El Joven Brujo (LGBT)

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Summary

Javier Navarro es un joven brujo (y gay) que se embarcará en una nueva aventura donde habrá sexo, amor, muerte y sobre todo, mucha magia. Tras huir de su ciudad natal debido a un ataque de cazadores de brujos, llega a la ultima academia de brujos en México donde tendrá que aprender y entrenar duro para poder dominar sus poderes, en el camino irá haciendo amigos y uno que otro romance. No hay que olvidar a "Los Halcones" organización que lleva existiendo desde hace siglos. Fue creada por monarquías europeas con el fin de exterminar a todas las brujas, aunque actualmente lo conforma la mayoría de los países del mundo.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

La Pesadilla de Javier

Javier despertó bruscamente, con la respiración entrecortada y el corazón palpitando con fuerza. Había tenido otra pesadilla, aunque los detalles se escapaban de su memoria. No le dio mucha importancia y trató de volver a dormir, pero el sonido del reloj en la mesa junto a su cama le recordó que tenía solo cinco minutos antes de llegar tarde a la escuela. Se levantó de un salto y se vistió rápidamente.

Bajó las escaleras apresurado y encontró a sus padres en la cocina, su madre preparando el desayuno mientras su padre revisaba su celular. Era una escena que recordaba a una familia americana tradicional, aunque para nada era una familia normal.

—Javier, pensé que no despertarías —dijo su madre con tono burlón.

—Casi no lo hago. ¿Por qué no me despertaron? —preguntó, extrañado. Sus padres siempre eran muy estrictos con su asistencia a la escuela.

—Decidimos que hoy podrías descansar. No queremos que te estreses demasiado antes de los exámenes —respondió su padre sin levantar la vista de su celular.

Javier se sentó y comenzó a desayunar lo más rápido que pudo. Tenía dos semanas antes de los exámenes finales y no podía permitirse llegar tarde. Terminó su desayuno, dejó los platos en el fregadero y se despidió de su madre antes de salir corriendo hacia la parada del autobús. Apenas llegó a tiempo y subió, aunque el autobús ya estaba casi lleno.

En la escuela, se dirigió directamente a su salón de clases, donde lo esperaban sus dos únicos amigos, Gabriel y Sharon. Gabriel era bajo y moreno, mientras que Sharon destacaba por su altura y su cabello teñido de rojo.

—Llegas tarde, maricón. ¿Qué pasó? —dijo Sharon con una sonrisa.

—Solo me quedé dormido. Mis padres decidieron dejarme descansar, pero solo lograron que llegara tarde. Con los exámenes cerca, no puedo permitirme faltar —respondió Javier.

Las clases transcurrieron sin novedad, y el día pasó rápidamente. Sin embargo, en el camino de regreso a casa, Javier no podía dejar de pensar en su sueño. Recordaba vagamente un bosque y el temor constante de ser encontrado por cazadores. Su familia era de brujos, y el mundo exterior deseaba exterminarlos. La organización conocida como “Los Halcones” se dedicaba a cazar brujos. Javier aún no había descubierto su tipo de magia, lo que lo llenaba de inquietud y miedo.

Al llegar a casa, encontró a su madre sentada en el comedor, su rostro mostraba una expresión de preocupación.

—Hijo, tu padre está arriba. Recibimos noticias de la academia de brujas del centro. Fue atacada y... —su voz se quebró mientras las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas—. Asesinaron a todos los alumnos... No quiero que eso te pase a ti.

Javier sintió cómo el miedo se apoderaba de él, dejándolo paralizado. Su padre bajó apresuradamente las escaleras, con una expresión de urgencia en su rostro.

—Nos vamos, ¡nos vamos ya! —exclamó su padre. Su madre subió rápidamente a preparar las maletas con lo esencial.

Javier ayudó a cargar las maletas en el coche y se subió. Su padre comenzó a conducir a toda velocidad.

—¿Adónde vamos? —preguntó Javier, todavía agitado por la repentina decisión.

—A la última academia de brujas que queda en México. Es nuestra única opción. No estaremos seguros en casa —respondió su padre.

El viaje se hizo eterno. Salieron de Xalapa y se adentraron en una zona boscosa. De repente, Javier notó una camioneta negra que los seguía.

—¡Papá! Creo que nos están siguiendo —dijo con pánico en la voz.

Antes de que su padre pudiera reaccionar, la camioneta los embistió, haciendo que su coche se desviara y chocara contra un árbol. El impacto hizo que Javier perdiera el conocimiento por unos segundos. Cuando recobró la conciencia, su vista estaba borrosa, pero pudo distinguir un símbolo en la camioneta.

Vio cómo los ocupantes de la camioneta bajaban y se acercaban.

—¡Sáquenlos del coche! —gritó uno de ellos.

El miedo se intensificó en el corazón de Javier mientras la puerta del coche se abría y manos desconocidas lo arrastraban fuera.