Parte 1
Junmyeon se enamoró desde la primera vez que vio a Sehun.
Bien, quizá no era amor.
Y quizá quería hacer más que solo mirarlo.
Pero definitivamente tenía sentimientos fuertes que quería compartir con su atractivo nuevo vecino.
Junmyeon estaba bebiendo una taza de café en el porche de su casa cuando una furgoneta de mudanza aparcó enfrente. La casa de dos pisos había estado vacía por meses después de que sus antiguos dueños se habían ido a la gran ciudad. Ese tiempo fue suficiente para que la casa se empolvara y que el gras creciera como si fuera una jungla. Los mapaches habían estado merodeando mucho el lugar últimamente. Junmyeon esperaba que los nuevos vecinos supieran en lo que estaban metiéndose.
Vio un auto deportivo negro deteniéndose ahí. ¿Ese era el auto del nuevo vecino? No era una gran familia, entonces.
Cuando la puerta del auto se abrió, Junmyeon asumió que saldría un aburrido hombre de negocios – el típico adulto ocupado que se mudaba a una pequeña ciudad debido a su presión sanguínea, pero que lo odiaría y se mudaría en cosa de meses.
Pero eso no fue lo que pasó.
En lugar de un aburrido hombre, salió el hombre de sus sueños.
El chico era alto y atractivo.
Mientras lo barría con los ojos, mentalmente repasó su lista de 'Lo que me gusta en un hombre'.
Cabello oscuro: C
Tentadores labios: Check
Brazos fuertes: Check
'Abrazable' espalda: Definitivamente check
Y la lista seguía. Todo era perfecto.
Así que de inmediato, Junmyeon empezó su plan de seducción.
(...👻...)
Junmyeon se detuvo en la ventana de la cocina y vio a su nuevo vecino darle órdenes a los cargadores. El sol del verano estaba brillando, haciendo sentir a todos incómodos.
Para los cargadores, esto significaba sudor adhiriéndose a sus uniformes.
Para el atractivo hombre, significaba colocarse shorts y una camiseta blanca sin mangas que dejaba ver sus bonitos brazos y hombros flexionándose al cargar una caja llevándola por las escaleras hacia la casa.
Sexy…
Junmyeon tuvo que abanicarse.
Sus ojos aún estaban pegados a lo que pasaba ahí; llamó a su amigo para obtener información de su vecino. Esperó dos repiqueteos hasta que Minseok respondió.
"Hey, Junmyeon. Déjame adivinar. Quieres saber más del vecino nuevo, ¿no?"
"¿Cómo lo sabes?"
"Porque te conozco. Y sé cuál es tu tipo. Supe desde el momento en que él recogió sus llaves en nuestra oficina, que tú estarías como abeja en la miel."
Junmyeon frunció el ceño. ¿Era tan obvio? Bueno...no importaba. "Estoy muy seguro que este chico es del tipo de todos." Dijo. "¿Qué puedes decirme de él? Por favor, dime que no está casado. O que es hetero."
"Casado, no. ¿Hetero? No lo sé. En esa averiguación sí estás solo."
Soltero. Bueno, al menos tenía eso libre. "De acuerdo. ¿Cómo se llama?"
"Oh Sehun. Trabaja para alguna compañía … olvidé el nombre, pero deben pagarle bien porque su crédito bancario es el más alto que he visto. Y pagó un año de renta."
"Entonces tiene dinero. ¿Qué más?"
"No mucho. Dijo que se mudaba para relajarse. Preguntó si había algún área donde practicar excursionismo."
Es del tipo que le gustan las actividades al aire libre.
Rayos…
Junmyeon no tenía nada en contra de la naturaleza, pero prefería algo más tradicional.
"¿Algo más?"
"Nada que te vaya a ayudar a tenerlo en tu cama. Asumo que ese es tu plan."
"Lo que pase entre dos adultos con ganas de privacidad, no es de tu i-"
"Sí, sí. Escucha, Junmyeon, él se ve amable. No jodas las cosas con algún juego."
Junmyeon estuvo indignado. "¿Y eso qué significa? ¿No has escuchado eso de 'no juzgues un libro por su portada'?"
Minseok suspiró, "Todo lo que digo es que quizá debas relajarte y seas como siempre en lugar de probar tus 'movimientos'."
"¿'Movimientos'? pues para que lo sepas es a prueba de tontos. Nunca he fallado en seducir al hombre que he querido."
"Sí, y ¿por cuánto tiempo se quedan después del sexo?" ante el doloroso silencio, siguió, "Lo siento. Eso estuvo mal. Pero tienes razón, no es de mi incumbencia. Haz lo que quieras que te haga feliz, Junmyeon." Sentenció antes de colgar.
Junmyeon frunció el ceño y miró por la ventana, fastidiado.
¿Y qué si no había tenido novio en años? No era su culpa; era solo que tenía mal gusto a veces. Porque lo que Minseok había dicho era cierto. Él no tenía problemas en conseguir a los chicos que quería, gracias a sus técnicas, pero las relaciones nunca duraban. Las cosas siempre empezaban bien, pero cuando los chicos conocían a Junmyeon – al verdadero Junmyeon – se iban. Después de algunas decepciones amorosas, aprendió su lección. Ahora escondía a quién realmente era tanto como pudiera para que las cosas duraran.
Vio por la ventana cuando Sehun jaló el borde de su camiseta – para retirar el sudor de su rostro – mostrando su abdomen. Junmyeon admiró su cuerpo, sintiendo la excitación recorriéndolo ante la vista.
Chico amable, ¿huh?
Pues con mayor razón empezaría el juego e iniciaría su plan de seducción.
(...👻...)
Junmyeon tocó educadamente la puerta de la casa de Sehun. Estaba vestido con unos jeans de corte bajo, y ceñidos, una camiseta de cuello V, mostrando parte de su pecho. El outfit era llamativo, pero casual. Le hacía lucir sexy sin siquiera intentarlo.
Estaba llevando una botella de vino que había comprado como regalo de bienvenida. Esperaba que a Sehun le gustara.
El plan de esta noche era simple: darle la bienvenida al nuevo vecino, entrar y beber un poco, y saber lo que le gustaba y lo que no. Era más sobre colocarse en el radar de Sehun.
La puerta se abrió y Sehun se quedó ahí, obviamente refrescado por la ducha. Junmyeon pasó saliva ante la vista. El cabello de su vecino estaba húmedo y revuelto, y su piel se veía tan llamativa. Estaba usando un chándal y una camiseta con una toalla pendiendo de su cuello. El ligero aroma cítrico del shampoo llegó a los sentidos de Junmyeon, tanto que casi olvidó por qué estaba ahí.
Los dos se quedaron en silencio por un prolongado momento – Junmyeon se limitó a observar la gota que bajaba por el cuello del chico.
"¿Puedo ayudarte?" Sehun preguntó con gentileza.
Junmyeon salió de su trance y sonrió confiado.
"Es más como en qué puedo ayudarte yo. Soy tu vecino." Asintió hacia su casa por encima de su hombro. "Pensé que sería bueno darte la bienvenida y ver si necesitabas algo."
Sehun sonrió, mostrando sus perfectos dientes. Sonreír le hacía más atractivo, y Junmyeon sintió la atracción reuniéndose en su cuerpo.
"Gracias. Es muy amable de tu parte. Soy Sehun." Estiró la mano.
Junmyeon aceptó el apretón. "Soy Junmyeon." No soltó la mano de Sehun durante unos segundos, manteniendo el contacto visual. Cuando la expresión de Sehun cambió de sorprendida a desconcertada, Junmyeon por fin lo soltó, deslizando sus dedos por la piel del más alto. Trató de no sentirse insultado cuando Sehun limpió su mano con la toalla.
Junmyeon mostró la botella de vino. "Ten. Pensé que te gustaría algo para relajarte después de la mudanza."
"Gracias. Es muy considerado." Sehun tomó la botella y la colocó bajo su brazo. Volvió a sonreír en agradecimiento.
Junmyeon devolvió la sonrisa, esperando una invitación para entrar, pero Sehun bostezó.
"Wow, ¡estoy cansado! Ha sido un largo día."
"Sí, la mudanza agota." Dijo Junmyeon. Aun esperando.
"Sí. Creo que iré directo a la cama. Mucho gusto conocerte, Junmyeon. Gracias por el vino."
Y esa fue una clara despedida.
"Uh, claro. No hay problema. Me iré a casa. Justo ahí. Si estás seguro que no hay nada en lo que pueda ayudarte..." Junmyeon dijo con esperanza.
"No, estoy bien. Aprecio la oferta. Nos vemos."
"Bueno, ya sabes dónde encontrarme si me necesitas. Nos vemos." Junmyeon se despidió y retrocedió, pero en su mente estaba desconcertado. ¿No había sido invitado? Esto nunca había pasado. Los chicos siempre le invitaban a entrar. De hecho, era lo más educado que se debía hacer, ¡maldición!
Y así sin más, la puerta fue cerrada en su rostro.
Un momento pasó con Junmyeon de pie ahí, desconcertado. ¿Su táctica de presentación no sirvió? Imposible.
Golpeó a los mosquitos revoloteando alrededor de su cabeza mientras repasaba la conversación con Sehun. Había hecho todo exactamente de la forma en la que se suponía. Para ahora, ya debería estar dentro, bebiendo vino y descubriendo si los brazos de Sehun se sentían tan firmes como lucían.
La luz de la sala se apagó.
A solas en la oscuridad del porche de su atractivo vecino, Junmyeon refunfuñó. "¿Qué rayos?"
Regresó a su casa, derrotado.
Por ahora.
Mañana, intentaría algo más.
"No te escaparás de mí tan fácilmente." Prometió. "Solo estoy empezando."
Y sin darse cuenta, tropezó con el aspersor.
Recostado en el gras, giró para ver el oscuro cielo.
Suspiró.
"Maldición."
(...👻...)
Junmyeon se recostó en la cama, viendo las luces bailando en el techo. Era sábado, gracias a Dios.
¡Menuda semana!
Parecía que cada cliente en su pastelería parecía tener instrucciones especiales en sus pedidos. La mitad de su staff estaba con gripe, así que él había estado tratando de tener todo a tiempo. Al terminar eso, había ido a casa de Minseok para un merecido momento de relax con coctel incluido. Sus recuerdos estaban difusos, pero el dolor de cabeza indicaba que había bebido demasiado. Y con todo eso pasando, había estado muy ocupado como para hacer algún movimiento con su atractivo vecino.
El hombre de sus sueños apenas sabía que existía.
Suspiró.
¿Por qué molestarse en salir de la cama?
Pero entonces escuchó el sonido de un motor.
Junmyeon se asomó por la ventana, entrecerrando los ojos ante la luz.
Y lo vio. Vio a su vecino con el cortacésped y varias herramientas en el suelo. Al parecer tenía planeado un día de trabajo en el jardín.
Junmyeon sonrió. Perfecto.
Ahora él también tenía un plan.
(...👻...)
Media hora después, Junmyeon salió con una sombrilla playera y una silla reclinable. Estaba usando un par de shorts y una camiseta sin mangas. Con sus ojos escondidos bajo unas bonitas gafas de sol, podría ver a Sehun sin que él lo notara.
Junmyeon bajó la silla y abrió la sombrilla, fingiendo no ver a Sehun mirándolo. Colocó la sombrilla en el espacio indicado, asegurándose de flexionar sus músculos mientras lo hacía. Cuando estuvo todo listo, giró, casualmente, y fingió sorpresa al ver a Sehun.
"Oh, ¡hey!" Junmyeon ondeó la mano.
Sehun respondió el saludo.
Y eso fue todo. Su vecino giró su atención hacia el arbusto que estaba cortando.
Junmyeon estuvo desconcertado.
¿En serio?
¿El arbusto lo dejó en segundo lugar?
Miró enojado al mugroso arbusto. "Aun no has ganado." Musitó, regresando al interior de su casa.
Momentos después, salió con un tubo de bronceador. De pie al lado de la silla, apretó un poco la loción y lentamente la esparció por la piel de su brazo. Luego, repitió con el otro, tomándose su tiempo, realizando sensuales roces. No estaba seguro, pero creyó que Sehun lo miró.
Bien.
Punto ganado.
Lo siguiente que hizo fue colocar un pie sobre la silla y aplicar loción en sus piernas de forma lenta y total – incluso subió sus shorts para aplicar la loción en sus muslos.
Sehun estaba definitivamente mirando en su dirección ahora, Junmyeon sonrió para sí mismo cuando se estiró sobre la silla con un exagerado suspiro y cruzó sus tobillos. Tomó el jugo que había llevado y dio un prolongado sorbo por la pajilla, como si no le importara nada más.
Esa era claramente una invitación abierta a conversar.
Sehun volvió a apartar la mirada. Junmyeon frunció el ceño.
¡Oh, vamos!
Sorbió su jugo mientras su atractivo vecino tomó las tijeras y empezó a cortar el seto. Lucía algo difícil de hacer.
Media hora después, el día se sintió notablemente más cálido. Junmyeon estaba cómodo en su sitio, pero Sehun no tenía tanta suerte. El cabello alrededor de su rostro estaba húmedo, y el sudor perlaba su cuerpo. Dejó de cortar por un momento para secar el sudor de su frente.
Junmyeon dio un prolongado sorbo, admirando la vista.
Eventualmente, el calor llegó a Sehun. Se quitó la camiseta, descubriendo su cuerpo.
El jugo descendió un poco por la boca de Junmyeon cuando el más alto usó la tela para secar la humedad de su pecho.
Rayos…
Junmyeon no podía dejar de mirarlo. Tomando su celular, fingió tomarse una foto a sí mismo, pero logró angular la cámara hacia el semidesnudo cuerpo de Sehun, antes de enviarle un mensaje a Minseok.
🐰:'Hace mucho calor.'
Instantáneamente recibió una respuesta.
🐱:'Pervertido.'
Junmyeon rio mientras escribía.
🐰:'Solo formuló un plan.'
Minseok le envió un emoji de risas.
Junmyeon frunció el ceño y siguió mirando a Sehun moviéndose por el jardín como algún tipo de Dios de la vegetación. Y entonces, tuvo una idea. Se puso de pie, entró a su casa y en unos minutos, salió con otro vaso de jugo. Caminó hacia el cerco en su propiedad y llamó a su vecino.
"¿Quieres algo para refrescarte?"
Sehun se acercó y aceptó el jugo, dándole a Junmyeon una sonrisa que hizo que su corazón palpitara como loco. "Gracias."
"Tratando de mantener el gras bajo control, ¿huh?" Junmyeon vio cuando una gota perlada bajó por el pecho de Sehun, pasando su pezón y yendo hacia su abdomen.
La sola vista le daba sed.
Sehun asintió y giró frunciendo el ceño hacia las plantas. "Es peor de lo que pensé. El agente dijo que el gras estaba muy crecido, pero esto está fuera de control."
"Sí, el lugar ha estado vacante por un buen tiempo. Necesitarás ayuda para terminarlo. Es mucho para una sola persona." Junmyeon dijo con la mente perdida en una fantasía donde lamía un camino hacia el sur del cuerpo de Sehun…
10 minutos después, Junmyeon estuvo jadeando de rodillas bajo el sol, pero NO de la forma en la que esperaba.
Aquí estaba de rodillas...jalando las hierbas en el jardín trasero.
¡¿Cómo demonios pasó esto?!
Un minuto estaba tratando de convencer a su vecino de contratar a alguien, y al siguiente minuto él estaba haciendo el trabajo. Raspar la tierra con sus manos desnudas no era su idea de diversión.
Enojado, secó el sudor de su frente – no había nada menos sexy que arrancar la hierba mala bajo el sol. ¿O sí?
Se colocó sobre sus manos y rodillas e inclinó el trasero hacia donde Sehun estaba cortando el gras tras él. Junmyeon sabía que tenía bonito trasero y no haría daño dejar que Sehun lo mirara. Mantuvo la posición por unos minutos mientras trabajaba. Quizá si movía un poco las caderas…
Pero cuando se asomó, notó que su vecino ni siquiera estaba mirándolo.
Rechazado, Junmyeon se sentó y tristemente arrancó la hierba mala. ¿Siquiera era hierba mala? Bueno, a quién le importaba.
Después de lo que se sintió años – pero quizá solo fue una hora – Junmyeon había aclarado un extenso camino al lado de la casa. Se sentó en la sombra, recostándose contra la madera. Sentía mucho calor y estaba cansado.
Sehun rodeó el camino, llevando un manojo de ramas frondosas en su hombro.
Y sí, Junmyeon estaba cansado pero no tanto como para no apreciar la forma en la que los bíceps de su vecino se flexionaban, o cómo los músculos de su abdomen se apretaban cuando balanceaba su peso. De hecho, Junmyeon se recompensó con esa bonita vista. Se lo había ganado.
Sehun dejó las ramas al lado de la casa y bajó la mirada hacia donde Junmyeon estaba sentado todo sucio. Sus labios reprimieron una risa.
"Parece que das por terminado el día."
"Eso creo." Junmyeon dijo, revolviéndose. No iba a seguir con eso, sin importar cuán atractivo era su vecino.
"Hiciste un buen trabajo. Aprecio la ayuda."
"Si quieres agradecerme, deberías comprarme la cena."
"Suena justo. ¿A dónde quieres ir?"
Espera…
¿Eso funcionó?
Junmyeon no había estado esperando que dijera sí, así que no estaba preparado.
"Uh... ¿has ido ya a Aeri's? ¡Hacen excelente comida!"
"Aún no he estado en ningún lugar. Dejaré que seas mi guía." Volvió a sonreírle y Junmyeon agradeció estar sentado.
Y es que...este hombre debería venir con una etiqueta de advertencia: 'Extremadamente sexy'.
"Me encantaría mostrarte todo." Junmyeon sentenció pero logró mantener su rostro sin lujuria mientras se ponía de pie, sacudiéndose el polvo.
Sehun parecía estar conteniendo una risa otra vez, "Genial. Deja que termine y me cambie. "¿Por qué no vengo por ti como a las 6?"
"Perfecto. Es una cita." Junmyeon sintió que su energía regresaba mientras su mente avanzaba, creando planes. Se despidió de Sehun y fue a su casa.
¡Éxito!
Quizá las cosas no habían salido como lo había planeado, pero los resultados eran lo que importaba.
Una cita. Una cita con su atractivo vecino.
Junmyeon brilló de emoción mientras iba al baño para ducharse.
Dejó correr el agua y jadeó horrorizado. Su reflejo en el espejo lo miraba horrorizado, una mancha negra surcaba su rostro como una torpe mancha de soldado listo para la guerra. Ahora sabía por qué Sehun estaba conteniendo su risa. ¡Lucía como un mapache!
Menuda humillación.
Pero estaba bien, Junmyeon se dijo a sí mismo. Tendría toda la noche con este chico. Borraría cualquier mala impresión que podría haber creado antes e impresionar ahora a Sehun con su encanto innato.
El plan de seducción seguía en juego…
(...👻...)
Junmyeon tarareó mientras fijaba su cinturón. Los ceñidos pantalones negros parecían adherirse a su piel, y su camisa pendía ligeramente abierta por los botones sin abrochar.
Ansiosamente giró el rostro de lado a lado frente al espejo.
¿Estaba bien?
Aun pendía sobre él la humillación de llevar esa mancha en el rostro.
Aunque bueno, a pesar de eso todo estaba yendo como debía.
De hecho, él lucía extremadamente sexy.
Tomó la botella de colonia y echó un poco en su cuello, pecho, vientre y...de acuerdo, mejor se detenía ahí. Esta era la primera cita, después de todo.
No quería que Sehun tuviera la impresión equivocada.
Lo único que quería transmitir era la sensación de 'Mírame'.
Revisó su celular y notó que aún le quedaban 15 minutos.
Bajó las escaleras y caminó de ida y vuelta por la sala – no quería sentarse y arrugar sus pantalones.
Volvió a revisar su celular.
10 minutos.
¿Debería salir y esperar en el porche?
No, eso lo haría ver ansioso.
En lugar de eso, se puso de pie en la ventana y miró hacia la casa de Sehun.
Ahora que la jungla había sido retirada, Junmyeon podía verla bien. Todavía le hacía falta un arreglo, pero en su mayoría ya lucía mejor.
Sonrió soñadoramente imaginando a un semidesnudo Sehun trabajando todo el verano.
Nuevamente revisó su celular.
Casi 6 minutos.
Impacientemente tamborileó los dedos contra la superficie mientras miraba a un mapache gordito correr por el gras del porche de su vecino, deteniéndose y olfateando antes de meterse bajo la casa justo cuando Sehun salió.
Junmyeon vio a su vecino cerrar la puerta e ir hacia la suya.
El chico sintió que podía babearse ante la vista – Sehun estaba usando una camisa celeste que se aferraba muy bien a sus brazos, provocando celos en Junmyeon.
Se obligó a contar hasta 10 antes de atender la puerta cuando el timbre sonó.
"Hey, llegas a tiempo."
Sehun le sonrió desarmándolo, "¿Estás listo?"
Junmyeon asintió y salió al porche tras cerrar la puerta. Sehun se sobresaltó y lo miró de forma extraña cuando el más bajo se colocó a su lado.
"¿Qué pasa?" Junmyeon preguntó, frunciendo el ceño.
"Nada. Solo me preguntaba qué colonia estás usando." Sus ojos estaban aguándose.
Rayos.
¿Se había puesto mucho?
"Es una especial."
"Es más dulce que los de la mayoría. Te va bien."
¡Un halago! ¡Sí!
El chico sonrió satisfactoriamente, tratando de ignorar los aguados ojos de Sehun mientras caminaban lado a lado conversando.
No pasó mucho antes de que estuvieran en el restaurante, y la mesera los llevara a sus mesas.
Sehun miró el alrededor cuando estuvieron sentados. "Bonito lugar."
Junmyeon se alzó de hombros. "No es tan grande, pero la comida aquí es deliciosa."
"¿Qué recomiendas?"
Junmyeon terminó ordenando por ambos, incluyendo el vino blanco. Muchas cosas podían salir mal con el vino tinto, considerando su reciente suerte.
Cuando vertió el contenido, alzó su vaso junto con el de Sehun. "¡Hagamos un brindis! Por mudarte al vecindario."
"Por mudarme al vecindario."
Bebieron y Junmyeon giró el vino en su vaso mientras trataba de aprender más sobre el atractivo hombre frente a él. "Y, ¿qué te trajo aquí? ¿Algún fetiche secreto por cortar césped?"
Sehun rió. "Nah. Estoy desarrollando un proyecto para un negocio y Daegu parece bastante pacífico para relajarse y trabajar al mismo tiempo."
"¿Qué clase de proyecto?"
Sehun empezó a contarle a Junmyeon al respecto, dejándolo sorprendido. Era muy técnico, eso era claro. Así que sonrió, y asintió, y vio los gestos de las bonitas manos de Sehun.
Junmyeon suspiró admirándolo. ¿Había algo en ese hombre que no le llamara la atención?
"¿...no lo crees?" Sehun lo miró a la expectativa.
¿Qué?
Junmyeon no sabía de qué había hablado Sehun. Frenéticamente estaba tratando de pensar en una respuesta, cuando cierta voz interrumpió.
"Hola, Junmyeon, ¿qué hizo que dejaras tu pequeña tienda? Juro que a veces pienso que vives en la cocina, con eso de que estás corto de personal."
Junmyeon apretó los dientes y miró a la chica de pie.
Irene.
Ella estaba a cargo de un servicio de catering que competía con el de Junmyeon. Esta chica tenía el mal hábito de quitarle a Junmyeon los mejores empleados y llevarlos a su compañía.
Cuando miró a un lado, notó a Minseok sonriéndole con disculpa en los ojos.
"No necesito ningún personal que haga todo por mí. Sé cocinar y hornear." Junmyeon mantuvo la sonrisa plástica en los labios, pero el insulto estaba claro.
Los ojos de la chica brillaron con malicia. "Sigue diciéndote eso. ¡Unos años más de experiencia, y puede que te haga espacio en mi compañía! Pero bueno...no vine a hablar de negocios. Quería una oportunidad para hablar con este interesante extraño del que he escuchado mucho." Extendió la mano hacia Sehun. "Soy Irene. ¡Bienvenido a Daegu!"
Junmyeon le envió dagas con los ojos cuando tomó la mano de Sehun y lo llenó de preguntas. Su educado vecino respondía todo mientras trataba de zafar su mano.
Los ojos de Junmyeon se abrieron grandes.
¡Hey! ¡Él conocía ese movimiento!
Cuando Sehun logró zafarse, Irene cambió de táctica y colocó su mano en el hombro del chico, dándole un ligero apretón que permaneció más de lo que a Junmyeon le gustaría.
¡Otro movimiento familiar!
Junmyeon estaba indignado.
Él ni siquiera había llegado tan lejos con Sehun, pero esa condenada chica se movía rápido.
Pero...ahora que la veía usando esos movimientos, entendía perfecto a lo que Minseok se refería.
Era ridículo.
Quizá tendría que pensar en nuevas tácticas de seducción.
Aun así, no había forma en la que Junmyeon se sentaría quieto mientras esa chica trataba de quitarle al hombre que le gustaba. Así que se metió a la conversación con una risa. "¡Son muchas preguntas! Si Sehun las contesta todas, no tendremos tiempo de comer."
Y por fin Minseok intervino. "Oh. Sí. Lamento la interrupción. Irene, dejémoslos a solas. Podemos hablar con Sehun en otro momento."
No había forma en la que Irene pudiera quedarse ahora. "Ah, claro. No quise estropear su... ¿cita?" sus ojos lo miraron con inocencia.
Junmyeon casi vomitó ante su falsedad. ¡Claro que era una cita! ¿Qué más podría ser?
No estaban aquí para hablar de física nuclear. Al menos, no creía que de eso fuera lo que Sehun estaba hablando antes.
"No pasa nada, fue un placer conocerte." La sonrisa de Sehun era cegadora.
Irene lo miró con interés, pero Minseok se la llevó antes de que pudiera decir algo más.
Junmyeon suspiró aliviado cuando por fin se fueron.
"Tú y Irene no se llevan bien, ¿verdad?"
Junmyeon dio un prolongado sorbo a su vino. "Algo así. Yo encuentro y entreno a talentosos chefs de repostería, y ella los soborna y se los lleva." Se alzó de hombros. "Pero no quiero aburrirte con cosas sobre repostería."
Sehun rió, "No suena aburrido. Pero podemos cambiar de tema si quieres."
Junmyeon pasó la siguiente hora teniendo la mejor primera cita. Sehun no solo era agradable a la vista; también era agradable sostener una conversación con él. Y lo mejor de todo era que no monopolizaba la charla como muchos otros hacían. Hacía preguntas y escuchaba las respuestas, mostrando interés. Junmyeon se encontró a sí mismo relajándose y pasando un buen rato.
Y pronto, la cena terminó y estuvieron de regreso. Era una bonita noche, el suave aire soplaba mientras iban por la calle.
Cuando llegaron, Junmyeon giró a regañadientes para despedirse.
No quería que esta noche terminara.
"Gracias por la cena. Casi valió la pena retirar toda esa hierba." Alejó un mosquito que zumbaba cerca.
"¿Casi, huh?" Sehun sonrió. "Tendré que esforzarme más la próxima vez."
'¿Próxima vez?', Junmyeon pensó, gustándole el sonido de ello.
Alejó otro mosquito. Había muchos de ellos esta noche.
Señaló a su casa. "Bueno, debo entrar."
Sehun asintió, conteniendo el aliento antes de volver a hablar. "Sabes, aún tengo esa botella de vino que me diste. ¿Quieres ir a mi casa para la última copa de la noche?"
Junmyeon fingió pensarlo, pero por dentro estaba celebrando.
¡Sí!
¡Por fin!
Ahora estaban avanzando.
"Umm...claro. No puedo quedarme mucho, pero suena bien."
"¡Genial!" el atractivo rostro de Sehun se iluminó con otra de las sonrisas que hacía que las rodillas de Junmyeon fueran como gelatinas.
Mientras iban lado a lado hacia la casa de Sehun, Junmyeon pensó en todos los movimientos que sabía.
Sabía de tres formas que garantizaban que la última copa de la noche terminara en desayuno en la cama.
Pero…
De súbito recordó a Irene haciendo sus jugadas.
Así que no.
No más de esos movimientos.
Nada de reglas.
Iría con la corriente esta noche y vería qué pasaba.
Mientras caminaban, Junmyeon sonrió.
Esta noche, la suerte estaba de su lado. Y nada podía salir mal.
¿O sí?