Chapter único
Título: Poliéster • Obikaka.
Categoría: Fanfiction |"One shot".
Género: BL-YAOI.
Estado: Terminada.
Fandom: Naruto High School.
Personajes:
Kakashi Hatake.
Obito Uchiha.
Rin Nohara.
Sasori Akasuna.
Konan.
Akatsuki.
Etiquetas:
#Obikaka #BL #Oneshot #Obirin #Sasokaka #Konakaka #Sasokonakaka #Friendship #Amor_unilateral #Estudiantes #Comedia #Homofobia #Drama #CrisHLópez
Parejas: Ninguna confirmada.
Autor: Cris H López.
Aclaraciones:
• AU: Konoha High School.
• Amor unilateral.
• Estudiantes de secundaria.
• Inspirado: Heather - Conan Gray.
• Leve comedia.
Advertencias:
× Obirin.
× Homofobia.
× Drama.
× ¿Sasokaka?
Primera parte: perspectiva K.
Poliéster • Obikaka.
Haré una segunda parte, pero no será Obikaka. También, quizás una tercera, no hay confirmación aún.
『Kakashi Hatake』
Desde que lo conocía había llamado mi atención su perseverancia al seguir sus sueños, y aunque al principio chocaron nuestras personalidades con el tiempo llevamos una amistad.
Al ingresar a la secundaria los sentimientos que fui desarrollando por Obito incrementaron y ya no lo fui viendo como un amigo si no algo más haya de una simple amistad.
En principio ese nerviosismo y ansiedad por él me aterro.
Al ser mi primer enamoramiento mi padre me explico, cuando falte un día a clases, al respecto de ese sentimiento.
Enamorado de mi amigo, eso fue lo que me dio a entender su charla y eso me puso aún más nervioso.
"No todos lo aceptan porque están acostumbrados a parejas de hombre y mujer,pero amor es amor, si lo amas no hay problema" fueron sus palabras para tranquilizarme.
Sus palabras no resultaron del todo ya que para mí igual era extraño amar a un hombre pero no uno cualquiera sino mi amigo.
Antes consideraba que estaba un tanto mal amar a sus amigos o amigas pues sea quien fuera la mayoría no serían correspondidxs, en una relación de amistad se buscaba eso, un apoyo similar a la fraternidad y no otra cosa. Pero sabía que era inevitable que en varios casos pasará, incluyendo el mío.
Con los días me fui acostumbrando más rápido de lo que espere a ese amor hasta el punto de ser me tranquilizante y hasta reconfortante por mucho que me pusiera ansioso antes de verlo o nervioso cuando lo tenía a un lado.
Incluso en ocasiones cuando a lo lejos él estaba, mis labios un suspiro soltaban y se desarrollaban junto al sentir del torbellino de emociones que en mi fantasía me encerraban.
Sentimientos que me acompañaban desde mi infancia hasta justo como ahora yo estaba viéndolo a la distancia que nos separaba, mientras Obito disfrutaba jugando aquel partido de fútbol que tanto le encantaba.
—¿Kakashi, me estas escuchando?
La voz grave a mi lado sonó un tanto fastidiada causando que mi ensoñación se esfumara. Girando mi rostro a mi izquierda, pude ver a Sasori Akasuna. Tenia el seño fruncido pero se notó cansado y al notar qué lo veía alejo sus malestares a un costado. Yo sonreí apenado, desviando mi mirada a otro lado, estaba avergonzado.
Él negó y suspiro divertido para regalarme una sonrisa.
—¿Qué haré contigo Kashi?— suspira junto a su pregunta.
—¿No molestarte conmigo?— solté devuelta ladeando un poco mi cuerpo en su dirección mientras lo veía entusiasmado.
—Eres lo suficientemente tierno como para no enojarme contigo.
Dejando Sasori esas palabras chasqueo la lengua bajando brevemente su mirada, cuando la levantó me miro con un sonrojo avergonzado al ver qué seguía en la misma pose con una expresión enternecida. Sin aguantarme reí.
—Aww Sasori-kun si me quiere.
—Tranquilo no te emociones.— chito desviando su mirada.
Yo volví a reír ya que me era divertido avergonzarlo y hacer que parezca una completa manzana o luzca como un completo tomate.
Una voz que no esperaba hizo que mi corazón se acelerará.
—¡Oí, Kakashi!
Girando a ver nuevamente al campo, en medio de la cancha con pasto sintético Obito gritaba mientras a mí me miraba. Parecía que habían cometido falta y lo habían elegido para dar una goleada. Su sonrisa hizo que mis mejillas se calentaran y mi corazón retumbara.
—¡Este gol va por ti!
Dejando esas palabras él corrió y al balón pateó con tanta desdicha que al portero paso y al equipo naranja que conformaba Obito celebrò.
—¡Tomen eso, tenemos de nuestro lado un amuleto de la suerte!— grito Obito apuntándome mientras veía con rivalidad al resto del equipo azul contra quienes jugaba.
Mis mejillas y orejas no podían estar más rojas por la situación, sintiendo los boulevares haciendo estragos en mi interior.
—Aveces siento que son novios...
—¡Sasori-sempai!— chille entre dientes, tratando de que dejara de verme con burla mientras el reía por mi infante actuar.
—Mira quien es el avergonzado ahora..— soltó entre su risa. —Seguro que su amor perdurará.
—¡Oye ya!
Pese a ser broma, sus palabras fueron erróneas y la fallida predicción causaría que me hundiera en las penumbras.
Diciembre ya estaba llegando y el frío ya hacia azotando Japón. El clima aún era cambiante aveces y yo caí en su engañosa trampa, ya que pensando que haría calor no traje más que mi uniforme. Fue el frío el cual impredecible llegó a mitad de media clase y el viento me envolvió.
Caminaba por los pasillos de la escuela hacia mi casillero pero me detuve a la mitad de mi destino al estornudar, abrazándome y sacudiéndose un poco por sentir el escalofrío que luego le siguió.
—¿Estás bien Kakashi?
La voz de Obito hizo que me exaltara y girara hacia su dirección, antes que pudiera responder otro estornudo solté. Él se acerco a mi y me vio con reproche antes de regañarme.
—Hace frío, ¿Porqué no traes suéter?
Lo mire apenado y acomodando mi barbijo le sonreía con ojitos, llevando mi mano a mi nuca.
—Lo olvide.
—¿Olvidaste que haría frío o no sabías que haría frío?— interrogó viéndome burlón.
—Pft, cállate.— bufé bajando mi mirada sonrojado.
Al sentir algo envolverme la levanté y fui consiente que Obito se había quitado su abrigo para envolverme con el.
—Soy más grande que tú así que te cubrirá bien.
Me sonrió feliz y se separa tan solo un poco para poder quitar su bufanda roja y envolverla en mi cuello, no sin antes quitar mi barbijo.
Su acción no hizo más que sonrojarme.
—Apesar de que te quede muy bien a la otra trae un suéter por si las dudas, no quiero perder a mi amuleto de la suerte.— decía mientras me acomodaba la bufanda para poder cubrir lo que acostumbro ocultar de mi rostro.
—Esta bien... ¿Qué hay de ti? Si te enfermas no podrás jugar.— formule para tratar de bajar mi rubor mientras me ponía su abrigo. Al verme note que el abrigo si estaba grande y llegaba hasta mis rodillas, eso me dio un poco de envidia hacia Obito al saber que a él la pubertad le vio bien pues a él le llegaba su saco más arriba del medio de su muslo.
—¡No te preocupes por mí bakashi! Tengo un fuerte sistema inmunológico igual que mis defensas.— Alardeo orgulloso y reí.
Juntos empezamos a caminar y a hablar, cuando llegamos a mi casillero saque lo que necesitaba para la siguiente clase y juntos volvimos al salón.
Cuando el toque de la campana se dio todos se fueron a sentar a sus lugares a esperar al profesor. Al momento de su ingreso vimos curiosos a la chica que lo acompañaba. Debía admitir que era linda y pulcra, pero no para llamar mi atención.
—Buenos días chicos.
—Buen día Minato sensei.— saludamos juntos todos.
—Hoy tenemos a una nueva compañera que se integrará al grupo.— enunció con su clásica sonrisa. Eso me sorprendió al igual que a todos, pues era casi fin del primer semestre. —Presentate, di algo que te guste, lo que te disguste y tu sueño para el futuro.
Note que la chica al ser el centro de atención se puso algo nerviosa, pero ella le sonrió devuelta al maestro una vez este la veía para posteriormente vernos y hablar.
—Un placer, soy Nohara Rin, acabo de mudarme aquí con mi familia. Me gusta ayudar a los demás así que si puedo hacerlo los ayudaré. Lo que me disgusta son los conflictos y cualquier tipo de peleas. Me encanta la medicina así que me gustaría graduarme para ser una doctora.
Yo sonreí al ver que teníamos la medicina como algo en común al igual que el apoyar al resto para lograr sus metas, por lo que podríamos ser muy buenos amigos y la ayudaría a qué se adaptará para que no se sintiera incómoda.
Mientras que el profesor le daba la instrucción a Nohara para que se sentará frente a Obito y yo, el suspiro que proviene de mi costado hace que gire a ver a Obito.
—Es linda, ¡Seguro seremos grandes amigos!
Reí un poco por su actitud pero tuve que asentir estando de acuerdo. Igual lo creía, aunque hubo algo en su mirada que me incómodo.
Desde ese día ambos nos juntamos con Rin para que se sintiera a gusto en la escuela y con forme pasaban los días una amistad floreció entre los tres aunque igualmente cada uno tenía otro grupo de amigos para pasar el rato.
Los días, semanas y meses pasaron y otra cosa paso. Algo que anhelaba recibir de Obito Rin lo recibió y pronto la distancia entre nosotros él marco.
Ese día cómo era habitual, me encontraba en el partido de fútbol que tenía Obito, acompañado ya no solo de Sasori sinó también de Konan, una amigable chica que entró en el grupo de Sasori y que se integró a mi pequeño grupo de amistades.
Ya siendo costumbre, Sasori me molestaba con Obito al yo estarlo admirando entusiasta. Konan simplemente reía por nuestras ocurrencias, a la vez que se unía a las burlas de vez en cuando.
De un momento a otro escuché algo que antes a mí corazón hacia bailar y mil estragos causarme. Algo que por primera vez hizo que mi corazón doliera y mi pecho afligido se oprimiera.
—¡Rin, este gol te lo dedico a ti!
Lo que antes me dedicaba y con lo que conformaba a partir de ese día perdía, pero no iba a ser la primera vez que lo haría.
—¡Gool para el equipo naranja!— alardean entusiastas ese equipo.
—¡Eso Obito-kun!— escuché a Rin gritar en la zona más baja de las gradas en las que estábamos sentados. Al girar a verla la vi junto a Kurenai y Anko.
—¡El amuleto de la suerte más hermosa de Obito nos llevará a la gloria!— grito Genma.
Pude ver cómo algunos de sus compañeros empezaban a bromear sobre una posible relación entre ambos, cosa que en trance me dejara.
—¿Estás bien Kakashi-kun?— inquirió Konan a mi costado derecho.
Gire a verla y note que Sasori de su otro lado me veía igual de preocupado. Solo pude sonreír bajo mi mascarilla de una forma tensa que posiblemente no notarían.
—Sí, ¿Porqué no estaría bien...?
Note que se vieron no muy convencidos y sabía que no me creían, pero también sabia que no iban a hurgar más en el tema.
Al final estuve en lo cierto y ellos suspirando y asintieron para girar a ver el partido. Los imite y fingí el estado en el que estaba momentos atrás ya que sentía sus pesadas miradas en mi persona parar.
El dolor en mi pecho no podía ser más abundante, el respirar el aroma natural que emanaba la bufanda que aún conservaba de Obito y la que aún portaba su olor solo hizo que mi pecho pareciera arder con hervor. Un sentimiento nada agradable.
Frente a mi se estaba desarrollando una conversación en la cuál solo sobraba mi presencia.
Anteriormente Obito y yo caminábamos a la salida de la escuela para irnos a casa cuando nos topamos con Rin. Al hacerlo había visto el destello de los ojos de Obito, un brillo que nunca había visto en su mirada y que hubiera deseado ser la causa de ella. Eso solo había causado el inicio de mi dolor.
Ese día hacía frío y como el caballero que era Obito le dio su suéter pues ella no había llevado el suyo. Pero eso no fue lo que me dolió, lo que me causo un peor dolor fue el beso accidental que se dieron al ella querer agradecerle con un beso en la mejilla y lo nervioso y ruborizado que se pudo él al recibirlo.
Ambos actuaron nerviosos pero rápidamente lo dejaron pasar y... simplemente pase a ser irrelevante en su plática, sentí el picor de mis ojos al ver qué al final me ignoraron y siguieron en su burbuja para retirarse del sitio.
Con forme se alejan, la misma mirada que tenía Obito de antes no se esfumó y veía con sumo anheló a Rin.
Una mirada que yo ya conocía y que ella la tuviera me destruía.
Lo que yo tanto soñé alguien más lo obtenía y con ello a mi corazón rompía. Inevitablemente mis lágrimas salían saladas y adoloridas destellan mi agonía.
El amor que yo espere esperanzado una vez tener por él ella ya lo había conseguido. Aquel dolor solo incremento al saber quién me lo había arrebatado, si alguna vez fue mío.
No todos los amores son correspondidos y mis propios ideales a mí se me regresaban. Sabía que la relación entre amigos y un amorío era tema delicado pero en ellos podía notar un correspondido sentimiento.
Intuitivamente me empecé a odiar por el sentir envidioso que Rin me empezó a causar. Ella era un ángel a quien no debía envidiar, una gran amiga a la cuál tengo que apreciar. Aún así no podía dejar de sentir ese pequeño sentimiento que me hacía desear ser ella o que nunca hubiera aparecido en nuestras vidas. Aunque.... Si ella nunca hubiera entrado a nuestras vidas... ¿Obito me amaría?
Las posibilidades de ser una negativa solo afligen aún más mi pobre corazón y que un sollozó se escabulló de mis labios.
No tenia oportunidad, nunca la tuve, porque ni siquiera existió una.
—¿Kakashi..?
La voz de Sasori me exaltó y trate de limpiar mis lágrimas antes de voltear a encararlo y fingir estar bien, sin embargo él se adelantó y se colocó frente a mi mientras que yo fracasaba en mis intentos de detener las gotas saladas que salían de mis ojos.
Lo vi exaltarse y acurruca mi rostro en sus manos, evidenciando en su rostro aquella preocupación que tuvo al verme en este estado tan patético y miserable.
—¿Qué tienes, qué te pasó?
—Nada... Yo..
—¿Nada? Pero si estás llorando, dime qué te pasó. ¿Alguien te hizo algo? Puedo encargarme de esa persona si quieres.
—No fue nada...— insistí en que parara de preguntar, quería que el dolor no se valla a agraviar en mi.
El capto lo que quería decir y solo se resigno a callar, pero eso no lo privo de abrazarme y besar mi frente. Simplemente acepte su abrazo y me acurrucó entre su pecho queriendo apaciguar mi agonía.
La monotonia palpable en la relación que empecé a tener con Rin y Obito, pero no me importó porque lo último que quería era meterme en su evidente cercanía.
Aunque eso no evitaba que al verlos el dolor en mi interior se empezará a albergar. Sobre todo ahora, cuando confirmaba que Rin también amaba a Obito al compartir su paraguas al este olvidarlo.
En Japón no se compartían los paraguas pues era muy bien sabido respecto al tradicional concepto "ai ai gasa", donde se compartía el paraguas con la persona a la que querías ligar, ya que para todos era algo romántico y algo que podría significar que prontamente estarías con esa persona.
Verlos alejarse felices me hizo sentir miserable. Odiaba tenerle envidia a Rin y también el dolor que sentía con cada acción que los veía hacer juntos.
Quería olvidarlo..
Quería destruir esos sentimientos que desarrolle hacia Obito años atrás...
Solo queria que mi corazón dejara de doler..
Deseaba volver a esa época en la que solo éramos amigos... O cuando eso significaba él para mí.
Anhelaba no sentir celos hacia Rin, ella no lo merecía, era un ángel, una chica maravillosa... Ella era todo lo que no podía ser y que Obito merecía tener.
Esperaba que luego de estás vacaciones pudiera cumplir con mi objetivo, solo tenía que aguantar una semana para finalizar las clases y llegar a las vacaciones.
—¿Otra vez sin suéter Kakashi-kun?— Konan hablo a mi lado.
Gire a verla y pude ver qué se acercaba luego de separarse de su compañero Deidara e Itachi, viniendo junto a Sasori. Al verlos verme preocupados me desconcertó.
—No, pensé que hoy igual haría calor..— suspiré en respuesta. —¿Ocurre algo?— interrogue ladeando mi cabeza a un lado ante su actuar.
—¿Porqué Lloras?
No tuve tiempo de pensar en la pregunta de Konan cuando ya la tenía limpiando las saladas lágrimas que no me había dado cuenta que solté. Bufé por lo bajó y la ayude.
—No me di cuenta, creo que la lluvia me volvió nostálgico...— respondí. En parte era cierto ya que recordaba los momentos que Obito y yo pasamos bajo la lluvia.
—Kakashi, queremos ayudarte, no tienes que fingir estar bien. Si no nos dices no podremos apoyarte.— musitó Sasori, se notaba cansado.
Entendía su actitud, lo había agobiado mucho con mi estado abatido que seguro ya estaba arto de verme así en esos días. Solo suspiré y los vi con una sonrisa.
—Ya se que me quieren ayudar pero esto es algo que tengo que afrontar solo.. no los quiero agobiar más con mis problemas.
Antes que pudiera desviar mi rostro Konan lo sostuvo y me vio de forma severa.
—Nos agobia más no poder ayudarte. Nos sentimos impotentes al no poderte auxiliar.— informa con un puchero. —Sabemos que estás así por Rin y Obito, se que no podemos interferir fácilmente en los sentimientos pero queremos ayudarte al menos a distraerte y olvidarlo a él. Caminar junto a ti en ese procedimiento ¡Somos tus amigos y estamos para apoyarte!
Sus palabras solo me hicieron sentir fatal y egoísta al querer apartarlos de eso. El dolor me había segado que incluso había perdido el sentido de la amistad.
Los mire arrepentido y ellos solo sonrieron al saber que quería expresar.
—Por cierto... ¿Y tú paraguas?— interrogó de nueva cuenta Konan.
Mi rostro se tiño de rubí por lo que desvíe mi mirada avergonzado.
—Era evidente que lo olvido Konan, si olvidó su suéter eso igual.— ríe Sasori un tanto divertido.
—No te burles Sasori-sempai, las noticias mintieron al decir que no habría lluvia...— murmuré cruzando me de brazos. —Pero no está lloviendo mucho, puedo correr a la parada de autobús.
Al finalizar de decir eso fuera del instituto escuchamos el relámpago seguido de un sonoro trueno, haciendo que viéramos las afueras del edificio y viéramos como llovía a cántaros. Sentí sus miradas incrédulas en mi y bufé.
—Retiro lo dicho... Será mejor quedarme hoy aquí, hay calefacción y puedo tomar algunas colchas del gimnasio como comer de las máquinas expendedoras.
Otro trueno resonó para mí desgracia y las luces se apagaron de pronto. Vimos está ves una de ellas en el techo.
—¡Ay por favor!— grite fastidiado. Esta semana no me había ido nada bien y esto solo colma mi humor.
Konan se carcajea a mi lado por lo que voltee a verla enfadado por mi desgraciada situación y note a su lado que Sasori hacia lo posible por no seguirle el paso.
—No es gracioso.— musitó algo enfadado por la situación.
—Ven aquí.— Akasuna me pidió en una seña, pero al contrario de ser quien se acerque al otro él lo hizo.
Vi que se quitó uno de los suéteres que tenía y me pidió que me lo colocará, algo que hice ya que sabía las consecuencias de no hacer algo que me piden ese dúo. Posteriormente él me colocó la capucha de este y Konan río nuevamente al verme. Sabía que debía verme pésimo, ambos eran mayores a mi y por ende más altos por lo que la chamarra que le llegaba a Sasori a las rodillas, a mí me llegaba a un cuarto de la pantorrilla. Con el gorro puesto debía parecer una oruga, solo faltaba que en vez de negro fuera amarillo.
Aunque contrario a como me veía, el calor de Sasori aún calentaba la chamarra y era satisfactorio a sentirme helado. Pero aún así me disgustaba sentirme pequeño en sus ropas y sobre todo no poder ver ya que la bufanda y gorro taparon completamente mi visión.
—Vamos.— dijo Sasori.
Sentí que me tomo de la mano y jalo hacia la afuera mientras Konan nos seguía tratando de calmar su descarada risa.
—Espera...— inquiero deteniendo mi pasó mientras levanté el gorro y lo acomode para verlos.
—Tranquilo, si llevas eso sobre tu cabeza no sabrán que eres tú.— me tranquilizó Akasuna.
Los vi con duda pero Konan dijo que se adelantaría para que no sospechen de que era él y poder seguir con la cuota para posteriormente hacer lo que dijo.
Viendo que se alejo Sasori me miro con una interrogante y solo bufé haciendo un mojin para empezar a caminar a su lado. Para mí suerte ese día tocó deportes y tanto las chicas como chicos llevaron el pantalón del uniforme deportivo por lo que no sería raro que me vieran con el pantalón y tenis, por lo que aquellos que nos veían o veían a Sasori asombrados no podrían sospechar y conseguir mi identidad.
Al llegar a la parada me sentí nervioso. No solo estaba Konan ahí, Obito y Rin junto a varios estudiantes más hacían en la parada. Parecía que aún no llegaba el autobús por la lluvia.
Para disimular nuestra presencia al llegar junto a Sasori y evitar problemas con Obito y Rin al vernos con sorpresa, se acerco a ambos fingiendo sorpresa.
—Sasori.. ¿Quién es.. ella? Pensé que vendrías con Kakashi.
—Ah, sí, su papá fue por él y me encontré con.. Katsuma, Keigo Katsuma, es la chica de la que te hablé.— siguió la corriente él tardando en ponerme un nombre que seguro nadie reconocería de los presentes aunque no todos nos veían.
Para seguirles el juego la saludé con la mano aliviado de ver qué Obito y Rin desviaban su atención. Juntos nos fuimos a sentar a un sitió y Konan fingió hablar conmigo cosas de chicas y a decir verdad si me interesó el tema del ballet ya que no sabía que se había unido al club de ello que se formó en la escuela. A pesar de no hablar en tono alto, vi que Konan sonrió al escuchar mis murmuros de interés.
A mitad de nuestra charla estaba algo tensó pues sentía que Rin y Obito me miraba curiosos de vez en cuando, y inevitablemente me dolió el pecho al ver qué hablaban a gusto entre ellos sintiéndome estresado al no descifrar de que ya que me era indescifrable ver sus facciones y/o hacerlo al voltear a verme. Pensé que se iban a acercar para hablar pero no fue así para mí alivio, pero para mí lamento quienes lo hicieron fueron Hidan y Deidara compañeros de Konan y Sasori.
—¡Ah así que tú eres quien pone como bobo a Sasori jaja!— alardeo Hidan.
Aquello me confundió y vi hacia Sasori, quien se vio fastidiado y algo nervioso.
—Veo que no lo sabes. Pues te explicó pequeña, Sasori te ama y no ha dejado de fantasear contigo, que llegarás con él haciendo ai ai gasa lo confirma. Y yo que pensé que era el pequeño houkai, Kakashi.— Deidara dice divertido pero lo último lo dice apenado. Quedé sorprendido por eso último. —¿Son novios no? Dudo que si hacen eso no lo sean ya.
Toda impresión anterior desaparece, poniendo mi cuerpo rígido al sentir que me acerco a él y la capucha se movió callendo de poco a poco. Gire a ver nervioso a Sasori y a Konan, pero fue Akasuna quien actuó rápidamente y nos separó para abrazarme.
—Sí, somos novios, así que paren de una vez ¿Quieren?— enunció.
Pude escuchar los jadeos sorprendidos y yo lo entendía, Sasori nunca había mostrado interés por alguien aún si tenia a chicas y muy pocos chicos siguiéndolo a todos lados, está revelación podría ser una salida de nuestra cuota y de su infierno por sus fans girls al tener a varias escuchando la conversación. Casi de inmediato pidieron—exigieron pruebas ya que era irreal.
Para mí igual lo sería en su lugar, pero también la duda de lo que dijo Deidara me dejó en las mismas.
¿Sasori-sempai gusta de alguien?— pensé asombrado pues no lo sabía. Quizás si me había perdido de algo esos días de distancia que impuse con ellos días atrás. Aunque quede algo desconcertado ante la conclusión que ellos llegaron en mi relación con Sasori.
—¡Dense un besó!
La proclamación de Obito me saco de mi shock y lo vi vernos al igual que la mayoría.
—¿Porqué les tendría que provar que es mi novia?— Sasori inquirió evidentemente fastidiado.
—Te dire porque..— hablo Obito poniéndose al frente de todos. —No quiero que le pegues tus cosas a Kakashi, si eres novio de una chica me libro de toda tu mierda, pero aún así le pegaras tus gustos.
Eso causo confusión y asombro en mi ya que nunca lo vi así de molesto con un sempai o hablar descortés y grosero, pero vi que varios entendían de lo que hablaba al igual que Konan, parecía ser él único fuera de ello y me estreso un poco.
—¿Qué quieres decir Uchiha?— le encargó Konan.
—¿Enserio lo preguntas? Tú eres su amiga, seguro eres igual de homosexual.— hablo con incomodidad y ¿Disgustó?.
Con eso lo comprendí pero el dolor en mi pecho apareció e incrementó. Lo vi desconcertado, desde que lo conozco nunca vi que le molestará el tema, escucharlo solo hizo que notará que habían cosas que no conocía de él.
—Yo no me pongo etiquetas de eso y si me llegase a enamorar de una chica o chico eso no me importaría, no me pongo restricciones en nada y mucho menos en algo tan normal e inexorable como enamorarse.— le respondió Sasori poniendo a Konan detrás suyo y a mi costado.
—Obito-kun, cálmate.— trato de intervenir Yahiko.
—No quiero que se acerquen a Kakashi, no quiero que le peguen sus horribles gustos.— gruñó ignorando a Sempai.
—¡Obito!— escuché a Rin reclamar de fondo.
Luego de ello escuché pelear a Konan, Sasori y Obito verbalmente, yo ya no escuchaba solo escuchando los insultos de fondo que soltaba Obito con repulsión. Me costaba creer que él fuera el chico del que me enamoré, y si bien uno nunca llega a conocer a una persona bien nunca pensé que fuera el caso entre nosotros, el cual fue mi error.
—¡Son personas horribles! ¿Cómo pueden estar de acuerdo en que personas del mismo sexo se amén?— gruñía Obito en la discusión.
Rin lo sostenía junto a Yahiko, Deidara y Nagato, mientras Konan era retenida por Anko y unas dos chicas más al ser los que parecían querer agarrarse a golpes.
Sasori solo era sostenido por el hombro por Itachi y un chico más de su grado escolar.
Aún si parecía ser más maduro, sentía su cuerpo temblar de rabia al estar chocando nuestros hombros. En cambio de Konan y Obito, Sasori habló detonando un poco su mal humor suprimido.
—¿Qué problema tienes con esas personas? Si tú fueras así..
—¡Yo nunca sería un maldito homosexual como tú!— le interrumpió Obito. —¡No soy ni seré parte de su asqueroso club de raritos anormales! Y no dejaré que le peguen sus asquerosas cosas a Kakashi así que más vale se alejen de él.
—¡Tranquilo Obito, Sasori-sempai sea o no eso no te debe importar, además esa chica es su novia!— intervenía Rin, viéndome.
Iba a asentir queriendo evitar agrandar las cosas pero vi que Obito me vio incrédulo antes de hablar dejándome mudó.
—¿Ella? Pero si lo más seguro es que sea un chico que solo tiene ese buso del idiota para que nadie sospeche que son homosexuales.
—¡Ey Obito basta!— trataban de calmarlo Asuma. —No puedes obligar que se alejen de Kakashi porque él tiene esa desición, tampoco es que la homosexualidad fuera una enfermedad mala o un virus que se te pega como si nada, si Kakashi fuera o no homos...
—¡Él no es así, lo conozco y se que no sería un maldito y enfermo..
No pude más y al igual que hizo con Asuma lo interrumpí pero no fue verbalmente ya que aquello no funcionaba.
¡Plas!
Vi a todos enmudecer al verme abofetear a Obito. Había usado todas mis fuerzas como para hacer que callera a un charco de agua fuera del techado de la parada. Seguro dejaría marca.
Antes que se estabilizará me subí sobre él y lo volví a abofetear nuevamente.
—¡Eres un idiota! Pensé que te conocía pero ni siquiera sabía que te disgustaba eso, esto solo me da a entender que nunca llegas a conocer realmente a alguien ¡Así que no hables como si me conocieras idiota!— grite con enfado.
Lo amaba, aún lo hacía, pero no solo me insultaba también a aquellos que querían igualdad, insulto a Konan y Sasori sin saber si eran de ese grupo de personas o no. Podría estar enamorado de él pero no permitiría que me pisoteara o al resto, el cariño se había transformado en dolor y me odiaba el amarlo tanto que no se me permitía odiarlo.
Pude ver qué me veía asombrado, claramente no espero que fuera yo al igual que seguramente el restó, pero poco me importo y lo agite bruscamente. Me detuve al sentir como el agua de lluvia ya escurría de mi cabello, mojando a ambos al estar fuera del techado. La capucha de la chamarra había caído cuando salte contra Obito. Solo lo ignore y seguí hablando.
—¿Te disgusta mucho interactuar con personas así? ¡Muy bien entonces no te acerques a mí tampoco! No valla a ser que te pase mi asquerosa "homosexualidad" porque seguro fui yo quien se lo paso a Konan y Sasori.
Dejando esas palabras me levanté y acerque a Sasori, sentía todas las miradas sobre mí aún en trance por la impresión la cuál seguro incremento al jalar a Akasuna hacia mí y besarlo.
Sentía que lo traicionaba al besar a nuestro sempai pero lo tenía que superar para no salir lastimado, tenía que intentarlo con alguien más y si bien ese alguien no sería Sasori quería dejar en claro el punto de la discusión.
Grande fue mi sorpresa que Sasori me tomo de la cintura aceptando mi acción y profundizó el besó.
Me sonroje avergonzado cuando nos separamos del beso escuchando a este resonar, pero antes de murmurar una disculpa fui separado de él y sostenido de los hombros por Obito.
—¡No tú..! No eres así yo te conozco y..
—Las personas cambian, tu eres ejemplo de ello.— solté serio y no me inmute al ver su sorpresa. —Yo igual pensé conocerte y mira nada más como me viniste a decepcionar. Nunca habías mostrado este comportamiento y menos interés respecto a este tema ¿Porque ahora sí?
Dejando esas palabras me separé de su agarre y jale a Konan y Sasori de los brazos, quienes abrieron sus paraguas y comenzamos a alejarnos. Me sentía más relajado pero me detuve al sentir aún algo que me ataba y sabía que era por lo que gire a ver a Obito estar estupefacto aun. Inhale y me relaje al distinguir el petricor en el aire, dándome valor para continuar.
—Las personas cambian Obito, ¿Sabes porqué yo me volví así?— sin importarme las lágrimas que cristalizaron mis ojos y la sorpresa de los que veían, hablé. —Porque tuve el error de enamorarme de un amigo, verte a ti más haya de una amistad, amarte a ti... pero ahora se que ame y amo a la persona equivocada.
Con ello me deje guiar por Sasori al ser quien tomara mi mano y nos alejará mientras el paraguas nos cubría de la ya calmada lluvía.
No mire atrás, si quería avanzar no tenía que hacerlo aún si Rin gritó algo que ya no logré alcanzar a escuchar con claridad y que no importaba ya que seguro solo fue mi nombre en un vago intento de detenerme por lo que le reste importancia.
Pese a querer mostrar fortaleza las lágrimas ya bajaban y humedecen mis mejillas, al igual que sentía los espasmos estar más presentes ante el dolor que sentía por las palabras de Obito que aún calaban en mi interior.
Aparentemente Sasori noto mi estado ya que se había detenido causando que lo imite al tener nuestras manos juntas. Al girar a verlo con lo que me encontré fue un abrazo el cual gustoso acepte.
—Lo hiciste bien, Kakashi.
Suspiré tembloroso, afirmando el abrazo.