1 : 결정
—Mi hermano debió haber perdido la cabeza para querer casarse contigo.
La profundidad de un par de ojos azules miraron petulantes a la dama en frente suyo; causándole estragos.
—En mí mundo, las personas cómo tú.. no terminan bien, HeeJin. Sabes que él merece algo mejor, no te engañes pensando que puedes quedártelo.
Sobre la delicada silla de la mesa apartada en dónde ambas personas conversaban; Baekhyun se reclinó, cruzando sus brazos sobre su pecho con arrogancia. Se empezaba a impacientar; por eso recogió el carísimo bolígrafo del bolsillo interno de su traje, y sacó una libreta de cheques vacíos para firmar, pero antes de que la tinta golpeara contra el papel; dijo:
—Tomarás un viaje a Australia, habrá un hotel reservado para las primeras tres noches, después de eso deberás independizarte a tu manera. No verás a mi hermano otra vez, deja una carta en dónde escribas que rechazas el compromiso y que nunca has estado interesada en-
Agua fría cayó sobre su rostro. Baekhyun ni siquiera terminó de hablar porque la mujer en frente suyo, con lágrimas en los ojos y los labios temblando, arrojó su vaso de agua sobre él. Empapando todo su rostro con las gotas frías.
Baekhyun se quedó inmóvil y petrificado sobre su asiento. Su mirada se volvió siniestra.
—¿Cómo puede pedirme eso? U-Usted puede pisotearme y ser tan cruel todo lo que quiera conmigo, pero yo no dejaré a su hermano.. porque yo lo amo verdaderamente y no necesito ninguna cantidad de dinero para comprobárselo.
El puño de la joven chica se apretó con enojo, pero su rostro fué la viva prueba del dolor que sintió al recibir tal trato. Sus pestañas castañas estaban húmedas por las lágrimas en sus ojos, y sus mejillas se volvieron rojas de la impotencia.
Pero esa fué la primera vez que en tantos años, HeeJin dejó de vivir entre paredes de silencio y gritó todo el dolor contenido en su ser.
—¡Corte!
Las palabras del director hicieron qué todos suspiraran. Pero los actores de aquella silla que se miraban mutuamente a los ojos, no se movieron ni un poco hasta escuchar al unísono la claqueta cerrarse.
El director Hayun, encargado de dirigir el drama que ambos actores estaban grabando; se reclinó en su silla aplaudiendo.
—Ésta escena está muchísimo mejor. Podemos avanzar a la siguiente con-
—No me gusta.—bufó Solji, encorvándose en su asiento con disgusto.— Director creo que hay que volverla a hacer, mí maquillaje se corrió un poco porque me salpicó el agua. El principal enfoque está en la protagonista, no puedo dar esa imagen.—exclamó no muy convencida la joven chica que anteriormente bajo los reflectores poseía un rostro inocente y humilde.
Baekhyun por otro lado había sido atendido rápidamente por su manager y su maquillista para retocarlo después de secarse con una toalla suave todo su rostro empapado.
—¿De qué estás hablando? Llevamos grabando la escena por segunda vez ya.—dijo el director.
Baekhyun bufó en silencio al escuchar a la mujer hablando con su director cómo si fuera a hacerle una rabieta. El hombre parecía estar siendo convencido por los pucheros y la actitud berrinchuda de la joven, la clase de personas que conseguían lo que querían a base de chantajes le disgustaban tanto; pensó Baekhyun.
—¡Por favor! Le juro que sólo una toma más.—pidió Solji colgándose del brazo del señor después de levantarse de su asiento.
Una joven actriz de veintitrés años que en ésta ocasión tenía el papel más importante: un protagónico. Sólo porque su rostro le favorecía con el desempeño de la trama. Pero para tratarse de la protagonista humilde que era humillada por la familia de su prometido; no tenía ni una pizca de mosca muerta. Aunque técnicamente ese era el trabajo de ellos; poder tener múltiples facetas frente a las cámaras.
Igual Baekhyun no podía evitar sentirse molesto por la forma en qué su director se dejaba convencer tan fácilmente a los caprichos. No era la primera vez que interrumpía una escena; siempre había una toma que repetir cuando ambos grababan juntos. Baekhyun empezaba a creer que su risita a mitad de guion disque por "accidente", no eran reales.
—Quedaste todo mojado. Podrías resfriarte a éste paso por estar repitiendo las mismas escenas.—dijo Kyung-soo.
Kyung-soo era el manager que le habían otorgado hace seis años atrás cuando había entrado cómo novato al mundo del entretenimiento.
A sus veinte años; Byun Baekhyun había sido lanzado al estrellato. Y aunque al principio todo fué alegría y sonrisas frente a los flash, eso sólo le duró los primeros tres años. Un día de la noche a la mañana todo eso desapareció. De repente las llamadas y las solicitudes para ser parte de programas habían cesado, el CEO de su anterior empresa no respondió a ninguna de sus preguntas y peticiones cuando Baekhyun pidió ayuda; de hecho lo resumieron todo con un "Estamos trabajando en hacerte notar".
A sus veintitrés, toda la carrera de Baekhyun se fué en declive, y con suerte era llamado para salir en uno que otro anuncio u comerciales. El joven pelinegro creyó que su vida en el entretenimiento no tendría más frutos, porque verdaderamente sentía que había ido al fracaso cuando dejó de ser llamado por diferentes agencias.
Hasta que un día un hombre desconocido y elegante con el que casualmente se encontró en un restaurante; le tendió una tarjeta en manos. Sus palabras fueron directas: "Únete a nuestra empresa."
A sus casi veintisiete Baekhyun volvió a renacer. Las portadas con su rostro volvieron a ser compradas de a montones en las tiendas. Los comerciales y los reality-shows se volvieron comunes en su agenda. Pero la mejor parte fué cuando empezó a recibir llamados de diferentes agencias y directores.
Baekhyun podía decir que su vida había mejorado por un golpe de la suerte. Con trabajo y esfuerzo se había convertido en un actor excepcional, altamente cotizado en su empresa debido a su talento y versatilidad. Especialmente se había hecho famoso por sus interpretaciones cómo la manzana ruin en la historia, demostrándole al público detrás de la pantalla su habilidad para transmitir emociones complejas y oscuras, logrando captar la atención tanto cómo la crítica por igual. Su capacidad para transformarse en personajes sombríos y manipuladores lo había convertido en una de las estrellas respetadas dentro de su industria.
Y la mejor parte, tenía a su manager y mejor amigo a su lado, porque Kyung-soo también se negó a renovar su contrato anterior cuando Baekhyun fué aceptado en su actual empresa.
"Rouger", una reconocida empresa élite entre las demás.
—Eligen maquillajes preciosos y detallados para escenas en dónde lo van a estropear. ¡Aish! —Ésta vez quién replicó fué Jiyu, su asistente en maquillaje.
A Jiyu le había conocido por accidente cuando iba entrando a penas a Rouger; se le había caído una bolsa de maquillaje en pleno pasillo. Ella no tenía la mejor reputación que se dijese, era una gran maquilladora pero su personalidad..
—Esa perra, la detesto.—murmuró bien por lo bajo.
Algunos actores la habían rechazado por su comportamiento ciertamente extraño, ya que se volvía dulce a veces. Sorpresa se llevó cuando le ordenaron irse con Baekhyun, ya que al ser un principiante en aquel entonces, no tenía muchas opciones a elegir.
Probablemente el resto pensó que no duraría con el equipo del pelinegro; pero Jiyu se comportó bien con él, o quizás dió lo mejor de sí misma para no perder su trabajo ya en serio. Aunque a medida en que Baekhyun y Kyungsoo la conocieron, se dieron cuenta de que gran parte de los rumores sobre ella no eran ciertos, y en realidad sólo era una chica más entre el resto.
—Por suerte te apliqué un fijador de maquillaje antes.—mencionó Jiyu, pasando una esponjita con polvos ligeros sobre sus mofletes. Luego aplicó suave rubor melocotón, y por último se dedicó a retocar el maquillaje de ojos.
—Director, con todo respeto no podemos estar repitiendo la misma escena sólo porque ésta chica no pueda emplear bien su papel.
El director Hayun volteó a ver a Kyung-soo, quién había intervenido mientras a Baekhyun le secaban y peinaban nuevamente el cabello humedecido.
—Kyung, el trabajo del director debe ser perfecto. Es conocido por sacar tan buenos programas.—La sonrisa de Solji hizo que los ojos del director se doblaran en un par de media lunas.—No se trata de equivocarse, sino de perfeccionar la escena, ¿No es así director?
Cuando los labios de la chica se doblaron hacía el mayor, el director se dejó convencer más fácil que a un niño.
—Pequeña, parece que olvidaste qué tengo más tiempo que tú en éste mundo.—los ojos negros del hombrecillo perforaron agujeros en la dama.—La escena es perfecta.—escupió moderadamente.
Kyungsoo claro que no estaba de acuerdo. No era manager de un gran actor para que lo tratarán de ésta forma. Sí Baekhyun se enfermaba habrían graves problemas.
—Kyung, no seas tan rudo con nuestra actriz junior. Sólo tomaremos una toma y ya.—insistió el director, apretando sus manos a forma de pedir perdón.—Está será la última ¿Sí?
Solji no dijo nada, con los labios llenos de disgusto giró sobre sus talones para ir a retoque de maquillaje, pero no pudo evitar voltear cuando una elegante voz se hizo oír con claridad en medio del set.
—Tranquilo, hagamos esa toma director; y terminemos con ésto de una vez.
Pronunció Baekhyun con claridad, sus ojos yacían nuevamente oscuros por el maquillaje, y el hecho de que no estuviera mostrando un rostro de satisfacción hizo que tuviera ese aspecto malvado. El mismo qué con una bonita sonrisa caminó hasta quedar al lado de Kyungsoo, quién no muy convencido lo miró, pero el pelinegro sólo susurró un "sólo es una escena". Y su director por supuesto, sonrió aplaudiendo.
—¡Muy bien, prepárense todos nuevamente!
⭑ 🎬 ⭒
—¡¡Salud!!
El choque de botellas resonó en el pequeño lugar. El redondo quemador en medio de la mesa de madera chirreaba cuando Kyungsoo movía con sus palillos los trozos de carne frita sobre la parrilla.
Por otro lado la parlanchina de Jiyu reía a carcajadas con su vaso y la botella de Soju en manos. Baekhyun al igual que ella bebía abrazado a su brazo.
— ¡Ahg! Estos días he estado tan agotada yendo de aquí para allá con los nuevos atuendos de la filmación. Quiero renunciar, Baekkie déjame hacerlo.
Dijo con los ojos cerrados de la pereza, enganchándose al brazo del actor a su lado.
—Yo me arrepiento de haberte mostrado su oferta para participar en su drama.—gruñó de mala gana su manager, agarrando un trozo de carne frita para ponerlo en el platillo de Baekhyun. El otro lo puso en el de la chica.—Y esa tal Solji es cómo una piedra en el zapato por tener el papel protagónico. Tiene suerte de qué la cara de mustia le quede.
Baekhyun levemente rió, arremangándose la camiseta negra de cuello alto mientras doblaba su pierna. Las delgadas y finas pulseras que tenía en su muñeca se movieron hacia abajo cuando agarró el vaso de alcohol y lo bebió de un trago, metiéndose un trozo de carne y un queso después.
—Yo no la hubiera dejado repetir la escena. Por poco y te enfermas.—siguió diciendo su manager mientras se acomodaba el par de lentes sobre sus orejas y nariz.
Luego—Esa tonta se las verá conmigo. Su maquillista ni hace buen trabajo.—Jiyu secundó mientras seguía masticando un trozo de carne en su boca a medio comer.
—¡Oye, no hables con la boca llena!
Jiyu no le hizo caso a Kyungsoo, más bien le sacó la lengua mientras se servía otro trago.
—Todo tiene una buena razón. No dejé repetir sólo porque era generoso.—habló por primera vez Baekhyun, sus brazos se cruzaron sobre su pecho. Y el par de chicos a su lado se prepararon para escuchar abriendo una lata de cerveza, y Kyungsoo pidiendo más carne para asar.
⭑ 🎬 ⭒
—¿Cómo pudiste?, ¿Me tendiste una trampa sólo para que no, nos casemos..?
El borde de aquellos gentiles ojos se enrojeció, pequeñas lágrimas empezaron a bajar por sus mejillas, y sus labios temblaron antes de desmoronarse por las fotografías en sus manos que el hombre de traje frente a ella: había entregado.
En las fotografías claramente se le podía ver a ella con un vestido negro saliendo de casa, luego habían otras más comprometedoras con una chica igual a ella en una cama siendo desnudada. Pero todo era una mentira. Sí, había salido con ese vestido pero nunca se había encontrado con un hombre en un hotel.
Todo era una farsa que fácilmente podría malinterpretarse sí su prometido las veía.
Ni siquiera el dinero era en lo que se fijaba, podía vivir felizmente en una pequeña casa sin lujos mientras fuera al lado de su amado novio. Pero la familia del hombre estaba cegada por su apariencia. En especial su hermano menor. Un manipulador y arrogante chico qué quería caminar por encima de todas las personas para ser el centro de atención.
Con su pulgar e índice; Baekhyun tomó el mentón de la débil chica.
—Te dije que las oportunidades no llegan dos veces al mismo lugar.—Su dedo lentamente se movió cerca del lunar en la boca de la chica, pero la presión que sus manos estaban ejerciendo era dolorosa para la mujer.—El amor es una ilusión inútil aquí, que patética eres.—Sus labios se acercaron hasta su oreja, susurrando.— Y ahora incluso te convertiste en una ramera..
La sonrisa sardónica del apuesto joven hizo eco en el aire, pero al instante fué empujado con fuerza por la misma mujer, quién ahora dejó de ocultar su voz quebrada y las lágrimas mojadas en sus mejillas.
—¡Lo detesto tanto! No sig-
Las palabras quedaron ésta vez sobre su boca, pues una fuerte abofeteada fué estampada sobre su mejilla derecha; y unos desquiciados e indignados ojos azules le observaron después.
—No te atrevas a volverme a tocar.—espetó el pelinegro con voz clara.—Maldita perra.
Pero la damisela por primera vez dejó de tratar de llevarse bien con alguien que no tenía remedio para solucionar su retorcida mentalidad. En cambio levantó su mano para abofetearlo de la misma forma, pero el mismo hombre arrogante detuvo su débil ataque al sujetar su muñeca con fuerza.
—¿No te quedó claro?—bufó Baekhyun, sus azules ojos bajaron hasta esos ojos acuosos y llenos de odio y rabia acumulada.—No voy a detenerme hasta que desaparezcas por completo de la vida de mi hermano.
Sus labios se torcieron en una sonrisa.
—¿Qué está pasando aquí?
Pero cuando esa voz grave y fuerte llegó a los oídos de Baekhyun, todo su cuerpo se tensó y sus ojos se abrieron de la sorpresa. No era nadie más que su hermano.
Baekhyun sólo volteó hacia atrás, mirando sobre su hombro justo en dónde la cámara apuntaba. Sus ojos qué eran de un azul profundo, se achicaron meticulosamente cómo si quisiera reprimir el cúmulo de sentimientos que lo ahogaron en ese preciso instante. Pero el océano en sus ojos se congeló por completo con su frialdad.
—"¡Corte!"
Baekhyun se encontró con un par de ojos nuevos. Unas oscuras orbes que desde la distancia lo miraban en silencio cómo si lo tuviera bajo un estricto estudio en el que esperaba poder intimidarlo; pero el actor no bajó la mirada por nada, y en respuesta lo observó con más desafío y quizás con un magnetismo que los mantuvo anclados en esa confrontación silenciosa. Pero entonces la claqueta se cerró frente a él, y Baekhyun soltó la mano de la mujer, relajando su expresión y apartando la mirada.
—¡Wow! Eso ha sido increíble.—dijo el director Hayun. Levantándose de su silla para felicitar a Baekhyun, quien sonrió algo avergonzado.—Aquí es dónde el protagonista principal se entera de las crueldades de su hermano para impedir su boda. Y tu mirada, ¡Dios! Estás haciendo un trabajo espectacular.
—¿Le gustó la escena?—Baekhyun preguntó, mientras su estilista corría hacia él así cómo la de Solji a su lado tocaba lentamente la mejilla de la mujer. Había un deje de satisfacción en esos ojos azules que fingían ser inocentes.—Yo creí que le gustaría que repitiéramos la toma. Creo que mi maquillaje para la última escena... no estaba bien resaltado.—Esos traviesos orbes giraron de reojo hacia su actriz, y sus labios murieron por reír cuándo escuchó el bufido casi imperceptible de ella.
Su ceño estaba fruncido y su mejilla estaba algo rojiza.—Director, la escena no debería repetirse.—los dientes de Solji se apretaron al ver a los ojos a Baekhyun.—No cuándo Baekhyun no sabe medirse. Mí mejilla ha quedado rojiza del golpe que me dió, él lo está haciendo intencional.
El director se giró a ver la mejilla lastimada de la mujer, acercando sus manos para tocar y comprobarlo. Pero su maquillista se interpuso.
—Director Hayun debe escuchar a la señorita Solji; el señor Byun es muy brusco con ella.—Mencionó su maquillista, limpiando nerviosamente sus manos sudorosas sobre su pantalón de mezclilla.
Baekhyun sonrió de mala gana.—¿Desde cuándo una maquillista es el crítico de mi actuación?—La susodicha sólo agachó la cabeza, disculpándose. Pero el muchacho le restó importancia, se fué sobre la otra fémina.—Cómo protagonista estelar pensé que al menos te habías molestado en leer el guion.—Resopló el actor.—Te recuerdo que según el libreto debo darte una abofeteada que te recordará cuán indignado está mi personaje, y por supuesto no está de más decir que soy el villano, así que la empatía y la clemencia no vienen en mi paquete.
—Mí rostro es muy importante en mí carrera. No puedes venir y lastimarme.—los arrogantes ojos de Solji lo miraron sobre sus pestañas. Sus puños empezaban a apretarse.
Los brazos de Baekhyun cayeron muertos a cada lado de su cintura.—Un actor sacrifica todo de sí para entregar sus emociones a las cámaras. Sí crees que proteger cómo luce tu rostro es lo que importa, entonces éste lugar no es para ti.
—¡Oigan, oigan; chicos! No se pueden pelear así cómo así en medio del set de filmación.—Quién intervino fué el director, pero cuando ambos actores estuvieron por decir algo; un par de aplausos resonaron por la habitación, deteniendo todos los murmullos en la sala.
Fué cuestión de segundos para que todos los ojos se posaran sobre aquella figura alta y elegante que entró acompañado de otro más bajo. El hombre irradiaba autoridad de forma tan natural que la conversación se apagó de inmediato cómo si el aire mismo hubiera decidido guardar silencio.
—¡Director Park!
El señor Hayun no tardó ni más de un segundo para hacer una reverencia junto al resto de empleados en el set. E incluso tanto Baekhyun y Sojin, se inclinaron levemente hacia el hombre.
¿Quién era éste hombre tan imponente? Baekhyun levantó la mirada sobre sus pestañas, mirándolo en silencio y sin emoción.
El director avanzó con paso firme, sus zapatos caros resonando en el suelo cómo un metrónomo que marcaba el ritmo de su entrada. Tenía una figura elegante que quedaba de maravilla en aquel traje gris, y su cabello de un azabache profundo que estaba peinado hacia atrás, hacía que sus facciones bien pronunciadas se apreciaran a más detalle. Pero lo único que atrajo la atención de Baekhyun y lo hicieron quedarse observándolo durante varios segundos, fueron esos ojos misteriosos.
Tenía una mirada afilada y calculadora, barrió el set de grabación capturando la atención de todos sin necesidad de decir palabra alguna. Todo el personal se enderezó y sus manos se congelaron con firmeza a sus costados al inclinarse y saludar, cómo si el hombre hubiera lanzado una corriente invisible sobre ellos que los obligaba a alinearse con su presencia.
—¿Qué lo trae por aquí, director?—cuestionó Hayun, el director de filme.—Disculpe todo éste alboroto que mis chicos están haciendo, sólo jugaban ¿Verdad, chicos?
Los labios rojos de Solji se forzaron a sonreír con incomodidad mientras acariciaba su brazo con timidez, y bajaba la cabeza.—S-Sí.. es verdad. Sólo bromeábamos.
Baekhyun por otro lado sólo asintió, bajando en silencio la cabeza de igual forma. Podía sentir el aroma de la colonia cara proviniendo de ese hombre alto e imponente.
—No he venido a supervisar lo que está bajo su mando, director Hayun.—Pronunció fuerte y claro. Su voz era más ronca de lo que el actor Byun imaginó, pero todo lo contrario a demandante, para Baekhyun sonó cómo una rica melodía.—La escena qué estaba grabando recién me cautivó.
La sonrisa apareció en el rostro del señor Hayun.—¿Ah, sí?, ¿Qué le pareció? Justo de eso hablábamos. Tenemos una protagonista muy talentosa y joven ésta vez.
Solji, quién cohibida permanecía de pie; llevó uno de sus cabellos largos detrás de su oreja. Sonriendo suavemente sobre sus labios rosados, un ligero rubor acarició sus mejillas.—Es un honor para mí que el-
—No es ella.
Los labios de Hayun se abrieron desconcertados, y las palabras de Solji dejaron de escucharse. Todos en el salón se quedaron en silencio esperando las palabras intrigantes del director.
—¿No?—repitió el señor Hayun.
El presidente de Rouger, negó tranquilamente. Y fué entonces que sus exquisitos ojos negros se dirigieron hacia el pelinegro.—Es él.
—¿Baekhyun? Pero él es nuestro personaje malo.. en la historia.
La sorpresa en la voz del director casi hizo al actor bufar, pero la respuesta que le secundó por parte de su superior, lo dejó en conmoción y con la mirada más aguda sobre el alto.
—Para ser solo el villano, es increíble cómo logra robarle toda la atención al protagonista con sólo una expresión. No sabía que teníamos actores tan apasionados en nuestra empresa.
Baekhyun levantó la mirada sobre sus pestañas, y entonces se lo encontró; su mirada siendo un enigma lleno de preguntas y respuestas, sosteniéndose como una ancla sobre el océano en los ojos de Baekhyun. Los ojos de uno brillaban con una curiosidad latente, los del otro brillaban más sombríos, profundos e insondables, pero juntos parecieron un sinfín de misterios.








