Casi 1: Canción
2021
Manaow bostezó, Film miró con nerviosismo hacia A-Lin, la cuál estaba mirando hacia un punto fijo mientras escuchaba el demo de lo que podría ser su nueva canción.
Al terminar, Namtan parpadeó en busca de una respuesta de la cantante.
— No está mal. Sin embargo, para ser el tema que le da el nombre al álbum, no creo que sea suficiente.
Film suspiró al igual que todos los presentes.
— ¿Cuál crees que sea el problema? — Namtan habló por primera vez en todo lo que llevaba la junta, ganándose la atención de todos en la sala.
— Quiero algo que conmueva a la gente cuando la cante. ¿Y si intentamos cambiar de dirección?
— Bueno.. — Film se atrevió a interrumpirla de una manera sutil. — Nos llegan muchos demos en coreano, chino e inglés. Tengo cajas llenas en mi escritorio. También mandan muchos correos, seguro que allí debe de haber una buena canción.
— ¿Entonces quieres decir que la canción que hice solo para A-Lin es mala a comparación de los vagos que mandan sus demos?
Film miró a Namtan, sus ojos llameantes parecían querer prenderla en llamas y, cuando estuvo apunto de decir algo para aclarar el malentendido, A-Lin la detuvo.
— Namtan.. — la cantante le nombró, relajando un poco la tensión que había entre esas dos mujeres. Por otro lado, Film se maldijo internamente por ser tan bocona. — Este es mi primer álbum conceptual. Debemos intentar todo lo que podamos.
El teléfono de Namtan se encendió en la mesa, vibrando a su vez y llamando la atención de todos los presentes.
— Lo siento. — dijo la morena, tomando su teléfono sin dudar y desbloqueandolo enseguida. Parecía desinteresada en continuar con esa pelea.
— Entonces, N’Film ¿hay buenas canciones?
"1 llamada perdida a las 12:00 p.m."
"Te arrepentirás." Namtan frunció el ceño al leer ese mensaje.
— Aún no he escuchado nada apropiado. — escuchó a su compañera de trabajo decir.
Los nervios la estaban comiendo por dentro, iba a apagar su teléfono cuando un video fue enviado. Sin dudar, bajó el volumen y abrió aquel vídeo que mandó su ex novia Emi.
Muchas pastillas estaban sobre la mesa y Emi estaba sentada a un lado con una botella de vino.
— Pero hace unos días, P’Namtan habló con varios compositores. Tendremos una respuesta en unos días. ¿No es cierto Sra. Tipnaree?
Film la miró al hablarle pero la nombrada no respondió, en cambio, la cara de preocupación que le regalaba al dispositivo llenó de curiosidad a Film, inclusive a Sattabut, que se encontraba sentado al otro lado de la morena.
Sin ambos evitarlo, echaron un vistazo hacia la pantalla. Film abrió los ojos sorprendida cuando la ex novia de la presente se dejó ver en aquel video. Su cabello estaba alborotado y su maquillaje corrido al parecer de tanto llorar, ella se metió tres pastillas a la boca y Sattabut abrió los labios sin podérselo creer.
— Bueno, agendemos una cita cuando tengamos los demos de los compositores. ¿Namtan, estás bien? — preguntó la cantante al ver la cara llena de preocupación de su amiga.
Film se removió en su lugar inquieta al ver a la mujer dar grandes tragos de vino tinto después de meterse las pastillas a la boca.
— ¡¿Que pasa?! — la voz de la cantante sonó más autoritaria cuando ninguno de los tres le prestó atención por ver aquella pantalla brillante.
Namtan reaccionó y, apagando su teléfono por completo, dijo; — A-Lin, lo siento, surgió algo urgente. Eso es todo por hoy, lo siento.
Todos la observaron tomar su libreta y su móvil para levantarse de su lugar con rapidez.
— Rachanun, escucha todos los demos hoy y lo hablamos mañana.
— ¿Qué? — exclamó Film al oír su orden, pero la morena salió de aquel lugar sin mirar atrás.
Camino al elevador chocó accidentalmente con una persona que no pudo distinguir por su apresuro, se disculpó y aceleró su paso. Frente al elevador, marcó al número de Emi, rogando porque ella estuviera bien.
Suspiró cuando el buzón de voz sonó y entró al elevador. Por suerte estaba en el segundo piso y no tardó más que unos segundos en salir de allí. Corrió hacia el estacionamiento, sintiendo cada vez más la falta de oxígeno en sus pulmones. Al llegar a su carro se maldijo cuando la llave resbaló de sus manos. Con apuro la recogió y con las manos temblorosas logró abrir su auto, se adentró en él y condujo directo a la casa de su ex novia.
𓇼
Al llegar, bajó del coche corriendo hacia la puerta principal y abrió sin titubear. La mesa de la sala estaba repleta de pastillas de diferentes colores, habían dos botellas de vino tinto y en uno de los sillones se encontraba recostada Emi, con los ojos profundamente cerrados.
— Thasorn Kilinnium. — la nombró, sacudiéndola levemente. — Emi.. — mencionó al ver que no había reacción alguna. — ¡Emi! — esta vez, la sacudió con más fuerza que antes.
El corazón de Namtan latía lleno de desesperación al no ver reacción alguna. La sacudió una vez más mientras sentía un nudo en la garganta y finalmente la chica gimoteó en respuesta. Namtan respiró con más calma al verla abrir lentamente los ojos y tomó el bote de pastillas que estaba en el abdomen de la mujer; — "Vitamina A" — susurró, su vista se dirigió hacia los demás botes de pastillas que estaban regados por la alfombra y tomó otro. — "Somníferos."
La sintió removerse tras de ella y con enfado levantó una bolsa de papel que estaba en el suelo y se dispuso a recoger todas las pastillas regadas.
— Estás aquí. — Namtan la vió cuando esta logró sentarse correctamente.
— ¿Por qué tantas pastillas? — la voz de la morena estaba sin emoción alguna. Emi carraspeó, entendiendo que la mujer se encontraba enfadada.
— No puedo dormir sin ti. — Namtan ignoró sus palabras y terminó de meter las últimas pastillas en la bolsa. — ¿A ti te pasa lo mismo? — la rubia sujetó el brazo de la morena en un abrazo. Namtan se puso de pie safándoce del agarre por completo y decidió ignorarla una vez más, estuvo a punto de dirigirse hacia el basurero cuando la rubia la tomó de la mano. — Namtan, empecemos de nuevo, ¿si?
Namtan le observó por un instante. Su maquillaje estaba corrido y podía notar sus ojos inflamados por el llanto. Tiempo atrás, Namtan hubiera aceptado reconciliarse con tal de no verla tan destruida, estaría con ella siempre y cuando fueran a terapia juntas, pero sabía que las cosas seguirán igual que siempre. Sabía que Emi no tenía intenciones de cambiar y, si Namtan seguía el mismo ciclo, quien terminaría igual o peor que Emi, sería ella, así que esto no podía seguir así.
— Sé que aún me amas. — Emi sujetó la nuca de la morena en busca de un beso desesperado. Namtan la apartó de ella.
— Ya rompimos. — su tono apagado demostraba realmente cuán enfadada estaba de sus acciones.
— Pero aún así viniste. — dijo Emi, abrazándola con tanta desesperación.
— ¡Thasorn, basta de tonterías! — gritó la morena, alejándose con enfado de ella.
¿Cómo no iría? Si temía que la chica cometiera una locura gracias a ella.
— ¿Por qué me sigues llamando así?
— No habrá más Emi sin los esfuerzos de Thasorn Kilinnium.
— ¿Y por qué ya no me quieres? Soy una fracasada y no te merezco, ¿por eso ya no me quieres?
— Sabes por qué rompimos... Ya no somos compatibles.
— No es que no seamos compatibles. — gritoneo la chica de cabello corto. — Nunca quise que termináramos. No puedo romper contigo.
La mujer tomó una botella de vino de la mesa y se dejó caer en el respaldo del sillón. Namtan le arrebató la botella y dijo; — Deja de beber. Mírate al espejo y date cuenta de cómo te ves ¿Cuántos años tienes? — preguntó alzando la voz. — ¿Cuántos años más puedes desperdiciar? Por favor, contrólate, ¿si?
Namtan apretujó con fuerza la bolsa que estaba entre sus manos y al ver que la mujer no diría nada más, se dispuso a salir de aquella casa.
— Regresa, Namtan. — exigió Emi cuando la vió cruzar la puerta principal. — ¡Namtan! — gritó en busca de que la morena detuviera su andar y entrara de nuevo a casa, pero no fue así.
Namtan se dirigió a su auto mientras derramaba el vino tinto en el césped de su ex novia, escuchó un vidrio estallar, sin embargo no se inmutó y se fue de aquel lugar junto con las pastillas.
˚₊‧ ଳ ‧₊˚
La pequeña niña se acercaba con sigilo, la pistola de agua se derramaba un poco pero supuso que la castaña no se había dado cuenta. Dispuesta a disparar detrás de su cabeza, se sorprendió cuando Film giró, soltó un gritó de guerra y salpicó agua de sus manos directo a su cara. Bonnie gritó de igual forma y disparó directo a la cara de su madre.
— ¡Vale todo en esta guerra! — gritó Film, mojando sus manos con el chorro de agua que salía del lavaplatos y volviendo a salpicar a su hija.
Ambas reían y gritaban, hasta que Film tomó a Bonnie en un abrazo.
— ¡Bonnie, basta! — la niña siguió riendo aún en brazos de su madre. — ¿Cuál es tu ritmo cardíaco?
— Seis, creo.
— ¿Seis? — la mujer intentaba controlar su respiración. — Ven aquí. — colocó a su hija frente a ella y ambas comenzaron a tomar bocanadas de aire, retenían el aire en los pulmones por tres segundos y después lo dejaban ir.
Hicieron esto 3 veces, las dos se sonrieron al terminar y Film colocó una mano en el pecho de su hija.
— ¿Qué tal ahora?
— Solo 2.
— ¡Muy bien! — exclamó, pellizcando la mejilla de la niña. — ¿Hiciste la tarea?
— La terminé hace mucho. La última clase fue gimnasia, hicieron correr a la clase así que la hice. — alardeó la niña con un puchero en su rostro.
— Eres muy inteligente. Esa es mi niña. — dijo mientras se dedicaba a secar el suelo un poco. — Toma tu juguete y ve a la cama.
Bonnie obedeció. Se agachó para tomar su juguete de agua de ahora vacía y al levantarla miró a su madre.
— ¿Tú no dormirás?
— Tengo que trabajar. — explicó, haciendo el mismo puchero que su hija había hecho con anterioridad.
— Te saldrán arrugas.
Film abrió los ojos y boca sorprendida.
— Eh, ¿te quejas porque soy vieja? — Bonnie rió, Film sonrió enorme y volvió a pellizcar su mejilla. — Ve a dormir, ahora. — ordenó. Bonnie borró su risa y dió la media vuelta dispuesta a irse. — ¡Eh! Espera. — su madre la detuvo, la niña la miró y Film se agachó a su altura. — Ven aquí. — Bonnie dió tan solo un paso y plantó un beso en la mejilla de su madre. Film sonrió, dándole igualmente un sonoro beso en la mejilla y la vió correr hacia la habitación. — No olvides la pastilla.
Escuchó a su hija gritar un "si" estando ya dentro de la habitación.
Film suspiró al dejar la taza de café a un lado de su computadora. Fue en busca de los demos que había traído a casa y los dejó caer en el espacio vacío que había en la mesa. Se colocó los audífonos y puso el primer CD que llamó su atención.
Tan sólo escuchó 20 segundos, dejó ver una cara de disgusto y susurró para sí misma; — ¿Qué es esto?
Suspiró una vez más, sabía que la noche sería muy larga.
˚₊‧ ଳ ‧₊˚
La caja que anteriormente había dejado vacía, se volvió a llenar por los mismos CDs, pues ninguno fue de su agrado.
Se encaminó a su habitación, cargó la segunda caja llena de CDs y la llevó al mismo escritorio en el cual había trabajado toda la noche.
Los minutos pasaban, sentía la cabeza aturdida por las diferentes melodías que escuchaba y de un momento a otro los ojos comenzaron a pesarle.
— Si no encuentras algo te despedirá Tipnaree. — susurró, dándose leves golpes en las mejillas en busca de mantenerse despierta. Dió un gran trago a su café y levantó las cejas al toparse con un sobre sellado. — "Demo para GMM Entertainment." — leyó la letra en plumón negro y seguidamente lo abrió. Era un simple CD sin ningún estampado.
Iba a darse por vencida si aquel CD no le gustaba. Con esperanza, lo reprodujo y suspiró. La guitarra del inicio había llamado su atención, una simple melodía que te hacía sentir tranquila simplemente con escucharlo.
"¿Puedes ver mi corazón? Soy la única persona que tienes a tu lado." Cerró los ojos al escuchar la primera frase y al terminar de escucharla por completo los abrió.
— Definitivamente será esta. — susurró feliz.
﹏𓊝﹏
"Te escuché llorar demasiado.."
— ¿Quién envió esta canción? — Film sintió un gran alivio cuando el tono de A-Lin le demostraba lo mucho que le había gustado oírla.
— No lo sé, no hay nada escrito en el sobre. — la mujer giró el sobre, demostrando la falta de datos en él. — Pero el CD dice: "Letra: Love. Música: Milk". Khun Namtan dijo que conoce a ambas.
— ¿Las conoces? — A-Lin preguntó esperanzada. Namtan suspiró.
— Milk es Pansa Vosbein y Love es Pattranite Limpatiyakorn. — su mirada estaba clavada en sus manos. — Pansa fue mi compañera de trabajo en Pop Hit por un tiempo, en sí me contrataron para reemplazarla.
— Hey, Pansa. — la llamó el señor Type.
Pansa se quitó los auriculares y le sonrió como saludo.
— Te quiero presentar a... Natnam.
— Lo siento. — interrumpió la chica a un lado del hombre de melena larga. — Es Namtan.
— Es casi lo mismo. — refutó el hombre. — Por las próximas dos semanas dale todo tu trabajo a ella.
La chica de cabello lacio y negro por debajo de sus hombros asintió después de las indicaciones.
— Hola. — le saludó de manera amable. Namtan sonrió sin mostrar los dientes.
— ¿Estás segura de que no lo reconsiderarás?
— Lo siento señor Type. — por primera vez, Namtan la escuchó hablar fuerte y claro. Una voz tranquila y llena de paz, sin embargo, ella lucía cansada. — Quiero tomarme un tiempo de descanso.
— Ella murió hace tres años.
— ¿De qué murió?
— Leucemia. Era unos años mayor que yo. Murió muy joven.
— ¿Y qué hay de Pattranite? — preguntaba de nuevo A-Lin.
— Pattranite era compositora contractual de Pop Hit. Estoy segura de que ella cantó el demo. Yo nunca llegué a conocerla cara a cara, pero sé que también falleció.
— También supe que estaba muy triste por la muerte de Pansa.. — habló Sattabut, después de prestar atención a cada palabra que las mujeres decían. — Y entonces, decidió seguirla.
— ¿Ellas dos eran pareja?
— No lo creo, pero tampoco estoy segura.
— Está bien, quiero que esta sea la canción principal.
— Está bien. — dijo Film, dedicándose a escribir en su pequeña libreta. Después de trazar una sola letra, levantó la cabeza, cayendo en cuenta de algo importante. — Pero, ¿dónde están los derechos de autor de la canción?
Y ahí estaba el gran problema.
﹏𓊝﹏
Film parecía estar muy contenta por estar en el antiguo trabajo de su jefa. Por otra parte, Namtan bostezaba y esperaba con los brazos cruzados la llegada del señor Type.
— ¿Aquí no se hizo la canción de Tinni, más conocida como la gatita? Su canción "Ámame, miau, miau" es pegadiza.
Film comenzó a cantarla, ganándose una mirada reprobatoria de Namtan.
— Hey, Natnam. — un chico, que anteriormente estaba sentado al fondo en un escritorio, la llamó. Film quiso reír ante la equivocación del nombre y la morena puso los ojos en blanco. Giró en dirección al chico, quien tenía un estilo de rapero poco inusual. — ¿Por qué te ves muy cansada hoy?
— Estoy bien. — aseguró la morena, cruzándose de brazos.
— El señor Type no está aquí.
— ¿Quién es el señor Type? — habló con curiosidad Film.
— Es nuestro jefe. Cuando Namtan dejó la empresa hace dos años, se llevaban muy mal...
Film alzó el mentón al escuchar aquel chisme que el hombre le contaba.
— Gemini. — interrumpió el relato Namtan. El chico la miró dispuesto a escucharla. — ¿Revisaste lo que te pedí?
— Si. Fíjate. — le entregó una tabla con una hoja. — Esta es la lista de las canciones que Milk compuso en nuestra compañía. — él hablaba mientras que Film y Namtan se dedicaban a mirar los nombres de las canciones. — Ya lo verifiqué. La canción que buscas no está en la lista. ¡Ah! Pero algunas pertenencias de Milk se las dieron a la fotógrafa June Wanwimol. Mira.
Namtan recibió el celular que Gemini le extendía, una imagen estaba plasmada y Milk aparecía allí.
— Es una exposición fotográfica que hizo para Milk.
"Enfrentando la muerte y el deseo" eran las palabras que estaban plasmadas sobre la fotografía, parecía ser un carátula de algún álbum pero simplemente era Milk.
˚₊‧ ଳ ‧₊˚
"Estudio Wan."
Film entró primero, una mujer alta y delgada chocó su hombro contra el suyo y la castaña pensó en disculparse, pero aquella mujer ni siquiera se inmutó, solo pasó de largo sin mirarles. Namtan, al notar su falta de educación, estuvo dispuesta a decirle algo a aquella mujer cuando unos pasos se escucharon frente a ellas.
Justo al entrar había una recepción con solo sillas de espera y algunas mesas con revistas. Detrás de esta se encontraban unas escaleras de piedra que parecían dar al estudio fotográfico. El lugar no era lujoso pero tampoco feo.
— ¿A quién buscan? — preguntó la mujer de manera nada amable mientras bajaba por las escaleras. Era linda pero lucía seria y algo intimidante, gracias a sus potentes ojos marrones que brillaban con codicia y le hacían lucir como un león en busca de su presa.
Namtan alzó una ceja, preguntándose si todos en este lugar eran maleducados o si solo estaba teniendo un mal.
— Buscamos a la señora June Wanwimol. — Film se atrevió a hablar, al darse cuenta que Namtan no lo haría.
— Soy yo.
˚₊‧ ଳ ‧₊˚
El humo del tabaco provocaba dolor de cabeza para Film. Finalmente la canción terminó. Film se apresuró a tomar su teléfono de la mesilla y observó a aquella mujer de tez blanquecina sacar tranquilamente el humo de su boca.
— Nunca había escuchado esa canción. — su tono déspota le provocaba a Namtan ganas de querer pegarle.
Un silencio interminable las rodeó. Film pasó saliva con dificultad una vez notó a su jefa cerrar el puño con fuerza. El ambiente era tan tenso y Film solo esperaba nerviosamente a que esas dos mujeres no terminaran peleándose.
— Señorita Wanwimol, sabemos que tiene algunas pertenencias de Milk. — Film decidió intentar romper el hielo.
— Si.
— ¿Así que era amiga de ella?
— No tenía relación con ella. Solo tengo sus cosas para la exhibición.
— Entre las pertenencias de Milk ¿hubo un acuerdo de cesión de derechos o algo así? — esta vez preguntó Namtan, sonando de lo más calmada y elegante posible.
— No. De lo contrario lo sabría. Me dejó algunos artículos diarios.
— ¿Sería conveniente para usted que nos dejara ver sus pertenencias? Quizás encontremos pistas.
June miró a Film por unos momentos, volvió a sacar el humo de su boca y dirigió el cigarrillo hacia el cenicero de vidrio que se encontraba sobre su mesa. Lo apagó con tranquilidad y dijo; — Lo siento, no es conveniente. Estoy ocupada. — ambas la observaron levantarse de aquel sillón. — No las acompañaré a la salida, mi ayudante lo hará.
Después de que la mujer se marchara, una chica de tez bronceada se acercó a ellas para llevarlas hasta la salida. Namtan se levantó con rapidez y decidió ir sola, dejando atrás a Film junto a la ayudante de June.
˚₊‧ ଳ ‧₊˚
— ¡¿Cómo es que elegiste una canción que no tiene derechos de autor?!
Namtan estaba enfadada, caminaba dos pasos al frente que Film mientras fumaba un cigarrillo y maldecía una y otra vez. Film se abanicó la cara con ambas manos para ahuyentar el humo que le golpeaba el rostro.
— Fumar es malo para la salud. — soltó la menor sin pensar.
— ¿Qué dijiste? — Namtan frenó de golpe y le observó de manera retadora.
— Fumar es malo para mi salud. — respondió Film casi balbuceando y sin saber bien de lo que hablaba.
Namtan soltó aire con frustración y siguió caminando.
— Cometiste un gran error en el trabajo y sigues hablando de tu salud. ¿Por qué no piensas en quién se hará responsable si no encontramos los derechos de autor y A-Lin insiste en usar esta canción? ¿Y si no podemos producir el álbum por esta canción?
Film agachó la cabeza como una niña de 5 años que estaba siendo regañada por su madre. Nunca creyó que realmente no hubieran derechos de autor. Pero, oh sorpresa, después de presentarle la canción a A-Lin y que a esta le fascinara, rebuscó en el correo y no había ni uno solo referente a los derechos.
— Pero la canción es muy buena. Tú también la escuchaste. Por la reacción de June creo que hay algo raro. Tal vez lo tenga. — Film se rascó la barbilla, buscando más excusas que decir. — Podemos hablar con ella mañana y ofrecerle un trato. O compramos los derechos de Milk directamente.
Namtan sonrió irónica ante sus palabras.
— Ya la viste. Es una mujer déspota y aunque nos la venda ¿cuánto crees que pedirá? — ambas se detuvieron frente al coche de Namtan. — Si sabe que A-Lin la cantará. — explicó la morena, señalandola con su cigarrillo. — ¿Cuánto más crees que nos pedirá? — Namtan apagó su cigarrillo dejando caer el resto justo a un lado de los pies de Film. — Escucha, tú empezaste esto. Encárgate de eso tú misma. — ordenó, pisoteando con su tacón el resto.
Film abrió los ojos con sorpresa ante su falta de conciencia y se agachó para recoger la colilla del cigarrillo.
— No me importa que hagas, si no veo los derechos de esa canción mañana, no vengas a trabajar más.
Al escuchar aquello, Film se levantó con rapidez y Namtan se adentró al coche.
— Ahh, Khun Namtan..— rogó. — ¡Oye! — gritó una vez que la vió arrancar e irse en su coche, dejándola sola y con la colilla de su cigarro en mano.









He visto la película y la serie es de mis favoritas, así que la versión GL se ve muy prometedora. Espero continúes escribiendo hasta el final, con gusto lo leeré. Estaré esperando el próximo capítulo.