Capitulo 1
Sus costosos botines Saint Laurent resonaban con eco mientras atravesaba el estacionamiento del lujoso complejo departamental dirigiéndose al ascensor.
Eran las 10:00 de la noche y el empresario tabacalero Jeon Jungkook acababa de terminar con una junta extenuante y aburrida sobre la exportación de sus productos y clientes potenciales.
Era interesante destacar que había hecho una fortuna con la industria del tabaco y él ni siquiera fumaba.
Su único vicio se encontraba 10 pisos arriba en este edificio.
Era lunes y le habían quitado 3 horas de su valioso tiempo con su baby boy.
¿Para que carajos tenía un equipo de trabajo, ventas, y marketing si no iban a resolver esos detalles sin su presencia.
Fielmente lunes, miércoles y viernes llegaba a las 7:00 PM al edificio desde hacia ya 6 meses, cenaba con su bebé, y después la pasaba enterrado en su precioso culo hasta la media noche.
Sus escoltas de seguridad esperaban en las dos camionetas Suburban negras en el estacionamiento, una se iría con él cuando partiera y la otra se quedaría cuidando a su bebé como siempre; su seguridad era muy importante para él.
El elevador timbró anunciando que había llegado al piso indicado.
Abriéndose las puertas salió al pasillo y 10 pasos adelante estaba la puerta del departamento, sacó sus llaves y entró.
Siendo un hombre maduro pero con su homosexualidad en el clóset, había mantenido durante años amantes ocasionales con visitas regulares en lujosos moteles...hasta que llegó él.
Después de que lo hubiese visto bailar en el Dionysus club y comprado en la subasta, el chico de ojos seductores y cuerpo sensual se había convertido en un vicio para él, yendo con regularidad al club y siendo su cliente frecuente; cortejándolo con diversos regalos y propuestas, hasta que después de un par de meses había logrado convencerlo de ser su sugar Daddy y regalarle este espacio para sus encuentros; accediendo el exótico bailarín ya que aparte de ser un buen trato él había comenzado a desarrollar "sentimientos" por el maduro y sexy individuo de 39 años contando él con solo 24 y siendo tratado y mimado como un príncipe por él.
El lugar era pequeño pero lujoso, la sala de dos piezas en la entrada con un equipo de sonido y pantalla plana, al fondo el comedor con la pequeña cocina integral de acabados lujosos al frente ambos compartiendo el enorme ventanal con balcón con una vista magnífica del río Han en este momento reflejando las luces de los edificios a sus orillas.
Abriendo la única puerta a la izquierda que lo llevaba a la recámara con baño que ocupaba toda la longitud del departamento entró.
La enorme cama en el lado derecho lo recibió con la preciosa vista de su criatura boca abajo semidesnudo luciendo todas sus curvas a la perfección, con el enorme ventanal de fondo sirviendo como un lienzo para resaltar esa preciosa obra de arte.
Tenía puestas unas medias negras hasta los muslos con unos coquetos moños de listón a los lados resaltando sus tonificadas y bien formadas piernas.
También llevaba un arnés negro en su torso que se sostenía desde el cuello cruzando en la espalda y al frente y bajando por debajo de sus glúteos sosteniéndolos y haciéndolos resaltar.
Su cabello negro y salvaje caía sobre su frente mientras hojeaba una revista despreocupado levantando sus pantorrillas y moviendo sus piecitos de arriba a abajo luciendo tan adorable como sensual.
— Hola bebé— dijo Jungkook quitándose el saco tirándolo al piso y acercándose a él.
—¡Daddy!— dijo levantándose de un salto de la cama y corriendo a sus brazos.
Colgándose de su cuello dio un salto mientras su Daddy lo cargaba sosteniéndolo por los glúteos y él envolvía las piernas alrededor de su cintura comenzando a besarlo con ansiedad.
— Daddy te extrañe mucho, pensé que no vendrías a verme — dijo haciendo un puchero mientras comenzaba a desabotonar su camisa con desesperación- llevo horas esperándote.
— Lo se bebé — dijo Jungkook bajándolo y abarcando su pequeña cintura con ambas manos mientras le daba besos suaves en el cuello y aspiraba su aroma - déjame aprovechar el tiempo- dijo acunando sus nalgas y pasando el dedo por en medio de ellas para tantear su agujero, encontrándose con un plug aferrado entre ellas.
— ¿Pero es que ya estás listo?— preguntó juguetón mordiendo el regordete labio inferior de su bebé.
—Estuve jugando mientras llegabas- dijo tirando su camisa al piso y abriendo su pantalón - no quiero esperar más daddy, quiero tu polla dentro de mí, ¡Ahora!— dijo chupando su pezón con ahínco.
Subiéndose de rodillas a los pies de la cama se colocó en cuatro patas mientras exponía su tierno y rosado agujerito ocupado y lo miraba por encima de su hombro en una invitación a profanarlo.
Sin perder más tiempo, Jungkook saco el plug de su interior parado a la orilla de la cama, alineando su durísima erección en su entrada y hundiéndose con prontitud comenzó un rápido golpeteo estampando su pelvis contra el culo de su bebito quien gimiendo se retorcía boca abajo jalando las sábanas con ambas manos.
El teléfono de Jungkook sonó a la distancia dentro del saco que había quedado en algún lugar del piso, pero fue ignorado al igual que las 3 llamadas siguientes.
Estaban demasiado concentrados y perdidos en sus cuerpos sudoroso y calientes.
Apoyando un pie arriba de la cama comenzó a balancear sus caderas penetrándolo con fuerza.
Pasando un brazo por debajo de la axila de Jimin lo levantó y sostuvo por el pecho apretando la mano en su elegante y delicado cuello y pegándolo a su amplio pecho, mientras con la otra mano buscó la polla de su bebé para comenzar a sacudirla a la velocidad de sus estocadas; hasta que con un fuerte grito se derramó sobre las sábanas haciendo que él se corriera y llenara ese culito con su espesa esencia.
— Me moría de ganas por estar dentro de ti bebé — dijo besando su espalda aún enterrado en su culo.
— Yo también Daddy — dijo Jimin pegado a su pecho mientras giraba el rostro para besarlo.
— ¿Un baño antes de continuar?— sugirió el mayor
— Si daddy
— Prepararé la bañera- —dijo Jungkook retirándose de su interior y dirigiéndose al otro extremo de la habitación hacia el baño.
El teléfono volvió a sonar y Jimin fue hasta el saco de su Daddy para tomarlo y ver quién insistía tanto en que respondiera, aunque él ya tenia una idea, confirmándolo cuando en la pantalla apareció el nombre de 'Jieun"
Respondiendo la llamada permaneció callado mientras la voz femenina comenzó a hablar del otro lado de la linea.
—¿Jungkook?...¿Porqué no respondes?...¿Dónde estás?¿A qué hora piensas llegar a casa?... ¡CONTESTA!.
Después de un pequeño silencio respondió.
—Ya sabes que está conmigo ¿Porqué sigues haciéndote la tonta?— habló con frialdad mientras escuchaba un jadeo ahogado de la mujer justo antes de colgarle.
Y entonces con una sonrisa victoriosa se dirigió a tomar un baño con su Daddy, porque sí, él era solamente suyo...
Bueno, esta historia la escribí después de Honey alla como por 2020.
Comenzó como un OneShot y después la convertí en historia larga y ahora forma parte de esta saga Honey Bee.
Para l@s nuev@s que no está familiarizados con ella les explico: aquí Jimin es uno de los bailarines del Dionysus (Jackson de Honey) y esta es su historia con uno de los clientes del bar.
A mí me gusta jugar con esto de los multiversos pero todas las historias las hago en pareja Kookmin.
Al principio es un poco confuso pero después se acostumbran no se preocupen.
Les mando todo mi love 😘 y nos leemos pronto 🤟🏻
Actualización 2025: ESTE AÑO AGREGUE UN CAPITULO ESPECIAL A ESTA HISTORIA, PORQUE EN MI CABEZA EL MULTIVERSO SIGUE AVANZANDO 😉