Secret Partners: A Forbidden Fantasy || #2 •YM•

Summary

YoonGi un respetado jefe de policía nunca pensó que cumpliría su mayor fantasía hasta que vio a su novio secreto esposado cruzando el pasillo directo a la sala de interrogación. Aprovechará esta oportunidad y castigará a su novio por dejarse arrestar cuando él ha pasado su vida eliminando cualquier indicio que lo lleven a él y de paso cumplirá una fantasía prohibida. ----------------------------------------------------------- ๑ Segundo libro de una serie autoconclusiva: Secret Parents ๑ Pareja Principal: YoonMin. ๑ Dark Romance & smut ๑ Tropes: secret lovers ๑ Prohibido las adaptaciones. © iCYPHR3 / shxdowyg

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. ¿Premio o Castigo?

YoonGi estaba frustrado, le tocó dar la orden de cerrar un caso y archivarlo como un caso sin resolver por falta de pruebas, necesitaba ir a casa lo antes posible y poder acurrucarse con su lindo, tentador y peligroso novio. Park Jimin era un matón a sueldo, trabajaba para ciertas mafias poderosas del distrito y él, bueno, él era el jefe de policía.

¿Que tan jodido sería para un jefe de policía enamorarse del más buscado en la comisaría, del que mata sin piedad a las personas y de paso que una vez le disparó? Pues era jodidamente retorcido, para ser sinceros el amor entre ellos no fue planeado y ni siquiera lo buscaron, simplemente pasó. Tras toda la fachada de asesino a sangre fría se ocultaba un chico justo y bondadoso con la gente inocente y está ideología fue lo que lo llevó a YoonGi.

Pues en una redada YoonGi había salido herido, Jimin había ido a matar a un soplón pero su bala rebotó y fue a parar a un costado del cuerpo de YoonGi. Jimin se había asustado porque aparte que su bala hirió al policía en cuestión, este con la sangre derramándose y estando más inconsciente que lúcido, lo salvó. Jimin estaba siendo blanco de uno de los ladrones que estaba en la lista negra de su jefe. Y por este acto heroico Jimin corrió a salvarlo, por suerte la herida era superficial y nada que alcohol y unos cuantos puntos no pudieran sanar.

YoonGi desapareció del radar, lo habían dado por muerto durante una semana, pero la verdad es que estaba en una de las casas secretas que Jimin tenía o más bien Kitty Gang. En esa semana Jimin pasó con él todo el tiempo hasta su recuperación, se conocieron y el amor fluyó, YoonGi conoció un lado que no creía que existía en el mismo cuerpo de Kitty Gang pero ahí estaba y lo amaba, amaba incluso la faceta de Kitty Gang. Desde ese entonces las salidas clandestinas se hicieron recurrentes en la vida de ambos.

Y mientras YoonGi mantenía fuera de la lupa al más buscado asesino Kitty Gang, Jimin se dedicaba a protegerlo y disfrutar de la relación que habían formalizado.

Ambos estaban felices con sus vidas y YoonGi no podía estar más que agradecido con el soplo de aire fresco que significaba las tardes y noches con su novio y en estos momentos lo necesitaba. En diez minutos tenía que salir, encender su auto y conducir directo a la casa que compartía con Jimin.

Todo estaba planeado, estaba listo para recoger sus llaves y marcharse, pero la algarabía y el sonido fuera de su oficina le llamó la atención, con cautela y algo extrañado, se acercó hacia el alboroto y grande fue su sorpresa cuando vió cierta vestimenta negra, guantes de cuero y cabellera negra. Era Kitty Gang y estaba esposado y siendo empujado por un policía que tenía una sonrisa petulante.

Cómo no va a tener esa sonrisa y como los demás no van a festejar, tenían al irrastreable, al que siempre le perdían la pista sin ninguna explicación, al que nunca encontraron pruebas para aunque sea mantenerlo una noche en la cárcel. Tenían a Kitty Gang, tenían a su novio, su Jimin.

— ¡Jefe! —escucho el llamado de Steve, el policía que tenía a Jimin esposado. Se lo escuchaba alegre pero él no estaba contento y no debía demostrarlo, miró a Steve—. Mire a quien atrapé, a esta rata de alcantarilla

YoonGi sintió furia, quería golpear al imbécil por maltratar a su novio, le dedicó una mirada discreta a Jimin y sintió orgullo porque su novio no demostraba ninguna pizca de tristeza o derrota, no, Jimin le dedicó una mirada altiva, arrogante que se sincronizaba perfectamente con su lengua golpeando su mejilla. Kitty Gang no estaba derrotado y su pene palpitó. Y aunque la sangre se bombeo a su pene, su cabeza proyecto una idea genial para enseñarle algo importante a su novio rufián.

— Felicidades Steve, creo que esto merece unos tragos —se giró y miró a todos a su alrededor—, ¿por qué no van al bar en el distrito vecino mientras yo pongo a este criminal bajo arresto? Yo invito.

Esto último animó a todos a moverse, YoonGi lo sabía por eso lo dijo, notó que Steve se dirigía a la sala de interrogatorios mientras empujaba a Jimin, pero lo detuvo a tiempo poniendo su mano en las esposas que por suerte no maltrataron la piel de la muñeca de su Jimin gracias a los guantes negros que usaba cuando estaba como Kitty Gang. Steve lo miró y YoonGi negó en una clara orden de que él se encargaría y Steve la tomó, se giró sobre sus talones y fue a su cubículo para retirarse con el grupo.

Una vez que YoonGi notó que todos se fueron, caminó hacia la entrada de la comisaría y la cerró poniendo seguro para que nadie pase ni se den cuenta de lo que sucede, apagó las luces de ciertos pasillos y se dirigió hacia Jimin que estaba recargado en la pared con una sonrisa y mirada tierna.

— No me mires como si no hubieras hecho nada, Jimin

Jimin chasqueó la lengua, caminó hacia YoonGi pero él lo detuvo y lo giró haciendo que su espalda golpeara con el pecho de YoonGi. Fue empujado hacia lo que parecía ser la sala de interrogación y al igual que la puerta principal, YoonGi le puso seguro mientras Jimin se mantenía estático frente a la mesa que se encontraba en la sala.

— Kitty, Kitty, Kitty —YoonGi se acercó acechando a Jimin—, ¿sabes cuánto trabajo me toma mantenerte fuera del radar policial para que no te detengan?

— Lo sé, y lo aprecio cariño, pero…

— No quiero excusas, eres Kitty Gang ¿cómo es posible que te hayan atrapado? Estas perdiendo tu don para no ser atrapado, Kitty

Jimin jadeó sorprendido, estaba tan concentrado en la nada y las bromas de su novio que nunca lo sintió moverse a su espalda con toda la intención de darle una nalgada, Jimin solo la sintió cuando el golpe resonó y su nalga picó deliciosamente. Por su parte, YoonGi se apegó a la espalda de Jimin obligándolo a que se recline un poco, al estar con las manos esposadas en la parte de atrás, le costaba mantener el equilibrio y YoonGi no quería que se lastimara, así que por el momento no sería tan rudo.

— ¿Será que el gran Kitty Gang está muy mimado por su novio que ya no se preocupa por los policías que pueden atraparlo?

Jimin puso los ojos en blanco mientras se tensaba, YoonGi estaba jugando con él y aunque lo estaba excitando, también lo estaba fastidiando, pero le gustaba esta faceta ruda de su novio policía y él estaría más que dispuesto a seguirle el juego.

— Creo que mi novio debe empezar a poner mano dura…ah… —soltó un gemido al sentir otra nalgada más, ahora en su otra nalga.

YoonGi se acercó al cuello de Jimin, rozó la curvatura con su naríz y aspiró profundamente, deleitándose del aroma a coco y vainilla de su shampoo y del estremecimiento que recorrió el cuerpo de Jimin. Rozó su mano por el muslo interno hasta llegar a la entrepierna de Jimin dejándola quieta.

— No sabes lo que pides, Kitty. He fantaseado con tenerte aquí que ahora no sé cómo controlarme —YoonGi se apartó, escuchó a Jimin sisear y sonrió con satisfacción alejándose del cuerpo tembloroso de su novio para salir de la sala.

Dejando a Jimin confundido y excitado, pero YoonGi no tardó, volvió a la sala con una hoja en mano y una grabadora.

— Por ahora no te quitaré las esposas, porque estás alterando el orden en mis pantalones y eso es una falta muy grave —dejó el papel y la grabadora en la mesa, Jimin lo miró confundido. YoonGi se volvió a posicionar detrás de él ocultándose de su vista—. Hoy te haré confesar, Kitty, pero de una manera que no te lo esperas

— ¿Me vas a delatar?

Parte de la calentura se enfrió en YoonGi al escuchar la voz quebrada de Jimin, rápidamente lo rodeó por detrás en un abrazo reconfortante que le sirvió a Jimin, porque se relajó al instante.

— Ay amor, no te precipites, se paciente. Ahora quiero que te inclines y pegues tu pecho a la mesa para que puedas ver lo que dice la hoja.

Jimin así lo hizo, aunque con la ayuda de YoonGi quién le facilitó las cosas acomodandolo junto con la hoja y grabadora para que no le estorbe a Jimin.

YoonGi se movió a un lado para ver la reacción que tendría Jimin, él pudo adivinar que su novio leyó parte de la hoja debido a los ojos y la sonrisa que se dibujaba en el bello rostro de Jimin. YoonGi se acercó.

— Necesito que leas tu carta de confesión —arrastro la yema de los dedos por la espalda de Jimin mientras caminaba y se posicionaba otra vez detrás— pero con una pequeña modificación

— ¿Cual?

YoonGi no respondió y Jimin solo sintió que las manos traviesas de YoonGi le habían desabrochado el pantalón y ahora estaba bajando dicha prenda junto a su bóxer dejándolo expuesto al frío del aire acondicionado, Jimin siseó por el aire golpeando su caliente piel, luego sintió ambas manos de YoonGi en sus nalgas, estaba manoseando, separando y apretando sus nalgas a su antojo y Jimin solo podía impulsarse más al toque rudo de YoonGi.

YoonGi soltó una risita traviesa al ver cómo Jimin se acercaba más a su cuerpo por lo necesitado que estaba, arrastró la silla para que no le estorbara y se acuclillo, separó las nalgas de Jimin, extendió su lengua y la primera lamida llegó junto a un gemido de sorpresa de parte de Jimin, YoonGi resopló una sonrisa de satisfacción por la reacción de su novio, se apartó sin soltar las nalgas de Jimin.

— Comienza a leer Kitty Gang, si quieres que siga o bien puedo…

— Yo, Kitty Gang…

Una sonrisa ladina surcó los labios de YoonGi cuando Jimin lo interrumpió para empezar con la lectura y él volvió a acercarse a la abertura que palpitaba por atención, lamió alrededor del anillo muscular y luego introdujo su lengua deleitándose de la frase que terminó en un gemido. Esta dinámica era nueva, y había estado fantaseando con esto desde que Jimin se había reclinado en la mesa del comedor para limpiarla mientras él traía los platos, su culo empinado y jugoso lo tuvo duro durante la cena y su mente no ayudaba al proyectar imágenes de Jimin esposado, leyendo una jodida carta de confesión mientras él le comía el culo y luego se enterraba profundamente hasta derramarse dentro de Jimin.

Y nunca se imaginó que atraparian a su novio y más aún, nunca imaginó cumplir esa fantasía hasta el día de hoy, le enseñaría a ser más precavido aunque por los gemidos y jadeos que Jimin estaba soltando, algo le decía a YoonGi que se dejaría atrapar otra vez solo para que lo castigue de esta manera. Sin embargo, él también quería esto así que hablarían y verían cómo hacer sin necesidad que lo atrapen, no quería que su lindo y tentador novio entre a una cárcel llena de personas mucho más malas que Jimin.

Jimin avanzaba con la lectura sin prestar mucha atención porque las lamidas de YoonGi lo tenían desorientado, pero si se detenía YoonGi también lo hacía y estaba tan necesitado. Sintió a YoonGi alejarse, iba a girar para ver qué sucedía pero sintió la mano de YoonGi presionando su espalda baja, se quedó quieto y escuchó un cierre ser bajado y ropa removerse. Sonrió con anticipación y meneó su culo para provocar a YoonGi.

En respuesta YoonGi soltó un gruñido mordiendo sus labios, su pene le dolía y solo quería cojerse a su novio. Alineó la punta mojada enganchandola en la abertura de Jimin.

— Continua Kitty o me alejo

Hizo el amague de apartarse y Jimin continuó leyendo, empujó un poco siseando por lo apretado y húmedo del canal, con su otra mano agarró un costado de la cadera de Jimin para hacer de ancla y poder empujar duro lo que faltaba de su pene.

Lo penetró de una sola estocada, las nalgas de Jimin golpearon su pelvis y ambos gimieron, Jimin se arqueó y YoonGi echó su cabeza hacia atrás cerrando sus ojos y mordiendo su labio. Se sentía tan bien estar dentro de su novio, no sabía que lo había necesitado tanto en todo el día hasta que estuvo tan enterrado en el culo de Jimin.

— Te sientes...tan…bien, amor —le confesó YoonGi.

— Necesito…que te…muevas, cariño —suplico Jimin.

— Tienes que seguir leyendo si quieres que me mueva —apretó su agarre en la cadera de Jimin como advertencia a su orden.

Volvió a intentar leer Jimin y YoonGi empezó con las embestidas lentas y duras, dejó de presionar la espalda baja de Jimin y sostuvo la cadena de las esposas moviéndose más rápido. Ambos estaban gimiendo y Jimin ya no sabía por dónde iba y a YoonGi no le importaba dónde demonios se había quedado Jimin en su carta de confesión, sólo quería encontrar su liberación y que Jimin también lo hiciera.

— Estás —embestida—, bajo —embestida—, arresto, Kitty

— Oh Dios, si así será…mhm… cada arresto, sigue…oh cariño…arrestandome

Un golpe certero y el sonido de la piel siendo golpeada estremeció a Jimin, YoonGi le había dado otra nalgada y él disfrutó de ver su palma grabada en rojo en la cálida piel de Jimin.

— Ni lo pienses, amor… oh cielos, mhm…no quiero que te vuelvan a arrestar. Sin embargo…mhm…podemos…podemos ver otra manera

YoonGi se estaba esforzando por juntar sus palabras y que tengan coherencia, Jimin lo estaba apretando y sus piernas temblaban, estaba a punto de venirse y lo que YoonGi menos quería ahora era seguir hablando, soltó otra nalgada más y Jimin se corrió con un gemido alto. Él lo siguió al instante porque las paredes de Jimin asfixiaron su pene con fuerza como si intentará chupar su semen y quién era él para evitar que el culo golozo de su novio lo exprimiera a su antojo.

Siguió bombeando dentro de Jimin hasta que su pene dejó de dar espasmos, se desplomó en la espalda de Jimin sintiendo la camisa de ambos húmeda por el sudor sin importarle menos eso. YoonGi extendió la mano y apretó un botón de la grabadora, sonrió con cansancio al pensar que todos los gemidos y sonidos que hicieron sus cuerpos estaban grabados en ese aparato que pondría bajo llave y la usaría cuando estuviera lejos de Jimin.

— Eso…eso fue asombroso, cariño —YoonGi asintió en acuerdo—, espero se repita.

— Se repetirá, pero no de esta manera amor —le prometió YoonGi—, quiero que mis fantasías no involucren realmente que estés arrestado, tengo esposas que puedo usar si queremos simular una situación así y siempre puedo arrestarte por el cargo que te mencioné anteriormente

Jimin soltó una risita recordando lo que le había dicho su novio, jadeo con sorpresa al sentir el pene de YoonGi palpitar dentro de su culo.

— Veo que es verdad eso de alterar el orden en tus pantalones —giró su cabeza a un costado intentando ver a YoonGi—. ¿Otra ronda? Pero esta vez déjame chuparte

YoonGi gruñó, apretó el muslo de Jimin quién vió como se le oscurecía la mirada a YoonGi, él también quería que lo chupara y Jimin, alias Kitty Gang estaba mucho más que dispuesto a arrodillarse frente a su novio, porque él también tenía una sucia fantasía que cumplir.