Sol y Fuego - Antes de ti

Summary

El sol estaba destinado a iluminar a dos dragones. Desde el principio, les había prometido su luz a ambos, pero solo uno podría quedarse con él. Oh solecito ¿cómo decidirás a cuál de los dos darle tu luz sin dejar al otro en la oscuridad? Sabes bien que amar a los dragones trae consigo fuego y sangre ¿Qué pasaría si en House of the Dragon existiera otro continente al otro lado del mar, el cual cuenta con un imperio "amigable" que desea formar alianzas con los Targaryen y Unirse a su historia.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Historias de una niña

[Narrador]




{113 D.C}




En una habitación desolada, una mujer se sienta en una silla hecha para mujeres encintas. Los hilos de su tejido se entrelazan con la calma de su mirada, mientras observa cómo su pequeña hija de pelo platinado juega con sus muñecas. La luz del atardecer entra por la ventana, bañando la escena con un resplandor dorado que acentúa la tranquilidad del momento, una tranquilidad poco usual desde que tiene memoria.


—Madre, estoy cansada de estas muñecas. ¿Me contarías una historia? ¡Una real! Daemon se rió porque me cuentas historias de niñas —dijo la niña haciendo una mueca de enfado notoriamente fingida.


—¿Así que son historias de niñas? Daemon sabe tanto de historias como de árboles —dice la mujer platinada riendo—. Acércate, Nyra, te contaré sobre... sobre un imperio de sol y mar, donde hay dragones... —hizo una pausa, pensando bien si lo estaba contando correctamente—. Bueno, ellos no los llaman dragones. Te contaré sobre el imperio de Auria o imperio aureal. La verdad, mi niña, su gente lo llama de varias maneras.


—¿¡Dragones, de verdad?! Eso es imposible, madre, solo los Targaryen tienen dragones —exclamó eufórica la niña, levantándose rápidamente para estar más cerca de su madre—. ¿Padre sabe de este lugar? Me gustaría verl...


—Cariño, te daré respuestas al final de la historia. Y sí, tu padre lo sabe —suspiró, interrumpiendo a su hija—. Auria está más allá del mar del verano. Se dice que su tierra es cálida y amplia como su gente: hombres altos y bestiales, mujeres pequeñas y alegres. No tienen nuestros dioses, pero siempre entienden costumbres ajenas sin importarles tanto.


—¿Y sus dragones, cómo son? —repitió la niña expectante—. ¿Son como Syrax?


—Ni te lo imaginas, querida, son impresionantes —comentó una voz al fondo de la habitación con tono soñador.


—¡Padre! —gritó la niña al oírle. Rápidamente se levantó y saltó a sus brazos, formando un abrazo—. Madre me contaba sus historias.


—Viserys.


—Aemma, querida. ¿Cómo has estado? —dijo el hombre sonriendo vívidamente.


—Mejor ahora que estamos juntos los tres —contestó sonriente.





[....]





" Sabía que serían de utilidad, pero no deseaba tener que pelear por su voto".












[Rhaenyra]


Desperté exaltada por aquel sueño tan vivo, sudando y transpirando. Esto comenzó después de su partida, ahora solo puedo soñar que está aquí en las buenas nuevas. Ha pasado un tiempo desde su muerte. Mañana es mi boda, mi "esperada" boda.


Me levanté de mi cama a la llegada de mis damas para asistirme después de la reverencia matutina. Tomé un baño hirviente y rápido, ya que no me podía, o mejor dicho, no se me permitiría faltar a la comida preboda, la cena y el paseo... Blah, blah y blah. Terminado mi baño, se me impuso ponerme un vestido de colores distintivos a los Velaryon, un celeste simple y aburrido.


—Mi princesa, no es de una dama dormir hasta tarde y perderse sus comidas familiares preboda —comentó Opher, mi dama más cercana, a modo de consejo. No respondí, simplemente opté por salir camino al comedor.


Ah, ¿por qué no puedo volar con Syrax y simplemente desaparecer? Ah, sí, eso no es digno de la heredera al trono, la que nadie acepta.


—La princesa Rhaenyra, majestad —anunciaron a mi entrada a la pequeña comida.


—Rhaenyra, hija, siéntate aquí, junto a tu prometido —ordenó el rey, mi padre. Asentí y al momento comenzamos a comer.


Sentí un golpecillo y giré mi mirada al que me lo propinó, murmurando: —¿Qué sucede, Leanor? Solo quiero comer.


—¿Paseo por la playa? Demos un paseo —insistió mi prometido como un niño. Riendo por lo bajo, contesté:


—Paseo por la playa.




[....]





Caminando por la playa, riendo y siendo solo Nyra y Leanor, me atrevo a decir cosas sin sentido y reír hasta que comenzamos a hablar de lo que está más allá de lo conocido por los mares.


—Auria —afirmó de manera dudosa.


—¿Ese imperio lejano a todo? —respondio, mirando al mar.


—Mi madre me contaba de él. Yo solo recuerdo algo de ¿dragones distintos o no eran dragones? No sé, es borroso —anuncié, cerrando los ojos para callar las lágrimas.


—Nyra... calma, no llores. ¿Te cuento algo interesante? —dijo, abrazándome. Asentí, abrazándolo.


—En nuestra boda estarán los emperadores de Auria y los príncipes imperiales.


—Casi me sorprendes —reí por lo bajo—. Tal vez se lo cuentes a nuestros hijos e hijas.


—Tal vez, eso sería lindo... si no fuera por mi defecto.


—Oye, tendremos hijos sin importar eso, no te preocupes —sonreí.











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¡Gracias por leer mi historia! Espero que haya sido de su agrado. Aquí hay algunos detalles adicionales que me gustaría compartir:


1. **Originalidad**: Esta historia es 100% original. Aunque utilizo algunos personajes y elementos del universo creado por George R.R. Martin, también he introducido mis propios personajes y tramas. Si alguna parte les recuerda a otra historia, por favor háganmelo saber en los comentarios.


2. **Dos Caminos**: La historia tiene dos caminos diferentes. Este capítulo es solo el comienzo antes de que la protagonista elija entre dos chicos.


3. **Edades de los Personajes**: Las edades de los personajes serán modificadas respecto a las versiones originales:


   - Rhaenyra (joven y niña): 15 y 6 años.

   - Leanor (joven): 16 años.


4. **Opinión de los Lectores**: ¿Les parece bien que cada capítulo tenga, por lo menos, 2000 palabras? ¡Me encantaría conocer su opinión!


5. **Introducción**: Este capítulo es una introducción ligera y algo divagante, ya que no se centra en los protagonistas principales. ¡Lo mejor está por venir!