La Hora Roja

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El cielo se tiño de rojo. El caos invadió el mundo. Y al final lo único que nos que...

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Ongoing
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1
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n/a
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18+

Capítulo 1

5:00 AM/ Lunes

¿Quién no odiaba los lunes en la mañana? El frío iba subiendo por tu cuerpo hasta que sentías ese escalofrío. Levantarte era una odisea. Sabía que no podía llegar tarde; la ansiedad por no llegar a tiempo. Decidí levantarme, pero por alguna razón cuando estuve de pie en medio de mi habitación, sentí que algo no estaba bien. Era un sentimiento extraño,como si algo no estuviera en su lugar, algo no era normal esta mañana.

Algo era diferente estaba claro. No era el hecho de que mi alarma no había sonado y de seguro iba tarde,ni el movimiento en el piso de abajo. Tampoco era la sombra proyectada desde mi ventana, ni la luz roja que atravesaba las cortinas y lo más extraño tampoco había salido el sol. Era esa luz roja, como la sangre, que surgía en mi habitación, un presagio desconocido.

Escuché pasos subiendo las escaleras y mi puerta se abrió de golpe. Por alguna razón, no podía moverme, estaba paralizada por el miedo o era el simple miedo de saber que estaba proyectando esa sombra.

Cuando escuché el golpear mi puerta contra la pared, se rompió ese tipo de parálisis y vi a mi madre correr hacia mí, cuando llego donde yo estaba me empezó gritar desesperada diciendo —¡Muévete, tenemos que bajar hacia el sótano, antes de que entren, ya empezó la hora roja!

La hora roja, la maldita hora roja. No era la primera vez que escuchaba sobre ella, pero sabía que no era algo bueno. Nos dirigimos al sótano,saltando escalones casi al llegar a ellos. Al alcanzar la puerta del sótano, escuchamos cómo la ventana de mi cuarto era destrozada. Mi madre abrió la puerta del sótano y entró primero, seguida por mí, mientras esa cosa comenzaba a correr por el piso de arriba.Mi madre cerró la puerta tras de mí

Qué forma de despertar—comento mi madre, agitada.

Mamá, ¿qué está pasando? ¿Cómo que hora roja?— mi madre me miró, no sabía cómo describir su expresión y eso no era bueno.

Yo tampoco sé qué está pasando, me levanté esta mañana cuando vi mi celular me llegó una alarma de que la hora roja empezaría— eso era una respuesta porque de dónde había escuchado esa palabra antes pero en donde, claro en clase de historia.

La primera aparición de la hora roja, todos los acontecimientos que marcan a este mundo van a la historia como la pandemia de 2020, como ocho años después se empezaron a reportar rupturas o acontecimientos paranormales como seres que parecían sombras o humanoides pero eso solo fue el comienzo o los vestigios que acontecían a la hora roja; al final nadie estuvo preparado muchos murieron esa hora que el cielo se volvió rojo nadie puede explicar el porqué, mucho creyeron que era un castigo de Dios, otros decían que era una conspiración del gobierno, se empezó a debatir de donde salió como ocurrir muchas explicaciones pero al final todos coincidieron en algo nadie estaba a salvo cuando empezaba la hora roja, por eso es que en todo el mundo se tomaron precauciones, todos los países se unieron y crearon la Organización de Contención de Rupturas o para abreviar la OCR y esta creo el sistema de alarma mundial de la hora roja o como ellos le llamaban la noche de la ruptura.

Como nos había contado el profesor de historia la noche de la ruptura cuando apareció por primera vez solo dura una hora esos 7 días fue caos total pero lo que más destacaba de estos acontecimientos no eran las criaturas que salían en la hora roja, no, sino el comportamiento del ser humano ante lo desconocido o mejor dicho como su cuerpo activaba su instinto de supervivencia era único el cómo podíamos llegar realizar cualquier cosa con tal de sobrevivir; después de esos 7 días se presentó una segunda vez a finales del año y como apareció sin explicación de la misma forma se fue, con eso termino la clase de historia.

Escuche como algo caminaba por el piso principal (primer piso)-Mamá que vamos hacer ¿Qué pasa si esas cosas llegan a entrar? - ella parecía que estaba buscando las palabras correctas, mamá también tenía miedo, pero me respondió calmada —No van entrar, la puerta esta reforzada y es muy pesada, sé que tienes miedo, pero solo es una forma en la cual tu cuerpo expresa que quiere sobrevivir y que no harás nada tonto- en algún punto de nuestra conversación se empezó a escuchar como rasguñaban y golpeaban la puerta cada vez más fuerte —Tranquila, solo están probando la puerta…— no sé si eso era reconfortante —Qué buena respuesta mamá


5:15 AM/ Lunes

Esto era aburrido ¿Cuánto faltaba para que esto terminara, empecé a vagar con la mirada por todo el sótano teníamos muchas cosas aquí, alcancé a divisar una caja que decir recuerdos de boda, esa caja tenía recuerdos hermosos y dolorosos desvié mi mirada —Cariño puedes buscar si en las cajas de allá si hay mantas, no creo que esto dure más que una hora— mire como señalaba con sus ojos el montón de cajas polvorientas en el lado derecho del sótano, al estar más cerca de las cajas mire una que decía RECUERDOS DE BODA esa caja contenía los recuerdos buenos, hermosos y dolorosos de la relación de mis padres,era demasiado ver esa caja aparte la mirada en la otra caja que decía UNIVERSIDAD (No tocar) decidí que era mejor saltarme esa caja también cuando vi la siguiente caja empecé abrir la caja pero no había nada — Mamá para que quieres las mantas— mi mamá solamente soltó un suspiro — Para usarla como vestido —

—Mamá — negué con la cabeza — Cariño ¿Dónde crees que nos vamos a sentar? — la mire y después mire el suelo — En el suelo — mi mamá me miró levantando una ceja — Hija no sabes hace cuanto no bajo aquí a limpiar— algo me dice que en mucho tiempo no baja aquí — Solo decía

Seguí buscando entre las cajas hasta que encontré las dichosas mantas en una de las cajas más pegadas en el rincón —Mamá las encontré

Bien hay que ponernos cómodas

No sabía cómo describir los sonidos que emitían esas cosas, eran como si esas cosas intentan imitar algo vivo, esos sonidos causaban una sensación de miedo por todo mi cuerpo, se seguían escuchando cómo destrozaban la sala.


5:25 AM/Lunes

Era tan silencioso, tan tranquilo y eso no era bueno

Porque esta tan tranquilo, tal vez se fueron o mejor aún ya terminó— me levanté dirigiéndome a la puerta— NO— al momento de llegar — No, están en silencio porque quieren que te confíes y salgas —

Espera y escucha— apoyo mi oreja a la puerta, esperando a escuchar algo o tal vez nada y poder tener razón a que todo había terminado pero la vida no siempre es lo que quieres, unos pasos se acercan a la puerta estos siendo un intento fallido de ser silenciosos hasta que paran cuando han llegado a la puerta.

Mi corazón estaba a mil, cuando tocaron la puerta de Pronto sentí como me apartaban de la puerta.

Ma— me tapó la boca antes de poder terminar, con una seña me dijo que me callara y escuchara.

Volvieron a tocar, tocar, tocar, tocar, tocar, tocar, tocar, tocar y tocar hasta que en un punto dejaron de tocar.Y empezaron los murmullos, eran abrumadores quería gritar, que se callaran, pero no podía. Sentía que la desesperación de gritar me retorcía desde el fondo de mi garganta hasta mi boca pero nada salía.

Las lágrimas de mi madre caían encima de mí también caí en cuenta que estaba llorando, porque ella estaba llorando, porque yo estaba llorando, era el simple hecho de no poder gritar ni emitir sonido alguno. Mamá cerró sus ojos con fuerza negando con la cabeza desesperadamente esto no era normal que estaba escuchando ella, que estaba percibir, su mano empezó apretar mi boca con tanta fuerza que creí que me quedaría sin aire. Los murmullos cesaron pero mamá no dejo de apretar su mano en mi boca hasta que me solté de su agarre y la mire.

MAMÁ, MAMÁ, mamá— solo cuando la agarre de sus hombres reaccionó —Disculpa

Mamá vamos a sentarnos– …………………………………………………………………………………………………..

Estaba apoyada en las piernas de mamá –Entonces significa que ya no iré a la escuela— ella volteo sus ojos y dijo —Tú que crees señorita— simplemente me puse a reír, causaba risa claro que no pero era mejor que estar callada, mamá también estaba riendo —Sabes que te amo, verdad— la miré expectante pero no volvió a decir nada — Mamá ¿Estás bien?— su mirada estaba en la puerta — Mamá — ella volvió su mirada así mi —En los próximos minutos o tal vez más no se, empezarás a escuchar voces llamando, por nada del mundo vayas a responder o hacerles caso, entendistes— la miré estupefacta –Dime si me entendistes— me agarro de los brazos con fuerza — Si entendí


5:47 AM/Lunes

Mamá vez no pasó nada. No voces ni nada por el estilo

Ella iba hablar cuando escuchó un susurro desde el otro lado de la puerta.

— Hola… — la mire, puso su dedo en sus labios rogando que guardara silencio.

–Hola, alguien— la voz continuó, haciendo hincapié en el silencio que llenaba la habitación.

—Necesito ayuda— nuevamente la voz se oyó, mi madre negó con la cabeza, como si supiera lo que vendría a continuación.

— POR FAVOR, necesito ayuda— La voz se volvió desesperada—¡NO QUIERO MORIR!– Tape mis oídos, no quería escuchar más, aún así las palabras retumbaban en mi mente, una y otra vez.

El silencio sepulcral se hizo presente una vez más tanto adentro como afuera de la habitación pero inevitablemente se rompió abruptamente por las desesperadas voces que venían del exterior. Pero de repente entre todas las voces desesperadas una hizo presencia, clara y distintiva, era Amanda.

En algún punto, dejé de taparme los oídos y empecé a escucharla. Una avalancha de recuerdos invadieron mi mente, su voz cálida empieza hacer eco en mis recuerdos, sus anécdotas, sus chistes malos que no tenían gracia pero eran parte de ella; ella era más que una simple amiga de mi madre, ella era nuestra familia. Su muerte marcó un antes y un después en nuestras vidas, y ahora, su voz se unía a las otras, pidiendo ayuda desesperadamente.

Las voces ya no les bastaba con atormentarnos con Amanda, al poco tiempo empezaron a rasguñar la puerta como si de animales salvajes se tratara, los llantos se volvieron más desgarradores, Amanda gritaba y suplicaba que la ayudemos para que pare el dolor.

—¡ABRAN LA PUERTA¡— su voz sonó totalmente rota de desesperación

Mamá movió sus manos a los oídos y dijo en forma de susurro:

Basta por favor— lo repetía una y otra vez, hasta que todas las voces fueron interrumpidas por la voz de Amanda gritando el nombre de mi madre.

—LIS — la voz de Amanda lloraba por mi madre —LIS ¿por qué no me ayudas? —

Mi mamá lloraba y yo no sabia que hacer. Nunca había pasado por una situación así.

—LIS, AYudaME— la voz de Amanda empezó a distorsionarse —LIS…—

—LIS ¿Por qué ya no me quieres?— la voz continuó, sonó más calmada al hablar — ¿Por qué…

Las acusaciones de Amanda se sentían tan pesadas, me sentí como si estuviera escuchando algo muy privado que no iba dirigido hacia mí, tanta carga emocional era sofocante y los sollozos de mi madre no hacían nada digeribles la situación de por sí. Mi madre con las manos cubriéndose aun los oídos, parecía paralizada por cada palabra que se escuchaba. La voz que alguna vez recordaba con calidez y amor, ahora se distorsionaba con cada palabra que emite, continuaba reprochaba en un tono de desesperación y

—Lis, ¿Por qué me abandonastes? Lo prefieres a él, ¿verdad? —La voz de Amanda ya no era la misma que se escuchó de un principio, había algo diferente, era sutil pero ahí estaba.

Me detuve a mirar a mamá, buscando alguna respuesta o señal de que hacer. Sus ojos llenos de lágrimas me transmitían culpa y angustia. La presencia de Amanda resultó ser un martirio y sus palabras tocaron viejas heridas que nunca sanaron en su totalidad.

Afuera de la puerta los golpes se hicieron más intensos y los gritos más desesperados. Pero algo no me dejaba de resonar en la cabeza: ¿Como era siquiera posible que la voz de Amanda estuviera del otro lado de esa puerta?

Decidí romper el silencio que se tragaba la habitación, en un susurro le dije:

Mamá, tenemos que hacer algo— mi voz tembló, ya no podía aguantar las súplicas, los sollozos y los gritos desgarradores.

Pero no podemos hacer nada— la mire no podía creer que ella me estuviera diciendo eso

No puedes decir eso, debe haber algo que podamos hacer como llamar a alguien, la policía o el cuerpo de contención de las rupturas pero hagamos algo— propuse, esperando tener una mínima esperanza de tener una salida sin arriesgarnos.

Me volteo a ver —Cariño, ya falta poco para que termine— hizo una pausa y suspiró, estaba cansada se reflejaba en su rostro. Empezó a buscar algo en su ropa cuando se detuvo y saco su celular, miro la pantalla y me mostró el celular, marcaba las 5:57 AM

Pero antes que pudiera decir algo la voz de Amanda y las de más voces resonaron nuevamente desde el otro lado de la puerta y ahora se escuchaban con un tono desgarrador y suplicante.

—¡Por favor, Lis!¡No me dejes aquí!¡Lis, ya no puedo soportarlo!¡LIS!—

El corazón se me puso a mil, sentía que en algún momento se me saldría del pecho. La voz de Amanda que era acompañada por las demás se empezaron a tornar y distorsionar en gemidos de dolor, en segundos la puerta se empezó a mover con fuerza, el sonido se volvió ensordecedor, en cualquier momento sentía que la puerta se caería y accederán al sótano esas cosas o lo que fuera que estuviera detrás de la puerta .

Cuando de la nada, todo paró de golpe, ya no había golpes ni llantos y ni Amanda, que ¡carajos! Que había pasado, en mis pensamientos no había lógica alguna, el shock o lo que fuese invade cada parte de mi, tantas preguntas y no puedo pronunciar ninguna.

Te dije ya faltaba poco para que terminara— Me mostro la pantalla del celular, marcaba las 6:00 en punto.

No sé si era mi rostro en shock o necesitaba romper el silencio opresivo que se formaba en la habitación

¿Qué hacemos ahora?— pregunté.

Mi madre simplemente me vio y sonrió cansada—Tenemos que esperar un poco más

Pero dijistes que termin— No termine de pronunciar palabra alguna cuando mamá me interrumpió

Tenemos que esperar a que la OCR entre a esta área— No entendía porque esperarlos no suponía que ya había terminado todo esto.

¿Porque?— Estaba ansiosa porque quería ir me dejar este sótano, esperaba que ya no nos teníamos que enfrentar a otra situación similar o una peor.

Por que no sabemos si hay rezagados— mire a mi madre con una cara de duda, no entendía rezagados —Lo que me refiero es que a veces hay algunas anomalías que pueden ser peligrosas


6:05 AM/Lunes

El tiempo parecía moverse lentamente mientras esperábamos en el sótano. No dejaba de pensar en lo que minutos antes había pasado y todos mis pensamientos se desviaban hacia Amanda y las otras voces que carajos habíamos escuchado. Me preguntaba si habían sido reales o si había sido una manifestación de la Hora Roja, una prueba más de su naturaleza feroz, atacante, misteriosa y sobre todo aterradora.

¿Crees que alguien vendrá por nosotras?—pregunté de repente, no sabía qué más hacer para que esta espera fuera menos agobiante.

Mi madre parecía pensativa intentando tener las palabras correctas— Espero que sí. La OCR debería de estar enterada de lo que está pasando en las diferentes áreas. Solo es cuestión de tiempo para que ellos vengan y verifique el área

Asentí, entendiendo la gravedad de la situación, al final solo era cuestión de tiempo. La OCR(Organización de Contención de Rupturas) era la única organización responsable de manejar la Hora Roja. Creada para proteger a la población durante este fenómeno, pero aún había dudas sobre su capacidad para responder y controlar esta situación llamada Hora Roja.

6:30 AM/Lunes

Por fin después de esta extenuante espera, escuchamos el sonido de pasos arriba en la casa. Mi madre y yo nos miramos con esperanza, ya no importará quien fuera si vecinos o quizás miembros de la OCR que venían a asegurar la zona.

¡HOLA!¡AQUI ESTAMOS!— gritamos, tratando de llamar su atención desde el sótano

Escuchamos como la puerta intentaba ser abierta, mi madre y yo subimos las escaleras con rapidez, al llegar a la puerta puse mi mano con cautela en la perilla mientras mi madre sacaba los seguros de la puerta. Me miró y asintió, abrimos la puerta.

¡Lis!¡Rachel!— exclamaron nuestros vecinos, eran el Sr. Johnson y Ben.

Salimos del sótano con cautela, encontrándonos con el Sr. Johnson y Ben, quienes viven al lado de nuestra casa, ellos parecían tan aliviados de encontrarnos a salvo como nosotros de verlo.

Que alivio ver los — dijo mi madre con cierto alivio —¿Qué está pasando afuera?

Parece que la Hora Roja ha terminado. La OCR y la policía local están revisando la zona para asegurarse de que todo y que no quede ningún o anomalía— respondió el Sr Johnson, mientras nos guiaba fuera de la casa, la sala estaba totalmente destrozada y ni siquiera quería ir a ver cómo estaba el segundo piso, rodeamos la casa hasta llegar al patio trasero del señor Johnson, Ben se adelantó para abrir la puerta trasera de la casa de los Johnson.

Una vez adentro, nos sentamos en la cocina del Sr. Johnson nos ofreció café caliente mientras nos recuperamos del trauma de la mañana, Ben se sentó y prendió la televisión.Había muchas preguntas sin respuesta.

Que desastre— dijo Ben totalmente exhausto.

Esto no fue nada comparado con la anterior— el Sr Johnson respondió de manera despreocupada.

La televisión interrumpió cualquier formulación de palabras y pensamientos.

Buenas días a todos. Mejor dicho empezamos con un minuto de silencio a las víctimas de la Hora Roja. Continuando con nuestra programación, recibimos múltiples informes de las zonas afectadas por la Hora Roja. En las últimas horas, la Organización de Contención de Ruptura ha confirmado que la situación está bajo control en la mayoría de las áreas afectadas, aunque aún se reportan incidentes aislados de actividad residual. Se le hace un llamado a la población a permanecer vigilantes y a seguir las instrucciones de seguridad emitidas por las autoridades locales y la OCR

Mientras el reportero continuaba con los detalles de los informes, la cocina de los Johnson's era consumida por la tensión. Rachel y Lis escuchaban con atención cada palabra, intentando procesar lo que habían vivido esa mañana. Ben y el Sr. Johnson empezaron a conversar sobre cómo la OCR había respondido rápidamente a la alerta de la Hora Roja en el pueblo.

¿Qué vamos a hacer ahora?—pregunté, rompiendo el silencio que se había instalado después de todo lo sucedido.

El Sr. Johnson me miró con una expresión comprensiva—Primero, debemos asegurarnos de que todos estemos bien y evaluar los daños en nuestras casas. Luego, tenemos que esperar las medidas que nos dará la OCR— el Sr Johnson dirige su mirada a Ben y pronunció— Ben tuvistes respuesta de tus padres— Ben simplemente agacho su cabeza y negó.

¿Y si vuelve a suceder?—Inquirió Ben, mirando preocupado hacia la televisión.

La OCR está trabajando en comprender mejor este fenómeno y en desarrollar medidas de protección más efectivas—respondió el Sr. Johnson

Mi madre colocó una mano reconfortante sobre el hombro de su madre y miró al señor Johnson con gratitud.

El ambiente en la cocina se fue alivianando, pero aun así yo sabía que esto no era lo único que nos esperaba. La voz del reportero continuaba de fondo, dando actualizaciones sobre lo ocurrido con las rupturas y cómo está actuando la OCR.

Ese día decidimos esperar en la casa del Sr. Johnson hasta que vinieran por nosotros los agentes de la OCR a darnos instrucciones.