Barbara
Año 1407
Camila pov'
Estábamos en época de invierno, donde la más mínima criatura que salga sin abrigarse, moriría congelada.
Me encontraba en mi castillo, frente a la gran chimenea de mi habitación, bastante relajada a pesar de que afuera en el campo de batalla, se encontraban mis hombres defendiendo con sangre mi reino de los hombres que el rey Austin mandó a "destruirme" era un iluso si creía que eso iba a pasar, pues no sabía que como jefa de batalla y entrenadora de mis hombres tengo a la gran, Lauren Jauregui.
Era una asesinada sangre fría que no sentía remordimiento por sus víctimas, su espada podía partir a sus presas a la mitad, todos le temían a pesar de que no creían al cien por ciento de su existencia.
Era una bárbara.
Y era mía.
Ella sería capaz de hacer cualquier cosa que yo le pidiera con tal de complacerme.
Ante la sociedad es solo la jefa de batalla de mi reino, pero en la intimidad es mas que eso, era la causante de mis sueños húmedos, era la razón por la cual me tocaba en las noches hasta alcanzar el climax, la protagonista de todas mis fantasías...pero ya me había decidido...está noche, cuando la batalla acabe y ella regrese victoriosa, le pediré, no...más bien le ordenare que sea mi amante y no podrá rechazarme.
Siete horas después...
Me encontraba en el trono de la sala real viendo como la gente celebraba el nuevo triunfo de mis hombres, claro, sin restarle méritos a la jefa de batalla, que sin ella, nada de esto sería posible.
Me acerque discretamente a Lauren que estaba hablando con un hombre, cuyo nombre me es irrelevante.
-señorita Jauregui, debo hablar con usted a solas ahora mismo- le ordeno.
- claro su majestad - me dijo haciendo una reverencia- señor Tomlinson, me temo que dejaremos está plática para otro día, El deber me llama.
- claro no se preocupe Jauregui, adelante-
- con permiso.
Entramos a otra sala, la cual estaba sola, solo por una esclava que se encontraba fregando el piso, con una sola mirada le ordene que se retirará y salió corriendo despavorida, me gire hacia Lauren quedando cara a cara.
- dígame Reyna Camila, ¿en qué le puedo servir? -
- quería felicitarla por una más de sus victorias y advertirle que si algún día me llegara a fallar no dudaré en mandar cortarle la cabeza.
-no será necesario su alteza, dedico mi tiempo entero para protegerla a usted más que nada, prometí a su difunto padre en el lecho de su muerte que daría mi vida por la de usted.-
-Eso espero Jauregui, eso espero-
-¿algo más en lo que le pueda servir?-
- si, necesito que me responda una pregunta?
- por supuesto, pregunté lo que usted quiera, alteza
-¿es usted casada?
-ehhh, no, no he tenido tiempo para ese tipo de cosas alteza -me responde firme.
-¿Por qué?- mi curiosidad era enorme
-porque dedico mi vida a servirle a usted alteza - bien, esto está alimentando mi ego - ademas hay una mujer... -esperen ¿que?
-¿como que una mujer? ¿A qué se refiere?
-me enamore de una mujer inalcanzable para mi y lo siento, pero es todo lo que puedo decirle.
-esa mujer no sabe lo que se pierde.-susurre
- disculpe ¿dijo algo?
-No, solo hablaba conmigo misma, pero ahora viendo que no hay nadie que la espere en casa, me atrevo a hacerle está orden (ja, como si eso me importará, lo iba a hacer igual, no importaba la respuesta que me diera) y más vale que me obedezca inmediatamente sin rechistar, ¿entendido ?
-si su majestad, hare lo que me ordene sin importar que, como lo he hecho hasta el día de hoy.
-muy bien, ahora sí - me acerque a ella acariciando su pecho y acerque mi boca a la suya , sentí como se tenso ante mi toque - Jauregui, le ordenó que sea mi amante- le digo sin más.
-¿Qué a dicho?- me dijo sin creerlo.
- ¿Qué Jauregui?, ¿acaso piensa desobedecerme?
- no claro que no, es solo que...-no la dejé terminar, la bese... era un beso bastante salvaje, estaba devorando sus labios, metí mi lengua en su boca sin permiso, pasando mi brazo por detrás de su cuello y ella instintivamente llevo sus manos a mi cintura.
Estuvimos así por varios minutos devorandonos la boca mutuamente hasta que el oxígeno nos faltó, me separé de su cuerpo respirando agitada y con los labios hinchados.
- la espero está noche en mi habitación a las once en punto.- me retire como si nada dejándola atrás y totalmente confundida.
¿De que tamaño será su pene?
No sé, esta noche lo averiguare.
Once pm...
Habitación de Camila.
Estaba en mi cama recostada con solo una bata de seda y nada por debajo de esta, Esperando por ella.
Por fin cumpliré mi máxima fantasía,
Unos toques en mi puerta me sacaron de mis pensamientos...sabía que era ella, pues no había nadie más en el palacio, mandé a todos a sus casas, quería está noche solo para nosotras dos.
- Adelante- la puerta se abrió dejando ver a Lauren -entra y cierra la puerta.-entro dejandome ver qué ya tenia una semi erección- vaya veo que estás impaciente, ¿no es así ?- asintió con la cabeza, se veía tan adorable, ¿A dónde se fue la gran Lauren Jauregui?, No sé y realmente no me importa solo quería follar con ella.- Acércate - le extiendo la mano para que se suba a la cama conmigo, a si lo hace quedando encima de mi, pero sin aplastarme, poniendo sus codos uno a cada lado de mi cabeza y yo meto mis manos entre nosotras para desatar mi bata, arrojandola lejos de mi vista quedando totalmente expuesta ante su intensa mirada verde -¿te gusta lo que ves? -
-Es usted la mujer más bella que he visto mi reina-y la última pensé yo.
- Jauregui, si usted esta noche esta conmigo, jamás en su vida podrá estar con otra mujer, solamente será para mí, todavía está a tiempo de arrepentirse, le aseguro que no habrá consecuencias y podrá marcharse como si nada hubiera pasado, pero si hacemos esto, de ahora en adelante solo estará conmigo.
-mi reina, esto es lo que he deseado toda mi vida, desde aquel día que entre a trabajar con su padre como una simple novata y nada me haría más feliz que estar con usted.
- ¿Pero qué pasa con la mujer de la cual usted esta enamorada?, por qué le Advierto que mientras este conmigo no le permito que esté pensando en ella.
-Es usted -
-¿Qué cosa?
-Es usted la mujer de la cual estoy enamorada-no lo podía creer, no podía tener mejor suerte.
- Agame el amor, es una orden-
Atacó mi cuello besándolo de una manera tan erótica que me prendió tanto, metí mis manos entre nosotras para bajar sus pantalones, batalle un poco en la parte de su pene debido a su gran erección pero logré quitárselos observando su pene de unos 24 centímetros y bastante grueso, era hermoso, las venas se mataron por todo su eje hasta hasta el inicio de la cabeza que era rosada con forma de hongo.
También le quite la camisa provocando que dejara de besar mi cuello para ahora besar mi boca, Esto era el paraíso, empecé a masturbarla de arriba a abajo haciéndola estremecer, sus besos bajaron por mi cuello y mis pechos donde se entretuvo un rato, pasando de largo por mi abdomen para llegar a mi centro chupando mi clítoris de una manera exquisita.
Empezó a meter y sacar la lengua llevádome directamente al cielo cuando tuve el primer orgasmo de la noche.
Me beso en la boca nuevamente y probé mi propio sabor en sus labios.
Empezó a rozar su pene en mi entrada y yo todavía no sabía si eso iba a entrar en mi, pero aún así estaba decidida a terminar esto
-te nececito dentro ahora-
-Lo que mi reina pida- me lo empezó a meter bastante suave, pero yo quería más y se lo deje saber acompañando sus movimientos con mis caderas de una manera rápida y exquisita haciéndolo ella también.
-ahhh...más...más, dame duro...ahhh..si así mi amor ohhh si, si,si-el sonido de nuestras pieles chocar era realmente erótico-ahhh...ahhh...ahhh...ahhh...asi mi amor que rico lo haces- escuchar su respiración y sus gemidos en mi cuello lo hacía todavía mejor, empecé a apretarme alrededor de ella sintiendo como mi orgasmo se empezaba a formar en mi vientre -ohhh...ohhh...amor voy a llegar, vente conmigo, lleguemos juntas-, ella gruñó y empezó a embestirme más rápido chocando con mi punto G, provocando que tuviera el mejor orgasmo de mi vida, cuando por fin logré bajar de esa nube sentí como ella se empezó a correr dentro de mi llenado hasta el último rincón de mi interior dándome otro orgasmo nada más por sentir eso.- no lo puedo creer...eso fue maravilloso Lauren -le digo después de unos minutos de haberme recuperado-
- no te cases con el duque Méndez... porfavor-me dise enterrando su cabeza en mi cuello y aún dentro de mi.
-¿Porque no abría de hacelo?-
- porque te amo... sé que tú no sientes lo mismo que yo, pero tengo fé en hacer que te enamores de mi...porfavor, dame una oportunidad-
- Lauren...- le digo viendola a los ojos-...yo también te amo...desde siempre te he amado y sabía que no podía obligarte a amarme, por eso te pedí solo esto, para el menos tener un poco de ti...y no, no me voy a casar con Méndez
- Entonces ¿Te gustaría casarte conmigo? - me dice con sus ojitos llenos de ilusión
-claro que si amor, te amo y y más ahora que pueda que vaya a tener un hijo tuyo.
-te amo
-te amo más
Este one shot y los que seguiré subiendo están publicados en Wattpad con mi mismo nombre de usuario