"Daño colateral"

Summary

—¿Cómo puedes si quiera considerar —, Le he dado innumerables oportunidades. —Si se entera de esto, huirá con su madre y tomará las riendas con todo y tus patéticas oportunidades. —Es por eso que no se lo dirás. —Es su mejor amigo. —Es un arma de doble filo influenciado por la persona incorrecta. [...] —No lo maté. —Oh, ¿quieres cerciorarte?. ¿Por qué no golpeas su cadáver?, estoy seguro de que aún no está descompuesto. —Debes creerme. —¿Cómo hacerlo?, pierdes el control más veces de las que respiras. No sé que haya pasado entre tú y él, pero debes parar. [...] Merezco lucir así, tanto que incluso el simple hecho de respirar es misericordia.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

1.

Narra Dick. 


—tragué duro, aflojé la corbata y lo miré atónito. —¿Cómo puedes si quiera considerar —, Le he dado innumerables oportunidades. —entrelazó sus dedos, manteniendo una postura imponente.


—¿Oportunidades?, recibió entrenamiento específicamente para una tarea y, ¿tu quieres venir a darle opciones?. —me puse de pie estrepitosamente. —Si se entera de esto, huirá con su madre y tomará las riendas con todo y tus patéticas oportunidades.


—se incorporó. —Es por eso que no se lo dirás. —sentí la miosis adueñarse de mis pupilas. —Lo único que está ocasionando es que Superboy siga el mismo camino y si enviarlo lejos es la solución —, Es que no entiendes, tu solución es separarlos a sabiendas de —guardé silencio, rememorando la confianza depositada en mí. Enarcó una ceja. —, A sabiendas, ¿de qué?.


—suspiré. —Es su mejor amigo. —se encogió de hombros, provocando mi descontento.


—Es un arma de doble filo influenciado por la persona incorrecta.


—sonreí sarcástico. —Grata forma de referirte a tu sangre. —salí con un inmenso peso sobre mis hombros, ¿qué se supone que debía hacer?.


¿Hacer trizas su confianza apostando con su vida a la espera de que tome mejores decisiones?.


—mordí mi lengua, dirigiendome al jardín.


[...]


—permanecía recostado boca abajo sobre el césped, esperando pacientemente a qué las plantas me dieran una respuesta. —¿Dickie?. —aparté mi rostro, mirando atónito el pasto. —No fueron las plantas, idiota. —giré detrás, exhalando aliviado.


—Ah, Jay. Por un momento creí —, ¿Qué el césped habló?, vamos. El alcohólico aquí soy yo. —tomó asiento junto a mí. —¿Estás bien?.


—me acomodé, inhalando y exhalando. —Si supieras algo que —, Díselo. —fruncí el entrecejo.


—La confianza es vital, Dickie. —se puso de pie, alejándose de mí.


—¿A dónde vas?. —titubeé.


—Adentro, el césped podría escucharme. —sonrió juguetón.


—Si si, que gracioso.


|Metrópolis|


Narra Jon.


—Es divertido que seas pequeño. —estropeé su peinado revolviendo sus cabellos.


—Es divertido que seas un idiota, deja mi cabello. —apartó mi caricia de un manotazo.


—De acuerdo, de acuerdo. —le abrí la puerta del auto. —Oh, dios. Haciendo esto parecemos una extraña pareja. —se encogió de hombros y entró.


—Relajate, no somos esa clase de personas. —abrí los ojos cuál platos.


—¿Qué clase somos entonces?. —me miró monótono para azotar la puerta, hice una mueca de disgusto y corrí hasta mi lado del vehículo. —¿Qué clase?. —cerré la puerta, recargandome en el volante sin apartarle la mirada.


—Me refiero a que no tenemos esas preferencias —. ¿Es así?. —acorté la distancia entre ambos, percibiendo un ligero rubor en sus mejillas. Tomé el cinturón para abrocharlo. —¿Por qué estás nervioso?.


—desvió la mirada. —No lo estoy.


—sonreí gustoso para encender el auto.


[...]


|Gotham|


Narra Demián.


—suspiré tan pronto como su auto arrancó, alejándose de la mansión. Ingresé recapitulando los hechos, es peligroso cruzar la línea; podría estropear toda la relación por un descontrol de emociones... Pero su personalidad también me confunde.


¿Ser distante podría contribuir?, no. Seria demasiado obvio y me obligaría a escupir todo de una forma y otra.


—¡Little D!. —parpadeé estrepitoso.


—Oh, ¿por qué?. —enarqué una ceja, manteniendo una postura recta. Me tomó de la muñeca orillandome a seguirlo hasta mi habitación. —¿Se puede saber que te sucede?. —sacudí la gabardina.


—Tienes que alejarte de Jonathan —fruncí el entrecejo. —. Bruce habló conmigo, se supone que no tenías que enterarte de esto, pero si no lo haces te enviará a un monasterio.


—¿Qué demonios tiene que ver él en todo esto?.


—Dijo que ya te ha dado demasiadas oportunidades de cambiar y, cree que lo llevarás por un mal camino —tragué duro. —. S_sé que no es fácil por lo que sientes, pero puedes verlo discretamente, nadie tiene por qué enterarse de esto. —lo aparté de la puerta. —¿A dónde irás?.


—A terminar esto. —me lanzó al suelo.


—Si haces algo estúpido te enviarán lejos —, Yo me iré lejos. —parpadeé incrédulo.


—¿Y a dónde irás?.


—Por lo pronto me desharé de él.


—... Si, por supuesto. —agachó la cabeza.


—me puse de pie. —Agradezco tu lealtad. —pasé de largo, dirigiendome al único lugar en el que tendría privacidad absoluta.


|Fortaleza de la soledad|


[...]


Narra Jon.


—Demián, está todo bien?. —dejó su abrigo sobre una de las sillas. —Tu mensaje me desconcertó, pero —, ¿Estás enamorado de mí?. —cuestionó solemne.


—aclaré la garganta, ignorando el desenfrenado latido de mi corazón. —¿Por qué —, ¿Lo estás?. —reí en respuesta colocando las manos sobre mi cintura. —¿Todo esto es por lo que sucedió en el auto?, ya puedes relajarte, solo estaba jugando.


—Es la última vez que voy a preguntar, Samuel. —suspiré con agobio.


—¿Sabes?, esto no es nada romántico. —su expresión fría solo me ponía más nervioso. Tomé aire. —Si, me gustas. ¿Ya puedes decirme la razón de tu interrogatorio?. —me crucé de brazos con las manos calientes, mierda, el debía estar igual de nervioso. ¿Qué pasa?.


—No vulevas a acercarte a mí.


—¿Qué?. —fruncí el entrecejo.


—Marca distancia a partir de hoy, no necesito lidiar con tus patéticos sentimientos.


—Demián, si estás jugando —, ¿Te parece que me estoy divirtiendo, imbécil?. —se dió la vuelta con intenciones de irse.


—¡Regresa aquí!. —comenzaba a exaltarme.


—¿No fui claro?, desaparece de mi vida. El simple hecho de saber lo que sientes me repug —un puñetazo lo mandó al suelo casi de inmediato.


—Repitelo, imbécil. —escupió la sangre, mirándome huraño. —Te dí una orden. —rió antes de recibir un par de patadas en el abdomen.


—¿Es todo?, no quiero ver tu asquerosa cara. —lo tomé por los cabellos lanzandolo hasta los controles de la fortaleza sin medir mi fuerza. Rompiendo la mayoría de pantallas en el acto. —Agh. —se incorporó, permitiendome visualizar su abdomen con un pedazo incrustado en este.


—Y_yo —titubeé. Intenté acercarme pero me apartó de inmediato. —, Aléjate. —rozó su hombro con mi brazo cuando se alejó, lo miré de reojo. Me costó tanto trabajo ganar su confianza, compartir un mismo espacio y, por ser honesto he perdido todo.


Si hubiese callado... ¿se quedaría conmigo?.


Narra Demián.


—mordí mi labio inferior, la sensación pulsatil de la herida era estremecedora. Hubiese sido más fácil si la adrenalina nublara mis sentidos. Me dirigí hasta la motocicleta —dejando de lado la protección personal— retomando mi rumbo inicial.


Continuará...