El chico del corazón frío

Summary

Antonio aprende de la manera más dura que no siempre se puede conseguir lo que se quiere. Y menos cuando lo que se desea es a una persona.

Genre
Drama/Other
Author
Usuk
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Chapter 1

Desde un principio supo que no sería nada fácil. Tendría que recorrer un largo camino, habría baches, a veces las fuerzas y el espíritu de lucha lo abandonarían pero ni sabiendo todo esto fue capaz de quitarse la idea de la cabeza; hacer que Lovino lo amara como nunca antes ha amado a alguien. Para eso primero necesita llegar a sus sentimientos. He ahí el problema.


El corazón de Lovino parecía estar por debajo de capas y capas de hielo. Se había petrificado por las decepciones, traiciones y el rechazo de gente del pasado. Él estaba en un momento dónde necesitaba tiempo para sanarse. Ser un hombre frío era lo que lo mantenía a salvo.


El moreno era un amante apasionado, alegre, perseverante y bien parecido, si Lovino lo aceptaba podría convertirse en el amor de su vida. Al menos de esto se convenció el ojiverde cuando decidió dar el primer paso.


En un mes siendo insistente consiguió por fin que el castaño aceptara una cita con él. 


Cuándo Lovino aceptó no parecía muy convencido de haber tomado una buena decisión. Fue algo más a fuerza que de ganas. Sin embargo no fue suficiente para desanimar al español. Algo es algo, era una oportunidad, no la desperdiciaría.


Ahora mismo se lamentaba de haber sido tan optimista. El frío le comenzaba a calar, quería irse a casa. Ya llevaba esperando dos horas la llegada del italiano. Habían quedado de verse en un parque, el cual ya había sido cerrado. Dejándole en la calle, el policía vigilante lo echó amablemente. Se abrazó así mismo intentando dejar de temblar tanto, los dientes le castañeaban. 


No debió citarlo tan tarde.


El culo le dolía, le punzaban sus bellas nalgas. La roca donde se encontraba sentado no era nada cómoda.


Para empeorar el asunto el cielo se caía. Desde que llego estaba nublado, llovía a cántaro y el clima no daba ni los más mínimos signos de mejorar.


Quería irse a casa pero vivía muy lejos. Además no estaba sentado por gusto, hace rato el pantalón se le había abierto de la parte trasera. 


Iba bien vestido para la cita en el restaurante que según el italiano sería mejor que cualquier porquería que le invitara él. Lovino le ordenó llevar ropa elegante; un traje negro, un moño rojo y una camisa blanca de botones. Y bueno, el traje que decidió usar le apretaba un poco y al final terminó por reventarse.


Posiblemente se tratara de una broma. De seguro no llegaría ni pensaba llegar. Pero algo en él no quería rendirse. Antonio aguantaría una hora más. No le importaba verse como un perro abandonado. Le daba igual que hubiera personas que pasaran a su lado mirándolo con lástima. 


Escuchó que alguien se acercaba. Alzó la cabeza con la esperanza de que fuera él.


Efectivamente era él. 


Parecía sorprendido.


—¿Antonio?


—Hola —levantó la mano cómo si no pasara nada, cómo si fuera totalmente normal encontrarse ahí mojado.


—¡Loco! ¡Eres un imbécil!


Lovino se acercó a él para cubrirlo con el paraguas. Traía unos pantalones de mezclilla y un suerte blanco con azul.


—Pensé que no vendrías


—¿Con este tiempo? ¿Acaso eres idiota? Di por hecho que no asistirías. Que serías lo suficientemente listo cómo para quedarte en casa a dormir o hacer cualquier cosa rara.


Lovino no daba signos de sentirse culpable. De todos modos el moreno tampoco esperaba una disculpa. Desde un principio sabía lo mucho que perdería si decidiese ir tras el italiano. Pero no se imaginaba que llegaría a ser tan humillante. Según sus planes por mucho amor que le tuviera al castaño, él por nada del mundo se dejaría pisotear.


Mira nada más cómo le resultaban las cosas. La dignidad la tenía por los suelos.


Él sólo intentaba atravesar todas esas barreras, derretir el hielo de su corazón, darle vida a sus bellos ojos color verde olivo. Ser esa luz en su vida. Él lo hacía con buena intención. Buscaba amor donde no lo había, donde hace tiempo se perdió.


Y lo único que había conseguido es ser una burla, el bufón preferido del rey.


—Anto, bastardo, vete a casa.


Se notaba en cada palabra la lástima que sentía hacia él.


—Esperé tanto por que llegara este momento. ¿Sabes? Tontamente creí que saliendo contigo lograría cambiarte, alegrar un poquito tu vida. Pero resulta imposible si tú no pones ni una pizca de tu parte. ¡No pienso dañarte, joder! Sólo quería que me amaras como yo lo hago.


—Yo no puedo...


—No, no es que no puedas, es que no quieres.


Su tristeza le daba paso al enojo. Algo del poco orgullo que le quedaba se hacía presente.


—Tienes razón, no quiero. Tú lo sabes ¿qué te hace creer que contigo será diferente? Eres igual a todos.


—Te amo y eso a ti no parece importarte en lo mucho.


—Yo no puedo con esto.


Tal vez no fueron las palabras lo que le hirieron, lo que le quemó el pecho, aquello que en realidad lo destrozó fue hallar en la mirada del otro un asco y desprecio que antes no había sido capaz de notar.


Le era difícil de asimilar.


Pero él lo detestaba.


Mientras que él lo amaba con todas sus fuerzas, Lovino no podía sentir más que lástima.


No podía amarlo.


El italiano le dejó el paraguas. Para después darse la vuelta e irse por donde vino.


Que duro fue verlo marchar. Aún una parte de él deseaba perseguirlo para rogarle un poco de atención. Sin embargo daba igual lo que hiciera. Nada cambiaría.


Era hora de volver a casa. Ya había aprendido la lección. Iría a casa para hacerse un café mientras intenta no llorar.


Le habían terminado de romper el corazón.


Con eso debía quedarle claro que por más que lo intentara, no importaba cuanto te dedicaras a una persona. No hay nada que garantice que podrás enamorarla. No puedes ir por ahí tratando de descongelar lo que por cuenta propia esta así. Él no podía ni debía forzar las cosas con alguien.


Quién fuera para él lo sería. Quién no fuera para él, no debía ir detrás de lo que nunca podría ser.


No estaba tan necesitado de amor.


Debió pensar con más seriedad sobre eso antes de meterse con el chico del corazón frío.



Fin


Espero y les haya gustado. Fue escrito hace mucho tiempo. De hecho casi todas mis historias cortas xD.