Please don't say goodbye
Advertencia: este one shot contiene algunos spoiler del manga. No me hago responsable si deciden se seguir leyendo.
Quedan advertidos
—Dabi~ —canturreando, la menor llamó la atención del villano—. ¿Porqué te gusto?
—¿Otra vez esa pregunta? —interrogó el mayor, tomando asiento en el sillón viejo del escondite, siendo seguido por su pareja que se acostó en su regazo—. Tienes… unos ojos tan únicos, además de que te asustan la primera vez… a veces hacer la ilusión de ser una pequeña niña soñadora, que sólo busca ser feliz en este mundo que sólo te ha dado la espalda…
—No todo el mundo me ha dado la espalda, sólo mira con quienes estamos, tenemos una familia.
—Ellos son tu familia, Himiko, no la mía. —con su mano acariciando sus suaves hebras rubias, miró directamente a sus ojos, que no se apartaban de los suyos tras aquella declaración—. Que tú los quieras no significa que yo también.
—¿Entonces no quieres a nadie?
—No.
—¿Ni a mí? —su cuerpo recostado se levantó, quedando de rodillas sobre el sofá, siendo seguido un chillido de los resortes ya oxidados.
—No sé porqué… pero tú.. eres tan única, sólo no quiero que mueras, Himiko.
—Que extraña manera de decir que me amas.
—¿Cómo sabes que lo hago? —aprovechando la postura de la menor, el -en ese entonces- azabache, llevó su mano a su rostro, acariciando sus mofletes con cuidado, antes de acercarse a ella—. No necesitas oír eso de mí.
La besó, siendo una muestra tierna, muy diferente a lo que ya estaba acostumbrada viniendo de él.
—Te amo, Dabi.
—No dudes que yo también lo hago.
●◉◎◈◎◉●
La batalla contra el frente de liberación fue uno de los retos más grandes a los que la liga de villanos se tuvo que enfrentar.., cada uno tuvo que pelear contra diferentes contrincantes, dejándolos más que heridos.
Afortunadamente, salieron triunfantes. No sólo ganando la guerra, sino también un nuevo ejercito más grande que el de los sucios héroes.
—Ese parche en el ojo no se te ve mal. —comentó el usuario de las llamas, acostado frente a ella, estando cara a cara—. ¿Hiciste sufrir a la perra que se atrevió a tocarte?
Una tierna risa salió de los labios de Himiko, cuando el dedo índice de su pareja delineó su cara.
—Fue una muerte rápida, eso te lo aseguro. El quirk de Ochako-chan me hizo obtener la victoria.
—Con que usando quirks ajenos, ¿eh? —Himiko ladeó la cabeza confundida, cuando el mayor se acostó boca arriba mirando el techo del lugar—. Eres alguien extraordinaria, Himiko. Mereces crecer.
Llevó sus manos a su cabeza, usándolas de almohada sin despegar ni una vez su vista de arriba. La menor se soltó a reír importándole poco si despertaba a los demás, incluso hasta aprovechó la postura del mayor para poder recortarse en su pecho.
—¿Es tu manera de decirme que me amas?
—Puede ser… —bajó una de sus manos para abrazarla, dándole un beso en la coronilla siendo recibido por el dulce aroma de su cabello.
“Sin importar que, siempre hueles bien”
➳༻❀✿❀༺➳
En todas las guerras siempre debe de haber muerte, sin ninguna excepción. Una guerra sin muertes no podría ser llamada así. Y esta sin duda era la primera y esperaba que la última también.
Héroes contra villanos, una guerra que parecía no tener fin.
—¡Jin-kun! —aliviada de que no iba ser arrestada o asesinada, miró con emoción a quien la había salvado a ella y a Mr. Compress.
—¡Has llegado, es nuestra victoria! —ambos fueron liberados, apresurándose a ponerse de pie para irse de allí—. ¡Es hora del show con el debut de “Kage bunshin no” de Twice! Vamos todos a refugiarnos en el sótano, Toga-chan!
Tanto Compress cómo Toga no podían ocultar su emoción, esperando ser seguidos por su héroe, mas la emoción en su voz nunca llegó.
—Lo siento, Compress… no puedo clonarme.
—¡¿Porqué?!
—Estoy tratando de mantenerme unido… Me caí y golpeé el concreto. —el cansancio en su voz era tan notorio, su cuerpo se encorvaba, algo muy raro viniendo de él—. Siento que pasara… es mi culpa de nuevo.
Ninguna palabra salía de la menor, sólo contemplaba en silencio cómo su mejor amigo decaía.
—Fui traicionado de nuevo…, por Hawks…. Es mi culpa… perdón. —aguantando el dolor, Twice se acercó a la rubia—. Toga-chan… ¡ahhhh! Heriste tu linda cara otra vez… te devolveré este pañuelo a ti…
—¡¿Twice!? —el grito de Compress, la mano de Twice tocando su cara junto al pañuelo rosado que una vez le dio, todo parecía tan irreal que Toga por un momento pensó que sería un sueño.
Twice estaba muriendo, su mejor amigo ya no iba a estar más con ella…
—Gracias por salvarme… —para otros una simple frase de gratitud, para ellos la manera de despedirse al no poder decir adiós…
Jin falleció, y ella no pudo hacer nada para impedirlo.
『••✎••』
—¡Mi mejor amigo, Dabi! ¡Mi mejor amigo está muerto!
Escondidos en un edificio a medio derrumbar, Himiko abrazaba al azabache siendo un mar de lágrimas que parecía no poder calmarse. El mayor sólo acariciaba su cabello cómo si quisera consolarla.
—Ya no llores, Himiko… me parte el alma verte llorar…
—No puedo… mi mejor amigo.. mi hermano.. está muerto.. ¡Muerto!
—Si yo hubiera podido hacer algo… te juro que él seguiría aquí…
Se separó del abrazo, despidiéndose de la menor, antes de empezar a caminar de regreso al campo de guerra.
—¿A-a donde vas? ¿Dabi…? —inconscientemente se abrazó a sí misma extrañando la cercanía de su pareja—. N.no te vayas… por favor… si te pierdo a ti…
—No me perderás, Himiko… pero, esto es una guerra, y no nos podemos quedar en el mismo lugar, seríamos un blanco fácil.
—Pero… ¿y si no te vuelvo a ver? ¿Y si te pasa algo? —ante cada posibilidad, un jadeo de dolor escapaba de sus labios, junto a sus lágrimas saladas que caían al frío piso de cemento—. No quiero perderte a ti también…
—Himiko, mírame… —regresó a su lado, jugando con sus mejillas con tal de hacerla sonreír—. No me matarán, tengo mucho por hacer antes de morir.
Se volvió a alejar, al no tener una respuesta de la rubia, pero mientras avanzaba, su dulce voz lo volvió a llamar.
—¡L-lo… sé! Pero… tengo miedo… Tomura-kun tiene demasiados problemas cómo para dejarlo solo… y aún así.. quiero escapar, y tener una vida en paz… junto a ti.
—¿Una vida en paz? —en ningún momento volteó a verla, sólo seguía dándole la espalda—. Aunque tu ingenuidad es una de las cosas que me gustan de ti, esto va demasiado lejos. Abre los ojos, Toga, desde que nos unimos a este grupo de enfermos perdimos cualquier oportunidad que se nos pudo dar.
—Dabi….
—Sobreviviré, y vendré por ti. No vayas a morir, psicótica.
Alzó levemente su mano, despidiéndose de ella sin -siquiera- mirarla. No tardó mucho para que la menor se quedara sola en ese lugar.
—Yo también te amo… y mucho…
『••✎••』
Dabi es Touya Todoroki… ¿quién lo habría esperado? Nadie jamás esperó ver a quien era el héroe número uno en estado de shock junto al más pequeño de sus hijos.
Los villanos no se quedaban atrás, nunca llegaron a pensar que todo este tiempo era Touya Todoroki quien peleaba junto a ellos. Himiko no era la excepción, aún cuando el mayor vino por ella y se la llevó a -lo que parecía ser- una casa recién abandonada.
—Touya… jamás lo imaginé…
—No le des tantas vueltas, Himiko… no es tan difícil de entender.
—¿Porqué lo hiciste? —Touya la miró incrédulo, creyendo que estaba molesta por revelar quien era, hasta que prosiguió—. ¿Porqué mostraste ese maldito video?
Se había mantenido sentada en el sillón de la casa, mas la situación y la falta de empatía por quien era su pareja, la estaban enloqueciendo.
—¿Porqué no hacerlo? ¿No quería venganza por lo de Twice? ¡Que mejor oportunidad que esa! ¡¿Qué acaso no lo ves, Himi...
Sus palabras se quedaron incompletas, cuando un cuchillo voló a su rostro, rozándole la mejilla donde ya escurría sangre.
—Cállate… ya no sigas hablando, por favor… —resignada, fue hasta donde quedó clavado su cuchillo, aplicando fuerza al momento de sacarlo.
—¿Sólo estás molesta por eso? ¡Fue por un bien mayor! ¿Porqué no lo entiendes?
—No es eso… sólo… no sé porque esperé mucho viniendo de ti…
¿Esto era lo que ella quería? Ya no estaba tan segura. Pero no era capaz de dejarlo… porque su pobre corazón se rehusaba a irse sin él a su lado.
—Dabi…¿Touya?
—¿Sí, Himiko?
—Te amo….
—Sé que lo haces… tanto cómo yo lo hago.
Ambos cuerpos cayeron sobre el sillón, siendo el albino el que estaba encima de ella. Primero fue un tierno beso, antes de empezar con lo que en verdad querían ambos hacer.
Cada beso, cada caricia, hacía a Himiko olvidar todo lo que pasaba afuera, ahora sólo quería que su pareja la amara, así cómo ella lo amaba. Besaba cada parte quemada, sólo para repetirle que con o sin ellas, él era el ser hermoso a sus ojos.
La noche avanzó, ellos dos en ningún momento se buscaron separar, hasta que ya no pudieron más. Cansados, con la respiración acelerada y el cuerpo sudoroso, se abrazaron, teniendo el mayor mucho cuidado de no lastimar a la menor con las grapas de su cuerpo.
—Te quedarás a mi lado, ¿verdad?
—Toda la vida…
—¿Aún eres la persona de la que me enamoré?
—No podría ser otro.
『••✎••』
Tomura no estaba bien, es más, ni siquiera podían asegurar que quien le ordenaba era el mismo de antes, había algo raro en él, y Dabi lo sabía, mas Toga no, ella no sabía mucho de lo que ahora era la liga. Kurogiri estaba arrestado, Magne, Twice y Compress muertos. Ahora sólo eran Spinner, Dabi, ella y lo que alguna vez fue Shigaraki Tomura.
¿Cómo iba acabar todo esto? ¿Cuál iba ser el final para todos? ¿Ella iba a poder ser feliz?
—¿Nos dejarían ser felices? —se preguntó a sí misma mientras abrazaba sus rodillas y jugaba con una piedra de ese horroroso lugar
Cómo quería huir… desafortunadamente, su corazón era tan grande que no era capaz de abandonar a Dabi. Sus llamas lo estaban dejando peor, ya no se estaba conteniendo al usarlas, lo que cada vez más preocupaba a la menor.
No recuerda bien, pero desde ya hace tiempo que ella era quien lo cuidaba, estuvieran trabajando o no. Siempre fue Toga quien curaba una quemadura que no debía estar allí. Ella siempre estuvo para él, ¿porqué el no podría estar para ella ahora?
—Tal vez porque ni siquiera soy su prioridad…
『••✎••』
—¿Esto era lo que me querías pedir? —ambos salieron de esa cara abandonada, después de observar cada lugar, y cada rayón de la pared—. Tu casa… vaya, me imagino que era más bonita antes de que huyeras de aquí.
—Eso no es lo importante… pensaba recordar una última vez antes de deshacerme de todo… ¿puedes?
—Yo estoy para cumplir tus sueños. —de su mano brotó la llama, que en cuanto esta creció, no tardó en arrojarla al interior de la viviendo, gozando el cómo esta consumía todo a su alrededor—. ¿Estás mejor, Himiko?
La menor observó su misma dirección, dándole una bonita sonrisa cómo respuesta.
—Gracias. —con cuidado tomó su mano que apenas se había pagado, acariciando esta con amor ignorando por completo el calor—. Ya no uses tus llamas en exceso, por favor…
—No te prometo nada. —contestó alejando su mano de ella para seguir caminando.
『••✎••』
Lo que Toga más temía llegó: Dabi iba a pelear contra su hermano menor, Shoto. Ella sabía que Dabi no se iba a contener, por más que le suplicara, no la iba a escuchar. Ahora sólo le quedaba rezar porque ambos salieran vivos de ahí.
No le importaba Tomura, ni nadie más. Sólo quería que Dabi volviera con ella.
Pero la muerte jamás escucha a nadie, y lo que Himiko más temía estaba a punto de suceder. En una batalla donde al mayor sólo le importaba asesinar, aún si su piel se comenzaba a quemar y caer. Aún si su rostro ya era irreconocible. Nadie iba a hacer que cambiara de parecer.
Todo estaba llegando a su fin, si moría se llevaría a su hermano con él.
»—Te quedarás a mi lado, ¿verdad?
—Toda la vida…«
Esa pequeña conversación lo hizo parar sus ataques, preguntándose porque ahora pensaba en ella.
“¿Qué estoy haciendo?”
Hay segundos que te pueden costar la vida, por cualquier motivo que sea, incluso por la distracción más estúpida, te podía costar la vida. Esta vez le tocó a él, pero él jamás llamaría a Himiko una distracción estúpida. Su motivo de felicidad no podría ser estúpida.
Tarde se dio cuenta del gran pico de hielo que lo atravesó, dándole en un punto importante de su cuerpo. Durante el shock, pudo apreciar su vida pasar frente a sus ojos, destacando cada recuerdo de cierta adolescente que sin importar que, siempre le estaba sonriendo a él.
“Himiko… mi amor…”
Si la hubiera escuchado ahora estaría con ella… estarían corriendo buscando un lugar para esconderse sin ver atrás.
—¡Se acabó, Touya!
“Touya”
“Touya…”
—¡No me llames Touya! —exclamó en alto, importándole poco el dolor, las llamas de su cuerpo volvieron a salir, más intensas y fuertes que antes, no sólo cerrando a la mala su herida, sino también acabando con su vida.
Ya no había marcha atrás, sus llamas ya se lo habían llevado todo de él.
Si tan sólo la venganza no lo hubiera cegado…
—Himiko…
『••✎••』
Tras poder escapar de Ochako Uraraka, Tsuyu Asui e Izuku Midoriya. Himiko corría con todas sus fuerzas hacia a donde había visto las llamas de color azul. Imploraba, rogaba a todos los dioses que él estuviera bien, que pudiera encontrarlo y ya poder largarse de ese lugar.
—¿Dabi?... ¡¿Dabi, donde estás!? —sin querer, sus lágrimas salieron otra vez, buscando con desesperación al mayor.
Hasta que lo encontró.
»—Te quedarás a mi lado, ¿verdad?
—Toda la vida…«
—Mentiroso… me mentiste —sintiendo su corazón romperse, la rubia observaba el cuerpo incinerado de quien una vez fue el amor de su vida. Con temor, se fue acerando lentamente, hasta por fin estar de rodillas al lado de él—. N-no… ¡No me hagas esto! ¡No estás muerto! —en su desesperación, empezó a golpear el pecho del cadáver, esperando una reacción, un insulto que la haga saber que aún estaba ahí.
No hubo nada…
—Por favor… no me dejes… te lo suplico.. —lo tomó en brazos, soltando varios gritos de dolor al saber que ya no estaba aquí—. Dabi… no sé que voy hacer… sin ti…¡yo no puedo sola!
Los gritos de los molestos héroes empezaron a resonar por el lugar. Himiko no tuvo de otra que escapar, no sin antes cargar el cadáver. No era capaz para dejarlo ahí, no a él.
Le costó, pero pudo escapar, buscando un lugar donde quedarse y poder despedirse bien de quien fue el amor de su vida. Le costó poder enterrar el cadáver, llorando varias noches abrazando este, importándole poco el mal olor y demás.
Sólo quería estar con él.
Justo el día en el que iba a llevar a cabo el entierro -el día que fue capaz de dejarlo ir- se llevó la sorpresa de que no iba a estar sola tanto tiempo. Ahora estaba bajando con cuidado el ataúd, conteniendo sus lágrimas en todo momento hasta que ya no pudo más.
—Dabi… mi amor… te extraño tanto.. —ahogó un quejido, llevando la mano a su vientre—. Prometo que seguiré adelante por ti… mi amor… para poder darle una vida digna a nuestro bebé… No te puedo decir adiós… no soy capaz… sólo puedo decirte un… hasta luego
Y sin decir más empezó a tirar la tierra encima, sin dejar de repetirle cuanto lo amó y lo seguía amando.
~Fin~
Nota se Autora: este one shot fue escrito antes de que BNHA acabara.
Esto solo es un fanfic, no olviden eso.
Gracias por leer, nos vemos en otra historia








