La tarea
Kirishima x Kaminari (fem)
Denki Kaminari una chica con el cabello dorado largo, siempre lo ataba en 2 coletas bajas y en su flequillo un rayo de color negro, muchos al verlo lo tocaban, dirían que era muy llamativo.
Pero no solo eso, la chica era realmente hermosa, unos ojos color miel y unos labios finos, robaba muchos corazones y suspiros, a excepción de uno, al chico que a ella le gustaba: Eijiro Kirishima.
Eijiro uno de sus mejores amigos, le gustaba porque era tan atento, tan varonil, además de ser muy atractivo, cada vez que en su clase de deportes lo veía quitarse su camiseta; los ojos siempre se le iban y el único que lo notaba era su amigo Mineta.
Por qué si, ella además de tener a su grupo de amigos tenía otro por separado. Digamos que a Mineta no le gustaba estar con tanta gente, pero si le agradaba la compañía de la rubia, muchos dirían que gustaba de ella, pero no, a él le gustaba Momo.
Se llevaban tan bien a pesar de ser chico y chica, siempre sus gustos eran similares y se entendían perfectamente. Se consideraban como hermanos, pero los demás no lo veían de esa manera.
Kaminari se encontraba sentada en el aula mientras estaba junto a Mineta, las clases aún no empezaban y sus demás amigos no llegaban, solo Bakugou pero él no quería que nadie se le acercara.
— Entonces, ¿cuando confesarás tu amor?
— Lo veo muy difícil—suspiró deprimida.
— Oye, eres bonita. Cualquier chico quisiera estar con tremenda mujer.
— Pero no Kiri—hizo pucheros.
— Sí nunca se lo confiesas no sabrás si él siente lo mismo.
— Yo se que no siente lo mismo, sus ojos lo dicen...
En ese momento entraron Kirishima y Ashido, venían sonriendo mientras se miraban, los ojos de Kaminari se dirigieron a ellos al instante en que los vio cruzar el marco de la puerta.
Su corazón de estrujaba cada que veía esa sonrisa en el rostro del pelirrojo, sabía que él jamás la vería de esa manera.
Desvió la vista mientras miraba a su libreta que se encontraba sobre la mesa de su butaca.
— Ella es mucho más bonita, ¿será por que tiene mejor cuerpo que yo?—preguntó mientras aún tenía la mirada baja.
— No te negaré que Ashido es hermosa, pero, honestamente tú lo eres más. No te desanimes, usa tus encantos.
— No tengo nada a comparación de ella...
— Por dios Kaminari, ¿sabes cuantos te miran cada vez que pasas por los pasillos? Tal vez tú no lo notas, pero robas miradas.
— Pero, ¿por qué Kirishima no me mira?
— Ya te dije, intenta seducirlo.
— No me atrevería, soy muy penosa—levantó la vista para observarlo.
— Es fácil, solo se tu misma. Podrías, no lo sé, poner de excusa que no puedes abrocharte algo y entonces le pides ayuda.
— No me convence.
— Pues no tengo ideas, vienes con alguien que nunca ha tenido algún romance.
— Perdón. Bueno, iré con ellos—se puso de pie.
— Anímate Kaminari, da tu mayor esfuerzo—levantó sus pulgares para animar a su amiga.
Kaminari solo asintió y se fue con su grupo de amigos, ya todos estaban, así que no habría problema. El primero que notó que ella se acercaba fue Kirishima, al verla le sonrió.
Mineta quien observaba de lejos se percató de aquello, y sonrió. Tal vez su amiga era muy inteligente para no darse cuenta.
Su grupo de amigos consistía en Ashido, Bakugou, Kirishima, Sero y ella, a pesar de que suponía que a Kiri le gustaba Ashido, tenía una buena comunicación con ella. Dejaba aún lado sus sentimientos porque sabía que no tenía la culpa.
Eran inseparables, a Ashido le gustaba su cabello largo, por lo que en ocasiones era ella quien le hacía peinados y la arreglaba. Siempre la tenía tomada del brazo trayéndola de un lado a otro. Para Ashido, Kaminari se le hacía una chica muy "inocente" a veces no notaba las miradas morbosas que los demás a su alrededor le dirigían, entonces su deber era cuidarla.
Para la salida, todos empezaban a guardar sus respectivos útiles, ese día tenían que hacer un trabajo que el profesor Aizawa les encargo y para eso los formo en dúos, para la suerte de Kaminari le había tocado con Kirishima.
Solo que era muy distraída y se le había olvidado, ya iba a salir del salón cuando sintió que alguien la tomó de la muñeca, ella se giró para ver quien era la persona.
— ¿A donde vas?—era Kirishima. —Tenemos tarea por hacer.
— ¿Tarea?—preguntó confundida.
— La que acaba de encargar el profesor—dijo aún sosteniendo su muñeca— ¿ya lo olvidaste?
— Ay, es cierto.
— Vamos, a mi habitación—se ruborizó un poco mientras la guiaba.
El corazón de Kaminari latía con más intensidad, era la primera vez que podía sentir el tacto de Kirishima sobre ella, le gustaba.
Se dejó guiar y su mente ya estaba por los cielos, era algo que siempre deseaba, aunque no de esa manera, quería entrelazar sus manos con las de él mientras daban algún tipo de paseo romántico.
Llegaron a la habitación del pelirrojo y soltó su muñeca, Kaminari empezó a mirar a su alrededor, era la primera vez que entraba. Regularmente siempre invadían la habitación de ella y la de Sero.
— Siéntate, yo iré a cambiarme la ropa—empezó a desabrocharse la camisa, se acercó hacia el closet y sacó ropa más cómoda, después de eso salió de la habitación.
Kaminari miró el aire acondicionando y lo notó prendido, ella sentía un poco de frío, ¿mientras que Kirishima calor?
Se sentó en la cama mientras esperaba al pelirrojo, la voz de Mineta resonó en su cabeza; "sedúcelo".
Sacudió la cabeza, no podía hacerlo, ¿y si eso llegaba a incomodar al pelirrojo?, ¿si después de eso su amistad terminaba? No se iba a arriesgar.
Escuchó la puerta abrirse, y notó como Kirishima entraba sin su playera, la llevaba entre sus manos.
— Estoy de regreso—puso su uniforme ya doblado sobre la mesa que estaba cerca.
Kaminari se le quedó mirando, sus ojos estaban centrados en ese abdomen marcado, tenía enfrente a un Dios griego.
Kirishima al percatarse sólo sonrió y se acercó an ella.
—Mis ojos están arriba.
La rubia al escuchar aquello se sonrojó y desvió la mirada, se había delatado sola.
—Es que... tú...
—Kaminari, ¿te gusto?
Miró al pelirrojo y no sabía si aceptar sus sentimientos o simplemente evadirlos, pero algo dentro de ella anhelaba hacerlo, tal vez y todo saldría bien.
Pero, tenía miedo.
Así que negó.
Kirishima solo se acercó más ella, provocando que Kaminari fuera retrocediendo apoyándose con sus codos para no recostarse por completo, el pelirrojo apoyó sus piernas a los costados de ella, dejándola abajo.
— No me mientas—tomó su barbilla e hizo que lo mirara. — Se que me deseas.
— E-estas equivocado.
— Tu mirada no me miente.
— Así como a ti te gusta Mina...
— ¿Mina?—soltó su barbilla y se alejó un poco— ¿por qué piensas que me gusta?
— Por como la miras... parece como si ella fuera la chica más hermosa de este mundo. Como si ella fuera tu ángel...
— Te equivocas Kaminari, ella no me gusta. La aprecio como amiga, pero, no siento nada por ella—de nuevo la tomó de la barbilla acercándose a su rostro— Es hermosa, pero a mi me gusta alguien más—Kaminari desvió la mirada hacia el suelo.
— ¿Quién?—preguntó con los ojos llorosos, temía a escuchar su respuesta.
— Alguien que es muy distraída, nunca se da cuenta de la realidad, siempre anda pensando en cosas que no son—recogió uno de sus mechones llevándolo por detrás de su oreja.
— No tengo idea de quién sea.
Kirishima se acercó más su rostro cerrando los ojos para posar sus labios con los de ella. Kiminari abrió los ojos más grandes, no se esperaba aquello, al final terminó cediendo cerrando los ojos para disfrutar de su primer beso, y que mejor con la persona que le gustaba.
El pelirrojo se apoyó con el colchón con una de sus manos mientras que con la otra, la tomó de la cintura y la fue recostando lentamente. Se separaron por falta de aire, ambos se miraban mientras trataban de recuperar el aliento, Kaminari jadeaba, su corazón se sentía tan feliz, eso significaba; ¿que entonces sentía lo mismo?
— Me gustas mucho Denki—dejo caer su cuerpo hundiendo su rostro sobre el cuello de la nombrada.
Kaminari solo daba pequeñas palmadas sobre su espalda mientras sonreía, aquello parecía un sueño.
— Tú también me gustas mucho.
— Lo sabía—habló aún manteniendo su rostro escondido.
Se mantuvieron un rato así y después la situación subió de nivel, al final terminaron haciéndolo; cuando acabaron, se durmieron un rato por lo agitados que se encontraban. Al despertar convivieron un rato, Kirishima le presto una de sus camisetas que le quedaban a la perfección, hacía resaltar más su hermoso cuerpo.
Disfrutaron de películas todo lo que restaba de la tarde, cuando cenaron, Kirishima le preparo algo. Agradecían que sus compañeros no se encontraban en el comedor, tal vez hacían otras cosas o ya habían cenado.
Después de ahí cada quien se fue a su respectiva habitación para descansar, pero, oficialmente se habían hecho pareja.
A la mañana siguiente cuando el profesor Aizawa les pidió la tarea, ambos se quedaron en shock, habían olvidado por completo que tenían que hacerla, por eso Kirishima antes de dormir sentía que algo faltaba y ahora entendía que era.
Por qué habían hecho de todo, menos hacer su tarea.
De castigo les dejo la limpieza del salón, así que al finalizar las clases se quedaron para cumplir con lo que Aizawa les había impuesto. Pero, no les desagradaba, al contrario, disfrutaban de esa compañía a solas.
No estaban tan solos como ellos pensaban, sus amigos se encontraban espiándolos mientras no dejaban de jugar o abrazarse.
—Me alegro de que por fin sean novios—mencionó Ashido muy animada.
—La verdad, había mucha tensión entre ellos—añadió Sero.
—Por eso estamos como estamos—dijo Bakugou con su misma actitud de siempre—esos comparten la misma neurona y ahora que están juntos, no se que nos depara.
—No seas envidioso, no porque tú aún no te le confiesas a Midoroiya no significa que los demás deban de ser infelices.
—¿Qué mierda? ¡Cállate, ojos de mapache!
—Guarden silencio, nos descubrirán—los regañó Sero.
Y así, desde ese día un romance entre unos tontos enamorados dio fruto; todos se lo esperaban, menos Kaminari que creyó que Kirishima estaba enamorado de Ashido, cuando la realidad era otra.
