It's Definitely You (kookv)

Summary

Un pequeño tropiezo y dos pasados dolorosos unen a dos personas que buscan sanar. Un pasado difícil de superar y que lo mata lentamente y otro intentando sanar esa culpa que lo persigue desde que es un niño. —Estoy bien, no necesito estar aquí, déjenme ir. —La perdí y no hice todo lo posible por salvarla.

Genre
Romance/Drama
Author
Ember
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

01

Era esa época helada, cuando la nieve era tan densa que las calles se cubrían completamente por ella, en esta temporada los más preocupados y estresados son los médicos del Hospital Daejeon, ya que en esta época era común que los hospitales estuvieran llenos, con los típicos pacientes molestos, otros graves por los accidentes provocados por las calles congeladas y por los enfermos por gripes, pero el hospital que estaba con muy poco personal por culpa de la tormenta, ese día de invierno se haría más complicado.


El doctor Jeon Jungkook iba a una consulta. Era su quinta consulta en el día a pesar de estar repleta la mañana, pero en la tarde pareciera que empeora la situación.


—Llamé al doctor Minho de cardiología, no a ti —siempre los mismos reclamos por los demás doctores, la desconfianza que sentían hacia él por ser el más joven entre los titulares.


—El doctor Minho está ocupado con otro paciente, si no te molesta revisaré a mi paciente —se acercó a él con una mirada amenazadora, lo que menos le agradaba era que lo menospreciaran por su edad—. Y qué mejor que viniera el jefe de cardiología a ver a uno de tus pacientes, ahora habla —rodeó los ojos fastidiado para prestarle atención a la persona frente a él.


—Lee Sonho, 55 años, trataba de limpiar su chimenea cuando resbaló y se cayó de su techo, tiene dos costillas rotas, fractura en su extremidad superior derecha, dice que siente mucho dolor en su pecho y que le cuesta respirar —terminó de explicar.


—¿Hicieron estudios? —preguntó.


—Si —titubeo al responder.


—Necesito hacer una ecografía abdominal —tomó el aparato para comenzar a examinarlo, pero notó algo extraño—. Tiene sangre en el pulmón izquierdo, la costilla lo perforó, debemos...


Antes de que terminara de hablar, su paciente entro en crisis.


—¡Dime que estudio no hiciste! —dio un grito, mientras pedía un carro rojo para poder reanimar a su paciente que entraba en paro.


—No hicimos la tomografía para descartar algo interno, solo no creí que fuera... —lo interrumpió.


—Importante, claro que es importante idiota —dijo Jungkook molesto.


Continúo haciendo compresiones.


Usando el desfibrilador para lograr salvarlo.


Una descarga.


—¡Epinefrina!


Dos descargas.


—¡Más epinefrina! Debemos salvarlo.


Tres descargas.


Pero no lo logró.


—Hora de la muerte dieciocho cuarenta —suspiró y volteó para ver al doctor junto a él que estaba paralizado por lo que sucedió—. Ahora debes saber que tendrás muchas consecuencias por esto, es una gran negligencia no pedir un estudio si sabes que algo anda mal, en especial por los síntomas que te describió y más si ese paciente muere —quitó sus guantes mientras se lo decía—, aunque creas que no es importante —salió molesto del lugar.


Para Jungkook su trabajo es lo más importante, cada detalle lo es, es minucioso. Lo que más le molesta son esos doctores que se creen los mejores solo por tener su licencia médica, pero para él esa licencia es más de lo que otros doctores creen, es ayudar, darle esperanzas a esas personas que la necesitan, es dedicarse a salvar una vida, una persona, por eso siente tanto rencor hacia los doctores engreídos que creen saberlo todo.


Desde que era pequeño quedó fascinado por la medicina desde que fue por primera vez a ese Hospital a sus seis años, donde ahora trabaja. Su padre Jeon Jiho él mejor medico de cirugía general; el sueño de Jungkook de ser actor se fue a la basura al momento que entró en secreto a esa gran galería a ver como su padre salvaba una vida. Esa tarde escapó de las manos de su madre para ir a ver a su padre, no le permitían estar ahí pero no le importaba, esa fascinación quedó desde ese momento, la técnica, los cortes, las suturas, para él la cirugía parecía magia, era un arte, quería ayudar a personas que lo necesitaran a pesar de todo, sin importar el momento en que este la persona, sin importar sus condiciones económicas ni lo que le dijeran los demás doctores, él juró que ayudaría a todo el que pudiera.


Jungkook ha sido criticado desde su internado en el Hospital Daejeon solo por ser el más joven del grupo, salió como uno de los primeros de su clase en la escuela de medicina, graduado de la universidad antes que todos los de su generación y con honores, súper dotado le decían pero él solo se esforzaba, estudiaba durante horas, madrugaba solo para lograr llegar adonde esta ahora, los insultos por parte de sus compañeros que decían que llegó donde está por su padre, que no sería nada cuando terminara su internado, todo eso aunque le dolió lo dejo atrás y a pesar de lo mal que lo pasó, ahora es el jefe de cardiología más joven y reconocido en Busan.


—¡Atrápenlo! —se escuchó a lo lejos.


A lo lejos un chico iba corriendo de los guardias, él chico volteo para divisar que tan lejos venían los guardias, pero no se percató que alguien estaba frente a él, tropezándose con Jungkook haciendo que este cayera junto a él.


Torpe.


Con el gran alboroto que se produjo por la caída de ambos, todas las enfermeras fueron a ver qué era lo que sucedía. La persecución estuvo por comenzar nuevamente, pero esa mano sostuvo la delgada muñeca del chico que quería escapar nuevamente.


—¿Adónde crees que vas? —su mirada recorrió todo su cuerpo, examinándolo, se notaba muy delgado, estaba descalzo, solo vestía la bata del hospital que dejaba la parte de atrás descubierta, esto le preocupaba, es invierno y el solo estaba con eso puesto. Este trató de huir de nuevo pero los guardias lo sostuvieron— Esperen —se sacó su bata y se la puso al chico por la espalda como si fuera una capa—, hace frío debes cubrirte —le dio una de sus mejores sonrisas, él chico solo lo observaba en silencio y sin moverse.


—¡Taehyung, me darás un infarto! —una mujer algo mayor apareció gritando por aquel pasillo muy asustada— Ya debes dejar de escaparte cada vez que venimos aquí —tomó al chico del brazo. Hasta el cuerpo de esa mujer se ve más relleno que el cuerpo de aquel chico, pensó —, lo siento doctor, él odia los hospitales y siempre se está escapando —ella se estaba disculpando, pero Jungkook seguía examinándolo sin prestar mucha atención, solo se fijaba en lo delgado y pálido del chico, se preguntaba qué problema podía tener, pero ya tenía su sospecha.


—Doctor su bata.


—Déjasela, luego la iré a buscar, solo dígame en que habitación está.


—Está en la cuatrocientos siete y disculpe lo que pasó.


—No hay problema, no tiene por qué disculparse, solo cuídelo —fue lo último que dijo luego que se fueran los guardias y la mujer con ese chico escandaloso.


Después de esa pequeña escena fue donde el jefe para hablar sobre el incidente de hace unos momentos, estaba ya cansado, después de un turno de 48 horas seguidas, en cirugías y consultas, salvando y dejando ir vidas, fueron horas muy agotadoras para él, pero ya estaba acostumbrado a eso, ya que en su internado y residencia aprendió a mantenerse ya que solían dormir en los pasillos, en camillas vacías o simplemente pasaban horas o días sin dormir.


—¿Por qué no traes tu bata?


—Tuve un problema jefe, precisamente son muchos los problemas que tuve hoy, pero el más importante es del residente que está en el área de urgencias —temía decirle esa noticia al jefe, ya que ese chico pasaría por un gran problema, tan legal como de conciencia por cometer un error así.


—Habla —junto sus dedos afirmándolos en la mesa, con una mirada seria e intimidante.


—Hoy el residente Soo Sonwoo estuvo en urgencias y no hizo una tomografía y el paciente estaba muy grave lo que le ocasiono un paro por no detectar una perforación en el pulmón izquierdo y falleció —explicó a duras penas, sabía lo que le pasaría a ese chico, pero él no quería que algo así pasara de nuevo.


—Entiendo, es una gran falta, hablaré con él, ¿algo más que quiera reportar?


—Todos los doctores en este hospital no quieren pedirme consultas, aunque yo sea el jefe del departamento de cardiología y eso me estresa porque yo hago bien mi trabajo y me esfuerzo, pero ellos solo me rechazan por ser un titular tan joven —dio un suspiro pesado.


—Es claro que van a sentirse intimidados Jeon, tienes veintitrés años y ya eres titular, al igual que jefe de su propio departamento, a algunos les toman años en tener esos puestos, tú tienes un buen currículo, experiencia, aunque seas joven, saliste antes que tu generación —destacó—, solo ten paciencia Jeon, ellos no confían, pero lo harán, igual hay doctores, internos y residentes que te admiran, tomate tu tiempo, solo llevas un año aquí, les falta tiempo —dio un gran suspiro—. Ahora sal de aquí, debes disfrutar tus días libres que son vitales para nosotros los doctores.


—Gracias señor, con su permiso —. Dio una reverencia y salió de la oficina.


Estaba agotado, después de un turno así llegaría a su casa a tomarse una copa de vino e iría a dormir, pero se le estaba olvidando algo importante, con todo lo del jefe y el residente, se le había olvidado ir por su bata. Subió hasta el cuarto que le habían dicho, tocó la puerta para no interrumpir algo importante que estuvieran haciendo, a lo que esperó unos minutos y un hombre alto, con lentes redondos y cabello rubio teñido le abrió la puerta, era su amigo.


—Kim Namjoon, que sorpresa que estés aquí —saludó a su amigo con un apretón de manos, él era el jefe del departamento de psicología, lo que le pareció extraño verlo en ese pasillo con aquel chico.


—Eso debería decirlo yo, no pedí ninguna consulta de cardiología —comenzó a reír—, o espera, ¿de nuevo te están haciendo bromas? —bufó.


—No hyung, no me han hecho ninguna broma, solo vine aquí por mi bata —trató de mirar al interior de la habitación, pero Namjoon no lo dejó —¿Qué sucede? —preguntó algo confuso por su actitud tan protectora.


—Así que era tu bata —cerró la puerta quedando ambos afuera —Dudo que puedas llevarte tu bata ahora.


—¿Por qué? —se cruzó de brazos.


—Porque se quedó dormido con la bata entre sus brazos, dijo que estaba esperando a que viniera él doctor, que al parecer eres tú, a buscarla —puso una de sus manos en el hombro de Jungkook, él seguía con una mirada de confusión.


—Pero podría ir a despertarlo para que me la entregue.


—Está sedado, no queremos que se escape de nuevo —dio un gran suspiro de frustración —, no le gusta venir al hospital, menos hablar conmigo.


—¿Qué tiene el chico?


—Sabes que no puedo revelar información de un paciente que no es el tuyo.


—Vamos, nadie lo sabrá, solo tengo curiosidad es muy delgado y se ve que debe tener unos diecisiete años, es mucho para su edad.


—Bien te diré, ven sentémonos aquí —ambos se acomodaron en las sillas que estaban afuera de la habitación—. Él tiene veintiún años y sí es muy delgado para su edad porque sufre anorexia nerviosa, es un trastorno de la conducta alimenticia, provoca que la persona tenga una obsesión con su peso y lo que ingiere, también sienten la necesidad compulsiva de hacer ejercicio, el doctor Jun comenzó a tratarlo desde sus doce años y yo tomé su lugar a sus dieciocho años, me ha sido complicado hablar con él ya que no confía mucho en mi porque como estuvo con el doctor Jun desde hace tiempo, pero a él también le costó mucho averiguar la razón por la que él sufre esto, solo nos dice que odia su cuerpo, que es mejor estar así —por la cabeza de Jungkook había pasado esa suposición, pero no quería aceptarlo, todos llegamos a odiar lo que somos, nuestro cuerpo, nuestra personalidad, la comida, los climas, a las mismas personas, etc. Pero llegar al límite de estar matándote lentamente, dañando cada parte de ti, debe ser una muerte tan dolorosa, aunque no lo sientas del todo, te vas rompiendo psicológicamente y físicamente en pedazos.


Roto.


—Entiendo, se ve que es complicado esto, pero se cómo debes sentirte, también como se siente su madre y... —fue interrumpido.


—Ella no es su madre, es su tía, sus padres murieron en un accidente cuando él tenía siete años —lo miro dudoso—. ¿Por qué dices que sabes tanto?


—Nunca te lo dije pero yo tenía una hermana, era mi melliza, ella tuvo anorexia desde sus trece años, al principio mis padres pensaron que solo era algo de niños que solo no quería comer por verse más bonita o más delgada, luego cambió todo cuando llegó a sus diecisiete, le detectaron bulimia, estaba más delgada de lo normal, se comía todo pero yo la encontraba vomitando, yo no decía nada ya que ella no quería que le dijera a nuestros padres pero aun así le decía a nuestra madre y ella se enojaba e iba a discutir con nuestro padre —río forzadamente—. En fin la cosa es que mi hermana, a causa de tener anorexia y bulimia desde muy joven y no fue tratada a tiempo ya que mi madre solo creía que eran cosas de adolescentes y mi padre se la pasaba en el Hospital, mi hermana sufrió un paro cardiaco que causo su muerte, por la muerte de mi hermana mis padres se culparon y se separaron, yo también llevo esa culpa conmigo —sus manos comenzaron a temblar al recordar esos malos momentos que tuvo que vivir luego de la muerte de su hermana, lo solitario que se sentía, los gritos y discusiones de sus padres, su divorcio y el momento en que tuvo que escoger con quien quedarse, fueron los momentos más difíciles para él pero él se resguardó en su sueño de ser médico cirujano, pero se sigue odiando desde entonces, esa culpa y odio lo persiguen.


Odio.


—Lo siento, pero no es tu culpa lo que le sucedió.


Culpa.


—Hyung, quiero ayudar —se acomodó para verlo mejor—, sé que no se puede, pero no lo haré como doctor, si tú me lo permites —tragó duro—, podría ayudar de otra manera.


—No lo sé Jungkook, esto igual es delicado, sé que te sientes culpable por lo de tu hermana, pero no te dejaré cargar con esta responsabilidad.


—Solo quiero ayudar, por favor, no vendré todos los días, solo a veces para tratar de hablar con él —dio un suspiro y asintió dos veces haciendo que Jungkook sonriera.


—Deja de sonreír así, pareces un conejo —rió leve.


Cuando terminaron de hablar Namjoon dejó que Jungkook pasara por un momento a la habitación para pasar a buscar su bata y ver si podía hablar con aquel chico.


Estaba dormido aún, su bata estaba entre los brazos delgados de Taehyung, sus manos se sentían sudorosas, todo esto le traía recuerdos dolorosos, pero no quería que su tía o él pasaran por lo que pasó con su hermana.


Tocó con cuidado ese hombro en el cual se podían sentir sus huesos de lo delgado que es, Taehyung aún no despertaba, así que lo hizo nuevamente y lo movió un par de veces. Comenzó a abrir sus ojos, aún seguía bajo los efectos del sedante, Jungkook vio como de apoco abría sus ojos, algunos de sus cabellos molestaban, pero él se los acomodó mientras iba despertando. Taehyung notó que Jungkook estaba junto a él a lo que se sorprendió por verlo.


—Hola, soy Jeon Jungkook, nos vimos hace un rato y no pudimos presentarnos —le dio una sonrisa.


—Hola, soy Kim Taehyung —musitó.


—No te escuché muy bien, ¿me lo puedes repetir?


—Soy Kim Taehyung —habló un poco más alto.


—Es un placer conocerte Taehyung —le tendió la mano para que la estrecharan.


—Viniste por esto —le señaló la bata.


—Sí, vine a buscarla, pero también para decirte si en algún momento quieres hablar conmigo puedes hacerlo, si quieres caminar a algún lugar o hacer algo divertido puedes decirme a mí —le dio una sonrisa haciendo que Taehyung se pusiera nervioso.


—¿Enserio quieres hacer eso conmigo? —habló bajito.


—Lo digo enserio.


—Sí quiero —Taehyung sonrió y extendió la bata para devolvérselo.