¿Crees que es suficiente?
Faby se levantó a las 5 de la mañana con el fin de alistarse para ir a la escuela.
-De nuevo la misma rutina- pensó tediosa.
-¿Por qué lo hago? Al final, ella no se da cuenta de mi esfuerzo- dijo harta de hacer lo mismo cada día.
De pronto Faby escuchó el sonido tan común de la máquina de café, fue a su cocina y vio a su hermana preparándose un café cargado. Se podía ver con claridad cómo su hermana tenía ojeras, estaba decaída y pálida. Clara notó la presencia de Faby, y le sonrió dulcemente.
-¿Sigues despierta? -le preguntó Faby.
- Pues sí, estoy estudiando para mi examen de anatomía- le respondió Clara muy agotada.
- ¿Qué es lo que la motiva a hacer lo que hace? Al final, nadie nota su esfuerzo- pensó Faby.
Esta vez Faby fue a la escuela muy aburrida, no quiso hablar con sus amigas y no prestó atención a ninguna de sus clases. Al regresar a su hogar, Faby escuchó a su hermana llorando en su habitación, ella decidió espiar a Clara detrás de su puerta. Faby logró ver que mientras Clara escribía en su cuaderno, ella rompía en llanto.
- ¿Por qué no soy suficiente, estudié toda la noche para solo sacar 11? No es justo, ¿qué es lo que me falta para un excepcional 20? – dijo Clara mientras sus ojos lagrimeaban.
En ese instante, Faby entró a su habitación, se acercó a ella lentamente y le dijo:
- ¿Por qué te esfuerzas tanto? Nadie reconoce lo mucho que te esfuerzas- le dijo con una pequeña sonrisa.
Clara miró fijamente a su hermana de manera fría.
- Porque yo lo hago por mí, no necesito que alguien vea lo que hago para sobresalir cada día, es mi futuro, mi destino y yo decido cómo forjarlo. Para eso, no necesito que alguien vea mi progreso – Respondió Clara con total seguridad.
Faby no supo qué decir, se quedó perpleja al escuchar lo que dijo su hermana, y cuando estaba a punto de retirarse para pensar mejor en la situación, Clara la detuvo.
- ¿Crees que es suficiente lo que haces para forjar tu propio destino?
"Hazlo por ti, no por ellos"