Capítulo Uno
-¡Jiminnie, mira si ya está lista la crema de calabaza! -Yoongi dijo en voz alta, a lo que el aludido obedeció.
-No, aún le falta, chef.
Yoongi asintió en tanto sus manos se movían rápidamente para preparar el merengue francés, el cual siempre preparaba a mano, pues sentía que quedaba diferente a que si usaban la batidora.
-De acuerdo, necesito que estes pendiente, por favor. Terminaré el merengue y montaré el postre de la mesa tres.
-Sí, chef.
-Agust. -Namjoon le llamó, tendiéndole una cuchada pequeña -pruébala.
Yoongi alzó la vista sin dejar de mover el brazo, donde se marcaban los músculos por el esfuerzo, y se estiró hasta probar la salsa que estaba preparando Namjoon, la cual era nueva.
Procurando probar un poco, su lengua raspó contra su paladar, encontrando los exactos ingredientes.
-¡Espera! No digas nada. -Seokjin se acercó a la carrera, y casi gritando -Dame, dame, Joonie.
El alfa sacó otra minúscula porción y se la tendió a su esposo, quien hizo lo mismo que Yoongi.
-Dilo tu primero. -le retó el chef Agust, ganándose una mirada de ojos feroces de parte de Seokjin, pues en el pasado ellos siempre competían por quien tenía el paladar más exacto.
-¡No, esperen! -Namjoon los detuvo y tomó un poco más de salsa -Jiminnie, prueba esto y dime si le falta algo.
El omega le miró en tanto apagaba el gas de la estufa donde estaba la sopa y la revolvía con movimientos envolventes.
-Chef, está lista. -le avisó a Yoongi, antes de inclinarse y probar lo que Namjoon le ofrecía. Ahora había tres pares de ojos sobre él.
Cuatro cuando Jungkook llegó a la cocina y se sumó de espectador.
Cinco cuando Hoseok dejó su plato listo en la encimera y se quedó viendo a Jimin.
Seis cuando BaekHyun cortó el agua y se volvió a verle.
El omega se sintió nervioso, pero no presionado, sabiendo que podría fallar sin temer repercusiones.
-Uhm...si esto acompañará los espárragos con el medallón a punto bleu, le falta nuez moscada -dijo con seguridad -La pimienta es la que predomina en este momento, lo que le quitaría protagonismo a los espárragos a punto. -terminó de sentenciar y miró a Yoongi, quien había estado totalmente serio.
Seokjin sonrió en todo su esplendor y la comisura del labio de Yoongi se alzó y el lazo que lo unía a Jimin estuvo lleno de orgullo.
-Es lo mismo que yo pensé, Joonie. -comentó Seokjin.
-Yo pensé en nuez moscada o agregar algo de jengibre para disminuir el impacto de la pimienta negra. -comentó Yoongi mirando su merengue y deteniéndose cuando este estuvo listo.
-Woah, ¡Jiminnie! -dijo Jungkook en voz alta -De grande quiero ser como tú. -le dijo y le hizo un guiñó exagerado en lo que tomaba el plato que había dejado Hoseok para él.
Jimin rodó los ojos, pero sonrió inevitablemente.
-Tiene a los mejores mentores ¿qué esperabas? -comentó Hoseok, mirando con complicidad al menor, quien estaba sonrojado.
-Bien hecho, Chimchim. -Namjoon le felicitó en tanto agregaba nuez moscada a su salsa.
Seokjin lavaba la avena bajo el chorro de agua cuando habló en voz alta.
-En todo caso Agust puede darle pistas telepáticas ¿no? -dijo a modo de broma.
-¡Yah! -Yoongi se irguió de su lugar, pues había estado concentrado en armar el postre -No te creas con derechos a difamar a mi cachorro, en todo lo que es referente a su aprendizaje, somos totalmente serios. Nosotros podemos hacer la diferencia, no como otros... -le dijo dandolamirada, a la cual Seokjin le devolvió con una mueca de burla.
-Cállate, amargado. -Jin le dijo antes de mostrarle la lengua. Yoongi rodó los ojos en tanto sonreía, un gesto que aprendió de su prometido.
-Chef, aquí. -Jimin le acercó una cucharada de sopa a la boca, a la cual ya le había soplado para disminuir su calor, dado que hace solo un minuto había dejado de hervir. Yoongi abrió la boca, aceptándola, la saboreó a conciencia y asintió.
-Perfecta.
-Entonces, está listo. -Jimin le mostró el plato montado, Yoongi le alzó una ceja.
-¿Estas claro que el orden está mal, no? -Jimin se mordió el labio inferior, pues el alfa estaba usando esa voz profesional y de mentor, la cual siempre le ponía nervioso y ansioso. Ese no era su futuro esposo o alfa, era Agust D, el chef con un restaurant de estrellas Michelin.
-Sí, debí preguntar antes por su aprobación.
-Sí, porque si la sopa hubiera quedado mal, montar el plato hubiera sido un desperdicio de tiempo. -Jimin asintió con un gesto serio.
-Sí, chef.
Yoongi asintió nuevamente y volvió a lo suyo, terminando el postre justo a tiempo cuando llegó Taehyung con su bandeja llena de loza sucia, la cual dejó ordenada para BaekHyun, antes de tomar la sopa y el postre, besar a Hoseok en la mejilla e irse rápidamente.
Con un minuto libre, Yoongi se acercó a Jimin y le hizo volverse, le tomó de la mano y le llevó al rincón desocupado de la cocina, ese que estaba al lado de las escaleras, para así no molestar a nadie, interrumpiendo su tarea de reunir el material sucio.
-Mi amor. -le dijo y encerró delicadamente el rostro del omega entre sus manos -Estoy orgulloso de ti, mi cielo -susurró cerca de sus labios.
-¿Lo está, mi chef? -le susurró en tanto sus manos se posaban sobre las caderas del alfa
-Por supuesto que sí, cachorro. -le respondió con sus labios rozándose. Jimin sonrió sobre sus labios juntos antes de que el alfa le besara, un contacto suave y llenos de sonrisas -Has trabajado duro. -le susurró.
Jimin suspiró y pegó su frente a la de su prometido.
-Usted es mi inspiración, chef. Quiero ser tan bueno como usted en un futuro.
Yoongi rozó sus narices juntas e iba a volver a besarle, cuando alguien les separó.
-Si yo no puedo atacar a mi Joonie con besos en los hoyuelos, tú no puedes besuquearte con Jimin-ssi, no seas injusto, cabeza de rábano. -Seokjin había jalado a Yoongi desde el uniforme, Jimin, después de salir de su sorpresa, comenzó a reírse a carcajada viva, cubriendo su boca y con ojos pequeños, su risa resonaba, contagiando al resto.
-Cállate tú, que te andas besando con el jefe. -Jin le dijo entre carcajadas.
Namjoon los miraba y reía, en tanto Hoseok los grababa. BangSo, que volvía del sanitario, los miro y sonrió, pues el ambiente en FarAway siempre era así, algo que marcaba notoriamente la diferencia con los otros lugares donde había trabajado.
-Chicos, mañana en la reunión del día, me gustaría que planéesenos lo que haremos en Halloween ¿les parece? -dijo Yoongi, tomando la mano de Jimin y entrelazando sus dedos -Aunque no están en absoluto obligados a asistir, si ya tenían planes, no los desarmen por nosotros. -aclaró-
-Me parece bien, chef. -comentó Jungkook llegando en ese momento. Taehyung se sumó y ayudó a ordenar las cosas para ser lavadas.
-Mañana salimos de la universidad a la una, así que nos vendremos rápido para estar acá, Hyung. -comentó Taehyung refiriéndose a Jimin y a él.
-Yo podría pasar a buscarlos. -ofreció Jungkook.
-Oye bambie, quieres salvarte de limpiar para la apertura, a mí no me engañas. -le acusó Namjoon.
-¿Ups? -contestó Jungkook, arrugando la nariz y huyendo de la cocina.
-Sería bueno, cachorro, así no tienen que estar tan apresurados. Con Nam y mi Noona tenemos videoconferencia, así que no puedo ir por ustedes.
-Está bien, que Jungkook nos pase a buscar. -confirmó el omega, asintiendo en dirección a Taehyung, quien ahora rodeaba a Hoseok por la espalda, afirmando el mentón en su hombro.
-Yo no estoy seguro aun de si irán mis nietas casa, déjame confirmarlo con mi mujer primero. -BangSo comentó.
-Y-Yo -todos se volvieron para mirar de donde provenía la tenue voz de BaekHyun - Yo tengo planes con Channie. -dijo.
-Eso está bien, gracias por avisarnos. -le respondió Yoongi.
Jungkook volvió y sonrió inocentemente a Namjoon, quien solo le revolvió un poco el cabello.
-Yo mañana tengo clases matutinas, aunque en realidad es más una clase refuerzo de francés, porque me está yendo como la mierda -comentó el joven alfa.
-Te entiendo, Kookie, si no fuera porque mi Joonie me ayudó y luego contraté un tutor, seguro no hubiera podido titularme, porque de francés no sabía ni mierdas.
Todos rieron.
-Pero Kookie -le llamó Hoseok -Yo estuve años en Francia y mi Frances aplicado al área culinaria es un diez de diez, puedo enseñarte, niño. -y con solo eso los ojos del menor se iluminaron.
-Hoseok Hyung, yo ahora podría besarte. -le dijo acercándose, mas Taehyung le empujo cuando estuvo lo suficientemente cerca de su omega.
-Quítate, quítate y consíguete el tuyo para besar. -le dijo antes de sacarle la lengua.
-Está bien, estamos todos de acuerdo, -Yoongi alzó la voz y les miró -a seguir trabajando, mis feos. -Jimin le alzó una ceja -Tu no, cachorro.
-Si, claro...-Seokjin dijo por lo bajo, burlándose, atrajo a su esposo y planto un sonoro beso en su mejilla, dejando al alfa de los hoyuelos con una sonrisa boba.
-¡Tae! Alístate, tienes que entrar como ayudante de cocina, llegaran los otros meseros ahora. -Hoseok le habló a su pareja.
-Sí, apresúrate o me arrepentiré de enseñarte a hacer el chimmochi. -le amenazó falsamente molesto el Chef Agust.
Pareció que los pies del joven alfa patinaron cuando se apresuró para ir a cambiarse, todo y después de besar a Hoseok, su omega, en la mejilla.
Mirando a la solitaria pantufla que estaba delante él, Jimin intentaba despertar.
Joder, estudiar, estar en mi práctica profesional, ser pareja de Yoongi, trabajar en FarAway y planear mi boda, es jodidamente demasiado que aguantar...ya no tengo energías...
Pensó el omega con desanimo, sintiendo que sus parpados pesaban demasiado y era una tarea casi imposible el mantenerse despierto, aunque el aroma a comida que llegaba hasta él, era algo que le tentaba a abrir los ojos y buscar su otra pantufla, la cual sospechaba que habia sido secuestrada por alguna de sus mascotas, e ir para ver a su flamante prometido prepararle algo que le llenara la barriga.
-¡Cachorro, el desayuno está listo!
Pero no era la comida lo que más tentaba a Jimin, claro que no, era la idea de ver a Yoongi, en pijama, despeinado y con la nariz sonrojada, moviéndose por la cocina, preparando algo para que ellos compartieran, antes de irse a la ducha juntos o por separado, dependía de cómo estuvieran sus ánimos.
Jimin suspiró y se alzó, se puso la única pantufla que encontró y se envolvió en el albornoz. Fue al cuarto de baño de su habitación y se lavó los dientes; no se molestó en peinarse o aplicarse un poco más que agua tibia en el rostro, pues la ducha que le esperaba junto a su prometido, le dejaría como nuevo.
Tomando su móvil, salió del cuarto, encontrando su pantufla perdida a mitad de pasillo, se la calzó y continuó caminando, siendo atacado por Nala justo cuando entraba a la sala de estar, donde ella le esperaba agazapada, “escondida” a un lado del sofá.
-¡Oh! No puede ser, ya me tienes ¡Me tienes! ¡Tú ganas! -Jimin dramatizó el ataque de su gata, cayendo al suelo, la atrapó, por lo que la gata se desesperó y huyó como pudo, con la pantufla del omega , a quien los huskys ahora le lamian el rostro con entusiasmo, jugueteando con él.
-Cachorro, Nala tiene algo con las pantuflas, creo que deberíamos llevarla a terapia gatuna o algo así. -comentó el alfa en tanto avanzaba hacia su prometido y le ayudaba a ponerse en pie, pues Aquiles y Briseida se le habían recostado encima.
Jimin se afirmó de la mano de su pareja y le miró con una sonrisa en tanto se alzaba.
-Nah, déjala, es una etapa...en esta familia aceptamos el amor en todas sus formas, y si Nala ama las pantuflas, quienes somos nosotros para negárselo. -Yoongi asintió y se acercó para dejar una sucesión de besos sobre su boca sonrojada -Hyung, gracias por dejarme dormir un poquito más. -le susurró, pues normalmente preparaban el desayuno juntos.
-Está bien, mi vida. -Yoongi le abrazó y Jimin se acurrucó a él -Sé que estas cansado, tus días están muy ocupados. Por eso, si puedo hacer que descanses un poquito más, lo haré. -el alfa se alejó y dejó un beso en su frente -Ahora vamos a comer, hice sopa de verduras con raíces de jengibre, rollos de huevo, caballa al vapor y algunos hotcakes.
-¡Hyuuuung! -le rezongó Jimin -debo mantener la línea, nuestra boda es dentro de poco, no puedo ponerme panzón o el traje no me entrará; pero si me preparas desayunos como estos...-le dijo señalando la mesa, hacia donde avanzaban con las manos unidas.
-Ay, cállate, mocoso. -le increpó Yoongi y le palmeó el trasero cuando pasó a su lado con camino a servir dos cuencos de sopa -Por eso nada de lo que hice es alto en grasa o hidratos de carbono. Ni siquiera nos hice arroz, para no tentarte. -Jimin hizo un puchero y recibió el plato que Yoongi le tendía y se sentó en su lugar -La harina de los hotcakes es integral, así que deja de rezongarle a tu alfa, Park Jimin.
El menor le sonrió inocentemente, le tomó de la mano cuando el alfa se sentó a su lado y entrelazó sus dedos.
-Estoy muy agradecido, Yoonie alfa, siempre te preocupas por mí. -le dijo y se inclinó para besarle la mejilla.
Yoongi se encogió de hombros, viéndose sonrojado.
-Vamos, come, no me distraigas. -le apresuró.
-Gracias por la comida, la comeré muy bien. -le dijo el menor justo antes de sacar la primera cucharada de sopa, siéndole imposible no bailar en su lugar cuando el sabor inundó sus sentidos, provocándole alegría de lo buena que estaba.
Yoongi sonrió para sí mismo, satisfecho.
Comieron en silencio, entre tranquilas conversaciones.
-Entonces el planeador de bodas mandará hoy en la tarde las dos últimas opciones para las flores a usar. El resto de los detalles están casi del todo listos, Hyung. -Comentó Jimin cuando estaba untando en miel su ultimo hotcake.
-Perfecto, mi vida. Aun cuando te ofrecí ayuda, nunca me lo permitiste. -le recriminó juguetonamente, inclinándose más cerca inconscientemente.
-Quiero que ese día sea una sorpresa para mi futuro marido, usted ya planeó y tuvo una boda antes, señor Min; ahora deje que su prometido le sorprenda. -Jimin terminó murmurando sobre los labios de su prometido, quien, enterrando una de sus manos en su cabello revuelto, le atrajo en un beso profundo, dulce y lento.
Al separarse, ambos estaban sonrojados.
-Vamos a la ducha, mi amor. -le pidió el mayor. Jimin se puso en pie rápidamente, sintiendo el lazo que los unía, caliente y necesitado.
Seguro quemaremos todas las calorías del desayuno, en la ducha...
Pensó en menor, cuando pasaron la cocina, se detuvo.
-Espera, Yoongi. -Jimin le soltó la mano y trotó hasta donde estaba el calendario, y tachó el numero “24”, el cual correspondía al día en el que estaban. Yoongi sonrió en grande, pues su Jimin marcaba ansiosamente los días que faltaban para la boda.
Creyendo que el menor le iba a volver a tomar de la mano para retomar su andar hacia el cuarto de baño, el alfa se sorprendió cuando Jimin pasó de largo, corriendo, se quitaba la ropa mientras se reía.
-Atrápame si puedes, Yoonie Alfa. -le gritó.
Yoongi sintió toda la sangre acumularse en un solo lugar, mientras que su sonrisa de medio lado aparecía luego de relamerse los labios.
-Es mejor que corras, Park Jimin.
El alfa dijo por lo bajo, caminando al cuarto de baño, pateó sus pantuflas y comenzó a desabrocharse el pijama.
Una vez llegó al cuarto de baño que estaba en su habitación compartida con Jimin, ya estaba desnudo, y su prometido estaba jugando con el regaló que le hizo hace casi un año atrás.
-¿Lo vamos a usar? -le preguntó con la voz gruesa y se volvió a relamer los labios.
-Es un alivio que sea a prueba de agua ¿no? -le murmuró Jimin antes de tomar el consolador y comenzar a tocarlo lascivamente.
Yoongi le guiñó un ojo y le arrancó un gritito de sorpresa al menor cuando prácticamente le saltó encima, sorprendiéndole.
Desde ese momento solo se escucharon gemidos, gruñidos, chapoteo y respiraciones temblorosas, provenir del cuarto de baño, y después de la habitación de la pareja.
-Mierda...estoy sin energía...-comentó Yoongi mirando al techo de la recamara. Jimin se rio quedito, aun escondido en su cuello, con el cuerpo fundido en uno, el alfa terminaba de anudarle por segunda vez.
-¿Deberíamos dormir un poco más? -le propuso Jimin.
-No, no se puede. De hecho, creo que ya nos atrasamos...
-Es un hecho. -le confirmó Jimin alzando el rostro y mirándole con una sonrisa pintada en los labios totalmente besados, con sus mejillas sonrosadas y ojos brillantes. El cabello continuaba siendo un desastre.
-Pero vale la pena. -le murmuró Yoongi y le besó en la frente. Jimin cerró los ojos y disfrutó de ese momento que era tan suyo, con el lazo sintiéndose tan bien y cálido, su lobo consentido y su cuerpo saciado, él era feliz.
Media hora después, ellos iban saliendo en el Porsche con camino a la universidad de Jimin. Yoongi condujo un poco más rápido de lo que hacía normalmente, pues no quería atrasar demasiado a su prometido, ya que la segunda ronda de su apasionado encuentro había sido netamente por su cuenta.
-...entonces ¿Dónde prefieres, mi amor? -le preguntó Yoongi a Jimin, quien iba aplicándose labial humectante.
-Uhm...depende ¿no crees? Porque si fuera en la azotea de FarAway, nuestras opciones para que duermas son menos, pero si lo hiciéramos en nuestra casa, nos la arreglamos perfectamente. Taemin y MinHo Hyung ya me confirmaron su asistencia.
-¡¿De verdad?! -Yoongi sonaba gratamente sorprendido, ya que Taemin al haber debutado como Idol, tenía un calendario increíblemente apretado.
-Sip, adelantó algunas actividades especiales por Hallowen, para así tener libre del veintinueve hasta el uno de noviembre. -le aseguró en tanto se aplicaba un poco de corrector de ojeras.
-Una estrategia inteligente -asintió Yoongi – Mi Noona y HyunSo, también confirmaron, ya que los niños se van a Daegu con mis padres, quieren aprovechar ahora que MinHa Noona aún puede moverse regularmente bien sin marearse.
Jimin le miró sobre su espejito de mano y dejó ir una sonora carcajada.
-Es verdad, el bebé la tiene muy sensible, y eso que está recién comenzando su segundo trimestre.
-Espera a verla en las últimas semanas, cachorro. -le cuchicheó el alfa -HyunSo siempre tendrá chocolates, pañuelos y un poco de perfume a la mano, pues Noona se pone de mal genio y lo único que la calma es el chocolate. Además de que su olfato es agudo y si ay algo que apesta, ella no tendrá reparos en decírtelo o simplemente vomitar.
Jimin se rio con más ganas.
-Quizás cómo seré yo cuando este esperando a nuestros bebés, Yoongi. No te burles o el karma vendrá a morderte el culo.
Yoongi se reía ahora.
-Bien, antes de que nos desviáramos del tema, quedamos en que si todos vienen a la fiesta, lo hacemos en la casa a las afuera se Seúl; y si son solo unos pocos, lo hacemos en la azotea de FarAway, ya que no confió en que se vayan conduciendo por su cuenta si es que bebieron, lo mejor es que alojen en nuestro lugar. -comentó Yoongi, y Jimin estuvo de acuerdo.
Cuando llegaron a la universidad de Jimin, Yoongi se apresuró a bajarse y abrirle la puerta, en tanto Jimin se desabrochaba el cinturón y tomaba la bufanda que tenía en el regazo. Cuando estuvo fuera del auto, Yoongi le dio un sonoro beso de labios únicamente, un abrazo y le acomodó la bufanda en torno al cuello, ya que estaban en otoño y las temperaturas de la mañana eran muy bajas.
-Te amo, mi cachorro. Ten un buen día, te espero en nuestro FarAway.
Jimin se rio bajito y le devolvió el beso, dejando un suave y coqueto toque de labios en la comisura de la boca de su prometido, quien le palmeó descaradamente el trasero cuando Jimin iba pasando junto a él.
Aun cuando llamaban mucho la atención, ninguno se dio por aludido, acostumbrados a ser el centro de atención.
Jimin llegó con el tiempo justo de acomodarse en su lugar, el cual Taehyung había estado guardando celosamente.
-¡ChimChim! -le gritó y agitó su mano como si no fuera evidente que estaba ahí. Jimin rodó los ojos y llegó junto a él -Te demoraste, pensé que ya no venías...aunque por la peste de Yoongi Hyung que tienes, no necesito preguntar.
Jimin se sonrojó e ignoró, sacando su Ipad, estuvo listo para tomar apuntes de una de sus últimas clases teóricas que tendrían como alumnos de pregrado universitario, pues actualmente también estaban con sus prácticas profesionales.
-Cállate, hacerlo contra el tiempo siempre le añade algo de emoción al momento. -Jimin le comentó sin mirarle -Deberías probarlo, TaeTae.
El alfa se sonrojó hasta las orejas y guardó completo silencio, sorprendiendo a Jimin, quien le miró cuando no obtuvo respuesta de su amigo, encontrándoselo con su rostro, orejas y cuello totalmente rojos.
-¡Yah! -le dijo en un grito susurrado -No pienses en eso ahora, pervertido.
Y así, los dos amigos se reían y cuchicheaban mientras ponían atención a medias.
Cuando las clases finalizaron, ellos caminaron sin verdadero apuro hasta la facultad de idiomas, donde se suponía que estaría Jungkook en sus clases de reforzamiento de Frances.
-No entiendo por qué eligió Frances, cuando tenía opción a otros electivos. -sopesó Taehyung.
-Nosotros tomamos “estudios internacionales”, porque creímos que serviría para nuestro desempeño como futuros chefs y administradores. -comentó Jimin y Tae asintió -Con Kookie supusimos que se iría a “acondicionamiento físico”, ya que es más concordante a su forma de ser hiperactiva, sin embargo, creo que vio más allá de su comodidad y tomó el reto de aprender otro idioma que se emplea muchísimo en la cocina...
Taehyung rodó los ojos.
-Es un tonto, pero me pone orgulloso, yo me hubiera ido a lo más fácil.
-Pero no lo hiciste, Tae. Tenías a Hobi Hyung como profesor de francés, y aun así no lo tomaste como optativo. Soy testigo que cómo te esforzaste el año pasado.
Cuando llegaron al aula donde se suponía que estaría Jungkook, se dieron cuenta que las clases ya habían terminado y la mayoría ya se había retirado. Echando una ojeada al interior, vieron al joven alfa con el móvil en la oreja, como si estuviera en una llamada. Y acertaron, pues así lo delataba su ceño fruncido y labios en una mueca de contrariedad.
-Ay ¿Qué está pasando? -murmuró Taehyung, escondiéndose para no ser descubierto. Jimin se hizo pequeño y espió junto al alfa.
-Está peleando por el móvil...
-¡Mira! -el joven alfa dijo con la voz fuerte, sobresaltando a Taehyung y Jimin, quienes saltaron en su lugar -No me molesta que vayas...¡Claro que no!, soy tu pareja, no tu dueño. Lo que me jode es que realmente no piensas en mí, no me consideras, cuando yo debo, literalmente, avisarte sobre todo lo que haga ¿no crees que es malditamente injusto, Yugyeom?
Jimin se alejó y se llevó a Tae con él, negando silenciosamente.
-No hay que espiar, esperemos que él nos cuente. -le murmuró. Taehyung asintió con una mueca de total molestia.
-Ellos han estado peleando mucho, y me molesta. -le dijo al omega, quien suspiró y se afirmó en la pared tras él. Taehyung le imitó y chocó sus pies -Sé que todas las relaciones tienen periodos de adaptación, que deben aprender a quererse, reconocerse y respetarse, sin embargo, con ellos a medida que avanza el tiempo la cosa se pone peor...
-Sí, es...es preocupante. -susurró Jimin, pues él mismo había visto los resultados negativos en su amigo por cada vez que discutía o estaba enojado con Yugyeom -Solo nos queda esperar y apoyarlo de mejor manera...Si hubiera sabido que la cosa era así, no los hubiera presentado.
Apenas Jimin terminó de hablar, Jungkook salió del aula, sorprendiéndoles.
-Chicos, lo siento ¿los hice esperar mucho? -les preguntó con el rostro serio.
-No, acabamos de llegar...-mintió Taehyung -¿Qué pasa? No tienes buena cara, Kookie.
-Aunque si no quieres hablar de eso, está bien...-le ofreció Jimin. Ahora los tres caminaban hacia el estacionamiento de la universidad.
-Es solo que...-comenzó -¿Saben qué? Olvídenlo, no es la gran cosa. -dijo y se encogió de hombros.
-Lo es, si estás frunciendo así el ceño, Kookie. -le murmuró Taehyung, deteniéndole y pasando su dedo índice por sobre las arruguitas que se formaban entre las cejas del joven alfa.
Jimin se acercó y le tomó la mano.
-Tú has estado por cada vez que nosotros tenemos problemas, Jungkookie, ahora es nuestro turno de escucharte. Anda, dinos. -le soltó en voz suave y persuasiva.
-¡YAH! ¿qué es esto? ¿Alguna intervención o algo así? -les dijo soltándose de la mano de Jimin y caminando a paso apresurado, dejándolos atrás.
Jimin miró a Taehyung, quien solo se encogió de hombros.
Una vez llegaron junto al auto, Jungkook lo desbloqueó.
-Espera, Kookie ¿puedo conducir yo? Con Hyung siempre voy de copiloto. -le pidió Jimin. El joven alfa le miró con las cejas alzadas.
-No creí que mi Hyung fuera de esos que no dejan conducir su automóvil...-comento y le lanzó las llaves al omega, quien sonrió de medio lado.
-Nada de eso, es porque me gusta mucho verlo conducir, se me hace...sexy.
Ambos alfas se miraron con sorpresa.
Una vez los tres dentro del mercedes, el cual habían ganado Jimin y Yoongi en aquella competencia que se llevó a cabo en la Isla Jeju, el omega ajustó en asiento, prendió el vehículo y los saco del aparcamiento.
-Hoy no tengo ganas de conducir rápido, así que ¿por qué no aprovechamos este tiempo para hablar? -dijo Jimin y cruzó una rápida mirada con Taehyung, quien era su copiloto.
-Chicos...-les advirtió Jungkook, sabiendo que se referían a él a la hora de hablar.
-Kookie ¿qué paso? -le preguntó Jimin en una voz suave y persuasiva, la misma que usaba con Yoongi cuando quería algo.
-Anda, dinos, yo siempre te cuento...
El aludido rodó los ojos.
-Es por Yugyeom...hoy en la mañana le mandé un mensaje recordándole que para Hallowen fuimos invitados por Yoongi Hyung, y que hoy me dirían los detalles, que si estaba bien con él ir y pasarlo bien...
-¿Y, qué dijo? -preguntó Taehyung.
-Solo vio el mensaje y no me contestó, por lo que apenas terminó la clase, le llamé. -Jungkook suspiró y miró por la ventana por algunos segundos, antes de continuar -Él me dijo que ya había hecho planes para ese día, y para el siguiente día también. Yo me quedé pensando y le contesté que no recordaba habernos puesto de acuerdo, que lo sentía, que me recordara...y desde de ahí todo se fue a la mierda, porque me reclamó que no era su dueño para estar avisándome casa cosa que hacía, y que no me había dicho porque no estaba invitado... pero chicos...-la voz del alfa se volvió inesperadamente suave y baja -ustedes saben que yo no soy así, yo siempre hablo las cosas, incluso aunque no me guste, lo diré...
-Siempre eres sincero, Kookie, eso lo sabemos. -asintió Taehyung.
-Quizás te cuesta abrirte del todo cuando no hay confianza, pero ese no es el caso. -agregó Jimin sin quitar sus ojos del camino -Yugyeom sacó todo de contexto...
-Sí, como si yo realmente le hubiera dicho algo por ir con amigos, si me invitaba, hubiera aceptado y le hubiera dicho a Yoongi Hyung que el otro año quizás lo celebrábamos con ustedes, pero no, me quitó la posibilidad antes de dármela...
Taehyung frunció el ceño. Jimin se detuvo en el semáforo en rojo y observó al menor por el espejo retrovisor, pudiendo ver su claro semblante molesto.
-Al final ¿quedaron en algo? -se atrevió a preguntar. Jungkook se encogió de hombros.
-Me colgó, así que no, creo que no.
-¡Ay, que se joda! -Taehyung dijo en alto, ganándose una sorprendida mirada por parte de Jimin y Jungkook, quienes comenzaron a reír por la voz de soprano en la que lo había dicho.
-¡Yah! No digas eso de él. -el joven alfa le reclamó sin dejar de sonreír.
-No, Kookie, Tae tiene razón, que se joda. -afirmó Jimin, volviendo a poner en marcha el automóvil -La pasaremos mejor sin él y sus planes de mierda, ya verás. Si no te incluyó en los suyos y se hizo la victima después... -dejando la frase en el aire, les miró con complicidad.
-¡QUE SE JODA! -terminaron gritando los tres, riendo después.
Solo unos minutos más tarde el omega estacionó el coche en el aparcamiento de FarAway, y los tres bajaron, donde Taehyung corrió al interior para ver a su omega , en cambio, Jimin se apresuró a detener a Jungkook antes de ingresar al restaurant.
-Kookie, de verdad:que se joda.-le dijo con el rostro serio, sin quitarle la mirada de encima -Él está actuando mal y seguramente lo sabe, es obvio. Quizás ustedes no son una pareja unida por la marca, pero son novios igualmente, y por ende merecen consideración y respeto por igual.
El menor suspiró y reacomodó la mochila sobre su hombro.
-Yo...a veces siento que debo sonreír incluso cuando estoy molesto, que debo hacer oídos sordos a sus comentarios o...solo fingir que estoy bien, cuando en realidad quiero tener una conversación seria sobre cómo lo estamos llevando, pero no tengo la confianza, Jiminnie...
El ceño fruncido en el omega, se profundizo.
-Jungkookie...
-Yah, no hagas esa cara...-le pidió al omega, pasándole su dedo índice entre las cejas.
-Y tú no sonrías cuando sé que duele. -le dijo Jimin antes de adelantarse y abrazarle por algunos momentos, hasta que la puerta de FarAway fue abierta. Jungkook miró sobre el hombro de Jimin y vio que Yoongi les observaba con una ceja en alto y una sonrisa de medio lado, el cariño y la curiosidad eran evidentes.
-¡Hyung! Entrega especial para ti, es un omega con olor empalagoso. -le dijo separándose y tomando a Jimin, echándoselo al hombro, comenzando a caminar en dirección a la puerta, la cual Yoongi mantuvo abierta para ellos. El omega reía en alto y cuando fue depositado junto a su prometido, quien le sostuvo de la cintura para estabilizarle, se volvió hacia Jungkook y le revolvió el cabello.
-Gracias mocoso, que buen servicio, pedí por un omega con aroma a mi gusto, y me llegó uno que tiene un buen cul... -y Yoongi no pudo seguir cuando Jimin le cubrió la boca con la mano en un santiamen, totalmente sonrojado y avergonzado.
-¡YAH, MIN YOONGI! ¿qué estás diciendo delante del resto?
El alfa se reía de buena gana. Jungkook aprovechó esa distracción y escapó en ese momento, sabiendo que había sido sabio cuando los besos y pequeños reclamos infantiles de la pareja resonaban entre risas.
Cuando los menores llegaron, quienes habían estado trabajando desde temprano en FarAway, sirvieron el almuerzo y todos comenzaron a comer.
Cuando iban en el postre, ya habían discutido lo que se iba a servir ese día como especial, por lo que solo quedaba un temar por cubrir: Hallowen.
-Como nunca, he pensado que deberíamos celebrarlo. -comento Yoongi, mirando al resto, quienes terminaban de comer su strudel de manzana -Ahora somos más, creo que sería más interesante.
-Sí, me parece perfecto, aunque yo debo declinar, pues ese fin de semana vienen mis hijas con mis nietos. -argumentó BangSo.
-Oh, de acuerdo. -comentó Yoongi.
-Uhm...-BaekHyun murmuró y todos se volvieron para ponerle atención -Yo, digo, Channie y yo tampoco podemos, nos comprometimos con la abuela de Channie para ir a hacer Kimchi.
-¡Kimchi! Woah, nosotros deberíamos tener una jornada de Kimchi, aprovechando que mi suegra me dio la receta. -Jin dijo en voz alta.
-¡¿Te la dio?! -Hoseok exclamó, totalmente sorprendido.
-Hyung ¿qué tuviste que hacer para que te la diera? -preguntó Jimin alzándose de su asiento y acercándose a Yoongi, cuando vio que este terminó con su comida, y sentarse en su regazo. El alfa le acarició el cabello y besó en la mejilla, contento de tenerle cerca.
-Nada, realmente...bueno, quizás accedí a ir a pasar navidad y el cumpleaños de los niños, con ellos.
-La peor idea de la jodida viva, los mellizos saldrán de allá rodando y el pediatra querrá nuestras cabezas. -Namjoon comentó y tomó la mano de Seokjin.
-Ay, Joonie, no seas malo, tus padres tampoco es que los consientan tanto...o sea tu madre les cocina muchos dulces y usa azúcar en todo...joder sí, yo tambien subiré de peso.
-Ahora todos reían.
-Baek -le llamó Jungkook -entonces, estarás con ChanYeol ¿no? -le comentó.
-¡Sí! -confirmó, sonrojándose cuando nuevamente era el centro de atención -Agradezco que me invitaran, pero como nos quedaremos en Estados Unidos después de nuestra boda...Nara-ssi quiere aprovechar de pasar el tiempo en familia. -comentó suavemente.
-Comprendemos, no te angusties. -le alentó Jimin, quien jugaba distraídamente con las manos de su prometido -Es comprensible, se van por dos años ¿no?
El omega asintió.
-¿Dónde es que se establecerán? -preguntó Taehyung.
-Primero en Utah y luego nos vamos a California, a Los Ángeles, por dos años. -respondió y suspiró.
-Pero...tu estas totalmente de acuerdo ¿no? Es lo que tu también quieres. -Seokjin le dijo mirándole con atención.
-Yo...sí. En realidad...-Baek dudo algunos segundos, ordenando sus ideas -Yo estoy realmente bien aquí, ustedes me han aceptado con mi personalidad cohibida y todo, me brindaron su apoyo y han sido compresivos, logrando que me sienta como en familia, -les dijo sinceramente, con sus mejillas totalmente coloreadas, pero contento, pues desde que llegó a FarAway, había deseado ser parte de ellos, integrándose poco a poco, sin presiones -pero...es mi alfa y donde sea que él este, es mi lugar; y comprendo que Channie aceptara este traslado de sucursal, porque podrá aprender desde la misma sede central, el trabajo que siempre ha deseado.
-Pero...¿y tu? -le preguntó Hoseok -¿Qué harás allá, Baekkie?
-Bueno, saben que estudiaba la carrera de artes visuales. -la mayoría asintió -He enviado mi solicitud de continuidad de estudios allá, en la universidad de Los Ángeles.
-¡¿Y, cómo te fue?! -preguntó Namjoon. Seokjin le miró y se rio del entusiasmo de su esposo.
-Fui aceptado. -comentó y se sonrojó.
Ahora todos le felicitaron, turnándose para poder tener el tiempo de abrazarle.
-¡Yah! No nos habías dicho nada. -le reclamó Jimin, volviendo a acomodarse en el regazo de Yoongi.
-Es que sentía que, si se los decía antes de saber el resultado, no iba a funcionar. -contestó y se alzó de su lugar nuevamente y tomó su plato.
-Baek, deja ahí, ya lo haremos cuando termine la reunión. -Yoongi le pidió cuando vio que el chico tenía la intención de ordenar la mesa y limpiar.
En ese momento la puerta de FarAway se abrió, ingresando MinHa y HyunSo, por ella.
-¡Lo sentimos! Llegamos tarde, pero en la escuela de TaeOh querían hablar con nosotros.
-¿Todo bien, noona? -le preguntó Seokjin.
-Sí, si, pero me muero de hambre.
-Familia, necesito alimentar a mi esposa embarazada, por favor, díganme que quedó comida. -HyunSo comentó.
-Venga, Noona, siéntese aquí. -BaekHyun le dijo y sostuvo la silla para ella, quien le besó en la mejilla cuando llegó a su lado y se sentó donde anteriormente estaba el omega.
-Gracias, cariño.
-Yo le sirvo a Noona. -Jungkook se apresuró.
-Hyung, siéntate aquí. -Taehyung le comentó a HyunSo, transportando una silla y acomodándola.
Una vez todos ubicados, con BangSo y BaekHyun en la cocina, adelantando lo que sería abrir el restaurant, y el matrimonio Min-Shin almorzando, comenzaron nuevamente a planear.
-Yo digo que sea con temática. No se, tipo: egipcios o piratas o algo así. -ofreció Taehyung.
-Pero es más probable así que se repitan los disfraces. Yo digo que sean en equipo. -dijo Namjoon, antes de beber de su café.
-¿Equipos? Así como ¿en pareja? -preguntó Hoseok.
-Podría ser al azar, -comentó Jimin -en vez de que todos estemos emparejados con nuestras respectivas parejas.
-¡Yah! Cachorro ¿no quieres ser mi pareja y tener disfraces a juego? -le increpó fingiendo estar ofendido.
Jimin solo rodo los ojos y le besó en la mejilla.
Puedo ser tu diablito y tu mi ángel castigador, o puedo ser tu baby boy y tu mi daddy, Yoongi, pero es mejor cuando lo hacemos juntos y en nuestro hogar, solos...
Le dijo a través de su mente. Yoongi se volvió para mirarle con una ceja en alto y la mandíbula tensa.
No me provoques en público, Park Jimin, puedo llevarte a mi oficina y azotar tu culo desnud...
-Yoongi, por favor, presta atención. Jimin bájate de su regazo si lo vas a estar distrayendo. -Jin les dijo, juzgándoles con los ojos -O yo también me acurrucaré a Joonie.
-Ay no, cuando haces eso, todo apesta a primavera -rezongó Taehyung, refiriéndose al aroma fresco que portaba el omega, el cual se potenciaba cuando estaba muy cerca de su alfa -y te pones a roncar porque te duermes. Son asquerosos y empalagosos. -aseguró.
-Claro, como si tu no quisieras tener a Hoseok sobre ti. -Namjoon le retó. Taehyung solo se puso rojo.
-Basta, atención. -Yoongi dijo en voz alta.
-Tu empezaste. -HyunSo acotó con la boca llena, apuntándole con los palillos.
Yoongi rodó los ojos.
-Como decía mi prometido, podríamos hacer parejas o tríos al azar, donde compartan su temática de disfraz. -el chef Agust les dijo.
-Y ¿Dónde lo celebraremos? Porque espero emborracharme con ponche. -Hoseok dijo casualmente -Y no quiero conducir.
-Podría ser aquí y alojamos en la cabaña, aunque se volvería pequeña...o en nuestra casa. -Yoongi ofreció, refiriéndose a la casa que compartía con Jimin.
Todos se miraron los unos a los otros.
-Mocoso, ya di que sea en tu casa, ese lugar en nuestro antro de perdición responsable. -HyunSo le dijo, provocando risas en el resto.
-¿Estarán los mellizos? -preguntó Jungkook.
-Claro, iba a pedir a mis padres que los cuidarán, pero harán algo intimo en casa, lo que quiere decir que no saldrán de la cama.
-Oh...ellos son mi modelo a seguir, totalmente. -comentó Taehyung y Hoseok le codeó.
-Bien, entonces, el treinta y uno hay fiesta en mi casa. El uno FarAway estará cerrado, así que se pueden quedar para que al otro día preparemos barbacoa o algo así.
Todos asintieron energéticamente.
-Que lleguen a casa a eso de las diez para poder tener tiempo de adornar. -pidió Jimin, a lo que la mayoría puso mala cara.
-¿Pretendes ordenar tu solo? ¿acaso tantos nos odias, ChimChim? -le recriminó Taehyung. Jimin rodó los ojos.
-De acuerdo, solo lleguen después de las doce del día, no pretendo levantarme antes de la cama. -le dijo sin vergüenza alguna.
¿Nos levantaremos tarde, cachorro?
Absolutamente, aunque puedo hacer la excepción de despertar temprano y...ya sabe, es bueno hacer cardio en la mañana...
-Hyung ¿puedo invitar a unos amigos? Vienen desde Japón. Prometo que son buenas personas. -le cuestionó Namjoon. Seokjin sonrió y asintió hacia Yoongi, quien les alzó una ceja.
-Bueno, si son de su entera confianza, no hay problemas, chicos. Así como irán Taemin, MinHo y...
¡NO MENCIONES A YUGYEOM!
-...y sus amigos, saben que pueden llevar a personas que sepan que pueden confiar. -Yoongi dijo amistosamente, apretando su mano en la cintura de Jimin, quien suspiró en alivio.
Me asustaste, mi cielo ¿qué carajos pasó?
Después, Yoonie alfa, después.
Jungkook miró a la pareja, cruzando la mirada con Jimin, a quien sonrió tentativamente. El omega le devolvió el gesto.
-Oye Kookie ¿viene Yugyeom? -preguntó Seokjin.
Hubo un tenso silencio en torno a la mesa, el cual fue únicamente interrumpido cuando MinHa raspaba el plato donde antes había postre.
-Aigo ¿me puedo repetir? El bebé quiere más. -preguntó la beta, demasiado inmersa en comer, como para prestar atención al ambiente.
-Uh, sí, Noona, yo te traigo. -le contestó Hoseok, apresurándose a escapar de la tensión.
Jungkook carraspeó.
-No, no viene. -respondió firmemente.
-Oh, de acuerdo. -Jin le contestó sin sobre reaccionar, comprendiendo que la había cagado y que era un tema sensible. Claro que el joven alfa no se salvaría del interrogatorio, pero era consciente y le daría su tiempo, esperando al menos que no estuvieran todos presentes -Pregunto porque está esta aplicación donde uno pone los nombres y forma grupos al azar. Lo haré ahora.
Todos volvieron a animarse automáticamente.
-No quiero que me toque Namjoon Hyung, es muy alto. -comentó Jimin en un cuchicheo.
Hoseok volvió en ese momento y cambió el plato vacío de MinHa por uno con una generosa porción de strudel, el cual él mismo había preparado. La beta le dio una mirada de adoración y el omega le palmeó el hombro cariñosamente en tanto le sonreía.
-¡Yah! Jiminnie, me hieres. -le dijo el alfa, a lo que Jimin sonrió con travesura.
-¿Puedo ser pareja de uno de los mellizos? -preguntó Taehyung.
-Si me toca con Nam, me puedo disfrazar de sartén y el me rompe, como lo hizo con mi amado sartén de teflón. -comentó Yoongi.
-Ay Hyung, ya supéralo. Eso te pasa por dejarlo a cargo mientras tu ibas y marcabas a Mochi. -le rezongó Jungkook.
Todos rieron de la cara de estupefacción del chef Agust.
-Bien, creo que no me falta nadie. Serían: -Jin dijo en voz alta, con Namjoon mirando su móvil sobre el hombro, asintiendo a lo que veía -Yoongi, Jiminnie, Tae, Hobi, Jungkook, Joonie, MinHa Noona, HyunSo Hyung, Taemin, MinHo, YeonSu, Adora y yo.
-¿Esos últimos, son sus amigos? -cuestionó Taehyung.
-¡Sí! -respondió animadamente Namjoon.
-Bien, creo que estamos todos. Ahora forma los equipos, por favor. -le pidió Yoongi.
-De acuerdo. -ahora todos empezaron a golpear la mesa rítmicamente, simulando el redoble de tambores -Ay cállense o no me escucharan.
-Claro, como si no te gustara gritar...-comentó Jimin, quien continuaba sobre las piernas de Yoongi.
Jin rodó los ojos y rio.
-Okey, pareja uno...
-Eish, no puedo creer que realmente me tocara contigo. -dijo Yoongi y miró a su amigo, quien solo le rodó los ojos, formando una mueca de burla.
-Eres más llorón de lo que pensé. -le contestó Namjoon.
El día ya había acabado en FarAway, por lo que en ese momento Namjoon y Yoongi compartían una copa de vino en la azotea, a un lado del fuego de la estufa de camping que habían adquirido a principios de verano, cuando Jimin la vio en remate y corrió por llevarla a su hogar. Los alfas miraban el cielo nocturno de Seúl y se tomaban un momento, descansando de lo que había sido una agotadora jornada laboral.
-Entonces ¿decidimos ahora? -preguntó Nam, girando lentamente el vino en su copa.
Yoongi suspiró pesadamente.
-Sí, creo que sí, así tenemos tiempo de preparar algo...decente. -le respondió y miró a su amigo, quien le sonrió amistosamente, bebió otro sorbito y dejó la copa a un lado, inclinándose, sacó su móvil y se acomodó correctamente las gafas de montura gruesa.
Ya que se había duchado en casa de Yoongi, su cabello oscuro, estaba liso y espeso; y cayó libremente sobre su frente cuando se inclinó hacia delante, mirando la pantalla de su móvil.
-Busquemos en internet, Hyung, debería haber ideas...
-¡Hyung! -la puerta de la cabaña tras ellos, se abrió y Jimin salió. Iba vestido cómodamente, llevando dos platos en una mano, haciendo gala de su equilibrio como mesero experimentado -Les preparamos algunos bocadillos. -le dijo, refiriéndose a él y a Jin, y avanzó hasta ubicar ambos platos sobre la mesa de terraza que estaba junto a las sillas de los alfas.
-Chicos, si se les congela el culo, entren, no sean ridículos. -Seokjin dijo desde la puerta de la cabaña.
-De acuerdo, osito. -le contestó Namjoon, tomando uno de los sándwiches -gracias por esto.
-De nada, mocoso. -le respondió a su esposo, quien le miró y guiñó un ojo. Jin le mandó un beso volador, antes de tocar su cuello y tomar el collar que llevaba puesto, y moverlo, exhibiéndolo para Nam, quien sonrió aun con la boca llena, pues ese collar él se lo había regalado y se mostraba un osito con una luna.
Mientras la pareja estaba distraída, Jimin se inclinó desde detrás de Yoongi y le pasó sus brazos por el pecho, envolviéndole cariñosamente, plantó un beso en su mejilla. El alfa se volvió y frotó sus narices juntas, antes de besarle en los labios.
-Mmnh, sabes a vino. -le murmuró Jimin y le besó nuevamente, solo que estaba vez su lengua fue más allá y saboreó momentáneamente la de Yoongi, quien rio quedito. El omega frotó sus narices nuevamente y se retiró -No tarden mucho o se hará realmente tarde. Los mellizos están roncando hace rato. -les comento y volvió al interior de la cabaña.
-Esa es su poco disimulada forma de decir que le va a dar sueño pronto y él conducirá de vuelta a casa hoy.
Namjoon se rio.
-¿Por qué no se quedan aquí?
-Después se lo propondré. -comentó el mayor -Aunque Jimin prefiere ir y ver a nuestras mascotas.
-Lo entiendo.
-Bien, hay que apresurarse, así que veamos qué mierda haremos.
-Estaba pensando que cuando éramos recién novios con Jinnie, fuimos a algunas fiestas de disfraces en Itaewon, igual en la universidad, y él siempre, Hyung siempre, llegó usando algo...sexy...
Yoongi le miró alzando las cejas, recordando lo que Jimin le había dicho en el almuerzo sobre ser su diablito o su ángel.
-Dices que ellos seguramente se vestirán de algo sexy...-sopesó.
-Sí, o sea Jin está de pareja con Hobi, pero sí, creo que sí. -le contestó Namjoon. Yoongi tomó un sándwich y lo mordió, mientras pensaba.
-Si es así, nosotros deberíamos estar a la altura ¿no? -meditó en voz alta, a lo que Nam respondió con una sonrisa de medio lado.
-Sí, sería lo más correcto.
Yoongi le observó y una carcajada se le escapó.
-Mierda, realmente estoy considerando vestirme de algo ¿sexy? Para impresionar a mi Jiminnie...
-Piensa en que ellos también lo harán, debemos devolverse la mano por su esfuerzo. -Nam le argumentó.
Yoongi sonrió de medio lado, asintiendo, imaginándose las mil y un posibilidades de lo que su coqueta pareja podría disfrazarse. Alzando la copa, le ofreció un brindis a su amigo, quien dejó ir una corta carcajada debido al rostro del mayor.
-Por ser los alfas más...
-Atractivos, Hyung, atractivos. -le ofreció Nam.
-Eso, atractivos, para nuestros omegas. -y ellos chocaron suavemente sus copas y bebieron lo que quedaba de su vino -Joder, no puedo referirme a mí mismo como ”alfa sexy”,siento que se me caería la lengua de solo decirlo.
Namjoon rio estrepitosamente.
-Cállate,oppa Yoongi, no me hagas añadir un nuevo apodo a la lista.
-Namjoon, te voy a...
-¡Joonie! Jijoonie quiere a su papá alfa. -Jin interrumpió la amenaza de Yoongi. Namjoon se alzó de un salto y corrió hacía en interior de la cabaña, donde Jimin le tenía la puerta abierta.
El omega miró a Yoongi y le guiñó un ojo, a lo que su prometido se lo devolvió. Jimin salió de la cabaña y ayudó a Yoongi a entrar la copa y el plato que Namjoon usó.
-¿Y? ¿pudieron decidir? -le preguntó como que no quiere la cosa.
-Sí, cachorro, ya lo hicimos. Estoy seguro de que te...gustará.
-Cualquier cosa que te pongas te queda bien, Yoongi, así que no lo dudo. -le respondió con una sonrisita.
Namjoon apareció en ese momento, cargando a un lloroso JiJoon de diez meses, el cual se aferraba al cuello del suéter de su padre con su pequeño puñito, respirando el aroma a alfa que le calmaba. Seokjin iba tras él con YoonJin totalmente dormida en sus brazos.
-Nosotros nos vamos. -avisó Seokjin.
Jimin se apresuró a dejar las cosas en el lavaplatos y apresurarse para poder ayudar a arropar a los niños.
-Afuera bajó la temperatura de golpe. -le comentó a la pareja antes de inclinarse y besar la mejilla de la bebé dormida, para luego cubrirle con la suave manta.
Yoongi ayudó a Namjoon, abrigando a JiJoon.
-Yo los voy a dejar, vamos. -dijo el alfa, encaminándose a la puerta, la cual mantuvo abierta para que la pareja pasara con los mellizos.
-Nos vemos mañana, Jiminnie. -le comentó Seokjin. El menor le hizo una seña con la mano.
-Descansa, ChimChim. -se despidió Namjoon, saliendo último.
-Vengo en cinco. -le dijo Yoongi desde la puerta, Jimin asintió y la puerta se cerró.
Estirándose, el omega caminó a la cocina y lavó lo poco que estaba sucio, volvió a salir y tomó la botella se vino y apagó el fuego. Acomodo las sillas y dejó todo limpio. Para cuando volvió Yoongi, él estaba listo para irse, con su mochila lista y la chaqueta de su alfa bajo el brazo.
-¿No nos quedaremos? -le cuestionó Yoongi en un sutil puchero, en un intento fallido por convencerle.
-Nop. Hoy no iba DalSu-ssi en la tarde, así que los bebés no han tenido ración de noche. Aparte, lo que aprendí en este rato con Seokjin sobre terminar el portafolio de práctica, debo ponerlo en una presentación, junto a la reflexión y otras cosas. Hice el boceto en el iPad, pero prefiero la computadora. El viernes debo mostrar un avance. -le respondió en tanto Yoongi tomaba la mochila de su prometido y se la colgaba al hombro. Jimin le sonrió y el alfa le tomó por la cintura para atraerle y besarle la mejilla.
-¿Te he dicho que te ves sexy siendo un estudiante todo responsable? -le dijo coquetamente, con la voz baja y ronca -Me gustaría ser tu profesor...
Jimin se rio y le devolvió el beso, solo que en la comisura de la boca.
-¿Ah, sí? Y ¿qué me haría profesor Min? -le preguntó con sus labios rozándose.
-Uhm, te castigaría, te pondría sobre mis piernas, te bajaría el pantalón y te azotaría ese lindo culo tuyo, delante toda la clase para que aprendas a comportarte.
Jimin ahora se sonrojó totalmente, imaginándose la escena nítidamente.
-Creo...que eso me gustaría...me gustaría mucho. -le confesó en voz bajita.
Yoongi se carcajeó en voz ronca, antes de adelantarse y besarle profundo.
Cuando se separaron ambos tenían la cara sonrojada y los ojos brillantes; el lazo que los unía se sentía tensó en anticipación.
-No sabía que le gustaban esa clase de cosas, señor Min. -le dijo por lo bajo.
Yoongi sonrió de medio lado.
-Antes no me interesaban, creo que era hasta aburrido, pero desde que somos pareja, puedo imaginar toda clase de escenario y tener muchas fantasías, donde me gustaría hacerte el amor, cachorro.
El omega se rio nerviosamente.
-¿Cómo...cómo cuales escenarios? -le preguntó antes de echar su cabello hacia atrás y morderse los labios.
-Como tu siendo un angelito que quiero corromper, tu siendo mi dueño y yo tu esclavo, para que puedas hacer conmigo, lo que quieras. -le dijo acercándose hasta estar completamente pegados nuevamente.
Jimin hizo un sonidito suave.
-¿Cualquier cosa, mi alfa?
-La que quieras...
Jimin se escondió en el cuello de su prometido, sonriendo, se sintió ansioso y caliente por todas partes.
Estuvieron algunos minutos así, abrazados de una manera cómplice y juguetona, riendo bajito y robándose besos traviesos.
-¿Vamos a casa, Hyung?
-Vamos a casa, cachorro.
Dejando todo cerrado y con seguro, las cámaras funcionando y es sistema de alarma encendido, ellos se fueron a casa, donde llegaron apenas cuarenta minutos después. Yoongi ya se había acostumbrado al conducir rápido de Jimin, sabiendo que su pareja conducía bien, solo que más rápido que él mismo.
-Entonces ¿tu sabías que Jin Hyung fue el mejor de su generación? Eso me sorprendió bastante, pues conociéndole, pensé que hubiera planeado de otra forma su carrera profesional. -le comentó Jimin en tanto tomaba el plato de los huskys y caminaba hasta la cocina, donde dejaban la comida a resguardo.
Yoongi sirvió la comida para Nala y de dispuso a cambiar el agua de su pequeña fuente para gatos, la cual continuaba corriendo todo el día.
-Claro que lo sabía, cachorro. Somos de generaciones muy parecidas, -le contestó y ayudó a Jimin a cambiar el agua de sus perros, quienes daban vueltas, ansiosos y ruidosos, sin embargo, estaban tan acostumbrados, que solo hablaban más fuerte de lo normal -solo que yo me tarde un semestre en decidir qué quería, cuando él ya estaba siendo un omega marcado, estudiante de especialización y trabajador.
-Wow, eso es mucho...-Jimin comentó y se sentó a un lado de sus mascotas acariciándoles en tanto se ocupaban de devorar sus alimentos.
-Es lo que tu estás haciendo ahora, cachorro. Práctica profesional, estás por graduarte de danza moderna, trabajas en FarAway, eres mi pareja y a toooodo eso -Yoongi exageró la palabra, haciendo reír al menor -añadir que ahora estas planeando una boda, también.
Jimin se alzó, tomando la mano que su prometido le tendía.
-Vaya, diciéndolo así, suena como que soy asombroso. -Yoongi le miró con cara de incredulidad.
-¿Y lo dudas? Está claro para mí. Y no es porque seas mi hermoso prometido, es solo que eres increíble, Jiminnie. Mire por donde te mire, estás lleno de sorpresas. -le halagó con holgura -Inteligente, sexy, guapo, divertido, de buen humor, sincero, excelente cocinero, de voz hermosa, carismático, bailas como los dioses ¿ya te dije que amo incluso tu cara en las mañanas? Eres una cosa hermosa y me tienes totalmente a tus pies, Park Jiminnie.
El omega miró a su alfa y su corazón se sentía cálido de tanto amor; su omega no podía concebir que su pareja le reconociera de tal manera, dejándole una sensación plena y satisfactoria.
-Gracias, Hyung, yo...a veces es difícil verse claramente a nosotros mismos. -le murmuró, sin saber qué más decir, pues le había dejado sin palabras. Yoongi sonrió y le atrajo en un abrazo cómodo y tan cálido que ellos suspiraron al mismo tiempo.
-Lo comprendo, mi vida, solo pongo sobre la mesa lo que para mí es muy obvio. Siempre me sentiré afortunado de tenerte a mi lado.
Aquella noche Jimin se acurrucó entre los brazos de su prometido con una sonrisa en los labios y con felicidad inundando su alma y corazón.
Al día siguiente, luego de ejercitar juntos en la de ensayos de Jimin, donde el alfa tenía un saco de box y sus pesas, tomaron una sensual ducha juntos y desayunaron en el camino, pues ya se les había hecho tarde. Yoongi le pasó a dejar a su práctica, donde se encontraba con Taehyung, antes de irse a FarAway, sin embargo, esa mañana no tenía precisamente una reunión sobre el avance de la ampliación de FarAway.
-¡Hyung! -le saludó Namjoon, quien se apresuró a subir al Porsche -Encontré algunos lugares donde podemos ir a ver disfraces.
Yoongi asintió.
-Perfecto, mientras antes salgamos de esto, mejor.
Jimin avanzaba con Taehyung a un lado, y Jungkook en el otro. Los tres bebían café caliente, aunque Taehyung en realidad prefería el chocolate caliente, ese se lo había regalado Jungkook, así que no se quejaría.
-Entonces ¿de qué nos vamos a disfrazar? -preguntó Jimin.
-Dime por favor que no quieres ser una bomba sexy o algo así, no estoy de ánimos para cagarme de frio en Hallowen. -le pidió Jungkook.
-Uhm, no, había pensado en algo más ¿divertido? -comentó el omega, siendo sincero, pues no se animaba a vestirse osadamente. Al menos no con más personas presentes, sobre todo cuando sabía la reacción de Yoongi y lo territorial que se volvería el lobo de este.
Quizás el otro año...
-¡Sí! Algo que les haga reír. -comentó TaeHyung.
-Me conformo con no cagarme del frio. -acotó Jungkook, viéndose mucho menos entusiasmado que sus amigos.
-Oye...¿Cómo va la cosa? -preguntó Jimin.
-Uh...no hemos hablado, así que simplemente no va. -le contestó el menor.
Taehyung rodó los ojos, harto de esas situaciones que se hacían cada vez más frecuentes con su mejor amigo. Él quería que Jungkook encontrara a alguien que le diera más buenos momentos, que dolores de cabeza, mas se abstuvo de decir algo, pues sabía que el tiempo le daría la razón.
-Lo siento, Kookie. -dijo Jimin -Si no los hubiera presentado...
-Jiminnie, esto no es tu culpa, así que no sigas por ahí. Somos grandes y podemos con esto, y si no es así...solo...
-Basta, estamos hablando de disfraces, deja eso para cuando tengas una botella de cerveza en la mano, Kookie. -le dijo Taehyung y el menor le miró con una ceja en alto -¿Qué? ¿vale algo lamentarse? No, así que vas a dejar de darle vueltas al asunto y esperar que el idiota se contacte contigo, no pienses en hablar primero, Jeon, o te juro que no haré equipo contigo en los juegos online.
El joven alfa se vio tan ofendido, que se detuvo.
-¡YAH! ¡traidor!
Jimin comenzó a reír en voz alta.
-Kookie, yo puedo jugar contigo. -Le ofreció antes de volver a reír, uniéndose Taehyung esta vez. El menor hizo el amago de sonreír, evitándolo.
-Jimin-ssi, no te ofendas, pero tú y Yoongi Hyung apestan jugando, solo dedíquense a ser unos cursis de mier...
-Uh, hola. -una chica interrumpió al alfa, quien se sobresaltó -¿Eres el de las propagandas, el que trabaja en FarAway? -ella le preguntó con las mejillas sonrojadas.
-Uh...
-¡Sí! Él lo es. -Taehyung respondió por su amigo, se adelantó y le quitó el café -Quieres una foto ¿cierto? Anda, acércate, no muerde. -le dijo haciéndole el gesto. Jungkook le hizo una mueca disimuladamente, pero Taehyung la pasó por alto.
-Yo les tomó la fotografía -se ofreció Jimin, viendo que Tae tenía las manos ocupadas- Deme su móvil, por favor. -le chica se apresuró a hacerle caso; cuando le iba a entregar su teléfono, se quedó mirando a Jimin boquiabierta -T-tu eres Jimin-ssi, el prometido del chef Agust D ¡Oh por Dios! Todos ustedes.
Jimin se sonrojó y asintió, mirando inevitablemente a su anillo de compromiso.
-¿Puedo tener una foto con los tres? -ella preguntó con una sonrisa esperanzada.
-Bueno, sí, creo que sí. -le respondió Jimin con una sonrisa tímida.
Y así, entre risas y fotos mal tomadas, la chica tuvo una foto con cada uno de ellos y unas cuantas grupal, donde Taehyung hizo caras y Jimin se vio mejor que todos ellos, aun cuando no se lo proponía.
Retomando su camino a FarAway, ellos simplemente se rieron, pues eso le pasaba con más frecuencia de lo que se proponían.
-Ahora que estábamos sacándonos fotos, me acordé que cuando iba en primero de la universidad, era el día de clubes y todos estaban promocionando el suyo. -comentó Taehyung. -Me uní por un año al aburrido club de paleontología solo porque el chico que nos reclutaba...-Jungkook y Jimin le tomaban total atención -Estaba vestido de un dinosaurio...
Ahora los tres reían.
-Eres un idiota, Tae. -reía Jungkook, quien, sin darse cuenta había cambiado de ánimos al dejar de pensar y hablar de Yugyeom.
-El tema aquí, es que todos, absolutamente todos querían una foto con el dinosaurio. -Taehyung continuó su idea.
-Ya veo por donde vas. -dijo Jimin y sacó su móvil, buscando en Naver por algunos segundos, se los mostró a sus dos amigos -¿Algo como esto?
-¡Oh man, Holly shit! -dijo Jungkook -Esos serán nuestros malditos disfraces.
Y así, los menores habían decidido qué iban a usar.
Teniendo un almuerzo muy tardío, los menores estaban sentados en torno a la mesa en la cabaña sobre FarAway, donde Namjoon les había subido comida, mientras ellos prepararon ensaladas y aperitivos, ya que en donde hacían sus prácticas, no les quedaba tiempo para comer.
Jimin miró su móvil y suspiró, se alzó y sacó el iPad de su mochila, llevándolo consigo a la mesa.
-¿Todo bien, ChimChim? -le preguntó Taehyung.
-Sí, es solo que el planeador de bodas es un neurótico y me ha mandado cinco mensajes insistiendo en que revise el correo que me envió. Le dije que lo vería en casa, con calma, pero no, quiere que sea ahora...-respondió en tanto su dedo se deslizaba por la pantalla, hasta dar con lo que le habían estado insistiendo -Joder...
-¿Qué es? -preguntó Jungkook.
-Es...son las opciones de arreglos florales...yo le dije los colores que quería...estos son, joder son hermosos. -murmuró y les mostro lo que estaba viendo. Taehyung silbó por lo bajo y Tae achicó los ojos.
-Son todos lindos y parecidos, pero diferentes, al mismo tiempo. -comentó.
-Sí, eso es lo más difícil. -confesó -YooWon-ssi me reduce las opciones a las mínimas y me busca proveedores que sean de acuerdo con el presupuesto que destinamos para cada cosa, pero joder, realmente es difícil elegir cuando todo es tan hermoso...me hubieran visto con el tipo de vajilla a usar ese día, casi tuve un aneurisma.
Taehyung alzó las cejas y se miró con Jungkook, quien tenía cara de espanto.
-Yoongi Hyung ¿no te ayuda? -le preguntó Taehyung.
-No quiero que ayude, él se encarga de la luna de miel, yo de la boda. Él ya tiene más que suficiente con la remodelación y ampliación de FarAway, más la cafetería y el servicio de catering vip. No necesita esto.
Taehyung frunció el ceño.
-Una boda lleva mucho trabajo...-murmuró.
-Y dinero, joder, me cago en el precio de las malditas flores. -dijo Jungkook, quien había tomado el iPad de Jimin y miraba el detalle que estaba bajo cada imagen.
Jimin suspiró y se encogió de hombros.
-Después veré eso. Ahora terminemos, tenemos que ir a dar una mano en la cocina, la cosa está muy movida hoy día. -dijo el omega, a lo que los menores asintieron.
-Yo estaba mirando los disfraces. -comentó Jungkook, alzando el móvil que tenía a un lado y el que estaba mirando hasta hace un rato -Ya compre los trajes, mañana me llegan a casa.
-Eres un genio, Kookie. -le dijo Jimin, aliviado.
Taehyung aun mantenía silencio, sin poder apartar su mirada del iPad de Jimin, horrorizado.
-Tae ¿qué pasa? ¿estás bien? -le preguntó Jimin.
-¿Uh? -respondió, enfocando su mirada en su amigo -¡Oh! No es nada, solo pensaba en cuanto cuesta una boda simple...
-¡Yah! No te desgastes pensando eso, tonto. -le dijo Jungkook -Falta para que tú te cases, no te estreses antes, o te vas a ver como Jimin, después.
-¡YAH! -el aludido le reclamó, lanzándole su servilleta de papel.
Taehyung sonrió de medio lado, sin embargo, en su interior un atemorizante miedo apretó su estómago.
~Rosiee