𝙲𝚊𝚙í𝚝𝚞𝚕𝚘 𝟷
Lo único que Harry podía escuchar eran los aplausos y la música provenientes de la pista. Esa pista había sido su lugar soñado por muchísimo tiempo y por primera vez se estaría presentando ahí. Era increíble.
La competencia por la que tanto se habían preparado él y su ahora nuevo compañero de patinaje, James, por fin había llegado. Después de meses de entrenamiento, sudor, frustración, sangre y lágrimas se sentían más listos que nunca.
Esta sensación de adrenalina, nervios y emoción ya era conocida para Harry, pues había competido anteriormente en competencias de más bajo nivel que lo fueron preparando. En todas ellas, Harry siempre ganaba el primer lugar.
Empezó su carrera de patinador sin ningún compañero, hasta que conoció a James, inmediatamente tuvieron química en la pista, comenzaron a entrenar juntos y se inscribieron en la competencia de patinaje de parejas este año.
Su número era el siguiente y no sabía la extraña razón pero tenía un mal presentimiento, sentía que algo malo iba a pasar. Esa sensación de asfixio se instaló en su pecho, formándole un nudo en la garganta. Su corazón latía desfrenado, como si su pecho fuera a explotar. La frustración le empezó a recorrer la columna.
Al final, decidió no darle importancia y tener toda su atención en su presentación. Si algo llegaba a salir mal, su carrera podía terminar.
- Como siguiente número tenemos a Harry Styles y James Sander- escucharon los dos mencionados desde el altavoz. Inmediatamente se acercaron a platicar unas últimas cosas acerca de la coreografía. Se sentían confiados, o bueno, Harry se sentía confiado, aunque esa sensación seguía en su pecho.
La canción que iban a utilizar para interpretar en su número era "august" de Taylor Swift. Era en una canción que transmitía una sensación de melancolía y tristeza. Perfecta para un baile lento y calmado con giros y saltos que aumentarían la adrenalina.
Después de dar un último suspiro, salieron a la pista. Los reflectores daban directamente a ellos, lo que aumentaba la emoción. La adrenalina se encontraba corriendo por sus venas rápidamente, los gritos y aplausos de las personas incrementando cada vez más, logrando que a Harry le temblarán las piernas.
Antes de que la música comenzara a sonar, su entrenadora le dio una mirada sospechosa de advertencia a James. Eso lo confundió un poco, ¿qué estaba pasando?
La música empezó a reproducirse en un volumen medio y suficiente para que el público disfrutara la función. Como primer acto, James tomó la mano de Harry y comenzaron a dar lentas vueltas por la pista. Todo parecía tranquilo.
"I've never needed anything more"
En esa parte James tomó con cierto cuidado a Harry de la cintura, colocándolo enfrente de él, dejándolo patinando de espaldas y dándole mas facilidad para que arqueara su espalda y extendiera sus brazos por encima de su cabeza. Todo lo hacían con extrema fragilidad, a tal punto de parecer plumas.
"Never have I ever before"
Los dos tomaron suficiente distancia y colocaron en un pie hacia atrás, inclinándose hacia delante en una posición de noventa grados, dejando su pierna estirada hacia y dando giros.
El resto de la coreografía consistió en parecer lo más libres posibles, mientras imitaban algo escapándose de las manos. La coreografía grams,it is de,ansiadas emociones.
"'Cause you were mine to lose"
Esa parte tan complicada que cada vez asustaba a Harry.
James tenía que cargar a Harry y lanzarlo para que él lograra dar giros en el aire. Uno de sus giros más complicados. Les había salido después de 2 meses intentándolo con arnés. Mucho trabajo empleado en un simple giro.
James le dio una mirada de lástima a Harry que no supo interpretar.
Sus ojos conectándose con la mirada de James diciendo "perdóname".
Llegó el esperado momento, James cargó a Harry, pero a la hora de lanzarlo, lo hizo sin ganas, solo lo aventó como si fuera una cosa que tenían que desechar. Harry perdió el equilibrio debido a la poca inestabilidad que su compañero le había brindado al momento de la acción esperada.
Finalmente, Harry cayó .
Su cabeza ardía como el infierno y empezaba a tener una vista borrosa. Su corazón latía más rápido que antes y temía por su vida y carrera.
Lo último que escuchó Harry fueron gritos y que la música se pausó.
De la nada todo lo que veía era a James parado a su lado, sin hacer nada. Pudo jurar que vio una media sonrisa al verlo en el piso.
Su entrenadora se acercó corriendo con dos doctores a su lado que se dirigieron con Harry.
- ¿Qué es lo que te sucede, James? ¿Estás viendo la gravedad de lo que acabas de hacer? - gritó su entrenadora Naya enojada.
- Hice lo que tenía que hacer por el bien de todos. Los aplausos y felicitaciones siempre fueron para él, yo siempre me quedaba con las sobras - escuchó a James contestarle.
Eso era.
Al fin entendió todo.
Las voces de los paramédicos lo sacaron de sus pensamientos.
- Harry, háblanos, ¿como te sientes?- exclamo un paramédico que estaba a su lado.
A Harry no le salieron las palabras por lo que los paramédicos tomaron medidas y rápidamente lo sacaron de la pista, dirigiéndose al hospital.
Harry pudo observar una mancha roja en el hielo. Su cabeza estaba sangrando. Su carrera y vida estaban en juego.
El miedo invadió sus venas.
No estaba listo para que su carrera terminara.
Él adoraba patinar, era su vida, no se imaginaba como viviría sin ese deporte. Se sentía libre cuando patinaba. Sentía que era invencible. Sentía que podía volar. Se sentía inalcanzable.
No pudo creer que la envidia de James ocasionara esto. Él era su amigo, o al menos eso era lo que Harry creía.
¿Qué era lo que pasaría ahora?