rieron por lo sucedido y se dieron un beso esquimal.
— Guarda espacio porque también traje comida —anuncio despreocupado, YoonGi—, recuerda que vamos a festejar nuestro aniversario
Jimin comprendió el mensaje, besó los deliciosos labios de su novio, luego se levantó y salió lo más rápido que pudo de su habitación porque primero, su madre podría subir y en consecuencia podría atrapar a YoonGi en su habitación y segundo, si se quedaba más tiempo allí sería más difícil despegarse de YoonGi.