Cap 1: día uno.
El hombre se da vuelta en su cama, medio domido abrió sus ojos al escuchar el sonido de la ducha abierta, supuso que era su compañera de piso, no le tomo mucha importancia y hasta se acomodó en su cama para volver a dormir de no ser por que recordó algo...
Y eso logro que se levanté de su cama, llendo a la cocina prácticamente corriendo para fijarse en el calendario tematico de la banda favorita de su amiga, BTS, en donde habia marcado una fecha con una tinta roja.
— Hay no... No, no, no...
El australiano se llevo sus manos a la cabeza para luego dar una vuelta y terminar apoyado en la mesada de la cocina.
Suspiró y se vio a si mismo, pensando en que tal vez su amiga estaria bien, después de todo, él también ya paso lo mismo una vez estando ella en la casa y por fortuna todo salio... Decente...
Aun recuerda como lo reto por una semana entera por qué la queria marcar a toda costa, cosa de la que aun se arrepiente por no poder controlar sus instintos como es debido...
Al menos no termino con bebés.
— Bueno... Solo tengo que ir a comprar supresores... Y esperar a que no sea tan malo... Si, eso haré.
Al momento de decir eso, escucho como una voz femenina y fina lo llamá por su nombre, haciendo que alze la vista y vea a su amiga con una toalla en la cabeza y ropa holgada puesta, mas bien, ropa para estar en casa.
— Hola.
La chica va con su amigo y lo ve preocupada.
— Chris... ¿Éstas bien? ¿Que ocurre?.
El mencionado ve a la chica por un momento para luego ir a abrazarla fuertemente, poniendo su cabeza en su cuello e inhalando el dulce y mentolado aroma de ella para calmarse.
— Te voy a cuidar... Asi como hiciste conmigo a principios del mes.
La chica tardo unos segundo en entenderlo hasta que recordó que su fecha esta cerca, haciendo que sonría y acepte su abrazo.
— Chris... No hace flata si no quieres, puedo llamar a Felix o Hannah para me ayuden.
— No... Ademas, te lo debo, en parte, aceptalo como una disculpa... No te puse al tanto la vez pasada y casi te da un ataque de nervios...
— Me diste un ataque, que es diferente.
— Como sea, aun no me perdono por lo que te hice pasar con mi alfa asi que... Es lo menos que puedo hacer... Eso y que, dudo mucho que mi hermana este disponible la semana que viene.
— ¿Exámenes?.
La chica escucho que Chris hizo un sonido de afirmación y luego se alejo un poquito de ella pero no rompio el abrazo, escuchando lo que tenía que decirle:.
— Por favor, dejame cuidarte por esta semana.
La semana paso rápido entre estudios y tareas, ella tenia que hacer muchas maquetas y trabajos plasticos, cosa que no la decepciona al contrario, la alienta a seguir la carrera por la que tanto lucha mientras que Chris solo debe hacer algun que otro arreglo musical con ciertas notas que mando su profesor.
Eso y que cada dia fue a comprar supresores para su compañera, después de todo, cada dia que paso de esa semana era un dia menos hasta el dia final e inicio de esta rara travesia.
Hasta que, al fin, el dia llego, lunes, ocho en punto de la mañana, el despertador sonó en su habitación, lo apagó y se puso ropa cómoda, se fue a la habitación de su amiga a ver si esta despierta...
Abrió un poco la puerta para verla, sonrio al notar que aun esta domida y pronto se alejo para ir a cocina y ponerse a hacer el desayuno.
Trataba de recordar todo lo que dijo ella durante la semana, su cambio de personalidad, el hecho de que le de a escondidas el supresor para que se lo tomé, que le de los cuidados que ella requiera y el afecto, siendo lo segundo muy importante y sobre todo, que nunca use su voz de alfa en ella.
Christopher se tenia fe, después de todo, habia cuidado a su hermana Hannah toda su vida, suponia que sería facil y también, recuerda lo que le dijo su mamá, que no todos los omegas son iguales.
Aun asi, el australiano solo tenia que esperar a que ella se despierte, baje a comer y alli podría ver si de verdad hubo un cambio o-
Sus manos apretaron la mesada de la cocina, los platos ya estaban listos hace rato con la comida puesta.
Su corazón empezó a latir rapido y sin querer empezó a gruñir, su alfa quería salir de nuevo a toda costa otra vez de medio mes... Y eso solo podia ser producto de la omega de la casa.
El celo habia empezado.
Entre gruñidos, Chris cerro sus ojos con fuerza, tratando por todos los medios de calmarse pero solo habia un pequeño problema, sus propios supresores estan en su habitación y en frente de esta la habitación de su amiga, en celo y por ende, sabe que si se acerca un centímetro, ni aunque él mismo grite podría controlarse.
Eso era lo malo de él, su alfa era muy demandante, una vez que sale es muy difícil de controlar, literalmente es la frase de "perro rabioso" a menos tenga a su omega.
— Te lo prometiste... Y vas a cumplir tu promesa, Christopher.
Sus ojos se fueron a la escalera que lleva hacia arriba, hacia sus habitaciones.
Podia sentir como sus meros instintos lo querían consumir y llevarlo corriendo hacia esa habitación, abrir la puerta de una patada y hacer quien sabe dios con esa pobre chica pero no, se armor de la mayor fuerza de voluntad y soltó sus manos de la mesada, no se dio cuenta de la fuerza que uso hasta que vio como sus dedos quedaron marcados en la piedra de mármol.
— Okay... Esto es lo haremos, tú te vas a calmar y yo voy a ir arriba a tomar un supresor, ¿hecho?... Bien.
Llevo los platos al comedor sala de la casa, en la mesa y luego subio las escaleras.
Podia jurar por dios mismo que el aroma mentolado y dulce de la miel de ella se hace mas fuerte a cada paso que da en esa escalera que parece no tener fin.
Al estar cerca, vio la habitación de ella, no queria abrirlo siquiera.
Solo tenia que hacer eso... Si... Eso... ¿Que era?.
Su cabeza giro hacia la habitación de la chica, sus instintos lo toman por completo por un segundo y camina hasta la puerta de enfrente para girar el pomo y abrirlo, viendo a la chica, sentada en su cama, despierta, el pelo le cae por el cuerpo, su pijama esta caido de un hombro y el aroma de menta y miel es imposible de aguantar para otros, menos él.
— Alfa...
Esta a punto de dar un paso cuando volvio en si y sus ojos pasaron de ser animalisticos a normales.
— Estas despierta... Que bueno, baja, ya tengo la comida hecha...
Vio que su amiga movio su cabeza en afirmación y fue hacia la puerta, pasando por debajo del lado derecho pues estaba apoyado con su brazo derecho en el marcó de la puerta.
Chris por un segundo siguió ese rico olor de ella hasta que volvio en si de nuevo y camino hasta la puerta que lleva al pasillo de sus habitaciones, viendo como la omega se sienta en su lugar y se pone a comer, suspirando tranquilo.
Volvio sobre sus pasos y al fin, entró a su habitación para de una vez por todas tomar el maldito supresor y volver a sus cinco sentidos.
Sus instintos fueron bajando lentamente, al fin podia ser el mismo por un dia.
Desde las ocho hasta las doce del mediodía, la chica solo hizo un cosa, quedarse al lado Chris, ronroneando y pidiendo mimos en froma de niña pequeña, cosa que él le dio, una caricia por la cabeza, un besito en la frente, una caricia por su mejilla y asi, hasta que llego la hora del almuerzo.
La chica lo esta abrazando por la espalda y de su boca solo salen pocas palabras pero siempre se repiten dos: mío y alfa.
— a ver, quiero llevar la comida para el comedor.
— No... Alfa se queda acá...
El australiano habia descubierto que la voz de su amiga paso de ser una normal y fina y ser mas parecida a la de una niña caprichosa, no es que le moleste porque sabe cómo es ella y hasta le da ternura pero nunca pensó que sería asi en el celo.
Estando ella, normalmente usaria esa voz únicamente para pedir cosas que quiere, como un dulce o algo asi cuando hace rato que él no le pesta atención.
Pero ahora, el hecho de que lo use todo el tiempo solo hace que el corazón de Christopher se achique un poquito ante tanta ternura.
— Por favor, Alfa se va a enojar si no le dejas caminar, no quieres que Alfa se enoje ¿o si?.
Ambos cruzan miradas y al final, ella lo suelta para ir camiando como la buena niña que es a la mesa.
En el desayuno, si bien el se dio cuenta nunca le prestó atención como ahora, al comer, metia una gran cantidad a la boca y sorbia los fideos con mantequilla mientras sostiene el tenedor con toda la mano, siendo que cuando es normal, lo hace desde el metal.
El aroma mentolado ahora bajo un poco, gracias al supresor tanto del desayuno como del almuerzo que esta comiendo ahora ella.
Haciendo que al fin, sus instintos de alfa se relajen también.
— ¿Alfa se levantó raro hoy?.
— No... ¿Porque preguntas?.
— Por qué hoy alfa estaba raro, Omega sintió que se la quería comer... ¿Alfa esta bien?.
Chris en esa pequeña charla se dio cuenta que a pesar de su hablar tan simple, ella si tenia conciencia de lo que pasaba alrededor suyo, y también se dio cuenta que posiblemente la asustó al estar tan sumiso en sus instintos.
— ¿Alfa te asustó? Si es asi, lo siento.
— Un poco... ¿Alfa esta bien?.
— Si, estoy bien.
El almuerzo sigo normal, con el sonido de las noticias de fondo hasta que la puerta principal se escuchó.
— Ya vengó, linda.
Ella vio como su alfa se fue a la puerta asi que lo sigo, quedando aferrada a su brazo al llegar a él.
— Hola Félix.
— Hola Chris...
El rubio vio a la chica aferrada él y ya sabia que le llego esa época del mes pues a pesar de ser su amigo desde que entró a la universidad, ella le gruñó al ser otro omega cerca de su territorio y su alfa.
— Pensaba pasar a saludar pero... Mejor me vo- ah!!!
Un suspiro salio del hombre de voz mas grave, no era la froma en la que queria pasar su dia precisamente.
— No se que le paso... Felix, lo siento tanto... Hay dios...
Queria que la tierra se lo coma y lo escupa lejos de aqui, lejos de Australia.
— ¿es tu primera vez cuidandola, no?.
Felix vio como su amigo asistio y luego a su mejor amiga, la cual sigue sin querer soltar su brazo con sus dientes y le sigue gruñiendo.
— bueno, sabiando como eres tú... Toma siempre que puedas tus supresores, en serio, si no yo mismo te saco las bolas del lugar.
Mientras felix habla, Chris se acerco a ella y le acaricio la cabeza un poquito, ella soltó poco a poco a su mejor amigo y se fue con él, abarzandolo para al final, tragar fuerte su saliva...
— Al fin...
Felix se sobo la parte de la mordida y vio a Chris.
— Bueno... Ella es muy... Ehh...
— ¿Agresiva con otros? me di cuenta.
— Exacto, y también... Es muy posesiva contigo...
Eso era algo extraño, porque recuerda que antes de que Christopher llegue a la vida de su mejor amiga, Félix y un otro amigo se encargaban de ella y dicho amigo, era un alfa también pero nunca estuvo asi con esa persona.
Esto hizo que dentro de su cabeza, empecé a sumar dos mas dos y saque una conclusión que podría tener sentido pero se lo quedaría para él de momento.
— Decias...
— Oh, cierto, no se que tantos supresores le des pero en el cuarto día ella se podrá mas cariñosa que ahora y puede que quiera hacer... Ya sabes que.
— Todos somos adultos aqui.
— Sí bueno, eso, el punto, que dale los gusto que pida y por ningun motivo, por más enojado o molesto que estes, nunca uses tu voz de alfa ¿si? Jamas.
— Me estas dando los mismos consejos que me dio ella... Antes de todo esto.
— y... Mmm... ¿No se nego a tomar sus supresores?..
— No... En ese sentido es-
Chris siente como ella move su cabeza en su pecho, largando su olor al aire y haciendo que se ria un poquito.
— Es buena, no me da complicaciones.
— Eso lo dices tú porque es el primer dia, en el tercer y cuarto es cuando empieza a no querer tomarlos por ningun medio, tuve que hacerle que los tomé como si fuera un perro la última vez.
Ella al escuchar lo último, abrió sus ojos y vio a felix enojada, viendo como el rubio le sonríe nervioso.
— Amigo omega malo...
Chris se rió un poquito y Félix por su parte, se bajo de la mesada para luego ir con el alfa udarle la tarea del dia de hoy, también le aviso que debido al problema de la chica, aviso al directivo y le dieron dia libre por cinco dias.
— Bueno, cuidate Chris, te hara falta.
— Si... Nos vemos dentro de cinco días, Félix.
Durante la trade, Chris trato de limpiar la casa, normalmente lo hace su amiga pero dada la circunstancia, ella no podía aun asi, siento su mirada en él durante todo el rato que limpió.
Luego le dio la merienda a ella, viendo como tranquilamente se toma su leche con chocolate, si a pesar de tener veintidós años le sigue gustando la leche asi.
Él por su lado tomo cafe con apenas un poco de leche, lo que en el país de su amiga seria una lágrima y no podía evitar sonreir al verla tan calmada y en paz, por mas que sea productos del supresor que le hizo tomar por el dia, si sigue así, podría pasar los cinco dia del celo de su amiga tranquilamente.
La noche llegó, al comer la cena solo calentaron lo que quedó del almuerzo, fideos con mantequilla y volvio a poner el supresor en el plato de ella mientras al igual que antes, la chica le pregunto a su amigo como esta, recibiendo como respuesta un bien y pronto, siguio a su alfa a su habitación pero ella quería entrar al del contrario.
— No, tu vas al frente.
— ¿Alfa no quiere domir conmigo? ¿Omega mala?
— No, no, eres muy buena, muy buena omega solo que...
Chris penso que decir, su amiga estaba en celo y el efecto de su supresor se pasaba como a las ocho de la madrugada, no quería que su alfa la tomara, aún no... Y si es por él, jamas, queria mucho a la chica si pero no la veia como una pareja ni mucho menos, solo como una amiga y hermana.
— Solo que se lo que soy y no quiero lastimarte.
— Alfa es bueno... Si alfa dice que no, Omega acepta.
Podia escuchar como sus instintos rugen y gruñen por querer abarzarla y tenerla cerca, que no se vaya nunca mas de su lado pero si tiene un lado humano y racional lo va usar, le dio las buenas noches a la chica y se fue a dormir.
En su habitación, se fue a la cama y se sentó.
Suspiro y miro la tableta en la mesita de noche junto a un vaso de agua.
— Cinco dias Chris... Solo cinco... Y le diras adios...