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Invadió el palacio. ¿En qué demonios pensaba Vernon?.
Dos guardias dieron un paso adelante para bloquear su camino, entrecerró los ojos y cerró el puño listo para golpear, y saltaron a un lado. No sabía si la acción, le divertía o le molestaba, tal vez si los golpease, él se sentiría mejor.
― Vamos, ataquen.― dijo. Los sarcasmos podían ser una cosa de mierda pero se merecían un buen golpe, su trabajo consistía en proteger al Rey Vernon, no huir hacia la esquina como ratas que huyen de un gato.
― Cálmate. A estas alturas ya has enviado a tres ayudantes corriendo en la dirección opuesta y a cinco guardias tratando de evitar que su orina riegue sus pantalones ― dijo Seokmin, caminando detrás de él mientras trataba de mantenerse sin pisarle los talones. ― Vuelve mañana, cuando será menos probable que vayas a ofender a nuestro Rey.
― Ellos ― dijo señalando a los guardias ― Deben luchar
conmigo, no acobardarse en la esquina.
― Tú eres jefe de las fuerzas armadas y eres un miembro de la familia real y esperas que ellos luchen contigo. ― Seokmin rió como si nunca hubiera oído una broma más divertida y si no hubiera estado tan irritado sus mejillas se habrían coloreado pero estaba enojado por la situación.
― No iba a matarlos, sólo romperles algunos huesos.
― Ellos no lo saben. ― Seokmin suspiró. ― Tienes la mala reputación de hacer que hombres adultos giman de miedo.
― Esta reputación no funciona en ti.
Seokmin se encogió de hombros, y luego, le dio una media sonrisa arrogante. ― Tal vez sea demasiado estúpido para preocuparme o me tomo mi responsabilidad como amigo muy en serio. Volvamos mañana después de hayas pensado en eso.
Su amigo siempre sabía cómo calmarlo, pero esta vez no estaba funcionando, hizo la inscripción en la academia militar, no era severo u opresivo, se aseguró que todos los Warsarian tenían un lugar. Él tenía todo el derecho a estar enfadado y en lugar de escuchar a la única persona a la que permitía discutir con él, apresuro el paso. ― Hoy o mañana no importa, no voy a estar en silencio mientras él destruye nuestro pueblo.
― La construcción de más escuelas y dar a nuestro pueblo otras opciones, en lugar del servicio militar no nos va a destruir. Somos muy fuertes para que eso suceda.
Se detuvo y se volvió a su amigo. ― Cada Warsarian debe servir en las fuerzas armadas, nos convierte en Guerreros, todo el mundo aprende a luchar y matar. Los pocos que no siguen la ley son castigados con la cárcel y el destierro. Ambos son demasiado indulgentes por los crímenes cometidos. La política de Vernon de aceptar eso va a crear fricción entre nuestra gente, solamente los guerreros pertenecen aquí y aquellos demasiado cobardes para luchar deben morir e incluso la expulsión es muy fácil.
Seokmin silbó entre dientes. ― Eso es duro. Estás enojado y no estás pensando con claridad. Tú no matarías a los hombres que no se alisten.
No lo admitiría, pero su amigo tenía razón.
― El Rey Vernon ha creado una alternativa, la escuela fue construida y el primer turno ha sido seleccionado. Van a estudiar física cuántica sobre artes marciales y técnicas militares ― dijo Seokmin. ― Ellos van a trabajar duro, pero para un objetivo diferente.
― Estás de acuerdo con esto ― dijo, pero salió como una
acusación.
― No estoy en desacuerdo. Los padres están matando a sus hijos porque no son guerreros suficientemente fuertes o buenos, nos hemos convertido en una sociedad con poca tolerancia. Todo el mundo tiene un talento y puede no ser trabajando dentro de una nave de guerra, sosteniendo una espada, o disparando con una pistola láser.
Resopló, el problema no era tan malo, su amigo había caído en la propaganda, oh, él había visto los anuncios a través de las ondas y en brillantes vallas publicitarias con grandes carteles que decían, salvar a nuestros hijos. Cómo si en cualquier momento un monstruo gigante fuera a tragarse a todos los niños.
― No puedo dejarlo pasar ― dijo. Y cuando se volvió, Seokmin inclinó la cabeza, pero su amigo no trató de detenerlo mientras se acercaba a la puerta, entró en la sala del trono y la gente se movía a un lado como un mar que se abre, dándole un camino claro hacia el trono del Rey Vernon.
― Soohyuk, esto es una sorpresa agradable. He oído rumores de que hay alguien gruñendo a través de los pasillos como un hombre hambriento en busca de alimento. ―El Rey se dirigió al rubio que estaba sentado a su izquierda. – Mi tío, el Almirante Soohyuk Stern.
El rubio le dio una sonrisa amistosa. ― Bienvenido ― dijo, como si fueran viejos amigos que se encuentran después de una larga separación.
El calor se retiró hacia adentro, era difícil enojarse frente a alguien tan amable, este hombre no era un Guerrero, si luchaba con algo más grande que un mosquito, iba a perder, pero no estaba seguro de que fuera a ganar contra el insecto tampoco, sin embargo, no se dejó influir, mucho estaba en juego.
― Tío, este es mi compañero, Seungkwan.
― Me han dicho que has encontrado a tu pareja. Felicitaciones ― dijo, y lo decía en serio, era el sueño de todos los Warsarian encontrar al único por el que luchar y al que proteger e incluso si los brazos débiles de Seungkwan no pudieran romper una ramita por la mitad, no importaba, sería lo que Vernon exactamente necesitaba y así era como funcionaba el universo. Él les dio un compañero que equilibraba al guerrero y lo completaba.
Seokmin se puso de pie junto a él, probablemente por temor de que ofendiera al rey. ― Rey Vernon, gracias por recibirnos en tan poco tiempo ― dijo.
― Capitán Seokmin Runner, yo siempre tengo tiempo para la familia. ― volvió la cabeza hacia él. ― ¿Qué te trae por aquí? Tu flota estaba tratando con una disputa sobre Westwind. ¿No hubo nada nuevo?
― El golpe de Westwind terminó y el gobierno ha elaborado una constitución que limitará el poder del Rey, ya han comenzado a ponerla en práctica. No necesitarán la mediación del Consejo.
El Consejo mantenía la paz en todo el universo, cualquier disputa que no se había solucionado antes de conseguir su atención estaba ante su mediación en la disputas y su decisión era definitiva. Westwind tuvo un colapso total en el gobierno y si el Consejo entrase, ellos tomarían el mando y la mediación sucedería, pero en este caso, llevaría años si no siglos para sacar al Consejo fuera del planeta, es por eso que las fuerzas armadas de Warsarian entraron y la última cosa que la gente quería era otro planeta bajo el control del Consejo y ese mundo estaba muy cerca de su planeta natal.
― Una gran noticia. ¿Viniste aquí para ponerme al día ―preguntó Vernon levantando una ceja y esperando una explicación.
Seokmin tuvo que alabarlo por no poner los ojos en blanco. Véase, él podría comportarse delante de su Rey.
― La noticia es sólo una de las razones por las que he regresado.
― Buena noticia y buena de oír ― dijo su sobrino. ― Pero dime la verdadera razón por la que corriste de vuelta.
Eso era lo que le gustaba de su sobrino, él era como su padre cuando exigía la verdad, tampoco le gustaba darle vueltas al tema. Las sutilezas eran sobreestimadas.
― Quiero discutir la exigencia de que todos los Warsarians deben servir en las fuerzas armadas.
― No he eliminado esa exigencia ― dijo Vernon mientras su mano frotaba la parte posterior de la mano de Seungkwan. ― A partir de hoy, todos los que alcancen la edad adulta están obligados a cumplir 20 años en el servicio militar, independientemente de su educación infantil.
― Por lo tanto, no estás pensando en explorar esta ley y posiblemente cambiarla.
― Esa es una fuerte posibilidad. Estoy mirando diferentes alternativas y tal vez en los próximos diez años, este requisito no vaya a existir más.
El brazo de su amigo rozó contra él, pero él no hizo caso de la advertencia silenciosa. ― Somos guerreros entrenados. El servicio militar es la base de nuestra cultura y ha moldeado nuestras creencias, cada Warsarian sirve a su Rey. Capacitan sus cuerpos y mentes para la batalla. ― apretó los puños para mantener su temperamento bajo control.
― Sí, pero empecé la fase en otra forma de educación. Hay otras formas de servir aparte de tomar un blaster, nuestra gente no está en todos los campos, además de la lucha. Podemos llegar a ser científicos y médicos, no sólo soldados.
― Nosotros permitimos estas actividades en la academia, cada nave tiene un Warsarian médico y un ingeniero.
Su sobrino asintió. ― Pero aprenden a luchar primero y la formación para tareas específicas es lo segundo. Ellos entienden los conceptos básicos, en comparación con las otras razas que crearon los médicos que superan las expectativas de las personas o ingenieros que crean mejores motores. Nuestros médicos suturan heridas pero no saben cómo luchar contra la enfermedad y nuestros ingenieros vuelan en naves pero no las construyen.
― La enfermedad rara vez afecta a nuestra especie y en cuanto a la construcción de naves podemos comprarlas a las razas que necesitan a nuestra gente para mantener la paz dentro de la galaxia. Cada raza tiene habilidades especiales.
― Tío, no es sólo cada raza, también la gente tiene habilidades especiales.
― Almirante Soohyuk ― dijo Seungkwan. ― No todo el mundo encaja en un molde perfecto. Los niños están siendo asesinados a causa de esto. Todo el mundo es un guerrero, pero no es necesario sostener una pistola o una espada para probarlo. Algunos guerreros usan los libros y sus mentes.
Miró al rubio, que sonrió y no retrocedió. Impresionante. Miró a los ojos azules claros que creían en su verdad, y creer en algo no significa que sea cierto, Seungkwan no era un Warsarian. ¿Que sabía sobre la lucha contra la guerra?
― Seungkwan ha desempeñado un papel importante en la creación de la escuela. Soohyuk, ¿por qué no visitas el campus?
No tenía tiempo para eso.
― No necesito ver el campus para saber lo que es malo para nuestro pueblo. ― respiró hondo. ― ¿Qué hay de la oposición? ― En el momento en que escuchó las últimas órdenes de Vernon, sabía que mucha gente sentía lo mismo y que no iban a quedarse en silencio sobre el tema.
― Un grupo trató de bombardear la escuela y he doblado seguridad. Los estudiantes crearon un nuevo sistema que puede detectar bombas y otros explosivos, pero estamos pensando en la construcción de una estación espacial para albergar el campus.
― Lejos de la vista, lejos del corazón ― dijo.
― Soohyuk ― Seokmin advirtió.
― No voy a poner a los niños en peligro, ellos no son propaganda política y tu opinión refleja la de muchos, pero es hora de que nuestro pueblo cambie con los tiempos y si enviar a los niños al espacio los mantiene seguros, entonces eso es lo que haré. ― Vernon se inclinó hacia delante. ― Yo creo en este movimiento. Si me parece necesario, pediré a mis militares de alto rango, para proteger la escuela, Almirante.
¿Esto era una amenaza? No, su sobrino no lo llevaría fuera del campo para proteger a los niños. ― Vernon, este enfoque es erróneo y tus acciones nos van a destruir. ― Se volvió para salir pero Seokmin lo agarró del brazo.
― Estaremos aquí durante la semana y mañana estás libre, podemos visitar la escuela.
― ¿Estás de broma? ― dijo.
― Antes de que podamos defender a nuestro pueblo, tenemos que explorar la alternativa ― dijo su amigo, luego dejó caer su brazo y se inclinó en una muestra de respeto.
Tenía sentido, después de su visita a la escuela podría argumentar en contra de ella, ahora sonaba como un perro ignorante agarrándose a su verdad. ― Mañana tengo tiempo para visitar tu escuela – dijo.
Vernon y Seungkwan sonrieron. ― Me pondré en contacto con Smittern, el director del Instituto, y le haré saber que estás yendo ― le dijo.
― Almirante, juntos podemos cambiar este mundo para la mejora de nuestro pueblo.
Eran los dos Warsarians más poderosos, si se volvía contra Vernon, destruiría este mundo en pedazos y no habría nadie para evitar el golpe de Estado, nadie podía detenerlo, nadie se atrevería interferir y cualquier lucha enviaría una ola de destrucción a través del universo.
― Rey Vernon, tengo mis opiniones pero puedes seguir contando con mi apoyo. Eso no significa que vaya a darme la vuelta y permitir que algo como esto suceda, no si hace daño a nuestra gente pero juntos podemos llegar a la mejor solución. ― la habitación estaba en silencio. ― Gracias por tu tiempo. ― se curvó y, se dio la vuelta y salió por la puerta y el único sonido en la habitación era el de él y las botas de Seokmin tintineando contra el suelo de mármol.
La gente en las calles se apartaba cuando caminaba por el centro de la acera, cada Warsarian comprendía su poder y su fuerza, su sociedad estaba construida sobre esa estructura. El poderoso gobernante y la protección.
― Maldito Vernon, va a destruir años de tradición ― dijo. Su amigo caminaba en silencio detrás de él. ― Basta decir eso. ― su voz era más alta de lo previsto y todos se voltearon hacia ellos y algunos apuntaron hacia él, y una vez les golpeó el reconocimiento volvieron la cabeza y se abrió un camino aún más grande.
― Hace quinientos años, teníamos dos clases de ciudadanos, la clase dominante y la clase guerrera. Entonces, las reglas cambiaron ― dijo Seokmin con la voz que había usado para tratar a los estudiantes en la academia.
― No necesito una lección de historia ― estalló, tomó una respiración profunda. ― Adelante.
― Nosotros cambiamos, nadie lo quería pero todavía existe la clase real, pero hay oportunidades abiertas a aquellos que no han nacido en ella. Nuestra forma de vida ha cambiado y hemos sobrevivido.
― La mayoría de los consejeros de Vernon es de la clase élite y no ha cambiado mucho. La jerarquía todavía existe después de 500 años.
― No, nuestro Rey está acoplado con un ser humano y tiene asesores de diferentes orígenes. Sí, los ricos siguen ocupando el poder, pero no es algo absoluto. Los hombres pueden moverse a través de las filas sin influencia política.
― Sin embargo, la influencia está ahí. ¿Cuántos hombres en nuestra nave tienen su posición basándose en las relaciones familiares?
― Menos de la mitad, hace quinientos años, hubiera sido casi todo el mundo.
― Un punto para ti. ― esto iba a alguna parte pero Seokmin era difícil de seguir a veces.
― Somos capaces de trabajar juntos, porque mi estatus de nacimiento, ya no importa. La capacidad me permitió ascender de categoría y ayudar a los mejores en la academia, el mundo no se acabó a causa de eso, tardó tiempo. ¿Qué hay de malo en tratar de hacer nuestra vida un poco más justa?
Masticó esas palabras, mirando alrededor de estas calles, empezó ver a la gente, una gran cantidad de diferentes razas administraba empresas y muy pocos eran Warsarians. Miró los almacenes y tiendas, ninguna pertenecía a su raza e incluso la clínica local era dirigida por un goulron, una raza de alienígenas azules que estaban orgullosos de su intelecto, casi tanto como los Warsarians estaban orgullosos de su fuerza, y por primera vez, vio la clara separación entre las razas. ¿Eso era algo malo?
― ¿Hay algún Warsarian dueño de un negocio en Central City? ― preguntó.
Seokmin miró alrededor del área. ― Ser propietario de un negocio y vender mercancía no es honroso. No pedimos a la gente que compre productos, al menos no en nuestra ciudad, algunos Warsarians tienen compañías de éxito, pero todos ellos están fuera de nuestro mundo, Johnny Jules vende muebles y cerámica, él ascendió al rango de teniente en nuestra fuerza militar, pero cuando abrió un negocio, no fue en el mundo Warsarian.
― Seokmin, después de renunciar a la comisión militar, ¿qué quieres hacer?
― No voy a dejar la vida militar. Tengo la intención de morir en una nave o en la batalla, pero otros hombres tienen sueños diferentes.
Asintió con la cabeza, nunca pensó en el retiro tampoco, su vida estaba en una nave de guerra. Sin embargo, algo faltaba, pero no sabía qué.
― Voy a hacer los arreglos y vamos a recorrer el campus mañana. Tú vienes conmigo.
Seokmin asintió, su trabajo consistía en conseguir que no fuera muy franco. Nunca daba vueltas en torno al tema, pero algunos preferían un enfoque menos directo y era algo que su amigo entendía, pero que él no decía.
Abrazó la pared y cada centímetro de su cuerpo le dolía como si hubiera luchado contra un transbordador espacial y hubiera perdido, su rodilla casi cedió, pero se vio obligada a permanecer recta para mantener su peso, y una parte de él quería dormir en la acera, pero esto no era tolerado. Los Warsarians no dormían en las calles y probablemente era una sentencia de muerte instantánea, tenían ridículas reglas como obedecer al padre y cada Warsarian tenía que servir en las fuerzas armadas, y ahora la muerte no parecía tan mala, no, negó con la cabeza, necesitaba vivir y no tomar el camino más fácil.
Evitó chocar con la gente, al parecer tenía un talento para entrar y salir de las multitudes, puesto que no tenía muchas habilidades, la utilizaría.
Un grupo de guerreros salió de una tienda de armas, admiraban sus nuevos cuchillos y pistolas mientras se movían hacia él, se presionó contra la pared como si necesitaba sostenerla pero no tenía nada que temer. Lo miraron y pusieron distancia entre ellos como si tuviera una enfermedad repugnante y su piel estuviera cubierta con granos de pus, se resistió a la tentación de inclinar su cabeza con vergüenza y disculparse por ser inútil, pero en lugar de eso fingió no darse cuenta de su aspecto disgustado, era otro recordatorio de que no pertenecía a su pueblo. ¿Era ese su pueblo? Cuando saliera de este mundo, dejaría todo atrás.
Se tropezó y apretó su brazo contra su costado, las contusiones no eran nada más que dolor en las piernas y la espalda, pero las costillas rotas dolían, fijó su hombro dislocado pero necesitaba vendarlo algo que no podía hacer por su cuenta, estupendo, necesitaba ayuda. Bueno, al menos los Warsarians no dirigían las clínicas, sus maneras de cabecera era una mierda.
Vidas estaban en peligro y nadie le creía, todo lo que él había hecho desde el aterrizaje en Central City fue correr, otro talento, escapó corriendo a un servicio de transporte y abandonó la zona, alguien en algún lugar lo escucharía, sólo necesitaba encontrarlo. Sus pasos fallaron, bajó la cabeza cuando su visión comenzó a desdibujarse y su cuerpo estaba muy frío, estaba entrando en shock, la falta en la dieta de sangre fresca estaba tomando un peaje en su cuerpo. Tenía que haber una clínica aquí, levanto la cabeza y chocó con acero, maldijo y miró a los sexys pero molestos ojos verdes, este hombre era un guerrero en todos los sentidos de la palabra pero eso no fue lo que le atrajo. Era perfecto, con las facciones de un dios, irradiaba poder que lo empapó y el deseo nunca lo obligó a actuar, pero este hombre podría hacerle olvidarse de todas sus reglas.
― Lo siento ― dijo, su voz sonaba extraña. ¿O era su audición?, trató de pasar por el lado del hombre pero una mano grande lo agarró de su hombro dolorido y tiró de él, gimió y esta vez su visión se volvió negra y nublada, levantó su otro brazo y golpeó la mano del hombre a distancia y su espalda chocó contra la pared de ladrillo y sintió un dolor instantáneo a través de su cuerpo.
― Mire por dónde va, ― dijo el hombre con el que tropezó.
Maldita sea, todos guapos eran idiotas, intentó levantar la cabeza para mirarlo pero no se atrevió, ya no sentía dolor, necesitaba volver a evaluar sus heridas.
― Soohyuk, nadie se hizo ningún daño. Él parece estar drogado ― dijo otra voz.
― Estupendo, una cosa más que tratar una basura que consume drogas.
¿Que estaban diciendo? Oyó las palabras, pero no podía comprenderlas, el hombre se acercó y sabía que tenía que irse pero sus piernas no se movían, parecía como si estuviera pegado a la pared como un cuadro colgado. El hombre se acercó y puso su mano en el hombro pero no tuvo fuerza para esquivar el tacto, eso fue todo, su vida se había acabado aquí, y, al final, no pudo salvar a nadie. La desesperación se apoderó de él mientras su mente se oscureció y cayó hacia delante sobre los brazos del guerrero.








