Capítulo 1. El sonido de un corazón roto
El ciclo escolar había empezado pero me permitieron entrar gracias a mis padres, si sueno como una niña rica que le resuelven la vida mis padres pero también me permitieron entrar por el historial académico que tengo de mi anterior universidad por qué adoro mucho la carrera que estoy estudiando y en este preciso momento estoy caminando por los pasillos de la universidad para llegar a la facultad de literatura.
Después de un rato llegué a la facultad lo bueno es que hay un mural con un mapa de las instalaciones, saque mi teléfono y le tomo foto, luego de checar un poco el mapa me encamino para ir al despacho del director.
No tarde mucho en llegar al despacho del director y toque la puerta escuchando un "Adelante."
- Buenas tardes sr. Director tal vez ha escuchado de mi. - dije algo nerviosa no sabía cómo presentarme y no me negaran que cuando te cambias de escuela no sabes que decirle al director o directora de que eres la nueva estudiante y dices lo primero que se te viene a la mente, al menos ese es mi caso.
El director levanto su mirada de unos papeles que tiene en su escritorio. - Ah es la nueva estudiante que transfirieron si me hablaron de usted, entre puede tomar asiento. - dijo mientras señalaba con su mano a una silla que tenía enfrente de él.
Cierro la puerta y me acerco a la silla que me ofreció y tomé asiento. El director empiezo a buscar unos papeles en uno de sus cajones, los saco y empiezo a hojearlos.
- Le leeré esto y me dirá si está todo en orden, le parece bien señorita...
- Kristen White.
- Gracias señorita White.
Me leyó mis datos y asentía con la cabeza confirmando que estaban correctos no tardamos mucho y después volvió hablarme.
- Por lo que vimos todo está en orden así que podrá irse a su clase. - dijo entregándome una hoja. - Estás serán las materias que llevarás junto con los horarios de sus clases y el número de aula en la que estarás, si ocupa alguna otra cosa por favor háganmelo saber.
- Muchas gracias sr. Director, con su permiso me retiro.
El director me dio una señal con su cabeza ante lo que le dije y sin más me retire de su despacho. Mientras caminaba checaba mi horario y con mi celular en la mano revisó la foto que tomé del mapa de las instalaciones.
- Mmm... Son las 7:30 a.m y la primera clase se acabará en 30 minutos si me apuro podré llegar a tiempo. - dije viendo que el aula que me tocó no quedaba muy lejos de donde estaba así que empecé a correr por los pasillos, si se que es una mala idea por que podría chocar con alguien pero no hay nadie a estas horas por qué están en clases eso pensaba hasta que...
- ¡PAM!
Me caí y escuché la voz de alguien. - ¿Te encuentras bien? - no le preste atención porque pensé “si me choque con alguien soy una adivina” aún perdida en mis pensamientos volví a escuchar la misma voz.
- ¿De verdad te encuentras bien? ¿Quieres que te ayude a levantarte?- dijo la voz.
- Sali de mis pensamientos y empecé a hablar mientras recogía los papeles y mi teléfono para después levantarme de suelo. - Claro que sí me encuentro bien. - le dije al voltearme me fijé en la persona que tenía en frente a la que le pertenecía la voz del cual es de un chico alto diría que unos 12 centímetros más altos que yo, su cabello es de color azabache y sus ojos son de un azul profundo.
- Suspiro el chico. - Qué bueno que estés bien disculpa por el accidente tengo algo de prisa. - dijo algo apurado.
- Tranquilo yo... - Antes de que dijera algo el chico ya se había ido, si se le veía apurado pero ignorando eso yo también tengo que correr.
Después de correr un poco llegué al aula que decía en mi papel la cual es la aula 23, entre en silencio por qué se que a muchos maestros no le gustan que interrumpan su clase y más por la hora que pronto estaría por acabar. Y así fue la clase terminó, me quedé hablando con la maestra y le expliqué sobre mi retraso ella lo comprendió al mostrarle los papeles que tenía y después de eso tuve mis demás clases con otros maestros también tuve que hablar con ellos para saber que tenía que hacer para estar al corriente con los de mi grupo.
Al fin después de tanto lío con los maestros y de llegar acuerdos con ellos para estar al corriente, llegó la hora del almuerzo no conocía mucho el lugar pero por lo que vi en el mapa en mi celular hay un área común al aire libre con tiendas a su alrededor que conecta a todas las facultades de esta universidad fui a una de esas tiendas y me compré una malteada adoro el sabor de las malteadas de galleta sonrió mientras me la entregan y la pago.
Paseaba por el área común y vi que se estaba formando un círculo de personas así que me acerque a ver lo que estaba pasando mientras seguía bebiendo de mi malteada, se que en este momento de mi vida me dirían “modo chisme activado” pero quién de aquí no lo es no por nada se están reuniendo todas está personas y formando un círculo para ver lo que pasa.
Al llegar pude observar lo que todas las personas del círculo veían lo mismo que yo era un chico con una rosa entre sus manos entregándosela a una chica rubia que viéndola mejor se le veía unas raíces oscuras pero casi no se le notaban y se le veía algo mimada. Analizando bien la situación tengo el presentimiento de que algo muy malo va a pasar.
- Por favor Julia, ¿aceptarías ser mi novia? - dijo el chico, dando en el clavo mi presentimiento es una declaración de amor y no una cualquiera si no una en público. No se tardó mucho tiempo en escuchar la respuesta de la chica comenzando con una risa.
- Jajaja, claro que no ni loca eres un chico muy raro. - dijo la chica alejándose entre risas junto con las demás risas de los otros espectadores.
Al ver tal escena me quedé impactada y no riéndome como lo hacían los demás fue un acto muy cruel no esperaba que escucharía y vería que le rompieran el corazón a alguien así, sentí que el sonido del corazón de ese chico era como el de un espejo siendo roto en mil pedazos y después haciéndolos polvo para que el viento se los lleve. Afuera de mis pensamientos vi como ese chico se sentó en el suelo, suspirando y tirando la rosa que tenía en sus manos haciendo que cayera cerca de mis pies. Levantó su mirada haciendo que nuestras miradas se encontrarán.
- Lo siento... - dijo el chico, ahora que me fijo mejor es el mismo chico con el que me tope hace rato.
Recojo la rosa que estaba en mis pies y me acerco hacia donde está él sentándome a su lado teniendo una pequeña distancia entre nosotros. - Tranquilo no es necesario que te disculpes conmigo. - le dije con una sonrisa nerviosa.
El chico me miró con una expresión de desilusión y pena. Después su cara se pone un poco roja por la vergüenza. -Lo siento por eso... ¿Eres nueva aquí?
- Sí así es, soy nueva aquí y tranquilo no debes de disculparte de nuevo conmigo no me hiciste nada malo. - le dije sonrió con más calma que la anterior sonrisa que le di mientras le devolvía la rosa que tiró.
Él me sonrió y extiendo su mano para tomar de nuevo la rosa. Al tomar la rosa se me quedó mirando por unos segundos.
- Mmm... Ahora que te veo tú eres la chica con la que me tope hace rato ¿No es así?- dijo algo asombrado.
- Si soy la misma. - dije con un risa nerviosa.
- Oh comprendo creo que te di una “muy buena primera impresión” con esto que me sucedió. - me dijo mientras hacía comillas con sus manos en sus últimas palabras, haciendo que soltara una pequeña risa.
- Perdón por la risa la forma en como lo dijiste sonó algo cómica. - le dije con una leve sonrisa.
El suelto un suspiro pesado y volvió hablar. - Si tienes razón, con lo que me acaba de pasar es difícil saber qué hacer. - dijo mientras baja su mirada hacia la rosa que tenía en sus manos.
- Comprendo somos personas después de todo ante cualquier cosa que nos pase no sabemos qué hacer o cómo reaccionar y en tú caso es muy comprensible. Y perdona si te hablo con mucha familiaridad como si nos conociéramos de antes pero siento que necesitamos a alguien en momentos difíciles. - le dije con una leve sonrisa.
En mi cabeza pensaba en lo que dije me siento como una entrometida pero es verdad quien no quiere a alguien que le ayude en un momento difícil en su vida ya sea de un familiar, un amigo o de una persona desconocida como en este caso.
El chico soltó una pequeña risa. - Gracias por tus palabras creo que si me vendría bien desahogarme un poco. - dijo mientras miraba su reloj. - Podríamos vernos cuando acaben las clases en este mismo lugar. - me dijo con una leve sonrisa.
- Claro aquí nos vemos. - dije y también le sonreí levemente.
Nos levantamos del suelo donde estábamos sentados y me extendió la rosa que tenía en sus manos.
- Toma me gustaría que te la quedaras. - me dijo aún dándome la rosa con una de sus manos.
- ¿Eh? Estás seguro de dármela. - le dije mientras lo miraba sorprendida, no esperaba que hiciera esto.
- Sí estoy seguro tómala como agradecimiento por las palabras que me dijistes hace un momento, también por aceptar de vernos después de clases y porque no me gustaría ver qué está rosa se vaya a la basura, sabías que también las flores en especial las rosas son las que más sufren al ser rechazadas y ser lanzadas a la basura. - dijo con una sonrisa leve aún teniendo la rosa en su mano.
- Está bien y si tienes razón sobre lo último que dijistes. - tomé la rosa de su mano con delicadeza y le doy una pequeña olfateada disfrutando de su fragante aroma. - Gracias y antes de irte podría saber tú nombre.
- Mi nombre es Dylan Lancaster y ¿Cuál es el tuyo? - dijo.
- Kristen White. - dije con una leve sonrisa.
- Bueno Kristen nos veremos más tarde. - dijo y empezó a irse.
Me quedé viéndolo como se iba por unos segundos y después le di mi último sorbo a mi malteada, luego la dejé en el bote de basura adiós malteada te extrañare porque las cosas buenas siempre se tienen que acabar y eso me recuerda que debo de revisar la hora, saqué mi teléfono y vi que solo tenia solo 10 minutos para llegar a la clase así sin más me fui corriendo guardando mi teléfono mientras corría tenía cuidado de no maltratar la rosa que me regaló Dylan.
Logré llegar a tiempo a tiempo a la clase o eso fue lo que pensé por qué casi no había nadie.
- Por tu cara de sorpresa veo que no te llegó el mensaje del profesor de que nos daría la clase libre. - Hablo una voz a lado de mi, me volteo para ver a la persona que le pertenecía la voz y era una chica castaña con el cabello recogido en una coleta con unos ojos color verde.
- ¿Mensaje? No sabía sobre eso. - le dije algo apenada.
- Tranquila imagino que eres nueva. - me dijo extendiendo su mano a modo de saludo con una gran sonrisa. - Pues mucho gusto me llamo Charlotte Chagny.
- El gusto es mío mi nombre es Kristen White. - dije mientras estrechaba mi mano con la suya mientras le sonreía, su sonrisa es contagiosa al igual que me he contagiado de repetir mucho mi nombre en este día.
- Bien Kristen ya que nos presentamos te gustaría que te ayudará a qué te pongas al corriente con esta clase aprovechando qué tenemos la clase libre. - me dijo ofreciéndome a sentarme en uno de los lugares desocupados que hay en el aula.
- Claro muchas gracias Charlotte. - le dije con la misma sonrisa de antes y nos sentamos en el lugar que ella señaló.
Gracias a su ayuda puede adelantar todo lo que ella me mostraba de sus apuntes, también nos intercambiamos nuestros números y me agrego en el grupo para recibir los mensajes de los maestros si se llega a repetir lo que pasó hoy. Al terminar la hora libre llegó un maestro, me susurró Charlotte que está sería la última clase, pasó la hora y tal como dijo ella era la última por qué todos estaban recogiendo sus cosas.
- Al fin somos libres de clases por el resto del día. - dijo mientras estiraba sus brazos. - Kristen ¿te gustaría ir a tomar algo? Me gustaría que nos conociéramos mejor.
- Oh lo siento mucho Charlotte me gustaría ir pero tengo un compromiso de ver a alguien cuando terminen las clases. - dije algo apenada.
- Comprendo, es por un novio tuyo. - dijo con una sonrisa pícara mientras señalaba la rosa que estaba en mi mochila.
- Oh ya veo por qué lo dices. - le dije mientras acomodaba un poco la rosa que tengo en mi mochila. - No es esa clase de compromiso simplemente es para que hablemos. - dije con una sonrisa nerviosa. - Además se le veía que de verdad necesita que lo escuchen.
- Ahora lo entiendo mejor, adelante ve con esa persona se escucha que es importante, en otra ocasión podemos ir a tomar algo y no aceptaré un no como respuesta. - me dijo guiñándome el ojo con una sonrisa.
Reí un poco. - Prometido Charlotte. - le dije mientras terminaba de recoger mis cosas y después salí del aula.
Caminé por un rato y llegué al área común donde nos acordamos de vernos. Desde lejos vi a Dylan sentado en una banca, espero no haberlo hecho esperar tanto.
- Hola Dylan ¿te hice esperar mucho? - dije mientras me le acercaba y lo saludaba con mi mano.
- Hola de nuevo Kristen y respondiendo a tu pregunta no llevo mucho tiempo esperando, ven sígueme te llevaré a un lugar donde podamos hablar cómodamente. - dijo mientras se levantaba de la banca en la que él se encontraba sentado recogiendo su mochila con una de sus manos y se la colgó en uno de sus hombros para después empezar a caminar.
Por mi parte empecé a seguirlo, en el camino no dijimos ninguna palabra formando un silencio en el ambiente pero curiosamente no era un silencio incómodo, más bien es un silencio cómodo me preguntó qué es lo que querrá comentarme sea lo que quiera decirme lo escucharé atentamente es lo único que puedo hacer por el.
Continuará...
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Hola a todos espero que hayan disfrutado de este primer capítulo espero de todo corazón que apoyen está nueva historia que apenas está comenzando 🤗✨
Antes de irme les dejaré unos datos curiosos 👀 ✨
En este capítulo la chica de la imagen es nuestra amiga Kristen y he aquí unos datos de ella.
Nombre: Kristen White.
Edad: 19 años.
Estatura: 1.70 m.
Cumpleaños: 20 de febrero.
Signo zodiacal: Piscis.
Aquí termina mi mensaje el horario de estreno de los capítulos se definirá con el apoyo de los primeros capítulos. Está historia también la encontrarás en Wattpad hasta la próxima 🤗✨