Capítulo único
Sus manos temblaban, cerró los ojos con fuerza esperando, la alarma de su móvil sonó, los cinco minutos recetados ya había pasado, abrió lentamente sus ojos, nervioso, su cuerpo se congelo por un instante, positiva, la prueba de embarazo era de color rosa, mismo resultado, no hay error, estaba embarazo, dejó la prueba en el fregadero junto a las anteriores dos más que se había realizado.
—... Mis padres van a matarme.—
Naruto se deslizó contra la pared dejándose caer al piso, resolvió un poco su cabello, en algún momento de su vida debía de pasar, pero nunca espero que ese momento llegará tan pronto, tenía una vida en su interior, vida concedida por él y su novio, las pastillas anticonceptivas le habían fallado.
Un golpeteo en la puerta se escucho. —¿Todo bien?—
Naruto se levantó, tomó las tres pruebas positivas y salió del baño, sin darle la cara a su novio extendió su mano, las pruebas de embarazo se revelaron.
—Un... bebé... ¡Tendremos un bebé!—
Sasuke levantó a su novio, dio un par de vuelta con él para luego bajarlo y depositar un sin fin de besos en su rostro, su corazón latía sin control, la felicidad lo invadió por completo, tendría un hijo, sería papá, eran jóvenes todavía, pero formarían una familia.
Naruto salió de su shock, sonrió aliviado, lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas, pensó que el bebé sería rechazado, fue estúpido, su pareja amaba a los niños, lo había olvidado por la conmoción, siempre habían fantaseado sobre cómo sería tener un hijo propio, ahora esa fantasía era realidad.
—¡Te-Tendremos un bebé!—
La pareja eufórica, celebró el descubrimiento con besos, abrazos, mimos, palabras dulces y demás, ambos perdidos en su mundo ignorando su alrededor, tendrían un bebé, una bendición, eso era lo único que les importaba.
『•••』
Naruto acariciaba el pequeño bulto que sobresalía de su vientre, preocupado, intentando calmar aquel sentimiento para no afectar al bebé, pero le era imposible hacerlo, su novio debía de estar justo ahora en una discusión con sus padres, por él, ya no podía ocultar por más tiempo su embarazo, por lo que era momento de hablar.
—¿Se sientes mal, amor?—
Naruto se sorprendió al escuchar su voz, volteó. —Llegaste... Estoy bien, Sasu. ¿Cómo te fue con tus padres?—
Sasuke hace una mueca, disgustado en recodar, sus padres le habían armado una gran discusión, podía incluso afirmar que los gritos se escucharon por todo el vecindario, pero era de suponer de aquello pasaría, hoy se había enterado no sólo que tenía pareja sino que también serían próximamente abuelos.
Su familia era religiosa, siempre habían sido reservadores y orgullosos, despreciaban todo lo que ellos no consideraban "normal", de niño le enseñaron una y otra vez que debía ser masculino y amar a las mujeres, porque eso debía ser lo normal, pero se enamoró, un tierno doncel robo su corazón, su relación fue recibida como una abominación para su familia.
—Ya no soy bienvenido, pero esta bien. Tú eres lo único importante en mi vida junto a nuestro tesoro.—
—Sasu...—
—No te sientas mal, sabía que esto pasaría. No me arrepiento, si ellos no te aceptaron pues no quiero saber más de ellos... Tú eres y siempre serás a quien elegiré por encima de todo.—
Naruto abrazo a su pareja, quería consolarlo, en el fondo sabía que a su novio le dolía, la familia era una de cosas más importantes en la vida, su novio era un idiota, siempre pretendiendo que todo estaba e iría bien, pero eso también era uno de sus encantos, podía ser un bastardo con el mundo, pero con él se comportaba como los hombres romántico que sólo existían en telenovelas.
『•••』
Tomados de la mano, la pareja se encontraba parada en la entrada de una casa, Naruto sentía miedo, sus padres al igual que los de su novio no tenían ni idea de su noviazgo, tener pareja estaba prohibido, esa regla existía en su casa para mantener su pureza y que "esas" cosas ahora comunes en adolescentes no pasarán, como su embarazo por ejemplo.
Sasuke acariciaba la mano de su pareja con su dedo, demostrando que estaba para él, su novio temblaba levemente, quería hacerlo sentir seguro, protegido, lo que estaban a punto de hacer probablemente formaría un gran problema, pero se mantendría firme, era su novio y padre del bebé que esperaban, cuidaría de su familia costará lo que costará.
El timbre sonó, alertando a los residentes de la casa. —voy en seguida!—
Kushina abrió la puerta, miró con sorpresa a su hijo, no esperaba su visita, mucho menos que viniera acompañado, su atención se dirigió al chico desconocido y luego al agarré de manos que tenían, frunció el seño al suponer de que se trataba esto, no le gustó nada, pero no dijo nada al respecto, se apartó de la puerta dando una señal con la cabeza para que ambos chicos entraran.
—Kushi, ¿quién era?-... ¿Naruto?—
—Hola, papá.—
Naruto observo como ahora su padre frunció el seño, no había soltado la mano de su pareja en ningún momento, se sentía a salvo con él, le daba confianza, sus padres parecían muy molestos, aunque sería extraño si no lo estuvieran, lo habían cambiado de escuela muchas veces en su vida para evitar el desarrolló de sentimientos más profundos hacía sus compañeros de aula.
—¿Quién eres tú?, ¿Qué edad tienes?, ¿Cómo conociste a mi hijo?—
—Soy Sasuke Uchiha, Señor Minato. Tengo diecisiete años y su hijo y yo estamos en el mismo aula.—
—Ok... y supongo que son novios... que lindo... ¿está relación que tienen es sería o simplemente querían experimentar?—
—Papá, basta...—
—Es sería, Señor.—
Naruto suspiró, no quería que su novio fuera interrogado de esa forma, tampoco que cuestionaran su relación como un posible capricho, su padre no lo escucharía por ahora, debía estar decepcionado de él, eso le dolía, pero no tanto como creyó, había tomado su decisión hace tiempo, tener pareja era una experiencia maravillosa, no se arrepentía.
—Hijo, ¿porque llevas ropa tan olgada?—
Kushina acercó sus manos a la ropa, la estiro levemente para ver que tan suelta estaba, era extraño, su hijo nunca había ocupado ese tipo de atuendos, siempre prefirió ocupar ropas cortas más o menos a la medida, un pequeño bulto comenzó a notarse.
Naruto reaccionó, apartó las manos de su madre, pero era tarde, todos habían visto su vientre abultado, pero, aunque el miedo lo invadía, mantuvo la cabeza en alto, se iban a enterar de alguna u otra forma, su embarazo era una fuente de alegría para él, se convenció, aunque doliera, las palabras de sus padres no importarían.
Sasuke atrajo a su pareja, lo abrazo protectoramente, sonrió al verlo firme, decidido, sus "suegros" parecían estar a punto de explotar, pero esperaba internamente que pudieran entender al final, su novio no merecía pasar la misma mierda que pasó él con su familia.
—¡Un embarazo!—
—¡¿Qué significa esto, Naruto?! Tú, maldita bastardo ¡eres el culpable de esto!—
Sasuke miró a minato, serio. —Me hago responsable de mis actos, Señor.
—Sasu, no... Yo también soy responsable, papá. Y no insultes a mi pareja!—
Kushina intervino. —¡Naruto, no sabes de lo que hablas! Todavía eres muy joven, estás a la mitad de tú último año escolar... ¡Debiste seguir la regla! ¿Qué piensas hacer con un embarazo? Eh? ¡Dime!—
—Tu madre tiene razón, Naruto. ¿Qué planeas hacer con un bebé? Tendrás que dejar tus estudios y comenzar a conseguir dinero porque yo no te mantendré, ¿escuchaste?—
—Pero...—
Sasuke, prediciendo que esto pasaría, tenía respuestas. —Tengo trabajo. Ganó buen dinero, puedo darle un hogar a su hijo y al bebé.—
—Y dime, chico listo, ¿qué tipo de trabajo haces como para ganar mucho dinero? Una casa cuesta bastante.—
—Trabajo como ingeniero comercial, traigo mi identificación para confirmarlo.—
—Quiero verla.—
Sasuke sonrió levemente con orgullo, su hermano mayor, Itachi, era dueño de una compañía de comercio, al ser su ejemplo ha seguir aprendió desde muy temprano todo lo que tuviera que ver con ingeniería comercial, su hermano lo ayudo para ingresar en los exámenes, consiguió un título universitario, desde entonces trabaja junto a su hermano.
—Hay tiene.—
—Mmm, es real. ¿Cómo conseguiste esto siendo menor de edad? No puedo que metas a mi hijo en cosas ilegales.—
—Mi hermano mayor es dueño de la empresa, Señor, trabajo con él. Si gusta puedo darle un recorrido a usted y su esposa para conocer la empresa.—
Kushina se sorprendió bastante. —Vaya.. conseguiste a alguien interesante de pareja, hijo, pero eso no es suficiente, todavía falta algo.—
—Naruto esta embarazo, dijiste que te harías responsable de tus actos... bueno, quiero que se casen. Me niego rotundamente a mi futuro nieto nazca fuera del matrimonio.—
—Papá... ¿estás aceptando a mi pareja?—
—Digo que estará a prueba. Todavía tu pareja no me convence del todo.—
—.. Gracias...—
Naruto sonrió, su pareja había jugado bien sus cartas, no le importaba si sus padres lo podían a prueba, estaba seguro de que su novio la superaría sin problema, era el amor de su vida, fuerte, apuesto, inteligente, un sonrojó lo invadió, la imagen de ambos tomados de la mano frente a un altar apareció en su cabeza, era verdad, se tendrían que casar, pero aquello no se veía como algo forzado, ya había hablado de casarse a finales de año, esto solo adelantaba la hermosa celebración denominada boda.
『•••』
La pareja se miraba con amor, Naruto vestía un precioso vestido de novia hecho a la medida, Sasuke vestía un elegante traje, podían sentir como los invitados los observababan, pero aquello no era relevante, solo les importaba el amor que se tenían uno al otro, las cosas no habían salieron como querían en un principio, tuvieron problemas y momentos felices, pero así estaba bien, porque estaban juntos.
—Sasuke Uchica, ¿acepta a Naruto Uzumaki como su fiel esposo?—
—Acepto.—
—Naruto Uzumaki, ¿acepta a Sasuke Uchiha como su fiel esposo?—
—Acepto.—
—Los declaró Marido y Doncel, pueden besarse ahora.—
Sasuke tomó de la cintura a su pareja, Naruto lo abrazo por el cuello, sonrieron emocionados, se dieron un beso, transmitiendo todos sus sentimientos, los aplausos y silbidos de los invitados se hicieron presentes, tomados de la mano con gran alegría, bajaron del altar siendo resividos por todos, este era solo el comienzo de sus nuevas vidas.
Naruto miró a su ahora esposo, había escogido a una buena persona. —Te amó.—