C. A. I. L. (O. S. Toga Himiko)

Summary

⊰Lloraré por eso más tarde, esta noche me estoy divirtiendo. Lloraré por eso más tarde, esta noche me voy a conseguir algo Sé que mañana tendré resaca amorosa Pero estoy lista para un verano desvergonzado⊱ ╬╬═════════════╬╬ ➱One shot de Himiko Toga de Boku no hero ➱Boku no hero no me pertenece, es propiedad de Horikoshi ➱De fan para fans ➱Inspirada de la canción "Cry about it later" de Katy Perry

Genre
Romance/Other
Author
Michii
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

✧༺♥༻✧

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Tras una decepción amorosa, Himiko pensaba resguardarse en su habitación y ya no salir durante un largo periodo de tiempo, pero tras recibir un mensaje de su mejor amigo Geten, la idea había sido cancelada.


«Deja de deprimirte y mejor sal a despejarte»


Hace poco que había terminado una relación, una que ella aseguraba que daba para más, pero cómo siempre estaba equivocada.


No iba a mentir, al principio pensaba negarse a la idea, por el mismo motivo de que sus ánimos estaban por los suelos, mas la insistencia diaria del albino porque buscara divertirse y así olvidar lo sucedido con todos sus fracasos amorosos.


Ya sin pelear, se puso de pie de su reconfortante cama, y fue al baño para tomarse una ducha. Nada mejor que agua fría para traerla de vuelta a la realidad.


Lloraré por eso más tarde


Una vez “de vuelta a la vida” buscó entre su armario un buen conjunto que la hiciera verse linda esta noche, optando por ponerse una falda de cuadros blancos y negros que tenía dos cadenas pequeñas decorando esta, una ombliguera negra de mangas cortas, medias de red, botines de plataforma y una sudadera a juego con su falda. Ella se sentía bonita, y con eso era más que suficiente.


—Esta noche me voy a divertir. —se dijo así misma cómo si fuera una advertencia a sus emociones para que no se pusiera a llorar.


La bocina del auto de Geten le avisó que ya habían llegado por ella, y sin mas salió de su casa para ir junto a su mejor amigo.  


Hoy conoceré a alguien nuevo.


Ahora estaba en el club, escuchando las diversas canciones que se reproducían para no matar el ambiente. Más de una vez veía su reflejo para comprobar que su apariencia siguiera igual de impecable y así no arrepentirse, para poder disfrutar de la noche, y tal vez atrapar la atención de alguien nuevo.


Le dio un ligero trago a su bebida, a pesar de no despegar su vista de la pista de baile, donde su mejor amigo ya estaba bailando pegado a un hombre de cabello rosado.


Himiko tuvo una ligera pizca de envidia, soltando una risa cuando el albino la miraba triunfante cómo si festejara a su ligue de esta noche.


—¿Te puedo invitar un trago? —dejó de observar a Geten, analizando a la persona que le había hablado. Alto, cabello castaño y de ojos ámbar, a simple vista era lindo.


—Si no es mucha molestia. —contestó con una sonrisita, tratando de convencerse de que no sería tan malo pasar un tiempo con él.


Después de ordenar un buen bloody mary, no tardó mucho para que los dos empezaran a bailar, sintiendo el calor subir hasta ambos cuerpos, todo estaba saliendo bien…


Hasta que su mente le hizo una cruel jugada…


“No eres Izuku-kun”


Se separó del contrario, sintiendo su mirada confundida sobre ella. Tras largas explicaciones, logró salir de ese caluroso lugar, mandándole disculpas a Geten a base de mensajes, aclarando que no se preocupara, que ella pediría un taxi para volver a casa.


—¿Tampoco te gustan este tipo de ambiente?


La rubia giró su cabeza a quien le había hablado, topándose con una mujer casi de su edad, cabello y ojos castaños y una bonita cara redonda que la hacía lucir adorable desde su perspectiva.


—Algo así… no tenía muchos ánimos de salir hoy, si soy honesta… —no tenía caso mentirle, total, nada le aseguraba que se verían otra vez después de esta noche.


—Ya somos dos. Ochako Uraraka —le extendió su mano tras presentarse, sin borrar su adorable sonrisa que a Himiko le empezaba a agradar.


—Himiko Toga. —le contestó apretando su mano en señal de saludo.


Ambas se recargaron sobre la pared del lugar, comenzando a sacar diversos temas para no quedarse en completo silencio. Con forme pasaban los minutos, la pequeña tensión se empezó a ir, siendo más naturales a la hora de hablar. 


Los chistes y las ocurrencias hacían que las dos no se aburrieran de la conversación, dejando salir varias carcajadas que de no ser por la música de adentro, ya los de adentro las hubieran escuchado.


—Bueno, esta noche no ha sido tan mala, eres divertida, Ochako-chan —Himiko trataba de calmar sus risas, tapando su boca con su mano para ver si así podía parar, lamentablemente no fue así, ya que cuando lograba calmarse de nuevo empezaba a reír.


—Aún no tiene que acabar, Himiko-chan. —la castaña tomó la mano de la rubia, acariciando el dorso con sus dedos mientras acortaba distancia—. Mi casa no está tan lejos…


La intención era obvio, la mirada sobre ella no era precisamente de alguien que quisiera seguir hablando. No, ella quería llegar a más. Mas la mente traicionera de Himiko no pensaba dar tregua esta noche.


“No eres Tsuyu-chan”


Toga no quería llegar a eso.


—Ya veo, lamentablemente mi noche sí. —nuevamente se alejó de su acompañante, ignorando su expresión de ligera molestia—. Tengo cosas que hacer mañana, nos vemos, Ochako-chan.


Sin esperar una respuesta, emprendió camino a su hogar, llegando a brincar y girar por donde pisaba, sólo por diversión. Al pensar en la castaña, esperaba que no se hubiera enojado con ella, sería un enojo sin sentido desde su punto de vista, pero no había nada que ella pudiera hacer.


Tras alejarse ya bastante del antro, sus oídos fueron abrumados cuando un grupo de borrachos pasó cerca de ella soltándole comentarios obscenos y fuera de lugar sobre su cuerpo. Aguantando las ganas de gritarles, sólo entró a un mini super que para su suerte estaba abierto las 24 horas.


Aún estando dentro los podía oír, el cómo molestaban a más gente que también pasaban por ahí. Vio las bebidas refrigeradas por un instante, decidiendo comprar un jugo de durazno al final, ignorando por completo los ruidos de afuera, acercándose a la caja cuando ya tenía su producto en la mano.


Al momento en el que iba a salir, esperaba volver a ver a ese grupo. Y sí, los vio, corriendo cómo gallinas lejos del lugar. Himiko siguió caminando, gozando del show, hasta que el motor de una motocicleta la hizo ver al frente de nuevo.


—¡Fíjate, animal! ¡Casi me atropellas! —exclamó furiosa, viendo al individuo bajar del vehículo que se había estacionado cerca de ella.


—La que se debe de fijar es otra, todavía que ahuyenté a ese grupo de idiotas, era para que mínimo me escucharas. — el recién llegado se quitó el casco mostrándole su rostro a la menor.


Himiko no sabía porque, pero no dejaba de ver tan hermoso rostro, esos piercings lo hacían ver mejor, su ropa de cuero digno de un motociclista, y esos ojos turquesa… Se había quedado mucho tiempo analizando al mayor, que ya -incluso- se había ido y regresando con una cerveza en mano.


—¿Esperas que haga algo por ti, chica del jugo?


La rubia lo observó, pensando si hablar o no, la noche no había salido cómo ella pensaba, pero no tenía porque terminar aún, ¿no?.


—¿Me llevas de paseo? —al final se armó de valor para hablarle, recibiendo un gesto difícil de descifrar que luego se transformó en una sonrisa.


—Sube.


Sé que mañana tendré resaca de amor


Ahí estaba, con su cabeza recargada en la espalda del mayor, abrazándolo con fuerza durante el paseo. El viento acariciaba con delicadeza su cara, así cómo peinaba su cabello rubio hacia atrás, era un momento bastante agradable que incluso olvidaba porque estaba deprimida en la tarde.


El vehículo paró después de unos minutos, la rubia se separó un poco para ver el lugar, reconoció que se trataba de un mirador.


—Me gusta venir aquí después de un estresante día…—comentó su acompañante abriendo su cerveza para así poder darle un sorbo mientras se acomodaba con tal de estar sentado cara a cara con ella.


—Veo el porque… —sacó su botella de jugo que se había mantenido guardado en su bolsa, dándole un sorbo a la par que él bebía de su cerveza.


“Lloraré por eso más tarde”


Al igual que con Ochako, intentó sacar diferentes temas, manteniendo su vista en el cielo estrellado, sólo que la diferencia de ahora no era más ni nada menos que los nervios de la menor, incluso podría decir que le tenía miedo al azabache. Mas poco a poco eso empezó a cambiar, ya que ahora estaba en una conversación bastante trivial con el mayor, hablando de sus espantosos días, así cómo de su vida. Quien los viera, podría decir que parecían ser los mejores amigos de toda la vida, o incluso algo más.


Entre risas y risas la distancia se cortó y por fin Himiko pudo besar a alguien que no le recordara a sus ex parejas. Cuando el aire les hizo falta, fue cuando se separaron, volviendo a reír al momento en el que sus miradas se encontraron.


—Se hace más noche y las señoritas no deben estar tanto tiempo fuera de casa…


—Es cierto, me podrían robar~ —su tono sarcástico y burlón, volvió a provocar que su acompañante se soltara a reír.


—Para tu buena suerte, yo te voy a cuidar.


“Puedo divertirme sin necesidad de acostarme con alguien”


Su improvisada velada había llegado a su fin, y ahora “su chofer” la llevaba de regreso a su hogar, claro que tuvo que darle su dirección antes de emprender su camino.


Estar abrazada a él la hacía sentirse tan cómoda y segura, que por un momento pensó en decirle que se quedara a dormir, mas desechó la idea, por no querer arruinar las cosas entre ellos.


Al llegar, se bajó con cuidado, buscando algo más que decirle a su inesperada cita.


—¿Puedo saber tu nombre? —creía que eso era lo más importante de todo, tenía que saber a quien agradecerle por hacerla feliz en tan solo una noche.


Su desconocido se soltó a reír, mas no le dijo nada, en su lugar, tomó el celular de la rubia, aprovechando que lo sacó y desbloqueó, tecleando cosas que para Himiko eran aún un misterio.


—Yo también quiero saber tu nombre, chica del jugo. —y así cómo le dio el teléfono, se fue, siendo el culpable del corazón acelerado de la menor.


En su celular se encontraba un nombre junto a un número de teléfono, dejando claras sus intenciones.


—Espero verte pronto… Touya. 



A la mañana siguiente, recibió la visita de su indignado amigo, el cual sólo querían respuestas a su sin fin de preguntas que le mandó por mensajes ayer, mensajes que ella ni se molestó en ver. Himiko no tuvo de otra que contarle todo al albino, recibiendo más de un almohadazo, porque el enojo nadie se lo quitaba.


Con forme iba avanzando la historia, Geten parecía más entretenido en todo lo que le había pasado a su amiga, dejando escapar un grito agudo cuando llegó a la parte del beso.


—¡Eres una perra, Himiko! ¡Me abandonas en medio de una fiesta y te pones a coquetear con motociclistas que pudieron haberte secuestrado!


—Carajo, Geten, cállate. —tomó la almohada que el mayor le estuvo aventando, regresándole el ataque con un poco más de fuerza. 


—Ni siquiera sabes si lo volverás a ver. —Geten se sirvió un poco de té, mirando a su mejor amiga con seriedad—. Vuelve a aventarme una almohada mientras tomó mi tecito, y verás cómo te va, Himiko.


—Bueno… me dejó su número de teléfono… —su gesto cambió tras lo siguiente dicho—. ¡Es mi casa!


—¿Y que esperas para escribir? —ignoró por completo su reclamo, buscando en la mesa algo que pudiera comer.


Después de tomar un paquete de galletas, se sentó junto a ella, para poder ver la pantalla del celular. Himiko, estando nerviosa, empezó a escribir despacio, escuchando las quejas del albino cuando el mensaje no le convencía.


—Dile… “¿hoy si cogemos o me vas a dejar igual?” —soltó una carcajada hasta que la rubia le metió un zape en su cabeza, justo cuando le estaba dando un trago a su bebida, provocando que lo escupiera—. ¡¡Estúpida, me quieres matar!!


—Cállate y déjame pensar. —al final decidió mandar un mensaje corto, pero directo, aún si escuchaba los reclamos del albino por no escribir algo más “atrevido”.


Touya Todoroki


«Himiko Toga»

«Ese es mi nombre»


«Un placer, Himiko»

«Espero pronto nos podamos volver a ver»


~❥Fin❥~


Mi primer One shot de mi pareja favorita -w-


Gracias por leer y espero que les haya gustado tanto cómo a mi me gustó escribirlo uwu


Nos vemos en otras historias~