🥀ℙ𝕣𝕠𝕝𝕠𝕘𝕠🥀
Hay... dos chicos que me gustan profundamente.
Sigo religiosamente sus pasos, sus redes sociales, y sus movimientos, a tal punto que puedo decirte con exactitud qué hicieron ayer y a qué hora. No es obvio que quiera conocer más de la vida personal de aquellos que me fascinan?
Para mí, no hay vergüenza en hacerlo; simplemente, su forma de ser de ambos son tan únicas y magnéticas...
Aunque no me gusta verlos con otras chicas, tras cinco años de estarlos observando, no me he animado a hablarles, porque sé que no debería acercarme a esos dioses. Sí, hablo de Itadori Sukuna e Itadori Yuji...
Quizás me llamen loca, pero esos dos tienen algo que atrae de una manera indescriptible. Sukuna es un chico rebelde, irresponsable, mujeriego y despreocupado, todo lo contrario a Yuji, quien es lindo, cariñoso, respetuoso y muy responsable. Los hermanos Itadori son una mezcla fascinante, y a menudo sueño con ellos, con la sensación de sus manos tocándome, su presencia llenándome de un deseo ardiente.
A veces, los fines de semana, cuando sé que están fuera, me meto a su casa para poder oler sus aromas únicos, una mezcla de sus esencias personales que me embriagan. No soporto la idea de que salgan con otras mujeres, quiero ser la única en sus vidas...
Y aquí estoy, sentada en mi pupitre, viendo a esos dos chicos. Me siento tan bien observándolos, notando los pequeños detalles: los movimientos de sus manos al expresarse, la sonrisa tierna de Yuji, el ceño fruncido de Sukuna... Estos detalles alimentan mis fantasías, haciéndome imaginar cosas que jamás sucederán en la realidad. Inconscientemente, cruzo mis piernas al imaginarlos tan cerca de mí, deseando que mis fantasías se conviertan en realidad, aunque me da vergüenza siquiera pensar en hablarles.
-Tierra llamando a (_____)
No me había dado cuenta de que Nobara me hablaba, interrumpiendo mi momento de observación. Me irrita un poco cuando alguien me saca de mi mundo de fantasías.
-Ya me quitaste la inspiración, ¿qué quieres, nalgona?
-Ya deja de ser una acosadora, das miedo, y gracias por el cumplido bombón. Solo quería saber si hiciste la tarea de Ciencias?
-Le preguntas a alguien que no hace tareas pero aún así aprueba
Nobara se echó a reír, pero era cierto, tengo una suerte inexplicable en los estudios.
-Entonces?
-Tu lo sabes, Nobara
Nobara me miró con el ceño fruncido, pero en ese momento llegó su novia Maki, la presidenta del consejo estudiantil.
-Mi hermosa princesa, ¿por qué te estás arrugando?
Al escuchar su voz, Nobara corrió a los brazos de su novia, como si fuera una niña pequeña.
-Esa fea me está dejando hablar sola
Maki me miró y solo sonrió, empezando a tranquilizar a su novia mientras se la llevaba de ahí. Le agradecí internamente y seguí con lo que hacía, pero los dos chicos ya no estaban.
-Ah... qué mala suerte tengo
-A quién mirabas tanto?
Me sobresalté al escuchar aquella voz, ronca, grave y sensual a la vez. Me volteé tímidamente y ahí estaba él, Sukuna, hablándome.
-Y-yo... A-a nadie en especial (Te veo a ti y a tu hermano)
-¿Segura? Porque tu mirada es muy penetrante y me incomoda muchísimo
Fingí una sonrisa, poniéndome nerviosa, pero no quería que él lo supiera.
-En serio, solo miraba a la nada como siempre
Me voltee a ver al frente, nerviosa y sudando. Solo escuché cómo Sukuna sonreía, soltando una risita antes de irse.
Me sentía muy feliz y nerviosa, era la primera conversación que teníamos. Eso me hizo volar muy alto, demasiado. Si uno me habló, no hay duda de que el otro también me hablará.
Solo espero ese día en que aquellos dos chicos me digan que soy solo suya...~
『Continuara..』








