(One shot) Un Vuelo Peculiar

Summary

Un universo alternativo de Black Butler situado en el siglo XXI. Ciel es un actor que inicia su carrera con éxito. Y va de camino al aeropuerto junto con su mayordomo/guardaespaldas para viajar a otro país, pues las grabaciones para su próximo papel se realizarán allí. No obstante, Ciel ha estado MUY distraído como para relajarse durante el vuelo. ¿Será que Sebastian lo descubrirá? Pues echa un vistazo a esta historia para averiguarlo :D

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1
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n/a
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18+

#Kurosummer

—Bienvenidos caballeros. ¿En qué puedo ayudarles?— Pregunta una recepcionista con una enorme sonrisa en su rostro.—

—Tenemos un vuelo con rumbo a (Inserte país). Compramos nuestros boletos en Internet.—Responde un muchacho de pelo negro mientras sostiene el recibo digital en el teléfono.

—Por su puesto. Déjeme revisar. Sus pasaportes, por favor. — La recepcionista revisa en su computadora y verifica que los boletos están a nombre de Ciel Phantomhive y Sebastian Michaelis. Sus ojos se iluminan de la emoción—Un segundo, ¿¡que usted no es...!?—

La mujer fue interrumpida por Sebastian quien coloca un dedo en los labios pintados de rojo de la señorita.

—Mis disculpas, pero preferimos mantenernos ocultos para el público por ahora.— Responde se quita su cubrebocas por un momento

—L-lo entiendo. Muy bien, aquí tienen sus boletos en primera clase. Por favor esperen en lo que llega su avión.—


La recepcionista entrega los boletos y observa a los muchachos irse, mientras ve que en uno de sus notas plegables estaba la firma de Ciel.


—¿No habías dicho que te molestaba firmar autógrafos?— Preguntaba el sirviente mientras ajustaba su cubrebocas.

—Digamos que es un pequeño "soborno" por su silencio. Tú mismo lo dijiste, no debemos mostrarnos al público. Al menos hasta llegar a nuestro destino.— Responde el chico de ojos azules mientras baja su cubrebocas para tomar un poco de agua embotellada.

—Al parecer tendremos que esperar en la fila de inspección. — Señala Sebastian hacia la fila de personas.


Había una larga fila por delante así como una enorme cantidad de personas dentro del aeropuerto. Ciel suspira de la frustración, pues odia ir a zonas repletas de gente y provocaba que sus piernas temblasen de la fatiga.


—El que sigue.— Exclama en voz alta uno de los guardias mientras ve pasar otras personas a inspección.

Ciel y Sebastián pasan las maletas a una máquina de rayos X mientras que ellos son examinados por los guardias de seguridad.

—Todo en orden. Puedes pasar— Uno de los guardias le da instrucciones a Sebastian hacia donde está el camino hacia la sala de espera.


El mayordomo se queda esperando a su amo en lo que terminan de inspeccionarle. Minutos después él se le hizo extraño que detuvieran a Ciel por más tiempo que él, '¿habrá pasado algo malo?' se pregunta a sí mismo; Sebastian decide ir hacia donde estaba su amo cuando él aparece avergonzado.


—¿Todo en orden?— Pregunta Sebastian mientras observa a Ciel.

—No preguntes, ¡sólo vámonos!—Responde Ciel mientras sostiene fuertemente la muñeca de Sebastian y avanza con él sin mostrarle la cara.


A lo lejos, el mayordomo observa como uno de los guardias


contiene su risa mientras intenta conversar con otro de sus compañeros. Él prefiere no hablar de tema y continúa con su camino.


—Muy bien. Estaremos un par de horas esperando a que nuestro vuelo. ¿Qué le parece un aperitivo en lo que esperamos, mi señor?—

Ciel asiente. —Sólo y espero que haya una sección privada para nosotros 2.—

—Oh.¿Quizás le guste un sitio con velas aromáticas para "nuestra cita"?— Pregunta el sirviente para molestar a su amo.

—No digas estupideces.— Ciel Voltea la mirada para ocultar su rubor.


(....)


—Damas y caballeros, el vuelo A14 con destino a (Inserte país) está por despegar. Repito, está por despegar.—

—¡Deprisa, Sebastian!— Grita el muchacho mientras corría hacia el túnel que lleva hacia su avión.

—Tenga cuidado donde pisa.— El muchacho de ojos rojos se adelante y muestra los boletos a otro guardia antes de que cerraran la puerta. —Disculpen, vamos a pasar.

Una vez adentro del avión, los muchachos buscan sus asientos y posteriormente guardar sus maletas en la parte superior de sus asientos.

—Fue algo agitado, pensé que no íbamos a llegar.— Responde el muchacho de ojos azules, acalorado y ruborizado de tanto correr.

—Debió ser algo agotador correr para usted, puesto que esta vez lo rebasé.— El otro se sienta a su lado mientras se quita el cubrebocas. —Por eso es que debe de comer menos dulces y más frutas y vegetales—

—¡Oh Cállate! — susurra Ciel en voz baja, no quería llamar la atención de los otros. —Teníamos que correr o nos quedamos más horas a por otro avión.—

—Más bien lo veo entretenido,porque estoy con usted.— Sonríe el mayordomo descaradamente.

—Claro. Como tú no eres quien lo tiene puesto en..— Ciel se retracta antes de que termine la frase. —Dejemos hablar del tema y centrémonos en la película que voy a interpretar. —

Sebastian asiente. —Usted va a representar a la versión joven de un detective, que con el paso del tiempo llega a ser importante y la versión adulta trata de atrapar a a un misterioso mercenario.— Sebastian saca su teléfono y muestra una parte del guión del papel de Ciel. —¿No luce eso emocionante?—

—Sí...— El joven amo responde de manera indiferente.

—Me temo que no escuché bien. ¿Podria repetir su respuesta?— Sebastian mira extrañado a su amo quién actúa de forma muy extraña. 

Las mejillas de Ciel se tornan de un rojo suave así comienza a sudar. —D-dije que suena bien.—

—Su atención pasajeros. Les habla el capitán. Abrochen sus cinturones y apaguen sus celulares. Ya vamos a despegar. Muchas gracias por volar en la aerolínea "Weston". Esperamos que tengan un vuelo agradable.—

(...)

—Buenos tardes. ¿Desean algún aperitivo?— Pasa la azafata con aperitivo.

—Estamos bien.— Responde Sebastian gentilmente.


La azafata nota que el rostro de Ciel estaba rojo. Quizás el aire acondicionado no funciona correctamente.

—Oh. Caballero, luce acalorado. ¿Desea un vaso con agua?—

—Yo....E-es-estoy bien, gracias.— Responde con Tartamudez Ciel con la azafata, aferrando su bolsa.

—Su rostro luce muy rojo. ¿Esta seguro de que esta bien.— La azafata examina un poco más de cerca al ver que Ciel tiembla un poco. —El aire acondicionado está encendido.—

—Sólo comí algo picante antes de entrar. Mejor sí que sea un vaso con mucho hielo por favor.— Evita el contacto físico con la azafata.

—...¿Muy bien? En un momento se lo traigo.—

La azafata se retira y Ciel suspira aliviado.

—¿Seguro de que estás bien? — pregunta Sebastian, comienza a sospechar de Ciel.

—Si lo estoy y dejame tranquilo, sólo estoy exhausto.— Sonríe levemente mientras oculta una especie de control.


Después de unas horas, Sebastian se queda dormido, mientras que Ciel se dirige al baño, cubriendo su cintura con un suéter. Había un par de hombres esperando en el baño, el muchacho suspira y espera su turno mientras trata de mantenerse alejado de ellos de forma discreta.

Una vez llega su turno, se encierra con seguro, se quita su suéter y se baja los pantalones para revisar si no hubo incidentes mientras esperaba.

—Maldita sea, va a ser la última vez que hago  este tipo de juegos.— Ciel se sonroja mientras saca el mini vibrador por un momento para descansar. No obstante había otro problema, tanto movimiento con el juguete provocó una erección en él. Y retenerlo por mucho tiempo hizo que sintiera dolor—También tendré encargarme de esto. Sólo un espero que nadie venga.—


Minutos después, Sebastian despierta y nota que su amo no estaba a su lado. Él se levanta de su asiento y ve que tira el bolso de Ciel. Mientras recoge sus cosas, él nota un control pequeño con números. Él mira confundido hasta que se da cuenta de qué se trataba.

—Jeje. Al parecer este vuelo será mucho más divertido de lo que pensé.


Sebastian piensa que Ciel podría estar en el baño por lo que se dirige hacia allí.

—¿Mi señor,se encuentra aquí?— Sebastian toca la puerta en espera de una respuesta.

—¿¡S-sebastian!? — Desde el otro lado se escucha como Ciel se cae.

—¿Joven Amo? ¿Joven Amo?—

Él escucha detenidamente y acierta al descubrir que era Ciel.

El rostro de Ciel se pinta de rojo así como sus oídos salían humo al ser descubierto dándose placer a sí mismo. La vergüenza era demasiado grande para ocultar. Lo atraparon con las manos en la masa.

—Oh. ¿Así que por eso estabas tan extraño desde que dejamos el aeropuerto?— Pregunta su sirviente con una sonrisa burlesca al ver a su amo en una situación indecente.

—¡C-cierra la maldita boca, Sebastian!— Responde de mala gana el muchacho una vez salía del trance, mientras él cubría su cintura hacia abajo. Ocultando su vergüenza de su mayordomo burlón. —¡Tú tienes la culpa por provocarme de esa manera!—

—Oh claro. Yo soy el culpable de tal brillante idea de meter "aquello" antes de nuestro viaje. Mientras que casualmente dejó el control remoto al alcance de mis manos, que curiosamente pasaron desapercibidos en la inspección.— Responde de forma sarcástica al muchacho,bloqueando la puerta del baño para que nadie más entrase. —Pero sí le sirve de algo, está haciendo que este viaje sea mucho más interesante.—


Ciel suspira mientras sostiene una mueca de desagrado.

—¿Cómo esto puede ser interesante?— Pregunta el chico mientras observa al otro a los ojos color rojo.

—Bueno, de esta forma.— Responde él mientras activa el aparato.

Ciel intenta levantarse, pero su cuerpo cae al suelo mientras se retuerce en el suelo. Su respiración se interrumpe por medio. —S-sebastian. Apa-apaga eso ahora.—

—Pero creí que eso era lo que le excitaba hacer. Usted se veía emocionado mientras controlaba las veloci—

—¡Deja en pensar en perversidades!— Por orgullo, oculta su placer y se arrastra hacia Sebastian con el fin de tomar el control.—Por el amor a mí mismo, apaga esa maldita cosa.. —


Los ojos de Sebastian miran con deseo ante la desesperación de Ciel por tomar el control nuevamente. Se veía impotente, pero necesitado.

Esto le gustó tanto al sirviente que encendió la chispa en él.


—¿Qué le parece si subimos esto de nivel, my lord? — Pregunta con una voz unisonora mientras levantaba a su amo y lo abrazaba. —Después de todo, aún nos falta un largo viaje antes de que el avión aterrice.—

(...)

La lengua cálida de Ciel se desliza por el miembro de Sebastian, mientras que él observa a su amo en una posición bastante comprometedora. Su amo parecía degustarlo como si de una paleta helada fuese, succionando y luego lamiendo; a Sebastian le parece divertida la situación.

—Lo está haciendo muy bien. Siga así y estaré bajando los niveles del vibrador hasta el cero.— El mayordomo muestra el control del mini vibrador mientras Ciel continúa con lo suyo.

—Como si no tuviera de otra.— Responde Ciel mientras sostenía con su mano izquierda el pene de su mayordomo, acariciando sutilmente mientras se masturba.

La piel suave y dura a la vez de ambos miembros con el contacto de las manos, moviéndose desde adelante hacia atrás; la estimulación iba en aumento lo que hacía disfrutar a ambos hombres. Después Ciel introduce el miembro dentro de su boca y lo empuja dentro de su garganta. Eso provocó un cosquilleo en Sebastian que sostiene la cabeza de su amo y lo mueve aún más profundo en su garganta hasta que su fluidos salen den su interior, provocando que Ciel se atragante y tosa.

—¡Agh! ¡S-sebastian!— Ciel suelta un gemido el cual fue silenciado por la mano traviesa de su mayordomo.

—Joven Amo, no querrá llamar la atención del público, ¿o sí? — Susurra el sirviente mientras lo levanta y pasea su otra mano por debajo de la espalda y posteriormente sostener uno de los glúteos de Ciel. —Aunque sería interesante ver la reacción de los otros mientras estamos en esta situación.—

—Mi carrera apenas está alcanzando el éxito. No debo tener ningún tipo de escándalo.— Responde Ciel mientras retira la mano de Sebastian. —Tú eres  mi mayordomo y guardaespaldas. Estás aquí para protegerme, eso es parte de tu trabajo.—

—Lo sé, por eso le pido que mantenga la voz lo más bajo posible mientras me encargo de este problema.— El mayordomo sostiene el juguete y lo retira de Ciel. Un sonido viscoso seguido de un suspiro pesado de su amo mientras él tiembla un poco. —Al parecer el aparato se encargó de estimularlo hasta que su recto logró lubricarse. Ahora tengo el camino libre.—

—Tch. M-más te vale que termines esto rápido. No sabemos quién vaya a necesitar el baño.— Murmura el chocó de ojos azules mientras sostiene sus glúteos para sebastian.

—Tranquilo, mi señor. Nadie notará que estamos aquí. Si me disculpa, voy a reclamar mi pago atrasado...— Sonríe levemente mientras baja su pantalón

—Ya te dije que mi padre se encargará de eso des...—

Sosteniendo su miembro con su mano derecha, Sebastian lo introduce en el agujero de Ciel bruscamente. El muchacho muerde sus labios para ocultar un fuerte gemido mientras su miembro eyacula de forma repentina. Posteriormente jala del pelo a su mayordomo.


—Imbécil. ¡Lo hiciste a propósito!— Susurra Ciel algo molesto ante tal acción.

—Oh, ¿enserio? Mis disculpas, lo hice de forma impulsiva. Ha pasado tiempo desde que los 2 hicimos el amor. Mi cuerpo lo extrañaba dentro de usted.— Responde el muchacho con una sonrisa "inocente".

—Enserio eres de lo peor.— Ciel responde irritado,el cual desaparece mientras siente los movimientos de Sebastian hacía adentro y fuera mientras que él se sostiene del lavabo.


Sebastian abraza de las caderas de Ciel mientras suspira aire caliente en el cuello de éste; Ciel se estremece lo más bajo posible, tratando de que su voz ni la de sebastian llamaran la atención de los otros pasajeros.

Ambos mirándose al espejo mientras tenían relaciones, Ciel se ruboriza mientras que Sebastian disfruta de la vista. Admirando la belleza semi desnuda de Ciel, algo que no ve todos los días.

—Lo que quise decirle, es que esto es más que pago extra suficiente para mí. El poder tocarlo de todas las formas posibles, ser uno con usted hace que mi trabajo sea más interesante para mí.— Sebastian recorre el cuello de Ciel por medio de besos gentiles, provocando que Ciel se estremezca. —Porque usted es interesante para mí.—

—Sebastian, sabes que en este momento no estoy buscando pareja.— Entre gemidos, responde a Sebastian. Él busca su rostro y lo acaricia. —Si hacemos esto es por el acuerdo que hicimos. Así que no te engañes con algo que no pasará.—

—Lo sé y estoy dispuesto a esperarlo. Cuando esté listo,ahí yo estaré. Quiero que sepa que voy a ser el primero en llegar a su corazón.—

—¡Oh por el amor de...!! Eres demasiado terco, dudo que alguien te desee de esa forma.— Ciel se aferra al pecho de sebastian mientras él aumenta la fricción en ambos cuerpos.

—Pues su cuerpo parece ser más honesto conmigo que con sus palabras.— Los labios del mayordomo se unen con los de su joven amo. Aprisionándolo en un sentimiento de pasión mezclado con obsesión.

Momentos después Sebastian voltea a Ciel y lo hace mirar hacia él para una vez más penetrarlo pero con un poco más de fuerza e intensidad. Ambos estaban centrados el uno en el otro, sus labios callaban el ruido que sus bocas emitían. Aunque esa sensación de ser descubiertos en cualquier momento era emocionante.

‘Este cuerpo es sólo mío. Sólo para mí.’ Pensaba el hombre de ojos rojos mientras observaba con depravación los ojos azules que tanto lo volvían loco. Él sólo continuo moviéndose más y más rápido hasta que Ciel mordiera su cuello y jalara su pelo de forma gentil.

Hambrientos de uno por el otro, aferrándose cada vez más hasta llegar al clímax. Ambos se aseguraron de que el semen cayeran en el retrete para después jalar la cadena.

(...)

Una vez terminado su juego. Ambos se visten y se arreglan, guardando el juguete para que nadie lo viese. Y de uno por uno salieron del baño para no levantar sospechas.


—Fue casi un "milagro" que nadie se diera cuenta.— Sonríe Sebastian mientras ve a Ciel ruborizarse.

—Igual no hay que volver a hacer algo como eso. Fue demasiado arriesgado.— Responde el muchacho mientras silencia a Sebastian.

—Pero fue divertido, ¿no es así? — Sebastian lo mira desafiante y burlón.

—... Bueno tal vez un poco. Tú también hiciste que las cosas se volvieran interesantes.— Responde sin mirar a los ojos a su sirviente. —Aunque no esperé que dijeras eso. —

—¿Decir qué cosa?—

—Sobre.... Nada. Olvídalo.—

El sonrojo de Ciel hizo que perdiera el valor para seguir hablando y cambia de tema.

Sebastian sospecha de lo que hablaba y solo se queda mirando por un momento a Ciel para después dormirse.

'Definitivamente voy a conquistarte.'