Un encuentro a la luz luna
Start wriEn la moderna ciudad de Ionia, donde de un momento a otro se volvió algo común ver enormes rascacielos que se elevaban profundamente en el cielo, toda la ciudad, dentro de su aparente maravillosa modernidad, se encontraba sumida en un ambiente ajetreado y lleno de personas aisladas. Al vivir tan atareadas, la cotidianidad de moverse de un lugar a otro, siempre topándose con personas desconocidas, les hizo alejarse de la maravillosa sensación de formar vínculos significativos. Vivir de esta manera provocó que algunas personas anhelaran la tranquilidad y buscaran vivir en un lugar más alejado.
Este era el caso de Lillia, una cervatilla mitad humana, mitad ciervo. Su cabello era de un color púrpura claro que le gustaba anudar en trenzas, entrelazándolo con una flor que tenía un listón que simulaba ser hojas. Este adorno era bastante llamativo, pero adornaba perfectamente su cabellera. Lillia solía llevarlo siempre, pues era un lindo recordatorio de su madre. Su personalidad era la de una chica inocente, caracterizada por su curiosidad y fácil asombro, además de ser alguien amable. Todo esto se debía a experiencias difíciles que tuvo durante su juventud, lo que desembocó en su personalidad tímida.
Ella vivía y trabajaba en una reserva natural a las afueras de la ciudad. Su trabajo consistía en asegurarse de que los visitantes cumplieran con las reglas, entre muchas otras tareas. Pero este era un trabajo bastante sencillo para ella, pues casi nunca recibían visitantes, más que familias que normalmente se portaban muy amables y seguían las reglas al pie de la letra.
Para Lillia, este era un trabajo de ensueño, ya que no interactuaba casi con nadie y permanecía sola, observando y conviviendo con la naturaleza. Ella era una persona bastante afín con esta. Poseía una cualidad única: era capaz de deambular por los sueños de los demás. Al caer la noche, mientras todos dormían, Lillia solía salir a explorar y admirar los sueños de los demás, pues era un espectáculo impresionante para ella, digno de admirar. Sin embargo, ella sufría de un mal latente, pues era incapaz de soñar, lo que a menudo le provocaba un sufrimiento silencioso.
"Los sueños de los demás son como estrellas en el cielo nocturno, cada uno brillando con su propia luz y contando historias maravillosas y únicas. Ver cómo los sueños de las personas se despliegan y florecen me llena de asombro y alegría, como si estuviera presenciando la magia más pura. Sin embargo, aunque me siento animada por esta maravilla, hay una tristeza silenciosa en mi corazón, porque yo misma soy incapaz de soñar. Es esa incapacidad la que me hace admirar aún más los sueños de los demás, sabiendo que nunca podré experimentar esa magia por mí misma," susurró Lillia mientras observaba el cielo despejado con un aire de nostalgia, como si anhelara algo que por derecho le pertenecía, pero se le había arrebatado de forma injusta.
Pero esa noche algo diferente se presentó ante ella. A lo lejos, entre los arbustos, se observaba un resplandor maravilloso. Ante los ojos de Lillia, este bello resplandor parecía llamarla a acercarse para observar de qué se trataba.
Lillia se acercó sin pensarlo hasta donde se encontraba aquel bello resplandor. Ella llevó una sorpresa tremenda al observar que provenía de una chica que estaba de pie, observando a través de un telescopio aquel bello cielo estrellado de ensueño. Esta misteriosa chica parecía estar sumida en sus pensamientos, pues no se percató en absoluto de la presencia de Lillia, a pesar de la gran cantidad de ruido que hizo al atravesar los arbustos con brusquedad.
Solo hasta que la chica decidió hacer unas anotaciones en una pequeña libreta que llevaba en su bolsillo fue que se percató de la presencia de Lillia.
En aquel momento, la mirada de Lillia se cruzó con la de aquella chica. Sus ojos eran de un color azul claro, profundo y tranquilo, que parecían resplandecer con el brillo de la luna. Lillia se sentía hipnotizada ante esta vista que transmitía tanta calma. Por otro lado, aquella chica observaba con detenimiento los ojos magenta de Lillia. Ambas permanecieron así hasta que una leve y suave brisa las hizo reaccionar. La misteriosa chica, que hace un momento había maravillado por completo a Lillia, decidió romper el silencio y comenzó a hablar.
"Hola, me llamo Aurora."
"¿Cómo te llamas?"
No recibió respuesta alguna, pues Lillia se encontraba nerviosa. Ese acercamiento no se encontraba planeado, pues ella se había acercado sin pensarlo y sin considerar a la otra persona. Aurora seguía esperando una respuesta.
Buscando acercarse un poco más a Lillia, Aurora decidió tomar un termo que llevaba con ella para servirle un poco de café, pensando que tal vez con esto ella se animaría a hablar. Pero el vapor de este terminó por empañar sus lentes. Un poco molesta, se los quitó para limpiarlos, pero al terminar de hacerlo y levantar la mirada, Lillia ya no estaba allí. Había aprovechado el momento para escabullirse y desaparecer por completo, dejando a Aurora confundida e intrigada por lo que acababa de pasar.
A la mañana siguiente...
Mientras lillia se encontraba desayunando cada vez que recordaba lo sucedido la noche anterior era invadida por una sensación de vacío e incertidumbre
Ella se encontraba mirando al fondo de un tazón vacío acariciándolo de vez en cuando marcando los surcos de este con las llemas de sus dedos mientras se preguntaba a si misma lo que sucedió
-¿Por qué esa chica brillaba con tanta intensidad? Si ella estaba despierta ese tipo de cosas solo las he visto en personas que están dormidas-
Aquella peculiar persona dejo llena de intriga a lillia pues no comprendía lo que sucedió
-ahora que lo recien lo recuerdo no debí actuar de esa manera con ella..-
Lillia permaneció observando su reflejo en el fondo del cuenco su expresión reflejaba tristeza y arrepentimiento
-deberia disculparme con ella...-
Lillia coló el cuenco sobre una mesa que tenía cerca para después dirigirse a su ventana y observar desde ella la entrada del parque
-¿pero será que la vuelva a ver?....-
-al menos se su nombre Aurora-
Era una mañana fría de otoño después de que lillia pronunciara esas últimas palabras el vidrio de su ventana se empañó un poco
Fue entonces que sobre este mismo dibujo una pequeña silueta de un conejo tratando de recordar como se veía aquella chica
-Aurora que nombre tan peculiar que curioso que emitas un brillo tan parecido a estas...-
De un momento a otro lillia soltó un leve suspiro y entonces se dirigió a su habitación para cambiar de ropa y comenzar su jornada
Y al estar frente a su tocador ella comenzó a acomodar el adorno que le recordaba a su madre y trenzar su cabello con delicadeza
Para después comenzar a hablar pero está vez no eran palabras para ella si no para alguien más
-mama ayer conocí a una chica bastante extraña ella era pelirroja con unas grandes orejas de conejo además parecía llevar puestos unos lentes redondos tenía unas pecas en la cara-
Lillia termino de anudar su cabello pero antes de levantarse tomo en sus manos con delicadeza un porta retratos el cual tenía una foto de su madre
En aquella foto se podía observar a su madre al lado de lo que parecía ser una lillia en una etapa de su adolescente ambas estaban abrazándose con una notoria sonrisa de alegría en el rostro y detrás de ellas se observaba lo que parecía ser la reserva natural donde ahora trabajaba lillia
-espero volver a ver a aquella chica ojalá el destino me lo permita...-
Lillia fue invadida por un sentimiento de tristeza, además de sentír como se creaba un hueco en su pecho
Ella comenzó a acariciar levemente la superficie del porta retratos
Con la llena de sus dedos sentía lo frío que estaba el vidrio que protegía la foto
Mientras ella hacía esto lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos
Estás se deslizaron suavemente por sus mejillas sin ninguna dificultad estás eran lágrimas frías y pesadas parecía casi como si cargarán un peso inmenso
¿Pero este peso era debido a la profunda tristeza de lillia o más bien culpa?
-oh mamá lo siento...-
Lillia se reprochó a si misma
-tu pequeña servatilla lo hizo otra vez te prometí que no volvería a llorar lo siento lo siento tanto... Pero no puedo evitarlo-
-ojala estuvieras aquí y vieras en la gran mujer que me he convertido... Tengo tantas cosas que contarte-
Las lágrimas seguían brotando de los ojos de lillia está vez con más intensidad
-mama te extraño tanto ojalá sugieras aquí conmigo-
Lillia abrazo fuertemente el porta retratos y con un leve movimiento alzó su vista al cielo para momentos después limpiar sus lágrimas
-te extraño mamá pero debo ser fuerte te lo prometí debo seguir adelante pues yo sé que siempre estás conmigo y algún día cuando llegue el momento nos volveremos a encontrar en el reino espiritual yo lo sé mamá...-
Lillia acomodo aquel broche en forma de flor que colocaba siempre sobre su cabeza dió un suspiro hondo y entonces se dispuso para partir pues era el comienzo de un nuevo día y debía de cumplir con su trabajo...
Mientras tanto en algún lugar de la cuidad de ionia
Aurora se encontraba sentada en su cubículo junto a la ventana de un salón de clases
Ella se encontraba en la universidad, era la hora de su almuerzo
Pero ella se encontraba haciendo otra cosa
Aurora se encontraba dibujando sobre su libreta un boceto a lápiz de lo que parecía ser el rostro de lillia
En este este boceto lillia parecía tener una mirada perdida con una expresión tranquila y cálida dónde ella estaba sonriendo además de que su rostro pareciera estar rodeado por un marco de flores con pétalos amarillos mientras que por fuera eran de un color azul oscuro estas flores eran parecidas a los lotos y contrastaban perfectamente con la flor que lillia portaba sobre su cabeza
Aquel dibujo era bastante detallado pareciera incluso que la misma lillia fuera capaz de mirate a través de aquel dibujo
Esto denotaba la gran habilidad que aurora tenía para dibujar
Mientras ella detallaba su dibujo se encontraba sumida en sus pensamientos al igual que lillia
-Me preguntó ¿quién era esa chica?- dijo para si misma para después soltar un leve suspiro
Mientras se encontraba dando los retoques finales ella estaba completamente concentrada en los ojos de el dibujo de lillia
-cielos que ojos tan hermosos tiene aún lo recuerdo eran tan brillantes, pareciera como si estuviera observando dos estrellas...- dijo para si misma de nuevo
-pero porque te fuiste sin decir nada, porque me dejaste sin aliento y tan intrigada quisiera recordarme contigo pero no sé cómo ni siquiera te conozco no se quién eres y lo único que tengo de ti es este dibujo tuyo que hice...- aurora acarició levemente el dibujo de lillia ella denotaba tristeza
-si tan solo te conociera si tan solo supiera dónde encontrarte de nuevo, oh mi tímida cervatilla porque cada vez que pienso en ti y recuerdo tu rostro mi corazón da vuelcos y haces que mis mejillas ardan porque tuvo que ser tan breve el momento en el que nos vimos por primera vez-
Mientras Aurora se encontraba acariciando la hoja de su libreta una leve sonrisa se dibujo en su rostro sin darse cuenta
Pues ese era el sentimiento que le provocaba ver aquel rostro que tan fugazmente vio aquella noche estrellada de luna llena
Aquel rostro que la dejo intrigada...
-oye aurora-
De pronto aurora fue sacada de sus pensamientos bruscamente por la voz de alguien más
-tierra llamando ¿Aurora estás aquí?-
Frente a ella se encontraba una chica de cabello rosa con pequeños adornos color verde esta chica denotaba una actitud ruda además de tener unas orejas puntiagudas que parecían estar cubiertas de algunas plumas del mismo color que el de su cabello está chica tenía los pechos grandes, también llevaba uno de sus ojos cubierto con un flequillo y llevaba puesta una gargantilla color negro con adornos metálicos que parecían puas
-oh oh ¿que sucede?-
Aurora ocultó rápidamente su cuaderno acostándose sobre el para que nadie más viera su contenido
-eh... Solo vine por los apuntes de la clase de sociología sabes que no soporto esa clase y por eso te pido prestados los apuntes -
-¿Eh? A si claro los apuntes-
Aurora se acomodo sus lentes y se dispuso a buscar su libreta de aquella clase y se inclinó sobre su cubículo para buscar en su mochila
Para este momento ella había olvidado por completo la libreta que estaba ocultando y al levantarse de nuevo para darle la libreta a su compañera
Ella se percató de su error cuando observó a su compañera dándole un análisis profundo al dibujo que aurora estaba haciendo
-x x xayah deja eso es mío no lo veas devuélveme mi libreta-
Aurora intentó torpemente arrebatarle la libreta a su compañera pero esto fue en vano
-oye de ¿dónde conoces a esta chica?- preguntó xayah
-¿la conoces?- Pregunto intrigada y emocionada Aurora mientras acomoda sus lentes y se levanta rápidamente para acercarse a su amiga
-algo así...- respondió con una sonrisa burlona xayah
-¿como se llama? ¿sabes dónde la puedo encontrar? cuéntame todo lo que sepas sobre ella-
- se llama lillia y tú segunda respuesta no la puedo responder porque ni yo lo sé hacé mucho ella desapareció sin dejar rastro bueno eso fue después de....-
-despues de ¿que?-
-despues de la muerte de su madre...-
¿Que fue lo que sucedió en el pasado de lillia? ¿Que paso con su madre? ¿Porque xayah la conoce?
Y lo más importante ¿Será que ella y lillia se rencuentren? ¿O el pasado de lillia la terminará alcanzando antes?
…