The Blue Rock

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Summary

Solo léelo y disfruta.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

1

(1° persona - Sasha)




—...hubo una explosión en... 


Me giré a ver la tele, la cuál mi madre estaba viendo, cómo siempre. Aunque esta vez no eran sus series turcas. 


—...no fue encontrada ninguna causa que hubiera hecho explotar el almacén, ¡Así que tener cuidado estéis dónde estéis! Para más informa... 


¿Una explosión? Hace tiempo que no pasaba algo así, por lo menos que yo sepa. No soy de mirar las noticias.


—¿Cariño, has escuchado? Ten cuidado de camino al colegio. Nunca se sabe...


—¡Mamá, eso ha pasado en otro país! No corro peligro aquí. Tranquilízate— Me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla. 


—Estaré bien, vale? No dejaré que me pase nada.  Además que las clases de boxeo me ayudarán— Aunque no con explosiones. Pero algo le tendré que decir para que no se preocupe..


Me despedí de mi madre y me dirigí a dónde estaba Nube, mi perrita. Le di algún mimo y me dirigí al colegio.


De camino al colegio me sentía observada, sentía que me seguían. Al final mi madre tenía razón, me hiba a pasar algo. Decidí girarme y logré ver una sombra meterse a un arbusto. 


—Que cojones- — exclamé al verlo, aunque seguramente sea un gato. Le olería a perro, por Nube, y por eso me siguió.


Empecé a caminar un poco más rápido, no quería que el gato me siguiera hasta el cole, y cuando me giré para mirar hacia delante otra vez, me choqué contra un chico, haciendo que nos cayeramos los dos.


—Mierda perdona, no era mi intención chocarme contigo.— Le dije levantándome y luego le extendí una mano. El ignoró el gesto y solo se levantó. Me miró a los ojos por un segundo y luego los bajó otra vez. 


Era un chico de complexión delgada, estatura baja, cabello marrón de longitud mediana. Tenía unos ojos marrones oscuros. Tan oscuros que, si no te fijabas, no encontrabas lo marrón.


—No es nada— Me dijo y luego se giró. Al parecer también era tímido.


—¡ESPERA!— El chico se paró y se giró a mirarme. No dijo nada, estaba esperando a que le dijera algo. Y ni yo sabía porqué le llamé. 


—¿Eres... nuevo en el colegio?— Le dije. Fue lo primero que se me ocurrió.


El chico me miró confundido. Será que le pareció mal la pregunta? Seguro que ya la cagué.


—Ehh... no—me dijo. Y lo primero que pensé fue { Definitivamente, la he cagado.}


—¿En serio? Nunca te he visto por la escuela..— El solo me miró confundido y, antes de que pudiera irse, apareció una chica. Pero a esa chica sí la conocía.


—¡Hola Taylor! ¿Después vienes a jugar voley en el recreo?—Le preguntó a el chico con el que me choqué sonriendo y, cuando se fijó en que yo estaba con el, me miró de arriba abajo. Era Ashley, todo el mundo la conocía porque los profesores hablaban de ella. 


Ashley era una chica de complexión delgada. Parecía un poco más alta que su amiga. Tenía el cabello negro, cómo yo, pero ella lo tenía por los hombros y a mí me llegaba por el pecho. Tenía pecas, unos ojos de un color verde esmeralda precioso. Y su sonrisa era.. peculiar, pero me gustaba.


—Pero si es la famosa Ashley— Le dije, quería ver si sabía que los profesores hablaban de ella.


—¿Qué quieres decir con 'famosa'?— Dijo Ashley mirando a... Taylor era? confundida y luego me miró otra vez. Al parecer no.


—Los profesores hablan mucho de que sacas muy buenas notas. A pesar de que.. te duermes en clase y no parezca que atiendas. Todos dicen que copias.


—¡Pues sí, esa soy yo! Excepto la parte de copiar.— Dijo sonriendo mientras se le escapaba alguna carcajada. Su sonrisa, cómo dije antes, era peculiar. 


Yo solo le devolví la sonrisa. Miré a Taylor y luego a Ashley otra vez.


—Bueno pues ya va siendo hora de irse a clase— les dije al ver que los demás estudiantes se dirigían a la puerta—. Queréis venir conmigo?


Los dos amigos se miraron entre sí y mientras que uno quería irse de esa conversación, otro sin pensárselo dos veces dijo..


—¡Claro!


.......... (3° persona)


Cuando los tres llegaron a sus clases, Sasha y Taylor se despidieron de Ashley.


—Desde cuando estás en mi clase? Nunca te he visto.. creo— Sasha le dijo, pero notó que Taylor solo miraba al suelo y no le hacía caso.


—Desde siempre..— Le dijo el moreno en voz baja. Casi no se le escuchaba.


—Ah, bueno. ¿Te importa si me siento a tu lado?¿No? Pues vale.


—Pero si no te he dicho—


Al ver que Sasha ya se había sentado en el único sitio libre que quedaba para dos personas, no tubo otra que sentarse con ella. Los demás no dejarían que se sentara con ellos ya que todos tienen a alguien, pero su alguien, Ashley, no estaba en esta clase.


Taylor solo suspiró y se sentó al lado de la pelinegra. Sintió su mirada toda la clase, ¿que quería?


Taylor la miró de reojo y vio que Sasha no le estaba mirando, pero en pocos segundos, esta le devolvió la mirada con cara seria.


—¿Quieres o necesitas algo? No paras de mirarme.


—No nada, perdón— dice mientras que se gira para el otro lado avergonzada.


{Que raro, ella no me estaba mirando y yo a ella tampoco.}


Taylor empezó a mirar por la ventana y vio una sombra negra con ojos rojos mirarla desde un arbusto. Se giró para delante nervioso y luego miró otra vez. Ya no estaba. ¿Que era eso? ¿Sería eso lo que le miraba tanto?


—Que raro..


—¿Que?— Preguntó Sasha mientras le miraba con cara seria.— ¿Me estás llamando rara?


—No- no era a ti- vi algo por la ventana y yo solo...


—Calla, no empieces.— Sasha solo le miró, sin emoción alguna.


A Taylor le pareció muy raro el cambio de personalidad de la pelinegra. Cambió de chica social amable a chica seria con 30 años mentalmente.


{Al final si que va a ser rara la chica.} Pensó Taylor mientras que, tras haber visto a aquella sombra, no paraba de revisar el arbusto.


......... (1°Persona - Taylor)


Después de que terminaran las clases, recogí mis cosas para encontrarme con Ashley detrás del colegio como hacíamos todos los días, claro, intentando ignorar como aquella rarita me seguía.


—Normal que nunca os viera, si venís aquí y os escondéis de todos.— dijo la tipa haciendome burla.


—{Más bipolar esta y no nace.}— pensé—{luego de ver como le cambió la personalidad antes, se nota que está fatal de la cabeza}


—Y que se supone que hacéis aquí? Solo jugáis al voley?—Exclamó la pelinegra mientras que inspeccionaba el lugar.—Nunca se me ocurrió venir detrás del cole. No me sorprende que a vosotras sí. Raritos..— Dijo. Susurró lo último, pero por lo menos yo llegué a escucharlo.


—Pues...  jugamos al voley y hacemos más cosas.— Dijo Ashley.


—Aunque-


Antes de que pudiera terminar de hablar, el timbre sonó y tuvimos que volver a clases. Suspiré y me fui soltando un leve "chao" que casi parecía un susurro. Nuevamente, la pelinegra me siguió hasta clase.


Al cabo de un par de aburridas horas frente a la pizarra de la clase, el timbre de salida finalmente sonó y por fin podría irme a mi casa para leer o jugar a algo. 


Me levanté, cogí mis cosas y me fui con los demás alumnos. Por suerte, esa tarde tenía voleybol y Ashley vendría a mi casa.


..........


(1º Persona - Ashley)


Mientras estabamos caminando a casa, sentí cómo algo me miraba. A veces sentía que me perseguían, pero cuando me giraba a mirar no había nada.


Taylor venía conmigo, cómo de costumbre. Parecía que el no notaba nada. ¿Serían imaginaciones mías?


Seguí caminando sin darle mucha importancia. Seguramente serían cosas mías, o eso quise pensar, porqué justo un momento después escuché un ruído aún más fuerte detrás mía. Una vez más me gire para comprobar si había algo, pero no había nada. Si las otras veces no vi nada, esta vez menos.


—¿Que coño haces?— Me preguntó Taylor.


—Nada, solo que siento cómo algo nos sigue.— Taylor me miró confundida y comenzó a reírse. Yo no sé que le veía de divertido la verdad. Pero para no quedar rara, me reí con el.


—Pa' mi que te ha dao mal.— Exclamó Taylor.


—Igual sí, eh.


Este siguió caminando hacia delante, y cuando me giré vi una piedra llamativa en el suelo. Estoy segura de que eso no estaba antes.


Miré a los lados para ver que a nadie se le hubiera caído y, cómo no vi a nadie, saqué mi teléfono y procedí a sacarle una foto para mandarsela a una amiga. Siempre hacía eso. ¿Porqué? No sé. 


—¡Taylor mira!— Grité para llamar la atención de Taylor. El cuál estaba mirando el suelo, cómo siempre—. ¡Mira que piedra más chula!


—¿Dónde?


—Aquí hombre, ¿esque no ves?— le dije a Taylor señalándola.


Cuando Taylor se acercó, se sorprendió bastante. El admiraba las piedras. Por lo menos para ponerle caras y ojos saltones.


—Que bonita— dijo al ver la piedra.


—Es de color..


Azul.