Epístola de Zack Cornelius a todos los gatos

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Summary

Una carta que hace mi gato a los demás gatos del mundo para una próxima revolución en el que los felinos serán los gobernadores.

Status
Ongoing
Chapters
23
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

ZACK EN EL ÁMBITO FAMILIAR 1

1

 

Muchos afirman de la importancia de la familia en la vida. Todos o tienen o desearían tener una familia. Quizás, por añadir algo excepcional, cuando uno o una se halla en la ‘edad del pavo’, sólo piensa en alejarse de la familia. Yo estoy totalmente en desacuerdo con esa afirmación. 

Me llamo Zack Cornelius, soy un gato, no me interesa la familia, atrae más mi interés el hecho de que digas ‘edad del pavo’ y no ‘edad del gato’. No es que sea egocéntrico, que seguramente sí, pero no consigo sentir apego por la familia. Odio cuando vienen de la calle con la moral y la autoestima hasta arriba. Es un hecho que se la bajo con una mirada de indiferencia. Pero lo que más odio es que sus impulsos repentinos de amor lo manifiesten cogiéndome en brazos y abrazándome. Tienen suerte de que me cortan las uñas en aquel antro que llaman veterinario.

En mi familia y en cualquier familia del mundo tenemos distintas clases de personajes. Tenemos, por supuesto, al que pone la voz aguda para saludarte o decirte algo. No normalicemos esto, por favor, no soy un bebé y, aún así, por estas costumbres humanas aún me pregunto porque son ellos los que dominan el mundo. Por otro lado, tenemos a la peluquera o peluquero. Este espécimen no puede evitar peinarte en todo momento y hablar sin parar mientras deja el pelaje a su gusto. Tampoco quiero que se normalice esto pues por algo me dispongo a lamer cada parte de mi cuerpo. No olvidemos que también está la típica visita familiar que se queda con cara de bobo admirándote la belleza innata que posee cualquier gato. Pero, sin duda, los peores son dos tipos de personas: los que vienen con un perro y los que vienen con niños o niñas.

Siempre se dice que los animales somos como parte de la familia pero yo no pienso que sea así. Resulta que estaría a favor de muchas cosas o en contra de otras muchas pero nadie me quiere escuchar. Por si fuera poco, mi baño o mi comida y bebida me lo cambian de sitio algunas veces. Es inadmisible semejante acto perverso. Otra de las cosas que nadie me pregunta si estoy de acuerdo o no es en cerrar las puertas. ¿Se puede saber por qué me cierran las puertas y no me permiten ir de un lado de la casa a otro con total libertad? A mí me pueden decir lo que quieran pero el día en que los gatos nos hagamos con el poder estas cosas no pasará. Siempre hay una primera vez para todo y si un humano que se queda pasmado mirando como estoy cagando es el mandamás en el planeta Tierra, un gato podría llegar a ser presidente del país o gobernador del mundo.

El otro día me di cuenta de que el ser humano, a pesar de su tamaño y su supuesto intelecto, tiene miedo a cosas inverosímiles. Estaba yo intentando cazar un insecto al que después descubrí que lo llamaban avispa. Os prometo que era un ser insignificante el cual merecía morir entre mis patas pero mi siervo humano empezó a gritar como loco y a correr por toda la casa pensando que le iba a picar. Me frustré mucho cuando vi que lo mataron con un trapo y pisándolo delante de mi hocico. Me quedé sin presa… Gracias, humano.