Arte y Danza [ONE-SHOT]

Summary

El prestigioso Colegio Seiryo era conocido por su enfoque en el arte, la creatividad y la expresión. Sus estudiantes no solo aprendían ciencias y matemáticas, sino que también exploraban su talento a través de asignaturas como artes plásticas y danza. Entre los pasillos llenos de lienzos, bocetos y música, dos profesores destacaban no solo por sus habilidades, sino por sus personalidades únicas: Hyoudou Issei, un carismático profesor de artes, y Yoruichi Shihouin, una elegante y enérgica profesora de danza.

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El arte de la Danza

El sol de la mañana se filtraba a través de los grandes ventanales del Colegio Seiryo, iluminando los pasillos con un cálido resplandor dorado. Era el primer día de clases del nuevo ciclo escolar, y el campus vibraba con la energía de estudiantes que corrían por los pasillos, poniéndose al día con amigos que no habían visto en las vacaciones.

Para los profesores, sin embargo, el primer día era diferente, se trataba de prepararse para lo que sería un largo año de enseñanza, de nuevos desafíos y, para algunos, de nuevos comienzos, normalmente con los típicos profesores que estaban de mal humor o molestos por tener que volver a dar clases.

Pero entre los nuevos profesores, estaba uno que llamaba la atención, Hyoudou Issei, el nuevo profesor de artes visuales, quien caminaba por los pasillos con una caja llena de pinceles, pinturas y cuadernos de bocetos, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre sus hombros.

Aunque su pasión por el arte era innegable, este era su primer empleo en un colegio de renombre, y no podía evitar preguntarse si estaría a la altura de las expectativas.

- Solo respira, Issei. No es tan diferente a lo que hacías antes -se murmuró a sí mismo, intentando calmar sus nervios mientras empujaba la puerta del aula de arte-

Era normal que se sintiera nervioso o creyera qué no estaba a la altura, pues estaba en el prestigioso Colegio Seiryo, el cual era conocido por su enfoque en el arte, la creatividad y la expresión, donde los estudiantes no solo aprendían ciencias, matemáticas y las demás materias comunes, sino que también exploraban su talento a través de asignaturas como artes plásticas, teatro, creación literaria y danza.

Si bien Issei confiaba en sus habilidades artísticas con el pincel y la pintura, sabía muy bien que el colegio era muy estricto con los profesores y estudiantes que tenían, no tolerando ningún tipo de error, por lo que si bien, era una gran oportunidad para trabajar en el colegio más conocido de Japón, también estaba preocupado de ser expulsado, pues había sido uno de los primeros en ver como otros estudiantes y profesores, a la hora de ser expulsados del colegio, no eran bien vistos por la sociedad.

Issei entro al salón, viendo que estaba vacío y aún tenía el ligero olor a pintura fresca, los estantes estaban llenos de lienzos en blanco, y una gran pizarra negra ocupaba una pared entera. Había mesas largas con sillas altas, suficiente para acomodar a toda una clase.

Issei dejo su caja sobre el escritorio y después de inhalar profundamente comenzó a organizar los materiales, asegurándose de que todo estuviera en su lugar antes de que los estudiantes llegarán, no quería ser el hazmerreir de todos en su primer día, incluso compro ropa adecuada para el día.

No vino formalmente, ya que le dijeron que podía ser tomado como alguien ridículo o que solo quiere presumir, por lo que a la hora de ser contratado, comentaron que podía venir en ropa algo informal, pero tampoco como si estuviera en su casa

Siguió acomodando todo lo que trajo y el salón lo ordenó, además de limpiarlo con mucho cuidado, queriendo dejar una buena impresión a sus futuros estudiantes, si bien era verdad de que no esperaba que lo quisieran una vez lo conocieran, al menos esperaba que le tuvieran respeto.

Una vez terminó de limpiar se sentó en una silla mientras se limpiaba el sudor de la frente, realmente era agotador limpiar un salón de artes, estuvo apunto de beber agua de la botella que traía consigo, cuando en ese entonces cuando un sonido peculiar llamó su atención.

No era el murmullo habitual de los estudiantes, ni el típico ajetreo del personal docente. Se trataba de un ritmo marcado, casi hipnótico, que parecía venir del salón de al lado, un golpeteo rítmico, seguido de un suave deslizamiento, como si alguien estuviera moviéndose con una precisión calculada.

Intrigado, Issei dio un rápido trago de agua y se levantó, saliendo del salón y se dirigió al salón de al lado, viendo que se trataba del salón de danza, notando que la puerta estaba entreabierta, permitiéndole ver el interior sin ser notado

Miro a ambos lados, viendo que los pasillos estaban vacíos, y era normal, todos los estudiantes se encontraban en el gimnasio del colegio, o en la parte donde estaban las canchas de fútbol, por lo que se supone, Issei debía de estar solo.

Se acerco a la puerta para ver que había dentro del salón, viendo como el amplio estudio de danza estaba iluminado por la luz natural que entraba a través de las ventanas, el suelo de madera reflejaba la silueta de una mujer que se movía con una elegancia impresionante, cabello morado oscuro y largo, atado en una coleta alta, ojos dorados y un cuerpo esbelto pero fuerte, qué se deslizaba con precisión entre cada paso.

A quien estaba viendo era Yoruichi Shihouin, la profesora de danza, quien estaba inmersa en su entrenamiento matutino, Issei observó como cada uno de sus movimientos fluía con naturalidad, como si no estuviera simplemente bailando, sino contando una historia con su cuerpo, algo que Issei lo creía que fuera posible, pero esa era la sensación que le daba al ver a Yoruichi haciendo aquellos movimientos tan fluidos.

Su expresión era tranquila, concentrada, y la forma en que su respiración se sincronizaba con la música solo demostraba años de disciplina y talento.

Issei quedo hipnotizado, nunca había prestado mucha atención al mundo de la danza, esto se debía a que él era más rígido que un palo, era muy malo bailando y aunque tuvo maestros que intentaron enseñarle, todos llegaron a la conclusión de que Issei no tenía talento para bailar, ni siquiera para lo básico, lo que lo llevo a alejarse de ese mundo, no por que lo odiara o no le gustara, sino porque no era para él.

Pero verla moverse de esa manera despertó algo en él, era como ver una pintura en movimiento, una obra de arte viviente que se dibujaba en el aire con cada giro, cada salto, y cada pausa precisa.

Yoruichi término su rutina con un giro final, deteniéndose justo enfrente a un espejo de cuerpo entero. Tomo una profunda bocanada de aire y sonrió, satisfecha con su desempeño, pero entonces, su mirada se desvío ligeramente hacia la puerta, donde Issei todavía estaba observando, congelado en su lugar, pues la puerta se había abierto un poco por una ráfaga de aire.

- ¿Disfrutando del espectáculo? -pregunto con una sonrisa travesía, cruzándose de brazos-

Issei parpadeo varias veces, dándose cuenta de que había sido descubierto, su rostro se enrojeció mientras apretaba sus dientes y manos, su corazón palpitaba muy rápido y se sentía nervioso.

- ¡Ah! Yo... eh... no quería interrumpir -se apresuró a decir, rascándose la nuca- Yo... escuche la música y me dio curiosidad.

Yoruichi arqueó una ceja y se acercó a él con una actitud despreocupada, lo que no hizo más que poner nervioso a Issei, no sabiendo si ella estaría molesta, o ahora usaría la situación para hacer que lo expulsaran, ¡Y en su primer día!

- Vaya, tenemos un fisgón en el nuevo grupo de profesores -bromeó con una sonrisa mientras inclinaba un poco la cabeza a la derecha- No me digas que también das clases de danza.

- ¿Danza? -Issei soltó una risa nerviosa- No, definitivamente no. Soy el nuevo profesor de arte

- Ya veo. Entonces supongo que tiene sentido que te hayas quedado mirando -dijo Yoruichi, apoyándose contra el marco de la puerta- El arte y la danza no son tan diferentes como algunos creen, ambos cuentan historias, solo que con herramientas distintas

Esto ganó la curiosidad de Issei, viéndola con sorpresa, nunca había pensado de esa manera o que alguien llegara a decir eso, aunque pensándolo detenidamente, tenía razón, el arte y danza eran similares en ciertos aspectos, solo que el público general no los relaciona entre sí por obvios motivos, pues uno era pintar o crear un paisaje, mientras que lo otro eran bailes.

- Nunca imagine que alguien pudiera moverse así, es como... si pintaras en el aire con tu cuerpo -comentó Issei sin pensar demasiado en sus palabras, sonrojándose al darse cuenta de lo que dijo- Mierda...

Yoruichi lo miro con sorpresa, pero luego sonrió de forma extraña para Issei

- Es la primera vez que alguien me dice eso, ¿como debería reaccionar? ¿Me tomo eso como un alago, profesor Hyoudou?

- Solo dime Issei -respondió él, sintiendo que la tensión inicial comenzaba a ser cambiada por nervios- Y... no se la verdad... hable sin pensar

- Esta bien, Issei. Eso puedo notarlo -dijo Yoruichi cruzando los brazos mientras seguía sonriendo- Me llamo Yoruichi, aunque en clase prefiero que me llamen “La profesora más increíble del colegio” -bromeó, guiñándole un ojo-

Issei se rio un poco nervioso, no esperaba que una de las profesoras del colegio fuera así de relajada y coqueta, teniendo en cuenta como eran las reglas.

- Bueno... entonces te veré por aquí, profesora más increíble del colegio

- Eso ni lo dudes -respondió ella con una sonrisa confiada antes de girarse y regresar a su salón-

Mientras Issei regresaba al suyo, no pudo evitar pensar que su primer día había resultado ser mucho más interesante de lo que imaginaba, mientras que Yoruichi se acostó en el suelo boca abajo, moviendo sus pies tranquilamente, pensando en la mirada que Issei le había dado antes.

- Es... la primera vez que un hombre me ve con esos ojos -dijo sintiéndose rara, no sabiendo que sentir-

- Me pregunto como serán las cosas con él cerca -se preguntó a si misma mientras apoyaba su rostro en una de sus manos-

En un abrir y cerrar de ojos, el semestre avanzó con rapidez, Issei le iba bastante bien, los estudiantes lo respetaban y lo querían mucho, en sus propias palabras decían que “Es como el tío buena onda que todos quisiéramos tener”

Palabras que hacía feliz a Issei, quien buscaba mantener ese pensamiento, incluso algunos estudiantes le contaban sus problemas, con la esperanza de que podía darles algún consejo que pudiera ayudarlos o hacer sentir mejor, y aunque Issei no conociera toda la situación que vivían sus estudiantes, siempre intento ser de ayuda

Y Yoruichi era testigo de ello, viendo como Issei intentaba ayudar a los demás, a veces quedándose hasta tarde con algunos estudiantes para hablar y darles algunos consejos, haciendo que Yoruichi sonriera, era agradable no tener a otro señor cascarrabias entre los profesores.

Los días pasaron y se volvieron más frescos con la llegada de otoño, lo que hizo que el colegio Seiryo ya se estuviera preparando para su evento más importante: El Festival de las Artes

Cada año, los estudiantes y profesores colaboraban en una gran presentación que unía distintas disciplinas artísticas en un solo espectáculo. Pintura, música, danza, escultura y teatro se fusionaban en una puesta en escena qué demostraba el talento del colegio

Para Issei, este sería su primer festival como docente, lo que significaba una combinación de emoción y presión, aún se sentía un poco ajeno al colegio, pero quería asegurarse de que su participación dejara una impresión positiva.

Cuando el comité organizador asignó los equipos, Issei se enteró de que trabajaría codo a codo con la profesora de danza, Yoruichi Shinoin

- ¿Oh? Esto va a ser interesante -murmuró cuando vio la lista de profesores responsables del proyecto-

Después de su primer encuentro, Issei y Yoruichi habían coincidido varias veces en la sala de profesores y los pasillos, siempre intercambiaban bromas o pequeños comentarios pero aún no habían trabajado juntos de manera formal, el festival sería la primera oportunidad para ver hasta donde podían llegar como equipo

La primera reunión para definir el concepto del espectáculo fue en la sala de artes donde se congregaron profesores y estudiantes.

- La presentación debe ser una fusión de artes visuales y danza, un espectáculo donde ambas disciplinas se complementen -explico la directora del evento-

Issei y Yoruichi se sentaron juntos, cada uno con sus propias ideas sobre cómo abordar el proyecto.

- Creo que deberíamos inspirarnos de la naturaleza -propuso Issei- Un mural en el fondo que represente un bosque en distintas estaciones, y los bailarines serían los espíritus de la naturaleza

- Demasiado común -respondió Yoruichi apoyando el mentón en su mano- Si vamos a hacer algo, que sea impactante, yo pensaba en algo más abstracto, como una danza que simboliza la creación del arte en sí misma

- ¿Y como representas algo así? -pregunto Issei, arqueando una ceja-

- Con el cuerpo, por supuesto -Yoruichi tenía una sonrisa confiada cuando hablo- ¿Qué mejor manera de mostrar la expresión artística qué haciendo que los bailarines se conviertan en pinceles vivos?

- Es una buena idea, pero sin un fondo que refuerce el mensaje la presentación puede sentirse vacía -expreso Issei, defendiendo su punto-

- Y si el mural es demasiado detallado, la danza perderá protagonismo -replicó Yoruichi con los brazos cruzados y ceño fruncido-

Ambos se miraron con intensidad, mientras los estudiantes observaban con interés la discusión, era la primera vez que dos profesores se mostraban tan apasionados por sus visiones artísticas en público, además de escucharlos discutir, aunque siempre desde el respeto

No se insultaron ni denigraron (más que todo por que los estudiantes estaban presentes y debían proteger la imagen que habían forjado enfrente de ellos) sino que debatieron sus puntos, los pros y contras, algunos estudiantes querían apoyar al profesor que les caía mejor, pero Issei y Yoruichi les negaron el derecho de hablar, no querían que esto terminara con un salón lleno de gente gritándose.

Finalmente, después de varias rondas de debate, encontraron un punto medio.

- Pintaremos un fondo etéreo, algo que no sea concreto, sino que se transforme con la luz y los movimientos -propuso Issei-

- Y los bailarines interactuarán con el mural en lugar de solo moverse frente a el, pueden usar temas, sombras y luces para “pintar” en el escenario -agregó Yoruichi-

Con un acuerdo finalmente establecido, el trabajo podía comenzar sin problemas, cuando los estudiantes se fueron, Issei debió un gran trago de agua para humedecer su garganta, había quedado seca después de tanto debatir, se giro viendo para ver a Yoruichi, quien había soltado un suspiro pesado y rasposo.

- ¿Pasa algo?

- Me quede sin agua... y mi garganta esta seca -su respiración estaba algo agitada y parecía que le costaba hablar-

- Toma -le entrego su botella, la cual aun contenía agua-

- ¿Eh? -Yoruichi lo vio sorprendida- N-No es necesario...

- Toma un poco, se ve que lo necesitas

Le dejo la botella en las manos mientras se levantaba y salía del salón para estirar sus piernas, Yoruichi lo vio alejarse mientras tomaba la botella, la abrió para beberse toda el agua que quedaba y soltó un suspiro de alivio.

- Es un buen hombre, y se ve que tiene una paciencia enorme -recordando como cuando estaban debatiendo, siempre mantuvo una expresión serena y jamás mostró rabia o enojo- Me pregunto que otras cosas tiene para mostrar

Durante las siguientes semanas, Issei y Yoruichi pasaron largas horas en el gimnasio del colegio, supervisando los ensayos y preparando los elementos visuales, con una precisión exacta, notando al instante si había algún error.

Para Issei, fue fascinante ver como la danza se fusionaba con su arte, nunca había considerado la posibilidad de que una pintura pudiera extenderse más allá del lienzo, pero los movimientos de los estudiantes daban sensación de que las pinceladas cobraban vida.

Por otro lado, Yoruichi también comenzó a ver el arte desde otra perspectiva, aunque siempre había considerado la danza una forma de expresión completa, las imágenes propuestas por Issei le dieron un nuevo significado

A pesar de sus diferencias de opinión, ambos se complementaban bien, y, aunque no lo admitieron en voz alta, disfrutaban cada momento juntos, era relajante, pero no todo fue fácil.

- ¡No, no, no! -exclamó Yoruichi en uno de los ensayos- ¡Si te mueves demasiado rápido, no se verá la silueta proyectada en el mural!

- ¡Si no se mueven con energía, aparecerán estatuas en vez de bailarines -dijo Issei con frustración en su rostro y tono de voz mientras frotaba su frente-

En medio de la discusión, uno de los estudiantes murmuró algo que atrajo la atención del resto.

- ¿Creen que la profesora Yoruichi y el profesor Issei están... juntos?

- Es difícil de saber... no pasan mucho tiempo juntos, pero si he visto que se encuentran con mucha frecuencia cuando no están en sus salones -murmuro otro-

- ¡Definitivamente hay algo entre ellos! -exclamó otro en voz baja-

Issei y Yoruichi estaban demasiado ocupados corrigiendo los errores que veían para prestarle atención a los estudiantes que murmuraban a sus espaldas.

El día del festival llegó y el auditorio del colegio estaba lleno, los padres, estudiantes y profesores esperaban con ansias la presentación qué Issei y Yoruichi había preparado con tanto esfuerzo

Cuando las luces se atenuaron y la música comenzó, Issei sintió que su corazón latía con fuerza, era la primera vez que su arte era parte de algo tan dinámico y vivo.

El espectáculo fue un éxito total, la combinación de colores, luces y movimientos dejó al público maravillado, cada paso de los bailarines parecía extender las pinceladas en el aire y el fondo pintado por Issei cambiaba de tonalidad con la iluminación

Yoruichi, que estaba detrás del escenario, observó a Issei mientras miraba la presentación con una mezcla de asombro y satisfacción, había logrado transmitir su arte de una manera que jamás imaginó, pareciendo casi un niño pequeño por la expresión que tenía.

Cuando la presentación terminó, el público estalló en aplausos, los estudiantes estaban eufóricos, y la directora del evento felicito a ambos profesores por su excelente trabajo.

- Debo admitirlo, Issei -dijo Yoruichi mientras los dos se alejaba del escenario- Tienes más talento del que pensé

- ¿Eso fue un cumplido? -bromeó él empujándola levemente con el codo-

- No te acostumbres, pequeño artista -respondió ella con una sonrisa traviesas mientras le regresaba el empujón con la cadera-

Por un momento, ambos se quedaron en silencio observando el escenario iluminado, habían trabajos juntos, habían discutido, pero al final, crearon algo único, y sin darse cuenta, algo más había comenzado a nacer entre ellos.

El festival de las Artes había terminado con éxito, dejando tras de sí la sensación de satisfacción y agotamiento en todos los involucrados, Issei y Yoruichi se habían convertido en el centro de atención entre los estudiantes y algunos profesores, no solo por su colaboración en la presentación, sino por la química evidente entre ellos.

A pesar de que lo negaban, los rumores sobre “la pareja de profesores de arte y danza” no dejaba de circular por los pasillos del colegio.

- ¿Crees que realmente hay algo entre ellos? -preguntaba un estudiante-

- ¿Viste cómo se miraban durante el desarrollo y finalización del festival? ¡Claramente hay tensión ahí! -respondió otro-

Issei no podía evitar sentir un poco incómodo cada vez que escuchaba esos comentarios, o cuando venían a preguntarle si sentía algo por Yoruichi, la verdad es que solo eran compañeros de profesión, si bien no hablaban mucho cuando estaban en el colegio, sus charlas en los celulares tampoco eran tan extensas, pero servían para conocerse un poco más fuera del mundo laboral.

Siendo de esta manera que ambos descubrieron que compartían el mismo gusto por ver películas relacionadas con el romance y drama, mientras que Yoruichi le gustaba leer libros de drama y acción, a Issei le gustaba leer libros de fantasía y misterio.

Pero cuando se puso a pensar detenidamente en lo que decían, recordó que a veces cuando hablaba con Yoruichi se ponía nervioso, le temblaban las manos o sudaba un poco más de lo habitual, tal vez la idea de estar con ella no le molestaba, pero tampoco era algo que había considerado seriamente, o al menos, eso se decía a sí mismo.

Teniendo en cuenta que, tampoco sabía a Yoruichi también podría querer estar con él de manera amorosa, pensando que solo lo veía como un buen compañero de profesión, pero aun así, Issei trato de ignorar los comentarios, no queriendo tocar mucho ese tema

Por su parte, Yoruichi parecía divertirse con la situación, cada vez que alguien insinuaba algo, ella simplemente sonreía con su actitud despreocupada de siempre, pero tampoco negaba nada con firmeza

Pero al igual que Issei, Yoruichi a veces llegaba a sentir como su corazón palpitaba más rápido y sus mejillas se calentaban al ver a Issei tan concentrado o cuando veía su sonrisa, tenía la ventaja de que podía mostrar su imagen de mujer despreocupada para disimular, solo que a veces le era difícil.

Sin embargo, algo cambió la noche en que el colegio organizó un pequeño evento especial para agradecer a los profesores y estudiantes que participaron en el festival.

Después de la ceremonia de reconocimiento, la mayoría de los profesores decidieron irse temprano para poder descansar, y como el día de mañana era sábado, podían descansar todo el día sin problemas, pero Yoruichi tenía otros planes

- Oye Issei -se apoyo en la pared junto a él, con los brazos cruzados- La noche está demasiado bonita como para desperdiciarla yendo directo a casa

- ¿Ah, si? ¿Y que sugieres? -preguntó Issei con curiosidad mientras la veía, notando que sus mejillas parecían estar algo coloradas-

- Conozco un lugar perfecto para ver las estrellas, ¿Te animas?

Issei dudó por un momento, ¿Salir a solas con Yoruichi?, no era algo que hacía con frecuencia fuera del colegio, recordando que a veces iban a algún parque cercano para hablar o iban a un centro comercial pata despejar la mente, pero la curiosidad pudo ganarle.

- Esta bien, pero si esto es una trampa para dejarme en medio de la nada, al menos avísame antes

- No prometo nada -Yoruichi le guiño un ojo antes de tomarlo del brazo y arrastrarlo fuera del colegio-

Lo llevo a su auto y luego de estar conduciendo unos veinte minutos aproximadamente, llegaron a un lugar solitario, a una colina a las afueras de la ciudad, lejos de sus luces, desde allí, el cielo nocturno se desplegaba en todo su esplendor, con estrellas brillando como pequeños diamantes sobre el fondo oscuro.

Ambos se bajaron del auto y se acostaron en la parte delantera de este para admirar mejor las estrellas, Issei se quedo en silencio por un momento simplemente admirando la vista.

- Wow... no sabía que había un lugar así tan cerca

- Es... mi pequeño refugio -Yoruichi soltó un suspiro mientras colocaba su brazo derecho por encima de su cabeza- Cuando necesito alejarme de todo, vengo aquí a pensar

Issei la observó por un instante antes de imitarla, acomodándose a su lado, sus dedos llegaron a tocarse, lo que provocó que sus manos se tensaran un poco, pero luego se relajaron y agarraron sus dedos entre sí, el aire fresco de la noche los envolvía, y el sonido lejano del viento entre los árboles hacia que todo se sintiera en calma

Issei y Yoruichi estaba algo nerviosos al sentir como sus manos estaban juntas, pero no sentían ninguna presión en su pecho o su corazón palpitando como loco, simplemente, estaban en paz, como si la presencia le diera la tranquilidad qué muchas veces necesitaban, después de un rato de silencio, Yoruichi decidió hablar, apretando un poco la mano de Issei.

- ¿Sabes? No pensé que me gustaría trabajar contigo

- ¿Eso es un cumplido o una ofensa? -pregunto Issei con una sonrisa-

- Un poco de amas -ella río- Pensé que serias otro de esos profesores serios que se preocupan demasiado por las reglas y las expectativas

- ¿Y ahora que piensas?

Yoruichi giró la cabeza para mirarlo directamente, sus ojos dorados brillaban con la luz de las estrellas, haciéndola ver más hermosa a los ojos de Issei.

- Que eres más interesante de lo que aparentas

Issei sintió un pequeño escalofrío recorrer su espalda, había algo en la forma en que ella lo miraba en la honestidad de sus palabras, que lo hizo sentir diferente, por lo que decidió cambiar de tema para aliviar la tensión.

- ¿Y tú? Apuesto a que eras una de esas alumnas que rompían las reglas todo el tiempo

- ¿Eras? ¿Por que hablas en pasado? -bromeó Yoruichi-

Ambos rieron, y la conversación fluyó con naturalidad, hablaron sobre sus experiencias como profesores, sobre sus sueños y sobre las pequeñas cosas que los hacía felices.

En algún momento, sin darse cuenta ninguno de los dos, la distancia entre ellos se redujo, bajaron sus manos y Yoruichi apoyo su cabeza en el hombro de Issei mientras lo observaba con una sonrisa juguetona

- Dime, Issei... ¿Has tenido novia?

La pregunta lo tomo por sorpresa

- ¿A que viene eso?

- Solo tengo curiosidad -dijo ella, encogiéndose de hombros- A veces me pregunto que tipo de mujeres captaría tu atención

Issei rápidamente la mirada hacia el cielo, pensativo, había tenido varias novias a lo largo de su vida, estaría mintiendo si dijera que jamás llegó a tener una, pero desde que termino con la última que tuvo, solo se dedicó a sus estudios para sanar su corazón herido

- Pues si he tenido novias... pero supongo que no éramos compatibles -respondió sin verla- Y el tipo de mujeres que me gustaban... pues no tengo estándares como tal, mientras no sea una mala persona o una doble cara, no hay problema

Issei giró la cabeza mientras podía sentir la mirada penetrante de Yoruichi.

- Tal vez... alguien como tú... -murmuró-

Para su desgracia, Yoruichi logró escucharlo, haciendo que esta se sonroje mucho, pero sonriera, satisfecha con la respuesta

- Interesante...

Por laguna razón, Issei sintió que su respuesta la había divertido más de lo normal, la conversación retomo su camino hasta que el frío comenzó a hacerse presente, la noche había pasado más rápido de lo que imaginaron, pero algo había cambiado entre ellos

Se bajaron del auto y subieron a este para que Yoruichi llevara a Issei a su casa, durante el camino Issei sintió que aquella noche había sido más que una simple charla entre colegas, había sido el comienzo de algo que ninguno de los podía negar.

Desde aquella noche bajo las estrellas, tanto Issei como Yoruichi sabían que algo cambió entre ellos, aunque ninguno lo mencionaba abiertamente, la complicidad entre ambos era evidente, sus conversaciones se habían vuelto más personales, las miradas qué intercambiaban eran más prolongadas, y las bromas que antes eran simples juegos, ahora llevaban un matiz diferente, uno que incluso ellos mismos notaban.

Sin embargo, no paso mucho tiempo antes de que su relación comenzará a enfrentar sus primeros desafíos, y todo por culpa de sus estudiantes, quienes no tardaron en notar que algo estaba ocurriendo entre sus dos profesores favoritos.

- ¿Viste cómo la profesora Yoruichi y el profesor Issei se miraron en la sala de profesores?

- Eso no es nada, ¿no han notado que Yoruichi sale más veces del salón para pasar por el salón de artes?

- ¿Ustedes no han notado que pasan más tiempo juntos durante el descanso?

- Claramente hay algo entre ellos... ¡Estoy seguro que serían una gran pareja!

Los murmullos se esparcieron como pólvora por todo el colegio, algunos lo veían como un simple chisme escolar, pero otros lo usaban como una distracción en las clases

- ¡Profesor Issei, cuéntenos la verdad! ¿Esta saliendo con la profesora Yoruichi? -pregunto una estudiante en medio de una clase de arte-

- No digas tonterías y concéntrate en tu trabajo -expreso Issei suspirando, sintiendo como el salón se llenaba de risas y miradas cómplices-

Yoruichi, por su parte se lo tomaba con más humor, pareciéndole divertida toda la situación que sus estudiantes estaban generando, creyendo que de esta forma podría acercarse más a Issei.

- ¡Profesora Yoruichi! ¿Es verdad que usted siente algo por Issei? -pregunto uno de sus estudiantes-

- ¿Quién sabe? Tal ves si, tal vez no -decía con una sonrisa misteriosa a la pregunta de su estudiante-

Le divertida ver como los chicos se emocionaban con e tema, pero sabía que la situación podía volverse problemática si llegaba a oídos de la dirección.

El problema llego a su punto crítico cuando la directora del colegio, la estricta y conservadora Seika Kamihara, llamó a Issei a su oficina.

- Profesor Hyoudou, he recibido varios comentarios sobre su cercanía con la profesora Shinoin

- ¿Qué? -pregunto Issei, sintiendo una punzada de incomodidad-

- Déjeme ser clara. No tengo problemas con que los docentes socialicen, pero usted es nuevo en esta institución, sería lamentable que su reputación se viera afectada por rumores inundados.

Issei apretó los puños bajo la mesa, sabía exactamente lo que la directora intentaba decirle: debía mantenerse alejado de Yoruichi si quería conservar si imagen profesional

- Entiendo su preocupación... pero no creo que haya nada de qué alarmarse... somos colegas y trabajamos bien juntos, no hay nada más allá de eso

La directora lo observó con una expresión neutra antes de asentir, Issei sentía que estaba hablando con un maniquí, pero en el fondo sentía un profundo dolor, estaba empezando a sentir cosas por Yoruichi y ahora tenía que dejarla para evitar un problema con la directora

- Espero qué así sea, profesor Hyoudou

Cuando salió de la oficina, Issei sintió una mezcla de enojo y frustración, ¿Por que debían preocuparse tanto por algo que ni siquiera era oficial?

Después de la conversación con la directora, Issei intento mantener las apariencias, evitó estar demasiado cerca de Yoruichi en los pasillos, limitó sus conversaciones con ella en la sala de profesores y trato de ignorar los rumores, incluso cuando hablaban por celular, Issei intentaba la excusa de que tenía muchos trabajos que revisar, por lo que no podía hablar ahora

Pero Yoruichi no era tonta, sabía que algo había pasado y cuando escucho una conversación entre estudiantes, donde hablaban de que Issei había sido llamado por la directora, tuvo sospechas de lo que pudo haber ocurrido, por que una tarde, Yoruichi fue donde Issei para preguntarle que había ocurrido

- Oye, Issei... últimamente has estado un poco distante -dijo esta apoyada en la puerta que llevaba hacia la bodega de materiales de arte, donde estaba Issei acomodando algunas cosas-

- ¿Eh? No es nada, solo he estado ocupado -respondió sin verla-

- Vaya, ¿y desde cuándo te vuelves frío conmigo? -Yoruichi cruzó sus brazos, mirándolo con una mezcla de diversión y molestia-

Issei suspiro, sabía que no podía esconderlo la verdad a Yoruichi, se giró para verla y levanto la vista, teniendo una mirada decaída y con algo de miedo

- La directora me advirtió que los rumores sobre nosotros podrían afectar mi imagen

Yoruichi se quedo en silencio por un momento antes de soltar una pequeña risa, era raro que ahora Issei le importara mucho mantener su imagen de profesional, no, debía de haber algo más, algo que lo obligará a comportarse de esa manera, hasta que recordó algo.

- ¿Eso te preocupa?

- No es solo eso... -Issei se pasó una mano por su cabello- No quiero que esto te acuses problemas a ti tampoco

Yoruichi lo observó fijamente, notando como Issei evitaba la mirada de ella, ahora entendía que estaba pasando aquí, por lo que dio un paso hacia él

- Déjame aclararte algo, Issei. A mi no me importa lo que digan los demás, siempre he hecho lo que quiero, y no voy a cambiar ahora

- Lo sé, pero...

- Si te preocupan los rumores, es por que también sientes algo, ¿verdad?

La pregunta lo tomo desprevenido, Issei la miro, pero no pudo responder de inmediato, ganándose una sonrisa de Yoruichi, quien se arrodilló enfrente de él y lo miró directamente a los ojos.

- No dejes que los demás decidan como debes vivir, piensa en lo que realmente quieres

Dicho esto, se levantó, dio media vuelta y salió de la bodega, dejándolo solo con sus pensamientos.

Esa noche, Issei veía el techo de su departamento, no podía dejar de pensar en las palabras de Yoruichi, ella tenía toda la razón. Desde que llegó al colegio, había tratado de hacer todo “correctamente”, sin arriesgarse demasiado, pero, ¿de que servía todo eso si al final terminaba ignorando lo que realmente quería?

Yoruichi era una persona única, alguien que lo hacía reír, lo desafiaba y lo inspiraba, ¿realmente estaba dispuesto a alejarse de ella solo por miedo a lo que los demás pensaran?

Por primera vez, Issei comenzó a considerar seriamente su respuesta, y tal vez, al día siguiente, finalmente decidiera qué hacer.

El ambiente en la escuela seguía tenso para Issei, después de la advertencia de la directora y la conversación con Yoruichi, no podía dejar de pensar en su situación.

¿De verdad valía la pena alejarse de ella solo para evitar rumores?

Las miradas de los estudiantes los susurros entre los profesores y su propia indecisión lo estaban volviendo loco, necesitaba una señal, algo que le dijera que hacer, esa señal pronto llegaría... de la peor manera posible

Un día, mientras Issei estaba en su salón, viendo como sus estudiantes estaban trabajando en sus proyectos de pintura, él caminaba por el salón, observando los avances de cada uno.

- ¡Buen trabajo Kaori! Agrega más sombras aquí y resaltará mejor la figura -le dijo a su estudiante mientras señalaba su pintura-

Todo parecía ir bien, hasta que el sonido de la puerta abriéndose de golpe interrumpió la tranquilidad del salón.

- ¡PROFESOR ISSEI! ¡TIENE QUE VENIR RÁPIDO! -grito un estudiante con el rostro pálido-

- ¿Qué ha pasado para que hagas tanto alboroto? -pregunto Issei, frunciendo el ceño ante la repentina interrupción-

- ¡Es la profesora Yoruichi! ¡Esta en problemas en la dirección! -refiriéndose al salón donde se encontraba el comité escolar-

El corazón de Issei se aceleró, no pensándolo dos veces y salió corriendo del salón, ganándose las miradas de los estudiantes, quienes ahora se veían entre sí con cierta incomodidad

- Esto... ¿Nosotros provocamos esto? -pregunto un estudiante apenado-

- ¡Obvio que si imbécil! -otro le pego- ¡Con ustedes esparciendo esos rumores! ¿Realmente pensaron que ellos dos estarían bien?

Los demás bajaron la cabeza apenados, no esperando que aquellos comentarios fueran capaces de causar tanto daño.

Cuando Issei llego a la dirección, encontró una escena que lo hizo enfurecer, Yoruichi estaba contra la pared, con una expresión desafiante en su rostro, frente a ella, estaba un hombre de traje, probablemente uno de los miembros del comité escolar.

El Comité Escolar era similar a esos consejos estudiantiles que se veían en los animes y mangas, con la diferencia de que aquí eran personas contratadas por la directora para mantener el orden en el colegio, no eran estudiantes.

Esto era así ya que el colegio era muy grande, y a la directora se le dificultaba vigilar cada parte de este, por lo que tuvo que contratar a gente que la ayudara hacer su trabajo, en eso el hombre le hablo a Yoruichi con un tono agresivo

- ¡No podemos permitir que una profesora tenga una actitud tan descarada en la escuela! ¡Su comportamiento es completamente inapropiado!

- ¿Disculpe? -interrumpió Issei, entrando en la habitación- ¿Qué está pasando aquí?

El hombre se giró, sorprendido por la interrupción, pero volviendo a su expresión sería cuando vio quien era.

- Esto no tiene nada que ver con usted, profesor Hyoudou

- Si están molestando a una compañera de trabajo, entonces si tiene que ver conmigo -dijo Issei con tono firme-

Yoruichi sonrió de lado al ver su expresión.

- Tranquilo, Issei. Solo tenemos un pequeño desacuerdo aquí -comentó despreocupado, como si la situación no le afectará en absoluto-

Pero Issei conocía su mirada, Yoruichi estaba molesta, solo que lo disimulaba muy bien, la conocía muy bien hasta para notar su lenguaje corporal, el hombre del comité lo miro con desdén.

- Este colegio tiene una imagen que mantener, no podemos permitir que una profesora actúe de manera tan... “libre” con sus compañeros

Issei sintió que la ira le hervía la sangre.

¿Realmente estaban atacando a Yoruichi solo por ser quien era?

- No veo cuál es el problema, Yoruichi es una excelente profesora, y su trabajo con los estudiantes ha sido impecable

- No se trata solo de su desempeño, sino de la impresión que da -respondió el hombre, cruzando los brazos- Los rumores han llegado demasiado lejos, si esto sigue así, tomaremos medidas

Yoruichi soltó una carcajada, desafiando abiertamente al comité.

- ¿Medidas? ¿Por que no son directos y dicen que solo quieren que me calle y actúe como a ustedes les gusta?

El hombre frunció el ceño, pero antes de que pudiera responder, Issei decidió hablar.

- Si lo que les preocupa son los rumores, deberían centrarse en la educación en lugar de en la vida privada de sus profesores

El ambiente se tensó aún más, el hombre miró a Issei con frialdad antes de ajustar su corbata

- Consideren esto su última advertencia -dijo antes de girarse y salir de la dirección-

Cuando la puerta se cerró, el silencio quedo flotando en el aire, Issei dejo escapar un suspiro y miro a Yoruichi.

- ¿Estas bien?

Ella lo miro con una sonrisa, aunque su expresión había un dejo de cansancio, se sentó en uno de los sillones mientras soltaba un pesado suspiro

- Podría preguntarte lo mismo

Issei negó con la cabeza

- No puedo creer que estén tan obsesionados con esto

- Así son las cosas en instituciones como esta, pero... gracias por ponerte de mi lado

Por primera ves, Yoruichi sonaba sincera, sin la usual broma en su tono, Issei la miró a los ojos y, por un momento, el mundo exterior desapareció

- No voy a dejar que te hagan esto. No importa lo que pase

Yoruichi lo observó con intensidad, y sin pensarlo, se levantó y dio un paso adelante, acortando la distancia entre ellos

- Eso suena como una declaración peligrosa, Issei -susurro con una sonrisa misteriosa-

Issei sintió su corazón a latir más rápido, por primera vez, no quería huir del sentimiento que estaba creciendo dentro de él, pero justo cuando el momento se volvía más intensa

- ¡Ooohhhh, perdón por interrumpir!

Una estudiante había abierto la puerta de golpe y los miraba con una sonrisa traviesa, Issei y Yoruichi se separó de inmediato, ambos muy sonrojados y nerviosos, aclarando sus gargantas

-¿Qué pasa? -pregunto Issei, intentando sonar normal-

- Ehh... nada, nada, sigan con lo suyo -dijo la chica antes de cerrar la puerta y salir corriendo-

Yoruichi río con ganas, mientras Issei se tapaba la cara con una mano.

- Estamos en problemas...

- Tal vez si -Yoruichi sonrió- Pero eso lo hace más divertido, ¿No crees?

Issei la miro de reojo y no pudo evitar sonreír también, daba igual que llegara a pasar de ahora en adelante, sabían que esta vez no había vuelta atrás, pero no estaban nerviosos.

Los rumores no habían cesado, pero después de la confrontación con el comité escolar, se terminaron intensificando, solo que esta vez los estudiantes mantenían los rumores entre ellos y evitaban hablarlos en público, y sobre todo, cerca de otros profesores.

De esta manera las cosas se fueron calmando, aunque la relación entre Issei y Yoruichi seguía estando igual, solo que esta vez ya no eran tan cercanos en el colegio, pues aunque sabían que no estaban haciendo nada malo, el tener a la directora y el comité escolar encima era agobiante y no querían escuchar sus regaños otra vez.

Sin embargo, esa tarde, cuando Issei estaba terminando de ordenar sus materiales de arte, encontró una nota sobre su escritorio, la cual tenía escrito

"Te espero en el teatro a las 7:00 PM. No faltes"

No había ninguna firma, pero la letra era inconfundible, era de Yoruichi, Issei pudo sentir como su corazón empezaba a palpitar más rápido y se ponía algo nervioso, miro el reloj, viendo que eran apenas las 5:00 PM.

Tendría que esperar dos horas para poder verla, su corazón latía con fuerza, pero la incertidumbre estaba presente en su rostro, tenía miedo de que ella hubiera tenido otro problema con el comité escolar sin que el se diera cuenta.

Trato de relajarse mientras tomaba su chaqueta y salía del salón, caminando con pasos lentos por los pasillos vacíos del colegio, mirando lo pacifico que se veía, Issei hizo una mueca nostálgica mientras caminaba, llego al gran teatro del campus

Le pidió al conserje unas llaves para entrar, con la excusa de que lo ayudaría a limpiar esa parte, a lo que el conserje lo miró raro, preguntándole por que haría eso, a lo que Issei comentó que no tenía nada que hacer en su departamento y para no darle tanto trabajo a él.

Esto hizo que el conserje sospechara, pero le entrego la llave del teatro, junto a unos utensilios de limpieza, Issei le agradeció y volvió al teatro, entró y miró lo grande que era, sin duda podía decir que aquel lugar debía de ser mágico con las actuaciones de la especialidad de teatro.

Para matar el tiempo, empezó a limpiar todo el lugar mientras se ponía unos audífonos qué llevaba siempre consigo y ponía música de Jazz, cuando termino miro cuanto tiempo había pasado, viendo que solo faltaban treinta minutos para las siete, por lo que se sentó en uno de loa asientos del lugar y espero que pasara el tiempo.

Cuando dieron las siete, las luces del escenario se prendieron de golpe, revelando a alguien en el centro del escenario, Yoruichi había llegado, Issei se levantó mientras guardaba sus audífonos, se subió al escenario y ambos se miraron fijamente.

- Así qué... ¿Qué estamos haciendo aquí? -pregunto Issei un poco nervioso-

Yoruichi, quien estaba viéndolo con una sonrisa divertida, se acerco a él dando un paso

- Quería verte sin testigos. Al menos una vez

Issei arqueó una ceja mientras sentía un escalofrío por la espalda al ver la forma en como Yoruichi lo veía, sus ojos dorados brillaban gracias a las luces del escenario.

- Eso suena sospechoso

Ella rio suavemente y luego, con un movimiento ágil, se quedo enfrente a Issei, sus rostros estaban a pocos centímetros de tocarse y sus miradas se volvieron algo intensas.

- Déjame preguntarte algo, Issei

- ¿Qué cosa?

- Si todo esto no fuera un problema... Si no hubiera rumores, ni reglas tontas, ni directores metidos en nuestras vidas... ¿Qué harías?

Issei sintió un leve escalofrío, entendía perfectamente lo que ella quería decirle con esas palabras, y luego de haberlo pensado antes, sabía exactamente a donde quería llegar con Yoruichi, pero en lugar de responder de inmediato, debió la mirada, la vergüenza aun no podía controlarla

- No lo sé...

- Mientes -susurró ella, acercándose lentamente-

El teatro estaba en completo silencio, solo sus voces y el eco de sus pasos rompían la calma, si Issei no podía decir lo que sentía, Yoruichi lo haría

- Yo sí sé lo que quiero -continuo Yoruichi- Y ya no quiero seguir jugando a ignorarlo

El corazón de Issei latía tan fuerte que pensó que ella podría oírlo

- Quiero estar contigo, Issei -dijo finalmente-

Era una confesión sin adornos, sin rodeos, sin la típica broma que ella salía usar para esquivar temas serios, Issei podía sentir que la garganta se le secaba, había esperado este momento, pero ahora que estaba aquí, sus palabras no salían debido a lo nervioso que estaba.

- Yoruichi..

Ella espero, con una mirada intensa, expectante, como la de un gato viendo algo que quería, y entonces, sin pensarlo demasiado, Issei dio una respiración profunda e hizo algo que Yoruichi no esperaba, tomo su rostro y le dio un profundo beso.

Esta acción fue algo que Yoruichi no esperaba, sus ojos se abrieron de par en par, pero luego se relajo y correspondió al beso abrazando a Issei por los hombres, acercándolo más a ella, aquel beso era el encargado de transmitir todo lo que las palabras no podían transmitir, cuando se separaron, se miraron fijamente con sonrisas.

- ¿Eso responde tu pregunta?

- ¿Qué crees? -Yoruichi sonrió de forma cariñosa- Cariño

Y volvieron a besarse otra vez, el teatro vacío fue testigo del momento que cambió la vida de ambos para siempre, aunque nadie esperaba lo que ocurrió mañana.

Hubo un terremoto en todo Japón qué provocó fuertes daños, entre ellos el colegio Seiryo había sufrido un poco, algunos salones se habían destruido y el teatro junto al gimnasio igual, y para desgracia de Issei, su departamento también sufrió daños, pero fue peor ya que este fue destruido, provocando que se deprimiera.

Pero Yoruichi, quien ya era su novia, le dijo que podía venir a vivir con ella, que su casa tuvo la suerte de no sufrir daños, solo unos cuadros y macetas rotas, pero nada grave, Issei tenía sus dudas, pero acepto hacerlo ya que no tenía a donde ir, y no podía ir donde sus padres ya que quedaba muy lejos del colegio.

La casa de Yoruichi era bastante amplia, aunque solo fuera de un solo piso, tenía lo suficiente para que dos personas pudieran vivir en ella, hasta posiblemente cuatro, ya que había cuatro habitaciones, Issei le pregunto por que había tantas habitaciones, a lo que Yoruichi respondió que esa casa fue la herencia que sus padres le dejaron, es donde antes vivía con su familia.

Vivir con Yoruichi fue una de las mejores cosas que podría haberle pasado a Issei, pues además de ser una excelente profesora, era buena cocinando, aunque no tanto limpiando, por lo que Issei se encargaba de la limpieza.

Luego recibieron un correo de la directora, donde decía que debido a las circunstancias que se habían presentado, tendrían que dar clases visuales por un tiempo indefinido mientras esperaban a que el colegio volviera a estar sin daños.

Les dio todas las explicaciones que necesitaban saber, como donde harían las clases, que trabajos tendrían que darles y como deberían de revisarlos, siendo un poco difícil para Yoruichi, pues su materia era algo que tenía que ser presencial, mismo caso con los de teatro y artes, a lo que la directora les dio otras alternativas qué podían usar

Los días fueron pasando y los profesores se lograron adaptar a este nuevo modo de dar clases y trabajos, incluso los estudiantes decían que les gustaba más estar así, pero no era lo único que había mejorado, sino que la relación entre Issei y Yoruichi fue avanzando cada vez más, y como esta vez no tenían encima suyo una vigilancia constante, podían estar tranquilos.

Cuando terminaban las clases, Issei le preparaba un café a Yoruichi y esta le daba masajes en sus hombros, luego se ponían a ver alguna película juntos y empezaron a dormir juntos después de dos semanas, aunque a Issei siempre le gustaba dormir, más que todo por lo que usaba Yoruichi para dormir.

Era un vestido de color morado, un poco más claro que su cabello, era bastante corto y era de tirantes, lo que le daba una apariencia más radiante a Yoruichi, quien noto las miradas qué Issei le dedicaba y sonrió de forma pícara.

- ¿Te gusta lo que uso, cariño? -pregunto Yoruichi teniendo una mirada y sonrisa traviesa-

- S-Si... -no iba a mentir sobre eso, pues se vería peor él- Te vez demasiado sexy...

Miro a otro lado mientras se acomodaba para dormir, menos mal que lo hizo, ya que Yoruichi estaba muy sonrojada, pero sin perder su sonrisa, la cual dejo de ser traviesa y paso hacer una de alegría genuina.

Issei estaba haciendo todo lo posible para no saltarle encima a Yoruichi, la forma en como vestía, como se movía y le hablaba, parecía indicar que quería algo, pero se mentalizo con el pensamiento de que tal vez solo era así por que tenía confianza con él, nada más, estaba seguro que más adelante lo haría con ella, pero de momento creía que no quería hacerlo, eso pensaba él

La verdad es que Yoruichi quería hacerlo con él lo antes posible, por eso le daba dando señales muy sutiles para que entendería que tenía permiso para tener sexo con ella, el problema es que conocía muy bien su actitud y la de Issei, si ella iba donde este y le decía “Tengamos sexo” muy posiblemente Issei crea que solo lo está molestando, y sabiendo la actitud que mostró ante él cuando se conocieron, no podía ocultarlo si llegara a tener ese pensamiento.

Yoruichi suspiro frustrada, a veces maldecía su propia personalidad, pues por ello estaba en esta situación, aunque otra cosa que pensó fue en la actitud de Issei, este se veía como alguien que se tomaba las cosas con calma y no le gustaba apresurar nada, quería que todo fuera en orden, el problema es que Yoruichi no sabía si podría aguantar, y al notar ciertas miradas de Issei, entendió que él también estaba teniendo problemas

Issei le miraba mucho el pecho y el trasero, Yoruichi sabía que Issei era un hombre, y teniendo cerca suyo a una mujer tan hermosa como lo era ella (tenía toda la confianza para decirlo) entendía que tuviera problemas para controlarse, aunque admitió que Issei tenía una gran fuerza de voluntad.

Pues incluso llego a verla desnuda por momentos o en ropa interior, y jamás intento ponerle un dedo encima, pero esto en vez de frustrar a Yoruichi, termino encendiendo aun más el deseo que sentía ella.

- Lo siento Issei~ pero no creo que pueda aguantar más~ -susurró Yoruichi frotando sus piernas entre sí-

Pasaron dos meses y salieron a vacaciones, con la noticia de que muy posiblemente, si todo salía bien, podrían regresar al colegio una vez terminadas las vacaciones, aunque no podían asegurar nada ya que hubo algunos atrasos en la reparación de los daños.

Por fin Issei y Yoruichi podían estar tranquilos y disfrutar más de su tiempo juntos, sin embargo, Yoruichi planeaba a disfrutarlo de otra manera, una que Issei no se esperaba, mientras Issei se encontraba lavando los platos después de la comida que tuvieron, Yoruichi se acerco a él.

- Cariño... hay algo que quiero decirte

Issei detuvo lo que estaba haciendo y vio como Yoruichi se apoyaba un poco al lavavajillas y lo veía con una sonrisa y mirada pícara, cosa que le produjo un escalofrío e hizo que su corazón palpitara rápido.

- Y... ¿Qué es eso lo que quieres decirme? -pregunto Issei un poco sonrojado, Yoruichi era demasiado hermosa incluso con ropa casual-

- Faltan tres meses para fin de año, y celebrar a los estudiantes que se van a graduar -comentó sin perder su sonrisa y se inclino hacia adelante-

- Es cierto... eso tiempo ha pasado volando -Issei notaba que Yoruichi estaba algo rara, ella no hablaría de estas cosas así como así-

- Si... y hemos estado juntos un buen tiempo -se acerco a él y se acurrucó en su pecho, dibujando círculos en su pecho con su dedo índice- Y he sido la mujer más feliz del mundo por eso

Issei la abrazo por la cintura mientras besaba su cabeza, escuchando un leve ronroneo de parte de Yoruichi qué lo hizo sonreír, eso era algo que Issei veía tierno de ella, que ronroneaba cada vez que era amoroso, pareciendo un gato

- Yo también he esto muy feliz a tu lado, y espero que esta felicidad dure más tiempo

Al decir aquello, Yoruichi pudo sentir que eso era una especie de señal para ella, por lo que se separó un poco de Issei, pero tomando su mano y llevándolo a una de las habitaciones, específicamente a la suya, Issei no entendía que estaba pasando, pero cuando Yoruichi lo empujó hacía la cama, supo inmediatamente lo que esta quería.

- Yoruichi...

- Issei~

Yoruichi se puso encima de él y empezó a besarlo con pasión, sintiendo como su lengua entraba en la boca de Issei y metía sus manos debajo de su camisa para acariciar sus abdominales.

Fue una gran sorpresa para Yoruichi en su momento al descubrir que Issei hacia ejercicio para estar en formar, lo que explicaba por que tenía un cuerpo bien tonificado y aunque no era tan musculoso, si lo veías de cerca podrías notar que si tenía algo de musculo.

Yoruichi exploro todo el abdomen y pecho de Issei con deseo mientras seguía besándolo con intensidad, lamiendo su lengua en círculos mientras frotaba su cuerpo con suyo, podía sentir como se iba calentando y el deseo sexual estaba muy presente en su mirada.

- Kyaaa~ -gimió Yoruichi, separándose del beso-

Esta giro la cabeza, viendo como Issei había apretado su trasero, y aunque había sido descubierto, Issei no dejo de tocarlo, lo apretó fuerte, movió sus manos en círculos y le daba leves palmadas, lo que solo incrementaba la excitación de Yoruichi, se alejo y se empezó a quitar la ropa mientras Issei hacia lo mismo.

Una vez que ambos estaban desnudos, volvieron a besarse, con el agregado de que empezaron a masturbar al otro, Yoruichi agarro el pené de Issei y empezó a moverlo mientras saboreaba la lengua de Issei, y este frotaba la vagina de Yoruichi en círculos, los gemidos ahogados qué soltaban debido al beso no hacia más que calentarlos aún más.

Issei podía sentir como sus dedos se mojaban cada vez más, mientras que Yoruichi sentía como su mano se calentaba, les encantaba sentir eso y cuando se separaron del beso, varios hilos de saliva unían sus lenguas mientras respiraban agitadamente

- Esto te gustara cariño~ -dijo Yoruichi bajando-

Issei se preguntó que haría, hasta que vio como Yoruichi atrapaba su pené con sus grandes pechos, empezando a moverlos de arriba hacia abajo, mientras sacaba la lengua y lamia en círculos la punta, provocando que todo el cuerpo de Issei se estremeciera por aquella agradable y placentera sensación.

- ¿Te gusta?~ ¿Te gusta como muevo mis tetas para ti, cariño?~ -dijo con una sonrisa pervertida-

Issei estaba demasiado abrumado por el placer que estaba sintiendo, como para poder responder a esa pregunta, pero Yoruichi se sintió satisfecha al ver como lo estaba disfrutando, abriendo la boca para poder meter la mitad de su pené en esta, moviendo la cabeza de atrás hacia adelante mientras usaba su lengua para lamer cualquier punto sensible.

Los sonidos que producía Yoruichi por la mamada qué estaba dándole a Issei, acompañado de los gruñidos de Issei llenaron toda la habitación, Issei sentía como la lengua de Yoruichi exploraba cada parte de su pené con precisión, sumado a la suavidad de sus pechos, le generaba un placer que jamás pensó que llegaría a sentir.

Inevitablemente, su pené comenzó a palpitar, lo que daba indicios de que estaba cerca de correrse, Yoruichi lo sabía muy bien, por lo que empezó a moverse más rápido mientras apretaba más su pené con ambos pechos.

- “Hazlo~ hazlo~ ¡Dame tu semen Issei!~ ¡Quiero saborearlo!~” -grito en su mente mientras movía más rápido la cabeza-

Finalmente, Issei se terminó corriendo y Yoruichi sacó su pené de su boca, viendo como el semen salía con fuerza, manchando sus pechos y cara, Yoruichi lamio el semen qué cayó sobre sus labios y lo saboreo.

- Es algo amargo~ -sonrió mientras apretaba más el pené de Issei con sus pechos- Y a mi me gustan~ las cosas amargas~

- Espero que aun tengas guardado más semen para mi~

- Es~ todo tuyo~ -Issei respiraba agitado mientras se sonrojaba-

Al oír aquella declaración, Yoruichi sonrió como nunca antes mientras podía sentir como su lujuria aumentaba, no iba a dejar que Issei se fuera de su lado jamás, jamás, jamás~

Se limpio los pechos y se colocó encima de Issei, bajo su mano para agarrar su pené y lo posiciono debajo de su mojada vagina, frotando su punta con su entrada, sacándole más gemidos a ambos por lo rico que se sentía.

- Voy a tomar tu virginidad~ -dijo Yoruichi metiéndolo lentamente en su vagina-

En eso dio un sentón, metiendo de golpe todo el pené de Issei en su interior, provocando que ambos soltaran un fuerte gemido, Issei bajo la cabeza y noto que había un líquido rojo saliendo de la vagina de Yoruichi, demostrando que, sorprendentemente, Yoruichi era virgen, a pesar de ser una chica muy hermosa

Alzo la vista, viendo como Yoruichi tenía los ojos cristalinos debido al dolor que debía estar sintiendo, por lo que la atrajo hacía él y le dio un beso lleno de cariño y amor, el cual Yoruichi correspondió mientras dejaba que las lágrimas corrieran por sus mejillas, lágrimas que eran producidas por el dolor que sentía, pero también, eran de felicidad.

Se separaron del beso mientras Yoruichi sentía como Issei frotaba su espalda para que no sintiera tanto dolor y le sonrió aún más cuando le limpio las lágrimas.

- Te amo~ Issei~

- Yo te amo más~ Yoruichi~

Al no sentir más dolor, Yoruichi decidió que era momento de empezar a moverse, primero fue lento y suave, soltando suaves gemidos mientras se apoyaba en el pecho de Issei, sentir como su pené entraba y abría sus paredes vaginales la hacia estremecerse del placer.

Poco a poco empezó a subir la velocidad mientras podía sentir como el pené de Issei se ponía más grueso y caliente, abriendo y calentando su interior, lo que hacía que su vagina se mojara aun más, se acomodo un poco y sigo moviéndose y agarro sus pechos, dándole una mirada coqueta a Issei.

- Que rico~ se siente demasiado rico~ sentir como tu pené abre mi vagina~! hace que me caliente más!~ -exclamó apretando sus pezones-

Un hilo fino de saliva caía por un lado de su boca, lo que mostraba lo excitada qué estaba Yoruichi, Issei no podía aguantar más y movió sus manos a las caderas de su novia, empezando a embestirla más rápido y con fuerza

Lo que provocó que golpeara su punto G, haciendo que Yoruichi sintiera una descarga por todo su cuerpo y terminará corriéndose sobre el pené de Issei mientras lanzaba un fuerte grito de éxtasis, cayendo sobre el pecho de Issei, con la respiración agitada.

- Hehehe~ veo que golpee tu punto G~ -dijo Issei con una sonrisa traviesa-

- S-Si~ y me encanto~ -Yoruichi respiraba agitada mientras besaba el pecho de Issei- Por favor~ no te tengas~ hazme sentir rico~

La sonrisa de Issei se hizo más amplia mientras agarraba el trasero de Yoruichi y volvía a darle fuertes embestidas, apretando con fuerza el suave y carnoso trasero de Yoruichi, sintiendo como sus dedos se hundían en su piel.

Yoruichi podía sentir como su interior era martillado por aquel duro pene y le fascinaba, le producía un placer demasiado adictivo, tanto que saco la lengua y solo de dedico a soltar gemidos más fuertes y sin control, le daba igual que los vecinos se dieran cuenta de lo que estaban haciendo, ella solo quería seguir teniendo sexo con su amado Issei.

Volvió a sentir como su cuerpo se estremeció al sentir algo en su pecho, bajo la mirada viendo como Issei estaba chupando su pecho derecho mientras seguía penetrándola, Yoruichi acarició la nuca de Issei mientras lo acercaba más a su pecho.

- ¡Aaahh!~ ¡Joder!~ Eso Issei~ chúpalo~ chúpalo más fuerte~ es todo tuyo~ ¡Sigue dándome este rico placer!~

El pené de Issei abría cada vez más la vagina de Yoruichi, sintiendo como golpeaba su punto G cada vez con menos esfuerzo, provocándole más descargas de placer, sumado a que Issei estuviera chupando su pecho y lamiendo en círculos su pezón, hacia que estuviera cerca del orgasmo otra vez.

- ¡Me encanta!~ ¡Harás que me corra otra vez!~ ¡Más duro!~ ¡Mete tu delicioso pené más duro en mi mojada vagina!~

Yoruichi sentía que su mente se ponía en blanco, estaba demasiado excitada para pensar en algo más que no fuera el pené duro de Issei entrando en su vagina y haciéndola suya, en eso fue acostada boca arriba por Issei, quien coloco una de sus pierna en sus hombros y siguió embistiéndola con fuerza.

Los pechos de Yoruichi rebotaban sin control, lo que no hacía más que excitar a Issei, por poder ver aquella agradable vista de la mujer que antes era tan burlona y despreocupada.

- Yoruichi~ estoy cerca~ me voy a correr~

- ¡Dentro!~ ¡Hazlo dentro!~ ¡Llena mi vagina con tu caliente semen!~

Yoruichi podía sentir como el pené de Issei se hacía más grande y palpitaba, lo que quería decir que estaba cerca de correrse, por lo que para evitar que Issei lo sacara, apretó su pené con la vagina para que le fuera difícil sacarlo.

Por fin Issei se corrió dentro de Yoruichi, quien podía sentir como su interior y precisamente, su útero era llenado con el espeso y caliente semen de su amado, apretando la almohada con fuerza mientras tenía una expresión de satisfacción

Aaahh~ qué~ rica sensación~ -Yoruichi tenía la respiración agitada-

- Pero~ lo hice dentro~

- Tranquilo~ tome la pastilla para evitar problemas~ no te estreses~

Yoruichi con sus piernas, atrapó la cintura de Issei y lo jalo hacia ella, atrapándolo con un fuerte abrazo de brazos y piernas, y antes de que Issei pudiera decir algo, fue callado por un profundo beso, mientras sentía como Yoruichi acariciaba su cabello.

Issei correspondió el beso mientras se acomodaba encima de Yoruichi, sintiendo como su vagina apretaba su pené por momentos, se sentía tan cálida y húmeda qué no quería sacarlo.

- No lo saques~ -Yoruichi murmuro cerca de sus labios- Me encanta tenerlo dentro~

- Me gustaría estar así para siempre~

- A mi también~ -beso el cuello de Issei- Mío~ todo mío~

Desde ese día, la relación entre ellos dos mejoró aún más, aprovechando las vacaciones que tenían para conocerse más a fondo, eso incluía tener sexo con más frecuencia, pues eran muy compatibles sexualmente.

- Yoruichi~ me voy a correr otra vez~ -gimió Issei mientras sentía los sentones de Yoruichi-

La timidez inicial ya la habían perdido por completo y cada vez que alguna de las dos partes quería tener sexo, la otra accedía sin problemas, dado a que se les terminó gustando la sensación de poder tocar el cuerpo del otro sin ropa.

- Hazlo~ lléname otra vez~ dame toda esa sabrosa crema~ -dijo Yoruichi sonriendo de forma lujuria mientras movía sus caderas-

Los sonidos que producían sus cuerpos al chocar inundaron la habitación, sumado a los gemidos de Yoruichi, quien no se contenía a la hora de gemir, pues quería hacerle ver a Issei qué le estaba encantando sentir su pené dentro, hasta que por fin se corrió otra vez dentro.

- Que delicioso~ -Yoruichi relamió sus labios- Toda esta crema~ es toda mía~

Cuando fue llenada por primera vez, algo se encendió dentro de Yoruichi, queriendo que el semen de Issei solo estuviera dentro suyo, ya fuera en su boca, ano o vagina, pero lo quería dentro de su cuerpo, no lo quería fuera, pensaba que era un desperdicio hacerlo fuera

Yoruichi atrapó los labios de Issei en un apasionado beso mientras movía sus caderas de lado a lado, sintiéndose demasiado bien y como su interior palpitaba, creía sentir que su vagina se había enamorado del pené de Issei, ya que de manera inconsciente, cuando Issei intentaba sacarlo, su vagina de forma automática se apretaba alrededor de su pené para dificultarle sacarlo

- ¿No te da miedo quedar embarazada?~ -pregunto Issei acariciando el cabello de Yoruichi-

- ¿Me dejarías si eso pasara?~ -pregunto Yoruichi con dolor en sus ojos y expresión dolida-

Issei la abrazo con fuerza, poniendo la cabeza de ella en su pecho, Yoruichi cerró sus ojos mientras correspondía el abraso de su novio y se dedicaba a escuchar su corazón.

- Jamás lo haría, no soy ese tipo de hombre

- Lo se~ -murmuró Yoruichi con una sonrisa de victoria- Por que no te dejaré ir~

Los días pasaron y ya casi terminaban las vacaciones, era difícil creer que las vacaciones habían tardado tan poco, aunque para que otros se volvieron eternas, para Issei y Yoruichi, sentían que duraron el tiempo justo para que ellos dos pudieran por fin, oficializar su relación.

Cuando veían alguna película o comían, Yoruichi siempre se sentaba en el regazo de Issei o a veces lo abrazaba por la espalda, con la intención de que pudiera sentir muy bien su trasero y pechos, e Issei no se quedaba atrás, este la abrazaba por la espalda, para frotar su entrepierna con su trasero mientras tenía sus manos en su vientre.

- ¿Te gusta mi trasero, querido? -Yoruichi lo miro y acarició su rostro con cariño-

- Me gusta todo de ti, mi amor -Issei le sonrió-

Luego de eso se besaron, Yoruichi jamás pensó que tener a Issei en su casa llegaría a tener este resultado, pero no le disgustaba, le daba más vida a aquella grande casa, vivir sola era a veces doloroso y deprimente, por que sus días favoritos siempre eran cuando debía ir al colegio, y sus menos favoritos, irónicamente, eran los fines de semana y las vacaciones.

Por que estaría sola, sin poder hablar con alguien más, pero eso cambió cuando Issei llegó, le trajo a su oscura vida, un brillo colorido, lleno de vida y amor, y no estaba dispuesta a dejar ir aquel hombre que la hizo feliz.

Ahora los dos se encontraban cogiendo en uno de los sillones de la casa, pero Yoruichi estaba usando el uniforme femenino del colegio, ya que Issei le dijo que le hubiera encantado verla a ella en su época de estudiante, por lo que fue a comprar un uniforme y cuando se lo mostró, terminaron siendo vencidos por las ganas de hacerlo.

- ¿Te excita tanto verme con este uniforme?~ -pregunto Yoruichi mientras se movía-

- Demasiado~ te vez tan sexy~ tan hermosa~ quiero ser el único que pueda verte así~

- Ahí~ mi amor~ -Yoruichi podía sentir como su útero palpitaba y sus ojos eran invadidos por cierta emoción- ¡Entonces solo tu podrás verme así!~ ¡Solo tu tienes derecho a eso!~

Siguió moviéndose más rápido mientras Issei pasaba una mano por su espalda y otra por su cintura para tenerla bien agarrada, los dos se sentían demasiado bien y querían seguir haciéndolo todo el día, hasta que sus cuerpos no pudieran más.

Las vacaciones llegaron a su fin, y para la desgracia de algunos, sobre todo para los estudiantes, debían volver al colegio, pero todos tenían curiosidad por saber que había pasado entre Issei y Yoruichi, querían saber si había algo ya entre ellos o si no se habían hablando durante todas las vacaciones

Lo segundo parecía tener algo de fuerza, ya que cuando los vieron, estos se hablaban formalmente y se iban por sus caminos, sin aquella conexión que tenían antes, lo que hizo que algunos estudiantes se preocuparan por ellos dos.

- ¡Profesor Issei! ¿Paso algo entre la profesora Yoruichi y usted? -pregunto un estudiante al verlo-

- ¿Hmm? Oh, cálmense chicos, todo está bien entre la señora Yoruichi y yo -Issei les dio una sonrisa-

Algo qué notaron los estudiantes fue lo que dijo, “señora” lo que daba a entender que había pasado algo bueno, pues aunque mantenían cierta distancia en público, las miradas qué se daban, y los comentarios burlones entre ellos, daban vibras muy claras.

- ¡Profesora Yoruichi! ¿Paso algo entre el profesor Issei y usted? -le pregunto una estudiante de su clase-

Yoruichi sonrió, pero esta vez no era una sonrisa burlona o traviesa, sino una de pura alegría, haciéndola ver más radiante de lo que ya era, provocando sonrojos muy notables en sus estudiantes

- Eso es un secreto niños -Puso un dedo sobre su boca y les guiño un ojo- Solo les diré... Issei es un gran hombre

Esto provocó que los rumores volvieran, pero esta vez se intensificaran de nuevo, pero esta vez tuvieron más moderación y evitaron qué los demás profesores los escucharán, no querían meter en problemas otra vez a sus profesores favoritos.

El tiempo paso rápido y llego diciembre, y con esto, la Navidad y la graduación de los de último año, Issei y Yoruichi decoraron la casa con varios adornos navideños y un gran árbol que se veía muy hermoso.

- ¿Antes celebrabas la navidad? -Issei la miró mientras sacaba unas bolas rojas para adornar el árbol-

- No tanto... -Yoruichi dijo con cierta melancólica- Desde que mis padres murieron... y mis hermanos se fueron a otros países, he estado sola

Issei dejo lo que tenia en la mano y se levantó, yendo donde estaba Yoruichi y la abrazo por la espalda, apoyando su cabeza en su hombro izquierdo.

- Ya no estas sola, cariño -Issei la apretó un poco-

Yoruichi sonrió de lado mientras acariciaba la cabeza de Issei, lo miro y luego le dio un beso en la frente, era verdad, ya no estaba sola, ya no estaría sola nunca más, ahora tenía a Issei a su lado.

- Lo se, mi amor

Llego el día de la graduación y el colegio decidió llevar a todos los de último año junto a los profesores a un hotel cinco estrellas, para felicitarlos por todo el esfuerzo que hicieron en este año.

- Oye... ¿No crees que la profesora Yoruichi vino muy bella? -dijo una estudiante viéndola-

- Demasiado, es la profesora más hermosa del colegio -respondió otra estudiante-

- ¿No te molesta que estén viéndote tanto? -Issei estaba a su lado-

- Claro que no, ¿A ti sí? -le pregunto alzando una ceja-

Issei gruño bajo mientras cruzaba sus brazos, miro a otro lado y frunció el ceño, provocando que Yoruichi riera por su acción, estaba claro que estaba molesto de que otros estuvieran viendo a su novia, por lo que se acerco a su oreja y le susurro una cosa

- Pero te recuerdo~ tu eres el único que puede verme sin este vestido~

Esto sonrojo a Issei como un tomate y se puso rígido de golpe, provocando que Yoruichi soltara una fuerte risa, ganando la mirada de todos, realmente Yoruichi era el alma de la fiesta en esos momentos.

Después de dar las felicitaciones y entregar los títulos, Issei y Yoruichi dedicaron unas palabras de apoyo a los estudiantes, seguido de una noticia que nadie esperaba.

- Y queremos comentar algo más

- ¿Y eso que quería? -pregunto uno de los profesores de física-

- Que Issei y yo, actualmente somos pareja -tomo su mano- Y oficial

El grito que se escuchó fue tan fuerte que casi manda a volar el techo, todos dieron sus felicitaciones y bendiciones para su relación, incluso la directora del colegio, quien aunque los veía con reproche, solo soltó un suspiro y dijo.

- Me da igual su vida privada, mientras eso no afecte la imagen que tienen en el colegio, no le veo el problema -expreso con la mirada un poco más suave-

- Vaya, esa es una forma bastante única de darnos las felicitaciones por nuestro noviazgo -Yoruichi bromeó, ganándose una mala mirada por parte de la directora-

- Te recuerdo que soy tu supervisor

- Me disculpo, me deje llevar

Luego de eso, todo termino bien y volvieron a sus casa, todos los que fueron a esa graduación se sintieron satisfechos y emocionados, aunque estaban más emocionados por la revelación que hicieron Issei y Yoruichi.

Días después, llego navidad, la época donde te reúnes con tus seres queridos y la pasan bien, Issei y Yoruichi estaban enfrente del árbol, muy emocionados por ver que regalos había comprado su pareja, Yoruichi fue la primera en abrir sus regalos, recibiendo una taza de un gato negro, un libro que había estado queriendo desde hace tiempo y un kit de maquillaje.

Cuando llego el turno de Issei, este abrió sus regalos, encontrándose con una Xbox X, una que hace años había querido tener desde que se anunció, una camisa con emblemas de dragones y el último era una caja vacía, que solo tenía una tira de papel que tenía escrito el nombre de Yoruichi.

- Oye, amor, Por que este regalo tiene... -se quedo callado al ver a su novia-

- Nya~ -movió sus manos como si fuera un gato-

- Tu... Tu... Tu... -Issei estaba sonrojado y tartamudeaba-

- ¿Nya? ¿Qué pasa, cariño?~ ¿No te gusta este regalo?~ -se acostó en el suelo y levanto su trasero-

- Eso me podría muy triste~ -meneo su trasero-

- Jamás dije que no me gustara... ¡Me encanta!

- Entonces ven aquí~ esta gatita tiene hambre~ -Saco la lengua de forma pícara- Dame mi lechita~ quiero lechita fresca~ qué solo mi amo puede darme~

Durante el resto de la noche, solo se podían escuchar los gemidos de Yoruichi por toda la casa, pero lo que no sabían era que pronto, terminarían teniendo otro regalo, uno que jamás habrían esperado recibir tan pronto, y menos Yoruichi.

A mitad del mes de enero, Yoruichi se había empezado a sentir mal por momentos, sintiendo mareos y a veces teniendo el olfato más desarrollado, Issei, quien se encontraba viendo unas noticias en su celular, noto como Yoruichi llevo una mano a su estómago y fruncia el ceño

- ¿Estas bien? -pregunto Issei viéndola preocupado-

- Si, solo me siento un poco... mareada, tal vez tome mucho sol

- O tal vez no has comido bien

Yoruichi se encogió de hombros y trató de restarle importancia, pero el malestar se volvió recurrente, tanto que no podía ignorarlo tan fácil, al día siguiente, se levantó sintiéndose aún peor, provocando que se sintiera irritada

- Esto no es normal... -murmuró, con una expresión pensativa-

Fue entonces algo hizo clic en su mente, llegándole un solo pensamiento que podría explicar el por que se sentía tan mal, pues cuando comía algo que le caía mal, el dolor no le duraba tanto y no era tan fuerte como el que estaba sintiendo, por lo que pensó en una opción

No podía ser... ¿O sí?

Sin decirle nada a Issei fue a hacerse un test de embarazo, cuando la dos líneas rosadas aparecieron en la prueba, Yoruichi sintió como su respiración se cortaba, su corazón se encogía mientras sentía un escalofrío recorrer su espalda.

Estaba embaraza

Esa noche, Issei en el sillón viendo televisión después de haber salido a comprar los alimentos, en eso vio como Yoruichi se ponía enfrente de él, con la prueba de embarazo en la mano, Issei abrió mucho los ojos y la miró incrédulo.

- ¿Eso, eso... lo que creo que es?

Yoruichi lo miro fijamente, no había nerviosismo en su rostro, solo una pequeña sonrisa de incredulidad

- Felicidades, futuro papá

Issei podía sentir como su mundo se detuvo por un segundo, como su respiración se cortaba de golpe y sentía una presión en su pecho.

- ¿E-En serio...?

Yoruichi asintió, hubo un largo silencio, el cual comenzó a ponerla de los nervios, y luego, de repente, Issei se rio, una risa baja al principio, pero luego más fuerte, la cual estaba llena de emoción y asombro

- ¡Vamos a ser padres! -exclamó sin poder creerlo-

Yoruichi también rio, esta vez más tranquila y con una gran sonrisa.

- Así es, profe de arte

Issei se levantó y la abrazo con fuerza, mismo que fue correspondido por Yoruichi, aunque no lo admitiera en voz alta, tenía miedo, miedo de que Issei al describir qué estaba embarazada, no quisiera seguir a su lado, pero se alegró mucho de ver que lo que pensó no se hizo real, empezó a llorar mientras se escondió en el pecho de su hombre.

- Gracias... por llegar a mi vida... -susurro mientras apretaba la camisa de Issei-

Después de ese día, Issei empezó a cuidar a Yoruichi con más esmero, no queriendo que le pasara algo, si tenía antojos de pescado, le cocinaba pescado, si quería comer frutas, le buscaba frutas, Yoruichi estaba muy feliz de tener a un buen hombre a su lado y que fuera el padre de su futuro hijo, aunque a veces le daba risa ver como Issei se preocupaba por ella.

Claramente, debido a este hecho, dejaron de tener sexo para evitar que el bebé que se estaba formando en el interior de Yoruichi tuviera problemas, el problema es que Yoruichi no estaba tan feliz con esa idea, por lo que propuso que podían hacer otras cosas, e Issei se negó al inicio, pero terminó aceptando al ver como Yoruichi empezaba a llorar y a decir que ya no la amaba, los cambios de humor eran horribles.

- Enserio~ amor~ ¿segura que quieres hacerlo?~ -Issei veía como Yoruichi masturbaba su pené con sus pechos-

- Claro que si~ me encanta este sabor~ y no creo que esto haga daño~ -dijo Yoruichi lamiendo la punta de Issei, para saborear el semen que tenía después de haberse corrido-

Era cierto que ella había dicho que prefería tener el semen de Issei dentro suyo, pero debido a su embarazo, a regañadientes debía de usar su boca y pechos, aunque intentará hacer que Issei se corriera en su boca, le era difícil tenerlo en su boca por tanto tiempo

La noticia sobre el embarazo de Yoruichi se expandió por todo el colegio, no había ni una persona que no supiera sobre eso, los profesores la felicitaban y le decían que no debía esforzarse tanto debido a su situación, incluso la directora y el comité escolar le dieron el visto bueno, no queriendo meterse en problemas, ya sabían lo que pasaría si molestaban a una mujer embaraza

- Ya se le nota más panza profesora Yoruichi -dijo un estudiante viéndola-

- Hehehe, lo se -Yoruichi acarició su vientre-

- ¿Ya tienen pensando los nombres? -pregunto otro estudiante-

Antes de que pudiera responder, alguien tocó la puerta, Yoruichi se levantó de su silla y camino hacia esta, la abrió y detrás estaba Issei, quien la miró con una sonrisa y le entrego una botella con agua junto a lo que debía comer.

- Aquí tienes, recuerda que debes mantenerte bien alimentada para el pequeñín

- Lo sé, lo sé, no necesitas decirlo siempre -Yoruichi meneo la cabeza suavemente mientras tomaba lo que trajo Issei-

Miraron a ambos lados, viendo los pasillos vacíos, miraron a los estudiantes de Yoruichi y estos al sentir algo les dieron el visto bueno, Issei y Yoruichi sonrieron para luego darse un suave beso, uno rápido pero lindo.

- Nos vemos luego -Issei se retiro-

Los estudiantes hicieron juntos un pequeños victoreo después de ver aquel beso, pero se callaron al ver como Yoruichi los miro con el ceño fruncido, pero una estudiante le pregunto a Yoruichi si planeaba casarse con Issei, a lo que Yoruichi volvió a sonreír

- En esta vida, al único hombre que quiero como esposo, es a Issei -no había pizca de duda en su voz-

El embarazo avanzó con normalidad y pronto llego el día de conocer a los padres de Issei, Yoruichi estaba nerviosa al inicio, pero luego se relajo al ver que sus futuros suegros eran personas bastante agradables, más la madre, al inicio al ver su barriga tan inflada regañaron a Issei por haberla embarazado, pero luego se calmaron al oír que planeaban casarse.

Aunque de momento no podían hacerlo ya que no tenían el dinero suficiente para pagar la boda, además de que Yoruichi ya tenía muy avanzado su embarazo, por lo que tenían planeado casarse después de que su bebé naciera, cosa que los padres de Issei estuvieron de acuerdo

La barriga de Yoruichi ya estaba bastante grande, teniendo los ocho meses ya, por lo que en cualquier momento podría dar a luz, más que todo por que según les dijo el ginecólogo, algunas veces pasaba que la fuente podía romperse antes de cumplir los nueve meses, por lo que era necesario estar atentos.

Finalmente llegó el día, Yoruichi había rotó la fuente a los nueve meses, provocando que Issei casi le diera algo, pero lograron llegar al hospital, donde fue atendida por los doctores, los padres de Issei, al recibir la noticia sobre lo que paso, fueron directamente al hospital.

Después de un intenso tiempo de espera que parecía ser eterno, por fin salió el doctor, Issei se levantó y preguntó por Yoruichi, a lo que el doctor dijo que todo salió bien, que podían entrar a verla, pero de uno en uno.

Como era de esperarse, Issei fue el primero en entrar, viendo a Yoruichi postrada en cama sosteniendo a su bebé, el cual tenía el tono de piel de su madre y estaba llorando, Issei se acercó y empezó a llorar mientras los abrazaba.

- Hay cariño... no seas tan emotivo -Yoruichi también empezó a llorar- Hasta que llore también...

Los tres ahora formaban una familia, y se asegurarían de que su bebé creciera sano y fuerte, sin ningún problema de por medio.

Debido a la situación, Yoruichi decidió reiniciar a su trabajo como profesora para poder quedarse en casa y poder cuidar de su hijo (era hombre), a lo que la directora le dijo que no había problema, entendía la situación y le dijo que si algún día quería volver, siempre sería bienvenida, pues aunque a veces le sacara canas, se terminó encariñando con ella.

Issei seguía trabajando en el colegio, todos los días sus compañeros de profesión y los estudiantes le preguntaban como estaba Yoruichi y su hijo, sobre todo cuando sería la boda, a lo que Issei siempre respondía qué estaban bien, y que cuando tuvieran todo preparado para la boda, les avisaría.

Era agradable ver a sus estudiantes muy feliz e interesados por estar en su boda, se ve que se habían encariñado mucho con ellos, en eso su celular sonó, llamando su atención, era un mensaje de Yoruichi, lo abrió y este decía

"Te estaré esperando~ hoy te tengo una sorpresa~"

Debajo del mensaje, había mandando una foto, y al verla pudo sentir como se atragantaba por un momento.

- Esta mujer... enserio que me vuelve loco -Issei sonrió mientras apagaba el celular-

Una vez termino su día, regreso a casa rápido, encontrándose con Yoruichi arrullando a su hijo, el cual se veía que muy tierno cuando dormía, aunque cuando estaba despierto, era un huracán y una bocina.

- ¿Como esta Kurenai? -pregunto Issei refiriéndose a su hijo-

- Costo dormirlo, tuve que cambiarle el pañal y darle de comer -comentó Yoruichi dándole unas palmadas en la espalda a Kurenai-

- Pero es tan tierno

- Igual que su padre -Yoruichi sonrió y se lo paso- Ve a dejarlo a su cuna, tengo que hacer algo -entro en la habitación donde los dos dormían-

Issei se preguntó que haría, aunque se encogió de hombros y fue a la cuna de su hijo, la cual se encontraba en la sala, ya que Issei y Yoruichi no querían tener a su pequeño lejos, las únicas veces que lo tenían lejos era cuando...

Hay Issei se dio cuenta cual podía ser la sorpresa que Yoruichi le tenía preparada, por lo que acomodo a Kurenai en su cuna y la movió hacia la puerta de su habitación, como esta se abría hacia dentro, no había peligro para el bebé y como estaba dormido, nada malo pasaría.

- ¿Amor? -pregunto Issei tocando la puerta-

- Pasa -la voz de Yoruichi se escucho dentro-

Issei le deseo buenos sueños a Kurenai después de darle un beso en la frente y acomoda toda la cuna para que no le pasara nada, tomo una profunda respiración y entro, viendo algo que lo dejo en shock.

Era Yoruichi usando una lencería de novia, la cual no le quedaba nada mal y resaltaba muy bien la belleza natural que poseía

- Y-Yoruichi...

- No creo que te moleste si adelantamos nuestra luna de miel~ ¿O si?~ -pregunto Yoruichi viéndolo con un profundo amor-

- ¿Por que me molestaría? Si es contigo -respondió cerrando la puerta-

- Ven aquí~ creo que me gustaría tener otro bebé~ -Yoruichi sonrió de forma coqueta y le guiño un ojo-

- Si mi futura esposa quiere otro hijo, mi deber como futuro esposo es concederle su deseo

Después de tantos problemas que llegaron a vivir, si bien su inicio no fue el mejor, al final pudieron terminar juntos y formando una familia, esta es una simple historia de amor entre un profesor de artes visuales y una profesora de danza.