Uno
Capitulo Uno
"Tallulah y Chayanne"
N/a Omnisciente
Hay veces en donde la familia es algo complicada y eso era algo que sabia nuestra querida castaña.
—¿Papá me quiere?—
Esa pregunta desconcentró un poco a si hermano mayor el cual se encontraba dibujando a toda su familia.
—¿Ah?, ¿A qué te refieres Llulah?—
Pregunto con curiosidad el pequeño rubio, dejo lo que estaba haciendo y volteo a ver a su hermana menor.
—Han pasado meses desde que Papá Will se fue, y no e sabido nada de el—
El niño de ojos azulados, entendía un poco a la que se refería, pues a él le sucedía algo similar, solo que a él su Papá Missa le enviaba cartas cada dos semanas.
—Llulah, se dice "no se" no "sabido"—
Un "Perdón", casi inaudible salió de los labios de la pequeña castaña la cual solo se limito a agachar su cabeza y jugar un poco con las mangas de su suéter favorito.
—No tienes que pedir perdón por todo Lulha, pero respondiendo a lo que me preguntas, es un si definitivo—
Un poco confundida la niña alzó con lentitud su cabeza mientras miraba hacia donde se encontraba su hermano, tal vez tenía un poco de razón pero eso no le daba respuesta a lo otro que había dicho.
—Per-—
—No Llulah, nada de peros, por lo que me a contado Papá Philza es que es un gran artista, tal vez no ha tenido tiempo, pasa algo similar con mi Papá Missa, no supe de el durante casi tres meses y pensé que me había abandonado, pero Papá Philza dijo que estaba ocupado trabajando y que cuando tuviera tiempo el me mandaría una carta y dos días después llegó una donde pedía perdón por no haberse comunicado conmigo, me contó muchas aventuras que tuvo y el motivo por qué cuál se fue, pero que procuraría mandarme más cartas para seguir comunicados.
Su hermana se confundió más pues eso aún no le daba respuesta lo que rápidamente noto el híbrido de dragón.
—Lo que quiero decir Llulah, es que a tu Papá lo consumió el trabajo pero cuando menos lo esperes tendrás noticias de el—
Tras lo dicho se levantó de su asiento y fue abrazar a su hermana favorita la cual solo se dedico a soltar algunas lágrimas, pues sabía el su hermano Chayanne tenía razón, así que esperaría lo que fuera por saber de su padre.
—Tallulah! Chayanne! The letters arrived!—
Ambos niños se separaron con rapidez del abrazo, antes de salir de su habitación el pequeño rubio con su pañuelo favorito limpio las lágrimas de su hermana, le dio un beso en la frente, tomo su mano y se dirigieron a dónde se encontraba su padre.
Pues era el día en donde llegaban las cartas y ambos estaban felices.
—This one is for you Tallulah, it seems Willbur is finally free. —